Colesterol
Colesterol
La arterioesclerosis es una afección en la cual placa se acumula dentro de las arterias. Placa es una
sustancia pegajosa compuesta de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la
sangre. Con el tiempo, esta placa se endurece y angosta las arterias. Eso limita el flujo de sangre rica
en oxígeno.
Enfermedad de las arterias coronarias. Estas arterias llevan sangre a su corazón. Cuando se
bloquean, usted puede sufrir una angina de pecho o un ataque cardíaco
Enfermedades de las arterias carótidas. Estas arterias llevan sangre a su cerebro. Cuando se
bloquean, usted puede sufrir un ataque cerebral
Enfermedad arterial periférica. Estas arterias están en sus brazos, piernas y pelvis. Cuando se
bloquean, usted puede sufrir adormecimiento, dolor y a veces infecciones
En general, la arterioesclerosis no presenta síntomas hasta que una arteria se estrecha demasiado o
por completo. Mucha gente no sabe que la sufre hasta que tiene una emergencia médica.
Un examen físico, diagnóstico por imágenes y otro tipo de pruebas diagnósticas puede revelar si
usted la sufre. Los tratamientos pueden desacelerar el avance de acumulación de placa. Su médico
puede también recomendar procedimientos como la angioplastía para abrir las arterias o cirugía en
las arterias coronarias o carótidas. Un cambio en el estilo de vida también puede ayudar. Esto
incluye seguir una dieta sana, hacer ejercicio con regularidad, mantener un peso saludable, dejar de
fumar y manejar el estrés.
Escrito por
Christian Pérez
El colesterol es un producto químico generado internamente por el hígado, y
que, en sí, es necesario para el correcto funcionamiento de ciertas hormonas, de
los ácigos digestivos y de las estructuras corporales.
Sobre éstos debemos saber que el colesterol LDL se deposita en las arterias,
aumentando por tanto los diferentes riesgos coronarios, mientras que el HDL
elimina el colesterol de las arterias.
Tener el colesterol alto, y no poner remedio para poder bajarlo, significa que
estamos en riesgo de que éste ocasione importantes y graves problemas de salud,
como pueden ser las enfermedades cardiovasculares o la arteriosclerosis. De
hecho, tener mucho colesterol malo puede aumentar la probabilidad de padecer
un accidente cerebrovascular, una cardiopatía y otro problemas relacionados.
Debemos tener consideración además que aquellas personas que son fumadoras,
con tensión sanguínea alta, con problemas tanto de diabetes como de obesidad,
potencian la capacidad lesiva del colesterol malo.
Hinchazón de extremidades.
Agitación cuando nos movemos.
Pérdidas de equilibrio y mareos.
Dolor en el pecho.
Dolor de cabeza.
Visión borrosa.
Ataque al corazón provocado por el estrechamiento de las arterias
coronarias.
Accidente cerebro-vascular provocado por un coágulo de sangre.
Como vemos, lo mejor para prevenir las posibles consecuencias de unos niveles
altos de colesterol es disfrutar de una vida sana, basada en el seguimiento de una
dieta saludable y equilibrada, así como practicar ejercicio físico cada día o al
menos tres veces por semana.
Evita el tabaco
¿Sabías que el tabaco, si bien es cierto que no aumenta los niveles de colesterol,
sí es capaz de reducir el colesterol HDL (o bueno)? Por ello es aconsejable
reducir el número de cigarrillos que fumas diariamente, hasta conseguir
eliminarlo por completo de tu día a día.
Aceites: opta por incluir aceite de oliva y aceite de girasol en tu dieta, pero
sin someterlas a cocción para que no pierdan sus virtudes y propiedades.
Frutos secos: come cada día un puñado (en torno a los 25 gramos) de
determinados frutos secos, como por ejemplo nueces, almendras y
cacahuetes (eso sí, naturales y nunca fritos).
Ni qué decir que, tal y como opinan muchos expertos, lo más recomendable
siempre desde un primer momento es tratar de mantener una vida sana, con una
alimentación equilibrada rica en fruta y verduras, y practicar ejercicio físico de
forma regular.
A continuación te ofrecemos un ejemplo de cómo podría ser una dieta ideal para
disminuir los niveles elevados de colesterol, optando por alimentos que ayudan a
conseguirlo.
Desayuno
Un yogur desnatado
Una manzana o un puñado de nueces
Comida
Merienda
Cena
El colesterol es una grasa (también llamada lípido) que el cuerpo necesita para funcionar
apropiadamente. Demasiado colesterol malo puede aumentar la probabilidad de padecer una
enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y otros problemas.
El término médico para los niveles altos de colesterol en la sangre es trastorno lipídico,
hiperlipidemia o hipercolesterolemia.
Causas
Hay muchos tipos de colesterol. Los siguientes son los más nombrados:
Lipoproteína de alta densidad (colesterol HDL); con frecuencia llamado colesterol "bueno"
Lipoproteína de baja densidad (colesterol LDL); con frecuencia llamado colesterol "malo"
Para muchas personas, los niveles de colesterol anormales se deben en parte a un estilo de vida
malsano. Esto a menudo incluye el consumo de una alimentación rica en grasa. Otros factores del
estilo de vida son:
Tener sobrepeso
Falta de ejercicio
Diabetes
Enfermedad renal
Disbetalipoproteinemia familiar
Hipercolesterolemia familiar
Hipertrigliceridemia familiar
El tabaquismo no causa niveles de colesterol más altos, pero puede reducir el colesterol HDL
(bueno).
