Conceptos Claves
Pulsión: Factor dinámico que consiste en un empuje o carga energética que hace tender al
organismo hacia un fin. Según Freud, una pulsión tiene su fuente en una excitación corporal
(estado de tensión). Su fin es suprimir el estado de tensión que deviene de la fuerza
pulsional. Por el objeto la pulsión alcanza su fin.
La pulsión tiene cuatro características: la fuente, el empuje (Drang), el objeto y el fin.
Pulsión de muerte: Esta se define en la última teoría Freudiana acerca de las pulsiones, es
designada como una categoría que se opone a la pulsión de vida y que tienden a la
reducción completa de las tensiones. Es decir, a devolver al ser vivo al estado orgánico. Se
dirige primeramente hacia el interior y tienden a la autodestrucción y luego al exterior en
forma de pulsión agresiva o destructiva.
Defensa: Son una respuesta psicológica automática del individuo a los estresores externos o
al conflicto psicológico.
La defensa en un modo general, afecta a la excitación interna (pulsión) y electivamente a
las representaciones (recuerdos, fantasías) que aquella comporta, en una determinada
situación capaz de desencadenar esta excitación en la medida en que es incompatible con
dicho equilibrio y, por lo tanto, displacentero para el yo. Los afectos displacenteros,
motivos o señales de defensa, pueden ser también el objeto de ésta. (Laplanche)
Se las clasifica en maduras, aquellas basadas en la represión, y basadas en la escisión.
Defensas maduras: adaptación Defensas basadas en la Defensas basadas en la
y afrontamiento sano represión: aspectos conflictivos escisión: aspectos de la
de la experiencia son experiencia consciente son
desterrados de la consciencia. escindidos con el objeto de
evitar el conflicto.
Supresión Represión Escisión
Anticipación Aislamiento afectivo Identificación proyectiva
Altruismo Intelectualización Idealización
Humor Racionalización Devaluación
Sublimación Formación reactiva Control omnipotente
Desplazamiento Negación de nivel inferior
Proyección: Operación por medio de la cual el sujeto expulsa de sí y localiza en otro
(persona u objeto) del mundo exterior cualidades, sentimientos, deseos, incluso “objetos”,
que no reconoce o rechaza en sí mismo.
Angustia: Estado de tensión entre amor y agresión (instintos de vida y de muerte).
(Hinshelwood sobre Klein).
La angustia es un afecto de displacer más o menos intenso que se manifiesta en lugar de un
sentimiento inconciente en un sujeto a la espera de algo que no puede nombrar. Se traduce
en sensaciones físicas y se acompaña de un intenso dolor psíquico.
En Inhibición, síntoma y angustia Freud distingue dos niveles de la angustia:
1. Originaria: “Es un afecto entre sensación y sentimiento, una reacción a una pérdida, a
una separación”. Esta sería producida por el estado de desamparo psíquico del lactante
separado de la madre.
2. Señal: Reacción al peligro de la castración en un tiempo “en que el yo del sujeto intenta
sustraerse de la hostilidad de su superyó”. Esta es la angustia que sobreviene al sujeto en la
fase fálica.
Por lo tanto, para Freud, la irrupción de angustia siempre es articulable a la pérdida de un
objeto fuertemente investido, ya sea la madre o el falo.
Angustia automática: Reacción del individuo cada vez que se encuentra en una situación
traumática, es decir, sometido a una afluencia de excitaciones, de origen extemo o interno,
que es incapaz de controlar. La angustia automática se opone, en la opinión de Freud, a la
señal de angustia. (Laplanche)
Angustia ante un peligro real: Término (Realangst) utilizado por Freud en el marco de su
segunda teoría de la angustia: angustia ante un peligro exterior que constituye para el
individuo una amenaza real. (Laplanche)
Conflicto psíquico: Oposición de exigencias internas contrarias. El conflicto puede ser
manifiesto, (ejemplo: entre un deseo y una exigencia moral o entre dos sentimientos
contradictorios) o latente. Pudiendo este último mostrarse deformado en el conflicto
manifiesto y traducirse en la formación de síntomas, trastornos de la conducta,
perturbaciones del carácter. El conflicto es constitutivo de lo humano, entre el deseo y la
defensa, conflicto entre las diferentes instancias, entre las diferentes pulsiones, etc.
