Regulación de Servicios Sociales en Navarra
Regulación de Servicios Sociales en Navarra
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A la vista de todos estos cambios, se ha considerado imprescindible modificar la normativa de autori-
zación e inspección en el sentido de eliminar aquellos requisitos que chocan con este modelo de aten-
ción y posibilitar el cambio hacia unos servicios sociales más humanizados y cuyo centro es siempre la
persona. De esta forma, se ha procedido a incorporar toda esta filosofía en los principios generales de
funcionamiento, en los derechos y deberes de las personas, en los requisitos materiales y funcionales
de los servicios, en particular, mediante la regulación de las unidades de convivencia, la introducción
de la figura del profesional de referencia o facilitador de apoyos, y en los estándares de calidad que es
necesario cumplir para poder prestar servicios en el sistema de servicios sociales.
Otros cambios introducidos en este decreto foral, son los requisitos exigidos de personal. En este sen-
tido, con respecto a la normativa anterior, se pasa de un modelo en el que la atención directa incluía la
totalidad de profesionales que participaban en los servicios, a una nueva categorización que apuesta
por diferenciar entre atención directa y personal técnico. En esta regulación, se considera personal de
atención directa (cuidadores/as profesionales/ auxiliares de enfermería o equivalente y técnicos/as de
integración social) y personal técnico. El personal de servicios generales sale del cómputo del personal
de atención directa, al igual que la dirección del centro que también se excluye del cómputo del perso-
nal técnico. Todo esto en beneficio de la calidad de los servicios prestados.
II
Este decreto foral se estructura en 6 Títulos, 5 disposiciones adicionales, 3 disposiciones transitorias,
una disposición derogatoria única y 4 disposiciones finales, además de 4 Anexos.
En el Título I se recogen las disposiciones generales relativas al objeto, ámbito de aplicación y com-
petencia para las funciones de concesión, mantenimiento y revocación de las autorizaciones adminis-
trativas y comunicación previa. Debe destacarse que el ámbito de aplicación se extiende a los servicios
de las áreas de mayores, discapacidad, inclusión social y enfermedad mental. Se ha excluido, por una
parte, el área de atención a menores dado que requiere, por su complejidad y su especificidad, de una
normativa específica que responda a su realidad, además de adaptarla a los importantes cambios que se
han producido en la normativa estatal y, por otra parte, el área de violencia de género, por precisar
igualmente de una normativa específica acorde con sus peculiaridades, así como el área de Familia y
Comunidad, objeto de desarrollo de una estrategia propia.
Se regulan, por una parte, en el Título II , los supuestos en los que es necesaria la obtención de autori-
zaciones administrativas para poder prestar los servicios de carácter social dentro del sistema de servi-
cios sociales de la Comunidad Foral de Navarra, como son la autorización de funcionamiento, la mo-
dificación sustancial de los centros, las autorizaciones provisionales para supuestos excepcionales,
cuando se prevean ubicaciones temporales, y las autorizaciones específicas. Por otra, en el Título III ,
los casos en que solamente se exige una comunicación previa, que son el cambio de titularidad en la
prestación de servicios sociales y la prestación de servicios ambulatorios de atención primaria y/o
especializada o en el propio domicilio.
En este sentido, como ya se ha dicho anteriormente, es preciso recordar que la Ley 20/2013, de 9 de
diciembre, de Garantía de la unidad de mercado , exige autorización administrativa para las activida-
des económicas solamente cuando concurran los principios de necesidad y proporcionalidad. En los
demás casos, basta con una comunicación previa. En consecuencia, se hace necesario justificar la con-
currencia de los principios de necesidad y proporcionalidad a la hora de exigir la autorización en los
casos de apertura de funcionamiento, traslado o modificación sustancial de los servicios sociales, en
que se mantiene el régimen de autorización. En el ámbito de los servicios sociales, el principio de ne-
cesidad concurre por las especiales características que se producen en la prestación de servicios socia-
les, por la vulnerabilidad de las personas a las que se atiende en estos servicios y por los objetivos de
la política social que se persiguen. Estas circunstancias se erigen en razones imperiosas de interés ge-
neral que justifican el régimen de autorizaciones que en esta norma se regulan.
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En cuanto al principio de proporcionalidad, también se justifica dentro del ámbito de servicios sociales
al exigir autorización ya que no existe una medida menos restrictiva que permita conseguir los mismos
resultados. En efecto, articular un sistema de comunicación y control “a posteriori” para poner en mar-
cha servicios de atención social resultaría insuficiente para garantizar la salud y seguridad de las per-
sonas vulnerables a las que se atiende en estos servicios, y podría determinar que ese control “a poste-
riori” tuviera lugar cuando la lesión ya se hubiera producido, resultando en muchos casos irreversible,
dada la vulnerabilidad de las personas a las que se atiende.
A estos principios, cabe añadir, en línea con otros mandatos de la Directiva de Servicios, el de no dis-
criminación, pues el régimen de autorización previsto no establece discriminación alguna, ni directa ni
indirectamente, en función de la nacionalidad del titular, o domicilio social de la persona o entidad
titular del centro o de que la persona o entidad se encuentre o no en el territorio de la Comunidad Foral
de Navarra.
En la Ley Foral 15/2006, de 14 de diciembre, de Servicios Sociales , no se distingue entre autorización
y comunicación previa, estando sometidos a autorización todos los actos relacionados con la presta-
ción de los servicios sociales en Navarra. Sin embargo, a la hora de establecer una regulación sobre la
autorización administrativa en materia de servicios sociales, es de aplicación la ley básica estatal
20/2013, de Garantía de Unidad de Mercado , ya expuesta. Es por ello, que en este decreto foral se han
regulado expresamente los supuestos en los que hará falta una autorización administrativa y aquellos
en los que bastará con una comunicación previa, así como el procedimiento necesario para ambos
supuestos.
En el Título IV y a lo largo del decreto foral se desarrollan algunas de las condiciones adicionales
para contar con homologaciones administrativas, sin perjuicio de su posterior concreción en las condi-
ciones de los contratos o conciertos sociales, caso de gestión indirecta, y en el Reglamento del servicio
caso de gestión directa.
Por su parte, en el Título V se recogen en el Capítulo I los principios generales de funcionamiento en
la organización y obligaciones de información de las personas o entidades.
Asimismo, el Capítulo II recoge los derechos y deberes de las personas usuarias, dentro del marco
regulador de la Ley Foral 15/2006, de 15 de diciembre, de Servicios Sociales , incluyendo también una
nueva regulación del Consejo de Participación, en el que se dota de mayores funciones y se modifica
su composición, con la finalidad de hacerlo más participativo, sobre todo para las personas usuarias de
los centros y sus familiares.
En el Anexo I de la norma se contemplan los requisitos materiales y funcionales que, con carácter
general, deben cumplir los servicios que formen parte del sistema de servicios sociales de Navarra.
