Objetivo General
Conocer, respecto al alcohol, el significado de consumo de riesgo en hombres y
mujeres así como consecuencias físicas, psíquicas y sociales derivadas del consumo
de alcohol, a corto y largo plazo:
Objetivos Específicos
Dar a conocer los riesgos y peligros a los que se exponen con al alto consumo
de alcohol.
Proporcionar informació n sobre el tratamiento y los grupos de apoyo a los que
podrían recurrir si ya tienen este problema.
Indagar sobre la percepció n de los jó venes adolescentes frente al alcoholismo.
Determinar la influencia de la familia y los amigos en el consumo de alcohol.
2
Índice
Identificació n……………………………………………………………………………………………………..1
Objetivos: General y Específicos………………………………………………………………………….2
Introducció n………………………………………………………………………………………………………4
Alcoholismo: Causas – Consecuencias…………………………………………………………………5
Factores de riesgo………………………………………………………………………………………………6
Síntomas……………………………………………………………………………………………………………7
Diagnó stico del alcoholismo……………………………………………………………………………….7
Consumo de alcohol y hepatitis……………………………………………………………….................7
Tratamiento del alcoholismo………………………………………………………………………………8
Prevenció n del alcoholismo………………………………………………………………………………..8
Impacto social…………………………………………………………………………………………………8-
9
Adolescencia: etapa vulnerable, diagnó stico y tratamiento…………………………….9-10
Conclusió n……………………………………………………………………………………………………….11
Bibliografía………………………………………………………………………………………………………12
2
Introducción
El presente trabajo trata del alcoholismo, los conceptos se desarrollan en bases
legales, marco conceptual y conclusiones, son definidos con claridad y
comprensible indicando todo lo principal del alcoholismo como el concepto,
causas, síntomas, riesgos que provoca, tratamiento, prevenció n.
El alcoholismo es una de las enfermedades que existen desde hace muchísimos
añ os, consiste en una fuerte necesidad de ingerir alcohol.
El sentirse bien es una de las prioridades de los consumidores del alcohol .Lo cual
valora que es de suma importancia que los jó venes conozcan los distintos riesgos
que implica el consumo de alcohol, con el fin de crear en ellos una conducta de
responsabilidad en el manejo de esta sustancia nociva o droga para el organismo.
2
ALCOHOLISMO
El alcoholismo es un padecimiento que genera una fuerte necesidad y ansiedad de
ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo,
manifestá ndose a través de varios síntomas de abstinencia cuando no es posible su
ingestió n. El alcohó lico no tiene control sobre los límites de su consumo, que va en
aumento a medida que se desarrolla tolerancia a esta droga. Se considera como
una enfermedad cró nica, progresiva y mortal por la Asociació n Médica
Estadounidense al igual que otras drogodependencias.
Para la mayoría de los adultos, el consumo moderado de alcohol probablemente no
es peligroso. Sin embargo, cerca de 18 millones de adultos en Estados Unidos
tienen trastorno por el consumo de alcohol. Esto quiere decir que sus há bitos de
consumo causan angustia y dañ os. Esto incluye alcoholismo y abuso del alcohol.
CAUSAS
Hasta el momento no existe una causa comú n, aunque varios factores pueden
desempeñ ar un papel importante en su desarrollo. Por lo tanto las evidencias
muestran que quien tiene un padre o una madre con alcoholismo tiene mayor
probabilidad de adquirir esta enfermedad. Otra forma posible puede ser el estrés o
los problemas que tiene la persona que lo ingiere.
Algunos otros factores asociados a este padecimiento son la necesidad de aliviar la
ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresió n, baja autoestima y
aceptació n social del consumo de alcohol.
Segú n la Sociedad Españ ola de Patología Dual (SEPD) los pacientes alcohó licos
suelen presentar hasta en un 80 % de los casos otros trastornos psiquiá tricos
asociados y, por lo tanto, ser considerados como pacientes con patología dual.6
Se ha demostrado la presencia de un componente genético en el alcoholismo, ya
que el gen del Alcohol Deshidrogenasa 1B (ADH1B) afecta a la tasa de
metabolizació n del etanol y modula potencialmente el consumo de bebidas
alcohó licas.