Complejo de castración: Complejo centrado en la fantasía de castración, la que aporta una
respuesta al enigma del niño sobre las diferencias anatómicas de los sexos. Esta diferencia
por la ausencia del pene en la niña. La estructura y los efectos de este complejo son
diferentes en el niño y en la niña. El niño teme la castración como realización de una
amenaza paterna, en respuesta a sus actividades sexuales. Lo que le provoca una intensa
angustia de castración. En la niña la ausencia del pene es sentida como “castrada” lo que se
intenta negar, compensar o reparar.
Transferencia: El proceso en virtud del cual los deseos inconscientes, se actualizan sobre
ciertos objetos, dentro de un determinado tipo de relación establecida con ellos, y de un
modo especial, dentro de la relación analítica. Se trata de una repetición de prototipos
infantiles, vividas con un marcado sentimiento de actualidad. (Laplanche)
Llamamos transferencia a todos aquellos impulsos experimentados por el paciente en
relación con el analista, que no dependen de la situación analítica actual, sino que remontan
su origen a tempranas vinculaciones con el objeto, reavivadas durante el análisis bajo la
influencia del impulso repetitivo. (A. Freud) Se podría conceptualizar como un enlace falso
que une el pasado con el presente: el paciente actúa sin darse cuenta, en el presente en su
relación con el terapeuta, algo que pertenece a su pasado y que no puede recordar.
Experiencias psicológicas, como deseos y sentimientos, por ejemplo, vinculadas a una
persona significativa del pasado del paciente; como podría serlo su madre, padre, hermanos,
son transferidos y experimentados con la persona del terapeuta (Ferretti, 2005).
Contratransferencia: Conjunto de manifestaciones del inconsciente del terapeuta
relacionadas con las manifestaciones de la transferencia del paciente (Roudinesco, 1998).
La contratransferencia puede ser concebida como la “totalidad de las respuestas
emocionales del terapeuta hacia el paciente en cualquier momento en particular en el
tiempo” (Yeomans et al, 2015 pp. 274).
Desarrollo Psicosexual (Freud)
Freud postula una teoría de fases de organización libidinal, en que cada fase se caracteriza
por el predominio de una zona erógena y su posterior abandono. Cada fase implica un
determinado modo de organización de la vida sexual.
La pulsión sexual se apuntala en cada fase a una función vital (ejemplo: comer). De este
modo asegura su satisfacción.
La sexualidad infantil se destaca por ser polimorfa y autoerótica.
1. Fase oral
En un primer momento el placer sexual está ligado predominantemente a la excitación de la
cavidad bucal y los labios, que acompaña la alimentación. La actividad de nutrición
proporciona las significaciones electivas mediante las cuales se expresa y se organiza la
relación de objeto; así, por ejemplo, la relación de amor con la madre estará marcada por
las significaciones: comer, ser comido.
Freud demuestra, con el ejemplo del chupeteo, cómo la pulsión sexual se apuntala a una
función vital, adquiere autonomía y se satisface en forma autoerótica.
Por otra parte, la primera experiencia de satisfacción es una experiencia oral; por
consiguiente, se puede establecer la hipótesis de que el deseo y la satisfacción quedan
marcados para siempre por esta primera experiencia.
En la fase oral, descrita por Freud, la fuente es la zona oral; el objeto se encuentra en
estrecha relación con el de la alimentación, el fin es la incorporación.
El acento no recae sólo en una zona erógena, sino también en un modo de relación, la
incorporación.
