XENOCENTRISMO
Se llama xenocentrismo a la tendencia que consiste en privilegiar las ideas, las costumbres y
las creaciones de una cultura que no es la propia. Se trata de lo opuesto al etnocentrismo,
que implica ubicar la cultura de uno en una posición de superioridad frente al resto.
El xenocentrismo sirve como una antítesis del etnocentrismo, en el que una persona cree
que su cultura y sus bienes y servicios son superiores a los de todas las demás culturas y
personas. En cambio, el xenocentrismo se basa en una fascinación por la cultura de los
demás y un desprecio por la propia, a menudo estimulada por una grave injusticia del
gobierno, ideologías anticuadas o mayorías religiosas opresivas.
El Xenocentrismo en ocasiones aparece como una forma de rebelarse contra la sociedad,
cuando la persona elige las manifestaciones culturales de una comunidad ajena a modo de
oposición. El xenocentrismo también puede deberse a motivos políticos o a las raíces
familiares. Otro ejemplo de xenocentrismo aparece en una mujer que solo mira películas de
Hollywood, ya que opina que el resto son aburridas. Por más que existan filmes de otros
lugares que son un éxito de taquilla y de crítica, ella no está dispuesta a darles una
oportunidad. Muchas veces se utiliza el mito del buen salvaje para mostrar cómo funciona el
xenocentrismo. Este tópico se asocia a una corriente del pensamiento europeo que destaca
las supuestas bondades de los pobladores aborígenes de América, que según esta postura
vivían en armonía y solidaridad hasta la llegada de los conquistadores ambiciosos que se
aprovecharon de ellos.
Existen varias razones para el xenocentrismo. A veces aparece como una forma
de rebelde contra el empresa, cuando la persona elige como oposición las manifestaciones
culturales de una comunidad ajena. El xenocentrismo también puede deberse a razones
políticas o raíces familiares.Es posible detectar xenocentrismo en aquellos consumidores por
los que optan productos extranjeros en lugar de los producidos en su nación. Incluso cuando
los bienes locales son mejores en cuanto a funcionalidad y calidad o más asequibles en
cuanto al precio, el xenocentrismo comporta una preferencia por los productos extranjeros.
Motivos del xenocentrismo
Existen diversos motivos que propician el xenocentrismo. En ocasiones aparece como una
forma de rebelarse contra la sociedad, cuando la persona elige las manifestaciones
culturales de una comunidad ajena a modo de oposición. El xenocentrismo también puede
deberse a motivos políticos o a las raíces familiares.
Hay quienes señalan a los países cuyos productos y costumbres se imponen en el extranjero
de «invasores», pero la responsabilidad la tiene quien decide adoptar lo externo por encima
de lo interno. Los ejemplos más comunes de xenocentrismo tienen a Estados Unidos como
país de referencia: sus películas, sus series de televisión, sus personajes destacados en la
música y la actuación, e incluso sus políticos suelen recibir mucha más atención en
diferentes países que los propios. Una noticia acerca del presidente estadounidense por lo
general genera un mayor interés que una del propio presidente.