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Importancia de la Autoestima en Psicología

Este documento discute la autoestima, incluyendo su definición, tipos, niveles y factores que la afectan. Explica que la autoestima se refiere a la valoración positiva o negativa que hacemos de nosotros mismos y afecta nuestro bienestar y relaciones. También analiza teorías sobre la autoestima de Maslow, Rogers y Branden. Finalmente, ofrece pautas para mejorar la autoestima propia y de otros, y concluye que tener baja autoestima puede causar inseguridad e intentar constante
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Importancia de la Autoestima en Psicología

Este documento discute la autoestima, incluyendo su definición, tipos, niveles y factores que la afectan. Explica que la autoestima se refiere a la valoración positiva o negativa que hacemos de nosotros mismos y afecta nuestro bienestar y relaciones. También analiza teorías sobre la autoestima de Maslow, Rogers y Branden. Finalmente, ofrece pautas para mejorar la autoestima propia y de otros, y concluye que tener baja autoestima puede causar inseguridad e intentar constante
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Universidad de Xalapa

Ensayo primer parcial: “La autoestima”


Viridiana Peralta Ramírez

Carrera de Psicología
Séptimo Semestre
Autoconocimiento para el Ejercicio de la Psicología
Mtro. Sergio Iván Galicia Pacheco
LA AUTOESTIMA

Un factor que determinará nuestra forma de sentirnos con nosotros mismos y,


por ende, que es clave para entendernos y entender a los demás, es nuestra
autoestima. Además, ésta también afectará la manera en que nos relacionamos y
funcionamos en diferentes contextos sociales. Como dice Branden (2010): los
dramas de nuestra vida son los reflejos de la visión íntima que poseemos de
nosotros mismo.

Es decir, la autoestima es clave para el bienestar personal y para la


construcción de un autoconcepto sano, que influirá en la capacidad de poner y
aceptar límites y; asimismo, es fundamental para relacionarse con el entorno de
forma satisfactoria.

La mayoría de las personas hemos padecido, en algún punto, los estragos de una
autoestima negativa; sin embargo, para profundizar más en las implicaciones
que no tener una autoestima positiva tiene sobre el concepto que tenemos sobre
nosotros mismos, primero debemos entender qué es, si hay varios tipos y,
finalmente, entender cómo se forma y cómo podemos nutrirla.

¿Qué es la autoestima?
Al hablar de autoestima podemos hacer referencia a la valoración, ya sea positiva
o negativa, que hacemos de nosotros mismos. Ésta se caracteriza
fundamentalmente de: 1) un sentido de autoeficacia (comprendernos
competentes) y 2) un sentido de auto dignidad (tener certeza de nuestro propio
valor). Cuando carecemos de alguna de estas singularidades, nuestra autoestima
se verá mermada.

Asimismo, a través del tiempo algunos autores han descrito la


trascendencia de la autoestima para el ser humano:

 Abraham Maslow. El autor postuló la autoestima como una teoría sobre la


autorrealización.
“En realidad, las personas auto realizadas, las que han llegado a un alto
nivel de madurez, salud y autosatisfacción, tienen tanto que enseñarnos
que, a veces, casi parecen pertenecer a una especie diferente de seres
humanos.” (Maslow, 1968)

 Carl Rogers. Este autor sostenía que la raíz esencial de nuestros problemas es
ser incapaces de llegar a ser nosotros mismos. De modo que, nos detestamos e
invalidamos, considerándonos indignos de ser amados; sin embargo, Rogers
afirmaba que todos los seres humanos poseemos un “yo positivo”, al cual
constantemente inhibimos y sofocamos impidiéndonos desarrollarlo.
“Cada persona es una isla en sí misma, en un sentido muy real, y sólo
puede construir puentes hacia otras islas si efectivamente desea ser él
mismo y está dispuesto a permitírselo.” (Rogers, 1992)

 Nathaniel Branden. Branden (1995) manifestaba que: “la autoestima,


plenamente consumada, es la experiencia fundamental de que podemos llevar
una vida significativa y cumplir sus exigencias”.

Los componentes de la autoestima


Branden (2010), también menciona la presencia de tres componentes esenciales
que, de verse afectados, pueden generar alteraciones en nuestra autoestima:

 Componente cognitivo. Son los conocimientos que tenemos sobre nosotros


mismos y de los que se deriva una representación de nuestra propia persona,
que variará con respecto a nuestra madurez psicológica y nuestras
capacidades cognitivas. El autoconcepto (realidad psíquica, es decir,
construcciones mentales sobre lo que creemos que somos) juega un papel
decisivo, pues se basa en nuestras creencias sobre nosotros mismos
(convicciones y convencimientos propios).
 Componente afectivo. Dentro de éste estamos hablando de la existencia de una
autoestima con connotaciones positivas o negativas, pues implica el
sentimiento de valía que nos atribuimos y nuestro grado de autoaceptación.
 Componente conductual. Conlleva la autoafirmación a través de la tensión,
intención y decisión de actuar de manera coherente. En este sentido, nos
impulsa la búsqueda de consideración y reconocimiento de quienes nos
rodean.

Los niveles de la autoestima


Ahora bien, la mayoría de los autores y las teorías que abordan el concepto de
autoestima, mencionan dos tipos: un alta y una baja.

