NÚCLEO CELULAR
El núcleo celular es la estructura más destacada de las células eucariontes,
tanto por su morfología como por su función. Generalmente se sitúa en el centro.
El núcleo tiene 3 funciones principales:
Almacenar la información genética en el ADN.
Recuperar la información almacenada del ADN en forma de ARN.
Ejecutar, dirigir y regular las actividades citoplasmáticas a través de las
proteínas.
En el núcleo se localizan los procesos a través de los cuales se llevan a cabo las
funciones mencionadas. Estos procesos son:
La duplicación del ADN y su ensamblado con proteínas (histonas) para
formar la cromatina.
La transcripción de los genes a ARN y su procesamiento a sus formas
maduras, de las cuales muchas son transportadas al citoplasma para su
traducción.
La regulación de la expresión genética.
ESTRUCTURA DEL NÚCLEO
El núcleo está rodeado por una envoltura nuclear, una membrana doble
ininterrumpida por numerosos poros nucleares que actúan como una compuerta
selectiva por donde ingresan ciertas proteínas desde el citoplasma y salen los
distintos ARN y sus proteínas asociadas.
La envoltura nuclear es sostenida desde el exterior por una red de filamentos
intermedios dependientes del citoesqueleto. La lámina nuclear provee soporte
interno.
El núcleo también tiene un nucleoplasma en donde se encuentran disueltos sus
solutos y una matriz nuclear que provee soporte a los cromosomas y demás
complejos proteicos que intervienen en la replicación y transcripción del ADN.
Los cromosomas ocupan lugares específicos. Los genes que codifican
productos relacionados pueden estar ubicados próximos al núcleo interfásico,
aunque estén localizados en diferentes cromosomas. Los cromosomas humanos
13, 14, 15, 21 y 22 codifican para ARNr, y están agrupados de manera tal que los
genes de los ARNr están todos juntos y confinados en el nucléolo, donde se
sintetizan, procesan y ensamblan.
La envoltura nuclear
Es una estructura formada por dos membranas concéntricas ininterrumpidas por
poros nucleares y la lámina nuclear. Las membranas delimitan un espacio
denominado cisterna perinuclear que se continúa con el REG.
La membrana externa está en contacto con el citoplasma, y tiene ribosomas
adheridos que sintetizan las proteínas que se vuelcan al espacio perinuclear. La
membrana interna posee proteínas integrales que se unen a la lámina nuclear y a
los cromosomas.
La lámina nuclear es una capa fibrosa formada por proteínas del tipo de los
filamentos intermedios, polímeros de lamina o laminina nuclear. Confiere
estabilidad mecánica a la envoltura nuclear y, al interactuar con la cromatina,
participa en la determinación de la organización tridimensional del núcleo
interfásico. Las láminas se incorporan luego de que la cisterna perinuclear rodee al
ADN y se inicie el transporte entre el núcleo y el citoplasma.
La aparición la envoltura nuclear permitió que los eucariontes aislaran los
procesos genéticos principales, como la autoduplicación del ADN o la síntesis de
ARN, y posibilitó que el ARNm se modifique dentro del núcleo antes de ser
traducido en los ribosomas. Esto no ocurre en los procariontes, ya que a medida
que la ARN polimerasa sintetiza el ARN, simultáneamente el extremo 5’ se une al
ribosoma y comienza la traducción.
Complejo de poro nuclear (CPN)
Es una estructura macromolecular constituida por un gran número de proteínas
de disposición octamérica. Está formada por:
Ocho columnas proteicas que forman las paredes laterales del poro.
Un anillo externo formado por ocho unidades proteicas.
Un anillo interno, también con estructura octamérica.
Proteínas de anclaje que fijan cada columna al espacio perinuclear.
Proteínas radiales que se proyectan desde las columnas hacia la luz del
poro, a manera de diafragma.
Proteínas fibrilares fijas al anillo interno y externo, que convergen en la cara
nuclear formando una suerte de cesto o “canasta nuclear”. A lo largo de
estas fibrillas se ubican nucleoporinas que intervienen en el transporte de
sustancias a través del poro.
Un poro central o abertura.
Esta estructura hace que la envoltura nuclear sea una barrera selectiva entre el
núcleo y el citoplasma, y constituyen la principal vía de comunicación entre el
compartimiento nuclear y citoplasmático ante el tráfico molecular.
Transporte a través del CPN
Los CPN presentan uno o varios canales acuosos a través de los cuales las
pequeñas moléculas solubles en agua difunden (transporte no regulado). Las
moléculas de mayor peso molecular son transportadas en forma activa, por lo que
requieren energía y moléculas transportadoras.
