Obracompleta 2022salazarveronica
Obracompleta 2022salazarveronica
BOR DA
FOTÓGR A FO
Salazar Baena, Verónica
ISBN 978-958-782-545-9
E-ISBN: 978-958-782-546-6
Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio, sin la autorización expresa del titular de los derechos.
Almacén Corp[oración] Agr[ícola] de Saucio
1959
Con Hilda Sánchez, cajera.
Papa, Ajo, Ovejas 070
1956-1964 Papa, Ajo, Oveja
Agricultura
Acción comunal - Saucio
Fondo Orlando Fals Borda
Archivo Central e Histórico
Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá
“Mujer fumigando (nuevo role)
Sra. María de R. Lota.
abril/64”
Cortejo y Matrimonio 217
Cortejo y Matrimonio
Familia y Matrimonio
Acción comunal - Saucio
Fondo Orlando Fals Borda
Archivo Central e Histórico
Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá
Contenido
13 Prólogo
Joanne Rappaport
19 Presentación
38 Paisaje cultural
Parte I
76 La tierra, el territorio
Parte II
Orlando Fals Borda es reconocido por sus muchos logros y pro- más que observaciones distanciadas del mundo, han servido como
yectos: sociólogo, maestro y mentor, constructor de instituciones, herramientas para la transformación social. Las fotografías que
impulsor en la década de 1960 de la Reforma Agraria, ser uno de más me han interesado datan de las décadas de 1970 y 1980, cuan-
los fundadores en la década de 1970 de lo que ha llegado a ser co- do Fals trabajó con la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos
nocido como investigación-acción participativa (IAP), ser miembro (Anuc) en la costa Caribe y estaba inmerso en la formulación de las
de la Asamblea Constituyente que redactó la Constitución de 1991 bases de IAP; su colección fotográfica del Caribe está a disposición
y autor de un amplio —pero aún no terminado— plan de reordena- del público en el Centro Cultural del Banco de la República en Mon-
miento del territorio colombiano para adecuarlo a formas de vida y tería, Córdoba. Las nociones de Fals en este período sobre la ma-
aspiraciones de sus ciudadanos. Fals Borda fotógrafo abre una venta- nera en que los científicos sociales deben participar en la sociedad
na al maestro como fotógrafo, más específicamente como etnógra- se cristalizaron en la creación de una metodología de investigación
fo visual, al reproducir una parte del registro visual que compiló en destinada a construir relaciones horizontales entre investigadores
las décadas de 1950 y 1960 mientras realizaba su trabajo de investi- y comunidades. Con esta logró fomentar un diálogo entre la inves-
gación en Saucio, Cundinamarca. tigación científica y el conocimiento popular, así como promover la
He estado inmersa en la fotografía de Fals Borda durante la úl- participación de base en las investigaciones con miras a aumentar
tima década, desplazándome a través de innumerables imágenes la conciencia de la gente y estimularla a la acción política radical.
para interpretar la forma en la que utilizó la documentación visual Este es el Orlando Fals Borda que más se recuerda en la actualidad.
en su escritura y la manera en que su ojo de fotógrafo se integró a Ese no es el Fals Borda que vemos en las fotografías de este li-
la realización de cómics documentales para el movimiento cam- bro, el cual reproduce una selección de imágenes —almacenadas en
pesino. He meditado sobre cómo sus fotos documentan las luchas el Archivo Central e Histórico de la Universidad Nacional de Co-
populares y, al mismo tiempo, promueven el activismo campesino: lombia— de su obra más temprana en las décadas de 1950 y 1960 en
Saucio 1949-1964 13
Saucio, Cundinamarca. Durante esas décadas más tempranas, Fals participar en un ejercicio de ciudadanía. Además, las personas de
también estuvo comprometido con la transformación social, pero las comunidades en estudio han de ser consideradas como “conciu-
imaginó que el cambio provendría de las políticas del Gobierno —la dadanos” que comparten la misma realidad social del investigador
Reforma Agraria, en este caso— y del aprovechamiento de la tec- y no como otros destinados a ser retratados como reliquias exóti-
nología moderna para mejorar la vida rural. Se esforzó por apoyar a cas sobrevivientes de un pasado lejano. El compromiso de Fals con
los campesinos en la construcción de nuevos tipos de instituciones este objetivo es patente en sus fotografías de Saucio. Aquí vemos
para promover una participación más amplia en la sociedad colom- mujeres votando por primera vez en 1959, vestidas con sus mejores
biana, como las Juntas de Acción Comunal —la primera se fundó galas, reunidas en el puesto de votación. Vemos a hombres y mu-
en Saucio, con el apoyo de Fals—, y por fomentar innovaciones en jeres juntarse en el Almacén Corporación Agrícola de Saucio, una
la agricultura a través de la introducción de nuevas técnicas, semi- de las muchas cooperativas, o instituciones comunitarias, que los
llas e insumos químicos. Involucró a los campesinos en este proce- saucitas fundaron en esta esperanzadora era de modernización de
so, anticipando que su participación activa como investigadores los la Colombia rural.
convertiría en agentes de cambio. Sus fotos están pobladas por amas de casa, maestros, estudian-
A pesar de las diferencias entre la perspectiva de Fals a mediados tes, campesinos, mineros, quienes son retratados intencionalmente
de siglo y más tarde, en la década de 1970, en muchos sentidos las como similares a muchos otros colombianos. Por ejemplo, los invi-
dos colecciones fotográficas son bastante similares. Ambas fueron tados a la boda de Jaime Torres y Silvia Forero en 1964 tocan discos
compiladas por un científico social ferozmente dedicado a crear que sin duda también eran escuchados al mismo tiempo en Bogotá;
una agenda de investigación que encausara la sociología hacia la el hecho de que la familia Torres pudiera aprovechar la electricidad
búsqueda de un futuro mejor. Fals siempre consideró que el ca- fue posible gracias a un generador que Francisco Torres había com-
mino más exitoso hacia ese futuro tendría que pasar por tomar en prado para hacer viable su innovador negocio de pollos, uno de los
serio a las personas como agentes sociales capaces de comprender muchos proyectos de modernización impulsados por Fals Borda.