Debe destacarse en este apartado, la regulación que se hace de la atención integrada y centrada en la
persona, con la inclusión de la figura de profesional de referencia, y una regulación detallada del con-
tenido y procedimiento para elaborar el Plan de Atención Individual Centrado en la persona (o plan de
apoyos en el ámbito de la discapacidad intelectual o del desarrollo) de las personas usuarias. Se trata
ya de una planificación que no sólo busca actuaciones y apoyos individualizados, por no ser uniformes
sino partir de las necesidades de cada persona, sino que, para partir de esas necesidades lo hace con-
tando con que la propia persona ha de tener un papel activo en el proceso, buscándose lo que es signi-
ficativo para ella, para, apoyando sus capacidades y derecho a gestionar su propia vida, planificar con-
sensuadamente un proyecto de vida en consonancia con su identidad personal, con lo que para cada
persona es realmente importante.
Por su parte, el Anexo II recoge los requisitos específicos que se exigen a los servicios. La novedad
con respecto a la norma anterior es que se ha tratado de evitar una regulación complicada y farragosa,
como la que existía, optando por una simplificación en la que no se distingue entre servicios por áreas,
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sino entre servicios de atención residencial (centros residenciales y pisos tutelados, supervisados, vi-
viendas con apoyo, y servicios de acogida para personas sin hogar), y servicios de atención diurna
(centros de día, estancias diurnas centros de día rurales o centros ocupacionales).
De esta forma, se regulan los requisitos que son generales para todos los servicios, especificando o
excluyendo de su cumplimiento a algunos servicios, en función del perfil al que atienden.
Dentro de los servicios de atención residencial debe mencionarse la gran novedad de este decreto fo-
ral, como es la inclusión de la regulación de las unidades de convivencia dentro de los centros, con una
capacidad máxima general de 16 personas. Estas son exigibles para todos los centros de nueva cons-
trucción, así como a aquellas obras en los centros ya autorizados que supongan ampliaciones de más
de quince plazas. Esta exigencia de que los nuevos centros estén distribuidos en unidades de convi-
vencia responde al objetivo de huir de los grandes centros más despersonalizados, tratando así de asi-
milarlos, dentro de lo posible, a los hogares, siguiendo el modelo de atención centrada en la persona.
En los servicios de atención diurna, se definen varias modalidades, se establecen unos requisitos gene-
rales para todos ellos, estableciendo excepciones para la modalidad de centros de día rural e inclusión
social, con la idea de poder permitir el desarrollo de estos servicios de proximidad.
Otra novedad relevante tiene que ver con la regulación de autorizaciones específicas para aquellos
servicios que se diseñan en el marco de experiencias pilotos, y que apuestan por la innovación, posibi-
litando nuevas fórmulas de abordar las necesidades, destacando la posibilidad de desarrollo de alterna-
tivas habitacionales para personas mayores que se organicen para fomentar la autonomía en alojamien-
tos colaborativos fundados en el apoyo mutuo y la autogestión. Así mismo, se facilita que una vez
validadas estas experiencias pilotos, pasen a incorporase como nuevos servicios.
El Anexo III, en cumplimiento del mandato de la Ley Foral 15/2006, de 15 de diciembre, de Servicios
Sociales , recoge los estándares de calidad que son necesarios para la obtención de la autorización de
funcionamiento. En ellos, se distinguen dos partes: una, los criterios e indicadores mínimos que deben
cumplir los servicios en las áreas de gestión del servicio, gestión de personal y atención a la persona
usuaria; y otra, relativa a los protocolos de que deben disponer diferenciando en función de los perfiles
que atienden.
Finalmente, el Anexo IV prevé una serie de principios éticos como apoyo a la reflexión para las perso-
nas y entidades titulares de servicios y para que puedan servir, en su caso, como modelo que estas
puedan adaptar o utilizar en los servicios que gestionan.
En consecuencia, a propuesta de la Consejera de Derechos Sociales, de acuerdo con el Consejo de
Navarra, y de conformidad con la decisión adoptada por el Gobierno de Navarra en sesión celebrada el
día dos de diciembre de dos mil veinte, decreto:
Artículo 1. Objeto.
El presente decreto foral tiene por objeto establecer el régimen jurídico del funcionamiento de los ser-
vicios residenciales, ambulatorios y de día de carácter social de la Comunidad Foral de Navarra, de las
áreas de personas mayores, de personas con discapacidad o con enfermedad mental y de inclusión
social, así como los requisitos mínimos exigidos para la obtención de autorizaciones, el régimen de
comunicación previa y las homologaciones administrativas contemplados en los anexos I, II y III del
presente decreto foral.
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Artículo 3. Competencia.
El departamento competente en materia de servicios sociales ejercerá las funciones de concesión, man-
tenimiento y revocación de la autorización, así como para la comunicación previa, para la prestación
de servicios, en el ámbito de los servicios sociales, en la Comunidad Foral de Navarra.
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TÍTULO II
d) Autorizaciones específicas.
e) Autorización para el cese de servicios.
Artículo 8. Autorización para la modificación sustancial de los centros donde vayan a prestarse
servicios sociales autorizados.
Se entenderá por modificación sustancial de centros, las obras de reforma o ampliación que se preten-
dan realizar en los mismos, siempre que modifiquen alguna de las condiciones sustanciales del proyec-
to técnico conforme a las que se concedió la autorización de funcionamiento.
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TÍTULO II
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TÍTULO II
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cederá un plazo de 30 días en el caso de que sea necesario subsanar el cumplimiento de algún requisito
necesario para obtener la autorización.
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TÍTULO II
2. El órgano competente en materia de inspección realizará una visita a la que deberá acudir una per-
sona representante de la persona o entidad solicitante, debiendo levantarse acta de la visita y se conce-
derá un plazo de alegaciones de 15 días para el caso de que se detecten incumplimientos que impidan
otorgar la autorización solicitada o, en el caso de experiencias piloto, una vez contrastada la experien-
cia, discrepancias sobre los requisitos específicos aplicables del servicio.
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TÍTULO III
Artículo 36. Cese del servicio por parte de personas o entidades que no forman parte del sistema
público de servicios sociales ni han percibido subvención relacionada con el mismo.
La comunicación previa de la intención de cerrar un servicio se comunicará con tres meses de antela-
ción, acompañada de la documentación establecida en los apartados b) y c) del artículo 28 , y será
objeto de análisis la forma de garantizar, si fuera necesario, la atención de las personas usuarias por
parte del Departamento competente en materia de derechos sociales.
