0% encontró este documento útil (0 votos)
63 vistas17 páginas

Responsabilidad Civil: Subjetiva vs Objetiva

1. La responsabilidad puede ser subjetiva u objetiva. La responsabilidad subjetiva requiere probar culpa, mientras que la responsabilidad objetiva se presume basada en el riesgo generado por ciertas actividades. 2. Existen diferentes factores que determinan si la responsabilidad es subjetiva u objetiva, dependiendo del tipo de daño y actividad de que se trate. La jurisprudencia colombiana ha establecido que en actividades peligrosas, la responsabilidad se presume objetiva basada en el riesgo creado. 3. El document
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
63 vistas17 páginas

Responsabilidad Civil: Subjetiva vs Objetiva

1. La responsabilidad puede ser subjetiva u objetiva. La responsabilidad subjetiva requiere probar culpa, mientras que la responsabilidad objetiva se presume basada en el riesgo generado por ciertas actividades. 2. Existen diferentes factores que determinan si la responsabilidad es subjetiva u objetiva, dependiendo del tipo de daño y actividad de que se trate. La jurisprudencia colombiana ha establecido que en actividades peligrosas, la responsabilidad se presume objetiva basada en el riesgo creado. 3. El document
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1.

LA RESPONSABILIDAD SUBJETIVA Y OBJETIVA,


CONTRASTE.
JESUS DAVID ALMENDRALES NUÑEZ
COD. 2019143018
DIEGO RINCÓN GONZÁLEZ
COD. 2019143076
JEFERSON DE JESUS PEÑARANDA ARIAS.
COD. 2019143014

factor de culpabilidad Causal de exclusión de


imputación responsabilidad.
Responsabilidad Riesgo Se presume. Hechos extraños.
objetiva (fuerza mayor, caso
fortuito, hecho de un
tercero, culpa exclusiva
de la víctima)

Responsabilidad Culpa Debe ser probada. Actuar con el deber de


subjetiva. cuidado exigible de
acuerdo a la circunstancia

La responsabilidad es la obligación, de admitir las


consecuencias de un hecho. Puede llevar implícita la obligación
de subsanar o indemnizar los perjuicios causados. Hay dos
tipos de actos dañinos: los que se producen en el desarrollo de
una relación jurídica o los que tienen lugar en cualesquiera
actividades humanas. Se llaman responsabilidad contractual o
extracontractual respectivamente. El artículo 1902 del Código
civil dice «El que por acción u omisión causa daño a otro,
interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el
daño causado», y es por eso que de acuerdo con el artículo
1494 del Código Civil, el hecho ilícito es una de las fuentes de
las obligaciones. El hecho ilícito pude definirse como “toda
conducta humana que causa un perjuicio injustificado a otro,
sea que el deterioro se manifieste en la persona misma o en su
patrimonio”. (CASTRO, M. 2011)
El artículo 1902 del Código civil dice «El que por acción u
omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia,
está obligado a reparar el daño causado». Estribando del
escenario y del contexto en el que se esté, la responsabilidad
manada del hecho ilícito puede ser precontractual, si el daño es
causado en la fase previa a la negociación de un contrato;
puede ser contractual, si el daño es causado por la inejecución
de un contrato; o puede ser extracontractual, si el daño es
causado fuera de cualquier relación contractual.
De acuerdo a la doctrina, Las obligaciones nacen de la Ley, de
los contratos, y cuasi contratos, y de los actos y omisiones
ilícitos, o en que intervenga cualquier género de culpa o
negligencia. La responsabilidad extracontractual, de acuerdo
con la originaria «Lex Aquilia» tiene su fundamento en la
culpabilidad del agente productor del daño y, salvo supuestos
muy específicos, no puede estimarse como una responsabilidad
objetiva o por el mero acto. Siendo así, todo régimen de
responsabilidad debe tener unas normas que definan sus
elementos y que establezcan los requisitos y las condiciones
para que una persona pueda ser declarada civilmente
responsable por un hecho ilícito. De acuerdo con el profesor
Jorge Cubides Camacho (2012), “la responsabilidad civil
abstracta tiene tres elementos: la imputabilidad (por dolo,
culpa o riesgo), el daño, y la existencia de una relación de
causalidad entre la imputabilidad y el daño.”
Para Juan Felipe Giraldo el factor de atribución de
responsabilidad como “la razón que habilita a desplazar esa
situación nociva al patrimonio del autor del daño para que sea
reparado, fundamentado que podrá variar dependiendo del tipo
de responsabilidad a investigar, sea ella civil o del Estado, y del
régimen que le sea aplicable al caso, pudiendo pasar por culpa,
el dolo, el riesgo creado o resigo beneficio, la falla del servicio, el
riesgo excepcional o el daño especial.” El factor de atribución de
responsabilidad puede darse en un hecho culposo o doloso, o
en un hecho que genera un riesgo. La responsabilidad civil
extracontractual sea subjetiva u objetiva, en esencia, tiene los
tres elementos daño, hecho y nexo causal. La diferencia entre
una y otra responsabilidad radica en el factor de atribución que
cada una trae consigo.
Para el caso de la responsabilidad extracontractual,
dependiendo del hecho ilícito que se presente, el factor de
atribución de responsabilidad puede variar. En este orden de
ideas, a manera de ejemplo, si se está hablando del daño que
una persona le causó a otra en una riña, puede hablarse de un
hecho culposo y por ende de una responsabilidad
extracontractual subjetiva, por cuanto el artículo 2341 del
Código Civil menciona que “el que ha cometido un delito o
culpa” y ha inferido un daño a otro debe indemnizarlo. Por el
contrario, , si se habla del transporte de energía eléctrica o un
accidente de tránsito, si se mira desde la teoría del riesgo, se
está hablando de una responsabilidad objetiva, cuyo factor de
atribución de responsabilidad es el riesgo que genera la
ejecución de estas actividades.
Luego, dicho esto, surge la duda principal que abordaremos en
este escrito, ¿Por qué en unos casos la responsabilidad es
subjetiva y en otros casos se presume de manera objetiva? y
¿Qué implicaciones tiene esto?
La responsabilidad civil subjetiva parte de un acto antijurídico
que, causando un daño, ha de ser reparado. El carácter
subjetivo es el hecho de que el criterio de imputación subjetiva
se basa en la culpabilidad del autor. Al respecto, el TRIBUNAL
SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL SALA QUINTA DE
DECISIÓN CIVIL – FAMILIA de Barranquilla manifiesta en
sentencia Nro. 42.655 que:

