Noctámbula
Se encontraba en el balcón, como todas las noches, había salido a fumar... La luna estaba casi llena... le
gustaba mucho contemplarla en medio de tanta oscuridad, parece como si estuvieran sólo las dos... De
repente siente en su pecho, otra vez, ese anhelo de volar... pero, a diferencia de siempre, esta vez extiende
sus alas y vuela...
Lector Modelo
A medida que sus ojos recorrían las líneas del texto, el lector iba creando un verdadero mundo fantástico,
lleno de entradas y salidas.
El problema se produjo cuando retiró sus ojos del cuento y se encontraba dentro del laberinto
Antropogónico
La mujer se sintió sola.
Dios vio que no era bueno y creó al hombre, pero le advirtió a la mujer que la historia jamás se conocería.
Coleccionista
Desde siempre, lo primero que miro en un hombre son sus ojos...
Me encanta analizar los colores y sus formas...
A veces siento que es casi una obsesión...
Azules, verdes, marrones, grises...
Mientras estoy recostada en mi cama, miro sobre la repisa, uno a uno, cada cual en su frasco y pienso...
definitivamente son mi obsesión...
Docencia I
La profesora dijo a sus alumnos “¿Alguna pregunta?”
Un alumno en el fondeo del aula, sin levantar la mano dice “¿Para qué mierda nos sirve esto?”
La docente, desfigurada, busca en su lista al alumno insolente, pero no lo encuentra (¿cómo puede ser que a
mitad del año aún no sepa los nombres de sus alumnos?).
El resto del alumnado, guarda silencio.
El alumno del fondo se ríe y grita “¡MEDIOCRE!”.
La docente, iracunda, lo hace callar y apuntando con su dedo índice comienza a vociferar un discurso sobre
la educación, el respeto a los mayores, mientras que de sus ojos caen dos lágrimas de frustración.
Los alumnos, desconcertados, miran cómo la docente, totalmente histérica, señala y grita al fondo del curso,
en donde no se encuentra ningún alumno.
Despertar
Conocerlo, fue casi un sueño.
Con la primera cachetada, me despertó.
Las que siguieron, convirtieron mi vida en una pesadilla.
El puñal en su pecho, me liberó.
El microrrelato
Publicado en Departamento de Lengua Española
Los orígenes de este género literario están en la cultura popular, el folklore o las leyendas. Son historias que se han ido
transmitiendo de boca en boca y que llegan a la literatura con forma y estilo propios. Apenas una línea, no más de
unos párrafos, una página como límite. El microcuento como género literario se ensambla entre la brevedad del cuento
y la rotundidad del aforismo. Lo que lo diferencia de sus hermanos mayores (el cuento y el relato) es que toca un úni -
co hecho narrativo muy visual, que va más allá de la anécdota. No explica un suceso, sino que sintetiza y sugiere un
acontecimiento a partir de éste. El microrrelato es por tanto un relato de muy pocas líneas que, por la brevedad y pre -
cisión en su vocabulario, crea la intensidad suficiente para turbar al lector. Una de las características básicas del mi -
crorrelato es la utilización de unos mecanismos de construcción que contemplen romper las expectativas del lector,
llevándolo a seguir buscando el sentido, y no sólo esto, sino además otorgar el sentido al completar los significados
que apenas se esbozan o se insinúan apoyados en otro de los mecanismos propios de su construcción, "el doble senti -
do", es decir, la posibilidad de que lo dicho signifique no sólo lo literal e incluso algunas veces en absoluto lo literal,
sino otra cosa que el lector debe encontrar para completar la narración, siendo de este modo lector y autor al mismo
tiempo. Quizá uno de los microrrelatos más famosos sea El dinosaurio de Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el
dinosaurio todavía estaba ahí.” Son solo siete palabras, pero han dado lugar a gran cantidad de disertaciones, elucubra-
ciones y estudios. Es precisamente en esto, en lo que radica el poder del microrrelato, en la longitud que no tiene.