Inaplicabilidad por Inconstitucionalidad
Inaplicabilidad por Inconstitucionalidad
UNO
INGRESADO
18:07:21
MATERIA: Requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad.
06-06-2022
PROCEDIMIENTO: Especial Tribunal Constitucional.
REQUIRENTE: Finning Chile S.A.
RUT: 91.489.000-4.
DOMICILIO: Avenida Vitacura N°2969, oficina N°1001, Las Condes.
PATROCINANTE: Esteban Ricardo Palma Lohse.
RUN: 15.901.497-5.
DOMICILIO: Avenida Vitacura N°2969, oficina N°1001, Las Condes.
Que, por este acto, en representación de Finning según se señaló y en conformidad con lo
dispuesto en el artículo 93 de la Constitución Política de la República y en los artículos 79
y siguientes de la ley N°17.997 o Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, cuyo texto
refundido coordinado y sistematizado se encuentra contenido en el Decreto con Fuerza de
Ley N°5 del año 2010 del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, vengo en
interponer requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad a fin de que sean
declarados inaplicables el inciso final del artículo 495 del Código del Trabajo y la segunda
frase del artículo 4° inciso 1° de la ley N°19.886 que, en lo pertinente, disponen lo siguiente:
1. El artículo 495 del Código del Trabajo, al referir al contenido de la sentencia que se dicte
en el procedimiento de Tutela Laboral, mandata en su inciso final que: “Copia de esta
sentencia deberá remitirse a la Dirección del Trabajo para su registro”.
2. La segunda frase del inciso 1° del artículo 4° de la ley N°19.886, por su parte, prescribe:
“Quedarán excluidos quienes, dentro de los dos años anteriores al momento de la
presentación de la oferta, de la formulación de la propuesta o de la suscripción de la
convención, según se trate de licitaciones públicas, privadas o contratación directa,
hayan sido condenados por prácticas antisindicales o infracción a los derechos
fundamentales del trabajador, o por delitos concursales establecidos en el Código
Penal”.
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DOS
ÍNDICE
CAPÍTULO I .......................................................................................................................................... 3
REQUISITOS DE ADMISIBILIDAD DEL REQUERIMIENTO DE INAPLICABILIDAD .................................... 3
CAPÍTULO II ......................................................................................................................................... 4
CONSIDERACIONES PRELIMINARES DE FINNING CHILE S.A. ........................................................... 4
CAPÍTULO III........................................................................................................................................ 5
ANTECEDENTES DE LA GESTIÓN PENDIENTE ................................................................................... 5
1. Denuncia de tutela de derechos fundamentales ....................................................... 5
2. Contestación de la denuncia de tutela de derechos fundamentales ................... 5
A. La política de remuneraciones de Finning.................................................................... 5
B. La relación de remuneraciones de los trabajadores afiliados al Sindicato
denunciante y el personal de Finning.................................................................................... 6
3. Estado de tramitación del proceso................................................................................ 7
4. Aplicación en concreto de ley contraria a la Constitución Política ...................... 7
CAPÍTULO IV ....................................................................................................................................... 7
LAS NORMAS CONSTITUCIONALES VULNERADAS POR APLICACIÓN DE LAS NORMAS LEGALES QUE
IMPUGNAN ........................................................................................................................................... 7
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TRES
CAPÍTULO I
REQUISITOS DE ADMISIBILIDAD DEL REQUERIMIENTO DE INAPLICABILIDAD
4. Aplicación del precepto legal resulta decisiva en la resolución del asunto: para ser
admitida la acción de inaplicabilidad por inconstitucionalidad es menester que los
preceptos legales en cuestión sean decisivos en la resolución del asunto, sean o no
contenciosos e independiente de su naturaleza jurídica.
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CUATRO
CAPÍTULO II
CONSIDERACIONES PRELIMINARES DE FINNING CHILE S.A.
1 En dicho sentido fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 22 de octubre de 2009,
dictado en los autos Rol N°1.513-2009. En el mismo sentido, fallo del Excelentísimo Tribunal
Constitucional, de fecha 23 de septiembre de 2010, dictada en los autos Rol N°1463-2009.
