REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION UNIVERSITARIA
CIENCIA Y TECNOLOGIA
UNIVERSIDAD POLITECNICA TERRITORIAL DEL ESTADO TRUJILLO
“MARIO BRICEÑO IRAGORRY”
NUCLEO LA BEATRIZ
P.N.F EN CONTADURIA PÚBLICA
UNIDAD II
SEGURIDAD ALIMENTARIA
EN VENEZUELA
Integrantes:
Paredes José V- 24.618.946
Leal Alfredo V- 16.267.242
Rondón Rosangelica V- 23.594.374
Oviedo Andreina V- 15.952.153
Valera 03 de Junio del 2023
INTRODUCCION
La alimentación adecuada es un derecho humano de carácter universal que se
concentra en el acceso económico a ingresos o recursos para la producción de alimentos.
Además, aborda las obligaciones y responsabilidades de todos los titulares del deber. Esto
legitima a los individuos y grupos para exigirle al Estado, o Estados que actúan en
conjunto, que respeten, protejan y garanticen su acceso a la alimentación adecuada. El
problema de la pobreza y el hambre conjuntamente con el deterioro creciente de los
recursos ambientales constituyen, sin lugar a dudas, los retos más importantes del mundo
contemporáneo.
El tema agroalimentario corresponde a un campo de estudio complejo y variado
dado que, por su objeto, trata de aprehender fenómenos y relaciones muy diversas. En
primer lugar, la función alimentaria y nutricional puede situarse en una frontera entre lo
“biológico” y lo “social”. En segundo lugar, las actividades y procesos necesarios para
lograr la oferta continua de productos en el seno de los sistemas alimentarios se desarrollan
mediante la participación de múltiples agentes y distintos sectores económicos. En la
mayoría de países las actividades operan generalmente dentro de economías de mercado, lo
que confiere un papel relevante al hecho económico, como factor explicativo del hecho
alimentario, tanto en términos de producción como de consumo. A ello se suman las
particularidades sociales, históricas y culturales de las poblaciones, las cuales influyen
sobre las pautas del comportamiento y sobre el comercio alimentario.
Se habla de Seguridad Alimentaria cuando todas las personas tienen en todo
momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para
satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de
llevar una vida activa y sana. En contraste, se dice que existe inseguridad alimentaria
cuando las personas están desnutridas a causa de la indisponibilidad material de alimentos,
su falta de acceso social o económico y/o consumo insuficiente de alimentos. Las personas
expuestas a esta son aquellas cuya ingestión de alimentos está por debajo de sus
necesidades calóricas (energéticas) mínimas, así como las que muestran síntomas físicos
causados por carencia de energía y de nutrientes como resultado de una alimentación
insuficiente. Se habla de vulnerabilidad refiriéndose a la gama de factores que hacen que
las personas queden expuestas a inseguridad alimentaria. El grado de vulnerabilidad de una
persona, un hogar, un grupo de personas está determinado por su exposición a los factores
de riesgo y su capacidad para afrontar o resistir situaciones problemáticas.
Alcanzar un nivel adecuado de seguridad alimentaria garantiza al país el progreso
hacia una condición plena de desarrollo integral. Si no se logra un grado de seguridad
jurídica, social y alimentaria; concomitantemente aumenta el riesgo-país y cesan de forma
parcial o total las inversiones privadas. De esta manera, podría generarse una condición de
pauperismo económico y social que compromete la productividad y competitividad de la
nación. Por esta razón, y para lograr una mejor comprensión de la situación alimentaria en
el país, se estableció como propósito principal de esta investigación el análisis de
indicadores de vulnerabilidad y riesgo para establecer su efecto sobre la condición de
seguridad alimentaria nacional.
Seguridad Alimentaria.
La Seguridad Alimentaria hace referencia a la disponibilidad suficiente y estable de
alimentos, su acceso oportuno y su aprovechamiento biológico, de manera estable a través
del tiempo. Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento
acceso físico y económico a suficientes alimentos nutritivos para satisfacer las necesidades
alimentarias y sus preferencias en cuanto a los alimentos para alcanzar una vida sana y
nutritiva. La seguridad alimentaria es una parte integral del derecho a la alimentación, el
cual es un derecho humano que protege el derecho de las personas a alimentarse con
dignidad, lo que implica que haya suficientes alimentos disponibles, que las personas
tengan los medios para acceder a ellos y que satisfagan adecuadamente las necesidades
dietéticas de las personas. La seguridad alimentaria es una parte integral de los objetivos de
desarrollo sostenible, en particular del objetivo hambre cero.
