Red Óptica Pasiva: Estructura y Funcionamiento
Red Óptica Pasiva: Estructura y Funcionamiento
Una red óptica pasiva (PON) es una red de fibra óptica que emplea una topología de punto
a multipunto y splitters ópticos para transmitir datos de un punto único de transmisión a
varios puntos finales de usuario. En este contexto, “pasiva” se refiere a la ausencia de
alimentación de la fibra y los componentes divisores y combinadores.
En comparación con una red óptica activa, se requiere suministro eléctrico únicamente en
los puntos de envío y recepción, de modo que la red PON ofrece una gran eficiencia desde
el punto de vista de los costes operativos. Las redes ópticas pasivas se emplean para
transmitir de forma simultánea señales tanto en dirección ascendente como descendente
desde y hasta los puntos finales de usuario.
El terminal de línea óptica (OLT) es el punto de partida de la red óptica pasiva. Se conecta
a un núcleo de conmutación a través de dispositivos enchufables Ethernet. La función
principal del OLT es convertir, entramar y transmitir señales para la red PON y coordinar la
multiplexación del terminal de red óptica (ONT) para la transmisión ascendente
compartida. Es posible que también se haga referencia a los dispositivos de usuario final
como unidad de red óptica (ONU). Esto responde simplemente a una diferencia
terminológica entre los dos principales organismos normalizadores: el ITU-T, que emplea
el término ONT, y el IEEE, que usa el término ONU. Así pues, ambos términos son
intercambiables, pero el uso de uno u otro dependerá del servicio de la red PON y de la
norma que se utilice (consulte la información que se proporciona a continuación).
El ONT es el dispositivo eléctrico del sistema de red óptica pasiva en el lado opuesto (el del
usuario) de la red e incluye puertos Ethernet para conectividad de red o dispositivos
domésticos.
Arquitectura de la red óptica pasiva
Las redes PON adoptan una arquitectura de punto a multipunto (P2MP) que emplea
splitters ópticos para dividir la señal descendente de un OLT único en varias rutas
descendentes hasta los usuarios finales, de modo que estos mismos splitters combinan las
diversas rutas ascendentes desde los usuarios finales de nuevo hasta el OLT.
Hoy en día, la norma G.984 del ITU-T para redes G-PON ha sustituido a la norma ATM, ya
que el modo de transferencia asíncrona (ATM) ya no se utiliza.
Una red PON parte del terminal de línea óptica (OLT) en la ubicación origen del proveedor
de servicios, que normalmente se conoce como la oficina central o local y, en otras
ocasiones, como cabecera. Desde aquí, el cable alimentador de fibra óptica (o fibra
alimentadora) se enruta a un splitter pasivo, junto con la fibra de respaldo si se utiliza. Las
fibras de distribución se conectan del splitter a un terminal de acometida, que se puede
encontrar en un distribuidor en la vía pública o en un alojamiento resistente instalado en
una fosa, un poste o incluso en una ubicación adyacente a los edificios. Las fibras de
acometida proporcionan una conexión final individual del puerto del terminal de
acometida a un ONT o una ONU del usuario final. En algunos casos, se emplea más de un
splitter en serie, lo que se conoce como arquitectura de splitters en cascada.
Las
señales que transmite la fibra alimentadora pueden dividirse para prestar servicio a hasta
256 usuarios con una ONU o un ONT que convierta las señales y proporcione a los
usuarios acceso a Internet. El número de vías en las que se divide la señal del OLT
descendente antes de llegar al usuario final se conoce como relación de segmentación o
de splitter (por ejemplo, 1:32 o 1:64).
El acceso múltiple por división del tiempo (TDMA) es otra tecnología que se emplea para
asignar ancho de banda ascendente a cada usuario final durante un periodo de tiempo
específico, tarea que gestiona el OLT y evita colisiones entre la longitud de onda y los
datos en los splitters de las redes PON o el OLT debido a la transmisión de datos
ascendente de varios ONT u ONU al mismo tiempo. Esto se conoce también como
transmisión en modo ráfaga en el caso de las transmisiones ascendentes de las redes
PON.
