Gerardo A.
Cordero
Filosofía de la educación: tareas y desafíos
Summary: This article responds to the follo- indagar el rol del filosofar educativo, desde tres
wing question, What is the role of Philosophy of dimensiones complementarias.
Education? The answer is proposed from three La primera cuestión que se debe despejar al ha-
complementary areas, namely, the one in charge blar de "Filosofía de la Educación" es definir cuá-
of the definition of education, the anthropological les son los alcances y los enfoques que están im-
and axiological point of view and the epistemolo- plicados en esta expresión. A. ¿ qué es educar o
gical approach. educación? La búsqueda de una definición se con-
vierte, sin más, en la primera gran tarea del filoso-
Resumen: Este artículo responde a la pregun- far sobre la educación. En general, podemos echar
ta,¿cuál es la función o rol de la filosofía de la mano de dos vías para la obtención de una adecua-
educación? La respuesta se propone desde tres da definición del término en cuestión. La primera
áreas complementarias, a saber, la encargada de tiene un carácter marcadamente semántico, es de-
la definición de educación, el punto de vista an- cir, se trata de un análisis pormenorizado de la
tropológico y axiológico y la aproximación episte- raiz etimológica del vocablo "Educación". I Esta
mológica. vía tiene una gran riqueza conceptual, pues, nos
invita a escrutar en la visión que tuvieron sus acu-
ñadores, en el caso específico que nos ocupa, los
La discusión en torno a qué es la "filosofía de pensadores latinos. Educación procede, en conse-
la educación", nos invita a considerar, con cuida- cuencia, de los verbos latinos "Educare y Educe-
do, sus tareas y sus desafíos. Estas y aquéllos no re". Educare apunta a la acción de alimentar, in-
coinciden, con todo, en el marco clasificatorio de troducir, trasladar. Mientras que Educere significa
las distintas corrientes filosóficas. El positivismo extraer de algo, sacar de la oscuridad, potenciar,
y sus secuelas, por ejemplo, reducen el accionar etc. Aplicadas estas acciones al ser humano, pode-
de la filosofía de la educación a una función es- mos notar que el infinitivo Educere se refiere a las
trictamente de crítica del fundamento teórico del potencialidades específicas de la especie humana,
conocer en que se apoyan las diferentes teorías a saber, voluntad, sensibilidad, inteligencia; mien-
educativas. Por el contrario, otros movimientos fi- tras que la acción propia del Educare es la de
losóficos ( el idealismo , realismo, o el naturalis- ofrecer las condiciones necesarias y suficientes
mo), postulan el cometido normativo general, esto para que estas virtualidades subjetivas puedan de-
es, la proyección del "gran deber ser", como el senvolverse sin dificultad. Objeto y sujeto, intrín-
elemento principal del filosofar educativo. En lo secamente, interrelacionados; una actividad exige
que corresponde a nuestro análisis, nos propone- la otra para su pleno desarrollo. En el lenguaje de
mos manejar una visión amplia de la filosofía de hoy, se puede decir que Educare es igual a la ac-
la educación. En este sentido, nos abocaremos a ción de "enseñar" y Educere a su complementaria
Rev. Filosofía Univ. Costa Rica, XXXIV (83-84): 275-281, 1996
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de " aprender". El enseñar es un movimiento que Nueva o Activa", cuyos antecedentes históricos
se agazapa fuera de la órbita de la subjetividad: pueden rastrearse desde Rousseau hasta nuestros
puede ser otro sujeto (familiares, amigos, profeso- dias, hasta la "Epistemología Genética" piagetana
res, vecinos, etc) quienes le muestran-enseñan: un y sus derivaciones en los diferentes constructivis-
objeto, comparten una experiencia, comunican un mos educativos; podemos hallar partidarios de es-
conjunto de conocimientos, ejercitan una serie de ta interpretación.' En fin, el analisis etimológico
valores; o bien,las circunstancias naturales que le es un buen filón para elevar nuestra comprensión
invitan a la reflexión,en suma, todo lo que rodea al de la educación como fenómeno propio del ser hu-
ser humano puede convertirse en fuente de proble- mano. Una lectura apropiada de lo expuesto, nos
matización e inquietud, en el tanto que estas con- llevaría a la siguiente conclusión: el maestro que
diciones favorezcan la producción del aprendizaje. parte del elemento aprendizaje como el eje dina-
Por su cuenta, el aprender es el movimiento de la mizador del proceso en el aula; no puede olvidar
conciencia individual que se apropia selectiva- que él, como docente, debe jugar el rol de inter-
mente de los distintos datos que recibe de su en- mediación entre la información y el proceso de
torno y los utiliza en pro de su desarrollo personal elaboración por parte del estudiante. Su presencia,
y de su convivencia en sociedad. Según lo exter- en consecuencia, es fundamental, aunque ya no
nado, la educación es un proceso de interacción será protagónica.
