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Colombia Siglo XIX: Patrones y Economía

El documento resume los principales patrones demográficos y de asentamiento de la población colombiana durante el siglo XIX. La población creció de aproximadamente 1.2 millones en 1825 a 4.2 millones en 1898. La mayoría de la población vivía en zonas rurales y la esperanza de vida era baja, entre 25-31 años. La geografía dificultaba el transporte y aislaba las regiones. La minería de oro en Antioquia impulsó el comercio y la acumulación de capital en la región.

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Colombia Siglo XIX: Patrones y Economía

El documento resume los principales patrones demográficos y de asentamiento de la población colombiana durante el siglo XIX. La población creció de aproximadamente 1.2 millones en 1825 a 4.2 millones en 1898. La mayoría de la población vivía en zonas rurales y la esperanza de vida era baja, entre 25-31 años. La geografía dificultaba el transporte y aislaba las regiones. La minería de oro en Antioquia impulsó el comercio y la acumulación de capital en la región.

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1

Clase 2
Tema: Patrones regionales y generalidades sobre Colombia
en el siglo XIX
Fuentes:
1. La fuente principal de este resumen es el trabajo de Frank Safford, "Pautas
en la vida empresarial de Colombia en el siglo XIX", en Safford, Molina y
Meisel, Visión y actuación del empresariado en Colombia, 1820-1950,
Monografías de Administración, No. 106, Uniandes, 2011.
También fueron consultadas:
2. Eduardo Posada Carbó (director), Colombia. La construcción nacional,
América Latina en la Historia Contemporánea, Tomo 2: 1830/1880,
Fundación Mapfre/ Taurus, 2012.
3. Eduardo Posada Carbó (director), Colombia. La búsqueda de la
democracia, América Latina en la Historia Contemporánea, Tomo 5:
1960/2010, Fundación Mapfre/Taurus, 2012.
4. Ricardo Arias Trujillo, Los años del cambio, Historia de Colombia
contemporánea (1920-2010), Universidad de los Andes, 2013.
_______________________________________________________________

Datos sobre la población colombiana en el siglo XIX

1825..............1.223.598 La fuente de los datos de población


1835.............. 1.686.038 son los censos nacionales. (Castro, 2012).
1843.............. 1.955.264
1851...............2.243.730
1864............... 2.694.487
1870............... 2.951.111
1898...............4.183.000
1912...............5.073.000

En el siglo XX la población creció, especialmente en la segunda mitad del XX;


pasó de 5.073.000 de habitantes en 1912, a 42.9 millones en el censo de
2005.
2

En el último censo de población, de 2018, la población colombiana arrojó un


total de 48.258.494 personas, de las cuales el 51.2% eran mujeres y 48.8%
hombres.

Se estima que en el año 2020 había una población de 10.990.268 de jóvenes


entre los 14 y los 16 años, lo que representa el 21.8% de la población
colombiana.

Esta población etnográficamente está distribuida en las siguientes


proporciones: 87.58 % blancos y mestizos; 9.34% afrocolombianos (negros,
mulatos, palenqueros); 4.4% indígenas.

La esperanza de vida al nacer

A principios del siglo XIX la esperanza de vida al nacer era en promedio 25


años para hombres y 26.8 para mujeres. Al finalizar el siglo XIX era de 31
años (en países europeos era de 50 años).

La esperanza de vida aumentó entre 1950 y 2000: en 1950 estaba por debajo
de los 50 años. Esto había cambiado drásticamente para el año 2000.
Entonces la esperanza de vida pasó a ser de 75 años para las mujeres, y de
67 años para los hombres. Este fenómeno se dio idéntico en Ecuador,
México, Venezuela y República Dominicana.