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TÍTULO V
d) Personalización de la atención, favoreciendo la flexibilidad en la búsqueda de una mayor ade-
cuación de dicha atención a las necesidades, demandas y expectativas de la persona contando para
ello con la propia persona y con lo que para ella es más significativo. Se procurará, en la medida
de lo posible y teniendo en cuenta las características de cada centro, la asignación estable de los
profesionales de atención directa en el cuidado de las personas, mediante la disminución de la ro-
tación de personal entre distintas áreas convivenciales y espacios de los centros, así como el fo-
mento de la estabilidad en la contratación, procurando, cuando sea posible, que ésta sea a tiempo
completo, con el objetivo de promover un mayor conocimiento y una relación continuada y esta-
ble entre las personas usuarias y los profesionales de atención directa.
e) Atención profesional dirigida al mantenimiento y promoción de la salud, buscando la mejor y
más efectiva coordinación con los recursos del sistema sanitario, conforme a la normativa, planes
y programas establecidos por el Departamento competente en salud para la población en general.
En situaciones de dependencia se reforzará la promoción de la autonomía y la rehabilitación de la
funcionalidad perdida. Todo ello será planificado y puesto en práctica sobre actividades que ten-
gan sentido para cada persona usuaria.
f) Promoción de las relaciones con la familia y con otras personas de referencia o apoyo cuando,
en función de la biografía, circunstancias y preferencias de cada persona, se acuerde que es bene-
ficioso para la persona.
g) Organización de la convivencia con especial atención a la garantía de la salvaguarda y preser-
vación de los derechos y la dignidad de la persona, afianzando la libertad, confidencialidad, pri-
vacidad o intimidad de las personas usuarias.
h) Formación continua del personal y motivación del mismo.
Esa formación incluirá en todo caso la que referida a la atención centrada en la persona y la rela-
cionada con la prevención de riesgos laborales y, dentro de ésta, la precisa para hacer frente en
centros socio-sanitarios a crisis de salud pública y la necesaria para una adecuada prevención de
los riesgos psico-sociales, biológicos y ergonómicos.
Sin perjuicio de la labor de motivación por parte de los o las titulares o responsables del servicio,
se articularán mecanismos específicos para mantener la motivación del personal, especialmente
tras situaciones complicadas o cuando se acuerde en el marco de evaluaciones de riesgos pisco-
sociales, incluyendo grupos específicos para ello con planificación y asignación de tiempo.
i) Planificación, programación, coordinación y evaluación de la actividad, asegurando la partici-
pación de la propia persona en dichas fases, y sometimiento de aquella a las actuaciones de ins-
pección, vigilancia, supervisión y control, garantizando los niveles requeridos de efectividad y ca-
lidad en la prestación de atención y servicios.
j) Incorporación de lo cotidiano en la calidad de vida de las personas, respetando los valores de
las mismas y lo que para ellas tiene sentido, concediéndole importancia en el diseño y cuidado de
los ambientes físicos y en las propuestas de actividades a programar y realizar.
k) Se tenderá a que los entornos, procesos, bienes, productos, servicios e instrumentos y disposi-
tivos resulten inteligibles o de fácil comprensión, cumpliendo la normativa sobre accesibilidad
universal con el objeto de que todos ellos sean accesibles y comprensibles para todas las perso-
nas.
l) Se fomentará la igualdad entre mujeres y hombres.
m) Se promocionará el voluntariado, tanto a nivel interno como la colaboración con iniciativas de
voluntariado que quieran cooperar con los centros y servicios.
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a) Proporcionar en formato digital cuanta información requiera el departamento competente en
materia de servicios sociales, sobre las condiciones materiales o funcionales del centro, así como
cuantos datos de gestión relacionados con los estándares de calidad le sean requeridos.
b) Comunicar con periodicidad trimestral al órgano competente en materia de Inspección de ser-
vicios sociales las expulsiones del servicio y con la mayor inmediatez posible los casos en que la
persona o entidad comunicante estime que puede ser precisa la intervención del Departamento
competente en materia de Derechos Sociales.
Las personas o entidades que presten servicios sociales en el sistema público de servicios sociales o
hayan resultado beneficiarias de subvenciones tendrán además las siguientes obligaciones:
a) Proporcionar en formato digital cuantos datos económicos le sean requeridos por el Departa-
mento de Derechos Sociales.
b) Comunicar en el plazo de 24 horas al órgano competente en materia de Inspección de servicios
sociales las incidencias de carácter grave registradas en el libro de incidencias.
c) Comunicar al órgano competente en materia de Inspección de servicios sociales el inicio de los
procedimientos sancionadores por faltas muy graves.
2. Todas ellas deberán contar con un Plan de Contingencia consensuado con los servicios sanitarios
que actúen en la zona básica de referencia para hacer frente a crisis de salud pública, conteniendo las
medidas preventivas precisas.
3. Las entidades que se encarguen del cuidado de sus miembros deberán comunicar al departamento
competente en materia de servicios sociales el número de personas a que atienden y, en caso de crisis
sanitarias de salud pública, las medidas para garantizar una adecuada atención.
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TÍTULO V
e) A participar, activa y responsablemente, de acuerdo con su capacidad, en las decisiones que le
afecten en sus cuidados y a ser parte del Plan de Atención Individual Centrado en la persona, jun-
to con sus familiares o personas de referencia o apoyo si así lo desea.
Cuando las personas tengan barreras para ello, deberán poder también participar, teniendo dere-
cho a contar a tal efecto los apoyos necesarios que les permitan realizar su plan orientado a facili-
tar el mayor bienestar posible.
f) A participar en la organización, actividades y desarrollo en la vida del centro.
g) A que la organización del centro/servicio y el personal se adapten, en todo lo posible para el ti-
tular, a las necesidades, circunstancias y preferencias de cada residente, siempre respetando los
derechos del resto de usuarios y usuarias.
h) A la intimidad y privacidad. Se garantizará la intimidad corporal y espacial de las personas en
todo momento, procurando ampliar y atender en la medida de lo posible la demanda de habitacio-
nes individuales, poniendo especial atención en las actividades de autocuidado y respetando la
confidencialidad de su información personal.
i) A decidir, sin menoscabar la organización del centro, los horarios de acostarse o levantarse, o
las horas de las comidas, a cuyos efectos es válido fijar franjas horarias siempre que permitan un
margen de decisión para las personas usuarias.
j) A recibir información, en particular sobre su situación personal y familiar, sobre sus derechos y
deberes, que se entregarán a las personas usuarias en cualquier soporte, incluyendo las prestacio-
nes mínimas garantizadas por ley, sobre el precio de sus servicios o la aportación al mismo, sobre
las condiciones ofertadas por la persona o entidad prestadora del servicio en la correspondiente li-
citación por encima de las mínimas exigidas para participar en la misma, sobre aspectos que pue-
dan afectar a su vida en el centro, y sobre el resultado de las inspecciones realizadas por el depar-
tamento competente en materia de servicios sociales.
k) A recibir información, en un lenguaje comprensible, acerca de sus cuidados, de su salud, con-
forme a la normativa sobre derechos y deberes de las personas en materia de salud, y de los tra-
tamientos médicos prescritos.
l) A formular quejas y reclamaciones ante la dirección del centro y a recibir contestación, por es-
crito, informando lo que proceda acerca del objeto de su queja o reclamación.
m) A estar libre de sujeciones físicas y químicas. Solamente podrán prescribirse en supuestos ex-
cepcionales, y como única alternativa, de acuerdo con la normativa vigente en esta materia.
n) A no ser expulsadas de un servicio, sin haberse llevado a cabo un procedimiento en el que haya
sido informada sobre la causa de la expulsión y oída antes de la decisión final, sin perjuicio de la
posibilidad de adopción de medidas cautelares inmediatas para la protección del servicio o de ter-
ceras personas.