y transformar su entorno. De esta manera, personifica lo que la an- El fondo de una de sus fotografías de 1959 aparece descrito en el
tropóloga Myriam Jimeno (2000) ha denominado como el “inves- reverso como la siembra de Torres de nuevas hortalizas, lo cual sir-
tigador ciudadano”: un investigador cuyo pensamiento y acción se ve para documentar los experimentos que Fals realizaba en Saucio
originan en la convicción de que dedicarse a las ciencias sociales es para introducir implementos agrícolas modernos, nuevas técnicas
14 Prólogo
de siembra e insumos químicos. Mónica Moreno (2017) infiere Verónica Salazar Baena en su perspicaz introducción a este volu-
que tal acción colocó a los interlocutores campesinos de Fals en la men, Fals se preocupa por ponerse al mismo nivel de sus sujetos
posición de coinvestigadores comprometidos con el sociólogo en para que sus retratos transmitan empatía con ellos. Aquí quiero
experimentos populares en lugar de receptores pasivos de nuevas centrarme en otro aspecto de Fals Borda como etnógrafo visual: su
tecnologías. uso de series fotográficas para documentar las formas de vida de
Este registro no es tanto una documentación de campesinos aquellos a quienes observa. Muchas de las fotos de este volumen
cuya adopción de la tecnología moderna nos sorprende, aunque están agrupadas en secuencias en las que los sujetos no son cap-
muchos observadores de aldeanos rurales podrían considerarlo así turados en momentos únicos, sino en acciones repetidas, tomas
—como cuando se maravillan de ver indígenas manipulando telé- múltiples de actividades únicas. Son numerosas las series de este
fonos celulares—. En cambio, es una clara afirmación del hecho de volumen: estudiantes que juegan o trabajan, en clase y sufriendo
que las personas en áreas rurales pueden ejercer la misma agen- castigos; fiestas municipales en Chocontá con corridas de toros,
cia que sus pares urbanos y de que habitan el mismo mundo. En puestos de comida y cabinas de fotógrafos pobladas por niños pe-
otras palabras, estos son retratos de individuos, miembros activos queños excesivamente vestidos y muchachos omnipresentes que
y conscientes de la sociedad colombiana, que no son tan diferentes observan la acción por encima de las barreras; la gente en sus mo-
a nosotros. Vemos lo mismo en las fotos caribeñas de Fals, las cua- mentos de ocio jugando tejo y rana (como todavía se hace en toda
les difieren en su celebración de la acción política radical, pero son la Colombia andina); escenas de una boda en las que se retrata el
similares en que retratan campesinos que leen mapas y periódicos, servicio religioso y la fiesta en la casa de Francisco Torres (infor-
asisten a talleres de formación de líderes, en fin, participan en acti- mante clave y anfitrión de Fals); los agricultores y las herramientas
vidades en sintonía con las de otros colombianos de la época. y técnicas que utilizan para desyerbar campos de ajo, aventar tri-
Las fotografías de Saucio y de la costa Caribe también coinci- go, sacrificar animales.
den en la aguda mirada etnográfica que Fals aportó a los lugares Me gustaría detenerme en una de estas series, en concreto, la
donde trabajó. En ambas regiones insistió en documentar la vida de Mario Holguín Lara y Raúl Fernández reparando una bicicleta
cotidiana de los campesinos que labran la tierra, ordeñan sus va- en 1964. Hay seis imágenes: algunas son primeros planos de los jó-
cas, se toman fotos en las fiestas, confeccionan ropa en máquinas venes manipulando los mecanismos de la bicicleta y otras fueron
de coser, tocan instrumentos musicales, se casan. Como señala tomadas a mayor distancia del vehículo. En cierto modo, este es un
Saucio 1949-1964 15
conjunto muy mundano de fotografías de muchachos que reparan de Saucio se encuentran en los archivos de la Universidad Nacio-
un objeto doméstico común. Aun así, este conjunto también trans- nal— son breves anotaciones al dorso de una fotografía o aparecen
mite la noción de una práctica aprendida que se desarrolla paso a incrustadas en un cuaderno y, con frecuencia, carecen de contexto.
paso en la serie, al igual que lo hacen las imágenes del trabajo agrí- Esto se debe a que, como segundos usuarios, no tenemos acceso a
cola tomadas por Fals presentes en otras partes de este volumen y su memoria, el lugar en el que se debían alojar originalmente las no-
en muchas de las series de su colección del Caribe. De esta manera, tas y la fuente que les daba mayor coherencia. Sin embargo, como
la secuencia captura una pericia, un tipo de conocimiento popular nos recuerda Mónica Moreno, las notas de campo de Saucio de Fals
compartido por un grupo de personas. Que este conocimiento se marcan los temas de cada entrada con términos puestos entre pa-
refiera a la reparación de bicicletas y que los portadores de este réntesis como “difusión”, “innovación”, “contacto cultural”, “ma-
conocimiento sean hombres jóvenes transmite la naturaleza in- nifestación”, “mecanización”, “resistencia”, “aceptación” e “intro-
clusiva de la etnografía de Fals Borda, la cual insiste en retratar ducción”, lo cual permite que su modelo experimental enmarque
la agencia de una amplia gama de personas del campo, no solo sus observaciones (2017, pp. 3-4).
construyendo instituciones sociales sino también viviendo su vida También podemos leer las anotaciones en el reverso de las foto-
cotidiana. Este siempre ha sido un sello distintivo del trabajo de Fals grafías —las cuales son en sí mismas parte del registro etnográfico—
y del tema de su ojo etnográfico. en este volumen como notas de campo que contextualizan las imá-
Termino con un comentario sobre la organización de este vo- genes. Las anotaciones de Fals nos brindan breves descripciones de
lumen, la cual no solo privilegia las fotografías de Fals Borda, sino las actividades representadas, los nombres de las personas fotogra-
que también presta especial atención a las notas que escribió en el fiadas y la fecha en que se tomó la foto: “Santiago Deaza y sus hijos,
reverso de las fotos. Siempre pensamos en los científicos sociales en deshuesando oveja. Julio/61”. Explican el contenido de la foto, a
términos de los productos terminados de su investigación: sus con- veces en detalle, como el pie de foto que acompaña a la imagen de
ferencias, artículos y libros. Tenemos una documentación más que un hombre en cuclillas en un campo: “La guerra entre la cizaña y
amplia de las contribuciones que Fals hizo como académico, pero los sembrados: Pioquinto quita con sus manos las hierbas malas una
pocas veces pensamos en sus notas de campo, que no son documen- por una, dejando libres los ajos (en primer término) que antes casi
tos pulidos sino textos provisionales, registros del instante en que se ahogan entre ellas. Paciente de los que duró 3 días. Junio 1950”. O
el investigador llega a saber algo. Las notas de campo de Fals —las la de un minero, descalzo, con la cara manchada de polvo de carbón
16 Prólogo
y portando la herramienta de su oficio, apoyado en la pared de una “Retrato de niña (por profesional). Fiesta de Chocontá. Oct./ 67.
mina: “El minero, papá de Sixto Abril, al fondo de la mina con su Madre no quiso el mío”.
pica. Todavía no han encontrado la veta principal. Agosto 1951”. Sin Este baúl lleno de tesoros abre nuevas ventanas a la práctica
embargo, estas dos leyendas trascienden las meras anotaciones ex- de Orlando Fals Borda como observador y a los valores que aportó
plicativas de las imágenes. Son, en cambio, el comienzo de narrati- como participante de la sociedad colombiana, realzando la imagen
vas que incorporan momentos discretos en actividades en curso. A que ya tenemos de él como uno de los pensadores más fértiles y ori-
veces, incluso, introducen al observador sociológico en la historia: ginales de Colombia.¶
Página siguiente:
La nueva hortaliza de F[rancis]co
Torres esta atrás de la paja
por la ventaja del agua.