“El título de imputación. Este se puede concretar en un


elemento subjetivo, a saber, la culpa, que debe ser
probada, excepto en los casos en que haya lugar a
presumirla; o en un elemento de carácter objetivo,
verbigracia, el riesgo. En el primer caso, es decir, ante una
responsabilidad presidida por la culpa, el causante puede
destruir la presunción de ésta si acredita haber actuado
con diligencia y cuidado, como lo dispone el artículo 2347
del código civil. En tanto que, en tratándose de
responsabilidad objetiva, el causante no puede exonerarse
de la obligación sino probando una circunstancia que
destruya el nexo causal, es decir, demostrando una causa
extraña, a saber, fuerza mayor o caso fortuito, culpa
exclusiva de la víctima o el hecho de un tercero”
luego, dicho ello, es importante señalar lo dicho por la CORTE
SUPREMA DE JUSTICIA en SALA DE CASACIÓN CIVIL,
Magistrado Ponente, ARIEL SALAZAR RAMÍREZ en dieciocho de
diciembre de dos mil doce:

“Nuestro Código Civil -que en materia de obligaciones


sigue la tradición jurídica moderna y especialmente el
ordenamiento civil francés-, contempla un criterio general
de responsabilidad subjetiva al disponer en su Título
XXXIV un régimen de “responsabilidad común por los
delitos y las culpas”. En ese contexto, el referido título
puede dividirse en tres grupos: i) el primero, conformado
por los artículos 2341 y 2345 que contiene los principios
generales de la responsabilidad civil por los delitos y las
culpas generados por el hecho propio; ii) el segundo,
constituido por los artículos 2346, 2347, 2348, 2349 y
2352 que regulan lo concerniente a esa responsabilidad
por el hecho de las personas que están bajo el cuidado o
dependencia de otro; y el tercero, que corresponde a los
artículos 2350, 2351, 2353, 2354, 2355 y 2356,
concerniente a la responsabilidad por el hecho de las
cosas animadas o inanimadas. Todas esas normas
consagran la culpa como presupuesto jurídico necesario
para la atribución de responsabilidad. Pero mientras en el
primer grupo esa culpa debe ser demostrada, en los dos
últimos se presume. Específicamente, el artículo 2356
dispone una regla de atribución de responsabilidad por el
ejercicio de actividades peligrosas: “Por regla general todo
daño que pueda imputarse a malicia o negligencia de
otra persona, debe ser reparado por ésta”. (Se resalta)”.
Asimismo, en sentencia de 18 de noviembre de 1940 se aseveró
en sentencia de 10 de agosto de 1941, al rectificar la errónea
interpretación que un Tribunal hizo respecto de la posición de
la Corte, ésta aclaró:
“Esta Corte tampoco ha aceptado, ni podría aceptar la
teoría del riesgo porque no hay texto legal que la consagre
ni jurisprudencialmente podría llegarse a ella. Cuando la
Corte ha hablado del riesgo en los fallos ya mencionados
no lo ha entendido en el concepto que este vocablo tiene en
el sentido de la responsabilidad objetiva, lo cual es claro y
obvio si se considera que en tales fallos se ha partido de la
doctrina de la presunción de la culpabilidad, que por lo ya
dicho es opuesta y contraria a la del riesgo creado”.