2 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 3 de agosto de 2010, dictada en los autos
Rol N°1.405-2009.
3 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 3 de octubre de 2016 dictada en los autos
Rol N°3212-2016.
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CINCO
Además, Finning tiene un importante rol público que lo ha llevado a realizar diversas obras
benéficas el año 2020 como: donación de 160 computadores; donación de 1000 kits de
bioprotección a mujeres emprendedoras; donaciones de aproximadamente 10.000 prendas
de vestir para familias con bajas temperaturas; entrega gratuita en comodato de generador
eléctrico a Centro de Salud en Temuco y 2 estanques de combustible en los centros de
Renca; donación de horas de grúa horquilla y operador a la Intendencia de Antofagasta y
Municipalidad de Renca.
Por último, cabe destacar el intachable comportamiento, en materia laboral, que ha tenido
Finning, la cual nunca ha sido condenada por prácticas antisindicales o tutelas de derechos
fundamentales.
CAPÍTULO III
ANTECEDENTES DE LA GESTIÓN PENDIENTE
La gestión pendiente que se ha indicado precedentemente dice relación con una denuncia
de tutela laboral impetrada por el Sindicato de Trabajadores CRC P&P Finning Chile o
Sindicato N°7 (el “Actor” o el “Denunciante”) fundada en una vulneración del derecho a la
no discriminación de los trabajadores pertenecientes a dicha organización sindical. Dicha
denuncia fue admitida a tramitación por el Juzgado de Letras del Trabajo de Antofagasta
con fecha 23 de junio de 2021 y es tramitada bajo el RIT T-190-2021.
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Existen varios elementos objetivos que permiten al trabajador moverse dentro de la banda
salarial, entre otros, el incremento del IPC que en el caso de Finning es trimestral, la
implementación del programa de incrementos por mérito basado en los resultados que
generan las evaluaciones anuales de desempeño, la antigüedad, los ajustes de sueldos
base producto de acuerdos en negociaciones colectivas, movimientos laterales, y
recomendaciones que arrojan los estudios anuales de mercado de remuneraciones.
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SIETE
compañía que importará una discriminación de remuneraciones entre los integrantes del
Sindicato N°7 y el resto de las organizaciones sindicales.
La eventual aplicación del artículo 495 del Código del Trabajo y del inciso 1° del artículo 4°
de la Ley N°19.886 en caso que Finning sea condenada por concepto de derechos
fundamentales en causa RIT T-190-2021 del Juzgado de Letras del Trabajo de Antofagasta
implica, a nuestro parecer, en los términos del 93 inciso 6° de la Constitución, un efecto
contrario a la Carta Magna, ya que:
1. Se vulnera el principio de igualdad ante la ley, toda vez que, sin fundamento plausible
o sin la razonabilidad o motivación correspondiente, se podría condenar a Finning a una
sanción a todas luces desproporcionada (artículo 19 numeral 2° de la Constitución
Política).
CAPÍTULO IV
LAS NORMAS CONSTITUCIONALES VULNERADAS POR APLICACIÓN DE LAS NORMAS LEGALES QUE
IMPUGNAN
Sobre la base de los antecedentes expuestos, procede ahora explicar cómo infringe a la
Constitución la aplicación del artículo 495 inciso final del Código del Trabajo y la segunda
frase del artículo 4° inciso 1° de la Ley N°19.886 en la gestión pendiente.
El artículo 19 N°2 de la Carta Fundamental asegura a todas las personas la “igualdad ante
la ley” señalando, expresamente, que en Chile no existen personas ni grupos privilegiados.
A mayor abundamiento, la norma jurídica citada dispone que:
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2°.- La igualdad ante la ley. En Chile no hay persona ni grupo privilegiados. En Chile no
hay esclavos y el que pise su territorio queda libre. Hombres y mujeres son iguales ante
la ley.
Ni la ley ni autoridad alguna podrán establecer diferencias arbitrarias (El subrayado es
nuestro).