Referencias Mayo, 1959.
Jimeno, M. (2000). “La emergencia del investigador ciudadano: Estilos Cultivo Cebada 001
de antropología y crisis de modelos en la antropología colombiana”. En J. 1957-1959 Cebada
Tocancipá (Ed.), La formación del Estado Nación y las disciplinas sociales en Agricultura
Colombia (pp. 157-190). Taller Editorial, Universidad del Cauca. Acción comunal - Saucio
Moreno, M. (2017). Construyendo una noción de campesinos con un método. Fondo Orlando Fals Borda
Revista Latinoamericana de Metodología de las Ciencias Sociales, 7(2). Archivo Central e Histórico
www.relmecs.fahce.unlp.edu.ar/article/view/RELMECSe028/8919 Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá
Saucio 1949-1964 17
Presentación
“Una fotografía no es el mero resultado del encuentro entre un los protagonistas o de los escenarios de las fotografías que mostra-
acontecimiento y un fotógrafo; hacer imágenes es un acontecimiento ban la rigurosidad, la agudeza y la curiosidad del intelectual detrás
en sí mismo”. Estas palabras escritas por Susan Sontag en su célebre de la cámara. Nuestro interés fue desde el principio dejar hablar a
ensayo Sobre la fotografía, resuenan con fuerza a través de las imáge- las imágenes e intervenir lo menos posible en la relación de ellas con
nes capturadas por el joven Orlando Fals Borda entre los años 1949 y el observador. Decidimos, eso sí, incluir la voz de Fals, fotógrafo, a
1964, mientras realizaba su trabajo de campo en el departamento de través de sus anotaciones, como una clave de aproximación a cada
Cundinamarca. Este trabajo sería el insumo principal del texto Cam- una de las imágenes y como un acercamiento riquísimo al pensa-
pesinos de los Andes. Estudio sociológico de Saucio, publicado en 1961. miento y accionar de uno de los intelectuales colombianos más pro-
Las fotografías aquí reunidas se encuentran depositadas junto líficos e influyentes del siglo xx.
con sus apuntes, correspondencia y diarios de campo, en el Archivo Como editores del texto, y con el ánimo de elaborar una publi-
Central e Histórico de la Universidad Nacional de Colombia, insti- cación breve, hemos hecho una selección de las imágenes que ha-
tución a la que el autor legó su custodia en 2008. bríamos preferido evitar. Esta selección incluye 72 imágenes que
El proyecto Fals Borda fotógrafo: Saucio (1949-1964) ha tenido creemos son un registro representativo de la mirada de Fals Borda
un largo camino. Desde la primera vez que tuvimos frente a nues- fotógrafo en Saucio. Así también y después de darle muchas vueltas
tros ojos estas fotos, el impacto fue inmediato. Una colección de al asunto, hicimos una identificación de dos ejes presentes en las fo-
fotografías de una calidad estética indudable, pero —lo que fue más tografías —Paisaje cultural y La tierra, el territorio—, que de alguna
importante para nosotros— de una profunda sensibilidad social. La manera nos dieron pistas para realizar una clasificación que espera-
exploración de estas imágenes nos hizo saber rápidamente que es- mos sea lo más respetuosa posible con los intereses del autor.
tábamos ante un invaluable testimonio documental, etnográfico e Nuestra voz como investigadores, observadores de las foto-
histórico que merecía difundirse. Las notas de Fals, escritas con su grafías y admiradores de Orlando Fals Borda la hemos condensa-
puño y letra en el reverso de las fotos, contenían descripciones de do en dos ensayos introductorios elaborados desde perspectivas
Saucio 1949-1964 19
interdisciplinarias. El primero, de corte biográfico a cargo de Mar- facilitó nuestra búsqueda documental. Así también, a profesores,
lon Celis Hernández, tiene por objetivo resaltar algunos elementos profesoras y estudiantes de Facultad de Sociología de la Universi-
de su trayectoria vital e intelectual que estarán presentes en su ex- dad Santo Tomás por ser el viaje y el puerto de tantos proyectos.
periencia como joven investigador en Saucio. El segundo ensayo A Miguel Urra Canales, quien fuera decano de la Facultad de So-
a cargo de Verónica Salazar Baena, de reflexión estética, pretende ciología (2016-2022), por su interés y apoyo decidido en nuestro
abordar la fotografía como ejercicio sentipensante. proyecto. También tenemos un agradecimiento especial a Joanne
Los editores de este libro queremos agradecer a dos institucio- Rappaport por su generoso prólogo sobre este texto, así como al
nes sin las cuales este proyecto no habría podido salir adelante. La equipo de Ediciones USTA por su trabajo constante para que este
primera, el Archivo Central e Histórico de la Universidad Nacional proyecto saliera a la luz, a John Naranjo y Rey Naranjo Editores por
de Colombia y en él a su amable archivero, Gabriel Escalante, quien su labor en el diseño y producción del libro. ¶
Mayo 26 de 1959
Ya no hay rebaños de ovejas del tamaño de las de antes. Pues estos animales
son de menos uso: Ya casi no hilan en las casas (se compra ropa hecha) y
aunque siguen comiendo, no lo hacen con la frecuencia de antes. Donde
Teresa de Cortés mataban una oveja semanal para vender carne en la tienda.
Ahora no lo hacen.
Otra razón: con el aumento de los rendimientos y del precio de la papa, ésta
se ha convertido en un buen negocio. Ahora los campesinos se dedican a
sembrarla, descuidando otras cosas, inclusive la cría de ovejas.
