Grupos de interaprendizaje
En todo el mundo la educación es un aspecto que determina la superación y calidad de vida de
las personas, sin embargo, esto requiere que los docentes se encuentren preparados y
fortalecidos en su conocimiento y práctica pedagógica. En este sentido, los grupos de
interaprendizaje es una estrategia de acompañamiento que permite a los maestros reflexionar
y aprender de forma interactiva sobre sus experiencias en el aula y construir conocimientos
colectivos en base a temas de interés profesional.
El Ministerio de Educación (2018), considera al Grupo de Interaprendizaje (GIA) como: La
estrategia formativa dirigida a los docentes, donde se fomenta que el grupo intercambie
experiencias y reflexione. Por otro lado, se orienta hacia la construcción continua de
comunidades profesionales de aprendizaje, esto requiere que el equipo directivo de la
institución educativa, acompañante pedagógico o especialista en formación docente coordine
con los docentes y planifiquen el GIA, con para poder intercambiar experiencias desde sus
prácticas pedagógicas (exitosas o con dificultades), evidenciadas en las aulas. (p.13) El
intercambio de experiencias que se genera en los grupos de interaprendizaje permite actuar a
partir de una perspectiva en común, lo cual es sumamente enriquecedora para los miembros,
debido a que se fortalece las relaciones interpersonales que es necesario para asumir desafíos
en conjunto. El acto de transmitir mensajes, experiencias, saberes es un proceso que no sólo
se debe de dar entre profesionales de un mismo nivel, cargo o condición laboral, sino de
manera integral, es decir, que el responsable de promover los grupos de interaprendizaje debe
invitar a todos los participantes a reflexionar, compartir vivencias y construir nuevos
aprendizajes. Para el Ministerio de Educación (2017), los grupos de interaprendizaje son
espacios en el cual tanto el personal docente y directivo de una misma escuela intercambian
sus experiencias y aprenden de forma interactiva, abordando temas 25 de interés en común
relacionados a la labor pedagógica, dando lugar a la socialización, comunicación, trabajo en
equipo, valoración de las prácticas docentes y resolución compartida de problemas a través de
la discusión y reflexión (p.7). En este aspecto, este tipo de estrategia demanda un alto grado
de participación entres sus miembros, de la misma manera exige el registro de las ideas
fuerzas, así como también los consensos que deriven de la reflexión colectiva. Así mismo,
desde hace un buen tiempo el sector educativo tomó en cuenta el desarrollo de los grupos de
interaprendizaje como parte metodológica para el trabajo pedagógico en modalidades como la
educación básica alternativa, en este sentido el Ministerio de Educación - PAEBA (2005),
explica que “los grupos de interaprendizaje desarrollan una experiencia en la cual el saber es
algo inacabado, vivo e interactivo, mediante una experiencia conjunta, dinámica, comunicativa
y reflexiva” (p. 11). Lo señalado demuestra que, un aprendizaje se vuelve enriquecedor cuando
se realiza en interacción con otros y de esta manera no existe término, ya que el intercambio
de experiencias incentiva una nueva reflexión y búsqueda de nuevos conocimientos para los
participantes. Los grupos de interaprendizaje requieren ser considerados como un entorno de
trabajo y motivación para el docente, que como cualquier otro profesional necesita estar
actualizado en sus conocimientos y fortalecido personalmente para responder a las
necesidades e intereses de una sociedad cambiante. Para Delgado y Cárdenas (2004), definen
que los grupos de interaprendizaje son el encuentro de un trabajo en conjunto, que se
conforma por el personal docente, técnico o directivo de una determinada institución
educativa, que se reúne en forma periódica y permanente para aprender, motivados sus
necesidades y objetivos comunes de desarrollo personal, y orientados por actitudes
participativas, de pertenencia e integración, ante la búsqueda del saber. (p. 44). Asimismo,
señalan que un educador es un profesional que reflexiona sobre su propia práctica y se
organiza de manera asertiva y dinámica con sus pares. En este aspecto, los grupos de
interaprendizaje se consideran una vivencia enriquecedora que de forma colectiva permite
