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Federalismo: Solución para Bolivia

Este documento argumenta que Bolivia debería convertirse en un Estado Federal para respetar mejor su diversidad de pueblos, etnias, culturas y regiones. Actualmente, el centralismo ha causado muchos problemas políticos, económicos y sociales en el país. Un sistema federal descentralizaría el poder y permitiría que cada región se autogobierne de acuerdo a sus propias tradiciones e intereses. Además, las ideas federales han existido en Bolivia desde su independencia, aunque fueron rechazadas por facciones unitaristas que quer

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Federalismo: Solución para Bolivia

Este documento argumenta que Bolivia debería convertirse en un Estado Federal para respetar mejor su diversidad de pueblos, etnias, culturas y regiones. Actualmente, el centralismo ha causado muchos problemas políticos, económicos y sociales en el país. Un sistema federal descentralizaría el poder y permitiría que cada región se autogobierne de acuerdo a sus propias tradiciones e intereses. Además, las ideas federales han existido en Bolivia desde su independencia, aunque fueron rechazadas por facciones unitaristas que quer

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¿Por qué Bolivia tiene que ser un Estado Federal?

(11 tesis sobre el Federalismo para Bolivia)

Gustavo Pinto Mosqueira


El centralismo es, en gran medida, la madre de casi
todos los males sociales, económicos y políticos en
Bolivia desde la fundación de esta república. Hoy,
para curar esos males, requerimos pasar del Estado
con autonomías centralizadas a un Estado Federal
Plurinacional en Bolivia. (GPM. 23 de febrero y 9 de
marzo de 2019)

Primero: Porque Bolivia no es una nación, y no nación como una nación a la vida republicana. Tampoco
se ha constituido en una nación-estado. El nacionalismo revolucionario la intentó construir. Pero quedó
inconclusa. La actual CPE aprobada el 2009 enterró definitivamente esa intención. Hoy los nacionalistas
bolivianos sobran en esta coyuntura histórica y política.

Segundo: Porque Bolivia es un conglomerado de pueblos, etnias, culturas y regiones diversas. Por
tanto, con usos y costumbres distintas. Con ethos heterogéneos. Con mentalidades diferentes. El
federalismo respondería mejor a los intereses, aspiraciones y deseos de autogobernarse de todos estos
pueblos asentados en sus territorios históricos culturales2 formados a partir de las provincias o
intendencias desde la época colonial. El federalismo respeta mejor la libertad de los pueblos o naciones.
Esto permite hablar en Bolivia de la conformación de Estado Federal Plurinacional3.

Tercero: El Estado republicado, primero, y luego y sobre todo, el nacionalismo andino boliviano
(altoperuano), le hicieron mucho daño a esta diversidad boliviana al pretender homogeneizar a la
población boliviano a título de querer que seamos una solo nación. Es decir, el unitarismo y el centralismo,
inspirado en el jacobinismo francés, son los mayores causantes de los males políticos (el caudillismo, el
autoritarismo, las dictaduras, la falta de democracia), económicos (el permanente déficit fiscal, el
subdesarrollo y la pobreza económica que llega a casi el 40% hoy y el hambre-18% no se alimenta bien
hoy en Bolivia), sociales (la discriminación social y racial, el analfabetismo, el conflicto cambas y collas, el
alcoholismo –en promedio cada boliviano consume 9 litros de alcohol al año), morales (la permanente
corrupción-Bolivia está entre los primero ocho países más corruptos de las Américas- el fraude electoral

1 Algunas ideas básicas de este escrito fueron presentadas en el Conversatorio sobre Federalismo en Bolivia el 28 de febrero de
este año en curso en Santa Cruz de la Sierra, organizado por jóvenes profesionales que están aglutinados en la organización Nueva
Visión Federal. En el Conversatorio participaron Juan Pablo Marca (sociólogo y politólogo) y Orlando Peralta (politólogo). Vid.
Estación 25 en Facebook para ver las participaciones.
2 La idea de que en Bolivia se formaron territorios históricos culturales a partir de una ciudad-municipio con su Cabildo como

cabecera principal de ese territorio desde la colonia española en América, es de Ramón Peralta, profesor de Derecho
Constitucional en la Universidad Complutense de Madrid, quien la ha expuesto en Conferencias sobre el Federalismo en Santa
Cruz de la Sierra ante una diversidad del público cruceño, en reuniones informales y en conversaciones personales en la Casa
“Melchor Pinto Parada”, sobre todo el año 2018 entre los meses de agosto y septiembre en los que suele venir a esta ciudad de
los anillos. Uno de estos territorios fue y es, por ejemplo, Santa Cruz, que era una provincia o gobernación durante la colonia, así
como lo fueron y son Cochabamba, Charcas o Chuquisaca, Tarija, Potosí, La Paz y Beni.
3 Vid. la interesante discusión para el caso de España de la plurinacionalidad y el federalismo en V. Camps y otros, 2016, pp. 21-

26. En un Estado Federal Plurinacional los pueblos o naciones podrían cumplir mejor su “Derecho a Decidir”. El caso de Quebec
en Canadá y de Escocia en el Reino Unido son ejemplos paradigmáticos.

1
que aún en esta era digital se lo practica y con más razón porque no se quiere dejar el poder), culturales
educativos (en Bolivia al año no se lea más de 4 libros en promedio), la pérdida de identidad sociocultural.

Cuarto: Se va a lograr una cultura de confianza y fraternidad entre los pueblos. Y se evitarán
etnocracias, oclocracias, caudillos bárbaros encumbrados en el poder estatal, dictadores y arrogantes
de toda laya y de todos los colares, y prorrogismos en el poder que se impongan autoritariamente sobre
los pueblos y naciones que tiene aún hoy Bolivia. Se va a descentralizar verdaderamente este Estado
boliviano que hasta ahora aun con Autonomías está más centralizado todavía4.

Quinto: Ideas federales en Bolivia para convertirla en Estado Federal están desde su nacimiento como
república, el 6 de agosto de 1825. Así, siete días después, el 13 de agosto, se discutirá qué estructura
tendría el Estado, si sería Unitario y centralizado o debía ser un Estado Federal y descentralizado. Escasos
dos votos impidieron la posibilidad de tener una estructura federal (Valverde B., 1985, 7). El unitarismo y
centralismo estatal llevó a que el año 1826 en la primera Constitución aprobada, e incluso redactada bajo
el espíritu y letra de Simón Bolívar, se declara que el régimen político-administrativo de este nuevo Estado
sería unitario, centralizado, general y uno. Es más, por esta tendencia unitarista, se suprimieron los
Ayuntamientos o cabildos (hoy Municipios), siendo que habían sido la forma más directa de organizar el
territorio de la respectiva provincia o gobernación y la vida cotidiana durante la vida colonial. Sin embargo,
Casimiro Olañeta y sus seguidores, con esa mentalidad jacobina, los calificaron de insignificantes, que
apenas servían para (organizar) procesiones. (Rodríguez Ostria, 2011, 25).