ñ) A ser oídas y tenidas en cuenta antes de formular las condiciones definitivas en que se va a lici-
tar un servicio que les afecte.
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f) Cumplir los compromisos y acuerdos convenidos con el centro y, en su caso, el contrato asistencial
suscrito.
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TÍTULO V
c) Recibir toda la información relevante sobre el funcionamiento del centro, incluida la memoria
anual.
d) Realizar propuestas y recomendaciones dirigidas a mejorar la organización y el funcionamien-
to de los servicios que se presten.
En el ámbito de la inclusión social, las facultades a) y b) serán de recibir información y poder realizar
propuestas al respecto.
5. Se reunirá como mínimo de forma ordinaria una vez al semestre y de forma extraordinaria a instan-
cia de la presidencia o de la mayoría de sus miembros.
6. Su funcionamiento se regirá por la normativa general de los órganos colegiados.
7. Para la válida constitución del órgano, a efectos de celebración de sesiones, deliberaciones y toma
de acuerdos, se requerirá la presencia de quien ostente la presidencia y la secretaría o, en su caso, de
quienes les sustituyan y de la mitad, al menos, de sus miembros.
8. Los acuerdos se adoptarán por mayoría simple y, en los supuestos de los subapartados a) y b) del
apartado 4, por mayoría de dos tercios del total de miembros, sin perjuicio de lo previsto en el sub-
apartado 4.º del apartado 5 b) i) de los requisitos funcionales del Anexo I.
9. De cada sesión se levantará acta por la persona que ostente la secretaría, que especificará necesa-
riamente el orden del día de la reunión, lugar y tiempo en que se ha celebrado, personas asistentes, los
puntos principales de las deliberaciones, así como el contenido de los acuerdos adoptados. El acta
deberá estar firmada por todas las personas asistentes o trasladada de modo que quede constancia de
que todas han tenido oportunidad de recibirlas y comunicar el acuerdo u objeciones a la misma.
10. Las asociaciones de familiares de personas usuarias serán reconocidas como interlocutoras efecti-
vas y representativas, con derecho de información, audiencia, participación y presentación de quejas y
sugerencias, estén o no representadas en los Consejos de Participación u órganos equivalentes.
11. Los alojamientos colaborativos fijarán su sistema de participación en sus Estatutos o normas inter-
nas de organización y funcionamiento.
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4. Las personas o entidades o personas titulares de centros o servicios serán informadas de la actividad
de la Comisión con una periodicidad mínima anual, pudiendo conformarse también a tal efecto una
Subcomisión específica con representantes designados por las mismas y representación del Departa-
mento competente en materia de servicios sociales.
5. Serán consultados e informados entre cada reunión de la Comisión los agentes sociales, representa-
dos por la organización u organizaciones empresariales y sindicales presentes en la Comisión sobre el
sistema de autorización, registro y homologación de servicios del Consejo Navarro de Bienestar Social
y el resto de las que tengan representación en la Comisión de Personal de la Agencia Navarra de Au-
tonomía y Desarrollo de las Personas.
6. Corresponderá al Departamento competente en materia de servicios sociales organizar la informa-
ción y participación de las personas o entidades que se incorporen a la Red.
7. La Comisión de la Red se reunirá, como mínimo, cuatro veces al año, y cuantas veces sea convoca-
da por el Departamento competente en materia de servicios sociales por iniciativa propia o a instancias
de la mayoría del resto de sus miembros y se regirá por las normas internas que apruebe en su seno.
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TÍTULO VI
Disposición Adicional Tercera. Exención requisitos funcionales.
Los servicios de información, diagnóstico, valoración y orientación en régimen ambulatorio, así como
los que ofrecen atención a necesidades básicas de alimentación y alojamiento estarán exentos del
cumplimiento de los requisitos funcionales exigidos en el punto 5, apartado a), referidos a la persona
usuaria, puntos ii, iii, iv del Anexo I.
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4. Para los Centros residenciales de nueva construcción que se encuentren en proceso de edificación,
ya sea con el proyecto aprobado o iniciadas las obras, se les podrá eximir de la exigencia de que el
centro esté organizado en unidades de convivencia.
5. A efectos de la visita de comprobación para mantener la homologación administrativa para servicios
en funcionamiento a la entrada en vigor de este decreto foral de entidades locales gestionados de for-
ma directa, el plazo del artículo 38 empezará a contar a partir de la entrada en vigor de este decreto
foral.
Disposición Final Segunda. Modificación del Decreto Foral 34/2011, de 2 de mayo, por el que se
regula el Registro de Servicios Sociales y de Autorizaciones Específicas en esta materia.
Se añade un apartado 3 al artículo 2 del Decreto Foral 34/2011, de 2 de mayo, que queda redactado
como sigue:
“3. En ambos casos, se anotarán como tales las experiencias piloto durante el período de contraste de
la innovación”.
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TÍTULO VI
Disposición Final Tercera. Modificación de la denominación de un servicio de la Cartera de Servi-
cios Sociales de Ámbito General.
Se modifica la denominación del “servicio de acogida para personas sin hogar”, del apartado 2 F8 del
Anexo del Decreto Foral 69/2008, de 17 de junio, por el que se aprueba la Cartera de Servicios Socia-
les de Ámbito General , pasándose a denominar “servicio para personas sin hogar”.
ANEXO I: Requisitos materiales y funcionales de los servicios del sistema de servicios sociales
A) Servicios gestionados por personas o entidades prestadoras del servicio.
- Requisitos materiales.
1. Requisitos urbanísticos.
La parcela o terreno en el que se emplace el servicio deberá cumplir las prescripciones del planea-
miento municipal o, en su defecto, las establecidas en la normativa urbanística vigente, que sea de
aplicación.
Deberán disponer de jardines o espacios exteriores donde poder pasear o facilitar el acceso a plazas o
jardines públicos.
Los centros deberán obtener antes de su puesta en funcionamiento, las licencias exigidas en la norma-
tiva urbanística que habiliten la apertura de los mismos, salvo en el caso de que los servicios se ubi-
quen en viviendas, a las que se exigirá la cédula de habitabilidad expedida por el órgano competente.
Deberán estar ubicados en un entorno no aislado y próximo a servicios comunitarios, salvo supuestos
justificados.