¿Qué es el colesterol?
El colesterol es una sustancia similar a la grasa e indispensable para la vida. Se encuentra en las
membranas celulares de nuestros organismos, desde el sistema nervioso al hígado y al corazón. El
cuerpo necesita colesterol para fabricar hormonas, ácidos biliares, vitamina D, y otras sustancias. Sin
embargo, el aumento del colesterol en la sangre y su depósito en las arterias puede ser peligroso y
producir ateroesclerosis (estrechamiento o endurecimiento de las arterias por depósito de colesterol
en sus paredes).
Una parte importante del colesterol de nuestro organismo se produce en el hígado. El resto es
aportado a través de la dieta y del colesterol presente en la bilis, parte del cual se vuelve a absorber
en el intestino.
El colesterol es insoluble en los medios acuosos, por lo que se transporta en las lipoproteínas,
constituidas por una parte lipídica o acuosa y otra proteica. Existen dos tipos diferentes de
lipoproteínas que trasportan el colesterol en la sangre:
Lipoproteínas de baja densidad o LDL, que también se conocen como colesterol “malo”. Son las
lipoproteínas encargadas de transportar el colesterol a los tejidos para su utilización, incluyendo las
arterias. La mayor parte del colesterol en sangre es colesterol LDL (c-LDL). Cuanto mayor sea el
nivel de colesterol LDL en sangre, mayor es el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Lipoproteínas de alta densidad, o HDL, también conocidas como colesterol “bueno”, porque son las
encargadas de recoger el colesterol de los tejidos y transportarlo al hígado para su eliminación a
través de la bilis. Un nivel bajo de colesterol HDL (c-HDL) aumenta el riesgo de enfermedad
cardiovascular.
Son varias las causas que pueden elevar los niveles de colesterol. Algunas de ellas no se pueden
modificar, pero la mayoría sí pueden cambiarse.
Causas que no se pueden cambiar
Herencia. La cantidad de colesterol LDL que fabrica su cuerpo y la rapidez con que se elimina viene
determinada
en parte por los genes. El colesterol elevado puede afectar a familias enteras. Sin embargo, existen
medidas para bajarlo.
Edad y sexo. El colesterol empieza a elevarse hacia los 20 años y continúa subiendo hasta los 60 o
65 años. El colesterol en los hombres tiende a ser más alto antes de los 50 años que el de las mujeres
con esa misma edad. Pero después de los 50 ocurre lo contrario. Los niveles de colesterol LDL en las
mujeres tienden a subir con la menopausia.
Dieta. Tres nutrientes de la dieta pueden elevar los niveles de colesterol LDL:
– Grasa saturada, un tipo de grasa que se encuentra en los alimentos de origen animal y en algunos
aceites vegetales como el de palma, palmiste y coco.
– Ácidos grasos “trans”, se encuentran principalmente en alimentos elaborados con aceites y grasas
hidrogenadas (página 35) como bollería
Es importante saber que las grasas saturadas dentro de su dieta son las que más suben los niveles de
su c-LDL. Dietas con demasiada grasa saturada, ácidos grasos “trans” y colesterol son la principal
causa de aumento de colesterol en sangre. Y contribuyen de manera determinante en el elevado
número de infartos de miocardio.
Sobrepeso. El exceso de peso tiende a aumentar su colesterol LDL. También aumenta los
triglicéridos y baja el colesterol HDL. Perdiendo algunos kilos cuando hay sobrepeso ayudamos a
bajar el colesterol LDL y los triglicéridos, y al mismo tiempo subimos el colesterol HDL.
El aumento en las cifras de colesterol en sangre y su depósito en las arterias origina la enfermedad
ateroesclerótica cardiovascular que es la principal causa de mortalidad. La enfermedad
ateroesclerótica incluye la enfermedad coronaria (angina e infarto de miocardio), cerebrovascular
(infarto cerebral o ictus) y la enfermedad arterial periférica (claudicación o dolor en las piernas). El
colesterol elevado es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular, junto con el tabaco, la
hipertensión arterial y la diabetes mellitus.
Parte del exceso de colesterol puede depositarse en la pared arterial. Con el tiempo, va aumentando y
forma la placa de ateroma. La placa puede estrechar los vasos y los hace menos flexibles, lo que
produce la ateroesclerosis o endurecimiento de las arterias.
Este proceso puede suceder en los vasos sanguíneos de cualquier parte del cuerpo, incluyendo las
arterias del corazón (arterias coronarias). Si las arterias coronarias se bloquean por la placa de
ateroma se impide que la sangre lleve el oxígeno y los nutrientes suficientes al músculo cardiaco.
Esto produce dolor en el pecho o angina. Algunas placas con mucho colesterol se hacen inestables,
tienen una fina cubierta y pueden romperse, liberando colesterol y grasa en el torrente sanguíneo, lo
que puede causar un coágulo o trombo sobre la placa que impide el flujo de la sangre en la arteria
causando un infarto de miocardio.