Se importan dentro del núcleo:
Las proteínas sintetizadas en el citoplasma necesarias para ensamblar
los ribosomas.
Los factores de transcripción requeridos en la activación o inactivación de
los genes.
Los factores de empalme necesarios en el proceso de maduración de los
ribosomas.
Se exportan desde el núcleo al citoplasma:
Las subunidades ribosomales.
ARNm.
ARN de transferencia.
Factores de transcripción que son devueltos al citoplasma para ser
reutilizados.
Las proteínas de gran tamaño deben poseer una etiqueta para ingresar por el
canal central. Estas proteínas sintetizadas en el citoplasma contienen la señal de
localización nuclear (NSL). Los ARN tampoco pueden salir del núcleo por sí
mismos. Ellos salen a través del CPN con una proteína especial que contiene una
señal nuclear de exportación (NES). Ambas señales consisten en una secuencia
de aminoácidos, muchos de los cuales tienden a estar ubicados centralmente
dentro de la proteína.
Las moléculas de mayor tamaño requieren de una proteína “transbordadora” o
cariotransportina (importinas y exportinas). Las importinas están formadas por
dos subunidades: la subunidad –a que se une a la NSL de la proteína nuclear con
la subunidad –b, originando una “importina funcional” que lleva unida a la
proteína nuclear a ser transportada.
La translocación de complejo importina/carga es regulada por la GTPasa Ran,
que se une a la subunidad –b de la importina, que es la encargada de interactuar
con el poro provocando su dilatación y posibilitando el ingreso de la proteína
nuclear.
Exportación del ARN
Los ARN maduros se asocian a proteínas que actúan como transbordadores
permitiendo el pasaje del ARN al citoplasma.
Los ARNm maduros que presentan poli A se asocian con varias proteínas,
formando una partícula de ribonucleoproteína (RNP), y al igual que las importinas,
también son recicladas hacia el núcleo. Estas partículas se mueven linealmente a
través de la canasta nuclear. En el citoplasma, las CRBP reemplazan a las RNP
para guiar a los ARN a sus destinos citosólicos correctos.
CROMOSOMAS Y CROMATINA
Cada cromosoma es una molécula única de ADN con una cantidad equivalente
de proteínas. Colectivamente, el ADN con sus proteínas asociadas se denomina
cromatina.
La mayoría de las proteínas de la cromatina son copias múltiples de cinco clases
de histonas, ricas en residuos de arginina y lisina cargados positivamente. Por
esta razón se unen a los grupos fosfatos (cargados negativamente) del ADN.
La cromatina también contiene una amplia variedad de proteínas no histónicas y
RNP. La mayoría son factores de transcripción (ej. el receptor esteroide), siendo
su asociación con el ADN pasajera. Estos factores regulan que parte del ADN sea
transcripto en ARN.
Niveles de organización de la cromatina
Existen dos tipos de cromatina:
Eucromatina (cromatina laxa): Se encuentra en 2 posibles estados. La
eucromatina “accesible” representa alrededor del 10%, y es en donde se
encuentran los genes que se están transcribiendo. La eucromatina “poco
accesible” es más condensada, y aloja los genes que la célula no está
transcribiendo.
Heterocromatina (cromatina densa): Representa el 10% del total de la
cromatina y es considerada transcripcionalmente inactiva.
Las unidades de enrollamiento de la cromatina tienen una apariencia de “perlas”
y se denominan nucleosomas. Están formadas por un centro o “core” de
histonas, que posee una copia de las histonas H2A, H2B, H3 y H4. El centro está
rodeado por 146 pares de bases de ADN que se enrollan en 2 vueltas. La unión de
las histonas al ADN no depende de una secuencia particular, sino de la secuencia
de aminoácidos de la histona. Alrededor de 60 pares de bases de ADN unen un
nucleosoma con el próximo. La histona H1 conecta a los nucleosomas y actúa
como una banda de goma, manteniéndolos juntos dentro de una misma cuerda
enrollada.
Los nucleosomas, a su vez, se organizan en fibras similares a unos resortes.
Dicha estructura se mantiene por la interacción de las histonas H1 de los
nucleosomas cercanos. Cabe mencionar también que la histona H1 es la
responsable de la compactación del ADN. En el siguiente nivel de
empaquetamiento las fibras se organizan en bucles o “asas” superenrrolladas, que
se organizan gracias a la interacción con las proteínas de la matriz nuclear o
andamiaje nuclear (scaffold). Cada bucle representa una unidad de replicación.