2. Requisitos de habitabilidad.
Los centros de nueva construcción o los que realicen reformas sustanciales al igual que cualquier esta-
blecimiento que quiera iniciar una actividad deberán ajustarse a los requisitos del Código Técnico de
la Edificación.
Los centros existentes que cuenten con autorización de funcionamiento, deberán mantenerse, en todo
momento, en adecuado estado de conservación que permita prestar el servicio de forma que se garanti-
ce las condiciones adecuadas para la prestación del servicio de que se trate.
En el caso de viviendas o pisos deberán contar con cédula de habitabilidad.
3. Accesibilidad.
Los espacios interiores y exteriores donde se presten los servicios deberán adecuarse a la normativa
sobre accesibilidad vigente.
Las viviendas situadas en edificios de planta baja más dos alturas donde se preste el servicio, que no
cuenten con ascensor estarán exentas de este requisito, siempre y cuando adopten medidas alternativas
desde el inicio de su funcionamiento para posibles personas usuarias con discapacidad, bien con ele-
vadores, u otras medidas similares de forma que se eliminen totalmente las barreras.
4. Iluminación y ventilación.
Además de los requisitos que recoge el Código Técnico de Edificación y la normativa específica, se
deberá garantizar que:
a) La iluminación de las estancias destinadas a personas usuarias será siempre natural y directa al exte-
rior o a patio de luces de dimensiones legalmente establecidas.
b) La iluminación de la superficie del hueco será de 1/10 de la superficie útil del recinto que ilumina.
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c) En el caso de ventilación natural, los huecos serán practicables en 1/3 de su superficie.
d) Cuando la iluminación de los lugares de paso no sea posible por medios naturales deberá instalarse
un sistema que, ante la presencia de personas, garantice la iluminación del espacio tanto durante las
noches como durante el día.
e) Los interruptores de la luz tendrán un piloto luminoso u otro sistema análogo que permita su locali-
zación en la oscuridad.
5. Instalaciones de agua corriente.
Todos los centros de servicios sociales deberán cumplir las disposiciones específicas en la normativa
sectorial de aplicación.
En el supuesto de que por el departamento competente en materia de servicios sociales se detecten
deficiencias de la normativa sectorial se dará cuenta al departamento competente en la materia a fin de
que adopte las medidas oportunas.
6. Instalaciones eléctricas.
Todos los servicios deberán cumplir las disposiciones de la normativa sectorial de aplicación debiendo
mantenerse en perfecto estado de tal forma que tengan suficientes garantías de seguridad y no impli-
quen riesgos para las personas.
7. Climatización.
Todos los centros de servicios sociales dispondrán de un sistema que garantice las condiciones ade-
cuadas de temperatura y confort.
No se podrán utilizar sistemas de calefacción que sean susceptibles de provocar llama por contacto
directo o proximidad.
8. Seguridad y protección frente a incendios.
Todos los centros de servicios sociales deberán cumplir las disposiciones específicas de la normativa
sectorial de aplicación.
Los elementos de evacuación deberán cumplir la normativa vigente, condicionada a la actividad del
centro y necesidades de las personas usuarias.
9. Información y señalización.
En todos los centros deberán estar convenientemente señalizadas las salidas principales, las de emer-
gencia y las distintas dependencias de la instalación. Los itinerarios más habituales estarán señalizados
de forma que permitan una fácil orientación, de conformidad con la normativa vigente sobre accesibi-
lidad.
Será obligatorio un sistema de iluminación y señalización de emergencia en todos los espacios de
tránsito o estancia de las personas usuarias.
10. Condiciones generales de mantenimiento de las instalaciones.
a) Los centros deberán poseer actualizados los justificantes de revisiones periódicas, de revisión de
mantenimiento del conjunto de máquinas, calderas, instalaciones, ascensores o instrumentos que en-
trañen algún riesgo potencial, que deberán ser manipulados exclusivamente por personal autorizado.
b) Asimismo, deberán solicitar las inspecciones necesarias de los organismos certificados por el depar-
tamento competente en materia de industria, conforme a la normativa sectorial de aplicación. En el
supuesto de que se detecten deficiencias se comunicará al departamento competente a fin de que adop-
te, en su caso, las medidas oportunas.
c) Cuando se constate cualquier avería deberá informarse al servicio responsable de su reparación de
modo inmediato con el fin de que ésta se efectúe en el menor tiempo posible. A tal efecto, los centros
deberán disponer de un protocolo de actuación en caso de avería para su subsanación inmediata.
11. Plan de autoprotección.
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TÍTULO VI
De acuerdo con la normativa vigente aplicable en la Comunidad Foral la persona o entidad titular del
centro elaborará un plan de autoprotección que someterá a la aprobación del órgano competente, de-
signado en su caso, con arreglo al procedimiento legalmente regulado.
Este requisito se exceptúa en pisos y viviendas donde se preste el servicio, para los que se exigirá un
plan de evacuación y la realización de actuaciones de aplicación del mismo.
12. Mobiliario.
El mobiliario y equipamiento se adecuará a las características y necesidades de las personas usuarias
del servicio y deberá estar en buen estado de conservación, sin deterioros que impidan un uso adecua-
do del mismo.
13. Sistemas de comunicación.
Los servicios estarán provistos de un sistema de comunicación con el exterior como teléfono de fácil
acceso para las personas usuarias y cuya ubicación garantice la privacidad en sus comunicaciones o un
sistema que les permita la conexión a Internet.
14. Control de accesos.
Los servicios residenciales deberán contar con mecanismos para garantizar la seguridad de las entra-
das y salidas de las personas residentes, sin que esto suponga una limitación al libre acceso a personas
ni un obstáculo en caso de necesidad de evacuación.
15. Entorno ambiental.
Se deberá procurar ambientes con las siguientes características:
- Seguros, articulando tanto medidas individuales cómo generales orientadas a alcanzar un ambiente
seguro para las personas.
- Confortables, cuidando la decoración de modo que se proporcione un ambiente cálido, confortable y
hogareño.
- Accesibles, en la medida que ofrecen referencias que favorezcan la accesibilidad cognitiva propi-
ciando la orientación espacial, temporal y personal.
- Estimulantes, procurando una estimulación sensorial adecuada a cada persona.
16. Límite al número de plazas de las residencias.
1. Con carácter general, el número máximo de plazas de las residencias proyectadas con posterioridad
a la entrada en vigor de este Decreto Foral, no superará las 130 plazas, en centros personas mayores, y
de 70 plazas, en centros de personas con discapacidad, y el porcentaje de habitaciones individuales
será como mínimo del 80 %.
2. Para autorizar un número superior, nunca en un porcentaje superior al 10 % respecto al número
previsto en el apartado anterior, habrá de presentarse justificación al Departamento de Derechos Socia-
les.