Las fases de la seguridad alimentaria van desde la situación de seguridad alimentaria
hasta la de hambruna a gran escala. El hambre y la hambruna están enlazadas una de la otra
en la inseguridad alimentaria. La inseguridad alimentaria puede catalogarse como crónica o
transitoria. La inseguridad alimentaria crónica conlleva un elevado grado de vulnerabilidad
al hambre y a la hambruna, por lo que para asegurar la seguridad alimentaria es necesario
eliminar esa vulnerabilidad. El hambre crónica no es hambruna. Es similar a la
malnutrición y está relacionada con la pobreza que existe principalmente en los países
pobres.
El término “Seguridad Alimentaria” adquirió relevancia a partir de la Cumbre
Mundial de Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y
la Alimentación (FAO). En sus inicios, el término se concentró en la producción y
disponibilidad de alimentos a nivel nacional. A partir de las hambrunas ocurridas en África
en la década de los 80, en un contexto de mucha disponibilidad de alimentos, y el trabajo de
investigación de Amartya Kumar Sen, quedo demostrado que no alcanzaba con
concentrarse en la producción y disponibilidad de alimentos sino también en el acceso a
ellos. En la década de los 90, se reafirmó el carácter de la seguridad alimentaria como un
derecho humano. Esta definición incluida la capacidad de asegurar que el sistema
alimentario provea a toda la población del aprovisionamiento alimentario y
nutricionalmente adecuado a largo plazo.
Esta definición cuenta con cuatro dimensiones:
Disponibilidad física de los alimentos: esto comprende la producción de alimentos
y la disponibilidad en el mercado nacional e internacional de alimentos.
Acceso económico y físico a los alimentos: esta dimensión se refiere a la
capacidad de los hogares de poder comprar y acceder a los alimentos que necesitan.
Todos los miembros del hogar (incluidos mujeres y niños) tienen que poder acceder
a los alimentos que necesitan.
Utilización de los alimentos: la utilización de los alimentos hace referencia a la
capacidad de los alimentos de cubrir las necesidades nutricionales de los individuos.
Estabilidad en el tiempo: las tres dimensiones anteriores deben mantenerse en el
tiempo y no verse afectadas por otras condiciones, por ejemplo, cambios en el
clima, aumento del precio de los alimentos o desempleo.
Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria:
Importancia de la Seguridad Alimentaria:
Según el informe el Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo
2019 de la FAO, se estimó que un total de 2.000 millones de personas en el mundo
experimentaron algún nivel de inseguridad alimentaria, incluso en América Septentrional y
en Europa, donde se calculó que el 8% de la población la padece. Estos datos prueban que
la seguridad alimentaria, aunque no afecten a todos por igual, es un problema global. Los
fundamentos que nos permiten establecer los niveles de seguridad alimentaria son los
siguientes:
Disponibilidad: Hace referencia a la producción, las importaciones, el almacenamiento y
también a la ayuda alimentaria entendida como una transferencia en caso de necesidad, ya
sea a nivel local o nacional.
Estabilidad: La inseguridad alimentaria puede ser transitoria debido a cuestiones
relacionadas con el carácter estacional de las campañas agrícolas o el ciclo de la crisis
económica. Para evitarla es importante el almacenamiento.
Acceso: La falta de acceso a los alimentos puede deberse a cuestiones físicas – cantidad
insuficiente de alimentos, aislamiento de las poblaciones- o socioeconómicas- pecios
elevados, falta de recursos monetarios.
Consumo: La ingesta de alimentos debe responder a las necesidades nutricionales, pero
también a las preferencias alimentarias.
Por otra parte la seguridad alimentaria es importante porque:
1. La producción de alimentos es de interés nacional y fundamental para el desarrollo
socioeconómico de las naciones.
2. La mayoría de las constituciones nacionales lo consagran como un principio de la
tercera generación.
3. Garantiza la disponibilidad de productos agrícolas para las naciones.
4. Resguarda a la población del hambre como resultado de sub- aprovechamiento del
potencial agro productivo y sirve para impulsar al sector agrícola, tanto vegetal
como animal. Para suplir las necesidades de una población en crecimiento y de un
estado donde la producción nacional se encuentra disminuida y no se llenan los
requerimientos, teniendo que recurrir a la importación y dependencia foránea.