2. Fase anal-sádica
Es la segunda fase de la evolución libidinal (entre 2-4 años). Se caracteriza por una
organización de la libido bajo la primacía de la zona erógena anal; la relación de objeto está
impregnada de significaciones ligadas a la función de defecación (expulsión – retención) y
el valor simbólico de las heces. En ella se ve afirmarse el sadomasoquismo en relación con
el desarrollo del dominio muscular.
Freud relaciona con esta organización pregenital ciertos rasgos de carácter en el adulto:
orden, avaricia, obstinación.
Además, esta es la primera fase en que se constituye la polaridad actividad-pasividad.
3. Fase fálica
En esta fase las pulsiones parciales se unifican bajo la primacía de los órganos genitales,
pero tanto el niño como la niña sólo reconocen un órgano genital, el pene. La
diferenciación de los sexos equivale a la oposición fálico / castrado. La fase fálica
corresponde al momento culminante y a la declinación del complejo de Edipo; en ella
predomina el complejo de castración.
Esta fase es fundamental para la declinación del complejo de Edipo:
- En el niño: Amenaza de castración, cuya eficacia dependerá del interés narcisista del niño
por su propio pene y de la constatación en la realidad de la falta de pene en la niña.
- En la niña: Envidia del pene. La niña culpa a la madre de no haberle dado un pene y elige
al padre como objeto de amor en la medida que él puede dar el pene (o se equivalente
simbólico, un hijo).
Para ambos lo central es el órgano fálico.
4. Período de latencia
Es el período entre la declinación de la sexualidad infantil y la pubertad y representa una
etapa de detención de la evolución de la sexualidad. Se observa en este período una
disminución de las actividades sexuales, la desexualización de las relaciones de objeto y de
los sentimientos y la aparición de sentimientos como el pudor y el asco y de aspiraciones
morales y estéticas.
Desde la teoría psicoanalítica en este período habría una intensificación de la represión, lo
que provoca la amnesia infantil y las investiduras de objeto se transforman en
identificaciones con los padres (lo que lleva al desarrollo del superyó) y un desarrollo de las
sublimaciones.
5. Fase genital
La organización genital propiamente tal se instaura en la pubertad.
En esta, a diferencia de la fase fálica, se reconocen los órganos genitales femeninos y
masculinos. Las pulsiones parciales se unifican y jerarquizan definitivamente y el placer
inherente a las zonas erógenas no genitales se vuelve “preliminar” al orgasmo.
Melanie Klein
Melanie Klein plantea que existe suficiente Yo al nacer para establecer relaciones con los
objetos:
“Existe suficiente Yo al nacer para establecer relaciones de objeto, sentir angustia y
utilizar mecanismos de defensa”. (Klein)
Como consecuencia de la noción de Yo temprano Klein describe el Yo según el tipo de
relación que establece con los objetos:
• Posición esquizoparanoide: Es un momento muy temprano del desarrollo.
El Yo se relaciona con objetos escindidos, para tolerar el sentimiento de frustración
y proyectar la agresión intolerable.
Es esquizoide por los objetos parciales (que Klein describe como Pecho Bueno y
Pecho Malo)
Es paranoide porque al proyectar su agresión en el objeto el niño se siente
perseguido por éste. Así la angustia predominante es persecutoria (fragmentación o
invasión) y los mecanismos de defensa se centran en la escisión (identificación
proyectiva, proyección temprana).
• Posición depresiva: El predominio de las relaciones con el Pecho Bueno y las
experiencias gratificantes posibilitan esta posición.
El Yo desarrolla progresivamente tolerancia a la agresión proyectada, así ya no
necesita tanto de la escisión y puede relacionarse con objetos totales.
Descubre que el objeto bueno y el objeto malo son el mismo y esto aumenta la
integración yoica.
A partir de esto, siente culpa por las agresiones a que ha sometido al objeto y
aparecen los intentos de reparación.
La culpa y la reparación producidas por la integración del yo y sus objetos puede
producir defensas maníacas que generan una falsa reparación. Predomina una
relación de control, triunfo y desprecio por los objetos.