Son grasas que se encuentran en determinados alimentos y también se producen en el hígado. Los
triglicéridos circulan en la sangre mediante unas lipoproteínas que se producen en el intestino y en el
hígado y se transportan a los tejidos donde se utilizan como una reserva de energía para cubrir las
necesidades metabólicas de los músculos y el cerebro. Las primeras, se encargan de transportar los
triglicéridos de los alimentos que son absorbidos, y las segundas transportan los triglicéridos que
sintetiza el hígado.
Las causas más frecuentes de aumento de los triglicéridos son el sobrepeso / obesidad, el exceso de
alcohol, la inactividad física, una dieta muy alta en hidratos de carbono (60% o más de las calorías)
especialmente si son refinados y fumar.
También existen causas genéticas de aumento de los triglicéridos, en ocasiones asociadas con
aumento de colesterol:
Hipertrigliceridemia Familiar
Disbetalipoproteinemia
Hiperquilomicronemia
Para reducir los niveles de triglicéridos en la sangre: hay que controlar el peso, mantenerse activo, no
fumar, limitar la ingesta de alcohol y limitar los azúcares y las bebidas azucaradas. A veces se
necesita también medicación.
Colesterol total
Colesterol LDL
Colesterol HDL
Triglicéridos
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Carnes rojas.
Productos de confitería.
Yema de huevo.
Lácteos descremados.
Aceite de oliva.
Carnes magras.
Pescado azul.
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o 3
o 4
o 5
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¿Qué es el colesterol?
El colesterol es una sustancia grasa natural presente en todas las células
del cuerpo humano necesaria para el normal funcionamiento del organismo.
La mayor parte del colesterol se produce en el hígado, aunque también se obtiene a través de algunos
alimentos.
Definamos su función:
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Tipos de colesterol
La sangre conduce el colesterol desde el intestino o el hígado hasta los órganos que lo necesitan y lo
hace uniéndose a partículas llamadas lipoproteínas. Existen dos tipos de lipoproteínas:
De baja densidad (LDL): se encargan de transportar nuevo colesterol desde el hígado a todas la células
de nuestro organismo.
De alta densidad (HDL): recogen el colesterol no utilizado y lo devuelve al hígado para su
almacenamiento o excreción al exterior a través de la bilis.
1. Colesterol malo: el colesterol al unirse a la partícula LDL se deposita en la pared de las arterias y forma
las placas de ateroma.
2. Colesterol bueno: el colesterol al unirse a la partícula HDL transporta el exceso de colesterol de nuevo al
hígado para que sea destruido.
¿Por qué es un factor de riesgo?
Si sus niveles en sangre se elevan producen hipercolesterolemia. Está demostrado que las personas
con niveles de colesterol en sangre de 240 tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio
que aquellas con cifras de 200.
Cuando las células son incapaces de absorber todo el colesterol que circula por la sangre, el sobrante se
deposita en la pared de la arteria y contribuye a su progresivo estrechamiento originando la
arterosclerosis.
Si un enfermo de ateromatosis mantiene muy bajos sus niveles de colesterol en sangre puede lograr que
ese colesterol pase de la pared arterial nuevamente a la sangre y allí sea eliminado. Por ello, se
recomienda a los pacientes que han sufrido infarto de miocardio o accidente cerebral que
mantengan cifras muy bajas de colesterol para intentar limpiar así sus arterias.
Hipercolesterolemia y dislipemia
La hipercolesterolemia no presenta síntomas ni signos físicos, así que su diagnóstico sólo puede
hacerse mediante un análisis de sangre que determine los niveles de colesterol y también de los
triglicéridos. Es conveniente que las personas con riesgo de padecer una dislipemia (alteración de los
niveles normales de estas grasas), que tengan familiares con cardiopatía isquémica y otras enfermedades
cardiovasculares, se sometan a esta prueba desde edades tempranas.
¿Cuáles son los niveles normales de colesterol y
triglicéridos?
Colesterol total
Normal: menos de 200 mg/dl
Normal-alto: entre 200 y 240 mg/dl. Se considera hipercolesterolemia a los niveles de colesterol total
superiores a 200 mg/dl.
NOTA: Esta recomendación no significa que la cifra normal de LDL deba rondar los 100 mg/dl. En algunos
casos, el nivel deseable de LDL puede ser incluso menor de 70 mg/dl.
Colesterol HDL
Normal: superior a 35 mg/dl en el hombre y 40 mg/dl en la mujer
Triglicéridos
Normal: menos de 150 mg/dl
Normal-alto: entre 100 y 500 mg/dl. Se considera hipertrigliceridemia a los niveles de triglicéridos
superiores a 150-200 mg/dl.
Con una alimentación equilibrada y sin grasas saturadas. La dieta mediterránea es la idónea porque su
aporte de grasas proviene fundamentalmente de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados
presentes en el pescado y los aceites de oliva y de semillas. También es importante el consumo de
vegetales, legumbres, cereales, hortalizas y frutas.
Haciendo un programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación…), a intensidad
moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y desarrollado de manera regular (tres a
cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los
niveles de triglicéridos.
Una vez diagnosticada la dislipemia, y si la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles por si
solos, el médico optará por un tratamiento con fármacos. La elección de los fármacos depende de la
anomalía dominante: elevación del LDL (colesterol malo); elevación de los triglicéridos; o niveles elevados
en ambos casos. Algunos de los fármacos para pacientes con colesterol elevado son:
Estatinas
Resinas de intercambio
Fitosteroles
Fibratos
Ezetimibe
Nunca se deben suspender la dieta ni los fármacos hasta que el médico lo indique.