Fotografía: Ganadería 041
Texto: Ganadería 043
Acción comunal - Saucio
Fondo Orlando Fals Borda
Archivo Central e Histórico
Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá
Orlando Fals Borda nació en Barranquilla el 11 de julio de 1935. un niño pescador mayor que yo, con quien me la pasaba
Enrique, su padre, fue periodista y María, su madre, fundadora de jugando en el mar y haciendo excursiones al cercano castillo
la Campaña Nacional contra el Cáncer y pionera en radio social. En (las ruinas del edificio de la aduana) por un empinado camino
el texto de aparición póstuma Mis primeros años (2009), Fals rela- lleno de pringamozas. Él fue una de las primeras personas
cionaba su entorno familiar con su trayectoria intelectual: “Crecí, distintas de mi familia a quien llegué a querer. Quizás
pues, entre libros y cuadernos, discos, dramas y conciertos, lo cual premonitorio de las relaciones con gente humilde de mi tierra
no deja de explicar mi posterior inclinación intelectual” (Fals Bor- y de los Andes que fui desarrollando a lo largo de mi carrera
da, 2009, p. 28). La presencia de sus abuelas Cándida (Chacha) y profesional. (Fals Borda, 2009, p. 27)
Anita (Micha) ocupó un lugar fundamental en sus primeros años:
De su paso por el Colegio Americano para Varones de Barranquilla,
Debajo de las faldas de las dos abuelas recibí amante destacó su viaje a Cerro Quemado en la Sierra Nevada, en el que
protección de la “penca” de mi duro padre Enrique Fals. Éste
compensaba misericordioso las “limpias” con fabulosos libros Fui el único que llevó un diario de campo, donde cada noche
de cuentos y biografías de héroes que publicaba la Editorial fui anotando lo que observaba y datos varios de población y
Sopena, como las de Viriato y los de la caída de Numancia, que altura sobre el nivel del mar. No recuerdo de dónde me salió la
todavía me impresionan. (Fals Borda, 2009, p. 25) idea, pero fui escrupuloso. Lo cierto es que allí brotó mi primer
trabajo etnográfico. Resultó tan presentable que mi papá lo
Fals recuerda su infancia entre trompos, bolitas y carreras, que llevó al diario La Prensa para publicarlo, lo cual se hizo. Tal fue
compartía con mi primera salida como autor (Fals Borda, 2009, p. 29)
Saucio 1949-1964 23
Igualmente, otra de las influencias importantes en la vida de Fals fue de investigación presentado para optar por el título de magíster. Se-
su proximidad con la congregación presbiteriana, dado que asistía a gún Cataño (2008), en ellas se expresa
la Iglesia cada domingo y participaba en la Escuela Dominical, don-
de aprendió los himnos, la música y el canto. En sus propias palabras: Su rasgo dominante, la afirmación de una ciencia social
rigurosa, empírica y teóricamente significativa. Hay aquí un
Es mucho, pues, lo que mi musicalidad debe a la Iglesia, en lo especial cuidado por la objetividad y por el uso combinado de
que puede ser una segunda dimensión de mi persona, tanto técnicas y métodos de investigación empírica, además de un
o más satisfactoria que la científica; en realidad pienso que la particular interés por el potencial aplicado de la sociología a
una me ha ayudado con la otra, si analizamos las estructuras los problemas del país. (p. 551)
multivocales de algunas de mis obras, que algunos críticos han
llamado estereofónicas. (Fals Borda, 2009, p. 26) De igual manera, el joven Fals cuestionaba desde su juventud el en-
claustramiento de la sociología en las aulas de clase y la ausencia de
Más adelante, Fals Borda ingresó al Colegio Americano de Bogotá, trabajos de medición y observación de fenómenos sociales sobre el
prestó el servicio militar y viajó a Estados Unidos para realizar sus terreno:
estudios de pregrado y posgrado. En 1947 se graduó de sus estudios
en Literatura Inglesa e Historia de la Universidad de Dubuque, en Hasta el presente, las contribuciones de los sociólogos
1955 obtuvo el título de Magíster en Sociología de la Universidad de colombianos han sido sobresalientes solo en el campo
Minnesota y en 1957 el Doctorado en Sociología Latinoamericana teórico. El público en general, y el gobierno, solo hasta muy
de la Universidad de la Florida. recientemente han adquirido conciencia de la necesidad de
Sus trabajos investigativos Campesinos de los Andes, Estudio so- efectuar análisis objetivos de los hechos y problemas sociales
ciológico de Saucio y El hombre y la tierra en Boyacá, publicados por la colombianos. (Fals Borda, 1961a, p. 307)
Facultad de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia en
1961 y 1957, respectivamente, se consideran obras pioneras de la so- En el caso particular, el primer acercamiento de Fals con el munici-
ciología rural en Colombia. Ambos textos tienen origen en Peasant pio de Chocontá se realizó en la época de construcción de la represa
society in the colombian Andes: a sociological study of Saucio, trabajo del Sisga, en la que fue contratado como ayudante del gerente de
Dentro de esta aproximación con la población, Fals tuvo un incon- Yo tenía dos propósitos principales: en primer lugar, reunir de
veniente al inicio de la investigación: ser visto como un agente de manera objetiva toda la información que fuera posible acerca
Gobierno para el aumento de impuestos por la tierra. Sin embargo, de este vecindario; en segundo lugar, analizar los resultados
en octubre de 1949, Fals entabló una relación de amistad con uno y formar con ellos un estudio que permitiera captar los
de los obreros, quien fue su enlace con la comunidad: problemas de los campesinos como un conjunto integrado.
Pero aun en el caso de que hubiera fracaso en ambos intentos,
Contra lo que yo esperaba, este saucita se interesó en el pensé que el esfuerzo valía la pena hacerlo. (Fals Borda,
proyecto y amablemente me invitó a visitar su casa. Allí, 1961a, p. 309)
Saucio 1949-1964 25
Una vez manifestado el interés investigativo, Fals realizó visitas se- pude demostrar que, a pesar de mis esfuerzos no me convertí
manales a la población durante el año de 1950. La cámara fotográ- completamente en un miembro del intra-grupo: no llegué a
fica fue una pieza importante que le permitió ampliar los vínculos ser compadre de ninguno. Fui invitado a bautizos, a primeras
sociales con la población. Con ella tomó más de 500 fotografías comuniones, a bodas; mi nombre fue dado a algunos recién
para ilustrar los capítulos y sus notas de campo. Sin embargo, tomó nacidos en el valle (pero aseguro que en esto solo intervino
retratos a los agricultores a quienes les entregaba copia de las mis- el respeto o el aprecio de los padres), y sin embargo nunca se
mas repercutiendo en una actitud más amistosa entre las partes: me propuso que fuera padrino de algún niño o matrimonio.