que se construyan aprendizajes 26 partiendo de un tema y reflexión en común. Del mismo
modo, incentiva la participación y diálogo entre los miembros del grupo, es por ello que, en
todo grupo laboral o estudiantil, esta estrategia garantiza la apropiación de los aprendizajes a
través de experiencias donde los participantes movilicen sus conocimientos interactuando
unos con otros. Características de los grupos de interaprendizaje. Muchos docentes se reúnen
para intercambiar experiencias relacionadas con su actuar pedagógico, sin embargo, esto no
siempre garantiza que se reflexione adecuadamente y se logren aprender nuevos temas en
base a las necesidades o intereses, esta situación genera que la mirada hacia este tipo de
estrategia sea diferente de la que se plantee por los especialistas y entidades encargados del
acompañamiento pedagógico. En este sentido, todo grupo encaminado hacia la construcción
de aprendizajes presenta una serie de características que lo diferencian de cualquier otro
conjunto de personas que se reúnen para realizar un trabajo. De acuerdo con PASEM (2014),
las características que en su mayoría sobresalen en un grupo de interaprendizaje son: •
Permite la acción, interacción y espontaneidad entre los participantes. • Exige responsabilidad
de todos los integrantes para la participación, y una buena preparación para el desarrollo de
los temas. • La conducción o liderazgo es coparticipativa y surge de manera democrática,
generada por la misma dinámica del grupo. • Propicia un ambiente armonioso, donde todos
escuchan, reflexionan, emiten ideas, críticas y experiencias, en el marco del respeto mutuo. (p.
203) Estos grupos se caracterizan porque existe una apropiación de los aprendizajes, debido a
que se trata de un proceso en el cual se integran elementos o ideas en forma ordenada, por
medio de la participación colectiva, basados en las experiencias y saberes del grupo, para
llegar a construir nuevos 27 aprendizajes y nuevos enfoques teóricos que permitan mejorar la
actuación en los procesos educativos y en los desempeños personales y colectivos. Tipos de
grupos de interaprendizaje Los grupos de interaprendizaje se clasifican en dos tipos; de
acuerdo con el Ministerio de Educación (2018, P. 13), existen dos tipos de GIAS: •
Institucionales: Cuando se realizan entre docentes de una sola institución educativa. •
Interinstitucionales: Cuando se reúne a docentes de varias instituciones educativas. Ambos
tipos pueden ser propuestos por los acompañantes pedagógicos o especialistas de formación
docente. Objetivos del grupo de interaprendizaje Todo acto educativo tiene presente una
finalidad que busca lograr durante su ejecución, en este caso los grupos de interaprendizaje
también se desarrollan a partir de objetivos previamente formulados. De acuerdo a lo
expresado por el Ministerio de Educación - PAEBA (2005), los objetivos del grupo de
Interaprendizaje se pueden centrar en: • Dar respuestas pertinentes y diferenciadas a los
docentes sobre sus necesidades de formación, tomando como punto de partida las reflexiones
de sus prácticas pedagógicas. • Incentivar la formación de equipos de docentes mediante el
trabajo cooperativo. • Fortalecer colectivamente la aplicación del marco curricular, uso de
materiales educativos, estrategias de captación y permanencia de los miembros en el grupo. •
Aprobar los procesos educativos que favorezcan la innovación educativa. (p.9) Los objetivos
propuestos por el Ministerio de Educación para los grupos de 28 interaprendizaje, se orientan
hacia la reflexión, trabajo cooperativo, mejorar la metodología, la innovación en los docentes,
todo ello teniendo como centro de su atención la práctica pedagógica de los maestros y los
aprendizajes de los estudiantes. En cuanto a PASEM (2014), los grupos e interaprendizaje se
orientan en permitir a los miembros de una institución educativa aprender a encontrarse,
comunicarse, tomar decisiones para establecer soluciones y emprender acciones. Por ello, es
preciso tener que aprovechar la dinámica social que se genera en el grupo, y disponerla al
servicio de su desarrollo personal y profesional. Asimismo, es importante fomentar en los
docentes actitudes de reflexión, crítica y comprometedora con el objetivo que persiguen. Esto
implica generar una conciencia reflexiva y analítica, y desarrollar actitudes de cogestión y