Las tasas de fecundidad y la disminución de la mortalidad infantil

La fecundidad descendió en zonas rurales y urbanas después de 1965. Esto


probablemente esté relacionado con la posibilidad que tuvieron las mujeres
de planificar la familia, gracias a la existencia de medios anticonceptivos
seguros que para entonces había en el mercado. La tasa total de fecundidad
pasó de casi siete hijos por mujer en 1965, a 2.5 a fines del siglo XX.

En el XIX había deficientes condiciones de salubridad y pocos médicos. En


Bogotá, por ejemplo, había cinco médicos para 20.000 habitantes. A
mediados del siglo XIX la mortalidad infantil era en promedio de 297 muertes
de menores de un año por cada mil nacimientos.
3

En 1870 había descendido a 250 por cada mil nacimientos. Sin embargo, fue
en la segunda mitad del siglo XX cuando disminuyó la tasa de mortalidad
infantil. Entre 1950 y 2005 pasó de 125 a 22 muertes de menores de un año
por cada mil niños nacidos vivos.

La inestabilidad política y económica del siglo XIX

Una muestra de inestabilidad política en Colombia es el hecho de que el país


cambiara de nombre seis veces en el siglo XIX, como se puede constatar a
continuación:

Entre 1821 - 1831 se llamó Colombia. Más tarde se llamó a este período la
Gran Colombia para diferenciarlo de la Colombia de hoy. Después de la
Independencia se conservó la extensión territorial que tenía en el período
colonial, la que abarcaba a Colombia, Venezuela y Ecuador. Panamá se sumó
en 1821, después de la Independencia, e hizo parte de Colombia hasta 1903.

Entre 1831 - 1856: Fin de la Gran Colombia en 1830. En 1931 Venezuela y


Ecuador se separaron del territorio y formaron sus propios gobiernos. El país
pasó a llamarse Nueva Granada y el territorio se circunscribió a la actual
Colombia más Panamá.

Entre 1857 - 1861: se llamó Confederación Granadina, cuando una reforma


constitucional inauguró un sistema político de federalismo moderado.

Entre 1861 - 1863: se llamó Estados Unidos de la Nueva Granada. En 1863 se


estrenó una nueva constitución, de extremo federalismo, conocida como la
constitución de Rionegro, por el sitio en donde fue declarada.

Entre 1863 - 1885: se llamó Estados Unidos de Colombia, y continuó bajo el


sistema federal.

A partir de 1886 rigió una nueva constitución que acabó con el sistema
federal e inauguró un gobierno centralista, conservador, y el país volvió a
llamarse Colombia. La constitución de 1886 rigió hasta 1991.
4

Otras características de la población en las primeras décadas del siglo XX

De los más de seis millones de habitantes que tenía Colombia en la década de


1920, cerca del 80% vivía en el campo, concentrada en los valles
interandinos. Las tasas de analfabetismo estaban cercanas al 70%. Esta
población, mayoritariamente rural, conformaba distintas regiones en el
territorio, que eran regiones aisladas que eran más o menos autosuficientes
en el abasto de víveres. Colombia no tenía muchos recursos para invertir en
infraestructura, lo que contribuyó a las dificultades de movilización tanto de
personas como de mercancías. La quebrada topografía colombiana
dificultaba y encarecía la construcción de infraestructura de transporte
encareciendo los intercambios comerciales.

La geografía fue un factor determinante en el lento desarrollo del transporte


terrestre. Los costos de transportar bienes en mulas, por caminos de
herradura en llanuras y montañas, eran altos, en especial en época de lluvia.
El historiador Frank Safford demuestra con cifras concretas que el costo del
transporte por mulas en la primera mitad del siglo XIX en Colombia era diez o
quince veces más alto que lo que costaba el transporte de mercancía por
barco o por tren en Estados Unidos a mediados del siglo XIX.

En la región de la costa norte (el Caribe colombiano) el transporte marítimo y


fluvial no implicaba costos tan grandes como los del transporte del interior
del país andino, que por ser una geografía quebrada se hacía con mulas por
los "caminos de herradura" de las cordilleras. En el Caribe colombiano lo más
importante era mantener navegable la conexión entre el puerto y el río
Magdalena, para poder penetrar hacia las ciudades del interior del país. El río
Magdalena era la autopista que tenía Colombia para desplazarse hacia y
desde el interior del país.