De acuerdo con Branden (2010) podemos presentar tres diferentes niveles


de autoestima: 1) el alta implica que contaremos con un sentido de autoeficacia y
de auto dignidad bien marcados; 2) la baja es en la que podemos carecer de
dichas características, es decir, nos sentimos inútiles como personas; y 3) es
encontrarnos en un punto medio, por lo que podemos ir y venir de sentirnos
capaces y valiosos a sentirnos inútiles. Asimismo, podemos enlistar algunas
características intrínsecas de tener autoestima alta o baja:

 Autoestima alta:
o Capacidad de tomar la iniciativa.
o Sin temor a nuevos retos.
o Apreciar sus logros.
o Resiliencia.
o Contacto y expresión de sentimientos y emociones.
o Interés por las relaciones interpersonales.
o Sentido de responsabilidad.
o Actuar con independencia.
o Capacidad para tomar decisiones.
 Autoestima baja:
o Sin iniciativa.
o Temor a nuevos desafíos.
o Demerita sus aptitudes.
o Poca tolerancia a la frustración.
o Miedo y desinterés por relacionarse.

Aspectos para el desarrollo de la autoestima


Para que podamos desplegar nuestra autoestima, debemos haber experimentado
ciertas condiciones durante nuestra infancia que promuevan un sentimiento de
satisfacción, porque de lo contrario el florecimiento de ésta no será óptimo. Los
aspectos sobre los que cimienta nuestra autoestima son:

 Vinculación. Surge del establecimiento de vínculos importantes para nosotros


(p. ej. El si tenemos o no una buena relación con nuestros padres).
 Singularidad. El respeto y reconocimiento que sentimos sobre nuestras
aptitudes o atributos que nos hacen sentir especiales.
 Poder. Implica nuestra disposición a los medios, oportunidades o capacidades
para cambiar nuestra vida de manera significativa.
 Pautas de guía. Reflejan nuestra habilidad para establecer nuestra escala de
valores, ideales, creencias y exigencias, de acuerdo a los ejemplos humanos,
filosóficos y prácticos a los que nos exponemos.

¿Cómo ayudamos a otros a mejorar su autoestima?


Roa (2013) nos describe 10 pautas para mejorar la autoestima:
1. Demostrándoles amor incondicional.
2. Afirmando sus características y cualidades positivas.
3. Enviándoles mensajes positivos.
4. Dedicándoles tiempo y trato individualizado.
5. Reconociendo sus esfuerzos, su interés y dedicación por las cosas.
6. Convirtiendo sus quejas y críticas en sugerencias y peticiones.
7. Animándoles a tener iniciativa y a hacer cosas por su cuenta.
8. Escuchándoles sin juzgarles.
9. Descubriendo su excelencia y apoyándonos en sus puntos fuertes.
10. Exigiéndoles proporcionadamente lo que saben y pueden hacer.

CONCLUSIONES
Los seres humanos somos seres sociales, lo que implica que nos desenvolvemos
dentro de grupos a los que deseamos pertenecer y, de los cuales, esperamos
reconocimiento y afirmación. Lo anterior ocurre desde que nacemos; por lo que,
de tener carencias durante nuestra infancia el desarrollo de nuestra autoestima
se verá menguado: creceremos como individuos con una autoestima baja o media
y, en cierto sentido seremos incapaces de desplegar nuestras capacidades en su
totalidad.

Crecer con una autoestima media o baja nos hace personas inseguras, temerosas
e indecisas. Nos lleva a un círculo vicioso y desgastante en el que buscamos la
gratificación a través de la aprobación de quienes nos rodean y devaluamos en el
proceso nuestro esfuerzo y habilidades. Intentar constantemente complacer a los
demás conlleva, además, la pérdida de nuestra propia identidad: estamos tan
enfocados en la reafirmación, que nos exponemos al descuido de nuestra salud
física, mental y emocional.

Irónicamente una autoestima negativa te hace correr sin descanso para


alcanzar la perfección en aspectos físicos, intelectuales, sociales, personales e,
incluso, emocionales. De aquí que nos desgastemos y caigamos en un ciclo sin fin.
Siempre es sencillo afirmar que lo único que tenemos que hacer es cambiar el
switch en nuestras cabezas, ir y mirarnos en el espejo para observar nuestras
virtudes, pero hasta ahí se queda lo fácil. Precisamente, la parte complicada es
modificar todas las creencias mal fundamentadas, sanar las cicatrices sobre las
que nos hemos basado para autoafirmarnos y, finalmente, ser capaces de
mirarnos sin el velo del miedo y recelo en los ojos para poder avanzar hacia
nuestras potencialidades.
REFERENCIAS

Branden, N. (2010) Cómo mejorar su autoestima. PAIDOS IBERICA.

Panesso Giraldo, K. & Arango Holguín, M. J. (2017) La autoestima, proceso


humano. Psyconex. 9, (14). 1-9.

Pérez Villalobos, H. (2019) Autoestima, teorías y su relación con el éxito


personal. Alternativas en Psicología. 41, 22-32.

Roa García, A. (2013) La educación emocional, el autoconcepto, la autoestima y


su importancia en la infancia. EDETANIA. 44, 241-257.

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