La misma idea fue reiterada en sentencia de 16 de marzo de


1945: “Ante el artículo 2356 del C.C., tal como esta Sala lo ha
interpretado sostenidamente en varios fallos que es innecesario
citar, hay presunción de culpabilidad a cargo de quien ejercita
una actividad peligrosa. (…) “La Corte no ha seguido la tesis del
riesgo creado; pero sí ha reconocido la antedicha presunción de
culpa en las actividades peligrosas. Ha hallado, pues, tan solo
una presunción legal, así como la posibilidad de destruirla en
que están las presunciones de esta clase; y dentro de nuestras
leyes y siguiendo a los autores, ha reconocido el alcance del
caso fortuito, aducido por aquéllas y citado por éstos en primer
lugar entre los elementos exculpativos”.
De la misma manera, en sentencia de 28 de julio de 1970 esta
Corporación insistió en que no ha acogido el enfoque de la
responsabilidad objetiva, reiterando que “en el actual estado de
nuestro derecho positivo no puede pretenderse en ningún caso
prescindir de la culpa para estructurar el concepto de
responsabilidad civil extracontractual”. (…) “… No se ve, por
tanto, razón para reemplazar este sistema profundamente
humanístico y justiciero por la concepción materialista de la
absoluta responsabilidad objetiva. En suma: si nuestro Código
Civil, siguiendo la tradición latina, tomó de sus modelos la
institución de la responsabilidad subjetiva, con ese criterio han
de interpretarse todos los preceptos de dicha obra que tocan con
tal materia…”