La red G-PON se considera hoy en día el estándar de facto de red PON, con redes que
abarcan distancias de entre 20 y 40 km, en función de la relación de segmentación que se
adopte, con fibra monomodo. La longitud de onda descendente se establece en 1490 nm
con una longitud de onda ascendente de 1310 nm, con una velocidad de bajada de
2,4 Gbps y una velocidad de subida de 1,2 Gbps.
Redes E-PON
Otro estándar de redes ópticas pasivas del IEEE es la red PON Ethernet, o E-PON, que se
ha desarrollado para ofrecer una compatibilidad sin fisuras con los dispositivos Ethernet.
Las redes E-PON, que se basan en el estándar IEEE 802.3, no requieren encapsulación
adicional alguna ni protocolos de conversión para conectarse a las redes basadas en
Ethernet. Esto es aplicable tanto a la dirección de transferencia de datos ascendente como
a la descendente.
XG(S)-PON
La versión 10G de la red G-PON se conoce como XG-PON. Este nuevo protocolo admite
velocidades de bajada de 10 Gbps y velocidades de subida de 2,5 Gbps. Si bien las
convenciones de formato de datos y fibra física son idénticas a las de las redes G-PON
originales, las longitudes de onda sí presentan cambios, de forma similar a las redes 10G-
EPON, con 1577 nm en el caso de la longitud de onda descendente y 1270 nm en el caso
de la longitud de onda ascendente. De nuevo, este ajuste permite utilizar la misma red
PON para las redes G-PON y XG-PON a la vez. La versión mejorada de la red XG-PON es la
red XGS-PON, que emplea las mismas longitudes de onda que la red XG-PON y
proporciona 10 Gbps de carácter simétrico tanto para la subida como para la bajada.
Redes NG-PON2
Por encima del estándar XG(S), está la red NG-PON2, que utiliza la multiplexación por
longitud de onda con diversas longitudes de onda 10G, tanto para la subida como para la
bajada, a fin de proporcionar un servicio simétrico de 40 Gbps. Nuevamente, las redes NG-
PON2 emplean longitudes de onda distintas a las de las redes G-PON y XG/XGS-PON para
permitir la coexistencia de los servicios de las tres en la misma red PON.
Dado que la demanda de velocidad sigue aumentando a cada año que pasa, las redes XG-
PON, XGS-PON y NG-PON2 proporcionarán una ruta de actualización que debería resultar
positiva especialmente en configuraciones de clientes empresariales y multiempresa de
gran envergadura y como parte de las redes 5G inalámbricas.
Entre las demás aplicaciones que se adaptan a las redes ópticas pasivas, se
incluyen los campus universitarios y los entornos empresariales. En cuanto a las
aplicaciones en campus, las redes PON ofrecen claras ventajas en lo que respecta
a la velocidad, el consumo de energía, la fiabilidad y las distancias de acceso,
pero sobre todo en relación con los costes asociados a la creación y la
implementación, y el funcionamiento continuo.
Las redes PON permiten la integración de funciones para campus, como la gestión
del edificio, la seguridad y el aparcamiento con equipos específicos reducidos, el
cableado y los sistemas de gestión. De forma similar, los complejos de medianas y
grandes empresas pueden beneficiarse de ventajas inmediatas a partir de la
implementación de las redes PON, con unos costes de instalación y
mantenimiento reducidos que se notan en el balance final.
Ventajas de las redes ópticas pasivas
Consumo energético eficiente
Las ventajas inherentes a la implementación de redes PON son numerosas. La ventaja
principal es que no se requiere energía para la red de acceso. Dado que solo se necesita
suministro en el origen y en el extremo receptor de la señal, hay menos componentes
eléctricos en el sistema, lo que reduce los requisitos de mantenimiento y las posibilidades
de que se produzcan fallos en equipos eléctricos.
Facilidad de mantenimiento
Las redes de cobre que se están sustituyendo por redes PON son muy vulnerables a las
interferencias electromagnéticas y al ruido. Al ser de carácter óptico, las redes PON no son
susceptibles a estas interferencias y conservan la integridad de la señal sin problemas en
la distancia prevista. En una red PON, debemos ocuparnos principalmente de si los
dispositivos activos (el ONT, la ONU y el OLT) están gestionando la sincronización y la
transmisión de la señal de la forma adecuada y si los componentes pasivos no están
causando demasiada pérdida de señal (atenuación óptica). La pérdida resulta fácil de
detectar y, además, la causa también se identifica fácilmente en los elementos de la red
PON, por lo que el mantenimiento y la solución de problemas de estas redes son sencillos.
