Repú blica Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educació n Universitaria, Ciencia y Tecnología
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales ¨Ró mulo Gallegos¨
Á rea de Ciencias, Econó micas y Sociales
Programa de Comunicació n Social
Unidad Curricular: Pensamiento Bolivariano
Vigencia del Pensamiento
Emancipador Venezolano…
Facilitadora: Estudiante:
Profa. Betty Cadenas Anthonella Aguilar.
C.I. V- 30.961.412.
San Juan de los Morros, 07 de noviembre de 2022.
Ideas emancipadoras de los Próceres Independentistas Venezolanos…
Las ideas emancipadoras en Latinoamérica nacen de la fusió n de diferentes
ideologías progresistas europeas que, a mediados del siglo XIX, contribuyeron al
derrumbe de los imperios europeos de la época.
Posteriormente esas ideologías se afinaron en el clamor de la lucha
independentista y fue tomando cuerpo un pensamiento propio emancipador,
adecuando el ideario revolucionario europeo a nuestra gesta emancipadora.
Será dentro de la magna idea de Bolívar sobre "América la Patria Grande",
reafirmada en el pensamiento de "Nuestra América" de José Martí, y la praxis
abnegada de millones de latinoamericanos, como se ha de consolidad verdaderamente
el nuevo mundo americano, poblado por mujeres y hombres hermanados viviendo
juntos como integrantes de una poderosa y ú nica nació n.
Desde ésta perspectiva, el proceso de independencia de Venezuela
formalmente se inició el 19 de abril de 1810 y concluyó el 21 de diciembre de 1811,
habiendo quedado plasmado sucesivamente en una serie de documentos
constitucionales en los cuales se desconoció a las autoridades coloniales y
peninsulares, se organizó la elecció n de representantes para conformar un Congreso
General de las Provincias, se sancionó una Declaració n de Derechos del Pueblo, la
Declaració n de Independencia, y se sanció n una Constitució n para el nuevo Estado que
se constituyó .
Es por ello que, al hablar del pensamiento emancipador latinoamericano,
sin duda alguna debemos iniciar con nuestro Libertador. Simó n Bolívar fue
influenciado por la corriente de la ilustració n, la cual produjo en Europa una de las
Revoluciones má s significativas, la Revolució n Francesa; las ideas de fraternidad,
igualdad y sobretodo libertad, impulsaron su voluntad de emprender la emancipació n
de cinco naciones latinoamericanas. Para Bolívar la emancipació n debía dejar como
resultados “Repúblicas Libres, Soberanas e Independientes”, unida en una gran
nació n, conformada por republicanos, hombre y mujeres virtuosas, y para lograrlo, vio
la necesidad de la educació n como estrategia para dar el salto de una sociedad
esclavista hacia una sociedad moderna y democrá tica. Desde los primeros añ os de la
independencia, el Libertador comprendió claramente que el problema de las
desigualdades e injusticias sociales heredadas del periodo colonial, debían ser
resueltas para atraer a las grandes masas populares a la causa de la independencia.
El Pensamiento emancipador de los Próceres venezolanos…
El pensamiento emancipador de los pueblos latinoamericanos puede, por ende,
no significar otra cosa má s que el ideario de nuestros pró ceres independentistas
apoyado en los paradigmas de las revoluciones francesa e inglesa, en aquella época
donde se buscaba fervorosamente un camino para ser independientes de los imperios
españ ol y portugués; pensamiento que hoy aú n está vigente, enriquecido por las
ideologías emancipadoras y revolucionarias de los siglos XIX y XX, ademá s de la lucha
por la ruptura de la asimétrica dependencia externa, así como por la transformació n a
fondo de las estructuras represivas internas que son el legado de medio milenio de
evolució n truncada.
En esta vía encaminada hacia el levantamiento de una sociedad fraternal,
participativa y democrá tica es menester guiarnos por la historia que mira hacia
adelante, como lo propone el historiador Eduardo Galeano. Los pueblos
latinoamericanos dependen de su identidad para determinar su propio destino, es
decir, de la comprensió n de las tres dimensiones de nuestro ser histó rico: pasado,
presente y futuro. La Identidad es lo que confiere al cambio, la esencia de continuidad,
autodeterminació n y razó n del sujeto, mientras el cambio le permite a la Identidad, la
permanencia de su esencia.