Colesterol en la mujer
Durante el embarazo. Suele ser normal que la mujer sufra una alteración de los niveles lipídicos en
sangre. Las embarazadas deben controlar sus cifras de colesterol y extremar el cuidado si son pacientes
con hiperlipidemias previas.
Durante la menopausia. Se producen alteraciones en el patrón lipoprotéico relacionado con el descenso
de los estrógenos: disminuye el HDL (colesterol bueno) y aumentan el colesterol total y el LDL (colesterol
malo). Los médicos recomiendan la terapia hormonal sustitutoria (estrógenos y progesterona) o la terapia
hormonal de estrógenos. Ambos tratamientos reducen las molestias habituales de la menopausia y
previenen la osteoporosis. Además, en ocasiones, también pueden elevar ligeramente el HDL (colesterol
bueno) y reducen el colesterol total.
Colesterol y otros factores de riesgo
Colesterol y Diabetes. La diabetes (tipo I y tipo II) puede aumentar las cifras de colesterol. De hecho, los
niveles de colesterol deseables en los diabéticos son más bajos que en la población general.
Colesterol y Obesidad. Los pacientes obesos suelen tener hipertrigliceridemia y un nivel bajo
de HDL(colesterol bueno). Bajar de peso produce un aumento de los niveles de HDL, una reducción de
los niveles de triglicéridos, mejor tolerancia a la glucosa, disminución de los niveles de insulina y ácido
úrico, y descenso de la tensión arterial.
Colesterol y Sedentarismo. El ejercicio es una de las recomendaciones generales para el tratamiento y
la prevención de la hipercolesterolemia. Entre las consecuencias positivas del ejercicio físico sobre el
organismo destaca la mejora de la capacidad pulmonar, del sistema cardiovascular y de los niveles de
colesterol y de tensión arterial.
Colesterol y Alcohol. El consumo excesivo de alcohol causa hipertrigliceridemia.
El colesterol alto afecta eal corazón y los vasos sanguíneos, y aumenta el riesgo de
desarrollar enfermedad cardiovascular (CVD). El colesterol alto causa la formación
de depósitos de grasa (conocidos como placas) dentro de los vasos sanguíneos.
Con el tiempo, los vasos sanguíneos que irrigan el corazón pueden volverse tan
estrechos que no pueden llevar el oxígeno suficiente al músculo cardiaco,
particularmente al esforzarse. Esto puede provocarle dolor de pecho (angina). Si se
rompe una placa de grasa, puede causar un coágulo de sangre que puede bloquear
el flujo sanguíneo al corazón (ataque cardíaco) o al cerebro (accidente
cerebrovascular).
Tipos de colesterol
El colesterol se transporta por el cuerpo junto con una proteína de la sangre. Esta
combinación de grasa y proteína se llama lipoproteína. Hay diferentes tipos de
lipoproteínas, según cuánta grasa haya en relación a la proteína.
Las mujeres suelen tener niveles de HDL más altos que los hombres. La actividad
física puede aumentar la HDL.
La mayor parte del colesterol del cuerpo (alrededor del 70 por ciento) se transporta
como lipoproteína de baja densidad (LDL). Principalmente, contiene grasa con poca
proteína. La LDL transporta colesterol desde el hígado a las células. Los niveles
altos de LDL aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular porque la
LDL hace que el colesterol aumente en los vasos sanguíneos. La LDL a menudo
suele llamarse colesterol “malo”.
Triglicéridos
Los triglicéridos son un tipo diferente de grasa, que mayormente proviene de las
grasas que usted consume. La energía de las comidas que no se usa de inmediato
se convierte en triglicéridos y es transportada a las células adiposas para su
almacenamiento. Esto le proporciona una fuente importante de energía
almacenada.
Tener un nivel alto de colesterol total es un factor de riesgo para problemas futuros
de salud. Sin embargo, es importante considerar las cantidades relativas de HDL y
LDL. Esto suele llamarse relación colesterol total/HDL (CT:HDL). Su objetivo debe
ser tener un nivel alto de HDL y un nivel bajo de LDL (una relación baja de
colesterol total/HDL).
Es posible que solo descubra que tiene colesterol alto si desarrolla síntomas de
enfermedad del corazón. Algunas veces, pueden desarrollarse parches amarillos
(llamados xantomas) alrededor de los ojos o en cualquier otro lugar sobre la piel.
Estos son depósitos de colesterol y pueden mostrar que tiene colesterol alto.
Existen algunos factores que pueden contribuir para que tenga colesterol alto. Entre
ellos están:
una dieta con alto contenido de grasas saturadas;
falta de ejercicio; el ejercicio puede aumentar los niveles de HDL;
obesidad (IMC de 30 o más);
edad y sexo; los niveles de colesterol generalmente aumentan con la edad, y los
hombres menores de 55 años son más propensos a estar afectados que las
mujeres, pero después de los 55 años, las mujeres son más propensas a verse
afectadas;
beber más de la cantidad diaria recomendada de alcohol;
fumar
El colesterol alto a veces puede ser causado por una enfermedad que afecta a su
familia, llamada “hipercolesterolemia familiar”. Alrededor de una de cada 500
personas tienen esta enfermedad. No es causada por un estilo de vida poco
saludable sino que pasa de padres a hijos a través de un gen anómalo.