Limitaciones de las redes ópticas pasivas
Distancia
A pesar de las numerosas ventajas, las redes ópticas pasivas pueden plantear algunos
inconvenientes en comparación con las redes ópticas activas. La cobertura de una red
PON se limita a un valor comprendido entre 20 y 40 km, mientras que una red óptica
activa puede alcanzar hasta los 100 km.
Acceso de prueba
La solución de problemas puede presentar desafíos en determinadas condiciones, dado
que se puede olvidar o pasar por alto el acceso de prueba a la hora de diseñar una red
PON y las herramientas para pruebas deben permitir la solución de problemas en servicio
sin que ello suponga interrupciones del servicio para otros usuarios finales de la misma
red PON. Si existe un acceso de prueba, las pruebas pueden realizarse con una solución de
pruebas portátil o centralizada que utilice una longitud de onda fuera de banda, como la
de 1650 nm, para evitar cualquier conflicto con las longitudes de onda de las redes PON
existentes. Si no se ha previsto ningún acceso de prueba, el acceso debe obtenerse desde
uno u otro extremo en el OLT o el ONT, o una sección de la red PON debe dejarse fuera de
servicio temporalmente.
En general, las ventajas inherentes a las redes ópticas pasivas compensan notablemente
estas limitaciones.
A medida que la tecnología de las redes PON continúa mejorando, las ventajas
estratégicas y económicas de la implementación de las redes PON ganan solidez. Entre los
desafíos a los que se enfrentarán los diseñadores de generaciones futuras, se incluyen una
mayor capacidad de cobertura y unas relaciones de segmentación superiores para reducir
aún más la inversión en cable. Estas mejoras, combinadas con velocidades que
actualmente llegan a superar los 10 Gbps, contribuirán a continuar la expansión de las
redes ópticas pasivas en las ciudades inteligentes, las universidades, los hospitales y las
empresas que conformarán el mundo conectado del mañana.
¿En qué consisten las pruebas de la fibra óptica?
Las pruebas de la fibra óptica engloban procesos, herramientas y estándares que se
emplean para realizar pruebas en componentes de fibra óptica, enlaces de fibra y redes de
fibra óptica implementadas. Esto incluye pruebas mecánicas y ópticas de elementos
individuales y pruebas de transmisión exhaustivas para comprobar la integridad de las
instalaciones de redes completas de fibra óptica.
Desde sus inicios en la década de los 70, las redes de fibra óptica no han dejado de
evolucionar y extenderse. La aparición de la tecnología 5G, las redes submarinas y las
redes de fibra hasta el hogar (FTTH) ha puesto de manifiesto la importancia de pruebas y
monitorización robusta de la fibra óptica. VIAVI ofrece un legado incomparable de
conocimientos técnicos, confiabilidad y colaboración de más de 80 años que ha dado lugar
a las principales soluciones para pruebas de fibra óptica del sector.
La Comisión Electrotécnica Internacional (IEC por sus siglas en inglés) es una organización
normativa de carácter global que prepara y publica estándares internacionales para
productos eléctricos y electrónicos, así como de tecnologías relacionadas. La IEC se fundó
en 1906 y ha establecido numerosos comités técnicos y normativos en el campo de la
fibra óptica. Esto incluye estándares internacionales reconocidos en materia de geometría
de fibra óptica, atenuación, pérdida de macrocurvatura y dispersión cromática.
TIA y EIA
En Estados Unidos, la Asociación de Industrias de Telecomunicaciones (TIA) y la Alianza de
Industrias Electrónicas (EIA) crean estándares nacionales de gran importancia para
numerosas aplicaciones del sector de las telecomunicaciones, incluidas las pruebas de los
equipos y las redes de fibra óptica.
IETF
El Grupo de Trabajo de Ingeniería de Internet (IETF por sus siglas en inglés) es una
organización abierta que se centra exclusivamente en los estándares y las políticas de
Internet. Dado que la fibra óptica continúa siendo un componente fundamental de la
arquitectura de Internet, el IETF coopera con la IEC, la Organización Internacional de
Normalización (ISO por sus siglas en inglés) y otros grupos de trabajo importantes para
normalizar y velar por las redes de fibra óptica como el camino por el que continuará
Internet.