3. El número de plazas establecido en el apartado 1 podrá ser objeto de revisión de forma motivada,
para modificarlo al alza o a la baja, y podrá aprobarse dicha revisión mediante Orden Foral de la per-
sona titular del Departamento de Derechos Sociales cuando no exceda de un 10 %.
- Requisitos funcionales.
1. La atención integral y centrada en la persona.
La atención que se preste a las personas usuarias de los servicios regulados en este decreto foral de-
berá ser integral, es decir, se deberá tender a la consecución de un modelo global de salud y bienestar,
que deberá abarcar, debidamente coordinados entre sí, los aspectos sanitarios, físicos, sociales, psi-
cológicos, convivenciales, relacionales, culturales y otros.
Se prestará, asimismo, una atención personalizada adaptada a las necesidades de cada residente, me-
diante la elaboración de un Plan de Atención Individual Centrado en la persona.
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
Los centros y servicios ajustarán su actuación, preferentemente, al enfoque de planificación centrada
en la persona, que se estructura como un proceso continuo de escucha y aprendizaje, orientado a de-
terminar lo que es importante para la persona, y como un proceso de carácter colectivo, en el que par-
ticipan la persona usuaria y sus familiares, siempre que aquella previamente acepte su participación.
2. Persona de referencia o apoyo.
En los servicios regulados en este decreto foral las personas usuarias tendrán asignada como mínimo
una persona de referencia o apoyo, que será desempeñada preferentemente por profesional de atención
directa. La persona de referencia facilitará la coordinación diaria de todas las actuaciones y actividades
en las que participe la persona usuaria, adecuándolas a los objetivos previstos en su Plan de Atención
Individual Centrado en la persona. Apoyará el desarrollo del proyecto de vida de la persona y servirá
de enlace y referencia de la familia, en su caso.
La asignación deberá realizarse tras consulta a la persona usuaria e intentando en la medida de lo posi-
ble consensuar con ella la persona ideal de entre las que el centro considere posibles, a la vista del
número máximo por profesional y otras circunstancias que el centro justifique que deben condicionar
la elección, respetando también el derecho de las personas que así lo decidan a que no se les asigne tal
profesional.
En función de los máximos que el centro fije o acuerde, deberá en su caso descargar a determinadas
personas de referencia o apoyo de parte de sus tareas o contratar personal para ellas.
Con carácter general, será la interlocutora, si así se le demanda, o facilitará la interlocución de la per-
sona usuaria ante profesionales especializados, asegurando la coordinación entre las necesidades, de-
seos y preferencias y los apoyos que requiere la persona.
3. Inicio de la prestación del servicio:
El personal de los centros deberá realizar en la fase de ingreso las siguientes actuaciones:
a) Recabar la documentación necesaria antes del ingreso.
b) Ofrecer un canal de comunicación claro con la persona usuaria, su familia, persona de referencia o
apoyo o representante legal.
c) Realizar una evaluación de necesidades consensuada con la persona usuaria o su representante le-
gal.
d) Con los datos aportados por la evaluación de necesidades, elaborar el Plan de Atención Individual
Centrado en la persona.
4. Estancia en el servicio. Plan de Atención Individual Centrado en la Persona:
1. La valoración integral y de planes de atención constituyen la base de la atención personalizada, y
por tanto siempre deberán contar con la participación de las personas, y en su caso con las familias o
quienes ejerzan la tutoría.
2. El Plan de Atención Individual Centrado en la persona se estructurará en 3 fases:
1.ª De conocimiento de la persona y valoración integral de sus necesidades: recabando la historia de
vida de cada persona, para identificar los aspectos biográficos, por quienes deseen compartirlos, im-
portantes para la atención, así como lo que es importante para ella para mejorar su vida en el momento
actual y los aspectos que permitan otorgar y reconocer valor a la persona.
2.ª De consensuar un plan de apoyos y actuaciones para mejorar la calidad de vida y facilitar una vida
significativa: que se refiera a los cuidados personales y apoyos para la vida cotidiana, las intervencio-
nes terapéuticas y de mejora de calidad de vida y el apoyo para desarrollar o reorganizar su proyecto
de vida conforme a los valores y metas identificados.
3.ª De acompañamiento a la persona, con intervención en su caso del profesional de referencia o apo-
yo, y de comprobación de la consecución de objetivos para, si procede, actualizar o revisar el plan.
3. El Plan de Atención Individual Centrado en la persona incluirá, en todo caso:
30
TÍTULO VI
- La valoración integral: adaptada a las características de los diferentes servicios y que deberá incluir
en su caso la valoración de la situación funcional, cognitiva, emocional, del estado de salud y socio-
familiar de la persona, sus vivencias en relación con la sexualidad cuando las hayan querido transmitir,
así como descripción de capacidades y limitaciones e incluirá en todo caso el resultado de la fase 1 de
conocimiento de la persona, que, respecto a las que puedan tener problemas de accesibilidad cognitiva,
incorporará haberse interesado por las concretas dificultades que plantea el correspondiente centro en
ese aspecto.
- Definición de objetivos generales y concretos, en función de la valoración, y seguimiento de conse-
cución.
- Elaboración de programas según las áreas de intervención: describiendo actividades, recursos y me-
todología a utilizar y personal responsable de la intervención, así como la designación de la perso-
na/profesional de referencia o apoyo, salvo que la persona a atender prefiera que no se le asigne.
- Evaluación de la consecución de objetivos de al menos una vez al año.
4. Las escalas e instrumentos de evaluación habrán de estar cuando sea posible validadas.
5. El proceso de valoración deberá ser siempre consensuado y dirigido a conseguir unos objetivos
centrados en la persona. El Plan de Atención Individual Centrado en la persona se elaborará junto con
la persona usuaria, persona que ejerza la tutoría, o familiares y/o personas de referencia o apoyo.
Cuando en ese proceso existan divergencias entre la voluntad de las personas usuarias que tengan su
capacidad legal modificada y sus representantes, se ofrecerá siempre un cauce, a través de grupos de
apoyo o grupos con funciones equivalentes, en que se escuche a ambas partes y se aporten elementos
de juicio para alcanzar lo más beneficioso para las personas usuarias.
6. El Plan de Atención Individual Centrado en la persona por escrito se entregará a la persona usuaria
y, si lo autoriza, a su familiar de referencia o apoyo.
7. El Plan de Atención Individual Centrado en la persona deberá completarse en los dos primeros me-
ses del inicio de la prestación del servicio.
En el ámbito de la inclusión social, podrán establecerse excepciones, en función de la previsible escasa
permanencia en el servicio o por tratarse de tipos de intervención en que no proceda completar en un
momento dado el Plan.
8. La revisión del Plan de Atención Individual Centrado en la persona se deberá hacer como mínimo
con una periodicidad anual y siempre que requiera una modificación de objetivos planteados ante una
variación significativa de la situación de la persona usuaria, dejando registro de las modificaciones
realizadas.