“Sobra decir que mediante los tortuosos aunque rápidos medios de Continué siendo meramente un huésped de confianza. (Fals
comunicación rural, pronto muchas personas supieron de la exis- Borda, 1961a, p. 315)
tencia del ‘fotógrafo’ y solicitaron que a ellos también les fueran
tomadas fotografías. La cámara fotográfica rompió el hielo” (Fals Cabe resaltar que en Campesinos de los Andes Fals Borda manifestó
Borda, 1961a, p. 312). su interés por abordar el “problema campesino” de Colombia. Ca-
La perspectiva metodológica fue el vínculo personal o rapport racterizado por “el atraso actual y muy real en que se encuentran las
que estableció con los saucitas. Con ese interés, el joven sociólogo zonas rurales (aspecto pasivo) más una creciente conciencia de ese
se trasladó a vivir a Saucio durante el tiempo de la investigación. atraso por parte de los campesinos, que está causando una transición
Encuestas, diarios de campo y fotografías hicieron parte de la ob- (aspecto dinámico)” (Fals-Borda, 1961a, p. XVIII). En otras palabras,
servación participante a la que Fals Borda señalaba como un proce- Fals planteaba confrontar la noción de progreso con la resignación
so de adaptación mutua, que incluyó el tipo de vestido empleado, de los campesinos, presentando sin parcialidad ni prejuicio el mun-
sentarse en el suelo ante la ausencia de sillas en las casas, quitarse do campesino, su apuesta por la reforma agraria y la reconstrucción
el sombrero para saludar, recibir el tratamiento de don y no el de de la vida rural a partir de su experiencia investigativa en Saucio,
doctor. Además, se interesó por hacer un diccionario de frases tí- como también la acción comunal realizada por la población para
picas, palabras y expresiones de los campesinos. Sus anotaciones construir la escuela y la cooperativa agrícola (Fals Borda, 1961b).
sobre la música, los juegos, las cartas escritas por los campesinos y Agregado a lo anterior, su formación académica en Estados
la cámara fotográfica le permitieron ahondar en su cultura como si Unidos y, en particular, la investigación realizada en Colombia por
se tratase de descifrar una personalidad. No obstante, T. Lynn Smith, fueron fundamentales en sus análisis. Smith fue
Saucio 1949-1964 27
de compromiso de la ciencia social y la idea que el conocimiento se En este sentido, su crítica al colonialismo intelectual, la búsqueda
produce en el diálogo entre el investigador y la realidad social in- de una ciencia propia y la formulación de conceptos abrieron paso,
vestigada fueron elementos distintivos de la postura intelectual del como lo plantea Cataño (2008), a una segunda etapa de conocimien-
Fals maduro: “La sociología latinoamericana está en capacidad de to e intereses investigativos sobre la violencia en Colombia y el rol
contribuir a esta revelación de los mecanismos políticos, al enfocar del investigador latinoamericano en una “tercera etapa que llamaría
y desmenuzar las condiciones objetivas de la crisis e inducir la ra- ‘Investigación-Acción’, una estrategia teórica y metodológica nacida
cionalidad en los respectivos procesos” (Fals Borda, 1987, p. 36). de las entrañas mismas de la etapa anterior” (p. 557). Por ejemplo: la
En la investigación social, destacó la importancia del conoci- observación-participación, observación-intervención y observación-in-
miento y la retribución a la población mediante escenarios de cam- serción le permitieron articular enfoques sociales e históricos, una
bio, con el fin de enriquecer la práctica y la teoría en pro de una nue- metodología rigurosa mediante técnicas investigativas, marcos con-
va producción de conocimiento científico. En este y otros escenarios ceptuales, fuentes en archivos, un rol activo del investigador con la
formuló el compromiso-acción, como un cambio de posición del in- población, entre otros, que expresó de la siguiente manera:
vestigador como espectador al de servir a una causa. Es decir, una
actitud personal del científico social, donde converge “la conciencia Que las cifras y las series tengan sentido y trasciendan al
de los problemas que observa y el del conocimiento de la teoría y conjunto; que los microestudios adquieran la perspectiva
los conceptos aplicables a esos problemas” (Fals Borda, 1987, p. 54). temporal y se coloquen en un marco general; que las técnicas
El compromiso involucra también el uso de criterios científicos no se vuelvan un mero pasatiempo o ejercicio intelectual;
que den respuesta al bienestar y a la justicia social de los territo- que el diario de campo vuelva a ser herramienta básica del
rios, incentivar la creatividad intelectual y la respuesta autónoma sociólogo, que demuestre cómo el mejor equipo que pueda
de problemáticas o la producción de marcos conceptuales a la luz tener un investigador es su mente observadora y no el
de la realidad social. “La respuesta a los interrogantes científicos computador. (Fals Borda, 1987, p. 48)
y el estímulo al esfuerzo necesario para contestarlos deberán pro-
venir de una ciencia comprometida con esa gran lucha social, eco- En último lugar, corrientes intelectuales como la teoría de la de-
nómica y política que es la creación de un nuevo país” (Fals Borda, pendencia, la teología de la liberación y la pedagogía del oprimido
1987, p. 73). fueron influencias que desempeñaron un rol decisivo en los años
Referencias
Cataño, G. (2008). Orlando Fals Borda, sociólogo del compromiso. Espacio Fals Borda, O. (1961b). Acción comunal en una vereda colombiana. Monografías
Abierto, 4(17), 549-567. sociológicas, Universidad Nacional de Colombia, Departamento de Sociología.
Fals Borda, O. (1961a). Campesinos de los Andes. Estudio sociológico de Saucio. Fals Borda, O. (1987). Ciencia propia y colonialismo intelectual. Los nuevos rumbos.
Monografías sociológicas, Facultad de Sociología, Universidad Nacional de Carlos Valencia Editores.
Colombia. Fals Borda, O. (2009). Mis primeros años. En O. Fals Borda, Una sociología
sentipensante para América Latina (pp. 25-32). Clacso, Siglo del Hombre Editores.
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Orlando Fals Borda, fotógrafo sentipensante
Verónica Salazar Baena
Desde su aparición a mediados del siglo xix, la fotografía se con- formas de mirar” (2004, p. 24). En este orden de ideas, ¿cómo sería
virtió en el medio más efectivo para retratar la realidad. Hasta en- una boda o una vacación familiar sin fotografía? ¿Seríamos capaces de
tonces el grabado, la pintura y la escultura debían representarla. narrar un acontecimiento con la misma fuerza que lo hace la fotogra-
Sin embargo, entre representar y retratar hay muchas diferen- fía? ¿Cómo imaginaríamos el pasado sin la fotografía? Pero, aún más:
cias y la carrera por la objetividad testimonial la ganó la fotografía. ¿sería creíble socialmente un gran acontecimiento sin fotografiarlo?