El alcoholismo o dependencia de alcohol es una enfermedad que causa:
Ansia: Una fuerte necesidad de beber
Pérdida de control: Incapacidad para dejar de beber una vez que se comenzó
Dependencia física: Síntomas de abstinencia
Tolerancia: La necesidad de beber cada vez má s cantidad de alcohol para sentir el
mismo efecto
CONSECUENCIAS DEL ALCOHOLISMO
Podemos clasificar las consecuencias del alcoholismo por sus efectos:
2
Físicos: cá ncer, enfermedades en el hígado, cefaleas, diabetes, gastritis, problemas
cardiovasculares, insomnio, pancreatitis, apoplejía (es decir, un infarto o una
hemorragia cerebral), deficiencias nutricionales, degeneració n cerebral, disfunció n
eréctil.
Psicoló gicos: depresió n, ansiedad, ira, celotipia (imposibilidad de controlar los
celos), epilepsia, psicosis, síndrome de Korsakoff, demencia alcohó lica.
Sociales: desestructuració n familiar, problemas laborales, problemas econó micos,
accidentes, maltrato.
FACTORES DE RIESGO
Existen una serie de factores de riesgo que influyen para que una persona
desarrolle una adicció n al alcohol. Los má s importantes son:
La herencia
Los estudios indican que las personas que han vivido con un familiar alcohó lico
tienen má s probabilidades de desarrollar ellos mismos esta adicció n. Aunque hasta
ahora este dato se apoyaba en las teorías de aprendizaje/educació n los ú ltimos
estudios parecen apuntar má s a la hipó tesis genética, que sostiene que la presencia
de ciertos genes aumentaría la predisposició n de un individuo a desarrollar
conductas adictivas como el alcoholismo.
Los factores psicológicos
Las emociones negativas como la ansiedad, la tristeza, la soledad, la baja
autoestima o la ira muchas veces se encuentran en el origen y mantenimiento de
esta enfermedad, ya que el paciente utiliza el alcohol para huir de ellas. El consumo
de alcohol proporciona al paciente una sensació n placentera que debería conseguir
realizando actividades de su agrado como leer un libro o ver una película, disfrutar
de la compañ ía de familiares y amigos, practicar su afició n favorita… En el otro
extremo está n aquellas personas que emplean el alcohol con frecuencia para
acompañ ar las emociones positivas (como celebraciones, reuniones con amigos,
salir de fiesta, etcétera). La tolerancia social ante el consumo excesivo de alcohol
en estas situaciones refuerza estos comportamientos inadecuados y, a la larga, el
“bebedor ocasional” corre un riesgo importante de convertirse en un alcohó lico.
Las relaciones sociales y el consumo de alcohol
Las malas relaciones con la pareja o la familia, los problemas econó micos, la
presió n de los amigos para que beba, etcétera, pueden actuar también como
precipitantes o mantenedores de la dependencia alcohó lica. En este sentido,
algunas personas también comienzan su patró n de consumo para superar los
problemas que tienen al relacionarse con los demá s, como la timidez o la falta de
habilidades sociales (por ejemplo, beben para desinhibirse o para sentirse má s
simpá ticos a la hora de conocer a una persona o integrarse en un nuevo grupo), así
como para enfrentarse a alguien a quien no saben có mo expresar algo que les
molesta.
2
SINTOMAS
El alcoholismo es una dependencia o adicció n física a una sustancia, en este caso el
alcohol, y para determinar que una persona es alcohó lica debe presentar alguno de
los siguientes síntomas de forma continuada durante un tiempo:
Deseo intenso de beber alcohol.
Falta de control sobre el consumo de alcohol, referido tanto a la necesidad de
empezar a beber, como a la incapacidad para suspender o reducir este consumo.
Bebe cuando está solo, y trata de ocultar su conducta a las personas de su
entorno.
Síndrome de abstinencia cuando no se consume, que se caracteriza por un
malestar físico intenso que el paciente intenta aliviar bebiendo.
Tolerancia. Esto implica que el individuo necesita consumir mayor cantidad de
alcohol para lograr los mismos efectos.
Lapsus o lagunas en la memoria.
Interferencia en la vida cotidiana: por ejemplo aparece un abandono progresivo
de otras fuentes de placer, se descuida el aspecto personal, disminuye el
rendimiento laboral o académico, o se emplea mucho tiempo para conseguir
alcohol o recuperarse de sus efectos.
El consumo de alcohol persiste con independencia de sus consecuencias físicas
(como el dañ o hepá tico o la desnutrició n), psicoló gicas (depresió n, ansiedad),
del deterioro cognitivo, o de las repercusiones que tenga sobre la actividad
laboral, las relaciones familiares y sociales, etcétera.