Según la jurisprudencia asentada del Tribunal Constitucional, la igualdad ante la ley –como
derecho fundamental consagrado en el N°2 del artículo 19 de la Constitución–, consiste en
que las normas jurídicas deben ser iguales para todas las personas que se encuentren en
las mismas circunstancias y, consecuencialmente, diversas para aquellas que se
encuentran en situaciones diferentes. De esta manera, no se trata, por consiguiente, de una
igualdad absoluta, sino que ha de aplicarse en cada caso conforme a las diferencias
constitutivas del mismo. La igualdad supone, por lo tanto, la distinción razonable entre
quienes no se encuentren en la misma condición4.
Que, a partir de lo señalado, se desprende que el derecho a la igualdad ante la ley no tiene
como corolario que la ley se aplique “a secas” sin distinguir el destinatario de la norma. Por
el contrario, resulta intrínseco a la garantía fundamental que se aplique de forma
diferenciada, teniendo en consideración las características particulares de los destinatarios
de la norma. Ejemplo paradigmático de lo anterior es el caso de los impuestos progresivos
donde las personas con más recursos tienen una carga impositiva mayor que las personas
que poseen menores ingresos.
4 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 20 de diciembre de 2007, dictada en los
autos Rol N°784-2007. En el mismo sentido, fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha
29 de julio de 2009, dictada en los autos Rol N°1254-2008.
5 Jerzy Wróblewski clasifica los principios en (1) positivos o explícitos, cuando se encuentran
expresamente recogidos en una disposición normativa, (2) implícitos, que son normas que se
inducen o deducen a partir de una regla o de un grupo de reglas expresadas textualmente, (3)
extrasistémicos o totalmente inexpresos, que son normas que no pertenecen al sistema jurídico, y
que son formados a partir de la Constitución material o que provienen de alguna filosofía política o
moral que inspira el ordenamiento en su conjunto. También pueden provenir del derecho comparado
o de reglas sociales aceptadas por la práctica judicial o de la moral o de las costumbres o del derecho
natural o de la política, (4) nombre, que resumen los rasgos generales de las instituciones jurídicas,
y (5) construcción que son meta-argumentos basados en ideologías de gran tradición entre los
juristas continentales. Al respecto, véase, Wróbleski, Jerzy. “Sentido” y “hecho” en el derecho.
Servicio Editorial Universidad del País Vasco, San Sebastián (1989). p.153-155.
6 Arnold, Rainer; Martínez, José Ignacio; y Zúñiga, Francisco. El principio de proporcionalidad en la
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7 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 29 de julio de 2009, dictada en los autos
Rol N°1.254-2008.
8 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 17 de junio de 2010, dictada en los autos
Rol N°1.584-2009.
9 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 13 de septiembre de 2012, dictada en los
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DIEZ
En esta versión, esto es, entendido como un límite al ejercicio de la potestad sancionatoria,
resulta menester analizar la aplicación de la sanción, según la herramienta jurídica más
refinada sobre ello, esto es, el principio de proporcionalidad propuesto por el famoso
constitucionalista alemán: don Robert Alexy.
El primer test de idoneidad busca establecer que la medida sea idónea o apta para
alcanzar el fin perseguido por el legislador. En este caso, lo que se mide es la relación de
medio-fin entre la norma jurídica y la finalidad perseguida por el legislador15.
El segundo test de necesidad, algo más vinculado al caso concreto, persigue establecer
que la medida sea indispensable para lograr el fin legítimo, no existiendo una alternativa
menos gravosa o menos invasiva de los derechos fundamentales16. Se trata de indagar y
determinar si es posible que la falta cometida por concepto de vulneración de garantías
fundamentales con ocasión del despido, sea reparada o corregida por otros medios que no
sean la exclusión de contratar con el Estado durante dos años.
Por último, el tercer test de proporcionalidad en sentido estricto persigue dirimir que la
medida sea racional, no desproporcionada, y que se pueda justificar tanto en su objetivo
como en sus efectos. Como ya se adelantó, este test en particular, se traduce en la
denominada ley de ponderación.
Esta operación supone tres pasos básicos: primero, determinar el grado de afectación o
restricción de un derecho fundamental, segundo, determinado el grado de importancia del
derecho que opera en el sentido contrario, tercero, debe compararse ambos para establecer
si la importancia de uno justifica la restricción del otro. Según Robert Alexy, para hacer
operativo este análisis de asignación de pesos es menester una escala triádica de
intensidad que se clasifica en: grave, media o leve17.