La idea de que “la cámara nunca miente” fue respaldada por los Estas cuestiones nos remiten a un tema fundamental: la foto-
primeros fotógrafos que se concebían a sí mismos como técnicos y grafía indiscutiblemente ha moldeado nuestra memoria y nuestra
no como artistas. Los objetos dejaban huella de sí mismos en una percepción del pasado.
plancha fotográfica cuando esta era expuesta a la luz, de manera que Si nos atenemos a la consideración de que la memoria no es el
la imagen fotográfica no era resultado de la mano humana “sino del cómo sucedió un acontecimiento sino el cómo se lo recuerda, indis-
pincel de la naturaleza” (Burke, 2001, p. 26). cutiblemente la fotografía sería uno de los insumos fundamentales
Este efecto de realidad que fue estudiado por Roland Barthes le de construcción de memoria. Basta pensar en la importancia del
confirió a la fotografía un carácter documental, que nos ha llevado álbum familiar para materializar el recuerdo pero también el pasa-
incluso a una suerte de obsesión por fotografiar y darle un estatuto do. De ahí que para muchos el pasado se imagina en blanco y negro
de veracidad a todos los acontecimientos de nuestra vida. Ardèvol y tal y como se ven las fotografías de acontecimientos pasados. En su
Muntañola mencionan al respecto: “En nuestra vida cotidiana, las bellísimo ensayo La cámara lúcida, Barthes reflexionaba sobre la in-
imágenes fotográficas ocupan un lugar importante en la modulación quietante sensación que le producía ver las fotos de su madre siendo
y vehiculación de sentimientos, emociones, conocimientos y valores. aún niña. “Ese tiempo en el que mi madre vivió antes que yo, esto es
Hemos aprendido a mirar las imágenes desde una multiplicidad de para mí la Historia” (1990, p. 106), sentencia Barthes y continúa:
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“La fotografía no rememora el pasado. El efecto que produce no es pero que también pueden concienciar y denunciar ciertas realida-
la restitución de lo abolido, por el tiempo o por la distancia, sino el des sociales. Para Susan Sontag, “Fotografiar es apropiarse de lo fo-
testimonio de que lo que veo ha sido” (1990, p. 128). tografiado. Significa establecer con el mundo una relación determi-
Podríamos entonces considerar el ejercicio fotográfico como un nada que parece conocimiento y por lo tanto poder” (2006, p. 16) y
ejercicio de historicidad: añade “el acto de fotografiar es algo más que observación pasiva” (p.
28), “las fotografías no pueden crear una posición moral pero sí con-
Quizá tengamos una resistencia invencible a creer en el pasado solidarla; y también contribuir a la construcción de una en ciernes”
y en la Historia como no sea en forma de mito. La fotografía por (p. 35). Podríamos cambiar fotografiar por historizar y estas frases
vez primera, hace cesar esta resistencia: el pasado es tan seguro seguirían teniendo sentido.
como el presente, lo que se ve en la fotografía es tan seguro Pero la fotografía es también un ejercicio etnográfico porque el
como aquello que se toca. Es el advenimiento de la fotografía lo fotógrafo como el etnógrafo muestra aquello que se quiere mostrar
que divide la historia del mundo. (Barthes, 1990, p. 135) con un determinado encuadre. Así también, hace ver aquello que
no se pensaba mostrar pero que se revela simbólicamente y, final-
Esta provocadora idea de Barthes evoca las profundas similitudes mente, atrae la atención sobre aquellos aspectos invisibles al ojo de
que existen entre la fotografía y la historia, pues las dos parten de un lo cotidiano (Orobitg, 2014, p. 8).
ejercicio hermenéutico que frecuentemente se oculta bajo el manto Es decir, la fotografía se convierte en una “situación etnográ-
de prueba incontrovertible de que sucedió algo determinado. En el fica” en la que lo habitual se convierte en excepcional y es posible
plano estricto, fotógrafo e historiador se autoexcluyen de la instan- acceder al escurridizo terreno del conocimiento de la organización
tánea o de la reconstrucción del acontecimiento pero es su mirada social de la vida cotidiana.
inmóvil la que finalmente determina el sentido de las cosas. La foto- Atendiendo a esta consideración la fotografía se convirtió en
grafía es tomada por alguien de la misma manera que alguien escri- un elemento importante de conocimiento del otro al que viajeros,
be el relato histórico y ese alguien, cuya interpretación omnisciente misioneros, científicos e investigadores han confiado la representa-
se convierte en la del observador/lector, determina una representa- ción de lo real cristalizado entendido como la plasmación para siem-
ción de la realidad. En este sentido, fotografía e historiografía han pre de lo que fue del otro, en oposición a lo real fluido, que refiere a la
sido y siguen siendo ejercicios de poder que legitiman y naturalizan vivencia propia que puede ser alterada continuamente.
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B. Malinowski y C. Levi-Strauss, por ejemplo, fueron adeptos de consciente de que está siendo observado. Vale la pena recordar que
la fotografía como instrumento etnográfico para registrar y docu- estas fotografías son tomadas en los años cincuenta, época en la
mentar la presencia e interacción del investigador. De ahí que las cual la cercanía y la familiaridad con la máquina fotográfica eran
fotografías producto de estas experiencias sean autorreferenciales realmente limitadas. En ese sentido, en una comunidad campesina
y muy explícitas a la hora de marcar la oposición diferencial entre como Saucio, la cámara podía convertirse en un artefacto aún más
investigador e investigados. Esta relación jerárquica, con frecuen- intimidante dentro de la cotidianidad. Sin embargo, las fotografías
cia, se expresa visualmente en la división del plano a partir de ejes: de Fals muestran una inquietante comodidad de los fotografiados.
izquierda/derecha; arriba/abajo. Esta oposición determinaba un co- Esto sugiere que quien está detrás de la cámara ha sido lo suficien-
rrelato en el que se definía lo universal y lo local tal y como lo han temente hábil para ganar su confianza, pero al mismo tiempo sensi-
estudiado E. Said y M. L. Pratt. ble para no invadir sus espacios, ni alterar las dinámicas sociales. Es
Malinowski utilizó la fotografía como una prueba para acreditar un fotógrafo “invisible” ante el cual la cotidianidad sigue su curso
que “estuvo allí”. Por eso, pedía ser retratado por su asistente para y que permite la intersección en la que se entrecruzan las miradas:
recrear la alteridad utilizando ejes contrapuestos. En sus fotografías “La mirada del fotógrafo, nuestra mirada y la mirada de las perso-
hay “pose”, lo que indica que la escena fue creada. Por su parte, Levi- nas que están reflejadas” (Ardèvol y Muntañola, 2004, p. 24).
Strauss, tomó él mismo las fotografías de escenas que transcurrían. Por ejemplo, logra captar la sutileza de un triángulo amoroso
Sin embargo, utilizó con frecuencia el cenital, plano asociado a la (página 5). El tiempo parece detenido en ese cruce de miradas sin
vigilancia y al poder. que la cámara las perturbe y al cual yo asisto desde la ventana in-
Si comparamos estas imágenes de Malinowski y de Levi-Strauss discreta. En otra imagen, la mirada asustada de una novia durante
con las fotografías del diario de campo de Fals Borda en Saucio, las la celebración matrimonial pareciera buscar la complicidad del fo-
diferencias saltan a la vista. A mi parecer hay tres aspectos que re- tógrafo (página 65). Igualmente, logra rodear sin ser detectado el
sultan excepcionales del Fals fotógrafo sentipensante. perímetro de una escena festiva en la plaza de mercado (páginas 46
Un primer aspecto que sorprende en las fotografías de Fals es a 49), permitiéndonos el acceso a la composición del lugar. En cual-
la sensación de ventana indiscreta. Esta alusión al conocido filme quier caso, su presencia es tan mimética que son los fotografiados
de A. Hitchcock, estudiado por Susan Sontag, hace referencia a quienes deciden finalmente si mirar o no el lente, pero nos permite
aquellas imágenes en las que el observado aparece como si no fuera como observadores atravesar esa intimidad.