autogestión. Todo ello contribuye a la formación permanente desde una forma autónoma y
colectiva, despertar potencialidades, como también cambiar, renovar y garantizar nuevas
actitudes y nuevos conocimientos, mediante la variedad de métodos y estrategias de
participación activa. (p. 203) En conclusión, el propósito del GIA es intercambiar experiencias
partiendo de la reflexión sobre las necesidades que surgen de la práctica pedagógica del
docente. Así también, plantea propuestas y soluciones que permitan a los maestros mejorar
los aprendizajes de sus estudiantes y enriquecer sus competencias profesionales. Rol de los
participantes del grupo de interaprendizaje Todos los invitados a participar del círculo de
interaprendizaje, requieren asumir roles para interactuar y trabajar de forma adecuada dentro
de su equipo. El Minedu (2016), en la cartilla de los grupos de interaprendizaje precisó que, el
aprendizaje activo y creativo requiere como condición mostrar una actitud positiva y contar
con la disposición de escucha; los acompañantes tienen un rol primordial en cuanto a las
relaciones de comunicación que se establecen en el grupo para el desarrollo de la actividad. En
este sentido, la comunicación logra importancia durante el intercambio de experiencias y en la
puesta en común (p. 19). De acuerdo a lo expuesto por el Minedu, es importante que los
participantes asuman el rol de crear un clima de trabajo agradable, a partir del cual los 29
docentes puedan intercambiar sus experiencias y construir sus aprendizajes demostrando
confianza, apertura al cambio, escucha activa y la práctica de valores que son necesarios
dentro de un trabajo entre profesionales. Organización de los grupos de interaprendizaje La
organización es una condición indispensable para garantizar la efectividad de un trabajo que
realiza un grupo de personas. De acuerdo al Minedu (2018, p.13) “cada profesor acompañado
participa como mínimo de cuatro 4 GIAS, con una duración aproximada de 4 horas cada uno.
Dicha estrategia se desarrolla en horario alterno”. En relación con lo señalado, es un deber del
docente participar en los GIAS, como también es necesario que el líder encargado del manejo
de este grupo comunique a los participantes de manera anticipada la fecha de la reunión con
el fin de prever y asegurar la asistencia. La reflexión crítica en los grupos de interaprendizaje
Reflexionar es el acto que todo docente realiza después de cada jornada de trabajo, lo cual es
importante porque le permite buscar nuevas formas de mejorar su práctica pedagógica, sin
embargo, también es posible que algunas problemáticas por mínimas que parezcan pasen por
alto en su persona. Por ello, el acto de compartir experiencias con sus pares profesionales es
una oportunidad para esclarecer dudas que provienen del acto reflexivo en común y de esta
manera abordar diversos temas de necesidad e interés relacionados con su campo laboral. El
Ministerio de educación, (2017, p.7) refiere que “el trabajo desde los Grupos de
Interaprendizaje (GIA) debe generar la reflexión crítica en cada docente”. En este aspecto, el
GIA permite a los profesores reconocer sus éxitos y aspectos por mejorar sobre su práctica
pedagógica, mediante el diálogo reflexivo e interacción con sus pares para construir un saber
pedagógico y con ello extraer aprendizajes para la retroalimentación y transformación de su
trabajo pedagógico. 30 Importancia de los grupos de interaprendizaje Todo acto o estrategia
pedagógica es creada y aplicada con la finalidad de lograr un cambio en la educación, es así
como adquiere su importancia. En consecuencia, los grupos de interaprendizaje también
encierran relevancia en el trabajo pedagógico y formativo de los docentes. El Ministerio de
Educación – DIFODS (2018), manifiesta que es de suma importancia tener en cuenta que “los
GIA constituyen una de las estrategias principales para la conformación de comunidades
profesionales de aprendizaje y para el logro de los propósitos del Acompañamiento
Pedagógico, entre estos: fortalecer a los docentes como líderes de cambio e innovación, como
también mejorar la calidad de aprendizajes de los estudiantes” (p13). De acuerdo con lo dicho,
la importancia de los grupos de interaprendizaje radica en que incentivan el liderazgo en los
docentes para búsqueda de calidad educativa a través de las comunidades de aprendizaje.