12 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 28 de agosto de 2008, dictada en los
autos Rol N°1061-2008.
13 Alexy, Robert. Teoría del discurso y derechos fundamentales. Fontamara. Madrid (1999). p. 78.
14 Ibíd. p. 78.
15 Ugarte, José Luis. Tutela de derechos fundamentales del trabajador. Editorial Legal Publishing.
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Respecto del primer test de idoneidad, creemos que aun siendo un análisis in abstracto,
éste no se satisface. Ello por cuanto el fin perseguido por el legislador no se cumple con las
normas cuya inhabilidad pretende el presente requerimiento.
1. Que es deber del Estado velar por el bien común, otorgando a sus habitantes el mayor
bienestar espiritual y material posible. 2. Que, con dicho objeto, el Estado cuenta con
servicios y reparticiones públicas, destinadas a atender las necesidades de la población
y poner en práctica las políticas públicas. 3. Que en una economía de mercado, los bienes
y servicios que la administración del Estado requiere para la consecución de sus fines son
adquiridos, fundamentalmente, a privados. 4. Que con el objeto que los procedimientos
destinados a la provisión de dichos bienes y servicios sea objetiva y asegure el mejor
resultado para el Fisco, se han dictado diversas normas en el marco de la agenda de
modernización y transparencia. 5. Que el óptimo funcionamiento de estos mecanismos,
además, precisa la libre competencia entre los proveedores, la que se ve dificultada y
entorpecida por actitudes desleales en algunos oferentes que, mediante la violación de
las leyes laborales, sociales y tributarias, consiguen mejorar sus costos y tener así
mayores posibilidades de éxito en las licitaciones y convocatorias. 6. Que la ley 19.886
no exige a los proveedores del Estado requisitos elementales que aseguren la
competencia leal, como sería la necesidad de mantener un cumplimiento irrestricto de las
citadas regulaciones. 7. Que, de este modo, se puede dar la paradoja que empresas y
personas naturales que infringen las normativas laborales y tributarias que el Estado se
ha fijado para cautelar los derechos de los trabajadores y asegurar el financiamiento de
sus programas, sean, al mismo tiempo, favorecidos con suculentos contratos 18 (El
subrayado es nuestro).
Pues bien, si uno analiza la aplicación concreta de la ley en el plano abstracto, es posible
observar que ninguno de los dos objetivos se cumple con la norma cuya inaplicabilidad
pretende el presente requerimiento.
A mayor abundamiento, toda licitación debe regirse por unas bases que resguarden la
igualdad de los postulantes, de suerte que en la etapa de adjudicación la Administración
debe necesariamente realizar una diferenciación que no puede ser arbitraria, ya que
únicamente habrá de basarse en aquellos factores de evaluación previstos en dichas bases,
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DOCE
que conciernen a la selección de la mejor oferta así como asegurar el cumplimiento eficiente
y eficaz del contrato -y no en una medida desproporcional como la del caso sub lite-.
Por otra parte, y, en segundo lugar, tampoco se cumple con el segundo objetivo por cuanto
se vedan de licitaciones públicas empresas que no son -sistemáticamente- vulneradoras
del Derecho del Trabajo en Chile. Por el contrario, en la praxis, sucede que muchas
empresas que se les ha aplicado dicha sanción no pueden contratar con el Estado por haber
sido condenadas por una demanda de tutela de derechos fundamentales de un único
trabajador. Así, cabe preguntarse si realmente tiene sentido la aplicación de esta norma.
De hecho, se puede dar la paradójica situación de que una empresa que constantemente
ha sido condenada por concepto de despidos injustificados, acosos laborales y nulidades
del despido pueda participar de una licitación pública, a diferencia de otra empresa que ha
cumplido sistemáticamente la legislación laboral, pero que ha sido condenado -por vez
única- a una demanda de tutela.
Respecto del tercer test de proporcionalidad en sentido estricto, se puede observar que
la aplicación del artículo 4° inciso 1° de la Ley N°19.886 importa la vulneración de otras
garantías constitucionales, tales como el derecho de propiedad y el derecho al debido
proceso. Ello genera que debamos analizar el caso sub lite a partir de la ley de ponderación.