Cartagena fue el principal puerto del comercio exterior durante la colonia.


Después de la Independencia dejó de serlo por la falta de mantenimiento del
Canal del Dique, que era la vía para conectar a la bahía de Cartagena con el
río Magdalena. Se puede decir sin exagerar que los períodos de auge del
puerto de Santa Marta en el siglo XIX se debieron al bloqueo de la
navegación que padeció el puerto de Cartagena por la obstrucción del Canal
del Dique. Durante algunas décadas, entre 1830-1860, los ingresos de
aduanas por el puerto de Santa Marta se beneficiaron de esta coyuntura.
5

El puerto de Barranquilla también se benefició con la obstrucción del canal


del Dique. Pero hubo otro factor, tal vez más importante que impulsó su
desarrollo, y fue una corriente migratoria de comerciantes extranjeros
(alemanes, norteamericanos) que se asentaron en esa ciudad a mediados del
siglo XIX, dinamizando su comercio. A partir de 1870 el puerto de
Barranquilla asumió el liderazgo en la costa en el comercio exterior, gracias
también a la construcción del muelle de Puerto Colombia, que podía recibir
cinco barcos a la vez, sumado al ferrocarril Puerto Colombia- Barranquilla,
que le permitió una más eficiente movilización de la carga, en detrimento del
puerto de Cartagena.

El artículo de Safford que hemos mencionado, y en el que se basa una parte


de estas notas, estudia los distintos factores que fueron un estímulo en la
incipiente economía regional de Colombia en el siglo XIX. Las regiones a las
que se refiere Safford son Antioquia, Cauca, Santander, Bogotá y los tres
puertos de la Costa norte. Según Safford cada una de estas regiones muestra
distintos patrones de comportamiento, que él resume en el texto citado.

La lectura que hace Frank Safford de los patrones regionales en Colombia

La región más estudiada por este historiador norteamericano es ANTIOQUIA.


Lo que distingue al comportamiento económico de Antioquia en la primera
mitad del XIX es que desde el período colonial fue la principal zona minera de
Colombia, la que más oro producía, y ello fue un factor clave en el dominio
relativo de la economía colombiana del siglo XIX por las siguientes razones:

1) El oro podía aguantar los costos del transporte, por ser un bien de
exportación de poco peso y volumen, y de mucho valor. Por tanto se
exportaba con provecho, y su transporte se facilitaba por su poco tamaño.

2) El oro, usado como medio de pago en el siglo XIX, facilitó la acumulación


de capital en los comerciantes antioqueños, lo que fue una gran ventaja,
porque les permitió invertir en la creación de nuevas empresas y en otras
regiones del país. La minería en Antioquia también estimuló el comercio
regional, y fueron los comerciantes quienes mayormente se beneficiaron de
la explotación minera, porque tenían en esta actividad una clientela de
6

consumo de bienes que les pagaba con oro en polvo, y el oro en polvo era
recibido en Jamaica con mayor facilidad que las monedas acuñadas.

3) Contrario a lo sucedido en el Cauca, que era la otra región minera de


Colombia, en Antioquia la minería desde fines del siglo XVIII dependió cada
vez menos del trabajo esclavo, y más del trabajo asalariado de mazamorreros
libres. Esto posibilitó una mayor movilidad social.

Además, según Safford el ejemplo de estos mineros exitosos sirvió de


estímulo para el trabajo en otros que se dedicaron no solo a la minería sino
también a la arriería, el comercio, la apertura de nuevos caminos de
herradura hacia nuevas zonas de colonización agrícola y ganadera a
mediados del siglo XIX.