entre el sujeto y su entorno, comúnmente llamado, Ahora bien, el siguiente sendero, seguido por
proceso de enseñanza-aprendizaje. En dependen- muchos, exige al final un esfuerzo de síntesis, que
cia, sin embargo, de sí el interés del filósofo de la permita un cierto consenso unificador de los dife-
educación se ha inclinado por privilegiar las even- rentes ángulos expuestos. A la pregunta: ¿ qué es
tualidades externas (la actividad de enseñanza) o la educación?, las respuestas recogen énfasis que
las condiciones subjetivas (el acto de aprender), se van desde perspectivas individuales hasta pro-
van a derivar determinadas teorías educativas. De puestas de orden sociológico. Todos concuerdan,
un lado, aquellas teorías que parten, en general, de empero, en que la educación es un proceso (una
la idea que las acciones del sujeto son una mera meta alcanzada, no es otra cosa que un nuevo pun-
respuesta a los estímulos ambientales. La mente to de partida); el ser humano es sujeto de enseñan-
del sujeto es pasiva, su actividad se puede compa- za y aprendizaje desde su nacimiento hasta su
rar con la acción que una cámara fotográfica eje- muerte. La UNESCO ha consagrado la expresión"
cuta al reproducir el objeto observado. El modelo Educación Permanente" para designar esta dimen-
clásico es la teoría conductista aplicada a la edu- sión. El fenómeno educativo, según este proceder,
cación. En general, a este movimiento psicológico incluye toda la vida del sujeto y todas las condi-
y educativo se le ha denominado "behaviorismo". ciones ambientales que produzcan información y
Según sus proponentes, el ser humano está condi- experiencia. Este acuerdo se bifurca en cuanto al-
cionado por su ambiente. Si podemos controlar gunos van a insistir en el propósito de "mejora-
hábilmente, para decirlo muy esquemática y gro- miento, enriquecimiento, perfeccionamiento" del
seramente, el ambiente en que un niño transita, individuo' y otros van a insistir en que el proceso
podemos esperar un re forzamiento de las conduc- educativo conduce, irremediablemente, a la socia-
tas positivas, o bien, una corrección de las inde- lización del individuo,' por ser éste, fundamental-
seables. Por otro lado, encontramos una abigarra- mente, un ser social. Individualización vía perfec-
da gama de opciones teóricas y metodológicas que ción constante versus socialización vía pcsibilita-
parten de la subjetividad humana, es decir, que le ción de satisfacción de las urgencias naturales de
dan el enfasis a la acción de aprender. Entre otros, convivencia social. La educación se concibe, en
defienden el principio del caracter activo del co- concordancia con el énfasis individualista, como
nocimiento y del sujeto educativo. Conocer no es un proceso que potencia las capacidades cognos-
trasladar de un lugar afuera a un sitio adentro (una citivas o artísticas o las destrezas físicas, y deja
especie de fotografía), sino un movimiento alta- entrever que, talo cual, es mejor y más perfecto
mente complejo que parte del sujeto y termina en en relación con otros que adolecen de tales lo-
el sujeto luego de modificar y transformar, en fun- gros. El principio de competencia devienemuy
ción de sus intereses particulares o colectivos, los fortalecido en esta posición, pues, el éxito de los
estímulos del mundo exterior. Desde el enorme y frutos obtenidos depende del individuo. Quien no
englobante movimiento denominado "Escuela pueda sobrellevar estas cargas o presiones, sólo a