5. Compromete al estado en el deber de promover la producción agrícola interna.
Política Alimentaria en Venezuela:
En Venezuela la situación política, económica y social, en la última década, ha
provocado el quiebre de la institucionalidad de la salud, lo social y de la infraestructura
productiva del país, que paulatinamente han devenido en un grave deterioro de la dignidad
y del bienestar de los Venezolanos. La situación descrita sucede en medio de la opacidad de
información sobre las condiciones de vida, acceso, disponibilidad alimentaria, estado
nutricional, cuidado de salud, y de las severas consecuencias que la prolongada privación
ejerce en la población.
Desde el 2012, se registra una caída sostenida en la producción, disponibilidad y
acceso a los alimentos, al mismo tiempo que se pierden grandes cantidades de alimento
contaminados y se descompone otro tanto, de lo que se había importado para la distribución
a través de la red pública de control alimentario, ese mismo año, la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO otorga un reconocimiento al
gobierno por el cumplimiento anticipado de las metas del milenio para aquel momento,
siete años más tarde, el inicio de la crisis más aguda también lo confirma el informe de
FAO/UNICEF (2019). Sin embargo, en los últimos tres años el impacto negativo en la
alimentación se ha acelerado.
En el 2014 ante la ausencia de información oficial. Comienza la Encuesta Nacional
de Condiciones de vida (ENCOVI) liderada por las Universidades Católica Andrés Bello,
Universidad Simón Bolívar, Universidad Central de Venezuela y la Fundación Bengoa.
Los datos ENCOVI señalan que, en los últimos años, el país presenta signos de
evidente deterioro, se incrementa la pobreza y la inseguridad alimentaria. Según la línea de
pobreza, 90% de la población Venezolana es pobre y de estos 60% se encontraría en
pobreza extrema. Se puede asegurar, que, en los actuales momentos en Venezuela, las
cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria están severamente comprometidas: el
acceso, la disponibilidad, la bioutilizacion y la estabilidad de las anteriores.
El 17 de febrero de 2016 se marcó un hito en las políticas alimentarias, el Jefe de
Estado anuncia que la Misión Alimentación debía ser reestructurada dado que la
corrupción se había enquistado en la red de abastos Bicentenario. De nada valió la propia
confesión del presidente Maduro de que Abastos Bicentenario “se pudrió”, o las denuncias
que hiciera el diputado Carlos Berrizbeitia ante la Comisión de Contraloría sobre “la
desaparición de dinero” destinado a la compra de alimentos. De los poderes públicos con
competencia en la actuación del Ministerio de Alimentación, ninguno ha hecho un
pronunciamiento.
Desde la Asamblea Nacional han hecho no menos de tres exhortos en lo que va de
2016 en los que declaran la emergencia nacional por la crisis alimentaria; han hecho al
menos tres citaciones al ministro de Alimentación, Rodolfo Marco Torres y a los ex
ministros Carlos Osorio, Félix Osorio y Guiseppe Yoffreda y aprobaron una moción de
censura contra Marco Torres por su responsabilidad en las recientes políticas alimentarias.
El 11 de julio de 2016, Nicolás Maduro decidió crear la Gran Misión Abastecimiento
Soberano que complementaría a la ya existente Misión Alimentación. “Esta iniciativa
surgió de la evaluación estos cinco meses de la Agenda Económica Bolivariana; ha surgido
de las propuestas operativas, técnicas, económicas y políticas del Consejo Nacional de la
Economía; y ha surgido del hermoso proceso de los Comités Locales de Abastecimiento y
Producción”, aseguró Maduro desde el Palacio de Miraflores. Este hecho pone en el
escenario al ministro de defensa, Vladimir Padrino López, responsable de todo el sistema
alimentario.
En este contexto, el Gobierno Nacional aún no ha acertado la fórmula correcta para
lograr un abastecimiento pleno. En menos de cuatro meses, el presidente Maduro creó los
Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y la Gran Misión
Abastecimiento Soberano (GMAS), dejó la distribución de los productos que hay en manos
de los militares y sigue inyectando, bajo la figura del Decreto de Emergencia Económica,
recursos para importación y producción de alimentos agrícolas. Estrategias que han
resultado poco efectivas debido a que no se tiene un diseño, ejecución y seguimiento de los
programas sociales implementados en el sector alimentación, lo que conlleva a riesgos de
corrupción al no implementar procedimientos abiertos y transparentes en relación al manejo
de los recursos económico. Ante este escenario, es urgente el cese de medidas paliativas
que lejos de mejorar, agravan la situación. Se debe incentivar la producción nacional y
constatar el cumplimiento de cada procedimiento que eso implica como un mecanismo de
rendición de cuentas. Se debe entregar divisas al sector privado de manera transparente y
oportuna. De continuar con el desarrollo de los programas sociales en materia alimentaria,
estos deben cumplir un proceso de evaluación y seguimiento que abarque metas,
indicadores, publicación de contratos y de manuales de procedimientos y normativas, todo
ello como acciones preventivas y que minimicen los riesgos de corrupción.