Eso es paradójico, siendo que el mismo Simón Bolívar no dejaba de admirar a Holanda y [Link]. como
Estados federales. En una carta al General Santander, le decía: “Mi proyecto concilia los extremos: los
federalistas encontrarán allí sus deseos realizados en gran parte y los aristócratas hallarán un gobierno
permanente, sólido y fuerte; los demócratas verán conservada la igualdad sobre toda cosa” (cit. en
Moreno, 2015, 81).

Lucas Mendoza de la Tapia junto a otros representantes de Cochabamba como el escritor Nataniel
Aguirre, y Francisco Velasco, representando a Oruro, en la Asamblea Nacional Constituyente de 1871,
presentaron un proyecto de Constitución Federal. La iniciativa federal recibió fuerte oposición,
principalmente de la representación paceña a la cabeza del diputado Evaristo Valle y del propio presidente
de la república Agustín Morales –los unitaristas argumentaban que eso le restaría poder y autoridad al
dictador Morales, incluso formaron grupos que enviaban por las calles a vociferar frases en contra del
federalismo–, y a consecuencia de ello el proyecto federalista fue rechazado. La votación final fue de 32
por el unitarismo y 20 por el federalismo, pese a que la elección de diputados para esta asamblea fue
precedida de campañas a favor del federalismo (Moreno, 2015, 85).

Lucas Mendoza de la Tapia era un convencido del sistema federal para Bolivia. Criticaba el unitarismo
viéndolo como el alma del cesarismo romano que luego transmigró a la monarquía europea, después se
encarnó en la primera república francesa, luego en el imperio de Napoleón, en la restauración de la
monarquía de Julio, en la República del 48 y en el gobierno francés después de la segunda mitad del siglo

4
J. C. Urenda analiza y critica el estado de las autonomías departamentales en su libro Las Autonomías Centralizadas,
2017. Por medio de leyes y decretos el actual gobierno del MAS ha centralizado aún más la administración estatal.

2
XIX. De la Tapia sostenía, aludiendo a “La Democracia en América” de Alexis de Tocqueville5, que el
unitarismo centralista desmerece la reunión de seres inteligentes y usando el principio de autoridad no
respeta los derechos individuales y hasta sacrifica el imperio de la justicia. El federalismo, según De la
Tapia, no rompe la unidad nacional. Lo que sí hace es dividir el gobierno entre el gobierno general de la
república que se encarga de los intereses generales y los gobiernos de los Estados o Departamentos
federales que se encargan de los intereses locales. Lo que la federación trata es de estructurarnos de una
manera más natural y racional. “Los buenos resultados de un Estado federal vendrán con la libertad de la
persona misma que se extiende a la familia, a la provincia, al cantón, a la ciudad, al departamento. La
verdadera república es la federal pues en ella se goza de la libertad en su sentido más genuino” (Mendoza
de la Tapia, citado en Moreno, 2015, passim)6. En la Convención de 1871, los representantes paceños a la
cabeza de Evaristo Valle, defendían el Unitarismo y centralismo del Estado, pues se interpreta que ellos
querían recuperar y mantener la hegemonía del poder de La Paz, que la habían perdido con la subida a la
presidencia de Achá y luego de Melgarejo, ambos cochabambinos (vid. Roca, 1999, 125).

Nataniel Aguirre, escritor y federalista cochabambino.

En la Convención de 1871, otra figura que descollaba por sus posturas federalistas y liberales, era
Adolfo Mier, médico, que desde muy joven había entrado a la vida política. A lo largo de una década y en
tres legislaturas, Mier sería el nuevo abanderado del federalismo. En 1887, presentó un sólido proyecto
de reforma constitucional en la línea federal, pero que fue rechazado por la mayoría conservadora adicta
al presidente Gregorio Pacheco. Resumiendo sus argumentos, Mier sostenía que los centros poblados de
un Estado –y cuanto más numerosa es su población– necesitan leyes y gobiernos locales más o menos

5 Es interesante anotar que Tocqueville admiraba la vida y el ejercicio de la democracia en los Municipios o Ayuntamientos en los
Estados Unidos, resaltando la participación directa de los ciudadanos o a través de representantes en la toma de dicciones que
eran de interés de los vecinos, en temas de educación y otros asuntos. Vid. Tocqueville, 2018, 197ss.
6 Vid. otras ideas federalistas de Lucas Mendoza de la Tapia en Moreno, 2015, Anexo 3, pp. 179-181.

3
complicados. Y esto lo puede cumplir mejor un Estado Federal. El Estado unitario es la abdicación del
derecho que tienen los pueblos a darse un gobierno propio. Por eso es que solo los déspotas o los que
pretenden serlo, son enemigos de la Federación. Cuando los pobladores de un Estado se hallan a grandes
distancias unos de otros con costumbres, intereses, productos y aun idiomas diversos, es imposible el
buen gobierno bajo un régimen unitario. “Exigir que el gobierno resida en Sucre con sus actuales
atribuciones y exigir a la vez que administre los intereses de Cobija, La Paz y Trinidad, es exigir un
tautocronismo de imposible realización”. Además, Mier pensaba que el federalismo permitía armonizar
el orden con la libertad y evitar el despotismo y la anarquía en Bolivia. El principio federal evitaría también
la degradación del hombre público al no depender de la “voluntad de un solo hombre autoritario e
ignorante” –como sucede dentro de un Estado unitario y centralizado (citado en Roca, 1999, 271) -como
vemos estos rasgos del político boliviano (sea criollo, mestizo o indígena, sobre todo de los andes
bolivianos), no han desaparecido del todo, y hoy los vemos vigentes aún en Bolivia).

Por los años 70 del siglo XIX, Casimiro Corral, liberal que defendía la libertad, la igualdad y la
fraternidad, la democracia y el imperio de la ley para gobernar, en su libro la “Doctrina del pueblo”
muestra que era partidario de la descentralización, defensor de la autonomía municipal y del derecho de
los pueblos a la revolución. Se afirma que las ideas de Corral, que era amigo de Jorge Oblitas y éste que
fue profesor de Andrés Ibáñez en la universidad de Sucre-Chuquisaca, influyeron en este cruceño, titulado
en aquella universidad, quien entre 1876 y 1877 luchó con las armas por convertir a Santa Cruz y el oriente
boliviano en un Estado Federal.

