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Control III

Este documento resume las diferencias entre los tipos de cargos públicos según el Estatuto Administrativo chileno, incluyendo personal de planta, personal a contrata y personal a honorarios. También discute si se puede aplicar el sumario administrativo a un trabajador a honorarios y la forma correcta de notificación según la ley. Finalmente, analiza la posible responsabilidad administrativa de una fiscal si se demuestra que tuvo injerencia personal en una resolución.
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Control III

Este documento resume las diferencias entre los tipos de cargos públicos según el Estatuto Administrativo chileno, incluyendo personal de planta, personal a contrata y personal a honorarios. También discute si se puede aplicar el sumario administrativo a un trabajador a honorarios y la forma correcta de notificación según la ley. Finalmente, analiza la posible responsabilidad administrativa de una fiscal si se demuestra que tuvo injerencia personal en una resolución.
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Facultad de Derecho

Universidad de Chile
Cátedra Derecho Administrativo II
19.05.2023.
Unidad III.
Estatuto Administrativo

A. 1. ¿Cómo se clasifican los cargos públicos? Mencione las diferencias entre cada
uno de ellos.
Los cargos públicos están definidos en el Estatuto Administrativo, artículo 3, literal a:
“Cargo público: es aquel que se contempla en las plantas o como empleos a contrata en
las instituciones señaladas en el artículo 1, a través del cual se realiza una función
administrativa.” Es decir, existen dos tipos de cargos públicos; el personal de planta y el
personal a contrata.
Por un lado, la planta de personal se define el literal b del mismo artículo 3 del Estatuto
Administrativo. Acá se señala son los cargos permanentes asignados por ley a cada
institución. El personal de planta puede ocupar esa posición ya sea por su carrera dentro
de la Administración o por confianza en relación al funcionario que le otorga el cargo. Por
el otro lado está el empleo a contrata, definido en el literal c del mismo artículo, dónde se
señala que este tipo de personal es de carácter transitorio en la dotación de una
institución.
Existe además, sin embargo, una tercera categoría de personal que trabajar para el
órgano administrativo establecida en el artículo 10 del Estatuto Administrativo; la
contratación a honorarios. Este grupo, sin embargo, no es considerado un cargo público.
Debido a que esta categoría no queda cubierta por la normativa previamente referida, se
rige por el código del Trabajo, ya que este es considerado el ordenamiento supletorio por
la normativa chilena. Este régimen de trabajo debería estar destinado a cubrir cometidos
excepcionales y específicos, sin embargo, existe en Chile la costumbre de abusar de este
régimen laboral, incluso para casos en que los servicios prestados son frecuentes y
continuos.
A. 2. ¿Es aplicable el sumario administrativo al sr. Contreras? ¿Influye para la
doctrina y jurisprudencia el tiempo que lleva siendo contratado a honorarios?

El estatuto administrativo señala en su artículo 3 que se consideran cargos públicos al


personal de planta y a contrata, más no se pronuncia respecto al personal a honorarios.
La normativa a aplicar, por lo tanto, para este tercer grupo de trabajadores es el Código
del Trabajo, ya que es el régimen supletorio. El señor Contreras es personal a honorarios,
por lo tanto, se rige por el código del Trabajo, no por el Estatuto Administrativo.
La doctrina y la jurisprudencia han declarado que “El profesional, técnico o experto,
contratado a honorarios no adquiere, pues, la calidad de funcionario público; es un simple
particular al servicio de la administración Pública.” (Pantoja, 2002. p. 34.) Existe, sin
embargo, discusión en cuanto a si producto de la larga extensión en el tiempo del contrato
a honorarios podría considerarse al trabajador como funcionario público. Insumo para esta

