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FILOSOFÍA PARA TODOS
Prof. Luis Sáez Rueda
Deleuze 1 (Introducción)
Textos Ilustrativos
— BIBLIOGRAFÍA
I. OBRAS DE GILLES DELEUZE
1. Libros en solitario.
− Empirisme et subjectivité: Essai sur la Nature humaine selon Hume, Paris, PUF, 1953 [t.e.: Hugo Acevedo, Empirismo y subjetividad,
Barcelona, Granica, 1977].
− Nietzsche et la philosophie, Paris, PUF, 1962 [t.e.: Carmen Artal, Nietzsche y la filosofía, Barcelona, Anagrama, 1994 (NF)].
− La Philosophie critique de Kant: Doctrine des facultés, Paris, PUF, 1963 [t.e.: Francisco Monge, ‘La filosofía crítica de Kant (doctrina
de las facultades)’, en Spinoza, Kant, Nietzsche, Labor, Barcelona, 1974].
− Marcel Proust et les signes, Paris, PUF, 1964 [t.e.: Francisco Monge (2ª edición aumentada de 1970), Proust y los signos, Anagrama,
Barcelona, 1972].
− Nietzsche: sa vie, son ouvre, avec un expose de sa philosophie, Paris, PUF, 1965 [t.e.: Francisco Monge, Nietzsche, en Spinoza, Kant,
Nietzsche, Labor, Barcelona, 1974 (N)].
− Le Bergsonisme, Paris, PUF, 1966 [t.e.: Luis Ferrero Carracedo, El bergsonismo, Madrid, Cátedra, 1996].
− Différence et répétition, Paris, PUF, 1968 [t.e.: Alberto Cardín, Diferencia y repetición, Madrid, Ed. Júcar, 1988 (DR)].
− Spinoza et le problème de l’expression, Paris, Ed. de Minuit, 1968 [t.e.: Horst Vogel, Barcelona, Muchnik Editores, 1996].
− Logique du sens, Paris, Ed. de Minuit, 1969 [t.e.: Miguel Morey y Víctor Molina (apéndices), Lógica del sentido, Barcelona, Paidós,
1994 (LS)].
− Spinoza: philosophie practique, Paris, PUF, 1970 [t.e.: Antonio Escohotado, Spinoza: filosofía práctica, Barcelona, Tusquets, 1984].
− Francis Bacon: Logique de la Sensation, Paris, Éditions de la Difference, 1981.
− Cinéma-1: L’Image-mouvement, Paris, Éditions de Minuit, 1983 [t.e.: Irene Agoff, La imagen-movimiento: Estudios sobre cine 1,
Barcelona, Paidós, 1984].
− Cinéma-2: L’Image-temps, Paris, Éditions de Minuit, 1985 [t.e.: Irene Agoff, La imagen-tiempo: Estudios sobre cine 2, Barcelona, Paidós,
1986].
− Foucault, Paris, Éditions de Minuit, 1986 [t.e.: José Vázquez Pérez, Foucault, Barcelona, Paidós Studio, 1987 (F)].
− Le pli: Leibniz et le Baroque, Paris, Éditions de Minuit, 1988 [t.e.: José Vázquez Pérez y Umbelina Larraceleta, El pliegue: Leibniz y el
barroco, Barcelona, Paidós, 1989 (P)].
− Pericles et Verdi: La philosophie de François Châtelet, Paris, Éditions de Minuit, 1988 [t.e.: José Vázquez Pérez y Umbelina
Larraceleta, Pericles y Verdi; Valencia, Pre-textos, 1989].
− Pourparlers, 1972-1990, Paris, Éditions de Minuit, 1990 [t.e.: Jose Luis Pardo Torío, Conversaciones, Valencia, Pre-textos, 1995].
− Critique et clinique, Paris, Éditions de Minuit, 1993 [t.e.: Thomas Kauf, Barcelona, Anagrama, 1996.
2. Libros en colaboración.
Con CRESSON, A.:
− Hume, sa vie, son ouvre, avec un exposé de sa philosophie, Paris, PUF, 1952.
Con FÉLIX GUATTARI:
− L’Anti-Oedipe. Capitalisme et schizophrénie, Paris, Éditions de Minuit, 1972 [t.e.: Francisco Monge, El antiedipo. Capitalismo y
esquizofrenia, Barcelona-Buenos Aires, Paidós, 1995 (AE)].
− Kafka. Pour une litterature mineure, Paris, Editions de Minuit, 1975 [t.e.: Jorge Aguilar, Kafka. Por una literatura menor, México,
Ediciones Era, 1978].
− Politique et psychanalyse, Alençon, Des mots perdus, 1977 [t.e.: Raimundo Mier, Pólítica y Psicoanálisis, México, Ediciones
Terranova, 1980].
− Mille plateaux (capitalisme et schizophrénie), Paris, Éditions de Minuit, 1980 [t.e.: José Vázquez Pérez y Umbelina Larraceleta, Mil
Mesetas. Capitalismo y esquizofrenia, Valencia, Pre-textos, 1988 (MM)].
− Qu’est-ce que la philosophie?, Paris, Éditions de Minuit, 1991 [t.e.: Thomas Kauf, ¿Qué es la filosofía?, Barcelona, Anagrama, 1993
(QEF)].
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Con CLAIRE PARNET:
− Dialogues, Paris, Flammarion, 1977 [t.e.: José Vázques Pérez, Diálogos, Valencia, Pre-textos, 1980].
Con CARMELO BENE:
− Superpositions, Paris, Éditions de Minuit, 1979, contiene “Un manifeste de moins”, 85-131.