Esa postura ha devenido inalterable en nuestra jurisprudencia


hasta la fecha presente, y se ha consolidado recientemente en
fallos como el de 26 de agosto de 2010, en donde de manera
inequívoca se señaló:
“La Corporación de modo reiterado tiene adoptado como criterio
hermenéutico el de encuadrar el ejercicio de las actividades
peligrosas bajo el alero de la llamada presunción de
culpabilidad en cabeza de su ejecutor o del que legalmente es su
titular, en condición de guardián jurídico de la cosa, escenario en
el que se protege a la víctima relevándola de demostrar quién
tuvo la responsabilidad en el hecho causante del daño padecido
cuyo resarcimiento reclama por la vía judicial, circunstancia que
se explica de la situación que se desprende de la carga que la
sociedad le impone a la persona que se beneficia o se lucra de
ella y no por el riesgo que se crea con su empleo…”.
así las cosas, hasta este punto, se pueden dejar varias cosas
como diáfanas, “[L]a legislación colombiana contiene, como
todas las demás, paralelos al principio general de
responsabilidad con culpa, no pocos casos de responsabilidad
objetiva, lo que nos permite concluir que nuestro ordenamiento
jurídico es mixto, tanto en materia contractual como
extracontractual, en la medida en que en algunas
oportunidades la responsabilidad se funda en la culpa,
mientras en otras, la responsabilidad es puramente objetiva.”
(TAMAYO JARAMILLO. 2011). Entonces, Para el caso
particular de la responsabilidad civil extracontractual
subjetiva, deben reunirse las condiciones siguientes: una
conducta dolosa o culposa; un daño; y un vínculo causal entre
la conducta y el daño. y este régimen teniendo importancia la
NO presunción de existencia de la culpa del demandado sino
que quien alegue el daño deberá probar la existencia de una de
las modalidades de la culpa: a saber, : 1) negligencia, cuando
omitió cuidados necesarios; 2) imprudencia, cuando se confía
en poder evitar los efectos lesivos; 3) impericia, cuando acomete
la actividad sin estar calificado; 4) ignorancia, cuando cree
equivocadamente estar autorizado o legitimado para el hecho.
Luego, de todo lo dicho, es conclusivo que la principal
diferencia entre la responsabilidad civil objetiva y subjetiva,
está en la valoración sobre la culpabilidad. A diferencia de la
responsabilidad de corte subjetivo, donde la culpa es el factor
de atribución de responsabilidad, en la objetiva se fija si hay o
no un riesgo, debido a que es éste el factor de atribución. En
este caso debe determinarse si se concreta el daño y si dicho
daño es consecuencia del riesgo generado por el hecho. En caso
de que lo anterior sea así, habrá lugar a una indemnización
justamente por ser el riesgo la causa del daño; en este tipo de
responsabilidad el riesgo es el fundamento de la misma.
La responsabilidad objetiva se caracteriza por prescindir del
requisito de la infracción como punto de partida y por no
recurrir a la culpabilidad como criterio de imputación
subjetiva. entonces, también se diferencia en que se establece
como indemnizable cualquier daño, aunque provenga de un
acto perfectamente normal, legal y jurídico.
Sobre esto último, este grupo plantea un análisis especial, visto
sobre todo el mundo de la responsabilidad del ESTADO. Si bien
el Consejo de Estado ha reconocido que el régimen general de
responsabilidad extracontractual del Estado es el subjetivo, ha
establecido que en aquellos casos en los cuales hay un
desequilibrio frente al deber de soportar las cargas públicas se
aplica el régimen de responsabilidad objetiva. A partir de lo
anterior, el Consejo de Estado ha establecido que el régimen de
responsabilidad objetiva se aplica cuanto se configura uno de
los siguientes eventos: i) Riesgo excepcional, ii) Daño especial,
iii) Ocupación de inmueble, iv) daños causados por trabajos
públicos, v) Perjuicios causados por un acto administrativo
legal, vi) Expropiación por motivos de utilidad pública.
Y lo anterior es llamativo en tanto mírese el siguiente ejemplo:
en providencia del consejo de estado adiada al año 2018, se
estudia la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho
contra El municipio de Turmequé-Boyacá, impetrada por
contratistas del espectáculo de corralejas que se planeaba
celebrar en pro de las fiestas patronales, las cuales fueron
canceladas por el Alcalde del lugar en tanto las entidades
meteorologías oficiales del país, propiciaron que habría fuertes
lluvias para esas fechas. Dado a que las corralejas se hacen
con madera, y con antecedentes en otros lugares se toma esta
decisión. El consejo de estado, reconoció que, aunque mediaba
acto administrativo legal, se produjo un daño a titulo especial
para con el interés legítimo y la inversión de los empresarios.
Aunque cabe decir que se negaron las pretensiones por
indebida escogencia del medio de control, ya que era reparación
directa y no NR.
Así las cosas, a manera de cierre, El factor de imputación o de
atribución en la responsabilidad objetiva no es la culpa,
elemento que no se tiene en cuenta en su estructura, sino el
riesgo creado por la actividad. Es así, que en la responsabilidad
objetiva, el riesgo es el factor de atribución. A diferencia de la
responsabilidad subjetiva, donde es importante determinar si
hubo o no un error en la conducta del acto. De esta forma, las
normas de responsabilidad civil objetiva imponen la obligación
de reparar los daños que se produzcan como consecuencia de
los riesgos de determinadas actividades, con independencia de
la diligencia del agente. La responsabilidad civil subjetiva parte
de un acto antijurídico que, causando un daño, ha de ser
reparado. El carácter subjetivo es el hecho de que el criterio de
imputación subjetiva se basa en la culpabilidad del autor.