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discusión es el dictamen E173172-2022, en el que se señala que: la contratación a
honorarios de servidores y asesores externos será para situaciones puntuales justificadas
y no reiteradas en el tiempo. Por lo tanto, un contrato a honorarios como el presente,
extendido en el tiempo, sería contrario a la ley. Mismo tema se discute en la causa
número 11500 de 2021 revisada por la cuarta sala de la Corte Suprema en la que se
discute si el contrato a honorario prolongado puede hacer valer el Estatuto administrativo.
Se puede concluir que, si bien existe una prestación continua de servicios al estado, eso
no convierte al trabajador en funcionario público, es decir, no garantiza nada. Por otro
lado, el Estatuto Administrativo es claro en su definición.
B. 1. ¿Es correcta la forma de notificación?
En el caso se señala que la forma de notificación, tanto para el señor Gaete como para el
señor Contreras fue mediante Twitter. Esta forma de notificación no es correcta.
La forma correcta se establece Título V del Estatuto Administrativo “De la responsabilidad
administrativa”, en el artículo 120, inciso segundo. Acá se señala literalmente que la forma
de notificación es personal.
En la causa número 3198 tramitada por la Primera Sala de la Corte Suprema se puede
apreciar que, declarándose nula la notificación, la jurisprudencia permite concluir que se
vuelve inaplicable los actos que de esta se desprendan. La correcta notificación de las
partes es una garantía fundamental en la administración de la justicia y el debido proceso.
B. 2. ¿Es impugnable la designación del fiscal? ¿Por qué medio?
Si, es impugnable la designación del fiscal en base al artículo 3 de la Ley Orgánica
Constitucional de Bases Generales de la administración del Estado, en el que se señala
que los actos de la administración son impugnables. En este caso, el criterio de
impugnabilidad radica en la relación previa entre la fiscal y el sujeto sobre quién recae la
investigación; Alejandro Gaete. El hecho de que la fiscal y la parte hayan compartido con
anterioridad una relación sexoafectiva priva de la imparcialidad requerida en la
investigación y puede teñir la orientación de esta misma en base a preconcepciones
improcedentes para los hechos en cuestión.
Los medios de impugnación procedentes en este caso, pueden ser diversos recursos.
Entre ellos, considero que, en cuanto a forma y tiempo, es procedente utilizar un recurso
de protección.
El recurso de protección para este caso se funda en base al artículo 19 de la Constitución,
numeral 3, en el cuál se establecen las garantías del debido proceso y está contemplado
en el artículo 20 del mismo cuerpo legal, en el cual se configura el referido recurso.
B. 3. ¿La actuación de la sra Infante podría acarrear responsabilidad en el caso de
comprobar que tuvo injerencia en la resolución administrativa por motivos
personales?
La doctrina está de acuerdo en que existen, dentro del ordenamiento legal, diferentes
tipos de responsabilidad. Javiera Meza Fuentes y Ricardo Sánchez Venegas, en su texto
“Responsabilidad administrativa del funcionario público en el estatuto administrativo”
(2003) señalan que a los funcionarios públicos se les puede atribuir responsabilidad en