4) El estímulo al trabajo ayudó a crear un sentido de solidaridad entre las


clases que facilitó la aparición de un orden social, un conjunto de valores,
que les diferenciaba de los trabajadores en otras regiones. Muchas veces esa
disciplina de trabajo impidió que se involucraran en las guerras internas que
caracterizó esa época. Safford concluye: En el caso de la minería antioqueña
vemos un ejemplo de cómo una actividad económica, la minería del oro,
incidió o influyó en moldear unos determinados valores acerca del trabajo y
la solidaridad.

5) La minería del oro no solo influyó en los valores socio-culturales de los


antioqueños, también le dio a esta comunidad una experiencia valiosa en la
asociación de capitales. Según la interpretación de Safford, para protegerse
de los riesgos de la minería los antioqueños desde muy temprano se
asociaron entre sí para formar grupos de inversionistas por acciones. Muchas
veces la combinación de capitales de dos o más familias formaba un capital
sustancial para inversiones importantes. De esta manera esta tendencia a
asociarse les dio la oportunidad de asumir riesgos en otros negocios. Es así
como otro rasgo de los capitalistas antioqueños de entonces fue la
diversificación de sus inversiones, como quedó demostrado con los estudios
de empresarios antioqueños en Bogotá que hizo Luis Fernando Molina, como
Francisco Montoya Zapata, Carlos Coriolano Amador y Pepe Sierra, tres de los
empresarios más ricos de Colombia a mediados del siglo XIX, todos
antioqueños, con negocios que incluían la construcción de caminos, de
ferrocarriles y urbanizaciones.
7

La minería antioqueña tuvo otros efectos colaterales positivos:


 Creó un amplio mercado de bienes de consumo de artículos
importados y de alimentos.
 Estimuló la colonización antioqueña hacia el sur-occidente colombiano
extendiendo y fortaleciendo su economía.
 Atrajo una inmigración de unos pocos extranjeros técnicos que
hicieron más productiva la explotación minera introduciendo
novedades tecnológicas y que sirvió como escuela para los locales.
 La capitalización de la minería les permitió la acumulación necesaria
para la posterior creación de bancos y de industrias de más
envergadura. De esta manera durante la primera mitad del XIX los
antioqueños fueron el grupo regional más importante en la economía
colombiana.

EL CAUCA. Contrasta la zona minera de Antioquia con la segunda zona


minera más importante del país, que es el departamento del Cauca. En el
siglo XIX la zona minera de este departamento abarcaba los hoy
departamentos del Cauca, el Valle del Cauca, Nariño y Chocó, y era entonces
la región más extensa y políticamente más importante del país.

Mientras Antioquia gozó de un relativo crecimiento económico, y de una


manera de ser que huía de las confrontaciones políticas, la región minera del
Cauca, atravesó un período de estancamiento económico en el siglo XIX,
combinado con un agudo conflicto social y político. Era una zona con cierto
aislamiento geográfico al estar encerrado parte de su territorio entre las
cordilleras central y oriental.

Uno de sus principales problemas fue que la minería caucana siguió


dependiendo después de la Independencia de la mano de obra esclava, en
momentos en que la esclavitud en Colombia desde fines del siglo XVIII estaba
en decadencia. Además, el número de esclavos había disminuido con las
guerras de Independencia, al ser alistados en el ejército libertador. En 1821,
en el Congreso de Cúcuta, surgieron las primeras leyes de emancipación
gradual de la esclavitud (1821, decreto de libertad de vientres). El descenso
de la población esclava era la causa principal de la disminución de la
explotación minera en la región caucana.
8

Esto fue motivo de tensiones entre las elites políticas que intentaban frustrar
la emancipación gradual decretada para los esclavos a partir de 1821. Fue
también motivo de conflictos políticos cuando los liberales usaban el tema de
la manumisión (fin de la esclavitud) para movilizar a la población negra a que
hiciera parte de sus ejércitos, en la Colombia federal, con el fin de destruir el
poder de los conservadores dueños de esclavos y consolidar su poder
regional.