La unión entre la cromatina y la matriz nuclear se da a nivel de zonas altamente
conservadas, denominadas SAR (scaffold associated regions) o MAR (matrix
attachment regions). Las regiones SAR son ricas en residuos de adenina y timina,
abundantes en la heterocromatina, y cabe mencionar también que todos los
eucariontes poseen la misma secuencia SAR.
Características de la hetero y la eucromatina:
Tipo de Estado físico Cambio Tipo de Replicación
cromatina químico genes
Eucromatina Laxa Acetilada Activos Fase S temprana
Heterocromatina Condensada Metilada Silentes Fase S tardía
Los cromosomas en metafase también poseen un revestimiento de RNP, que
deriva de los componentes del nucléolo, y se constituyen en el vehículo para
dividir el material nucleolar entre las futuras células hijas.
El empaquetamiento del ADN en forma de cromatina, no solamente le permite
entrar dentro de los límites del núcleo, sino también lo protege del ataque de las
nucleasas.
EL CROMOSOMA EUCARIOTA
La molécula de ADN en el cromosoma eucariota es lineal, por lo cual posee
2 extremos (a diferencia del cromosoma bacteriano, que es circular). La molécula
de ADN de un cromosoma eucariota contiene:
Un conjunto lineal de genes que codifican para ARN y proteínas.
Secuencias de ADN no codificante.
El ADN no codificante incluye:
Secuencias de aproximadamente 170 nucleótidos de ADN satélite,
repetidas miles de veces, que corresponden al centrómero (constricción
primaria que se encuentra al centro o hacia los extremos de cada
cromosoma).
Secuencias repetitivas en los extremos del cromosoma, denominados
telómeros.
Múltiples secuencias señalizadoras altamente conservadas, denominadas
origen de replicación (ORT), necesarias para la duplicación del ADN en
un tiempo breve.
El ADN centromérico es altamente repetitivo y se encuentra siempre
condensado, siendo parte de la heterocromatina.
Los telómeros son necesarios para la duplicación completa del cromosoma, los
protege de las nucleasas, evita que los extremos del cromosoma se fusionen entre
sí y facilita la interacción del cromosoma con la envoltura nuclear. Los telómeros
de las células humanas contienen secuencias 5’ TTAGGG 3’, repetidas
aproximadamente unas 2000 veces. La cadena rica en guanosina corre en
dirección 5’ → 3’, extendiéndose 12 a 15 nucleótidos más de la cadena rica en
citosina, y forma un apéndice en una de las cadenas en los extremos del ADN.
Este desnivel se mantiene de generación en generación gracias a una enzima
denominada telomerasa. La telomerasa es una ribonucleoproteína que provee un
molde AAUCCC, que guía la inserción de la secuencia TTAGGG. Por lo tanto, la
telomerasa es una retrotranscriptasa, sintetiza ADN a partir de un molde de
ARN.
La telomerasa activa se encuentra solamente en:
Las células de la línea germinal, incluyendo las células troncales
embrionarias.
Eucariotas unicelulares.
Células cancerosas.
La posición del centrómero determina el largo de los brazos del cromosoma. En
base a esto, los cromosomas se clasifican en:
Metacéntricos: El centrómero está en posición central, lo que hace que
los brazos del cromosoma tengan igual longitud.
Submetacéntricos: El centrómero está alejado del centro, por lo que un
par de brazos será más corto que el otro.
Acrocéntricos: El centrómero está próximo a uno de los extremos, por
lo que uno de los brazos es casi inexistente.
Los cromosomas acrocéntricos poseen una masa de cromatina satélite en el
extremo del brazo corto, que se encuentra aislado del resto del cromosoma por la
constricción secundaria. La zona aledaña al satélite de los cromosomas
acrocéntricos contribuye a formar el nucléolo. El brazo más corto se denomina p, y
el más largo es el brazo q.
Cariotipo
El cariotipo es una representación de los cromosomas presentes en el núcleo de
una sola célula de un individuo. Todas las especies poseen un número
característico de pares de cromosomas homólogos, llamado diploide (2n). En el
caso del ser humano, el número diploide es 46.
El cariotipo de una mujer contiene 23 pares de cromosomas homólogos: 22
pares de autosomas y un par de cromosomas sexuales, ambos XX. El cariotipo de
un hombre contiene los mismos 22 pares de autosomas, un cromosoma sexual X
y otro Y. Un gen en el cromosoma Y designado SRY es el que pone en
marcha el desarrollo de un varón, y por ende, determina el sexo. Los
autosomas se ordenan en grupos por tamaño y posición del centrómero.