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revictimización. En similar línea, Sontag criticó las motivaciones Lo mismo podemos decir de las escenas en las que el padre jun-
del fotoperiodismo que, con el ánimo de capturar la atención del to a sus hijos despresa los animales. El encuadre de Fals se concen-
observador, privilegiaba el escándalo por encima de la narración. tra en mostrar, pese a la violencia de la acción, el cuidado con el que
La fotografía de Fals se aleja totalmente de estos tópicos. Él es se realiza la tarea. Fals, el sentipensante, no quiere mostrarnos la
un intelectual que proviene de una realidad distinta a la de Saucio sangre del animal, sino que opta por enfatizar los vínculos sociales
pero sus fotografías convierten lo cotidiano en excepcional usando y los roles que se visibilizan en la acción (páginas 91, 92).
como elemento narrativo la altivez de los sujetos fotografiados. Por Estos elementos —entre muchos otros— hacen de la fotogra-
ejemplo, retrata la acción de los segadores de trigo, con sus ropas fía de Fals Borda en Saucio un documento estético, histórico, et-
desgastadas, a partir de la dignidad, el esfuerzo y la coordinación de nográfico de incalculable valor. Tal y como lo expresan Ardèvol
sus movimientos (fotografía de portada). y Muntañola,
Autor desconocido, Bronislaw Malinowski y un hombre con peluca, Islas Claude Levi-Strauss. Sur de la Amazonía, Brasil. 1938. La fotografía hace
Trobriand, Papúa, Nueva Guinea. 1928. parte del material fotográfico —exhibido en el Musée du Quai Branly (París,
Francia)— que fue en parte publicado en Saudades do Brasil (1994).
Referencias
Ardèvol, E. y Muntañola, N. (Coords.) (2004). Representación y cultura
audiovisual en la sociedad contemporánea. Editorial UOC.
Barthes, R. (1990). La cámara lúcida. Ediciones Paidós.
Burke, P. (2001). Visto y no visto. El uso de la imagen como documento histórico.
Crítica.
Lévi-Strauss C. (1994). Saudades do Brasil: A Photographic Memoir. University of Portadilla (página 30)
Washington Press. Promeseros en fiestas de Chocontá, Oct. 1967
Malinowski, B. (1986). Los argonautas del Pacífico occidental. Planeta de Agostini. Papa, Ajo, Ovejas 039
Orobitg, G. (2014). La fotografía en el trabajo de campo: Palabra e imagen en la 1956-1964 Papa, Ajo, Oveja
investigación etnográfica. Quadern-s InstitutCatalà d´ Antropologia, 19(1), 3-20. Agricultura
Pratt, M. L. (2010). Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturación. Fondo Acción comunal - Saucio
de Cultura Económica. Fondo Orlando Fals Borda
Said, E. (2002). Orientalismo. Random House Mondadori Archivo Central e Histórico
Sontag, S. (2006). Sobre la fotografía. Alfaguara. Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá
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Los castigos. Tough! Nov. 1950
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El fotógrafo fotografiando, haciendo su buen negocio
en un andén de la plaza de Chocontá.
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Trapero hecho por Pacho Husos con sus torteros y cuchara de palo,
Torres para su esposa montados sobre una banqueta.
Silvia en acción. Escoba de carrizo; costal y mochila.
Julio/61 Todo sobre juncos.
Nivel de Vida 223 Agosto 1950.
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Rebaño de la hacienda Sisga.
Clase al aire libre: partes de la flor. Todos Trabajo manual en la escuela. Nov. 1950 Sin anotación
parece que sabían las repuestas. Nov. 1950 Educación 007 Educación 011
Educación 001 Escuela y Educación Escuela y Educación
Escuela y Educación
Fiestas de Chocontá – Oct. 1967 Hombres bailando en fiestas de Chocontá. Campesinos cantando (sus propios cantos,
Papa, Ajo, Ovejas 035 Oct. 1967 canta música de altoparlante, con música
1956-1964 Papa, Ajo, Oveja Papa, Ajo, Ovejas 028 de baile). Fiestas de Chocontá, Oct. 1967
Agricultura 1956-1964 Papa, Ajo, Oveja Papa, Ajo, Ovejas 053
Agricultura 1956-1964 Papa, Ajo, Oveja
Agricultura
Retrato de niña (por profesional). Fiesta de El fotógrafo fotografiando, haciendo su Fotografía callejera. Fiesta de Chocontá,
Chocontá. Oct./ 67. Madre no quiso el mío buen negocio en un andén de la plaza de Oct. 1967
Papa, Ajo, Ovejas 045 Chocontá. Oct. 1950 Papa, Ajo, Ovejas 051
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Agricultura Fotografía Agricultura
Para navidad algunos se disfrazan, El juego del tejo o turmequé. Sobre el bocía Haciendo ejercicios en saco, en restaurante
especialmente los jóvenes con caretas. 4 mechas; 3 tejos enterrados en la greda. “El Atrio” por carretera central, Briceño (salida
Diciembre 1950. Agosto 1950 a Sopó). Junio/61 Día de S[an] Pedro.
Recreación y Deporte 081 Recreación y Deporte 074 Recreación y Deporte 068
Recreación y Deporte Recreación y Deporte Recreación y Deporte
Sin anotación Matrimonio de Jaime Torres y Silvia Forero – Tocadiscos grande prestado a un amigo de
Cortejo y Matrimonio 175 Casa de F[rancisc]o Torres. Al centro, damas Bogotá (D. Enrique) para usarlo en el baile del
Cortejo y Matrimonio de honor. Junio 28/64 matrimonio de Jaime y Silvia. Se empleó la
Familia y Matrimonio Cortejo y Matrimonio 204 planta q[ue] Pacho Torres había comprado
Cortejo y Matrimonio para el negocio de pollos. Y la fiesta se hizo
Familia y Matrimonio en el antiguo galpón de los pollitos. (Silvia y
Alfonso Forero) Junio 28/64
Cortejo y Matrimonio 196
Cortejo y Matrimonio
Familia y Matrimonio
Raúl, Mario y Jaime Contreras de Cabrera, El baile entre hombres es común y no mal Husos con sus torteros y cuchara de palo,
Cund., traído como ordeñador en Las Julias, visto. En casa de don Antonio Quintero el día montados sobre una banqueta. Escoba de
arreglando bicicleta. Marzo/64 de reyes: Rubén Maldonado y Jorge Quintero, carrizo; costal y mochila. Todo sobre juncos.