LOS SANTANDERES. La zona actual de los Santanderes también contrastaba


con las anteriores por ser una región de muy pocos esclavos. Esta región
tenía vocación manufacturera, y en ciudades como El Socorro y San Gil se
producían telas burdas de algodón destinadas para una clientela en Bogotá.
Pero utilizaban técnicas atrasadas, y hacían todo manualmente, desde el
proceso de recoger y despepitar el algodón hasta la producción del hilo y la
tela. Esta producción, bajo esas condiciones, no logró avanzar y no pudo
competir con las importaciones de las telas inglesas y norteamericanas, que
invadieron el mercado, por lo que perdió el dinamismo que tuvo al
promediar el siglo.

Durante la segunda mitad del XIX el centro de la economía santandereana se


trasladó a Bucaramanga, en parte por el cultivo del café, y durante un
tiempo por el cultivo y explotación de las quinas. Bucaramanga tuvo, en la
década de 1880, un auge comercial con la exportación de quinas que se
extendió hasta 1884, y después languideció por la competencia de las
exportaciones desde Asia.

Según Safford, la falta de dinamismo económico en esta región del país se


reflejaba en el bajo crecimiento de la población en el siglo XIX, comparada
con Antioquia: en 1852 Santander albergaba el 19% de la población
colombiana, y Antioquia solo el 11%. Esto cambió, y al finalizar el siglo, en
1892, Santander albergaba el 14%, mientras Antioquia el 20% del total de la
población.

BOGOTÁ Y SUS ALREDEDORES


Bogotá, además de su ventaja como sede del gobierno, servía como centro
de consumo y comercio que distribuía mercancías nacionales y extranjeras en
gran parte de la cordillera oriental y el alto Magdalena. Concentraba
9

funcionarios de gobierno y empresarios de otras partes, y no era raro que los


burócratas fueran también pichones de empresarios. Varios de los
funcionarios de gobierno de la primera mitad del siglo XIX se preocuparon
por fundar fábricas. Tenemos varios ejemplos: en la década de 1830 se
fundaron una ferrería en Pacho (Cundinamarca), a unos 80 kms de la capital;
una alfarería para fabricar porcelana; una fábrica de vidrios, otra de papel y
otras dos de telas de algodón y lana. Los inversionistas eran destacados
hombres públicos, como José Manuel Restrepo, José María Del Castillo y
Rada, Rufino Cuervo, Joaquín Acosta, y otros, pero no eran hombres ricos.

Casi todos ellos eran inexpertos en la materia. Eran empresarios de catálogo.


El capital invertido estaba representado en acciones para la venta que se
colocaba en un número pequeño de amigos y conocidos para mantener el
control de la empresa. Esto dista mucho de las inversiones de la minería en
Antioquia en las que se dividían las acciones para compartir los riesgos.

No solo carecían de conocimientos técnicos, sino también de experiencia en


los negocios. Está el ejemplo de una fábrica de papel, fundada en 1834 con 4
accionistas que tenían un total de 5 acciones, y en la escritura de registro
decía “nadie más será admitido por ninguna razón.” Los 4 accionistas se
encargarían de la administración por turnos de dos meses para adquirir
experiencia. Si la compañía ganaba utilidades cualquiera de los socios podía
salirse pero si perdía nadie podía salirse, a riesgo de perder todas sus
acciones. Este plan muestra que los socios de esta empresa no solo carecían
de conocimientos técnicos, también de experiencia en los negocios.

Entre todas estas empresas La Ferrería tuvo un éxito relativo; logró salir
adelante después de unos años de fracasos iniciales al reclutar varios
técnicos ingleses para adelantar su producción y sobrevivió hasta la década
de 1870; suministraba hierro a talleres de Santander para la fabricación de
herramientas de trabajo, y había más de 50 talleres que utilizaban el hierro
de la ferrería de Pacho. Por lo general las fábricas dependían de técnicos
extranjeros para la producción.