FILOSOFíA DE LA EDUCACIÓN 277
él mismo debe recriminar. La perspectiva sociali- damentales de las definiciones sugeridas, es decir,
zante, por otro lado, tiende a salvar la sociedad; "la Educación es un proceso permanente, en el
así, la educación, como lo propone E. Durkheim, que los seres humanos entre sí, forjados en el en-
hace posible la herencia cultural de un determina- cuentro cotidiano y/o en el diálogo académico,
do grupo humano, en la medida que las generacio- crecen en el desenvolvimiento de sus capacidades
nes adultas introyectan en las generaciones más personales y contribuyen, de esa manera, en el ro-
jóvenes los conocimientos, sentimientos, pautas bustecimiento y creación de nuevas formas de
de comportamiento, etc, que viabilicen la convi- conviencia social". Se sabe que el hallazgo de una
vencia social y les den a éstas las bases necesarias definición que satisfaga todas los puntos de vista,
para que luego mejoren esa herencia cultural y la no es una tarea fácil. Definiciones del concepto
transmitan, a su vez, a las siguientes generaciones. Educación, de hecho, podemos encontrar muchas
La educación es el instrumento de transmisión y diferentes. Este es, a no dudarlo, el primer desa-
cultural y de facilitación de la sobrevivencia de fío que debe enfrentar el filósofo de la educación,
una determinada organización social. Sin educa- a saber, intentar diversas fórmulas que permitan
ción, luego, no es posible la identidad cultural ni poner de acuerdo a las distintas propuestas alrede-
la evolución de la nota específica de "Sapiens" de dor de este asunto, y encarar las dificultades espi-
la especie humana. La concepción educativa mar- nosas que puedan aparecer en el camino. Mante-
xista,' por su lado, enfatiza la tesis que la sociali- ner, igualmente, una actitud optimista, que aleje el
zación planteada por .Durkheim, en su afán por temor de concluir que esta iniciativa está condena-
ocultar el conflicto social clasista, propio de los da al fracaso, tal como lo hemos intentado demos-
regímenes capitalistas, hace de ésta un mecanismo trar. B. Un segundo afán de la Filosofía de la Edu-
excepcional para que las clases dominantes pro- cación es la cuestión antropológica y axiológica,
muevan el consenso en torno a su proyecto políti- esto es, la pregunta por el perfil más general de ser
co. La educación es solo el aparato ideológico del humano a que debe tender el proceso educativo.
estado para afianzar su dominio y hegemonía. De El concepto de ser humano y los valores que le
lo que se trata, a la sazón, es de cambiar la estruc- definen son la fragua que va a hacer posible la
tura social para, según espera esta posición teóri- consecución de una sociedad cualquiera. Todo
ca, romper con el caracter ideológico de la educa- proceso educativo se mueve entre "el ser y el de-
ción y, lo definitivo, ponerla al servicio del prole- ber ser". Entre lo que fuimos ayer y somos hoy y
tariado. Sea como fuere, no hay inconveniente en entre lo que somos hoy y seremos mañana. Se tra-
afirmar que en cualquier caso y de acuerdo con es- ta de un movimiento permanentemente insatisfe-
te particular punto de vista, la educación, en su in- cho, que hace del logro presente el punto de arran-
tención socializante, siempre será ideológica, vale que hacia una nueva meta. Al decir de muchos "el
decir, siempre tenderá a dar apoyo al sistema so- ser humano no es perfecto, pero es perfectible".