Es importante destacar que, a diferencia del modelo de desarrollo psicosexual de Freud, las
posiciones propuestas por Melanie Klein no operan de forma lineal y esto permite que un
sujeto pueda moverse entre ellas en distintos momentos.
Fantasía inconsciente:
Para Klein, la Fantasía Inconsciente plasma el modo en cómo el niño experimenta su
cuerpo y describe la relación con sus objetos internos. Considera la fantasía inconsciente
como la matriz de todos los procesos mentales, la forma en que los instintos se expresan y
representan en la mente, el nexo entre el Ello y los mecanismos de Yo.
A través de la fantasía se accede al tipo de relación que el Yo establece con sus objetos, las
angustias que ello le produce y las mecanismos de defensa utilizados.
Organizaciones de la Personalidad (Kernberg)
ORG. ORG. ORG.
ORG. ORG.
LIMITROFE LIMITROFE LIMITROFE
NEUROTICA PSICOTICA
ALTA MEDIA BAJA
Vulnerable al Vulnerable al
estrés estrés
Intacto
Intacto,
JUICIO DE estable, criterio Estados psicóticos Estados psicóticos Pérdida del Juicio
REALIDAD social Algunos déficits transitorios transitorios de Realidad Grueso
compartido en el criterio
social
Déficit en criterio Déficit en criterio
social social
Suave – Moderada Moderado –
IDENTIDAD Consolidada Severa Patología Fragmentación
Patología Severa Patología
RELACIONES Profundas, Algunas Necesidad-
Explotadoras Fragmentadas
OBJETALES recíprocas recíprocas gratificación
Mix de defensas
ESTILO
Basadas en la en torno a la Basadas en la Basadas en la Escisión y splitting
DEFENSIVO
represión represión y la escisión escisión masivo
PREDOMINANTE
escisión
Irregular/inconsist
FUNCIONAMIENT Internalizado y Suave-moderada
ente Patología Patología severa Patología severa
O MORAL rígido patología
moderada
Significativas
Agresión peligrosa Agresión variable,
AGRESIÓN Modulada Autodirigida características
para si y para otros alta proyección
destructivas
RIGIDEZ DE LA Suave - Moderado -
Extremo Muy extremo Muy extremo
PERSONALIDAD Moderado Extremo
Ansiedades de
FOCO DE Sexualidad y Dependencia y
Agresión primitiva Agresión primitiva disolución,
CONFLICTO PPAL agresión autonomía
aniquilación
Glosario de Mecanismos de Defensas
Defensas Primitivas:
1. Escisión:
Separa activamente los sentimientos contradictorios, las representaciones del self y las
representaciones del objeto. En el aparato psíquico primitivo, permite al infante separar lo
bueno de lo malo, para preservar las experiencias positivas en compartimientos aislados (de
las negativas) y seguros. Puede ser vista como un modo básico de ordenar la experiencia.
Es la coexistencia dentro del yo de dos actitudes psíquicas contradictorias respecto a la
realidad exterior, en cuanto ésta contraria una exigencia pulsional. Estas dos coexisten sin
influirse entre ellas.
2. Identificación proyectiva:
Mecanismo que se traduce por, fantasías en las que el sujeto introduce su propia persona,
en su totalidad o en partes, en el interior del objeto para dañarlo, poseerlo y controlarlo.
Primero, se proyectan representaciones propias que son inaceptables y luego el otro se
identifica con ellas.
“Implica escindir aspectos propios de la vivencia interior y proyectarlos en otra persona, de
manera que los aspectos propios proyectados son vividos como pertenecientes a la otra
persona. Al mismo tiempo, el individuo que se sirve de la identificación proyectiva tratará a
la otra persona con el objetivo de suscitar en ella unas reacciones que estén en consecuencia
con los aspectos propios que han sido proyectados.” Las proyecciones tienden a
materializarse externamente y hacerse realidad. (Caligor et al, 2018)
3. Idealización:
Proceso psíquico en virtud del cual se llevan a la perfección las cualidades y el valor del
objeto. La identificación con el objeto idealizado contribuye a la formación y al
enriquecimiento de las instancias llamadas ideales de la persona (yo ideal, ideal del yo).