La fábrica de porcelana fundada en 1832 tuvo un éxito modesto. Llegó a


tener 60 operarios colombianos y 4 extranjeros. Y la fábrica de telas de
algodón funcionó hasta 1848, y tuvo que cerrar porque no pudo con los
10

precios cada vez más bajos de las telas importadas de Inglaterra. La fábrica
de telas de lana fundada en 1852, logró sobrevivir hasta 1880.

Por lo general todas estas fábricas dependían casi completamente de


técnicos europeos o norteamericanos porque los dueños colombianos
carecían de conocimientos técnicos. Se cree que el motivo principal que
tenían los dueños de estas fábricas para fundarlas era principalmente
simbólico: contribuir a la construcción de la nación.

EL CARIBE COLOMBIANO. Fue una de las regiones que quedó más devastada
después de los años de la guerra de Independencia. Inició la vida republicana
con una tremenda crisis económica y demográfica, como consecuencia de la
guerra de la que no se recuperó sino al finalizar el siglo XIX.

En la costa Caribe, según Safford, el principal problema fue conectarse con el


río Magdalena, pues la navegación del río era la vía más segura y más rápida
para acceder a los mercados internos, los más poblados y de mayor poder
adquisitivo. Se podía viajar por tierra a lomo de mulas, pero con grandes
dificultades porque eran en su mayoría tierras bajas, inundables en época de
lluvias, inhóspitas, y sin posadas donde poder guarecerse y pernoctar.

El historiador Safford, que ha estudiado muy poco a nuestra región,


considera lo más relevante en la costa norte la competencia que se
estableció entre los tres puertos para captar el mayor volumen del comercio
en tránsito hacia el interior y el exterior. Explica la dependencia de Cartagena
del Canal del Dique para mantener este comercio, y de cómo el auge de
Santa Marta entre 1830 y 1870 se debió al bloqueo del canal del Dique por
falta de dragado, lo que no se debió a la flojera de los cartageneros (como
dice Safford) sino a la falta de recursos del gobierno local y al abandono del
Estado en la construcción de obras que, como el dragado del Dique, por su
alto costo no podía ser sufragada por el municipio, con sus magros ingresos.
Fue en la década de 1880-1890, con la llegada al poder del cartagenero
Rafael Núñez, que Cartagena se benefició de la construcción del ferrocarril a
Calamar, lo que le proporcionó una vía alterna a la del canal para su
comunicación con el interior del país.
11

El comercio exterior en el siglo XIX

En los tres siguientes apartes de este artículo, Frank Safford va a referirse al


lento desarrollo del comercio exterior en Colombia en el siglo XIX,
comenzando por la exportación de tabaco, hacia la década de 1840. El
tabaco, que había sido renta del gobierno desde la colonia, continuó siéndolo
en las primeras décadas de la república, inicialmente para pagar la impagable
deuda externa que se debía al gobierno británico.

¿Qué es un estanco?

Se dice que un bien esta "estancado" cuando su producción y venta esta


reservada al gobierno con fines fiscales. Cuando un bien está estancado los
precios de venta de ese bien, en este caso el tabaco, los fija el gobierno y los
recauda el gobierno. En el caso del tabaco el gobierno tenía cuatro fábricas
para su producción. Estas estaban en Ambalema, (en el Tolima, la más
importante), Palmira, (Valle); Girón, (Santander), y Casanare, (Llanos).

Desde 1840 el gobierno alquilaba estas fábricas a empresarios particulares,


alentado por el aumento de los precios del tabaco en Londres. ¿Cómo
funcionó esta operación? El gobierno arrendaba a un particular las fábricas
de tabaco. Este particular se encargaba de adquirir las cosechas de tabaco,
que una vez procesadas y convertidas en puros y cigarros en las fábricas, eran
comercializadas por ese particular. Este asumía todos los riesgos, y debía
cancelar al gobierno una renta mensual o anual. La principal fábrica del
gobierno era la de Ambalema, que generaba el 75% del valor del tabaco
producido en las cuatro fábricas.