Situación Actual Sobre la Seguridad Alimentaria en Venezuela:
En Venezuela la desaceleración y contracción de la economía, así como la mala
administración, ha provocado el empobrecimiento masivo de la población, inseguridad
alimentaria de grandes proporciones y situaciones de hambre que están impulsando la
salida de los venezolanos hacia otros países, en multitudes, nunca antes vistas en América
Latina. Este éxodo masivo está causando serios problemas económicos y sociales en los
países vecinos, que no estaban preparados para recibir 4,5 millones de migrantes
Venezolanos.
El informe de Alerta Temprana sobre “Seguridad Alimentaria y Agricultura
FAO/ONU 2019”, ubica a Venezuela en tercer lugar entre los 10 países con “alto riesgo” de
una emergencia o un deterioro significativo de su seguridad alimentaria y la agricultura,
con efectos severos. Los otros países mencionados son Yemen, Sudán, Zimbabue,
Cameron, Burkina Faso, Haití, Afganistán y Nigeria. Igualmente señala que el porcentaje
de personas malnutridas se triplico en cuatro años desde 3,6% en 2013 a 11,7% en 2017
(casi 3,7 millones de personas).
Con el objetivo de conocer la situación actual de la seguridad alimentaria y
malnutrición en Venezuela se estudió los principales determinantes mediante el análisis de
informes técnicos de acceso público disponibles durante el último quinquenio.
CONCLUSION
Existe una situación de seguridad alimentaria cuando todas las personas disponen en
todo momento de acceso a alimentos suficientes, nutricionalmente adecuados para el
consumo humano, con el fin de llevar una vida activa y saludable, sin riesgo excesivo de
perder este acceso. Las personas sufren inseguridad alimentaria cuando una o más
dimensiones de la seguridad alimentaria (disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad)
se encuentran en peligro. El hecho de que la ayuda alimentaria forme parte o no de una
intervención adecuada, dependerá de las dimensiones de la seguridad alimentaria que se
vean afectadas y las razones de ello.
Uno de los principales mensajes del Estado Mundial de la agricultura y la
alimentación de este año es que la ayuda alimentaria, más que ser la opción usada por
defecto en la crisis humanitaria, debería de ser considerada como una de las diversas
opciones existentes en el marco de un conjunto más extenso de redes de seguridad social
que buscan asegurar un nivel minino de bienestar y ayudar a las familias a gestionar el
riesgo. Además de suministrar alimentos durante la crisis, estas redes de seguridad basadas
en dinero en efectivo o en alimentos proporcionan recursos fungibles que pueden ser
usados para proteger y realizar inversiones en bienes productivos. El uso de alimentos en
lugar de dinero en efectivo en una red de seguridad social depende en gran parte de la
disponibilidad de alimentos y la naturaleza del funcionamiento de los mercados. En los
lugares en los que hay disponibilidad de alimentos asequibles a través de mercados que
permanecen accesibles a las personas afectadas por una crisis, la ayuda alimentaria puede
no ser el recurso más apropiado.
En Venezuela, como cualquier otro país del mundo tiene la obligación de encarar el
reto que implica asegurar la seguridad alimentaria de su población hacia el futuro. Sin
embargo, no son pocos los intereses que se contraponen a largo plazo sobre todo cuando en
la época de la denominada globalización se busca justificar la apertura unilateral de los
mercados de estas economías pequeñas para que las grandes puedan realizar sus
excedentes. Es dentro de este contexto que se plantean los lineamientos generales de la
seguridad alimentaria para Venezuela, como el mantener una visión integral de la seguridad
alimentaria, revalorizar el papel de la agricultura en el país, no solamente como productor
de alimentos, sino como empleador de mano de obra y dinamizador de la economía
nacional y por último el reconocimiento de la diversidad cultural, productiva y
socioeconómica de la población.