DIAGNÓSTICO DEL ALCOHOLISMO
Las primeras manifestaciones del alcoholismo son las respuestas físicas que
aparecen durante la abstinencia (temblores, sudoració n, dolor de cabeza, ná useas,
ansiedad o aumento de la frecuencia cardiaca y de la presió n sanguínea). Estos
síntomas se acompañ an por un fuerte deseo de consumir má s alcohol. Sin
embargo, no es frecuente que un alcohó lico reconozca en un primer momento que
tiene un problema con el alcohol. Este hecho dificulta enormemente el diagnó stico
médico, mientras que el alcohó lico continú a bebiendo y desarrollando una mayor
tolerancia al alcohol.
CONSUMO DE ALCOHOL Y HEPATITIS
El consumo de alcohol continuado desestabiliza la funció n hepá tica, ya que el
hígado se ve sometido a un sobreesfuerzo para eliminar esta sustancia, y sus
células se alteran o se destruyen, provocando inflamació n, e incluso una fibrosis
que puede degenerar en cirrosis.
Algunas personas presentan bastante tolerancia al alcohol, por lo que pueden estar
consumiendo una cantidad de esta sustancia que resulta dañ ina para el organismo
sin llegar a emborracharse. Esta tolerancia les proporciona una falsa sensació n de
2
seguridad y les incapacita para percibir las molestias físicas asociadas a una
ingesta excesiva de alcohol, que en realidad actú an como señ ales de alarma que
envía el organismo ante una potencial situació n de peligro.
TRATAMIENTO DEL ALCOHOLISMO
Debido a que el alcoholismo es una enfermedad multicausal, su tratamiento debe
seguir un enfoque multidisciplinar en el que se integre el trabajo de varios
profesionales especializados en la adicció n al alcohol. Los tratamientos actuales
para alcohó licos no inciden sobre la dependencia, sino sobre el consumo y la
decisió n de consumir.
Hay varias fases en el tratamiento del alcoholismo y la primera estriba en el
reconocimiento de la adicció n por parte del paciente. Cuando este deja de beber
manifiesta el síndrome de abstinencia, que debe ser tratado adecuadamente y que,
dependiendo del grado de dependencia, puede hacer necesario el ingreso
hospitalario del paciente. Esta fase se conoce como desintoxicació n. En la ú ltima
etapa del tratamiento, la deshabituació n, el objetivo es que el paciente permanezca
abstemio durante el resto de su vida.
PREVENCIÓN DEL ALCOHOLISMO
La prevenció n del alcoholismo debe iniciarse en la adolescencia o incluso antes. La
recomendació n es no beber nada de alcohol antes de la edad adulta. Para fomentar
la abstenció n alcohó lica es fundamental la actitud de la familia del menor; así, hay
padres que no quieren que sus hijos beban pero consumen bebidas alcohó licas con
frecuencia en presencia de sus hijos, o hacen comentarios sobre “cuá nto bebían de
jó venes”.
En segundo lugar, es preciso informar al adolescente sobre las consecuencias
reales del alcohol. Afortunadamente cada vez son má s los jó venes que conocen los
efectos del alcohol y las graves consecuencias que puede tener sobre su salud y su
calidad de vida, pero si no se acompañ a de medidas efectivas de prevenció n, la
informació n no es suficiente.
Por eso, un tercer pilar fundamental para evitar la adicció n, será dotar al
adolescente de las estrategias necesarias para eliminar los factores de riesgo que le
pueden inducir a consumir alcohol, como mejorar su autoestima y sus habilidades
sociales. En este sentido, será fundamental también ayudar al joven a soportar la
presió n del grupo y mostrarle formas alternativas de diversió n.
IMPACTO SOCIAL
Está científicamente demostrado que los hijos y la familia de personas alcohó licas
tienen cuatro veces má s posibilidades de contraer este vicio, que en estados
avanzados de dependencia puede ser catalogado de enfermedad.
Bien puede pasar que los niñ os sigan el ejemplo de sus padres o de los familiares
de su entorno, y que cuando crezcan, tengan há bitos y conductas muy similares a la
de estas personas.
2
El alcoholismo no está fijado por la cantidad ingerida en un periodo determinado:
personas afectadas por esta enfermedad pueden seguir patrones muy diferentes
de comportamiento, existiendo tanto alcohó licos que consumen a diario, como
alcohó licos que beben semanalmente, mensualmente, o sin una periodicidad fija. Si
bien el proceso degenerativo tiende a acortar los plazos entre cada ingesta.
El consumo excesivo y prolongado de esta sustancia va obligando al organismo a
necesitar o requerir cantidades crecientes para sentir los mismos efectos, a esto se
le llama "tolerancia aumentada" y desencadena un mecanismo adaptativo del
cuerpo hasta que llega a un límite en el que se invierte la supuesta resistencia y
entonces "asimila menos", por eso tolerar má s alcohol es en sí un riesgo de
alcoholizació n.