El congreso decretó la libertad del cultivo del tabaco para 1850, lo que inició
el auge de exportaciones del tabaco desde Ambalema, y más tarde desde
otras regiones, como el Carmen de Bolívar, Girón, y Palmira. El empresario
antioqueño Francisco Montoya Zapata, que tenía una empresa de barcos de
vapor navegando por el Magdalena, acaparó inicialmente las exportaciones
de tabaco, pero su monopolio duró pocos años, por la pérdida de su
apreciación en mercados europeos, y por una crisis financiera internacional
en 1857 en la que Montoya Zapata sufrió una bancarrota.
12

Colombia ensayó sin mucho éxito la exportación de otros productos


tropicales como el añil, la quina, el algodón, el caucho, la tagua y otros por el
estilo, hasta que en la década de 1870 comenzó a tener éxito con las
exportaciones de café.

Otras causas por las que se frustran las exportaciones de tabaco

Son varias las causas que, según Safford, acabaron con las exportaciones de
tabaco hacia Bremen, que tuvieron un éxito relativo entre 1850 y 1860:

1. Una crisis financiera internacional, en 1857, que empezó en Estados


Unidos y causó muchas quiebras en Londres. En Colombia motivó la
quiebra de los dos mayores exportadores del tabaco de Ambalema,
que eran las firmas Montoya Saenz & Cia, con el 57% del total de las
exportaciones de la región, y la compañía inglesa Powles y Wilson, con
el 18% del producto de la región.
2. Las plagas y la ausencia de una tecnología en el manejo agrícola que
fuera moderna. No usaban maquinaria, ni abonos, ni arados, ni riegos,
lo que incidió con el desgaste de nutrientes y en la consiguiente
desmejora de la calidad de la hoja.
3. La herencia colonial en la estructura de la producción. Durante la
colonia, las casa de comercio de Cádiz, de las que dependían los
comerciantes de la Nueva Granada, no tenían ningún interés que sus
exportaciones a la Nueva Granada fueran pagadas con productos
agrícolas. Deseaban mantener el pago de sus mercancías con el oro de
sus minas, y así lo entendió la administración colonial que no era igual
para todas las colonias. Por este motivo después de la Independencia
la Nueva Granada carecía de un patrón de exportación de frutos.
4. Otra causa fue la creciente competencia entre países productores de
bienes primarios que surge en la segunda mitad del siglo XIX. Cuba era
el mayor productor en el Caribe, pero también exportaban tabaco
Estados Unidos, Turquía, Asia oriental, Filipinas, Java y Ceilán. Esta
competencia producía inestabilidad en los precios según la calidad y la
oferta, y también los conflictos bélicos internos y externos afectaba el
mercado de Bremen que era quien adquiría el tabaco colombiano.

En la segunda mitad del siglo XIX la Nueva Granada fue uno de los países
latinoamericanos, con México, Ecuador y Paraguay, con el menor valor
13

cuantitativo en exportaciones. A pesar de los esfuerzos por exportar las


principales dificultades eran la escasez de empresarios, la distancia entre los
centros de producción y los puertos, lo que encarecía el transporte.

Hasta que llegó el cultivo del café

El café fue el cultivo que concentró toda la importancia de la producción


agrícola. En 1915 generaba una cuarta parte del valor total de la producción
agrícola nacional. Inicialmente entre 1870 y 1895, Cundinamarca, Santander
y Tolima presenciaron un auge cafetero. La Guerra de los Mil Días (1899-
1902) cambió esto. Hacia 1913 la localización de los cultivos de café varió, y
Antioquia y Caldas aportaban el 34% del total de la producción, Santander el
30%, Cundinamarca y Boyacá el 18%. Para 1932 la producción cafetera se
había consolidado en Antioquia y Caldas, que producían el 47%, mientras
Santander producía el 12%.