cial en que esté. La pretensión, por lo tanto, de Esta búsqueda de la perfectibilidad, no obstante,
una educación neutral, es una aspiración contra- tiene rasgos, matices, perspectivas y consecuen-
dictoria. Son, entonces, los mismos sujetos de este cias muy diferentes y hasta opuestas según el
proceso, a saber, docentes y estudiantes, quienes tiempo y el espacio en que se desenvuelva una
tienen que decidir, con o sin conocimiento de cau- determinada sociedad humana. Lo que puede ser
sa, una posición u otra, vale decir, ya sea hacerle un alto ideal para un grupo de seres humanos en
el juego al statu qua, o, en su defecto, emprender su ambiente cultural específico, podría no repre-
el camino de las luchas sociales en pro de una so- sentar gran importancia para otro grupo humano
ciedad más justa y humana; aprovechando aque- en su entorno particular. Difícilmente, en conse-
llos espacios en que tal opción sea viable. A tenor cuencia, tendría operatividad universal un único
con nuestra intención inicial, una vez que hemos concreto ideal de ser humano. Aún en nuestros
expuesto algunos de los alcances de los variados dias, en que la globalización económica y cultural
intentos de definición del vocablo "Educación" ha transnacionalizado y casi borrado las fronteras
desde su vértice individual y su contraparte social, de los diferentes continentes y naciones; se deja
en aras de un acto definitorio integral, cabe la pre- sentir con gran fuerza el sentido de pertenencia a
gunta: ¿Qué sugerir, luego, para buscar esa sínte- la etnia, la solidez de los fundamentalismos reli-
sis planteada al inicio de esta segunda vía? Sim- giosos y la exigencia de salir del anonimato y ol-
plemente, respondemos, destacar los aspectos fun- vido en que han estado, por siglos, determinadas
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culturas; hasta el punto de presenciar, dolorosa- sorbidas por organizaciones políticas más avanza-
mente, el regreso a la barbarie, como se ha estado das, quienes, en virtud de su poder económico-mi-
dando en la antigua Yugoslavia, en la antigua litar, han impuesto sus propios intereses reducien-
Unión Soviética y en algunas regiones de África y do a las culturas subyugadas a su mínima expre-
Asia. Sin poder dejar de mencionar,por supuesto, sión, sin que puedan estas expresar, en la mayoría
el movimiento indígena de Chiapas en México, de los caso, ni siquiera su propia palabra; tal como
que aboga por la recuperación de su verbo y exis- lo dijimos a propósito de la rebelión índigena cha-
tencia. En nombre, pues, de un específico huma- paneca. Este somero y grosero panorama habla
nismo, por ejemplo, nuestros aborígenes, poblado- por sí mismo;nos dice, sin más, que no hay un
res originales de lo que hoyes América, fueron concepto universal de ser humano, sino muchas
despreciados por un importante sector de los espa- maneras de visualizar la construcción de una de-
ñoles de la época hasta el punto de negárseles su terminada humanidad, en otras palabras, no hay
condición de seres humanos, ya que, no tenían ca- un humanismo, hay muchos humanismos. De ahí
si nada en común con el ser humano europeo. El que la tolerancia, el respeto y la aceptación de la
pueblo judío tuvo que enfrentar, también, el des- discrepancia sean actitudes que, hoy más quizás
precio y el cuasi exterminio por pertencer, según que antes, deban ejercitarse en la convivencia so-
los nazis, a una raza de segundo orden. Ser miem- cial cotidiana y a nivel de la convivencia interna-
bro de la raza negra puede ser sinónimo, en algu- cional. Preguntarse, entonces, como lo hace el fi-
nas regiones del planeta, de menosprecio y suje- lósofo de la educación, ¿para qué educamos? re-
ción a condiciones de vida miserables y discrimi- sulta de máxima importancia, porque en esta res-
natorias. La unificación, en efecto, en torno a un puesta están contenidos los ideales, valores y aspi-
único eje antropológico, parece más una acción le- raciones que un pueblo o nación se proponen con-
jana que una cercana realidad. Empero, la Decla- seguir de todos sus habitantes. Los fines axiológi-
ración de los Derechos Humanos, la creación de cos devienen, entonces, el norte hacia el cual se
Las Naciones Unidas (ONU), la proliferación de orientan las acciones particulares y colectivas de