Las defunciones por accidentes relacionados con el alcohol (choques,
atropellamientos y suicidios) ocupan los primeros lugares entre las causas de
muerte en muchos países. Por ejemplo, en Españ a se considera que el consumo de
alcohol-etanol causa má s de 100 000 muertes al añ o, entre intoxicaciones por
borrachera y accidentes de trá fico.
En los accidentes suelen sufrir heridas má s graves los conductores que han bebido.
Ademá s, el efecto del alcohol en el corazó n y la circulació n de la sangre reduce las
probabilidades de supervivencia en caso de realizarse una intervenció n quirú rgica
de emergencia.
A diferencia de lo que cree mucha gente, la mayoría de los fallecimientos
relacionados con el alcohol corresponden a los propios conductores ebrios, señ ala
un informe del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigació n Médica de
Francia.[cita requerida] En vista de los peligros, el informe ofrece las siguientes
recomendaciones: No beber cuando se vaya a conducir, no subir a un vehículo con
un conductor que haya bebido, no permitir que los amigos o familiares conduzcan
bajo los efectos del alcohol.
Adolescencia: etapa vulnerable
El principal motivador del abuso de alcohol durante la secundaria es la convivencia
frecuente con consumidores habituales. En esa etapa se inicia el proceso para
convertirse en futuros adictos, porque es cuando el niñ o enfrenta cambios
cruciales en su vida. La presió n social sobre los jó venes es muy fuerte y enfrentan
situaciones que pueden afectar seriamente su autoestima. Esto provoca en ellos
tensió n, angustia y en muchas ocasiones frustració n, que detonada por el alcohol
puede manifestarse de modos muy destructivos. Cualquier posició n que los padres
adopten sobre el tema del alcohol con sus hijos debe mantenerse firme. Los límites
son indispensables porque acotan los pará metros dentro de los que se pueden
desarrollar y divertir los jó venes.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DEL CONSUMO DE ALCOHOL EN
ADOLESCENTES EN LA CLÍNICA
Al evaluar al adolescente, se explora si hay problemas en casa, en el colegio, si el
adolescente corre riesgos excesivos o tiene muchos accidentes, si tiene dificultades
2
con los amigos, si tiene una mala imagen de sí mismo, si tiene contactos sexuales
precoces o si ha amenazado con hacerse dañ o o suicidarse.
Los padres deben estar al tanto de estos aspectos en sus hijos para detectar los
problemas pronto.
Una de las características má s frecuentes del abuso de alcohol es la negació n, tanto
por el propio adolescente, como por los padres. Aunque a veces haya signos, estos
se ignoran o se minimizan. Esto supone una defensa ló gica de los padres, porque el
tema es demasiado duro, pero se debe hablar de ello abiertamente.
¿Cuál es el tratamiento?
Lo primero es conseguir la abstinencia completa del uso de alcohol y otras drogas
como cannabis, en su caso.
Si esto no se consigue pronto, debe acudirse a un equipo específico de especialistas
en abuso de sustancias (por ejemplo, Proyecto Hombre), donde ademá s de
psicoterapia individual y de grupo para el adolescente, se da apoyo e indicaciones
concretas a los padres.
También pueden usarse medicinas para reducir el uso de alcohol. Ademá s, deben
tratarse los problemas psiquiá tricos asociados al abuso de alcohol, con una
combinació n de medicació n, manejo conductual y apoyo a los padres.
2
CONCLUSIÓN
El alcohol y el alcoholismo son diferentes porque, el alcohol es una de las drogas
má s consumidas en la sociedad, como en las actividades sociales con el alcohol y es
aceptado como un acompañ amiento placentero de las relaciones y los encuentros
sociales. Y el alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer adicció n
física al alcohol sin importar su problema ya sea de salud o familiares.
El alcoholismo conlleva muchos peligros serios. Beber en exceso puede aumentar
el riesgo de tener cá ncer, causar dañ os en el hígado, el cerebro y otros ó rganos. El
alcoholismo también aumenta el riesgo de muerte por accidentes de trá nsito,
lesiones, riesgo de homicidios y suicidios.
2
Bibliografía
Cf. "Alcoholismo", en MedlinePlus
https://medlineplus.gov/spanish/alcoholismandalcoholabuse.html
https://www.webconsultas.com/alcoholismo/prevencion-del-alcoholismo-3053
https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/alcohol-
adolescentes
2
2