El artículo 19 N°3 de la Carta Fundamental señala que la Constitución asegura a todas las
personas la igual protección de la ley en el ejercicio de sus derechos y que toda sentencia
de un órgano jurisdiccional debe fundarse en un proceso previo legalmente tramitado. En
concreto, la disposición constitucional referida sostiene que:
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TRECE
Toda sentencia de un órgano que ejerza jurisdicción debe fundarse en un proceso previo
legalmente tramitado. Corresponderá al legislador establecer siempre las garantías de un
procedimiento y una investigación racionales y justos.
A partir del inciso señalado, la doctrina ha señalado que se puede desprender de éste la
garantía del “debido proceso”. En lo particular, la Carta Magna no contiene una norma
expresa que defina “debido proceso”, optando por garantizar el derecho al racional y justo
procedimiento e investigación, regulando, además, dos de los elementos configurativos del
debido proceso. En primer lugar, que toda sentencia de un órgano que ejerza jurisdicción
ha de fundarse en un proceso previo legalmente tramitado. Y, en segundo lugar, que
corresponderá al legislador establecer las garantías de un procedimiento racional y justo20.
De ahí se sigue, que la sentencia debe contener dos requisitos: (i) debe ser el resultado del
juzgamiento verificado por un tribunal competente, independiente e imparcial; y (ii) debe
cumplirse con el estatuto de las garantías constitucionales, entre las cuales, está el derecho
a una audiencia justa y el derecho a defensa.
Para estos efectos, útil resulta tener en cuenta lo que ha dicho el derecho internacional
sobre la materia. Así, por ejemplo, el número 1 del artículo 80 del Pacto de San José de
Casta Rica asegura el derecho al juzgamiento de un tribunal competente, independiente e
imparcial. A mayor abundamiento, el inciso señalado dispone que:
Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo
razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con
anterioridad por la ley, en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra
ella, o para la determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal
o de cualquier otro carácter.
Que, respecto del caso de marras, la ley N°19.886 no contempla la oportunidad para discutir
ante los tribunales laborales la procedencia o duración de la pena de inhabilitación impuesta
en virtud de su artículo 4°. De modo que, el afectado nunca tiene una posibilidad para
discutir la procedencia o extensión de esta verdadera pena de bloqueo contractual,
inexorable e individual, que impone directamente dicho precepto legal, consagrándose una
sanción de interdicción con ejecución directa e inmediata, esto es, que opera por el solo
ministerio de la ley sin más trámite.
En efecto, S.S.E., no existe una sola oportunidad procesal donde se pueda discutir la
procedencia de la sanción contenida en el artículo 4° de la ley N°19.884. Por el contrario,
meramente la utiliza el tribunal sin plantearse siquiera si la conducta reviste la gravedad
necesaria para aplicarla. Ello, tiene por consecuencia, que la condena no sea fruto de un
proceso previo legalmente tramitado negándose el derecho de defensa consagrado en la
Constitución Política.
Que, en el caso sub lite, si el Juzgado de Letras del Trabajo de Antofagasta pudiera optar
entre aplicar (o no) la sanción contenida en el inciso 1° del artículo 4° de la Ley N°19.884
respecto de la causa detallada en la gestión pendiente, resulta claro que éste último no la
aplicaría porque: (i) la vulneración de derechos fundamentales solamente se produciría en
una de las instalaciones de la Empresa, y no en la totalidad de la misma; (ii) la gravedad de
20Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 1 de abril de 2008, dictada en los autos
Rol N°821- 2007.
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CATORCE
la conducta no reviste las características suficientes para dar pie a la sanción en comento;
y (iii) existe un comportamiento intachable en materia laboral de parte de Finning.
En efecto, S.S.E., en otra ocasión argumentó que la misma aplicación práctica del inciso 1°
del artículo 4° de la ley N°19.884. Lo señalado, reafirma aún más lo señalado con
anterioridad, esto es, la inaplicabilidad por inconstitucionalidad de las normas cuya
inaplicabilidad se pretende.