Organizaciones No Gubernamentales, abren un un pueblo, y desde los cuales se puede estar en ca-
panorama de esperanza en este convulsionado pacidad de valorar y evaluar los distintos esfuer-
mundo de fin de siglo. El filósofo de la educación zos programados. Si las condiciones socio-econó-
tiene, ante sí y ante la historia, un nuevo desafío: micas son un obstáculo en el progresivo acerca-
aclarar y precisar el ideal de ser humano al que se miento a estas grandes metas, la tarea ineludible
tiene que aspirar en una determinada cultura y so- de sus componentes es la de emprender la misión
ciedad. La lectura analítica de la obra educativa de cambiar y transformar esos escollos y, con ello,
platónica, por ejemplo, nos permite comprender, allanar el camino que conduzca a la materializa-
desde nuestro hic et nunc, el ideal de ser humano ción de esos valores. A la Política, en el buen sen-
que los atenienses tenían en el siglo IV antes de tido aristotélico, le compete tal iniciativa, pues,
Cristo; y, además, los medios pedagógicos que in- con gran facilidad, se puede deslizar un ejercicio
terpusieron, como sociedad, para materializar la pseudo político de manipulación de estos princi-
obtención de esos ideales. El romanticismo exter- pios y convertir la enajenación en una condición
nado por J J Rouseau en su obra pedagógica "El cuasi natural de las personas de esa sociedad.s Por
Emilio", publicada en 1762 e inspiradora de algu- eso, el filósofo de la educación tiene que tener
nos de los objetivos de la Revolución Francesa, muy presente que esa propuesta antropológico-
cuyo ideal de ser humano nos conduce a la imagen axiológica, ha de ser, oportunamente, revisada y
del "Buen Salvaje", formado fuera de la sociedad sanamente cuestionada para evitar convertirla en
corruptora, es otro símbolo de esa pesquisa del un mecanismo de opresión en lugar de lo que debe
gran ideal de ser humano que siempre acaba preso ser, esto es, un camino de liberación de las poten-
de su propia historia y sociedad. cialidades humanas individuales y colectivas. "El
Un riguroso inventario humanista de la historia amor a la patria, la conciencia de los deberes y de-
de la especie humana, pone sobre el tapete de esta rechos, el pleno desenvolmiento de la personali-
discusión académica la abigarrada gama de posi- dad, el fortalecimiento de la democracia, la solida-
bilidades y alternativas culturales que han coexis- ridad, y la ampliación y el conocimiento de la he-
tido, aparte de las muchas sociedades que han de- rencia cultural costarricense",' son, entre otros, los
saparecido por inanición histórica o han sido ab- valores que algunos costarricenses, a la luz de las
FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN 279
necesidades, problemas y retos de la época (Ley jeto de estudio este hecho o fenómeno, pretende
Fundamental, 1957), propusieron y elevaron a trascender el mero hecho de la existencia concreta
rango constitucional para servir de guía en los ca- del mismo y procura asirlo en toda su magnitud,
minos de la educación general de nuestro pueblo. para describirlo y explicarlo, de tal manera que
Si bien es cierto que algunos de estos valores tie- pueda desplegar las estrategias correspondientes
nen que ser actualizados y otros tienen que in- que conduzcan al logro de las grandes metas o fi-
cluirse como resultado de los innumerables y ex- nes axiológico-antropológicos de que hablamos,
traordinarios cambios acaecidos en las últimas dé- también, en el apartado B; es decir, una metodolo-
cadas, lo central es que, independientemente de su gía claramente definida. Tradicionalmente, el área
contenido, esta utopía deviene, para los costarri- de conocimiento que se ha ocupado del estudio y
censes, el anuncio del ser humano a que aspiramos profundización del hecho o fenómeno educativo,
y, parádojicamente, la denuncia de nuestras fallas como lo dijimos antes, ha sido la Pedagogía. El
y desaciertos. A la Filosofía de la Educación,así vocablo, como tal, no figura, sin embargo, en los
pues, le compete asumir este reto, pues, por dere- textos clásicos, aunque la tarea del cuido de los ni-
cho propio se le exige ser el pastor y proponente ños, en la sociedad griega antigua, era ejercida por
de estas utopías. C. Una tercera función de la Filo- un esclavo que recibía el nombre de "pedagogo"."