Se dice también que Ibáñez fue influido por las ideas de la Asociación Federal fundada el 5 de
septiembre de 1875 en Sucre por jóvenes cruceños a la cabeza de Felipe Leonor Ribera. En su manifiesto
esta Asociación proponía el cambio de la forma del Estado boliviano ante el fracaso del sistema unitario
centralista por un Estado federal. Su consigna era “federación o Muerte” y todos juraron “Triunfar o
morir” por el federalismo.

Andrés Ibáñez. Abogado. Cruceño de acción. Valiente. Con ideales igualitarios o de justicia social
inspirado en el socialismo romántico y el liberalismo radical de 1848 (Schelchkov, 2011, 592 –el socialismo
romántico, según este historiador ruso, “hasta la Comuna de París, defendía la descentralización, el poder
de los municipios autónomos y la federalización); por ende, inspirado también en la Revolución Francesa
cuando esta no había tomado otro rumbo bajo la conducción de los Jacobinos. Héroe del Federalismo.
Por tanto, descentralista. Fue uno de los primeros cruceños que en un discurso a sus compañeros
federalistas escapando a la frontera con el Brasil, concibió a los cruceños como un pueblo, esto es,
sociológicamente hablando, no como una serie de caseríos sino como un grupo de personas con usos y
costumbres, como una sociedad con cultura e historia.

4
Andrés Ibáñez (1844-1877). Igualitario y federalista

Su vida política luchando por Santa Cruz hasta su muerte duró más de dos décadas. Hizo de secretario
del prefecto Tristán Roca (1863-1865) bajo el gobierno de Achá. En la gestión de Roca vio cómo este
cruceño exigió al gobierno de Melgarejo que el nuevo prefecto de Santa Cruz fuera elegido por voto
directo popular. Ya antes, Roca, se había levantado contra el gobierno de José María Linares. En este
hecho participó Ibáñez.

En 1868, Ibáñez fue elegido munícipe de esta ciudad. Este mismo año, junto con el Dr. Carlos
Melquiades Barberí Salvatierra, fundó el “Club de la Igualdad” convertido en Partido Igualitario en 1874,
defensor de la democracia liberal y del principio: “Todos somos iguales”. Este partido cuestionó la
desigualdad social, los privilegios del feudalismo local. Por eso tuvo simpatías de los artesanos urbanos y
de los peones cambas rurales. El Partido Igualitario se oponía al ideario del Partido Rojo formado por la
aristocracia cruceña de la época. Entre 1872 y 1875, Ibáñez fue elegido tres veces diputado por Santa
Cruz. El 26 de marzo de 1875, durante el segundo gobierno de Tomás Frías quien asumió el cargo tras la
muerte de Adolfo Ballivián, los Igualitarios protagonizaron un levantamiento armado contra Frías.
Combatieron en las pampas del Trompillo. Pero el domingo de pascua, tras un breve tiroteo, la Columna
del Orden los dispersó. Esos levantamientos de Ibáñez eran en pos del Federalismo, y no eran
separatistas como los calificaba el gobierno de la República. Con esta acusación, sin embargo, el gobierno
justificó la persecución de Ibáñez y los federalistas en Santa Cruz.

Ibáñez también tendrá sus detractores en Santa Cruz. Estos cruceños decían que se debía acabar con
su vida porque de lo contrario se convertiría en un “anticristo” o un segundo Mahoma. Este grupo de
cruceños enemigos de Ibáñez lo acusó de “enemigo del orden público” en 1876.

Durante el periodo en que fue prefecto elegido y proclamado por varios sectores del pueblo cruceño-
el acta del pueblo fue firmada por más de 700 personas entre militares, propietarios, eclesiásticos,
abogados y artesanos, el 21 de diciembre de 1876-, junto con otros cruceños federalistas, Ibáñez, fundó
el Club Federalista, con el fin de proclamar la federación de Santa Cruz y de toda Bolivia.

5
Unos días después, estos federalistas a la cabeza de Ibáñez, crearon la Junta Federal Superior del
Oriente, planteando, en su proclama, por ejemplo, que Santa Cruz, Beni y Tarija, deberían convertirse en
Estados federales; criticando la opresión que ejercía la oligarquía andina sobre el pueblo cruceño, etc.

Una comisión viajó a Sucre para explicar al presidente y dictador Hilarión Daza de las ventajas de un
sistema político federal. Daza no aceptó la propuesta. Antes bien, decretó estado de sitio en Santa Cruz.
Y envió una Columna militar bajo la conducción del Gral. Carlos Villegas con la orden de perseguir, detener,
juzgar y fusilar a Ibáñez y los federalistas. Llegando a la región, el 29 de marzo de 1877 conformó un
Consejo de Guerra en la capital cruceña. Detuvo a varios federalistas y ordenó se les diera de a 500 azotes
a cada uno.

Persiguió a Ibáñez y a los federalistas en su huida hacia Chiquitos. Ibáñez y su grupo de unos 60
seguidores es alcanzado el 1 de mayo de 1877 en la estancia “San Diego” cerca de la frontera con Brasil.
Unos 20 federalistas son detenidos. Los demás logran escapar. Entre los detenidos está Andrés Ibáñez.
Esa misma tarde, junto a otros cruceños, el Dr. Ibáñez es fusilado. Así terminan con su vida.

Casi 15 años después, surgirá en Santa Cruz otro levantamiento en pos de federalizar Santa Cruz o el
Oriente boliviano. Se lo conocerá como la Revolución Federal de los hermanos Domingo. La consigna era
“Federación o Muerte” o “Viva la federación”.

Las ideas federalistas en Santa Cruz seguían vigentes. Esto en parte explica la Revolución de Los
Domingo. Victorino Rivero y Egüez ([c. 1897] 1978, 160) escribe al respecto: “El primer año de esta década
principió en la Capital del Departamento con una revolución; los coroneles Domingo Ardaya y Domingo
Ávila, tomando el Cuartel el 2 de Enero, (1891) a las seis y media de la mañana, dieron el grito de “Viva la
federación”, e incontinenti organizaron una Junta Federal Gubernativa compuesta de los dos nombrados
Coroneles y de D. Augusto Toledo, el mismo que había sido gerente de la candidatura del Dr. Arce para
presidente de la República en 1884. Nombraron Secretario General de la Junta a D. Jerónimo Otazo. En el
Acto del pronunciamiento dieron soltura a los presos de la cárcel, enrolando a algunos para el servicio
militar”.