Momentos para el desarrollo de los grupos de interaprendizaje (GIA) Los grupos de
interaprendizaje, es una estrategia de acompañamiento pedagógico, por lo cual conlleva todo
un proceso que se encuentra dividido en momentos. Según el Ministerio de Educación (2018,
p.57), detalla que el GIA comprende tres momentos: • Antes del GIA: Se propicia un clima de
confianza donde se promueve la conformación de un equipo docente consiente de la
importancia del interaprendizaje en pares y la comunicación efectiva entre ellos. Así también,
se identifican las necesidades formativas de los docentes participantes, coordinando con el
equipo directivo sobre la realización del GIA para garantizar las condiciones de ambiente,
materiales, fecha, hora y participación de los docentes acompañados. Asimismo, el
responsable debe orientar, coordinar y planificar con los profesores que van a compartir sus
experiencias 31 pedagógicas en el GIA. Finalmente, se revisa el propósito que debe
relacionarse con los desempeños docentes, se preparan los materiales, se determina la
metodología del trabajo y se revisa el cronograma y horario de desarrollo del GIA, la temática
o material y alistar el cuaderno de campo para hacer las anotaciones necesarias. • Durante el
GIA: Se desarrollan tres momentos: Inicio, desarrollo y cierre. En el inicio se recogen las
expectativas de los docentes que participan, se presentan los propósitos que pretenden lograr
y se establecen los acuerdos de convivencia para propiciar un clima de confianza, motivación,
respeto, dinamismo y liderazgo. En cuanto al proceso, se analiza una práctica pedagógica que
se encuentre relacionada con el tema a tratar y a partir de ello se formulan las primeras
interrogantes para motivar la participación orientando la reflexión crítica a partir del
intercambio de experiencias y la discusión, como también se propicia el liderazgo, la
participación del docente con el que se ha planificado el GIA, como también la identificación
de aprendizajes y oportunidades de mejora en las experiencias compartidas. Finalmente, los
docentes, equipo directivo y acompañante pedagógico construyen de manera participativa los
nuevos significados de lo que se aprende con la finalidad de ampliar y dar mayor consistencia a
los marcos de referencia de los docentes replanteando algunos supuestos para luego concluir
con la retroalimentación. En el cierre se formulan preguntas orientadas hacia la metacognición
invitando a los participantes a reflexionar para identificar los principales aprendizajes logrados
y los procesos realizados. Seguidamente se recogen las apreciaciones para continuar
profundizando lo aprendido, así mismo se consolidan los aprendizajes a partir de una síntesis
participativa contrastando lo aprendido con el propósito del GIA y se recogen las expectativas
para el siguiente GIA, estableciendo también los acuerdos y compromisos para la siguiente
reunión. 32 • Después del GIA: Se evalúan los principales resultados y acuerdos de la reunión y
la asistencia de los docentes al GIA. Del mismo modo, se registra la información sobre la
ejecución del GIA en el sistema de información SIGMA (Sistema de Información para la Gestión
del Monitoreo del Acompañamiento Pedagógico).También se completa la lista de cotejo de
trabajo coordinado y se registra en el cuaderno de campo: Las situaciones observadas
considerando los logros, dificultades y recomendaciones en relación con los desempeños
priorizados del programa de formación docente, se adjuntan evidencias (producciones,
materiales elaborados, fotos, filmaciones, entre otros), reflexiones sobre la práctica como
acompañante y el rol como mediador del GIA (lecciones aprendidas, compromisos y
estrategias para mejorar tu práctica) que se compartirá luego con los especialistas. De acuerdo
con lo descrito anteriormente, los momentos que se desarrollan en los grupos de
interaprendizaje requieren condiciones necesarias para que sea ejecutada de forma adecuada
y respondiendo a las necesidades formativas de los docentes. En este sentido, el personal
responsable en conducir esta estrategia debe tener presente la metodología de su desarrollo
para garantizar de este modo la participación y el logro de sus propósitos propuestos. Por otro
lado, cabe señalar que los docentes interesados en compartir sus experiencias y conocimientos
pueden participar previa planificación con los responsables de la conducción del GIA, esto
permite que no sólo esta estrategia brinde un espacio de interacción sino también fortalezca el
liderazgo. Dimensiones de los grupos de interaprendizaje Dimensión 1: Participación activa. La
participación activa es un aspecto que caracteriza al grupo de interaprendizaje, de esta manera
el trabajo se hace productivo y enriquecedor con el aporte de todos los miembros que lo
conforman. 33 Según el Ministerio de Educación – PAEBA (2005) Se refiere a: La creación y
generación de hábitos de participación, donde el docente deja de ser íntegramente
recepcionista de conocimientos. Debemos tener en cuenta que el propósito de los grupos de
interaprendizaje es generar, compartiendo lo que se conoce, lo que se ha experimentado y se
sabe que tendrá resultado. Generando con ello un espacio común de aprendizaje entre
docentes. (p. 12) La participación activa es una condición necesaria para lograr que un grupo
construya sus propios aprendizajes, debido a que el trabajo tiene que llevarse a cabo con la
participación conjunta de todos sus miembros. Es por ello que, el encargado de asumir la
conducción de esta estrategia, debe de propiciar un clima armónico y horizontal, con la
finalidad de lograr el acercamiento y diálogo entre los participantes. Dimensión 2: Creatividad.