Que, teniendo en cuenta los argumentos vertidos, no queda más que concluir la
inaplicabilidad del artículo 4° de la ley N°19.884 por cuanto infringe la garantía constitucional
consagrada en el artículo 19 N°3 de la Constitución, esto es, el derecho a un proceso previo
legalmente tramitado.
Toda persona declarada culpable de un delito tendrá derecho a que el fallo condenatorio
y la pena que se le haya impuesto sean sometidos a un tribunal superior, conforme a lo
prescrito por la ley.
En ese mismo sentido, el artículo 25 N°1 del Pacto de San José de Costa Rica dispone que:
Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso
efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen
sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente
Fundamental en virtud del inciso 2º del artículo 5º de la Constitución que dispone que: “[e]l ejercicio
de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la
naturaleza humana. Es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos,
garantizados por esta Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y
que se encuentren vigentes”. En efecto, los tratados internacionales suscritos por Chile en conjunto
con la Carta Magna forman lo que la dogmática jurídica ha denominado “bloque constitucional”, esto
es, el: “bloque de derechos que tienen una unidad indisoluble por su común fundamento que es la
dignidad humana, siendo todos estos derechos atributos que emanan de la dignidad humana, como
lo determinan tanto el propio texto fundamental como las fuentes del derecho internacional,
principalmente las fuentes convencionales de este último” (Nogeuira, Humberto. El bloque
constitucional de derechos en chile, el parámetro de control y consideraciones comparativas con
Colombia y México: Doctrina y Jurisprudencia. En Estudios Constitucionales, Año 13, N°2, Santiago
(2015) pp. 301-305).
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QUINCE
Convención, aun cuando tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio
de sus funciones oficiales.
El E. Tribunal Constitucional ha señalado que el principio non bis in ídem consiste en aquel
principio por el cual por un mismo hecho delictivo el responsable no puede sufrir más de
una pena o ser objeto de más de una persecución penal. Se ha señalado también por la
judicatura constitucional que este principio emana de la garantía constitucional del debido
proceso23.
En la dogmática jurídica penal se ha dispuesto que el principio non bis in ídem se puede
conceptualizar de la siguiente manera: “cuando un hecho o circunstancia ya ha sido tomado
en consideración para la aplicación de una pena o circunstancia modificatoria de
responsabilidad penal, no es lícito volver a tenerla en cuenta por segunda o ulterior vez para
los mismos efectos”24.
La aplicación del artículo 4° de la ley N°19.884 importa una infracción al principio non bis in
ídem pues existe una doble sanción por el mismo hecho, esto es, la vulneración de
derechos fundamentales de trabajadores. En efecto, existe una primera sanción consistente
en las indemnizaciones que deben proceder de conformidad a lo estipulado en el inciso 3°
del artículo 489 del Código del Trabajo, pero, además, se produce una segunda sanción
por el mismo hecho consistente en la inhabilitación de contratar con el Estado por 2 años.
Ello se encuentra reafirmado si tenemos a la vista que los fundamentos de ambas sanciones
son exactamente los mismos, esto es, proteger el derecho de los empleados.
Uno de los pilares centrales del proyecto apunta a potenciar la vigencia plena, en el ámbito
jurídico-laboral, de los derechos que el trabajador detenta no sólo en cuanto trabajador
sino que también en su condición de persona (derecho a la intimidad y vida privada, el
honor y la propia imagen, el pensamiento político o religioso, la libertad de expresión, el
derecho a no ser discriminado, etc.). Se trata, en definitiva, del posicionamiento de los
derechos fundamentales como ejes vertebradores de unas relaciones laborales
plenamente democráticas.
Teniendo en cuenta las consideraciones esbozadas, se ha estimado de vital importancia,
siguiendo muy de cerca las experiencias comparadas, diseñar un modelo concreto de
23 Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 7 de junio de 2012, dictada en los autos
rol N°2045-2011.
24 Etcheverry, Alfredo. Derecho Penal. Parte General. Tomo I. Editorial Jurídica de Chile. Santiago.
1999. p. 108.
