TEMA:
LA DERMOCOSMETICA
NOMBRES Y APELLIDOS:
RUTH CASTRO ARANDA
PROFESOR: JOSE LUIS VENANCIO ALDABA
AREA: TECNOLOGÍA DE COSMÉTICOS
CARRERA:TECNICA EN
FARMACIA
RESUMEN
El uso de los productos cosméticos data de tiempos inmemoriales. Muchos siglos
pasaron hasta llegar a la época egipcia, resplandor de la cosmética, donde el
cuidado personal era muy importante tanto para hombres como para mujeres.
Un producto cosmético fue definido entonces como toda sustancia utilizada para
embellecer y mejorar la apariencia sin presentar efectos en la piel, mientras que
en la categoría de fármaco sé ubicó a todas las sustancias empleadas para
tratar, mitigar y prevenir una enfermedad, demostrando seguridad y eficacia. La
tendencia de acercamiento y relación entre el dermatólogo, el farmacéutico y el
paciente permitirá obtener un mayor beneficio para todos en el cuidado e
integridad de la piel.
Palabras Clave: Dermocosmética, cosméticos, fármacos, piel
INTRODUCCIÓN
El uso de los productos cosméticos data de tiempos inmemoriales. Desde la
prehistoria ya se utilizaban sustancias destinadas al cuidado de la piel, sin
embargo, en esa época los productos utilizados se relacionaban más con la
medicina, religión y esoterismo que con el cuidado personal. Muchos siglos
pasaron hasta llegar a la época egipcia, resplandor de la cosmética, donde el
cuidado personal era muy importante
tanto para hombres como para mujeres. Aun son recordadas en la actualidad
las hermosas Cleopatra y Nefertiti, íconos de la belleza. Para la época griega,
era habitual el cuidado personal y por lo tanto el uso de productos cosméticos.
En la romana, Galeno, padre de la farmacia, formuló la primera crema, conocida
actualmente como crema fría (1). Sin embargo, en la cosmética no todo fue
crecimiento, en la edad media el uso de cosméticos experimentó un gran
descenso debido a que el cuerpo comenzó a ser visto como una masa que no
merecía cuidados. En la época del Renacimiento se evidenció un resurgir de la
cosmética, que se mantuvo hasta la Revolución Francesa, donde decreció
nuevamente, los excesos estéticos desaparecieron y no se retomaron los
tratamientos cosméticos sino hasta la llegada de Napoleón por influencia de su
esposa Josefina. A partir de ese momento, la cosmética y el uso de tratamientos
de belleza han tenido un crecimiento exponencial, tanto es así, que en el año
1938 la Administración de Drogas y Cosméticos (FDA) clasificó los productos de
uso tópico en cosméticos y fármacos (2, 3).
Un producto cosmético fue definido entonces como toda sustancia utilizada para
embellecer y mejorar la apariencia sin presentar efectos en la piel, mientras que
en la categoría de fármaco sé ubicó a todas las sustancias empleadas para
tratar, mitigar y prevenir una enfermedad, demostrando seguridad y eficacia .
Esta clasificación resultó ser muy apropiada en su momento, pero con el
transcurrir de los años, el estudio de la piel ha tomado más importancia y se ha
demostrado que toda sustancia aplicada sobre la misma presenta un efecto, es
decir que la piel es permeable (2,4).
El Dr. Albert Kligman, Dermatólogo Estadounidense, propuso hace 50 años en
el encuentro Anual de Químicos Cosméticos, introducir una tercera categoría
que se situaría entre los fármacos y los cosméticos, entendiéndose como un
“producto híbrido, los Cosmecéuticos, productos que contienen ingredientes
activos que ayudan al mantenimiento de la piel y pueden incluso protegerla de
diferentes agresiones” .
El término, en vez de contribuir a solucionar el problema, generó poca aceptación
y controversia, que aún en la actualidad se mantiene. Sin embargo,
fenómenos como: la globalización de los comercios internacionales, la actitud de
los consumidores en las últimas décadas en relación al consumo de productos
activos para combatir el proceso de envejecimiento, el uso de tratamientos más
económicos y menos invasivos que los que ofrece la medicina estética, han
hecho que el término cosmecéutico adquiera cada día mayor utilización y que
haya sido incorporado al vocabulario medico. Los cosmecéuticos han llegado
para quedarse; en la actualidad existen muchos sinónimos que se emplean:
dermocosméticos, dermacéuticos, cosméticos activos, cosméticos funcionales
(2, 3).
La cosmética se interesaba en las formulaciones de productos para mejorar el
aspecto e la piel, y embellecer. La dermatología se ocupaba prácticamente de la
piel con patologías. Se ha hecho necesario estrechar los vínculos entre el
dermatólogo y el farmacéutico originando así la dermocosmética que se centra
en los problemas como la fotoprotección, el envejecimiento cutáneo, los
cuidados según la tipología y fototipo cutáneo, como también de los anejos;
cabellos, uñas. Los cambios que se están presentando en las últimas décadas
entorno a la cosmética cabe destacar, la formación de los dermatólogos en
cosmética, y los farmacéuticos en dermoscosmética; brindan información sobre
los activos y usos de estos productos, donde el paciente es más exigente cuando
acude a estos profesionales para pedir un consejo u orientación sobre los
productos adecuados a utilizar que les permita tener una piel sana y saludable
¿Qué es la dermocosmética?