Segun Klein, la idealización constituiría, en esencia, una defensa contra las pulsiones
destructoras; iría en paralelo a la escisión llevada al extremo entre un objeto “bueno” y
dotado de todas las cualidades y un objeto malo.
4. Devaluación. Modalidad de escisión, que implica ver a los demás, o al sí mismo, como
totalmente malos, con objeto de proteger lo idealizado y evitar las ansiedades asociadas a la
pérdida del objeto ideal.
5. Control Omnipotente:
Se relaciona con la fantasía de control y de manejo sobre el objeto persecutorio proyectado
en el objeto. Está unida a la fantasía de controlar el objeto, negando el temor a la separación
y la dependencia, y favoreciendo las fantasías de reparación omnipotente.
6. Disociación:
Falla para integrar aspectos de la percepción, memoria, identidad y consciencia; ocurre
especialmente como una defensa contra el trauma. Permite a los individuos retener la
ilusión de control psicológico cuando experimentan una sensación de impotencia y de
pérdida de control sobre sus cuerpos. La experiencia se divide en compartimientos de
manera tal que no es más accesible a la consciencia, es como si no hubieran sufrido el
trauma. Los contenidos disociados existen en una serie de conciencias paralelas que se
encuentran en conflicto, por lo que se tienen que mantener separados.
Psicóticos:
1. Desdiferenciación:
Varios objetos diferentes pierden sus cualidades originales y se vuelven homogéneos. El
orden se elimina, la organización se vuelve caótica.
2. Constricción:
Repetición extremadamente persistente de pensamientos, afectos, y comportamientos.
Implica una restricción excesiva de sí mismo o de la percepción de los otros.
3. Desanimación:
Convertir un objeto animado en uno sin vida.
4. Fragmentación:
Aspectos peligrosos del sí mismo y del objeto se fragmentan, se dispersan para que ya no
resulten peligrosos.
5. Desmantelamiento:
El proceso de reducir un objeto a elementos separados que dejan de guardar relación entre
sí. Afecta a los sentidos, deja de producir integración entre estos. No hay lógica, tiempo y
espacio.
6. Encapsulamiento Autista:
Se manifiesta un proceso de aislamiento del ambiente, como una barrera de percepción que
protege. Regresan a una fase más autista y no se comunican.
7. Fusión:
Se desvanecen las fronteras entre el sí mismo y el otro.
8. Inmovilización:
Un propósito de detener el funcionamiento de la persona con tal de sobrevivir.
9. Hipocondriasis:
Se experimenta un sentimiento o impulso peligroso en un órgano particular. Es más grave
que la hipocondría porque “siente el cáncer; lo toca” por ejemplo.
10. Inversión de los Afectos:
El afecto apropiado se reemplaza por el opuesto, con frecuencia una sustitución extraña e
inapropiada (más exagerado que la formación reactiva).
11. Renegación:
El sujeto rehúsa reconocer la realidad de una percepción traumatizante. Principalmente la
ausencia de pene en la mujer; ante la ausencia del pene en la niña, los niños reniegan esta
carencia y creen a pesar de todo ver un miembro. En la medida en que se reniega la realidad
exterior, Freud ve en contraste con la represión, el primer tiempo en la psicosis. Mientras el
neurótico comienza reprimiendo las exigencias del ello, el psicótico comienza por renegar
la realidad.
Defensas “altas”
1. Supresión:
La expulsión consciente (a diferencia de la represión que es inconsciente) de la mente de
pensamientos o sentimientos inaceptables. Se “decide” conscientemente dejar conflictos a
un lado para no pensar en ellos.
2. Altruismo
La subordinación de las propias necesidades e intereses a las necesidades e intereses de
otros.