La creatividad es otro de los aspectos fundamentales para lograr aprendizajes, es vista como la
manera de dar respuesta a las necesidades y con ello actualizar los conocimientos para innovar
y generar cambios. De acuerdo con el Ministerio de Educación – PAEBA (2005) Se entiende
esta característica como: La oportunidad de crear nuevos conocimientos a partir de la
combinación de las experiencias individuales y de las sinergias en la creación de saberes
nuevos que permitan una intervención acorde a las necesidades y expectativas de los actores
educativos (p. 12). Esta dimensión implica que los docentes no sólo tomen en cuenta sus
experiencias sino también la de sus colegas para aprender de ello y poder crear aprendizajes.
34 Dimensión 3: Interpretación de experiencias acumuladas en los círculos de interaprendizaje.
Interpretar las experiencias de otros grupos de interaprendizaje es un aspecto que permite
superar dificultades y mejorar paulatinamente el acto de reflexionar, interactuar con los
demás, compartir experiencias y lograr nuevos aprendizajes. Según lo manifestó el Ministerio
de Educación - PAEBA (2005): Este proceso se cumple cuando las distintas experiencias
generadas en los grupos de aprendizaje, son el punto de partida para el análisis y la
construcción de los nuevos conocimientos. El aporte de cada docente participante sirve para
enriquecer el conocimiento colectivo al interior del grupo de interaprendizaje” (p. 12). Esta
dimensión, utiliza las experiencias de los grupos como punto de análisis para generar saberes
colectivos. Del mismo modo, el acompañante o encargado de dirigir las GIAS, debe de recoger
la opinión de cada participante y con ello garantizar que el trabajo sea provechoso, de todos y
para todos. 1.3.2. Desarrollo de competencias docentes Los docentes laboran en un ambiente
que cada vez se vuelve más exigente en diversos aspectos, debido a ello necesitan estar
preparados para recibir y educar a estudiantes que de la misma forma exigen mayor respuesta
y herramientas para enfrentar la realidad desde muy temprana edad. Aldape (2008), expresó
que: Las competencias abarcan el conjunto de capacidades que se desarrollan mediante
procesos, para que los docentes sean competentes en múltiples aspectos (sociales, cognitivos,
culturales, afectivos, laborales, productivos), los mismos que se construyen y desarrollan a
partir de las motivaciones internas de cada quien. La competencia es una convergencia de los
comportamientos sociales, 35 afectivos, cognoscitivos, psicológicos y sensoriales que permiten
desempeñar un papel, una actividad o tarea. (p.7) De acuerdo con lo señalado, los docentes
requieren de la motivación interna para prepararse y con ello lograr los cambios en su entorno
educativo. De esta manera, el participar en un acto grupal con sus pares incentivará sus deseos
de superación profesional. Asimismo, Ibarra y Marín (2011) manifiestan que: Si partimos de
que lo específico de la actividad docente es el contribuir al desarrollo de las competencias
expresadas en un perfil de egreso, las competencias de los docentes tendrán que ser
congruentes con la necesidad trabajar un currículo diseñado por competencias. (p. 157). De
acuerdo a lo señalado, los futuros docentes deben de recibir una formación de acuerdo con las
competencias que la profesión exija, de manera que se sientan preparados para enfrentar un
contexto educativo cambiante. Por ello, las competencias deben ir evolucionando con los
docentes a través de su formación continua y su experiencia diaria en el aula. Sin embargo,