También existen los kits para medir el colesterol en el hogar pero no son muy
precisos. Consulte a su farmacéutico sobre el resultado que obtuvo si elije usar un
kit.
Su médico de cabecera debe controlar sus niveles de colesterol todos los años si
tiene enfermedad cardiovascular. Si tiene riesgo alto de tener una enfermedad
cardiovascular o tiene antecedentes familiares de colesterol alto, su médico de
cabecera debe controlar su colesterol. Además, le explicará cada cuánto debería
controlarse.
Hay dos formas de ayudar a reducir el colesterol alto. La primera es con cambios en
el estilo de vida, que incluyen: cambiar la dieta, controlar el peso y aumentar el
ejercicio. La segunda es combinar los cambios en el estilo de vida con
medicamentos para reducir el colesterol.
Autoayuda
Comer sano puede reducir el colesterol. Su dieta debe tener pocas grasas saturadas
en particular, y poca grasa en general. Las galletitas, las tortas, los productos de
pastelería, las carnes rojas, el queso duro y la mantequilla suelen tener mucha
cantidad de grasas saturadas, por lo tanto, reduzca el consumo de estos productos.
Algunos alimentos contienen colesterol. Estos incluyen los huevos, las gambas y los
menudillos como el hígado y los riñones. Este tipo de colesterol se conoce como
colesterol dietario y tiene un efecto mucho más bajo sobre el colesterol en sangre
que la grasa saturada de la dieta. Puede reducir estos alimentos si su médico de
cabecera se lo recomienda.
Si tiene sobrepeso, bajar el exceso de peso puede reducir los niveles de LDL y
aumentar los niveles de HDL. Aumentar la actividad física puede mejorar los efectos
de la reducción de colesterol de su dieta.
Dado que el colesterol alto puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad del
corazón, debe reducir cualquier riesgo adicional de desarrollarla, por ejemplo,
dejando de fumar.
Medicamentos
El principal grupo de medicamentos para reducir el colesterol son las estatinas. Las
estatinas disponibles incluyen la simvastatina, atorvastatina, fluvastatina,
pravastatina y rosuvastatina. Estas reducen la producción del colesterol en el
hígado. Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios como indigestión y
dolores musculares.
Puede prevenir el colesterol alto si mantiene un peso saludable y come una dieta
con pocas grasas saturadas. Trate de incluir al menos dos porciones de pescado, de
los cuales al menos uno debe ser un pescado graso como la caballa o el salmón. No
tiene necesidad de tomar suplementos de omega 3 ni de comer margarinas,
yogures u otros alimentos que contengan estanoles o esteroles vegetales. No debe
fumar ni beber demasiado alcohol, y debe hacer ejercicio regularmente. Sin
embargo, si en su familia hay antecedentes de colesterol alto, puede ser difícil
prevenir que también lo tenga usted.
l colesterol es una sustancia que se encuentra en el organismo encargada de regular funciones como
la formación de los ácidos biliares o algunos tipos de hormonas. Aunque es necesario, si su presencia
en sangre está por encima de los niveles considerados normales, produce hipercolesterolemia, un
factor de riesgo de determinadas enfermedades cardiacas.
Los expertos señalan que esta enfermedad se puede evitar si se lleva un estilo de vida saludable, que
incluya deporte, y una alimentación equilibrada, como la dieta mediterránea.
De hecho, una de las primeras indicaciones que se suele dar cuando un paciente tiene el colesterol
alto es cambiar la dieta. “Los alimentos más eficaces para reducir los niveles de colesterol en la
sangre son aquellos que tienen una elevada cantidad de fibra soluble y peptina porque se unen al
colesterol en el intestino favoreciendo su eliminación mediante las heces”, explica Sergio Caja,
doctor en biología molecular del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en
Madrid, formado en Nutrición y Gestión Científica por el Instituto de Empresa.
El experto señala que además, los alimentos deben ser ricos en ácidos grasos poliinsaturados, ya que
estos disminuyen los niveles de colesterol, deben tener estanoles y esteroles, que son unos
compuestos vegetales que impiden la absorción del colesterol a nivel del intestino. “Finalmente,
deben contener antocianinas que favorecen una menor producción de colesterol en el cuerpo”, añade.
Aunque no hay un único alimento que tenga todas estas características en cantidades tan importantes
para que por sí solo pueda ser la clave en la reducción del colesterol, existen una amplia variedad
que poseen algunas de las características citadas y por tanto deberían consumirse habitualmente, tal
y como indica Caja:
1) El aguacate
Nueve estudios clínicos han observado que incluir aguacate en la dieta, especialmente en aquellos
que tienen hipercolesterolemia, favorece la disminución de los niveles de colesterol total entre un 9 y
un 45 por ciento, así como del colesterol LDL.
“Aunque la razón no está muy clara se sabe que tienen un alto contenido en fibra, lo que disminuye
su absorción, y como son muy ricos en ácidos grasos poliinsaturados reducen los niveles de LDL.