3. Sublimación:
Un proceso inconsciente por el cual las pulsiones o deseos conscientemente inaceptables
son canalizados a través de alternativas socialmente aceptables. Se canaliza a través de una
actividad más sana, como las actividades creativas o deportivas.
4. Humor:
La habilidad para reírse de sí mismo y de la situación en la que uno se encuentra. Es
también dejar de lado la situación conflictiva para que no desborde el aparato de la persona.
Defensas “Neuróticas” (centradas en la represión)
1. Represión:
Mecanismo por el cual el sujeto intenta rechazar o mantener en el inconsciente
representaciones ligadas a una pulsión, que en caso de ser satisfecha generaría algún peligro
de provocar displacer en virtud de otras exigencias. Está a la base de todos los mecanismos
neuróticos.
2. Anulación:
Mecanismo por el cual el sujeto se esfuerza en hacer como que pensamientos, palabras,
actos o comportamientos no hubieran ocurrido. Utilizando el opuesto de ellos. Frecuente en
la neurosis obsesiva. “actos compulsivos en dos tiempos, el primero es anulado por el
segundo”.
3. Proyección:
Operación en que el sujeto expulsa de sí y localiza en el otro (persona o cosa) cualidades,
sentimientos, deseos, que no reconoce o que rechaza en sí mismo.
4. Introyección:
El sujeto hace pasar, en forma fantaseada, del “afuera” al “adentro” objetos y cualidades
inherentes a estos objetos. Está próxima a la incorporación, que constituye el prototipo
corporal de aquella. En etapas tempranas se tratan de introyectar aspectos positivos de la
madre (pecho bueno).
5. Aislamiento:
Separo un sentimiento o idea de otro. Característico de la neurosis obsesiva, consiste en
aislar un pensamiento o un comportamiento de tal modo que la experiencia vivida se vea
despojada de su afecto o de sus asociaciones.
6. Somatización:
Transferencia de sentimientos dolorosos a partes del cuerpo. Los sentimientos inaceptables
y las preocupaciones emocionales solo se pueden comunicar a través de las quejas
somáticas; se expresa a través del cuerpo para no hacerlo consciente.
7. Regresión:
Retorno en sentido inverso, a partir de un punto ya alcanzado, hasta otro situado
anteriormente.
8. Negación:
Procedimiento en virtud del cual el sujeto, a pesar de formular uno de sus deseos,
pensamientos o sentimientos hasta entonces reprimidos, sigue defendiéndose negando que
le pertenezcan. Se niegan aspectos de la realidad.
9. Formación Reactiva:
Actitud psicológica de sentido opuesto a un deseo reprimido y que se ha constituido como
reacción contra este.
10. Intelectualización:
El sujeto intenta dar una formulación discursiva a sus conflictos y a sus emociones, con el
fin de controlarlos. Designa, especialmente durante la cura, el predominio otorgado al
pensamiento abstracto sobre el reconocimiento de los afectos.
11. Racionalización:
El sujeto intenta dar una explicación coherente desde el punto de vista lógico, o aceptable
desde el punto de vista moral, a una actitud, un acto, una idea o sentimiento, cuyos motivos
verdaderos no percibe.
Referencias Bibliográficas
Caligor, E., Kernberg, O., Clarkin, J., Yeomans, F. (2018) Terapia psicodinámica para la
patología de la personalidad. Bilbao: Editorial Desclée de Bouwer.
Ferretti, C. (2005) Contratransferencia: vicisitudes del encuentro entre paciente y analista.
Universidad de Chile.
Laplanche, J., Pontalis, J. (1996) Diccionario de Psicoanálisis. Buenos Aires: Paidos.
Roudinesco, E., Plon, M. (1998) Diccionario de Psicoanálisis. Buenos Aires: Paidos.
Yeomans, F., Clarkin, J., Kernberg, O. (2015) Transference-Focused Psychotherapy.
Arlington: American Psychiatric Publishing.