2. CASOS EJEMPLO EN SENTENCIAS REGIMEN DE


RESPOSABILIDAD OBJETIVA
a. Sala de casación civil ref exp 76001-31-03-009-2006-00094-
01
Los hechos
1. El 1 de diciembre de 2004, luego de cumplir con una cita
médica en la Clínica El Bosque, ubicada al sur de la ciudad de
Cali, la señora Aracelly Edith Lozano Sánchez abordó la buseta
de placa VBU-302, afiliada a la empresa demandada, con el fin
de dirigirse a su lugar de residencia.
2. El conductor del vehículo resultó ser un amigo suyo de
infancia, por lo que no le cobró el pasaje
3. Antes de que la señora Lozano abordara el automotor, a la
altura del almacén “La 14 del Limonar”, cuatro jóvenes
subieron al rodante y se ubicaron estratégicamente en su
interior para, posteriormente, habiéndose desplazado más de
quince cuadras, proceder a asaltar a los pasajeros
4. En ese mismo instante, la señora Lozano salió expulsada por
la puerta delantera, cayó al pavimento y sufrió una “contusión
y laceración cerebral hemorrágica secundaria a trauma cráneo-
encefálico severo” que le produjo la muerte.
5. Antes y durante la ocurrencia de los hechos, el vehículo
circulaba con las puertas delantera y trasera abiertas,
infringiendo las normas de tránsito y de seguridad.
6. Por orden de los asaltantes, el conductor de la buseta cerró
las puertas y continuó la marcha sin detenerse a indagar por la
suerte de la pasajera.
7. Luego de saquear a los pasajeros, los ladrones se bajaron del
automotor en la Autopista Sur con calle 49.
8. En el semáforo de la calle 7B con calle 70 el conductor
informó del asalto a una patrulla de la policía, pero no dijo
nada con relación a la caída de la pasajera
9. Avanzada la tarde de ese día, el conductor reportó lo
ocurrido al administrador de la empresa y éste le dijo que
esperara hasta el día siguiente para hablar con la propietaria
del vehículo.
10. El conductor de la buseta fue a la casa de la señora Lozano
Sánchez en las horas de la noche para informar de lo acaecido
a sus familiares.
11. AI día siguiente, el conductor se enteró de la muerte de la
señora Lozano por la radio, y esa misma mañana se dirigió a la
Fiscalía General de la Nación a interponer la denuncia por el
delito de hurto calificado.
12. A raíz del fallecimiento de la señora Aracelly Lozano
Sánchez, quien tenía 32 años de edad y era profesional de la
educación al momento de su muerte, su esposo, hijos, padres y
hermanos han sufrido perjuicios materiales y morales que la
demandada está llamada a resarcir.
Con respecto a la responsabilidad objetiva en esta audiencia se
determino que si corresponde una responsabilidad civil objetiva
por el hecho de que si bien el conductor no fue la persona que
ocasiono la muerte de la señora aracelly lozano es responsable
porque había la posibilidad de haberlo evitado, en este caso
manteniendo la puerta cerrada.
En sustento de su decisión, el ad quem partió del supuesto de
que ‘la responsabilidad extracontractual demandada deriva de
una actividad de las que la ley y la doctrina nacional han
acuñado de peligrosas consagrando una responsabilidad
objetiva a cargo de quien las ejecuta"
Por todo lo anteriormente dicho El 10 de agosto de 2010 se
dictó sentencia de segunda instancia que revocó el fallo
apelado; declaró civilmente responsable a la empresa de buses
Blanco y Negro por los daños materiales y morales causados a
los demandantes; y la condenó a pagarles las sumas de dinero
señaladas en la parte resolutiva.

b. Magistrado Ponente: José Alfonso Isaza Dávila


Radicación: 110013103029-2019-00478-02

Responsabilidad civil extracontractual por el hecho de cosas


inanimadas.
Daño: Las lesiones a la demandante que le causaron daño en la
columna.
Nexo Causal: Abrir la puerta pesada la cual no estaba en
condiciones óptimas por descuido de los dueños y
administradores.
Es decir, la puerta pesada estaba en mal estado, un día la
cuando la fueron abrir se cayó y aplastó a la demandante que
pasaba por el lugar causándole daños columnares.
Primera Instancia: Accidente y los condenó a pagar: (i) a
Claudia Victoria Peña Pedraza $72.000.000 de daño moral,
$50.000.000 por daño de vida de relación, $196.941.766 por
daño emergente pasado y futuro, $306.272.991 por lucro
cesante pasado y futuro; (ii) a Betulia Pedraza de González,
Jessica, Alexandra Bernal Peña y Jennifer Andrea Bernal Peña,
a título de daño moral la suma $30.000.000 para cada una; (iii)
a Martha Patricia Sánchez Pedraza y Leo Augusto Venegas
Pedraza, por daño moral, $20.000.000 para cada uno. Denegó
las demás pretensiones de la demanda, condenó en costas a los
demandados, ordenó terminar el proceso y levantar las
medidas cautelares
La responsabilidad extracontractual por el hecho de las cosas
inanimadas, según arts. 2350 y 2355 del C.C., que implica
presunción de culpabilidad de quien custodia la cosa, salvo que
acredite fuerza mayor, caso fortuito, hecho de un tercero o
hecho exclusivo de la víctima.
En este caso se puede determinar la responsabilidad por un
hecho culposo como es el deber de cuidado que termina
perjudicando y afectando de gravedad la salud de la víctima.
c. SENTENCIA SC-211-2021
La providencia se da en razón a un accidente de tránsito entre
una buseta de servicio público y una motocicleta que ocasionó
la muerte del joven Luis Angel Navas Perilla.
Tanto en primera como en segunda instancia negaron las
pretensiones de la demanda, con base a que había
concurrencia de actividades peligrosas, y en esos casos se debe
establecer cuál de las conductas había sido la determinante del
accidente y si fueron ambas, en qué proporción, gravitando la
presunción de culpa sobre ambos mientras la causa no se
pudiera asignar a uno de ellos. Se determinó que el conductor
de la motocicleta, Luis Angel Navas Perilla, fue el único
culpable. Se demostró que "invadió" el carril por el cual se
desplazaba la buseta.
En esta sentencia se determinó que la responsabilidad por
accidente de tránsito, entre otras actividades peligrosas,
aunque se ha expresado que enmarca dentro del régimen de
presunción de culpa, realmente se enmarca dentro de un
régimen objetivo, en razón de que en ningún caso el agente se
exime probando la diligencia o cuidado, sino con la
acreditación de una causa extraña, imponiéndose al que ha
causado el daño el deber de indemnizar.
Su fundamento es la presunción de la responsabilidad y no la
suposición de la culpa.