6
La Revolución Federal de Los Domingo en Santa Cruz de la Sierra, 1891

Las causas de la Revolución Federal de Los Domingo, que se inició el 2 de enero de 1891, bajo el
liderazgo de los Cnls. Domingo Ardaya (cruceño) y Domingo Ávila (tarijeño) –casualmente el 2 era día
domingo– fueron dos: Las ideas federalistas aún latentes en la conciencia colectiva cruceña y la crisis
económico en Santa Cruz a fines de ese siglo. Estos federalistas cruceños, editaron el Semanario de la
Revolución, bajo la dirección del Dr. Augusto Toledo. En sus textos tenían como modelo de Estados
federales al de Brasil y al de Argentina, al mismo tiempo alababan la revolución norteamericana que
verdaderamente respetaba la soberanía popular de los pueblos. Defendían por eso el principio que los
gobiernos derivan sus poderes de la soberanía popular de los pueblos y del respeto y confianza que los
pueblos le dan a esos gobiernos (vid. Moreno, 2015, 96).

La Junta Federal Gubernativa formada por Los Domingo y seguidores, expresaba con claridad el
federalismo. En su documento dice: “Mucho tiempo que nuestra república cansada de sufrir bajo el
hominioso yugo del unitarismo, clamaba por el cambio de la forma de gobierno” (cit. en Rodríguez O.
2011, 139).

Por eso, una de sus primeras medidas políticas fue la proclamación de la federación en todas las
provincias del departamento, encontrando el apoyo de Chiquitos y de Cordillera.

El prefecto del departamento, Dr. Horario Ríos, que no era del Partido de Aniceto Arce, presidente de
Bolivia por entonces, huyó a Samaipata y desde allí pidió ayuda al gobierno nacional de Arce para reprimir
la revuelta. (Rodríguez Ostria (2011) dice que los miembros de esta Junta estaban identificados con los
federalistas cochabambinos de 1871 a la cabeza de Lucas Mendoza de la Tapia). También tenían en mente
a Andrés Ibáñez, la figura cruceña destacada. Ya en 1889, los liberales federales se habían propuesto
“trabajar por el establecimiento del gobierno federal, valiéndose de todos los medios á sus legales que
están a su alcance” a fin de conferir “a cada circunscripción política la gerencia de sus propios intereses”
(cit. en Rodríguez O., 2011, 141).

7
A los pocos años del fusilamiento de los igualitarios federalistas bajo el liderazgo de Ibánez y de la
Revolución Federal de los Domingos, sucede algo paradójico. Los diputados paceños Barrios y Kramer, a
encargo de sus colegas de La Paz, presentan un proyecto de ley de reforma de la CPE. Dicha reforma
proponía la creación de la Unión Federal Boliviana. Fue presentada en la Cámara reunida en Sucre en la
sesión del 14 de noviembre de 1898. Roca (1999) interpreta que los paceños abrazaron el Federalismo
como una estrategia a fin de recuperar la hegemonía del poder político estatal, pues lo habían ido
perdiendo después de la Guerra del Pacífico contra Chile. En más, los paceños venían amenazando con
anexarse al Perú como región. Llegaron inclusive a declarar el Estado Federal de La Paz. Y para defenderse
pidieron al presidente del Perú que les ayude con armas. Éste envía a los paceños 1.500 rifles Mannlicher
(los más modernos y de proyectil explosivo), 500 carabinas, 500 mil tiros de dotación y 1.200 ternos
completos. Los paceños ofrecían pagar ese armamento con compensaciones de territorios bolivianos.
Para hacerle la guerra al gobierno central radicado en Sucre, apelan a la ayuda del aimara Pablo Zárate, el
temible Willka. La intervención de Zárate y los aimaras solo sirvió para varias matanzas: las que sufrieron
los indios en Corocoro a manos de un destacamento chuquisaqueño, la represalia de aquellos en Cosmini
y Ayo-Ayo, y la muerte de soldados y oficiales del ejército liberal en Mohosa. La definición de esta guerra
civil la hizo Cochabamba. Pues esta región apoyó a los federales. De esta manera, el presidente Alonso
dividió sus tropas enviando una parte a sofocar a los cochabambinos. Por esto, a los dos meses cayó
vencido en un cruce de caminos cerca de la población orureña de Paria (abril de 1899).

Grupo de campesinos liderados por Zárate Willka que participó de la


Guerra Federal de Bolivia apoyando la causa paceña en 1898-1899

La guerra federal en Bolivia enfrenta en realidad a los paceños (bajo el liderazgo de José Manuel Pando
y el Partido Liberal) y los sucrenses (a la cabeza del presidente Severo Fernández Alonso y seguidores del
Partido Conservador). Entonces, los liberales hacen la revolución federal frente a los conservadores
radicados en el gobierno en Sucre. Ganan esta guerra. Pero una vez se apoderan de la sede del legislativo
y del ejecutivo, ratifican el Estado unitario centralista en la Convención Nacional reunida en Oruro. De
modo que agotado el debate sobre el federalismo versus el unitarismo, el 20 de octubre de 1899, se
procedió a votar. Se produjo un empate. Fue entonces que el presidente de la Convención, señor Demetrio
Calvimonte, con su voto, decidió aplazar el cambio para otra legislatura. “De esa manera se perjudicó a la
República hasta la fecha” (Moreno, 2015, 100). Porque la siguiente legislatura no trató ni la

8
descentralización ni el federalismo. Así La Paz se quedó con el Legislativo y el Ejecutivo apoderándose de
las rentas públicas y de los impuestos de todo el país o de todas sus regiones hasta el día de hoy.

Sexto: Después de poco más de un siglo de estas ideas y luchas por hacer de Bolivia un Estado Federal,
otras razones se han sumado a las ya descritas y analizadas, pues, al parecer la historia es cíclica y de
alguna manera las ideas no mueren así nomás cuando la realidad no ha cambiado para el bien de todos
los pueblos y sus regiones. El autoritarismo, el caudillismo, el etnocentrismo andino, el poco respecto a la
democracia y a la voluntad de los pueblos que viven dentro del Estado boliviano, el centralismo estatal
secante a pesar de las luchas por las autonomías departamentales a inicios de este siglo XXI que casi costó
otra guerra civil por descentralizar el Estado boliviano pero que a muchos les ha costado el exilio político
y a otros la cárcel por acusaciones sembradas por el régimen Masista actual, el manejo centralista de los
recursos económicos del Estado, el abuso del poder, la corrupción pública, y otras causas como el no
respecto al voto popular expresado en el referéndum del 21 de febrero de 2016 por parte del binomio
Morales-García Linera, están exigiendo dar una paso más radical en post de reorganizar de una buena vez
la estructura el Estado bajo un sistema federal.