Un pueblo sin identidad es como un cíclope, -un gigante que mira con un solo
ojo y que ademá s es miope-. Por esa razó n le es imposible discernir cuá l es el camino
que ha de transitar para su liberació n. Acabar con su identidad significa dejar ciego
al pueblo soberano y sujetarlo aú n má s a las cadenas que le han sido impuestas
por el imperialismo de ayer y el imperialismo de hoy. Coadyuvar a la reedificació n
y al desarrollo de esta Identidad, es decir, su disposició n a la emancipació n y
autodeterminació n es, por consiguiente, exigencia de cualquier legítima aspiració n
emancipadora latinoamericanista.
En tal sentido, sin exageració n alguna, cuando constatamos que desde su
integració n subordinada al sistema de dominació n occidental (primero europeo y
después estadounidense-europeo) hace má s de 500 añ os, las naciones y los pueblos
latinoamericanos no han podido tener soberanía política y mucho menos econó mica.
Pero hablar de ausencia de soberanía en los países que integran América Latina
significa hablar de la expoliació n de sus riquezas econó micas ocasionada por la
violencia dominadora que estuvo siempre presente en la historia, guiada por la
rebatiñ a y rapacidad para apropiarse de los recursos ajenos -sobre todo de los países
que anteriormente fueron colonias y que hoy son considerados "naciones
subdesarrolladas"-.
Vigencia del Pensamiento Emancipador Independentista, y su Aplicación
en la sociedad actual…
El pensamiento político y emancipador de Simó n Bolívar, la ideología
bolivariana -el alma de su acció n-, es profunda y definitivamente democrá tica.
Solamente la democracia se compagina y corresponde con un só lido propó sito de
emancipació n política, justicia e igualdad social, independencia econó mica, unidad
americana, conciencia histó rica y practica moral. Cualquier otra fó rmula, es
incompatible con el pensamiento y línea ideoló gica de Bolívar; y con la proyecció n de
su esfuerzo en todos los ó rdenes de lo social. El Libertador, a lo largo de su carrera
como estadista y gobernante, se identificó con la corriente del pensamiento opuesta al
absolutismo moná rquico, y al tradicionalismo del sistema totalitario, por lo que buscó
establecer un régimen político respetuoso de un marco Constitucional y Legal, que
adoptara la divisió n de las Ramas del Poder, garantizara los derechos fundamentales y
la igualdad legal de los ciudadanos; fundamentada legítimamente en la soberanía
popular, expresada a través de una cierta representació n electoral, buscando el
equilibrio entre el liberalismo individualista y el interés colectivo.
El pensamiento emancipador de nuestro Libertador, sin duda alguna fue
impulsado por el maestro Simó n Rodríguez, quien le enseñ ó el valor de la libertad, la
importancia de la justicia y el significado de la autodeterminació n. Desde niñ o, le
inculcó el amor por la nació n, su mamada patria y la imperiosa necesidad de revelarse
contra la opresió n; ademá s fue el principal forjador de su ideario emancipador,
humanista y rebelde con una extraordinaria profundidad filosó fica.
Tanto Bolívar como Rodríguez, fueron dos revolucionarios que se anticiparon a
su época, actuando en funció n de una ideología, con concepciones de
internacionalismos que sobrepasaron el estrecho límite de Venezuela, teniendo aú n
vigencia incluso como el pensamiento emancipador má s amplio de nuestro
continente. La realidad social de los países latinoamericanos en que vivieron fue
siempre el referente omnipresente de su pensamiento y su praxis. Para ambos
pensadores la educació n se inserta en los procesos de liberació n latinoamericana.
El momento es propicio para reflexionar, y hacer un balance de lo se ha hecho y
lo que falta por hacer. Nuestra patria, nuestra América necesita de hombres y mujeres
capaces y dispuestos a enfrentar el presente y el futuro con optimismo, para lograr la
verdadera justicia social que todos deseamos. Ahora má s que nunca debemos
prometerles a los libertadores de América que aquí estaremos siempre de pie para
defender los valores esenciales de la democracia y cumplir con nuestros deberes hasta
superar los límites del cansancio.