Por otro lado, el aguacate es la fruta que más estanoles y esteroles posee, lo que favorece una menor
absorción intestinal de colesterol. Consumir entre medio y un aguacate y medio diario durante la
comida principal puede ser una herramienta muy eficaz si se quiere disminuir el colesterol”,
recomienda el experto.
Aguacate
Los cereales integrales también ayudan a regular el colesterol. De hecho, Caja menciona que existen
varios trabajos de investigación en los que se ha relacionado el consumo de cereales integrales con la
reducción de los niveles de colesterol. ¿Y qué cereal es mejor tomar? El experto recomienda la
avena, ya que es el más eficaz y tras consumirla seis semanas disminuye el colesterol LDL.
“La incorporación en la dieta de unos 70-100 gramos de avena todos los días, por ejemplo en el
desayuno, aporta el 63 por ciento de la dosis diaria recomendada de fibra, lo que favorece muy
significativamente la reducción de los niveles de colesterol. Además se deben incorporar otros
cereales integrales en la dieta, como por ejemplo pan, pasta o arroz integrales”, especifica.
Panes
“Es muy interesante que alimentos vegetales con un elevado porcentaje de grasa tengan la habilidad
de regular el perfil de colesterol tan bien como lo hacen los frutos secos”, afirma Caja, quien señala
que entre frutos secos como son las nueces, almendras, pistachos o la nuez de Brasil destaca la nuez
de macadamia.
“Por un lado, este sabroso fruto seco, reduce los niveles de LDL en un 4 por ciento, mientras que
aumenta el colesterol HDL en un 7 por ciento tras cuatro semanas de tomarlo en la dieta. Se
recomienda un consumo a diario de un puñado (unos 40 gramos) de frutos secos tostados sin sal,
especialmente durante el desayuno”.
Avellanas
4) Legumbres
Las legumbres son muy ricas en fibra lo que favorece una disminución en la absorción de colesterol
LDL. Las lentejas además de reducir el LDL aumentan el HDL lo que es muy beneficioso para la
salud del corazón.
Otras leguminosas, como los guisantes, disminuyen los niveles de colesterol total en un 5 por ciento
y de LDL en un 8. Sin embargo, la soja es la legumbre que más reduce los niveles de colesterol. “Su
consumo principalmente en forma de haba o como producto derivado (leche o tofu), tiene la
habilidad de bajar el colesterol total en un 11 por ciento y el LDL entre el 5 y el 25 por ciento, lo que
junto con su capacidad de aumentar los niveles de HDL favorece muy positivamente la salud del
corazón".
Legumbres
5) Verdura
Las verduras de hoja verde, como son las espinacas, reducen los niveles de colesterol, especialmente
cuando la dieta es muy rica en grasa, ya que favorecen una mayor eliminación de colesterol en las
heces.
Por otro lado, estas verduras contienen un porcentaje elevado de estanoles y esteroles lo que también
hace que haya una menor absorción intestinal de colesterol. Otras verduras, como el brócoli, tienen
un efecto muy beneficioso para los hipercolesterolémicos, entre otras cosas debido a sus altos
niveles de fibra.
Espinacas
Algunos alimentos muy ricos en omega-3 son las semillas de lino, o de chía, espinaca, rábano,
alfalfa germinada; algunas legumbres geminadas y por supuesto los aceites de semillas o los frutos
secos, por citar algunos ejemplos.
Otros inhibidores de la enzima que se encarga de la producción de colesterol son los licopenos, o una
serie de compuestos químicos que forman parte de algunos alimentos como la guayaba, la sandía, el
tomate (especialmente en el tomate secado al sol) o el pomelo. Éstos reducen los niveles de
colesterol en torno al 10 por ciento. Por tanto, la cantidad de licopeno recomendada está entre 25 y
35 miligramos por día (cien gramos de tomate seco, por ejemplo, contienen 45 miligramos).
Semillas de chía
Por último, Caja especifica que algunas frutas, verduras y otros productos de origen vegetal
contienen una alta concentración de ciertos pigmentos denominados antocianinas, que dan
coloraciones del rojo al naranja y del azul al púrpura.
Lo interesante es que algunos estudios han observado que incorporar antocianinas tiene la capacidad
de disminuir los niveles de colesterol LDL entre el 16 y el 25 por ciento en individuos con
hipercolesterolemia y este efecto sólo es específico en estos individuos.
“En otras palabras, el cuerpo en presencia de antocianinas produce menos colesterol. Algunos
alimentos que contienen estos compuestos son las frambuesas, las moras, los arándanos, las cerezas,
el acai o la piel de la berenjena. Los hipercolesterolémicos deben consumir unos 100 gramos por día
de alimentos ricos en antocianinas”, concluye.
Frambuesas
¿Qué es el colesterol?
El colesterol es una sustancia cerosa que el cuerpo usa para proteger
los nervios, fabricar tejidos celulares y producir ciertas hormonas. El
hígado produce todo el colesterol que el cuerpo necesita. El cuerpo
también obtiene colesterol directamente de los alimentos que uno
come (como huevos, carnes y productos lácteos). El exceso de
colesterol puede tener un impacto negativo en la salud.
Fumar cigarrillos.
Presión arterial alta.
Diabetes.
Edad avanzada.
Tener un familiar directo (padre o hermano) que ha sufrido enfermedades
cardíacas.
Tener exceso de peso u obesidad.