Visto el desafío desde el oriente boliviano, aquellas, y estas otras, son las razones.

En efecto: En la última década y media el Occidente boliviano a la cabeza del gobierno del MAS,
utilizando el Estado y sus aparatos ideológicos y represivos, no ha respetado la voluntad política de los
pueblos y naciones Orientales expresada en los referéndums por las autonomías y por la aprobación o no
de la CPE.

9
Se votó por un Estado autonómico. Los cruceños el 4 de mayo de 2008 votaron en un referéndum y le
dijeron sí al Estatuto autonómico elaborado el 2007, el mismo que se acercaba a un sistema federal. No
menos del 85% votó a favor de dicho Estatuto cruceño.
En el referéndum vinculante, Santa Cruz y los otros
departamentos orientales, incluso Tarija, volvieron a
ratificar la demanda de la autonomía, tal como lo
reflejan los resultados.

Resultados de la votación en el referéndum


vinculante por la autonomía realizado el 2 de julio
de 2006.

Pero por la adecuación de los Estatutos autonómicos a la CPE aprobada en enero de 2009, hoy tenemos
un Estado más centralista aún, que concentra el 90% de los recursos económicos bajo el gobierno del MAS
que se alimenta de las ideologías socialista comunista de raigambre marxista, stalinista, indigenista y del
nacionalista andino. Sigue repartiendo migajas económicas a los pueblos y naciones Pero por la
adecuación de los Estatutos autonómicos a la CPE aprobada en enero de 2009, hoy tenemos un Estado
más centralista aún, que concentra el 90% de los recursos económicos bajo el gobierno del MAS que se
alimenta de las ideologías socialista comunista de raigambre marxista, stalinista, indigenista y del
nacionalista andino. Sigue repartiendo migajas económicas a los pueblos y naciones del Oriente boliviano.
La concentración del poder político y económico ha llevado a un estado de corrupción no visto en
anteriores administraciones públicas. La producción de coca en el Chapara destinada al narcotráfico ha
llevado a considerar a Bolivia, en el exterior, como un Narcoestado. A pesar de haberse aprobado como
200 leyes y otros tantos decretos, no estamos más más descentralizados, y las disposiciones legales ni la
constitución están siendo respetadas. Entre esas leyes, al menos 10 de ellas han sido para centralizar aún
más las competencias del Estado boliviano limitando y frenando las autonomías departamentales (vid.
Urenda, 2018).

El Oriente boliviano con su voto directo rechazó la nueva CPE. Beni, Pando y Santa Cruz, por ejemplo,
votaron por el No a dicho texto constitucional y, sin embargo, se nos las impone a los pueblos y naciones
orientales como si la hubieran aprobado. No hay respecto a la democracia de las minorías nacionales o
culturales.

10
En el referéndum del 21 de febrero de 2016 se votó por la No reelección de quienes están hoy
gobernando el Estado. Sin embargo, usando falaces argumentos jurídicos, no se ha respetado ni se quiere
respetar nuestro voto democrático y soberano expresado en dicha consulta popular. El autoritarismo y el
no respeto a la democracia o voluntad popular por parte de los gobiernos de turno, es histórico en este
Estado centralista y andinocéntrico.

Los ciudadanos del Oriente en su mayoría votaron nulo en las elecciones de los nuevos administradores
de justifica, la mayoría de ellos seleccionados de y por el parlamento de la zona andina, y, sin embargo,
se los tiene administrando el poder judicial más al servicio del poder ejecutivo actual.

¿Es que los Cruceños (o los Cambas en general) no tenemos derecho a tener nuestras propias
autoridades en el campo judicial y político en un marco jurídico político de autonomía plena y real o de
un Estado Federal? ¿No tenemos derechos a tener y manejar nuestros propios recursos económicos a fin

11
de planificar nuestro desarrollo de manera autónoma o libre? ¿Por qué se nos niegan a los Cruceños o
Cambas en general esos derechos que por la Razón o por la Divina providencia como Pueblo nos
corresponden? Ni la unidad ni la soberanía ni la idea de una sola patria son suficientes para justificar esa
falta de respecto y de justicia para con los hombres y mujeres Cambas.

Séptimo: Ante esa situación de desconocimiento de nuestra voluntad, sostenemos como evidentes en
sí mismas estas verdades universales: “Que todos los hombres son iguales”; que hemos sido datados por
la Naturaleza o el Creador de ciertos derechos inalienables como la vida, la libertad y la búsqueda de la
felicidad en este mundo; que para garantizar estos derechos del hombre y la mujer orientales -indígenas,
mestizos y criollos- se constituyen entre los hombres de un Pueblo los gobiernos que derivan sus poderes
legítimos del consentimiento de los gobernados.

Por tanto, cuando una forma de gobierno (como el que tenemos hoy en Bolivia) destruye estos
principios, el pueblo (como el Pueblo cruceño) tiene todo el derecho a reformarlo o abolirlo y constituir
un nuevo gobierno dentro, si fuere necesario, de una nueva estructura estatal, que se funde en dichos
principios, y por lo mismo, ese pueblo tiene todo el derecho de organizar sus poderes en la forma en que
a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar la seguridad de su vida, de su libertad y su
felicidad. La prudencia, claro indica, que no se cambie por motivos leves y transitorios gobiernos
establecidos bajo estructuras inadecuadas (como es el unitarismo y centralismo) que hoy llevan a tratar
injustamente a los pueblos y naciones, como se lo trató y se lo trata al Pueblo Cruceña del Oriente
boliviano e inclusive a otros pueblos del interior de Bolivia como el caso de Potosí que también pide
federalizar Bolivia.

Por eso, cuando esa larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo,
evidencia el designo de someter a los Pueblos Cambas del Oriente boliviano a un despotismo absoluto y a
un colonialismo interno con la intención de hacernos desaparecer como cultura distinta en esta parte de
Bolivia, es obligación de estos pueblos y naciones, y es su deber moral también, cambiar ese gobierno y
esa forma de Estado que nos niega injustamente el derecho de proveernos de nuevas salvaguardas para
asegurarnos su futura subsistencia y felicidad.