Es la ciencia del cuidado de la piel. Es la esencia de todo lo que hacemos, pero
¿a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de dermocosmética?
El origen de la cosmética
Comencemos con un poco de historia y etimología.
La palabra cosmético proviene del griego antiguo kosmētikos, del verbo
kosmeo que significa adornar o embellecer.
A su vez, kosmeo tiene su origen en la palabra kosmos, que se refiere al orden,
la limpieza y la belleza.
Ya en las antiguas civilizaciones egipcias y griegas, mujeres y hombres
embellecían su rostro con delineadores de ojos y pintura de labios.
Desde las recetas de cremas antiarrugas a base de incienso y aceite de
moringa, recogidas en el Papiro de Ebers, a los recipientes de aceites y
perfumes encontrados en la tumba de Tutankamón.
La cosmética nos viene gustando desde la antigüedad y ¡hay múltiples pruebas
arqueológicas de ello!
Cosmética versus dermocosmética
Echemos un vistazo a las definiciones.
En toda conferencia cosmética que se precie, alguien suele mencionar la mítica
definición del Reglamento Europeo de 2009 sobre los productos cosméticos.
Resumiendo, esta definición consensuada indica que un producto cosmético
es:
‘Toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes
superficiales del cuerpo humano o con los dientes y las mucosas bucales, con
el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto,
protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales’.
Producto Cosmético, Reglamento Europeo del 2009
Una definición bien larga y nada inspiradora, ¡en nuestra humilde opinión!
Se puede decir que la dermocosmética amplía el concepto de cosmética y se
enfoca en su eficacia.
Es un término acuñado en los años ochenta por el doctor Albert Klingman,
dermatólogo estadounidense muy conocido por sus (algo controvertidas)
investigaciones con el retinol.
Klingman comenzó a utilizar la palabra cosmeceutics, un híbrido entre
cosmetics y pharmaceutics, para referirse a aquellos cosméticos con
ingredientes activos cuya eficacia se ha demostrado científicamente.
Según la Real Academia Nacional de Medicina, la dermocosmética o
dermofarmacia es:
‘La disciplina científica, rama de la farmacia, que se ocupa del estudio y
fabricación de productos para aplicación tópica, tanto terapéuticos como
cosméticos’.
Real Academia Nacional de Medicina
A menudo se presenta la dermocosmética como un punto intermedio entre
cosmética y medicamento.
Y es que los dermocosméticos cumplen unos estándares de seguridad, calidad
y eficacia, similares a los que deben cumplir los medicamentos.
I+D dermocosmético
Son los especialistas en el área de la farmacia galénica quienes realizan la
innovación y desarrollo dermocosmético.
Estos científicos formuladores o cosmetic scientists, suelen ser farmacéuticos o
químicos, con amplios conocimientos en fisiología de la piel, ciencia galénica y
cosmetología.
A menudo colaboran con especialistas en el cuidado de la piel:
Dermatólogos
Pediatras
Oftalmólogos y
Farmacéuticos
La eficacia es clave y no vale sólo con decirlo, se tiene que demostrar de forma
objetiva.
La fórmula final es siempre evaluada por dermatólogos mediante estudios
clínicos.
Así se garantiza la seguridad y eficacia; demostrando objetivamente que las
fórmulas mejoran la salud de nuestra piel.
La seguridad de las fórmulas es otro punto clave en la dermocosmética. Para
ello, se hace una selección de principios activos muy enfocada en evitar
reacciones alérgicas.
Estamos desarrollando productos para pieles delicadas; por eso evitamos
ingredientes potencialmente irritantes.
Una vez la fórmula está acabada, un dermatólogo se encarga de evaluar la
seguridad del producto en la piel.
Podemos concluir que entre cosmética y dermocosmética hay una diferencia
en enfoque.
Mientras la cosmética busca embellecer la piel, la dermocosmética se enfoca
en la prevención y el tratamiento de las afecciones de la piel.
Por este motivo, la dermocosmética es mucho más eficaz en el tratamiento de
problemas cutáneos como arrugas, manchas en la piel, flacidez, dermatitis,
rosácea, o acné.
¿Qué caracteriza a la dermocosmética?
Como resumen, destacamos sobre la dermocosmética:
Ciencia enfocada en la prevención y tratamiento de las afecciones de la piel.
Colaboración con especialistas del cuidado de la piel.
Seguridad de las fórmulas evaluada por dermatólogos.
Eficacia demostrada científicamente con estudios clínicos.
Híbrido entre cosmético y fármaco, con mayores requisitos de calidad,
seguridad y eficacia.
En Lamixtura nos enfocamos en el cuidado de la piel.
Ambas fundadoras somos cosmetic scientists y formulamos dermocosmética
que es garantía de seguridad y eficacia.
Además lo hacemos con los mejores ingredientes que nos ofrece la naturaleza
(cosmética natural certificada). ¡Somos el mix perfecto entre naturaleza y
ciencia!
CONCLUSION
La tendencia de acercamiento y relación entre el dermatólogo, el farmacéutico y
el paciente permitirá obtener un mayor beneficio para todos en el cuidado e
integridad de la piel. Para el farmacéutico es un reto diseñar formulaciones
dermocosméticas y para el dermatólogo estar informado de todas las novedades
dermocosméticas.