sofía de la Educación la podemos denominar epis- No es sino a principios del siglo XIX que J.F.
temo lógica. Algunos autores sinonimizan "Teoría Herbart hace el primer ensayo de un tratado cien-
del Conocimiento" con epistemología; para nues- tífico sobre la educación; "Pedagogía General, de-
tro caso particular, asociamos la expresión "epis- rivada del fin de la Educación"(1806).IOEl peso de
temología" con" teoría o estudio del conocimien- este trabajo, considerado por algunos como pre-
to científico"." Al epistemólogo, en esta perspecti- científico en razón del débil desarrollo de la psico-
va, le tienen que preocupar todos los asuntos que logía como ciencia en ese entonces, se debe, fun-
tengan que ver con el conocimiento científico ge- damentalmente, a la tesis de convertir a la Pedago-
neral, pero, en especial, el origen, desarrollo y gía en la ciencia de la educación. A partir de aquí,
problemas de una determinada área del conoci- se da un acuerdo generalizado de considerar a la
miento científico. Así, la determinación de ¿cómo Pedagogía como la ciencia de la educación, y, así,
se origina el conocimiento científico?, ¿cuáles son es defendida por muchos en nuestros días. Con el
sus notas ó características esenciales? y ¿qué cam- correr de los años y el desarrrollo de las ciencias
bios prácticos y conceptules ha experimentado a sociales, en general, y su aceptación en la comuni-
lo largo y ancho de su proceso histórico?; son dad científica internacional, se identificó, sin más,
obligaciones propias de la epistemología. Además a la Pedagogía como la ciencia de la educación.
de todas aquellas cuestiones relativas a un conoci- Pero, ¿ es realmente la Pedagogía una ciencia?, to-
miento en particular, cuyo pregunta central y glo- davía más, ¿ puede la educación ser objeto de tra-
bal, siguiendo la propuesta de E. Kant, reza de es- tamiento científico?, en fin, ¿ cuál es el objeto ma-
ta manera: ¿ cuáles son las condiciones de posibi- terial y, sobre todo, el objeto formal de un de co-
lidad de un conocimiento concreto, por ejemplo, nocimiento que se postula como la ciencia educa-
la matemática, la economía, la pedagogía, etc? En tiva? Estas son cuestiones medulares en el exa-
efecto, la interrogación, ¿en qué criterios se apo- men que garantice el caracter científico de la Pe-
yan quienes afirman que la Pedagogía es la Cien- dagogía. Hemos dicho que, a partir del texto de
cia de la Educación?, demanda un análisis valora- J.F. Herbart, se oficializó la opinión que la Peda-
tivo epistemológico, cuya competencia cae bajo gogía es la "Ciencia de la Educación". No todos
los aleros de la Filosofía de la Educación. Para los autores e investigadores preocupados por los
muchos especialistas, este es el papel propiamente estudios educativos, sin embargo, han compartido
crítico de la filosofía educativa. Vale decir, some- este punto de vista. La exploración de las pregun-
ter a un análisis riguroso y exhaustivo, la preten- tas señaladas deviene, precisamente, en uno de
sión del carácter científico, para el caso que nos los desafíos más importantes de la función episte-
ocupa, de la Pedagogía. Veamos, El fenómeno mológica de la Filosofía de la Educación. Es por
educativo, lo dijimos en el apartado B, es un pro- ello que, hoy día, podemos encontrarnos dictáme-
ceso consustancial a la vida social de cualquier nes distintos a la tesis de considerar a la Pedago-
comunidad humana, sea primitiva o moderna. gía como la ciencia de la educación. Para algu-
Ahora bien, el conocimiento que convierte en ob- nos," de hecho, la pretensión de cientificidad de
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los estudios educativos a lo sumo puede llegar a fía, etc; aparte de la debilidad etimológica del vo-
constituir lo que denominan una "Teoría Práctica cablo pedagogía circunscrito, exclusivamente, a la
de la Educación". En efecto, partiendo de la tradi- infancia; dinamizan la idea de abordar su estudio
ción filosófica analítica, T.W. Moore propone la desde una perspectiva pluridisciplinaria cuyo eje