Inactividad.
Trate de comer menos alimentos con grasas saturadas (como carne roja y la
mayoría de los productos lácteos). Opte por grasas saludables, como las que se
encuentran en las carnes magras, aguacates, nueces y productos lácteos bajos
en grasa. Manténgase alejado de los alimentos que contienen grasas trans
(tales como alimentos fritos y envasados). Busque alimentos ricos en ácidos
grasos omega-3. Estos alimentos incluyen el salmón, el arenque, las nueces y
almendras.
Su rutina de ejercicios puede ser sencilla. Cualquier cosa que le impida estar
inactivo sirve. Camine. Vaya a una clase de yoga. Vaya en bicicleta al trabajo.
Incluso podría tratar de inscribirse en un deporte de equipo. Trate de hacer 30
minutos de actividad todos los días. Esto ayuda a elevar el colesterol HDL,
“colesterol bueno”.
COLESTEROL HDL,
COLESTEROL LDL Y
TRIGLICÉRIDOS
Autor Dr. Pedro Pinheiro Actualizado Mayo 12, 2017
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El colesterol es un tema que muchas personas han oído hablar, pero pocos son los
que realmente conocen el tema. ¿Quién nunca ha oído hablar sobre los términos:
colesterol bueno, colesterol malo, colesterol alto, colesterol bajo, HDL, LDL,
VLDL y triglicéridos?
¿Qué es el colesterol?
¿Qué es la aterosclerosis?
¿Qué es la dislipemia?
¿Cuáles son los tipos de colesterol?
¿Cuál es el colesterol bueno?
¿Cuál es el colesterol malo?
¿Cuáles son las consecuencias de un colesterol alto?
¿Cuáles son los síntomas del colesterol alto?
¿Tener colesterol HDL alto es prejudicial a la salud?
¿Cuál es el mejor tratamiento para el colesterol alto?
Después de leer este texto, asegúrate de leer también nuestro texto sobre
colesterol y dieta:DIETA PARA BAJAR EL COLESTEROL.
¿QUÉ ES EL COLESTEROL?
Mucho se escucha sobre el colesterol bueno y malo, pero poco se explica sobre
su verdadero significado.
TIPOS DE COLESTEROL
Como es una sustancia grasa, el colesterol no se disuelve en la sangre, de la
misma manera que las gotas de aceite no se disuelven en agua. Entonces, para
viajar por el torrente sanguíneo y llegar a los tejidos periféricos, el colesterol
necesita un portador. Esta función pertenece a las lipoproteínas que se producen
en el hígado, siendo que las principales son:
¿QUÉ ES LA ATEROESCLEROSIS?
Altas concentraciones de VLDL y LDL se asocian con depósitos de grasa en la
pared de los vasos sanguíneos, llevando a la formación de colesterol. Cuando
nuestro cuerpo tiene más colesterol que necesita, las moléculas de LDL están
circulando en la sangre en busca de algún tejido que necesite de colesterol para
su funcionamiento. Si este colesterol no se entrega a ningún tejido, la molécula
de LDL termina depositándose dentro de la pared de los vasos sanguíneos,
acumulando grasa en los mismos. Este proceso se denomina aterosclerosis.
Ve en la ilustración al lado como estas placas de grasa ocupan espacio y
disminuyen el diámetro de la luz de los vasos (llamamos luz la parte hueca de
dentro de los vasos por donde pasa la sangre). La ateroesclerosis también causa
una lesión directa en la pared, reduciendo la elasticidad de las arterias,
haciéndolas más duras.
DISLIPIDEMIA
El aumento de los niveles de colesterol se denomina dislipidemia. Durante
mucho tiempo los médicos evaluaron el grado de dislipidemia por medio de los
valores de colesterol total, que no es más que la suma de los niveles sanguíneos
de HDL +LDL +VLDL. Sin embargo, como hemos explicado, existe el
colesterol malo y el colesterol bueno, que hace poco eficiente la evaluación
conjunta de ellos. Actualmente, el colesterol total es menos valioso que los
niveles individuales de HDL y LDL.
Ve estos ejemplos:
LDL
Menos de 100 mg/dL- Óptimo
Entre 101 y130 mg/dL – Normal
Entre 131 y 160 mg/dL – Normal/alto
Entre 161 y 190 mg/dL – Alto
Más de 190 mg/dL – Muy alto
HDL
Menos de 40 mg/dL – Bajo (malo)
Entre 41 y 60 mg/dL – Normal
Más de 60 mg/dL – Alto (óptimo)
Ejercicios físicos ayudan a elevar el HDL y bajar el LDL, siendo otra opción para
el control de la dislipemia. Sin embargo, así como en la dieta, la reducción
tampoco es grande. La dieta y los ejercicios físicos son suficientes para aquellos
pacientes con LDL 160 mg/dl. Este es el grupo que puede alcanzar buenos
resultados sin tener que recurrir a la medicación.
– Tabaquismo.
– Hipertensión (Lee:HIPERTENSIÓN ARTERIAL – Síntomas, Causas y
Consecuencias).
– Diabetes (Lee: ¿QUÉ ES LA DIABETES?).
– Insuficiencia renal crónica.
– Obesidad y síndrome metabólico.
– Edad mayor de 45 años.