Hoy, por ejemplo, se nos niega el derecho a dirigir nuestra educación y escuelas, así como la salud
pública, de manera autónoma. Se nos congelan los recursos económicos desde el centralismo estatal
cuando se les antoja a sus burócratas. Se agrede constantemente nuestra identidad cultural y nuestra
forma de ser a través de los medios de comunicación para estatales. Y se nos acusa falsamente de todo:
de racistas, de discriminadores, de flojos, de oligarcas, de separatistas, etc.

Por todo ello, y otras cosas, y para que comencemos a construir una cultura de confianza y respeto
entre los pueblos y naciones que habitan en Bolivia, necesitamos cambiar la estructura del actual Estado
boliviano.

Octavo: ¿Por qué otras razones y para qué Bolivia tiene que transformarse de un Estado Unitario
Plurinacional a un Estado Federal Plurinacional?

Porque necesitamos hacer un Pacto entre los Pueblos y Naciones que tiene este Estado y porque urge
una distribución justa de los recursos económicos e impositivos entre los territorios históricos culturas
(Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca, Beni, Cochabamba, Potosí, La Paz, Pando y Oruro). Porque requerimos
democratizar la administración de la justicia. Porque se necesita garantizar un Estado de derecho y de

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respecto al voto democrático del ciudadano. Y esto exige un cambio radical de la estructura estatal
boliviana.

Noveno: El federalismo hay que entenderlo en estos términos7.

Se deriva de dos voces: Faedus: Pacto, alianza, entre iguales. Fides: Confianza. Significa el
Autogobierno de las Federaciones o Estados federados. Se basa en estos principios: Libertad. Igualdad.
Fraternidad. Cooperación. Subsidiariedad. Solidaridad. Definición: “Es una forma de organización política
para establecer alianzas entre comunidades y unir realidades diferentes”. Busca esto: Responder a la
necesidad de los pueblos y comunidades diversas para mantenerse juntos, conseguir un fin común,
preservando la identidad de cada uno de ellos.

El federalismo exige: Una “cultura federal e identidades regionales diversas”. Por tanto, no tiene
sentido que un Estado sea federal si tiene una sola cultura o una misma identidad étnica. Exige también
cambios de actitud social, la convicción de pertenencia de los individuos y regiones al Estado Federal.

El Federalismo tiene un propósito común: Engranar el autogobierno de las partes (regiones) con el
gobierno compartido por todas ellas. La unidad y la diversidad no se oponen en el federalismo. Con la
unidad se supera la dispersión.

El federalismo evita la homogeneidad forzada de los pueblos o identidades culturales diversas. No trata
de homogeneizarlos, sino, más bien, de salvaguardar las libertades, identidades culturales y la autonomía
de los mismos.

Las estructuras de gobiernos federales responden mejor a las necesidades y requerimientos que se
plantean a los intereses de las comunidades.

No busca descentralizar como en un régimen autonómico sino construir un Estado para unir lo que es
diverso.

Se busca un Estado federal para distribuir el poder y las soberanías entre los territorios, es decir, los
Estados federales.

Características de un Estado efectivamente federal:

- Hay una delegación explícita de la defensa territorial, que corresponde al Estado federal.
- En el Estado federal coexisten dos niveles político-territoriales, el poder de cada estado y el poder
de la federación.
- La representación internacional del estado Federal corresponde al nivel central, o sea, al poder de
la federación o gobierno central federal.
- Al poder de cada estado federal le corresponde:

 Autonomía de gestión, ejecución y administración de sus competencias exclusivas y delegadas.

 Autonomía económica y fiscal.

7 La mayoría de los elementos de este noveno punto están tomados de V. Camps y otros, 2016: passim.

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 Disponer de recursos suficientes.

 Fuentes estables y seguras de financiamiento para gobernar y potestad tributaria propia.

 Libertad de gestión de sus recursos por producción o comercialización.

 Asignación estable de una parte o proporción del financiamiento federal. En este último caso,
subsidios federales a los Estados con limitaciones financieras. (Solidaridad con los Estados que
más necesiten)

 Libre disponibilidad de sus recursos.

Las entidades federadas, es decir, cada estado de la federación, poseen las siguientes características:

+ Autonomía política y libre elección de sus propias autoridades.

+ Legislación reguladora de competencias exclusivas (Códigos civil y penal estatales y federales).

+ Formulación y planificación de políticas públicas de cada estado.

Esas razones, los antecedentes federalistas en Bolivia y Santa Cruz, el concepto, los objetivos, los
propósitos y características del federalismo, indican que a Bolivia no le queda más remedio que pasar a
convertirse en un Estado Federal.

Décimo: Hay otros fundamentos que se pueden dar desde Santa Cruz y el oriente boliviano en
particular sobre el Federalismo para Bolivia.

En efecto:

El federalismo va a hacer que los “partidos y movimientos políticos y sociales promuevan actitudes de
respecto y cooperación mutua”, traduciendo los siguientes diez postulados8 en “reglas e instituciones
democráticas”:

1ro. Una federación requiere una cultura de “lealtad” y “confianza” entre los pueblos y regiones.

2do. Un sistema federal permite el autogobierno de cada región y un gobierno compartido. Permite
también combinar libertad, cooperación y desarrollo en un marco de respeto mutuo.

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Los postulados han sido inspirados en la lectura del libro de V. Camps y otros, 2016. Los mismos fueron simplificados hasta tal
punto que, en conjunto con el Dr. Herland Vaca Díez Busch, después de muchas horas de trabajo, lo hemos convertido en un
Decálogo Federal que lo venimos socializando cuando la ocasión lo permite: Primero. El Estado Federal se basa en los principios
de Libertad, Solidaridad, Igualdad, Subsidiaridad, Cooperación y Fraternidad que son el fundamento de un sistema democrático.
Segundo. El Estado Federal respeta los autogobiernos de los territorios históricos de los Estados miembros. Tercero. El Estado
Federal adopta el idioma español como idioma oficial y los Estados miembros tienen la libertad de promover otras lenguas,
minoritarias, o de interés universal. Cuarto. El Sistema Federal reconoce las diferencias culturales entre las regiones y promueve
la convivencia en la diversidad. Quinto. Todos los ciudadanos son iguales y miembros del Estado Federal. Sexto. La Confianza
entre los ciudadanos y pueblos es una condición “sine qua non” en el Estado Federal. Séptimo. El Parlamento Federal Central, las
decisiones fundamentales, las toma en forma conjunta con las Federaciones. Esto es trato entre Iguales. Octavo. Debe darse la
Solidaridad entre los Estados Federados de distintos niveles de desarrollo. Noveno. Conciliar los gobiernos de las partes con el
gobierno compartido por todas ellas. Décimo. El Estado Federal promueve la unidad en la diversidad de culturas y de
nacionalidades.