¿Por qué es necesario que se realicen pruebas en las redes
de fibra óptica?
Los estándares del sector y los requisitos de garantía hacen que las redes de fibra óptica
sean inevitables, pero hay muchas más razones por las que se debe comprobar y
monitorizar el rendimiento de las redes de fibra óptica.
La demanda de ancho de banda por parte del mercado ha derivado en un aumento del
tamaño y la complejidad de las redes de fibra óptica. La arquitectura de las redes ópticas
pasivas (PON), la multiplexación por división de longitud de onda densa (DWDM) y otros
avances han introducido más segmentos de cable y ubicaciones de pérdidas por inserción,
incluso si los requisitos de rendimiento aumentan y los presupuestos de pérdidas
disminuyen. Pruebas completas y precisas en todos los niveles y las fases de las redes
pueden garantizar el grado de satisfacción de los clientes y una clara ventaja con respecto
a la competencia.
A pesar de las mejores intenciones de los técnicos mejor formados, el carácter delicado y
la escala de la fibra óptica pueden resultar implacables en términos de contaminación,
microcurvaturas y daños en los conectores. La suciedad en las conexiones continúa siendo
la principal causa de los fallos de las redes de fibra óptica. Al realizar pruebas exhaustivas
en las redes antes de su puesta en marcha, es posible detectar y reparar de manera
proactiva cualquier defecto o daño.
En el caso de todos los componentes de las redes de fibra óptica, para realizar pruebas
efectivas en el laboratorio, se requiere una simulación precisa de las redes de fibra óptica
a fin de predecir los problemas del mundo real y verificar el rendimiento del sistema. Los
elementos de la red de fibra óptica como los módulos ópticos coherentes digitales (DCO)
se pueden diseñar y validar completamente en el laboratorio con el sistema de medición y
pruebas ópticas MAP-300 de VIAVI. Una colección líder en el sector de módulos ópticos
para pruebas intercambiables se puede extrapolar también a aplicaciones de pruebas de
fabricación.
Fabricación
Las pruebas de fabricación de las redes de fibra óptica son esenciales para garantizar que
el sistema funcione correctamente antes de realizar una inversión de gran envergadura en
mano de obra para la instalación, los equipos y la validación. Las mediciones de pérdida
óptica las debe realizar el fabricante en los componentes. Se deben realizar también
pruebas de tipo mecánico de parámetros importantes.
Cada módulo, conector, splitter y transpondedor de una red de fibra óptica implementada
debe someterse a estos mismos estándares de calidad superior. Los sistemas de pruebas
ambientales y de fabricación escalables y automatizados proporcionan la eficacia
necesaria para responder a la creciente demanda de producción del sector de la fibra
óptica.
La instalación y las pruebas de puesta en marcha se llevan a cabo para verificar el cable,
los empalmes y la calidad de las terminaciones (atenuación, ubicación y reflectancia). La
caracterización y las pruebas de fibra óptica de los niveles 1 y 2 requieren una amplia
diversidad de herramientas. Entre ellas, se incluyen localizadores visuales de fallos (VFL),
equipos de pruebas de pérdida óptica (OLTS) y reflectómetros ópticos en el dominio del
tiempo (OTDR). Las soluciones para pruebas de VIAVI de la gama SmartClass incluyen
productos portátiles integrados capaces de realizar inspecciones de fibra óptica,
certificaciones de nivel 1 y tareas de elaboración de informes de manera eficaz con un
solo instrumento.
Las pruebas de las redes de fibra óptica no terminan con la puesta en marcha. Una vez
que se ha activado la red, se emplea la monitorización de la fibra para valorar la continua
integridad. La monitorización se lleva a cabo a veces como una comprobación periódica,
aunque la monitorización de fibra activa (AFM) para detectar continuamente problemas e
intrusiones se está empezando a establecer como una práctica recomendada del sector.
Las soluciones para pruebas de fibra óptica remotas ONMSi y SmartOTU de VIAVI
simplifican la monitorización continua de la fibra óptica al permitir una monitorización
remota y manos libres mediante alertas automatizadas.
Una fibra óptica se compone de una fina varilla de vidrio rodeada de un recubrimiento
protector de plástico. La luz, que se introduce en el núcleo de la fibra de vidrio, sigue la
ruta física de dicha fibra gracias al reflejo interno total de la luz entre el núcleo y el
revestimiento.