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DIEZ Y SEIS
Del mismo modo, la ley N°20.238 -que insertó el artículo 4° de la Ley N°19.886- también
tuvo por objeto el mismo fundamento, esto es, proteger el derecho de los trabajadores
sancionando a aquellas empresas que infringen sus derechos impidiéndoles licitar con la
Administración Pública por el período de 2 años. El mensaje presidencial de la ley referida
señala que:
[D]e este modo, se puede dar la paradoja que empresas y personas naturales que
infringen las normativas laborales y tributarias que el Estado se ha fijado para cautelar los
derechos de los trabajadores y asegurar el financiamiento de sus programas, sean, al
mismo tiempo, favorecidos con suculentos contratos 26.
Que, toda la argumentación que se ha señalado hasta este momento es coincidente con
razonamientos que ha tenido S.S.E. sobre la materia. En particular, en variadas
oportunidades, el Tribunal Constitucional ha argumentado que la aplicación del 4° inciso 1°
de la ley N°19.886 resulta inaplicable por vulnerar la Constitución Política.
El primer precedente de ello fue la causa Rol N°3570-2017 donde S.S.E. sentenció que la
aplicación del artículo 4° inciso 1° de la ley N°19.886 en el caso particular de la Pontifica
Universidad Católica constituía una infracción del artículo 19 N°2 de la Carta Fundamental
(el principio de igualdad ante la ley), y el artículo 19 N°3 de la Carta Fundamental (igual
protección de la ley en el ejercicio de sus derechos). A mayor abundamiento, el argumento
del E. Tribunal Constitucional se dio bajo un doble prisma. En primer lugar, que la sanción
contenida en el artículo 4° inciso 1° de la ley N°19.886 se aplica con prescindencia absoluta
de la extensión y/o gravedad de la falta cometida, configurándose una infracción del artículo
19 N°2 de la Constitución. Y, en segundo lugar, que la aplicación del artículo 4° inciso 1°
de la ley N°19.886 se utilizó -en el caso particular- sin un proceso previo justo y racional
vulnerando el artículo 19 N°3 de la Constitución. En conformidad a ello, la judicatura
constitucional señaló que la ley N°19.886 no contempla oportunidad procesal para discutir
ante los tribunales laborales la procedencia o duración de esta pena de inhabilitación
impuesta en virtud del inciso 1° de su artículo 4°27. Sobre lo último, el Tribunal Constitucional
previene que si se hubiere realizado una tramitación judicial previa -que hubiera
considerado dichas características- bajo ninguna circunstancia se hubiera aplicado dicha
sanción a la Pontificia Universidad Católica.
El segundo precedente jurisprudencial se dio con la causa Rol N°3.702-2017 donde S.S.E.
sentenció que la aplicación del artículo 495 inciso final del Código del Trabajo -en relación
al artículo 4° de la ley N°19.886- en el caso particular de la Universidad de Chile constituía
una infracción del artículo 19 N°2 de la Constitución (el principio de igualdad ante la ley), y
del artículo 19 N°3 de la Constitución (igual protección de la ley en el ejercicio de sus
derechos). En lo particular, en dicha sentencia el E. Tribunal Constitucional se remitió al
razonamiento formulado en el caso de la Pontificia Universidad Católica.
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DIEZ Y SIETE
Que, en conformidad a los fallos citados, se desprende que concurren las mismas
circunstancias al caso sub lite. En efecto, en primer lugar, se podría aplicar la sanción
contenida en el artículo 4° de la ley N°19.886 con prescindencia absoluta de la gravedad
de la conducta. Y, en segundo lugar, se podría producir la infracción de un procedimiento
previo legalmente tramitado que permita razonar sobre la posibilidad -o no- de aplicar la
norma en cuestión.
En lo particular, la aplicación del inciso 1° del artículo 4° de la ley N°19.886 y del artículo
495 del Código del Trabajo implicaría para Finning ver vedada su participación en
licitaciones que llamen organismos del Estado. La infracción de la Carta Fundamental se
produce por cuanto la eventual aplicación de las normas anteriormente nombradas implica
la privación a Finning de parte importante de su patrimonio, en tanto las licitaciones,
convenios y contratos que celebra en su calidad de proveedor a organismos públicos
representan una fuente de ingresos constante.