este requerimiento presenta como condición determinante la actitud individual del profesor,
esto significa que sea abierta y predispuesta hacia la actualización, innovación,
experimentación de lo aprendido y el apoyo de las instituciones que busquen fomentar y
premiar sus competencias. El director de la institución educativa es el líder del cual debe partir
el modelo a seguir para los demás miembros, que forman parte de la comunidad educativa. En
este sentido, Aldape (2008), señala que: Lo que hace grande a una institución educativa, al
igual que en toda organización, es su personal, su recurso humano. Es de crucial importancia
que el director o administrador genere y aplique estrategias adecuadas en las administración y
desarrollo de las 36 competencias trascendentales de dicho recurso, para que la institución se
mantenga a la vanguardia y cuente con el personal motivado y comprometido con su progreso.
(p. 26). En consecuencia, la autora señala que es importante cumplir con las demandas de las
necesidades de la sociedad actual y por ello los docentes no sólo estén fortalecidos en cuanto
a sus conocimientos académicos, sino que también posea otras habilidades como las
académicas, administrativas, y humano- sociales para demostrar una diferencia competitiva.
En cuanto al desarrollo de las competencias Aldape (2008), señala que es un proceso que
implica superación, crecimiento y fortalecimiento al docente teniendo como punto de partida
sus necesidades e intereses. Por lo tanto, las competencias de un profesional se desarrollan en
el tiempo, sin embargo, es posible perfeccionarlas en el menor tiempo cuando existe la
intención de hacerlo, para ello es necesario que el líder de la institución educativa sea y
demuestre ser competente. (p.21) Lo descrito anteriormente, se respalda con la definición de
competencia que proporciona el Ministerio de Educación (2012): Se entiende por competencia
un conjunto de características que se atribuyen al sujeto que actúa en un ámbito determinado.
Fernández (s/f) reúne un grupo de conceptos de competencia y, tras examinarlos, encuentra
elementos comunes: De todas ellas se pueden deducir los elementos esenciales: (1) Son
características o atributos personales: conocimientos, habilidades, aptitudes, rasgos de
carácter, conceptos de uno mismo. (2) Están causalmente relacionadas con ejecuciones que
producen resultados exitosos. Se manifiestan en la acción. (3) Son características subyacentes
a la persona que funcionan como un sistema interactivo y globalizador, como un todo
inseparable que es superior y diferente a la suma de atributos individuales. (4) Logran
resultados en diferentes contextos. (p. 20) 37 En este sentido, la definición de competencia
comprende una perspectiva integradora en la cual el saber de una persona se despliega en sus
dimensiones ser, hacer, conocer y convivir, es decir, se movilizan un conjunto de
conocimientos que actúan de forma combinada, organizada e integrada que se demuestran en
la práctica ante un contexto retador. Además, tiene como propósito la obtención de resultados
exitosos en situaciones variadas, lo que supone la adaptación a los cambios y exigencias del
entorno. Dimensiones del desarrollo de las competencias docentes Dimensión 1: competencias
académicas. La dimensión académica es la primera que todo docente debe tener presente
para desarrollar sus competencias, debido a que los conocimientos pedagógicos son
importantes para responder adecuadamente a las necesidades e intereses de los educandos.
