Guadalajara
Guadalajara es un municipio y capital del estado mexicano de Jalisco, así
como cabecera del área urbana que lleva su nombre: Zona Metropolitana de
Guadalajara.
Región:
Región Centro
Toponimia:
Su nombre proviene del árabe Wad-al-Hidjara que significa: “Río que corre
entre piedras” o “Río pedregoso”.
Reseña histórica:
Guadalajara tuvo tres asientos antes de establecerse en su sitio actual. En un
principio estuvo en la Mesa del Cerro (a la orilla de Nochistlán en la provincia
del Teúl), hoy conocida como San Juan. La fundó el 5 de enero de 1532, Juan
de Oñate quien al efecto había sido comisionado por Nuño de Guzmán. Este
deseaba contar con una ciudad que le sirviera para asegurar sus conquistas y a
la vez poderlas defender de la belicosidad de los naturales.
La Villa de Guadalajara la fundaron 42 vecinos; el nombre de Guadalajara lo
tomaron en recuerdo de Guadalajara, España, cuna de Nuño de Guzmán.
Poco duró la Villa en este sitio, con la anuencia de Guzmán, Juan de Oñate,
Miguel de Ibarra y Sancho Ortiz, el 19 de mayo de 1533, proyectaron mudarla
de lugar en donde hubiera más agua, mejores medios de comunicación y
menos tolvaneras.
Fue propósito establecerla en una estancia próxima a Tlacotán, pero ante la
protesta de Juan de Oñate, pues el sitio escogido era parte de su encomienda y
amparado en su puesto de Alcalde Mayor de la nueva villa que se le había
asignado, el 24 de mayo de 1533, se ordenó que la fundación se realizara en
las proximidades de Tonalá. Se trasladaron entonces los vecinos a ese sitio;
así, para el día 8 de agosto de 1533, Guadalajara se encontraba en su segundo
asiento.
Después de dos años de permanecer la villa en ese sitio, Nuño de Guzmán
ordenó que se fundara cerca de Tlacotán ya que esperaba el título de Marqués
del Valle de Tonalá y el grupo de peninsulares allí establecidos obstaculizaban
sus pretensiones. Antes de marzo de 1535, una vez más, cambiaron de
domicilio los vecinos a la estancia que había seleccionado. El 8 de noviembre
de 1539 el emperador Carlos V concedió escudo de armas y título de ciudad a
la nueva villa de Guadalajara.
Fue atacada furiosamente el 28 de septiembre de 1541 por los aborígenes que
habían participado en la Guerra del Mixtón. Gracias al gobernador de la
ciudad, Cristóbal de Oñate, pudieron salvarse de las furibundas acometidas de
los aborígenes. Durante el despiadado ataque invocaron a San Miguel
Arcángel y el 29 de septiembre, bajo juramento, lo proclamaron Patrón
principal de la nueva ciudad.
Pensaron entonces trasladarla al valle de Atemajac, cerca de Tonalá y
Toluquilla. Por este valle corría el río ahora conocido como San Juan de Dios
y era un sitio más seguro para ser defendido de cualquier embestida de los
naturales.
Unos se trasladaron de Tlacotán a Tonalá y otros a Tetlán en donde el 9 de
octubre de 1541 se pregonó el padrón de los nuevos vecinos.
Cristóbal de Oñate, el 5 de febrero de 1542, nombró a los integrantes del
nuevo ayuntamiento que regiría los destinos de la nueva ciudad, finalmente el
14 de febrero de 1542, se funda la ciudad en el sitio donde actualmente se
encuentra; asentándose, a más de Cristóbal de Oñate, 63 peninsulares; siendo
6 extremeños, 16 castellanos, 11 vizcaínos, 13 andaluces, 9 montañeses y 8
portugueses.
Se instaló el primer ayuntamiento de la actual Guadalajara, presidido por el
vizcaíno Miguel de Ibarra.
En el mes de agosto de 1542, llegaron a su destino las reales cédulas
expedidas por el emperador Carlos V de Alemania y I de España, en
noviembre de 1539, en las cuales concedía a Guadalajara el título de ciudad y
escudo de armas. El día 10 de agosto de 1542 se pregonaron ambas cédulas en
la plaza mayor de la novel y definitiva Guadalajara, con los honores que tales
mercedes requerían.
Por real cédula signada en Toledo el 10 de mayo de 1560, se dispuso que la
Real audiencia de la Nueva Galicia, cajas y oficinas reales se cambiasen de
Compostela a la atemajaquense Guadalajara. El 31 de agosto de 1560 se
expidió real cédula y bula que autorizaron el traslado del Obispado de
Compostela a Guadalajara.
La actual Guadalajara se formó del crecimiento y unión de tres núcleos
primitivos de población: Mezquitán, Analco y Mexicaltzingo, que en 1667 se
anexaron a la ciudad, fenómeno importante para la posterior consolidación del
municipio.
Por mandato real de fecha 18 de noviembre del año 1791, se dispuso la
fundación de la Universidad de Guadalajara en la ciudad del mismo nombre,
capital del Nuevo Reino de Galicia. La inauguración de este centro cultural
fue el 3 de noviembre de 1792, teniendo como sede el excolegio de Santo
Tomás.
En 1793 se instaló en esta ciudad la primera imprenta de la región, el 4 de
diciembre de 1786, el rey Carlos III expidió la ley que establecía el sistema
administrativo de intendencia en Nueva España, titulada “Real Ordenanza
para el Establecimiento e Instrucción de Intendentes de Ejército y Provincia en
el Reino de Nueva España”
Con base en este ordenamiento legal el antiguo Reino o Provincia de Nueva
Galicia quedó mutilado y a partir de entonces fue conocido bajo el nombre de
Intendencia de Guadalajara, teniendo como capital a la ciudad de su título.
Este nuevo sistema político-administrativo perduró hasta las primeras décadas
del siglo XIX, sufriendo algunas modificaciones y reformas hasta la
consumación de la Independencia.
Terminada la guerra de Independencia se proclamó a Jalisco como Estado
Libre y Soberano el día 21 de junio de 1823; designando a la ciudad de
Guadalajara lugar de residencia de los Poderes Estatales.
El 27 de marzo de 1824, en el Plan de División Provisional del Territorio del
Estado de Jalisco se dispuso que la ciudad de Guadalajara además de ser
capital de su respectivo departamento se denominara Capital del Estado,
conservando su título de ciudad.
Desde esa fecha Guadalajara se consolidó como centro administrativo,
político, económico y cultural de la entidad.