En este cambio influyó poderosamente la llamada "colonización antioqueña


del Viejo Caldas", causada por dos factores principales: el crecimiento
demográfico en Antioquia, que se tradujo a mayor presión por la tierra y la
migración hacia tierras despobladas del sur-occidente antioqueño. Sobre esta
colonización hablaremos en otra clase.

Hacia 1920 el café representaba ya casi el 70% del total de las exportaciones
colombianas. De esta manera esta dependencia hacía muy vulnerable el
comercio exterior colombiano y como consecuencia los niveles de consumo
interno que oscilaban con los precios del café en el exterior.

EFECTOS REGIONALES DEL VUELCO HACIA FUERA


en las primeras décadas del siglo XX

El efecto principal de la exportación de frutos tropicales fue el aumento de


las importaciones, lo que aumentó aun más el número de comerciantes y
produjo una mayor competencia en el mercado. La navegación a vapor desde
mediados del siglo XIX contribuyó a que los comerciantes de Bogotá
conservaran su posición dominante como proveedores de gran parte del
oriente colombiano.
14

Barranquilla fue la ciudad más beneficiada en la costa Caribe como centro de


negocios para la navegación fluvial, como centro de construcción y
reparación de embarcaciones, y como principal puerto exportador del café
colombiano, con Sabanilla como puerto marítimo y el ferrocarril Sabanilla-
Barranquilla. Posición que mantuvo hasta 1930. Cartagena quedó rezagada,
y empezó a recuperarse a partir coyunturales exportaciones de ganado en
pie, entre 1870-1906, hacia distintos destinos del Caribe. También las
mejoras que se iniciaron en el puerto a raíz de la administraciones de Rafael
Núñez, el nuevo muelle de la Machina, y el ferrocarril a Calamar, mejoraron
su movimiento portuario, y le permitió competir con Barranquilla. La
importancia de Santa Marta se desplomó con las mejoras en Barranquilla y
Cartagena.

En los Santanderes el centro de gravedad se ubicó en Bucaramanga, que


sorprendió por su modernidad. Entre 1850 y 1890, a Bucaramanga llegó el
telégrafo, el teléfono, la energía eléctrica, varios bancos, pero estaba limitada
al no contar con una buena ruta que la conectara con el rio Magdalena.

El Valle del Cauca también progresó, especialmente con la construcción del


ferrocarril hasta el puerto de Buenaventura que se terminó en 1915, un año
después de la inauguración del Canal de Panamá. El rio Magdalena dejó de
ser entonces la vía más importante en el comercio exterior colombiano
porque gran parte del café y otros productos salían por la vía del Pacífico.

Termina este artículo haciendo un análisis sobre lo que el economista José


Antonio Ocampo llamó La “producción-especulación” en las exportaciones
de frutos tropicales (1850-1880), una interpretación sobre los móviles de los
exportadores colombianos del XIX. Ocampo afirma que los exportadores
colombianos obraban de manera especulativa, es decir, en lugar de hacer
inversiones básicas para poder garantizar un mercado firme, se enfocaron en
aprovechar el momento sin preocuparse por asentar unas bases firmes de
producción futura. Dice Ocampo:

"El objetivo de la producción - especulación no era generar sectores de


exportación estables... sino más bien apropiarse de la ganancia
extraordinaria asociada a la escasez."
15

El comportamiento económico de empresarios importadores-exportadores


de la costa norte colombiana en el período mencionado y posterior al
mencionado, obedecía a una producción especulación, en la que se
aprovechaba la existencia de recursos naturales (como bosques naturales de
quina, tagua y raíces medicinales) para aprovechar coyunturas específicas
del mercado que les permitía obtener grandes ganancias sin hacer
inversiones significativas.

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