Con SAMUEL BECKETT:
− Quad et autre pièces pour la télévision, suivi de L’Épuisé, Paris, Éditions de Minuit, 1992. Contiene cuatro piezas de Samuel Becckett y
‘L’Epuissé’ de Deleuze, 55-106.
IDEAS CLAVE, NOCIONES NUCLEARES
1. El carácter de la filosofía y del pensamiento
[1.1] Del «hombre-sin-mundo» a la «necedad». La necedad o estupidez, falta de
relación con el problema real.
La normatividad del pensamiento está en su contacto con el mundo. A la falta de ese contacto
le llama simplemente «estupidez».
«La estupidez es una estructura del pensamiento como tal: no es una forma de equivocarse,
expresa por derecho el sinsentido del pensamiento. La estupidez no es un error ni una sarta de
errores. Se conocen pensamientos imbéciles, discursos imbéciles construidos totalmente a base
de verdades; pero estas verdades son bajas, son las de un alma baja, pesada y de plomo. La
estupidez y, más profundamente, aquello de lo que es síntoma: una manera baja de pensar. (...) Tanto en la
verdad como en el error, el pensamiento estúpido sólo descubre lo más bajo, los bajos errores y
las bajas verdades (...), el reino de los valores mezquinos o el poder de un orden establecido»
(Deleuze, Nietzsche y la filosofía, Barcelona, Anagrama, 1986).
[1.2] La filosofía, empresa de desmixtificación (frente a la necedad).
El más alto fin de la filosofía es poner en evidencia la estupidez, la falta de sentido:
«Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la
pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado ni a la Iglesia, que
tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer
. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía. Sirve para detestar la
estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene este uso: denunciar la bajeza del
pensamiento bajo todas sus formas. ¿Existe alguna disciplina, fuera de la filosofía, que se
proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar las
ficciones sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar en la mixtificación
esta mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las víctimas y
de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres
libres, es decir, hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la
moral o la religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del
pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se
interesa por todo esto? La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa
de desmixtificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofia.
Por muy grandes que sean, la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco
de filosofía que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que querrían, que respectivamente les
prohíbe, aunque sólo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su
cuenta desearía. No les son permitidos ciertos excesos, pero ¿quién, excepto la filosofía, se los
prohíbe? ¿quién les obliga a enmascararse, a adoptar aires nobles e inteligentes, aires de
pensador?» (Deleuze, Ibid., p. 149-150)
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[1.3.] La filosofía como creación de conceptos
[Texto clave. Deleuze/Guattari, ¿Qué es filosofía?, Barcelona, Anagrama, 1993]
[1.3.1.] La filosofía es creación de conceptos. «La filosofía es el arte de formar, de inventar
conceptos, de fabricar conceptos» (p. 8). «El filósofo inventa y piensa el Concepto» (p. 9). «La
filosofía, con mayor rigor, es la disciplina que consiste en crear conceptos. (...) Los conceptos no
nos están esperando hechos y acabados, como cuerpos celestes» (p. 11).
[1.3.2.] Crear conceptos y abrir el futuro (hacer mundo, nueva tierra). «No carecemos de
comunicación, por el contrario nos sobra, carecemos de creación. Carecemos de resistencia al presente.
La creación de conceptos apela en sí misma a una forma futura, pide una tierra nueva y un
pueblo que no existe todavía (…) El arte y la filosofía se unen en este punto, la constitución de
una tierra y de un pueblo que faltan, en tanto que correlato de la creación» (p. 110).
[1.3.3.] El concepto es un problema en movimiento. La idea es que un concepto no es
simple (21). Esto se explica, en primer lugar, por cuestiones muy sencillas, como por la
circunstancia de que remite a una historia y recoge distintos ecos de ella, los amalgama en una
unidad (22-24). De otro modo, recoge «una encrucijada de problemas» (24). «Cada concepto
tiene unos componentes que pueden a su vez ser tomados como conceptos. (...) En segundo
lugar, lo propio del concepto consiste en volver los componentes inseparables dentro de él:
distintos, heterogéneos y no obstante no separables, tal es el estatuto de los componentes, o lo
que define la consistencia del concepto, su endoconsistencia» (25). Lo que reúne el concepto (es
decir, sus componentes) son coordenadas intensivas.
[1.3.4.] El filósofo, en esa tarea, deviene aquello que estudia, opera en él. En
particular, deviene “pueblo” para invocar una «nueva tierra». El filosófo deviene aquello ante
lo que habla (por ejemplo, deviene indio), para que «el indio que es indio devenga él mismo algo
más y se libere de su agonía. (...) El devenir siempre es doble, y este doble devenir es lo que
constituye el pueblo venidero y la tierra nueva. La filosofía tiene que devenir no filosofía, para
que la no filosofía devenga la tierra y el pueblo de la filosofía. (...) El pueblo es interior al
pensador porque es un “devenir-pueblo” de igual modo que el pensador es interior al pueblo, en
tanto que devenir no menos ilimitado. El artista o el filósofo son del todo incapaces de crear un
pueblo, solo pueden llamarlo con todas sus fuerzas. Un pueblo sólo puede crearse con
sufrimientos abominables, y ya no puede ocuparse más de arte o de filosofia. Pero los libros de
filosofía y las obras de arte también contienen su suma inimaginable de sufrimiento que hace
presentir el advenimiento de un pueblo. Tienen en común la resistencia, la resistencia a la
muerte, a la servidumbre, a lo intolerable, a la vergüenza, al presente» (¿Qué es filosofía?, op. cit., p.
111).