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3ro. El sistema federal reconoce la “existencia de diferencias culturales reales entre los ciudadanos”,
respecta esa diversidad cultural y promueve la decisión política de convivir juntos en la diversidad y
buscar soluciones compartidas a los problemas comunes.

4to. El Estado federal dentro de los territorios históricos culturales de sus Estados miembros respeta
los usos y costumbres, las lenguas y las formas de autogobernarse de los pueblos.

5to. Los Estados de la federación se autogobiernan democráticamente. Por tanto, acuerdan


libremente qué políticas, qué legislación o qué impuestos desean establecer dentro de sus respectivos
territorios.

6to. Los ciudadanos de una federación lo son tanto de sus respectivos Estados miembros como del
Estado Federal: “Con independencia de sentimientos personales, todos los ciudadanos son iguales”.

7to. Las autoridades centrales del Estado Federal toman decisiones conjuntas fundamentales que
luego se aplican en uno u otros Estados.

8vo. Los distintos niveles de desarrollo económico entre los Estados deben conducir a la adopción
de políticas de solidaridad interterritorial, y las políticas de igualación pueden acordarse entre los Estados
en el Senado u otra representación similar.

9no. Las políticas de igualación interterritorial son necesarias y, a la vez, han de ser acordadas,
evaluadas y periódicamente revisadas por los representantes de los Estados miembros.

10mo. Un Estado Federal garantiza la igualdad entre los ciudadanos manteniendo su condición de
asimétrico, pues las reglas federales surgen de la existencia de hechos, usos y costumbres diversas reales
para el “buen vivir de y convivir entre los pueblos y naciones” que tiene un Estado Federal.

Undécimo: Para reorganizar de manera necesaria y natural el Estado boliviano, proponemos dos
opciones9:

Primera opción.

Tener Estados Federados (o sea, un Estado Federal compuesto de varios Estados) que es un sistema de
descentralización real y más avanzado. Esta es una solución política realista, relativamente fácil de
implementar y exige hacerlo porque Bolivia está compuesta por regiones, naciones, culturas y visiones de
mundo diversas como se dijo antes. Pasaríamos de un Estado centralizado con autonomías a un Estado
federal reformando la constitución o por medio de una constituyente que es un camino que han seguido
muchos estados en el mundo moderno. Además, creando varios Estados (serían 9, Departamento se
volvería un Estado Federal en Bolivia) dentro del Estado boliviano, disminuiría el riesgo de que los
caudillos manejen las leyes a su antojo y hagan grandes despilfarros de dinero (satélites sin utilidad,
aeropuerto en el Chapare sin aviones, museo al Ego, palacios de gobierno innecesarios, ingenios
azucareros sin caña para hacer azúcar y fábricas deficitarias como ENATEX, entre otros), ya que el
federalismo es un sistema político en el cual las funciones del gobierno y la soberanía están repartidas

9En esta propuesta hemos recibido la colaboración de Bruna Antelo Perez. Agradecemos su aporte en este caso. Puntos al que
también hemos adicionado otros aspectos en este texto.

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entre un grupo de Estados Asociados o que hacen un Pacto entre Pueblos diversos para fundar un Estado
Federal.

Hay grados de federalismos. Pero todos tienen ciertas características comunes relevantes: i) Todos ellos
disponen de una constitución federal. ii) Elección libre de autoridades. iii) Soberanía territorial (en Brasil
los Estados federales reciben el 35% de las regalías del petróleo. En Argentina los recursos naturales
pertenecen a las provincias que son el equivalente a los Departamentos de Bolivia). iv) Policía Federal.
Cada Estado requiere policías de la comunidad, que sientan apego y cariño a su región-territorio; no como
ahora que en su mayoría vienen de La Paz al oriente boliviano y no conocen ni las calles y en lugar de parar
el crimen son socios de los criminales y extorsionan a los ciudadanos. La policía andina boliviana sirve
también de fuerzas de represión y ocupación del Caudillo de turno y no cumplen con su servicio a la
comunidad. Casi todos los países del mundo poseen policías locales o federales, que pertenecen a la
comunidad, esto no es una novedad ni un delito. Estados Unidos, una de las democracias más avanzadas
del mundo, posee Policía en varios niveles (Federal, Estadual y Municipal; la primera es la encargada de
la lucha contra el narcotráfico, el contrabando en las fronteras, entre otras tareas). En Bolivia la policía se
limita a ofrecer solo a los paceños la posibilidad de estudios policiales superiores, y eso es abierta
discriminación y racismo en contra de los cambas y los chapacos, delito penado por ley; por esto
proponemos que cada Departamento tenga su escuela Superior de Policía. v) Los Estados Federales
poseen dos cámaras; y dependiendo el caso. En Escocia, País de Gales e Irlanda del Norte, estas cámaras
poseen sus propios parlamentos y su propio 1er. Ministro; también tienen representación de Diputados
en el Parlamento Británico. Este sistema fue implementado por Tony Blair, solucionando, así, años de
conflictos y de terrorismo en Irlanda del Norte. Algo similar está sucediendo en Cataluña; los socialistas al
mando de Zapatero otorgaron a Cataluña mayores poderes y competencias, su propia Constitución
Catalana y con ello los catalanes quedaron satisfechos. Sin embargo, llegaron los conservadores del PP y
eliminaron de un plumazo los logros de Zapatero, y así abrieron la llaga desestabilizando a España y, por
ende, a Europa. vi) Poderes legislativos y judiciales de la Federación y las unidades descentralizadas. En
Estados Unidos cada estado tiene sus propias leyes, por ejemplo, los métodos de ejecución y los crímenes
sujetos a la pena capital varían en cada Estado y han cambiado con el paso del tiempo.

Existen categorías o formas de federalismo: EL Federalismo simétrico y el asimétrico. El simétrico está


basado en la igualdad de competencias, es decir, cada territorio o Estado tendría los mismos poderes.

El federalismo asimétrico organiza un Estado Federal en el que habría uno o varios territorios (léase
Estados) con más atribuciones que el resto; este caso se da normalmente en Estados multiculturales para
reconocer las diferencias de una región con respecto a las demás. Un ejemplo es Canadá donde Quebec
tiene una lengua oficial, el francés, diferente que el resto del país, que es el inglés. En Bolivia, entonces, el
Federalismo tendría que ser asimétrico por motivos expresados anteriormente.