Los tres pilares de la fibra óptica
Los elementos básicos de una fibra en lo que respecta a las pruebas de fibra óptica son los
siguientes:
Tipos de fibra
La fibra se clasifica en diversos tipos distintos (multimodo o monomodo) en función de
cómo viaja la luz a través de ella. El tipo de fibra está relacionado estrechamente con el
diámetro del núcleo y el revestimiento. La fibra multimodo tiene un núcleo con un
diámetro más grande que permite el paso de varios modos de luz a la vez.
Cuando dos fibras se acoplan, un requisito clave es garantizar que la luz pase de una fibra
a otra sin una pérdida ni una reflexión de retorno excesivas. Lo que continúa siendo un
reto es mantener la terminación impoluta. Una sola partícula acoplada al núcleo de una
fibra puede provocar una pérdida por inserción significativa, reflexión de retorno e incluso
daños en el equipo. Llevar a cabo una inspección de la fibra proactiva es esencial para
garantizar conexiones de fibra confiables.
Un identificador de fibra óptica (FI) es una herramienta portátil para pruebas de fibra
óptica de gran utilidad que permite identificar y detectar señales ópticas del exterior en
cualquier punto del enlace de fibra. Los identificadores de fibra óptica se pueden usar
para confirmar la presencia de tráfico en una fibra, así como la dirección de la transmisión.
Un localizador visual de fallos (VFL) emplea luz láser de espectro visible para comprobar la
continuidad de la fibra, así como para detectar estados defectuosos. La fuente de luz roja
será visible a través del recubrimiento en el punto en el que algún cable se pueda romper
o presente empalmes defectuosos. En el caso de tendidos de fibra óptica con una longitud
superior a 5 km o en los que el acceso para ver la fibra sea limitado, se puede utilizar un
OTDR como comprobador de cable de fibra óptica para identificar cualquier problema de
continuidad.
Algunos se podrán preguntar cuál es el método correcto para realizar pruebas en la fibra
óptica. La manera más precisa de medir la pérdida óptica general con comprobadores de
fibra consiste en inyectar un nivel conocido de luz en uno de los extremos y medir el nivel
de luz en el otro extremo con un OLTS. Dado que la fuente de luz óptica y el medidor de
potencia se conectan en los extremos opuestos del enlace, es necesario tener acceso a
ambos extremos de la fibra para aplicar este método.
Entre otros métodos para comprobar el cable de fibra óptica, se incluyen los cables de
lanzamiento y los cables de “recepción” conectados al medidor de potencia. Esta es la
prueba estándar para medir la pérdida óptica en una planta de cable e incluye las
mediciones de pérdida óptica de ambos extremos del cable de conexión sometido a
pruebas. Por eso, en cualquier prueba de fibra, es muy importante asegurarse de que
todas las conexiones estén meticulosamente limpias.
El reflectómetro óptico en el dominio del tiempo (OTDR) se puede utilizar también como
comprobador de cable de fibra óptica para realizar pruebas de pérdida. Al utilizar luz láser
de alta intensidad emitida en un intervalo de pulsos predefinido a través de un cable de
conexión en un extremo del tendido de cable de fibra óptica, el OTDR analiza la
retrodispersión de la luz que vuelve a la ubicación de la fuente.
Esta capacidad añadida podría ser necesaria antes de lo esperado, con la tecnología 5G, el
IoT (Internet de las cosas) y la inteligencia artificial acelerando año tras año el incremento
ya elevado de consumo. No sorprende que se espere que el mercado de las pruebas de
fibra óptica aumente casi un 9 % al año en un futuro inmediato.
Para asegurar este futuro brillante, es esencial un enfoque común y por fases para las
pruebas de la fibra óptica. Los avances que comienzan como conceptos no probados
pasarán finalmente a la fase de producción y, por último, se convertirán en elementos
básicos de las redes de fibra óptica del mundo. Al establecer soluciones de pruebas de
confianza e interoperables con una arquitectura de red digital (DNA) común que une
todas las fases del ciclo de vida de las pruebas, VIAVI está haciendo posible que las
soluciones de pruebas y monitorización de la fibra óptica sigan el ritmo de la imaginación.