EL NUCLÉOLO
El nucléolo es un aglomerado de fibras de cromatina de distintos cromosomas.
En él tiene lugar la formación de subunidades ribosomáticas, la síntesis y
procesamiento de ARNr y actualmente se considera que desempeña una función
importante en la regulación del ciclo celular.
En el ser humano, los pares 13, 14, 15, 21 y 22 aportan sectores de cromatina
que forman el nucléolo. Todos estos pares son acrocéntricos y presentan
constricciones secundarias denominadas organizadores nucleolares (NOR),
donde están los genes que codifican ARNr.
En el nucléolo se distinguen dos zonas:
Una zona fibrilar formada por ADN ribosómico y ARNr naciente.
Una zona granular periférica donde los gránulos están formados por
subunidades ribosómicas en proceso de ensamblado.
Al igual que la envoltura nuclear, el nucléolo desaparece en la mitosis y se
reorganiza alrededor de los segmentos de ADNr que, como su nombre lo indica,
codifica ARNr.
Como el ARNr es el más abundante dentro de los tipos de ARN, existen
múltiples copias del gen que lo codifica. En genoma humano presenta alrededor
de 200 copias del gen para ARNr, que promedian los 10mil nucleótidos.
ORGANIZACIÓN DEL GENOMA EN PROCARIONTES Y EUCARIONTES
Exceptuando ciertos virus que contienen un genoma de ARN, el resto de los
genomas utiliza el ADN como depositario de la información genética. Algunas
diferencias significativas entre el genoma procarionte y eucarionte son:
El ADN procarionte consiste en una única molécula circular, mientras
que el ADN eucarionte es de estructura lineal. Además, las células
eucariontes usualmente poseen más de una molécula de ADN en sus
núcleos que corresponden a un cromosoma, cuyo número es constante
para todas las células de una misma especie (excepto las gametas).
El ADN eucarionte se halla asociado íntimamente a diferentes
proteínas, entre las cuales las histonas juegan el papel más importante
respecto al empaquetamiento del ADN. Esta asociación no se verifica en el
ADN procarionte, por lo cual se lo denomina ADN desnudo.
En las células eucariotas los cromosomas están confinados en el
compartimiento nuclear, en donde ocurre el proceso de transcripción,
mientras que la traducción se realiza en el citoplasma. Es decir, ambos
procesos se encuentran separados espacial y temporalmente, lo cual
permite que los transcriptos de ARN experimenten en el núcleo un proceso
de maduración previo a la traducción. En las células procariotas, los
procesos de transcripción y traducción no se hallan separados ni en
espacio ni en tiempo.
En las células procariotas, en casi todos los casos, cada cromosoma
contiene una sola copia de cualquier gen particular y, con excepción de
las secuencias reguladoras y señaladoras, prácticamente se expresa todo
en el ADN. Esto significa que hay una mayor economía de información
genética. Por el contrario, en las células eucariotas parece haber un
“exceso” de ADN innecesario. Se estima que en el ser humano hay al
menos un 95% de ADN innecesario en el genoma.
Complejidad del genoma eucariota
En el ADN del genoma eucariota se distinguen tres zonas:
1. Secuencias altamente repetidas: constituyen casi el 10% del ADN en
vertebrados. Son secuencias cortas que se repiten en forma consecutiva y
sin interrupción. Se hallan en la heterocromatina. Dentro de estas
secuencias hay diferentes categorías:
ADN satélite: son secuencias de 5 a 100 pares de bases, repetidas
varias veces y formando grupos muy amplios. Muchas poseen una
composición de bases diferente de la del resto del genoma, por lo
que su masa es distinta. El ADN de los centrómeros pertenece a
esta categoría.
ADN minisatélite: son secuencias de alrededor de 15 pares de
bases, en grupos de entre 1000 y 3000 repeticiones.
ADN microsatélite: son repeticiones de 2 a 5 pares de bases, en
grupos de alrededor de 100 copias.
2. Secuencias medianamente repetidas: representan entre el 20 y el 80%
del ADN total. Pertenecen a distintas familias, y encuentran dispersas a lo
largo de todo el genoma.
Secuencias con función codificadora: son secuencias que
codifican ARN de transferencia y ribosomales y los genes de
histonas.
Secuencias sin función codificadora: son secuencias dispersas
en dos tipos: ECIN (elementos cortos interpuestos) y ELIN
(elementos largos interpuestos). Corresponden a la mayor parte del
ADN medianamente repetido.
3. Secuencias de copia única: comprende las secuencias de nucleótidos
que codifican proteínas.