5. Requisitos de documentación.
A) Documentación referida a la persona usuaria:
(i) Registro.
Todos los centros y servicios deberán disponer de un libro de registro donde se consignen todas las
personas usuarias del centro o servicio, así como las altas y las bajas que les afecten, tipo de plaza que
ocupan y las observaciones que se consideren al respecto.
En el caso de personas con capacidad de obrar modificada deberá constar si existe sentencia de inca-
pacitación de modificación de la capacidad, total o parcial, así como el nombre de quien ejerza la tu-
toría y sus datos de localización.
(ii) Expediente individual.
Los servicios deberán formalizar una historia de cada una de las personas usuarias que incorporará
documentos que contengan información relevante sobre su situación y evolución. Deberá contener al
menos los siguientes datos:
a) Número de expediente personal.
b) Datos de identificación personal.
31
DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
c) Persona de contacto y su relación o parentesco.
d) Persona o profesional de referencia o apoyo o expreso rechazo de asignación.
e) Si procede, copia del contrato de ingreso, y en su caso resolución administrativa/judicial que lo
autorice.
f) Programa de atención individual centrado en la persona.
El personal del centro o servicio deberá mantener actualizado el expediente de las personas usuarias.
El acceso a los datos de la historia personal se efectuará con las garantías que establece la legislación
en materia de protección de datos. Todas las personas que tengan acceso a los datos quedarán sujetas
al deber de secreto.
(iii) Plan de Atención Individual Centrado en la persona.
Los servicios elaborarán un Plan de Atención Individual Centrado en la persona para cada persona, de
acuerdo con lo establecido en el punto 4 de este anexo.
(iv) Contrato asistencial.
Las personas o entidades prestadoras del servicio cuando sean las titulares del mismo suscribirán un
contrato asistencial con la persona usuaria del servicio, persona que ejerza la tutoría o representante
legal.
En dicho contrato constarán como mínimo los siguientes aspectos:
a) Que el ingreso se efectúa libremente o por autorización judicial, cuando así lo exija la normativa
aplicable, en el caso de tener la capacidad de obrar modificada.
b) Que el centro se obliga a respetar los derechos de las personas usuarias establecidos en la Ley Foral
de Servicios Sociales y en cualquier otra normativa que le sea de aplicación.
c) Que la persona usuaria y/o representante legal tienen conocimiento y aceptan el reglamento de
régimen interno, que será entregado al suscribir el contrato, así como las prestaciones mínimas garan-
tizadas por ley.
d) El precio o aportación total de la atención e información exacta del coste de los servicios específi-
cos opcionales o de carácter no obligatorio, así como especificación de la fianza y los supuestos en los
que no se procederá a su devolución.
e) El sistema que se establece para el pago de los servicios.
f) Las causas de modificación o extinción del contrato y plazos de preaviso en caso de extinción vo-
luntaria del mismo.
g) En el supuesto de servicios de atención diurna o ambulatoria deberá establecerse el horario de aten-
ción que suscribe la persona, así como el horario de apertura del servicio.
Este contrato asistencial será incompatible con la formalización de cualquier otra modalidad contrac-
tual que tenga por objeto la transferencia de bienes de la persona usuaria a la entidad.
En el ámbito de la inclusión social, podrán establecerse excepciones la suscripción de estos contratos,
en función de la previsible escasa permanencia en el servicio o por tratarse de tipos de intervención sin
continuidad.
B) Documentación referida al centro o servicio:
i) Reglamento de Régimen Interior.
1.º El reglamento de régimen interior será aprobado en el seno del Consejo de participación del centro
o servicio.
2.º Su contenido se dará a conocer de forma clara tanto a personas usuarias como familiares de las
mismas.
3.º El contenido mínimo de dicho documento será:
32
TÍTULO VI
a) El catálogo de derechos y deberes de las personas usuarias.
b) El sistema y condiciones de admisión.
c) Las normas de convivencia.
d) Los horarios del centro.
e) El régimen de visitas, salidas y comunicaciones con el exterior.
f) El sistema de participación de las personas usuarias.
g) Las causas de pérdida de la condición de persona usuaria.
h) El procedimiento sancionador con las garantías previstas en el apartado n) del artículo 41 .
i) Otras cuestiones que afecten al funcionamiento del centro.
j) Los procedimientos de recogida y resolución de quejas, reclamaciones y sugerencias de las personas
usuarias o sus familiares.
4.º En los supuestos en que no se alcance un acuerdo sobre todo su contenido o que la dirección del
centro estime que el alcanzado es incompatible con la normativa vigente o los medios con que cuenta
el centro de acuerdo con dicha normativa, se podrá elevar al Departamento de Derechos Sociales para
que emita informe, si no se alcanza un acuerdo entre cada sector representado, y, en su caso, resuelva
al respecto, siendo preceptivo en el caso de servicios de la titularidad del Departamento competente en
materia de servicios sociales.
ii) Libro o registro de Incidencias.
1.º Todos los servicios dispondrán, obligatoriamente, de un libro o registro de incidencias en el que
deberán anotarse en cada turno de trabajo, aquellas incidencias relacionadas con las personas usuarias,
debiendo ser suscritas por el o la profesional que atendió las mismas, constando su identificación.
Deberán cumplir con los principios de profesionalidad y confidencialidad.
Serán modelos elaborados por el propio servicio y éste, controlará y exigirá que se cumplimenten di-
ariamente por el personal profesional tanto de atención directa como el personal técnico; en este caso,
el personal técnico los rellenará, si los hubiere, en la modalidad que su profesión lo requiera.
Los registros de las incidencias se cumplimentará el día en que se produzcan las mismas y estarán
firmadas por la persona que ha llevado a cabo la atención, especificando día, turno y hora en que se ha
producido la incidencia, siendo la base de la información para el personal que ha de sustituirle. Deberá
incluir aquellos aspectos exclusivamente necesarios para el trabajo y que, además, sean relevantes para
prestar una atención integral a la persona usuaria, y, en todo caso, recogerán las alteraciones conduc-
tuales que se produjeran, al objeto de analizar la aplicación del protocolo previsto al efecto y propuesta
de acciones preventivas.
Los libros o registros de incidencias no contendrán:
1. Juicios de valor.
2. Expresiones peyorativas ni de carácter personal, que atenten contra la integridad moral tanto de las
personas usuarias como del personal que presta sus servicios en el mismo.
3. Expresiones ni manifestaciones de cualquier índole distintas a las estrictamente necesarias para el
desarrollo profesional y la atención integral de las personas usuarias.
2.º En el ámbito de la inclusión social, podrán establecerse excepciones y sustituirse por libros o regis-
tros a rellenar con otra periodicidad, siempre sin perjuicio de lo establecido en el apartado b) del párra-
fo 1.º del artículo 40 .
iii) Memoria del centro.