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diferentes esferas; ya sean civil, penal o administrativa. Se incurre en responsabilidad
administrativa cuando se quebranta o se incurre en prohibiciones establecidas en el
Estatuto Administrativo.
En este caso cabe destacar que, si bien no hay una normativa literal que le atribuya
responsabilidad por quebrantamiento al estatuto a la señora Infante, si se puede construir
ésta integrando el conjunto de la normativa vigente. La construcción de la responsabilidad
en cuestión emana desde el principio de probidad, establecido en el artículo 3, inciso
segundo, de la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la administración del
Estado.
Jorge Riveros define probidad como “La probidad, en términos generales, es la rectitud y
moralidad a que tiene que ajustarse la conducta humana, y en lo público, la que debe
observarse en el ejercicio de funciones públicas.” (Riveros, 2019. p. 3.) En este caso, por
lo tanto, a través de principio de probidad, se le puede atribuir responsabilidad
administrativa a la fiscal Infante ya que, conociendo ella la causal de impugnación por
motivos personales con uno de los investigados, decide continuar con el procedimiento,
provocando por lo tanto inevitablemente injerencia en la resolución.
C. 1. ¿Qué tipos de recursos posee el sr. Gaete para poder objetar la medida
disciplinaria interpuesta?
El señor Gaete puede objetar la medida disciplinaria interpuesta por diferentes vías. Las
principales son los recursos que a continuación se detallarán.
En primer lugar, está el recurso de protección establecido en el artículo 20 de la
Constitución Política de la República, justificado en este caso en el numeral tercero del
artículo 19 del mismo cuerpo legal. Este recurso lo posee toda persona que vea
vulnerados alguno de los derechos fundamentales contemplados en los artículos
previamente referidos, lo cual, en el presente caso, como se puede apreciar, se cumple.
En segundo lugar, existe también la posibilidad de recurrir al recurso de reposición. Dicho
recurso se encuentra contemplado en el artículo 15 de la ley 19.880, que establece las
bases de los procedimientos administrativos que rigen los actos de los órganos de la
Administración del Estado. El fin del recurso de reposición es solicitar, ante el mismo juez
que dictó sentencia, que rectifique su propia sentencia.
Por último, el señor Gaete podría apelar a interponer un recurso de tutela laboral,
fundamentado igualmente en el artículo 19 número 3, de la Constitución Política de la
República, en base a la implicancia de la fiscal, lo cual atenta contra el debido proceso. El
procedimiento de tutela laboral es un procedimiento particular regulado en el Código del
Trabajo y tramitado ante los tribunales del trabajo. Busca esencialmente la protección de
los trabajadores ante casos de discriminación o vulneración de sus derechos en el ámbito
laboral.
C. 2. ¿Qué recursos interpondría usted y que argumentos utilizaría?
En relación a los recursos revisados anteriormente, yo considero que la vía más
recomendable es la tutela laboral.

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Lo anterior debido a que, por un lado, el recurso de reposición, si bien siempre es una
opción, no suele ser muy efectivo ya que es el mismo juez que sentencia quién revisa. Es
decir, implica que el juez identifique su propio actuar como errado, lo cual es difícil de
conseguir.
Por otro lado, Contreras recibió el correo con la notificación hace 4 meses y el plazo para
presentar un recurso de protección es de 30 días. Si bien Contreras podría intentar
acreditar que, pese a haber sido recepcionado el correo en la bandeja hace 4 meses, el
momento para comenzar a contar el plazo es desde la toma de conocimiento, perder
tiempo y recursos en esa discusión, teniendo la vía de la tutela laboral, es absurdo.
La vía de la tutela laboral, por último, considero que es la más adecuada ya que es un
procedimiento específico que se ajusta adecuadamente al caso. Es conveniente utilizar
los procedimientos especiales para los casos que califican dentro de estos, ya que tanto
en la forma como en el fondo del procedimiento buscan ser la forma más adecuada de
tramitar el conflicto para llegar a una óptima solución.

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BIBLIOGRAFÍA
Causa Nº 11500-2021, (Laboral) Unificación de Jurisprudencia, Corte Suprema - sala
Cuarta Mixta, 20-09-2022.
Causa Nº 3198/1999 (Casación). Resolución Nº 5772 de Corte Suprema, Sala Primera
(Civil) de 11 de Mayo de 2000
Riveros Reyes, Jorge. (2019) Probidad y corrupción.
Meza Fuentes, J., & Sánchez Venegas, R. (2003). Responsabilidad administrativa del
funcionario público en el estatuto administrativo (Doctoral dissertation, Universidad de
Talca (Chile). Escuela de Derecho).
Pantoja Bazuá, Rolando. (2002). Tercera Parte. La Administración Gestión. EL elemento o
recurso humano de la administración organización: jurídicamente, el Estatuto
Administrativo. pp. 1-49.

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