Por este motivo, requieren ser actualizados constantemente ya que la realidad va
modificándose diariamente. Aldape (2008), en relación a estas competencias expresó: Son
aquellas que le permitirán al docente dominar los conocimientos y habilidades específicos
sobre su materia de especialidad, es decir los métodos, herramientas, equipos y tecnología
que le permitirán la enseñanza y el aprendizaje. Le facilitarán el trabajo y entenderán que es lo
que se espera del rol que desempeña en el proceso educativo. (p. 18) Las competencias
académicas están compuestas por el conjunto de conocimientos teóricos y prácticos que
permiten al docente analizar, comprender y buscar los mecanismos necesarios para enfrentar
una situación problemática o retadora que se presente en su contexto profesional. Dentro de
las competencias académicas Aldape (2008), las organiza de la siguiente manera: • Visión
sistémica • Manejo de grupos 38 • Tecnología del aprendizaje • Diagnóstico • Solución de
problemas • Toma de decisiones (p.18) Estas competencias se enmarcan en el trabajo que el
docente realiza diariamente en su práctica pedagógica, por lo que también es constantemente
evaluado y requiere estar empoderado para brindar la calidad que tanto exige su entorno.
Dimensión 2: competencias administrativas. Todo docente debe de contar con competencia
administrativas, debido a que la institución educativa y el aula son espacios que como toda
entidad requiere de mecanismos necesarios para su óptimo funcionamiento. Aldape (2008) las
definió: Son las que constituyen los conocimientos y habilidades específicas, que contribuyen a
enlazar las actividades docentes, con las demandas de la administración de la institución y del
entorno de la misma. Las nuevas tendencias vislumbran exigencias de la aldea global del siglo
XXI, más allá de las funciones de planeación, organización, dirección y control de su catedra
dependiendo de las actividades que desarrolle el docente y del rol que cumple dentro de su
área. (p. 18). Las competencias administrativas en un profesional educativo, implica un
conjunto de herramientas que le permitan gestionar sus actividades diarias a partir de un
pensamiento estratégico, creativo, planificado y coordinado con sus acciones. Todo ello, con el
fin de cumplir con el objetivo principal de su trabajo, la preparación integral del estudiante y la
adquisición de herramientas necesarias para enfrentar y sobresalir en la vida, y entregar un
servicio y producto con un valor agregado que haga la diferencia a su institución. 39 En tal
sentido, las competencias administrativas comprenden ciertos aspectos con los que todo
docente debe de contar. De acuerdo con Aldape (2008), las competencias administrativas que
todo docente debe tener son: • Organización del tiempo. • Análisis de los resultados
académicos de los estudiantes • Pensamiento estratégico • Planeación de contenidos
pedagógicos • Diseño de reportes y documentos de gestión • Evaluar los objetivos trazados •
Coordinación de acciones pedagógicas (p.19) En este aspecto, las competencias
administrativas deben de ser vistos como un conjunto de saberes relacionados con los
procesos de planificación, organización, dirección y control que se desarrollan para lograr un
objetivo en común, en este caso asegurar los aprendizajes de los estudiantes mediante una
enseñanza de calidad. Dimensión 3: competencias humanas – sociales Las competencias
humanas sociales, es otro de los aspectos que los maestros requieren desarrollar, debido a
encontrarnos ante una realidad que, si bien avanza en cuanto a los conocimientos y
tecnologías, también ha sufrido descuidos en el aspecto formativo de las personas, por lo que
se requiere de maestros competentes que atiendan estas necesidades. Según Aldape (2008)
estas competencias quedaron definidas como: Las que constituyen los conocimientos y
habilidades específicas, relacionadas con la capacidad del docente para trabajar
armoniosamente con su grupo de clase, sus compañeros de trabajo, padres de familia y
cualquier otra persona involucrada en el logro de su meta. Es la capacidad de interaccionar del
docente, la cual 40 requiere de capacidades para dirigirse y comunicarse eficazmente con
otros. (p. 20). En cuanto a las competencias humano-sociales, se refieren a las habilidades
sociales y personales con las que debe contar un docente, ya que es parte de un sistema total y
necesita estar comunicado con todos los que le rodean. Este tipo de competencias también
considera ciertos criterios para poder lograr su desarrollo. Según, Aldape (2008), se consideran
como competencias humano – sociales: • Desarrollo personal • Motivación • Liderazgo •
Comunicación • Trabajo en equipo • Negociación Es así que los docentes necesitan estar
empoderados de estas competencias, y así brindar un servicio de calidad no sólo a sus
estudiantes, sino también a la sociedad en general, que espera día a día los cambios necesarios
para superar sus dificultades.