Biciclería 008 Luis Lugo y Blanca. Agosto 1950.
Bicicletería Recreación y Deporte 095 Nivel de Vida 198
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Desgranando semilla de ajos donde Clodoveo El maíz de los 5 meses comienza a espigar; el Sin anotación
Álvarez, Misael, Juan Antonio, hijos de blando ya tiene espigas. Julio 1950 Ajos, Maíz, Frijol 006
Clodoveo, y Julio Álvarez. Junio 10/58 Ajos, Maíz, Frijol 013 1955-1964 Ajos, Maiz, Frijol
Ajos, Maíz, Frijol 001 1955-1964 Ajos, Maiz, Frijol Agricultura
1955-1964 Ajos, Maiz, Frijol Agricultura
Agricultura
Palando, golpeando el trigo que no se ha Al fin del día ya aparece a un lado el Saucio 1950
desprendido todavía del ramo, y que quedó montón trigo, todavía sucio mientras con Papa, Ajo, Ovejas 062
de la parva con bestias. Después de esto, se las horquetas se levanta el tamo y con las 1955-1964 Papa, Ajo, Oveja
aventaría con las manos. Enero 1951 escobas se barre. Diciembre 1950 Agricultura
Papa, Ajo, Ovejas 152 Papa, Ajo, Ovejas 137
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Agricultura Agricultura
F[rancis]co Torres, Saucio 1950 Llevando en carreta una carga de abono para Rebaño de la hacienda Sisga
Papa, Ajo, Ovejas 068 la siembra de don Justo Deaza. abril 1951. Papa, Ajo, Ovejas 140
1955-1964 Papa, Ajo, Oveja Papa, Ajo, Ovejas 150 1955-1964 Papa, Ajo, Oveja
Agricultura 1955-1964 Papa, Ajo, Oveja Agricultura
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Sin anotación Héctor Bernal ayudando al chofer de su El minero, papá de Sixto abril, al fondo de la
Cultivo Cebada 005 camión (Compañía con Filomena Bernal) mina con su pica. Todavía no han encontrado
1957-1959 Cebada Junio/61 la veta principal. Agosto 1951.
Agricultura Transportes 038 Carbón 014
Transportes Carbón de Mina y Palo
Orlando Fals Borda was able to gain the trust of the Saucio community, as evidenced by the natural and relaxed nature of the subjects in his photographs. Despite the limited familiarity with cameras during the 1950s in such rural areas, his ability to capture intimate and genuine moments without disturbing the social dynamics indicates that he successfully built rapport and sensitively navigated their social spaces, becoming an 'invisible' photographer who did not disrupt everyday activities .
Fals Borda's photographic documentation offers rich insights into Saucio's cultural and historical context by capturing everyday social and working lives, reflecting the community's adaptation to new elements of modernity while maintaining traditional aspects. His photos illustrate a landscape of evolving rural life—new roofs, bicycles, and radios are juxtaposed with traditional activities, signaling a community in transition against the backdrop of broader national changes. The carefully referenced images in his field diary augment these visual records, embedding them within a larger historical narrative .
Fals Borda's photographs depict an interplay of tradition and modernity in Saucio by juxtaposing traditional customs with symbols of modernity, such as electricity generators, synthetic brooms, and bicycles. This visual narrative reflects the nuanced transition occurring within the community, where modern innovations slowly seep into traditional rural life. His lens captures this transition's subtlety, suggesting a community negotiating its identity in the face of technological and social change. This duality highlights the complexity of rural modernization and the inherent tensions between preserving cultural heritage and embracing progress .
Fals Borda embodies the concept of 'investigador ciudadano'—a citizen researcher—through his participatory approach to sociology and social reform. He evaluated the power of communities to understand and transform their environments, considering them as co-citizens rather than subjects of research. His active involvement in foundational community institutions and his commitment to seeing through the lens of citizens reflect his belief that social sciences are an exercise in citizenship, aimed at engaging people actively in their social realities .
Orlando Fals Borda's approach to photography differed from traditional ethnographers like Malinowski and Levi-Strauss in several key ways. Unlike Malinowski, who often posed for photographs to show his presence, or Levi-Strauss, who used overhead shots associated with surveillance and power, Fals's photographs were less staged and more natural, capturing the subjects in their natural state without altering their dynamics. Fals's method created a 'window' effect, highlighting the natural interactions and comfort of the photographed individuals, suggesting that he gained their trust and respected their spaces . This divergence emphasized a more collaborative and less hierarchical interaction between the researcher and subjects.
In Fals Borda's photographic work, the concept of 'landscape as an actor' is illustrated by his portrayal of the environment not merely as a backdrop but as an integral part of the social tableau of Saucio. His images show the landscape actively participating in the community's daily life, reflecting its cultural and historical significance. These photographs enable viewers to understand how the geographical and cultural landscape informs and shapes social interactions, reinforcing its role as an active entity rather than a passive setting in the narrative of Saucio's communal identity .
Orlando Fals Borda envisioned technology as a key component in transforming rural Colombia by improving agricultural practices and enhancing rural life. He supported the introduction of modern techniques, new seeds, and chemical inputs to increase agricultural productivity. By involving campesinos in this process and presenting them as active participants, Fals anticipated that they would become agents of change, leveraging technology to build new institutions such as Juntas de Acción Comunal, which aimed to promote wider societal participation .
Fals Borda's use of photography reflects an integration of scientific rationality with social sensitivity through his 'sentipensante' approach. He employed photographic documentation rigorously, referencing images with precise field notes to ensure veracity, thus aligning with scientific rationality. Concurrently, his ability to capture the authentic emotions and interactions of the Saucio community demonstrates social sensitivity, highlighting a compassionate understanding of his subjects' experiences. This balance of analytical documentation with empathetic observance underscores his innovative method of social research .
Fals Borda prioritized community member inclusion in social change based on the belief that authentic and lasting change comes from communities themselves, viewing them as co-researchers and powerful agents of their destinies. This approach opposed viewing communities merely as subjects, instead fostering a collaborative process where local knowledge and participation drive reform and progress. This philosophical stance aligns with his vision of sociology as a tool for building social agency and citizenship rather than imposing top-down solutions .
Orlando Fals Borda used photography as a tool to document and provide evidence of the historical and cultural dynamics of the Saucio community in the 1950s. He captured images from the perspective of a young sociologist who sought to understand and document the experiences and changes within a community different from his own . His photographs served as a documentary proof of the social experience of the Saucio population, capturing everyday life and social interactions while reflecting broader historical changes and the cultural landscape of the Andes .