2. CASOS EJEMPLO EN SENTENCIAS REGIMEN DE


RESPOSABILIDAD SUBJETIVA.

a. SC-0010-2021
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL SALA DE
DECISIÓN CIVIL- FAMILIA DE PEREIRA
MG. SUSTANCIADOR: EDDER JIMMY SÁNCHEZ CALAMBÁS
Asunto : Sentencia de segunda instancia
Expediente : 66001-31-03-004-2012-00244-01
Proceso : Responsabilidad médica
Demandantes : José Gustavo Grisales y otros
Demandado : Sebastián Penagos.
Procede la Sala a desatar el recurso de APELACIÓN interpuesto
por la parte demandante, contra la sentencia calendada el 18
de septiembre de 2019, proferida por el Juzgado Segundo Civil
del Circuito de Pereira, dentro del proceso de responsabilidad
civil, impetrado por CAROLINA DUQUE MEJÍA y otros, frente a
la EPS SALUDCOOP y LA CORPORACIÓN IPS SALUDCOOP
PEREIRA.
Pretenden los actores se declare civilmente responsable a las
entidades demandadas, por la falla en el servicio médico que
llevó a la muerte del niño JACOBO HERRERA DUQUE el día 5
de diciembre de 2006. se relató en la demanda que, la señora
CAROLINA DUQUE MEJÍA, afiliada a la EPS Saludcoop, como
beneficiaria, se encontraba en embarazo de 30 semanas, y el
día 3 de diciembre de 2006, a las doce de la noche, acudió a la
Clínica Saludcoop de Pereira, por presentar dolor tipo cólico en
bajo vientre, iniciándose atención cuatro 2 minutos más tarde
por la doctora Claudia Quintero González, quien realiza una
historia clínica llena de siglas y abreviaciones, incompleta, que
demuestran un actuar negligente y que llevaron a una carencia
de información necesaria para establecer el estado de la señora
Carolina y de su hijo en gestación. A la señora Carolina le
practicaron un procedimiento de cesárea 8 horas posteriores a
su ingreso; durante ese tiempo no le aplicaron el medicamento
Betametasona, con el fin de acondicionar los pulmones del niño
por nacer, ocasionando la pérdida de oportunidad de sobrevivir.
Cinco minutos posteriores al nacimiento del niño, comenzó a
presentar dificultad respiratoria, síndrome de membrana
hialina, que se presenta en los neonatos prematuros y que no
le han realizado una maduración pulmonar correcta y
oportuna. El niño es trasladado a la unidad de cuidado
intensivo neonatal, por la dificultad respiratoria, donde es
atendido por Pediatra, quien realiza maniobras de intubación y
aplica medicamento surfactante, con el fin de buscar mejoría,
pero esta no se da por falta de un equipo de ventilación.
El niño no se recuperó y debido a la atención médica inicial,
deficiente de la Clínica Pereira, fallece el día 5 de diciembre de
2006 a las 9:53 am.
manifestó el tribunal que:
“El acervo probatorio recaudado en el caso bajo estudio, no da
cuenta de que el equipo médico que atendió a la señora
Carolina Duque Mejía durante el embarazo y parto en la Clínica
Saludcoop Pereira, haya sido contrario a la debida diligencia y
cuidado. Se sabe, por lo referenciado en la historia clínica, que
a la madre gestante le aplicaron maduradores pulmonares; que
el procedimiento de cesárea ocurrió sin complicaciones; que el
niño Jacobo nació pretérmino y con Deficiencia Respiratoria,
por lo cual fue inicialmente llevado a UCI neonatal de la Clínica
Saludcoop y luego remitido a la Clínica Comfamiliar, empero no
está probado que la atención recibida en la primera de las
nombradas o su traslado, calificado por los demandantes como
tardío, sean la causa de su deceso, como tampoco la ausencia
de monitoreo fetal, ecografía y valoración por ginecobstetricia
de la gestante”
En la presente sentencia, el fallador hace una clara mención de
que la responsabilidad medica se encuentra enmarcada en el
régimen de culpa probada, lo que quiere decir que el título de
imputación recae sobre si se prueba o no la culpa del agente
quien se le endilga la responsabilidad.
El tribunal no encuentra probada la culpa de los demandados y
es por ello que falla desfavorablemente a las pretensiones del
recurrente.
b.
CONSEJO DE ESTADO \ SALA DE LO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVO
Consejera Ponente: STELlA CONTO DIAZ DEL CASTILLO
Radicación 2000123310002000010 170 1 (30944)
Proceso: Acción de reparación directa
Actor: Helida Cristina Socarrás Argote y otros
Demandado: Instituto de Seguros Sociales