Dentro de cada Estado federal boliviano, las Autonomías indígenas con sus respectivos territorios
pasarían a convertirse en Municipios Autónomos. Las Regiones autónomas, después de unas condiciones
a discutirse, podrían también convertirse en Municipios Autónomos en los Estados Federales donde están.
Los Municipios Autónomos actuales dentro de los Estados Federales seguirían conservando esa cualidad
que actualmente tienen.

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Después de todo, las Autonomías departamentales vigentes hoy, y las mencionadas autonomías, suman
y pueden facilitar mejor el desafío de convertir al Estado plurinacional en Estado Federal Plurinacional.

Segunda opción.

En Bolivia la solución “ideal” será constituirnos en una Confederación de Estados10, que es un federalismo
más avanzado. Ya que se trataría de construir un estado múltiple constituido por estados (o repúblicas)
soberanas e independientes donde “lo común” sería una asamblea plurinacional y algunas funciones
compartidas como fuerzas armadas, moneda, entre otras. Cada estado debe tener la facultad de
confirmar los acuerdos y de secesión; por ejemplo, la Unión Europea funciona actualmente en los hechos
como una Confederación de Estados Asociados. En esta línea, Antelo Gutierrez, por ejemplo, propone
aplicar en Bolivia de manera concertada “un sistema confederal de gobierno”, vale decir, un Estado de
Estados asociados, “donde cada uno de ellos gozaría de la independencia suficiente para definir sus
políticas internas y externas, sin molestar ni agredir al otro”, o sea, “vivir juntos pero separados” (Antelo
G., 2017, 153).

Por otro lado, está Suiza, donde los cantones constituyen el ente político y administrativo sobre el que se
construye el Estado. De hecho, la llamada Confederación Helvética, o sea, Suiza, es de carácter
fuertemente federal. La estructura y características de los 26 cantones suizos son muy variadas, con
extensiones entre 37 y 7.105 kilómetros cuadrados, y poblaciones entre los aproximadamente catorce mil
habitantes desde el menos poblado a los más de un millón doscientos mil habitantes como el caso de
Zúrich. Toda competencia no atribuida expresamente por la Constitución Suiza a la Confederación
pertenece a los cantones, que a su vez deciden qué competencias asignan a sus municipios, lo que da
lugar a una gran heterogeneidad en el grado de autonomía y nivel de competencias municipales. Dos de
los cantones aún mantienen la democracia directa, mientras que en el resto la voluntad popular se
expresa en las urnas.

Como vemos, hay varias formas estatales por las que podemos optar, sea una Federación o
Confederación, cualquiera de estas formas terminará con el autoritarismo histórico, con los CAUDILLOS
BÁRBAROS y sus novias de turno (Zapata incluida) y con este Estado Plurinacional centralista aún que no
deja de ser un "Estado Fallido" pues, entre otras razones, nos mantiene entre los países más pobres, los
menos competitivos, los menos felices, y los más corruptos del planeta.

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Estados Unidos de Norteamérica nació a su vida independiente como una Confederación de Estados. Unos diez
años después, entre 1787 y 1788, algunos de los padres fundadores, escribieron una serie de artículos cuyas ideas
constitucionalistas y políticas se tomaron en cuenta en la Convención Constituyente en Filadelfia. Los escritos
publicados como El Federalista, defendían el gobierno representativo con separación de poderes. Y esa experiencia
muestra que es posible modificar las instituciones políticas de un Estado mediante el diseño racional; que la mejor
estrategia para defender los derechos de los gobernados es limitar el poder del Estado o gobernante, de esta manera
el respecto a los derechos individuales no serán una mera ilusión; que es posible ponerse de acuerdo entre los
ciudadanos para diseñar un proyecto constitucional que no será en todo caso perfecto, pero será mejor que
cualquier proyecto unitarista y centralista cuando el Estado alberga una diversidad de pueblos o territorios con sus
respectivas naciones. Vid. al respecto, sobre todo, el texto de J. F. González B., 2016, 11-47. Es recomendable leer
también los otros dos artículos del libro, ¿Por qué leer El Federalista hoy? (2016).

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URGE LIBERARNOS DE LA ESTRUCTURA ESTATAL CENTRALISTA HEREDADA DE LA ÉPOCA COLONIAL Y DE
LA MENTALIDAD JACOBINAUNITARISTA. NECESITAMOS UN CAMBIO… ¡YA! NECESITAMOS DEVOLVER LA
LIBERTAD Y EL GOBIERNO A LOS PUEBLOS Y REGIONES, A LAS NACIONES INDÍGENAS ORIGINARIAS.
NECESITAMOS DEVOLVER LA SOBERANÍA DEL ESTADO A LOS ESTADOS FEDERALES. NECESITAMOS
DISTRIBUIR EL DINERO DE MANERA MÁS EQUITATIVA DENTRO BOLIVIA, Y NO QUE SE LO QUEDEN COMO
ANTES: LOS CAUDILLOS MILITARES, LUEGO LA ROSCA MINERA DE LA PLATA, LUEGO LA ROSCA MINERO-
FEUDAL DEL ESTAÑO, DESPUÉS LOS DIRIGENTES POLÍTICOS DEL MNR, DE ADN, DEL MIR Y AHORA LOS DEL
MAS Y OTROS PARTIDOS POLÍTICOS QUE LO APOYAN. BASTA DE ROBARSE LA PLATA QUE GENERAMOS
CON NUESTRO TRABAJO Y QUE PAGAMOS VÍA IMPUESTOS AL ESTADO. BASTA DE VIOLAR NUESTRA
SOBERANÍA POPULAR EXPRESADA EN EL VOTO DIRECTO. BASTA DE MANIPULAR LAS LEYES Y LA JUSTICIA
PARA ABUSAR Y QUEDARSE EN EL PODER DEL ESTADO. BASTA DE AUTORITARISMOS DE UNOS PUEBLOS
SOBRE OTROS DENTRO DE BOLIVIA. EL FEDERALISMO DEVUELVE LA LIBERTAD Y EL DINERO Y EL
AUTOGOBIERNO A LOS PUEBLOS Y SUS CIUDADANOS, MEJOR QUE OTRO SISTEMA POLÍTICO
ADMINISTRATIVO ESTATAL BAJO GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS. EL FEDERALISMO ES LA MEJOR SOLUCIÓN
ANTE UN ESTADO CON AUTONOMÍAS CENTRALIZADAS.

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