siguiente estructura lógica de una teoría práctica de atracción central u objeto material es el hecho
de la educación:" 1. P es deseable como finalidad. educativo como tal; en tanto que el objeto for-
2. En las circunstancias dadas, Q es la forma más mal se manifiesta en la particularidad del punto
efectiva de conseguir P. 3. Por consiguiente, hága- de vista bajo el cual cada área del conocimiento
se todo cuanto Q implica."." La consecuencia in- ( psicología, sociología, historia, etc), dilucidan
mediata de asumir esta posición teórica para el do- el hecho educativo. Esta última alternativa, en
cente es la de convertir el modelo citado en una cuyo interior coexisten, desde luego, diferentes
fórmula cotidiana de su accionar educativo. Así, si puntos de vista conducentes a diversas taxono-
un maestro quiere lograr el objetivo de mejorar la mías," luce como la posibilidad de mayor creci-
disciplina en su aula, puede planificar la siguiente miento y enriquecimiento en la búsqueda del es-
estrategia: 1. Mejorar el nivel de atención y disci- tatuto científico de los estudios educativos. En
plina en el aula es altamente deseable (P). 2. En esta línea de exploración científica del hecho
las circunstancias dadas, a. el uso de algunos me- educativo nos inscribimos.
dios audivisuales (t.v, proyector de imágenes opa-
cas, filminas, etc) pueden hacer más atractiva e in- .
teresante la conversación sobre los contenidos; b.
Se pueden ofrecer algun tipo de incentivo para los Notas
grupos o estudiantes más cooperadores (reconoci-
miento público por su participación, invitación es- 1. Quiles, 1. Filosofía de la Educación Personalista,
pecial para visitar un museo o sitio con caracterís- Buenos Aires, Editorial Depalma,S.A, 1982, pp. 4-15.
ticas ecológicas particulares, simplemente un pun- En estas páginas, puede el lector, encontrar un exhausti-
taje para la nota, etc). Esto sería, según la estruc- vo análisis etimológico del término educación.
2. Soto,J, Bernardini.A. La Educación Actual en sus
tura propuesta Q. Y 3. Por consiguiente, hágase
Fuentes Filosóficas, San José, Costa Rica, UNED,1981,
todo cuanto Q implica. Como se puede apreciar pp 29-41. Los autores ofrecen un amplio y muy bien
esta fórmula facilita y orienta el quehacer educati- documentado estudio sobre el pensamiento pedagógico
vo cotidiano; pero, no abre la puerta para una ex- de Rousseau. El resto del libro se concentra en sendos
ploración científica global del fenómeno educati- análisis sobre otras teorías educativas.
vo. Cada docente, entonces, puede echar mano de 3. Fermoso P,E. Teoría de la Educación, México,
constantes y diferentes teorías prácticas específi- Editorial trillas, 1987, pp, 121-137. Este capítulo ofrece
cas de acuerdo con sus intereses y objetivos; em- una importante gama de definiciones de la educación,
pero, adolece de una visión global de los muchos amén de intentar una síntesis desde los elementos co-
ángulos que conforman e'l fenómeno educativo. munes a todas las definiciones presentadas.
4. Durkheim, E. Educación y Sociología, en: For-
Otros especialistas, mientras tanto, proponen abor-
gione, j. Antología de Pedagogía Universal, Buenos Ai-
dar la' complejidad del hecho educativo desde el res, Editorial El Ateneo,1961, pp 281-184. "La educa-
carácter pluridisciplinar cuya nominación es cono- ción -escribe Durkheim- es la accción ejercida por las
cida como "Ciencias de la Educación"." Una im- generaciones adultas sobre las que todavía no están ma-
-portante cantidad de epistemólogos educativos duras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y de-
contemporáneos esgrimen, a su vez, algunas argu- sarrollar en el niño cierto número de estados físicos, in-
mentaciones para avalar la denominación "Cien- telectuales y morales, que exigen de él la sociedad polí-
cias de la Educación" que, dicho sea de paso, es la tica en su conjunto y el medio especial al que está parti-
terminología oficial de nuestras universidades: " cularmente destinado".