Procede la Sala a resolver el recurso de apelación interpuesto


por la parte demandada contra la sentencia proferida el 30 de
noviembre de 2004 por la Sala de Descongestión para los
Tribunales Administrativos de Santander, Norte de Santander y
Cesar, por medio de la cual se accedió a las pretensiones.

(CASO CON NORMAS YA DERODAS)


El 14 de julio 2000, en ejercicio de la acción de reparación
directa prevista en el artículo 86 del Código Contencioso
Administrativo, por intermedio de apoderado judicial, Helida
Cristina Socarrás Argote (madre), en nombre propio y en
representación de sus menores hijos Marina Lexis y Leonel
David Becerras Socarrás (hermanos); María José Mendoza
Socarrás, Antonio José Socarrás Vilialobos y Antonia Elena
Argote (abuelos) presentaron demanda contra el Instituto de
Seguros Sociales para reclamar la indemnización por los
perjuicios ocasionados a causa de la muerte de la menor
Candis Cristina Barros Socarrás.

El jueves 2 de julio de 1998, en horas de la mañana, Candis


Cristina Barros Socarrás, fue llevada por su tía y su prima,
señoras Milena Mercedes Orozco Socarrás, Lurdes Genith
Socarrás Argote, respectivamente, a la unidad intermedia
Eduardo Arredondo Daza, con el objeto que la valorara un
médico, por presentar sangrado abundante vaginal. Como a las
9:00 a.m., el médico de turno le aplicó una ampolla y le ordenó
la práctica de una ecografía.
El día viernes 10 de julio de 1998, como a las 9:00 a.m Candis
Cristina, en compañía de su abuela se presentaron al Centro de
Atención Ambulatoria de Albania adscrito al .I.S.S, seccional de
la Guajira-Urgencias, con el objeto de que atendieran a Candis
Cristina, a estas alturas la situación era más desesperante, ya
que el estado de salud de la paciente empeoraba aún más, ya
que el sangrado era más abundante y la fiebre era suprema
mente alta, él médico que la atendió, ordenó la práctica de una
ecografía la cual debía practicarse en el municipio de San
Juan, lo cual no fue posible, primero por el mal estado en que
se encontraba la paciente y en segundo lugar por la distancia
entre Albania (Cerrejón) y San Juan del Cesar.
A falta de atención, la joven muere.
la sala dijo que:
Las dilaciones injustificadas que sufrió la paciente, así como el
error en el diagnóstico inicial en la Clínica Ana María de
Valledupar constituyen, de por sí, razón suficiente para
declarar la responsabilidad estatal. Sin embargó, en este, caso,
la Sala encuentra que la especial condición de la paciente
Candis Cristina Barros Socarrás aumenta la razón de
antijuridicidad de la conducta.
A diferencia del caso anterior, la responsabilidad medica fue
declarada por una falla en el servicio por actuar negligente,
como modalidad subjetiva de la culpa.
c. Magistrado Ponente: José Alfonso Isaza Dávila
Radicación: 110013103029-2019-00478-02

