Aquí me tienes para servirte y colocar a tus
pies la labor en que estoy empeñado. Tú me
escogiste para ser catequista, anunciador de
tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante, soy a
menudo inconstante, pero sé que Tú me
necesitas. Gracias por confiar en mí, pequeño
servidor tuyo. Estoy pronto a cumplir esta
hermosa tarea con sencillez y modestia, amor
y fe. Quiero ser instrumento tuyo para
despertar en muchos hermanos: cariño por tu
persona, confianza en tus promesas, deseos
de seguirte como discípulo.
Bendice día a día mis esfuerzos; pon tus
palabras en mis labios, y haz que, en
comunión con mis hermanos, pueda colaborar
en extender tu Reino.
María, tu que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo, guíanos por ese mismo
camino. Amén.
Aquí me tienes para servirte y colocar a tus
pies la labor en que estoy empeñado. Tú me
escogiste para ser catequista, anunciador de
tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante, soy a
menudo inconstante, pero sé que Tú me
necesitas. Gracias por confiar en mí, pequeño
servidor tuyo. Estoy pronto a cumplir esta
hermosa tarea con sencillez y modestia, amor
y fe. Quiero ser instrumento tuyo para
despertar en muchos hermanos: cariño por tu
persona, confianza en tus promesas, deseos
de seguirte como discípulo.
Bendice día a día mis esfuerzos; pon tus
palabras en mis labios, y haz que, en
comunión con mis hermanos, pueda colaborar
en extender tu Reino.
María, tu que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo, guíanos por ese mismo
camino. Amén.
Aquí me tienes para servirte y colocar a tus
pies la labor en que estoy empeñado. Tú me
escogiste para ser catequista, anunciador de
tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante, soy a
menudo inconstante, pero sé que Tú me
necesitas. Gracias por confiar en mí, pequeño
servidor tuyo. Estoy pronto a cumplir esta
hermosa tarea con sencillez y modestia, amor
y fe.
Quiero ser instrumento tuyo para despertar en
muchos hermanos: cariño por tu persona,
confianza en tus promesas, deseos de seguirte
como discípulo.
Bendice día a día mis esfuerzos; pon tus
palabras en mis labios, y haz que, en
comunión con mis hermanos, pueda colaborar
en extender tu Reino.
María, tu que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo, guíanos por ese mismo
camino. Amén.