A mayor abundamiento, Finning, desde hace muchos años ha contratado con diversos
Municipios, Intendencias, Ministerios, Gobiernos Regionales; entre otros. De hecho, desde
el año 2016 a la fecha, las contrataciones de Finning con el Estado ascienden a la suma de
$92.429.489.
Con todo, cabe tener en cuenta que aun cuando se entienda que la mera vulneración del
derecho de propiedad no fundamenta la presente inaplicabilidad por cuanto el artículo 4°
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Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 23 de julio de 2001, dictada en los autos
Rol N°334-2001.
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Así las cosas, el interés público -lo que exigiría- sería que la licitación sea adjudicada por la
persona jurídica y/o natural que tenga las mejores aptitudes para adjudicarse el servicio. En
conformidad a ello, la sanción contenida en la Ley N°19.886 iría contra ello, exigiendo
requisitos adicionales que -podrían tener por consecuencia- que la licitación no sea
adjudicada por el mejor oferente, sino que por otra empresa que se encuentre en peores
circunstancias.
Tanto es así, que -inclusive- el mismo E. Tribunal Constitucional reconoce ello al disponer
que:
Por ello, las limitaciones que se impongan al ejercicio de los derechos (y, con mayor razón,
si se trata de inhabilidades o prohibiciones por dos años) sólo pueden ser establecidas a
través de la ley, nunca mediante decretos, resoluciones, normas emanadas de la
Administración o cláusulas contractuales, hallándose incluso vedada la delegación de
facultades legislativas. Más todavía, la imposición de dichas limitaciones, inhabilidades o
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Pero, en cualquier caso, no puede llegarse, por esa vía normativa, a afectar la esencia del
derecho ni impedir su libre ejercicio:
Que desde temprano ha sido un desafío verificar en sede constitucional los alcances de
lo que se ha denominado “el límite de la capacidad de limitar los derechos fundamentales”
(Brage Camazano, Joaquín (2004), “Los límites a los derechos fundamentales”, Dykinson,
Madrid). Nuestra Magistratura, siguiendo una sentencia del Tribunal Constitucional
español, identificó los dos caminos de determinación del contenido esencial:
Naturaleza jurídica: modo de concebir o configurar cada derecho. El contenido esencial
de un derecho subjetivo lo constituyen aquellas facultades o posibilidades de actuación
necesarias como pertinente al tipo descrito y sin las cuales deja de pertenecer a ese tipo
y tiene que pasar a quedar comprendido en otro, desnaturalizándose.
Intereses jurídicamente protegidos; el núcleo y medida de los derechos esenciales los
constituye aquella parte del contenido del derecho que es absolutamente necesaria para
que los intereses jurídicamente protegibles, que dan vida al derecho, resultan real,
concreta y efectivamente protegidos. Se desconoce el contenido cuando el derecho
queda sometido a limitaciones que lo hacen impracticable, lo dificultan más allá de lo
razonable o lo despojan de la necesaria protección. Estos intereses son los valores o
bienes31 (El subrayado es nuestro).
En el caso de marras no hay dudas que aplicar los 495 inciso final del Código del Trabajo
y el artículo 4° inciso 1° de la ley N°19.886 implicaría vulnerar el contenido esencial del
derecho fundamental de la igualdad ante la ley, el derecho al debido proceso y el derecho
de propiedad según lo señalado precedentemente.
SEGUNDO OTROSÍ: Hago presente a S.S. Excelentísima que mi personería para actuar
en representación de Finning Chile S.A. consta en el mandato judicial de fecha 30 de junio
31Fallo del Excelentísimo Tribunal Constitucional, de fecha 13 de octubre de 2015, dictada en los
autos Rol N°2.693-2014.
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VEINTE
de 2016, suscrito por escritura pública ante doña Carmen Soza Muñoz, Notario Público de
Santiago, anotada bajo el repertorio N°20.646, que acompaño por este acto.
TERCER OTROSÍ: Sírvase S.S. Excelentísima tener por acompañados, con citación, los
documentos que a continuación se indican.
Solicito a S.S. Excelentísima: Tener por acompañados, con citación, los documentos
indicados.
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