La providencia se da en razón a un accidente de tránsito entre


una buseta de servicio público y una motocicleta que ocasionó
la muerte del joven Luis Angel Navas Perilla.
Tanto en primera como en segunda instancia negaron las
pretensiones de la demanda, con base a que había
concurrencia de actividades peligrosas, y en esos casos se debe
establecer cuál de las conductas había sido la determinante del
accidente y si fueron ambas, en qué proporción, gravitando la
presunción de culpa sobre ambos mientras la causa no se
pudiera asignar a uno de ellos. Se determinó que el conductor
de la motocicleta, Luis Angel Navas Perilla, fue el único
culpable. Se demostró que "invadió" el carril por el cual se
desplazaba la buseta.
En esta sentencia se determinó que la responsabilidad por
accidente de tránsito, entre otras actividades peligrosas,
aunque se ha expresado que enmarca dentro del régimen de
presunción de culpa, realmente se enmarca dentro de un
régimen objetivo, en razón de que en ningún caso el agente se
exime probando la diligencia o cuidado, sino con la
acreditación de una causa extraña, imponiéndose al que ha
causado el daño el deber de indemnizar.
Bibliografía

Ahumada, F. E. F., & Velandia, J. E. S. (s/f). Etiqueta: Responsabilidad médica.


Gov.co. Recuperado el 30 de mayo de 2023, de
https://cortesuprema.gov.co/corte/index.php/tag/responsabilidad-medica/

Artículo 1902 del Código Civil. (2019, mayo 28). Conceptos Jurídicos.
https://www.conceptosjuridicos.com/codigo-civil-articulo-1902/

Betancourt, S. A. (s/f). Responsabilidad objetiva: Una propuesta de


modernización legislativa al régimen de responsabilidad civil por
actividades peligrosas. Edu.co. Recuperado el 30 de mayo de 2023, de
https://repositorio.uniandes.edu.co/bitstream/handle/1992/16457/u68676
1.pdf?sequence=1&isAllowed=y#:~:text=A%20diferencia%20de%20la
%20responsabilidad,%C3%A9ste%20el%20factor%20de%20atribuci
%C3%B3n.

Bogotá, D. C., & De septiembre, D. (s/f). SALA DE LO CONTENCIOSO


ADMINISTRATIVO SECCION TERCERA SECRETARÍA I. Gov.co.
Recuperado el 30 de mayo de 2023, de
https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/
INEC/IGUB/sentencia-expediente-30944.pdf

Boyacá, E. (2023, abril 17). Al Alcalde de Turmequé que le salió caro realizar una
corraleja. Periódico EL DIARIO. https://periodicoeldiario.com/al-alcalde-
de-turmeque-que-le-salio-caro-realizar-una-corraleja/
CASTRO, Marcela. El hecho ilícito. Nociones fundamentales. En: CASTRO, Marcela . Derecho de las
Obligaciones. Bogotá: Temis S.A., 2010. T. II, V. 1, p. 21. 12
CUBIDES CAMACHO, Jorge. Obligaciones. 7 ed. Bogotá: Grupo Editorial Ibáñez, 2012, p. 26

RADICACIÓN Nro. 42.655 Verbal-Responsabilidad Civil Extracontractual


REPÚBLICA DE COLOMBIA RAMA JUDICIAL TRIBUNAL SUPERIOR
DEL DISTRITO JUDICIAL SALA QUINTA DE DECISIÓN CIVIL -FAMILIA.
(s/f). Gov.co. Recuperado el 30 de mayo de 2023, de
https://www.ramajudicial.gov.co/documents/39413595/0/0800131530042
0120002501_ACT_SENTENCIA_11-08-2020+2.50.48+p.m..pdf/2c33ff88-
eb62-48a0-b4e0-bd82b43a82d7

Responsabilidad civil y la reparación del daño. (2016). En La doctrina ante el


delito de impago de pensión de alimentos (pp. 129–134). J.M Bosch.

(S/f). Gov.co. Recuperado el 30 de mayo de 2023, de


https://cortesuprema.gov.co/corte/wp-content/uploads/2016/11/SC12947-
2016.pdf

TAMAYO JARAMILLO, Javier. ¿Hasta dónde puede objetivar la responsabilidad civil?. En: CASRTO,
Marcela (coord.). Derecho de las Obligaciones. Bogotá: Temis S.A., 2010. T. II, V. 1, p. 295-296
GIRALDO GÓMEZ, Luis Felipe. La Imputación como Elemento Estructural de la Responsabilidad. En:
Responsabilidad civil y del Estado. Vol. 28 (Nov. 2010)

También podría gustarte