5. Labarca, G, y otros. La Educación Burguesa,
Lic(da) en Ciencias de la Educación con mención
México, Editorial Nueva Imagen S.A, 1977, pp 20-21.
o énfasis en ..... ". En esencia, la tesis que el fenó- 6. Freire, P. Pedagogía del Oprimido, Bogotá, Edi-
meno educativo es extremadamente complejo, torial América Latina S.A, 1968, pag 67. En este texto
pues, en él intervienen e interfieren cuestiones de Freire hace la crítica de los mecanismos educativos que
orden práctico, teórico y ético-axiológico y cien- conducen a la enajenación y la opresión, traducida en la
cias como la psicología, la biología, la sociología, incapacidad de la comunidad de poder decir su propia
la economía, la historia, la antropología, la filoso- palabra.
FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN 281
7. Chacón J,O. Código de Educación, Costa Rica, y metodológicas que favorecen la alternativa pluridisci-
Trejos Hermanos, 1965.Pag, 333. plinaria. Vale la pena incluir, además, esta cita de
8. Láscaris, C. Fundamentos de Filosofía, Costa Rica, Clausse, en "Iniciación a las Ciencias de la Educa-
Editorialde la Universidad de Costa Rica, 1977,pag 30. ción ", Buenos Aires, Kapelusz, 1970, p.16, " se llama-
9. Lemus, L. Pedagogía, Temas Fundamentales, rá, entonces, ciencias de la educación al conjunto de
Buenos Aires, Kapelusz, 1969, pag 43. En el contexto disciplinas que consideran los múltiples aspectos de la
de este capítulo segundo, el autor desarrolla el tema del realidad del individuo (físicos, biológicos, psicológicos,
conceptode pedagogía. sociales), las condiciones dentro de las cuales se efectúa
10. Soto, J, Bernardini, A, op.cit. El pensamiento la obra educativa (civilización, ideología, sociedad, etc.)
pedagógico de J, F. Herbart es, profusamente, comenta- y finalmente, las técnicas instrumentales tomadas de es-
do y discutido en las páginas de la 69 a la 85. tas disciplinas y aplicadas al objeto propio de la acción
11. Moore, T.W. Introducción a la Teoría Educati- considerada".
va. Madrid, Alianza Editorial, SA, 1983, pp, 11-23. En 14. Vid. Escolano, A y otros. Epistemología y Edu-
este apartado, el autor hace una análisis de la estructura cación, Salamanca, Ediciones Sígueme, 1978. Sendas
lógica de una "Teoría Práctica de la Educación" y la investigaciones sobre el tema de la espistemología edu-
compara con la estructura lógica de una "Teoría Cientí- cativa de, entre otros, Agustín Escolano, Miguel Quin-
fica" a partir de la propuesta de K. Popper. La concep- tanilla, Rarniro Castro, en los que se aborda el tema de
ción de teoría práctica de la educación se origina en la la cientificidad de la educación desde diversas opciones
definición que da O'Connor: " es un conjunto de pres- interpretativas. Puede, el lector, consultar, entre otros tí-
cripciones, normas o reglas cuyo objetivo reside en diri- tulos sobre el tema, a Castillejo Brull, JL, Nuevas pers-
gir un determinado comportamiento" pectivas en las ciencias de la Educación, España, Edi-
12. Moore, T.W. Ibid, p, 18. ciones Amaya, 1981. O también a Sarramona-Marquez.
13. Ferrandez, Sarramona, J. Tecnología Didáctica, ¿Qué es la Pedagogía? Un Respuesta Actual, Barcelo-
España, Ediciones CEAC, 1979. En el inicio del libro, na, Ediciones CEAC, 1985.
los autores hacen un análisis de las condiciones teóricas
Gerardo Arturo Cordero C,
100 mts Norte y 175 Oeste
de la Estación de Bomberos,
en Heredia, Costa Rica