Cuanto más factores de riesgo tienes más bajo debe ser tu colesterol. En términos
generales, podemos resumir de la siguiente manera los objetivos:
Por lo tanto, tener el HDL alto es bueno, porque esta es una forma de colesterol
que nos protege contra la aterosclerosis.
Para obtener más informaciones acerca de los triglicéridos, lee: ¿QUÉ SON Y
COMO BAJAR LOS TRIGLICÉRIDOS?
Los fármacos de elección para reducir el LDL y aumentar el HDL son las
estatinas, también llamadas inhibidores de la enzima HMG-coA reductase
(enzima del hígado responsable de la producción de colesterol). Las estatinas
también actúan en la reducción de los triglicéridos.
– Sinvastatina.
– Atorvastatina.
– Fluvastatina.
– Pravastatina.
– Rosuvastatina.
– Lovastatina.
A pesar de que las estatinas actúan en los niveles de triglicéridos, los fibratos son
una clase con acción más intensa para este propósito. Los fibratos reducen los
triglicéridos, pero prácticamente no interfieren en el colesterol LDL.
13 de agosto de 2015
Una lista elaborada por la Harvard Medical School incluye los diez alimentos considerados
como los más eficaces para ayudar a bajar el colesterol. Forman parte de ella desde las
nueces y el pescado azul a otros alimentos menos reconocidos como la berenjena, la
avena, la okra y algunas frutas. La Fundación Española del Corazón (FEC) contribuye en
el ámbito formativo e informativo con la publicación on line de dos semanas
de menúsadecuados para quienes tienen hipercolesterolemia. En las distintas comidas de
cada día deberían estar presentes los alimentos "aliados", combinados con el resto de los
que conforman la dieta.
Ideas para consumir avena: la forma tradicional de comer avena es en copos, mezclada
con frutas, leche oyogur. Los copos de avena sirven también para espesar cremas y
purés y para dar sabor y consistencia a una sopa de verduras.
Imagen: CONSUMER EROSKI
La cebada. La cebada comparte con la avena su riqueza en un tipo de fibra soluble, los
betaglucanos, que han demostrado ser eficaces en la reducción del colesterol-LDL,
el perjudicial. Los efectos hipocolesterolemiantes del consumo de avena o cebada como
alimento han sido poco evaluados; sí está más estudiado el efecto de los concentrados
de betaglucano. Nuevas investigaciones se centran en el tocotrienol, una forma de
vitamina E con potente efecto antioxidante, localizado en las cáscaras de los granos de
cebada, avena y arroz, en este último cereal integral, es más abundante. Los ensayos
clínicos con sendos compuestos se han realizado en forma de complemento dietético, no
como alimento, si bien los consumidores habituales de arroz integral, de avena y de pan
integral o de salvado, se beneficiarán de estos efectos.
Ideas de platos con cebada: a la cebada en grano se le puede dar el mismo tratamiento
culinario que al arroz, aunque le cuesta más cocerse. Algunas propuestas para probar
este saludable cereal son una menestra de verduras salteada con cebada, en ensalada
con arroz salvaje, calabacín y bonito o en sopa con lentejas.
Los frutos secos, en particular las nueces. Las nueces suponen un aporte interesante
de ácido alfa-linolénico, que el organismo transforma en ácidos grasos omega-3 y
contiene también fitosteroles, ambos reconocidos por su papel en la reducción del
colesterol.
Ideas para consumir frutos secos a diario: además de comer un puñado de nueces a
diario (4-6 unidades), hay otras formas apetitosas de incorporar y alternar los frutos
secos a la dieta: añadirlos a las ensaladas, a platos de arroz, pasta y cuscús, probar las
cremas de untar de frutos secos (cacahuete, avellana, semillas de sésamo), preparar
dulces y postres que los lleven (bizcochos, magdalenas, compotas).
Los aceites vegetales, entre los que destaca el aceite de oliva. Este último es rico en
ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, todos ellos
compuestos cardioprotectores.
Idea sana: disponer en la despensa siempre de una botella de aceite de oliva virgen
extra, el tipo de aceite de mayor calidad nutricional, y emplear un poco cada día para
aliñar las ensaladas y las verduras, acompañar al pan tostado del desayuno, etc.
La soja. El consumo habitual de soja como leguminosa (o como aceite) aporta una
cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina
e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora
del colesterol sérico. Las isoflavonas, en especial la genisteína, una de las más
abundantes en la soja, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación
plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad (LDL), lo
que ayuda en la disminución del colesterol plasmático.
Ideas para consumirla: la soja en grano se puede preparar hervida o guisada, como
cualquier legumbre. A partir de ella se obtienen multitud de derivados como los brotes
germinados de soja, la bebida de soja, el tofu, el tempeh, el tamari o salsa de soja, el
seitan -que por su aspecto se conoce como "carne vegetal"- o el miso o pasta
fermentada, elaborada con las semillas de soja y que da sabor y cuerpo a sopas o
cremas.
El pescado graso. Los pescados azules tienen de media unos diez g de grasa rica en
ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA (docosahexaenoico) y
el EPA (eicosahexaenoico), reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos
plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la
tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades
cardiovasculares. No obstante, su efecto sobre los niveles de LDL-colesterol y HDL-
colesterol depende del tipo de paciente y de sus niveles iniciales de colesterol.