Los titulares de centros homologados o de centros que vengan obligados a ello por la percepción de
una subvención deberán elaborar una memoria anual de las actividades realizadas durante el año ante-
33
DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
rior. La estructura, contenido y forma será determinada previamente por el departamento competente
en materia de servicios sociales.
iv) Póliza de responsabilidad civil y contabilidad.
1.º Los centros dispondrán de una póliza de seguros de responsabilidad civil que cubra a las personas
usuarias al menos de los riesgos derivados de la explotación de la actividad y de los siniestros del edi-
ficio.
2.º El centro ajustará su contabilidad a las normas específicas que sean de aplicación.
v) Hojas de reclamaciones y buzón de sugerencias.
Los servicios deberán tener a disposición de las personas usuarias y sus familiares hojas de reclama-
ciones y buzón de sugerencias y tener definido un sistema de tramitación de quejas y sugerencias.
vi) Simulacro y plan de evacuación.
Se estará a lo que marque el Código Técnico de Edificación y la normativa aplicable.
B) Servicios Colaborativos.
Los Alojamientos Colaborativos deberán reunir inicialmente los siguientes requisitos:
- Contar con Estatutos o normas internas de organización y funcionamiento, que como mínimo preve-
an:
a) El modo de dispensar y organizar los servicios que son destinados al conjunto de personas que allí
conviven.
b) La actividad colaborativa en la que deben implicarse los y las residentes y el modo de organizarla.
c) Las actividades que se desarrollan en favor de una vida activa, social y saludable, incluyendo las
iniciativas para propiciar cercanía y contacto con la comunidad externa al centro.
d) La planificación de un sistema de cuidados para las personas que hayan desarrollado una situación
de dependencia y que se oriente por el modelo de atención integral y centrada en la persona, incluyen-
do la atención en procesos de final de vida. Este plan podrá integrar tanto los sistemas de apoyos que
forman parte del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia como un sistema de cuida-
dos comunes, consistente en apoyos permanentes a cargo de profesionales vinculados con el centro
para atender las necesidades de las personas en situación de dependencia que allí vivan.
e) Compromiso de que la propiedad de los alojamientos no pueda ser dividida en propiedad horizontal
entre las personas usuarias del servicio.
- Ofrecer un alojamiento permanente a las personas usuarias.
- Compromiso de atención a situaciones de dependencia sobrevenida dentro de los límites establecidos
en sus Estatutos o normas internas de organización y funcionamiento.
- Contar con un Programa de Actividades centrado en la promoción de la autonomía, mediante una
implicación activa en la vida del propio servicio.
- Propiciar una vida colaborativa abierta al entorno social en el que se encuentre ubicado el alojamien-
to.
- Combinar espacios privativos y espacios comunes amplios, considerando éstos como una extensión
de los alojamientos particulares, debiendo incluir como mínimo:
a) Un área para realizar comidas en común con capacidad para albergar al conjunto de residentes.
b) Varias salas polivalentes para la convivencia y la realización de actividades.
c) Un área de jardín o zona exterior, salvo que sea materialmente imposible disponer de ella, o existan
espacios públicos adyacentes con estas características.
d) Una sala o espacio para la atención socio-sanitaria.
34
TÍTULO VI
- El uso de los espacios y servicios comunes se organizará por las propias personas residentes, median-
te la utilización de métodos participativos para la autogestión de la vida interna.
- Compromiso explícito de que, en caso de disponer de un solar público para implantar su iniciativa, el
edificio e instalaciones serán entregadas a la Administración propietaria del solar en buenas condicio-
nes de uso.
- Colaboración con la Administración en la gestión de aquellos servicios sobre los que se alcancen
acuerdos para organizar la prestación a las personas usuarias de los alojamientos.
- Compromiso de colaborar como experiencia piloto evaluable para ir detectando la evolución de las
personas mayores en Navarra, especialmente en relación con la Estrategia de Envejecimiento Activo y
Saludable del Gobierno de Navarra.
- Cumplir los requisitos materiales y funcionales del apartado A) del Anexo I de este Decreto Foral
que sean aplicables a los alojamientos colaborativos.
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
Servicio para personas sin hogar. Servicio de atención nocturna en centro o albergue, que ofrece a
personas en situación de exclusión social (personas transeúntes, personas sin hogar, etc.) prestaciones
de pernocta, manutención, e higiene personal. Intensidad de los apoyos baja.
Se entiende por cada tipo de intensidad:
Intensidad de apoyos alta: cuenta con presencia de personal de manera permanente.
Intensidad de apoyos media: cuenta con presencia de personal en horario diurno.
Intensidad de apoyos baja: el servicio o la persona o entidad de que depende cuenta con personal que
proporcione cobertura y apoyo de lunes a viernes.
3. Prestaciones básicas que ofertarán según la naturaleza del servicio:
-Información, valoración, orientación, acompañamiento y seguimiento para que las personas puedan
desarrollar proyectos de vida propios.
-Cuidados básicos asistenciales.
-Servicios básicos de manutención, lavandería y limpieza.
-Intervención y habilitación en actividades de la vida diaria, de modo que las personas puedan mejorar
su autonomía e independencia en aquellas cuestiones que consideren importantes.
-Intervención educativa: ocio y actividades educativo-culturales.
-Intervención psicosocial, desarrollando recursos y competencias personales y apoyos del entorno para
vidas significativas para cada persona y percibidas con valor por los demás: intervención en funciones
psicoafectivas, incluyendo, en su caso, ayudas para el manejo de trastornos del comportamiento.
-Acompañamiento social/ apoyo familiar.
36
TÍTULO VI
a) Área de espacios comunes y servicios generales.
b) Área de unidades de convivencia para un mínimo del 65 % de las plazas.
c) Opcionalmente, podrán contar con una unidad de psicogeriatría.
a) Área de espacios comunes y servicios generales:
a.1) Recepción y control.
La recepción estará situada en comunicación visual directa con el acceso peatonal al edificio para faci-
litar sus funciones de control de accesos y salidas, de información y acogida de visitas. Dispondrá de
un mostrador de recepción con zona adaptada para la atención a personas con discapacidad.
Contará con al menos los siguientes elementos:
-Centralita de teléfono.
-Elementos de control centralizados de los sistemas de incendios, en su caso.
-Control de accesos.
La centralita de teléfonos y de incendios se podrá situar en otras zonas del centro residencial siempre
que su situación sea motivada por una mayor eficacia de los sistemas.
Dispondrá además de una zona de espera para visitas.
En los Centros multiservicios la recepción y el control podrán ser compartidos para algunos o todos
los servicios.
a.2) La dirección y administración.
La dirección y administración comprenden los espacios destinados a funciones directivas y administra-
tivas.
Deberá tener, al menos, un despacho para la dirección y un espacio para reuniones con una superficie
conjunta de al menos 20 m².
a.3) Consulta de enfermería y sala de curas.
Deberán cumplir los requisitos técnicos higiénicos-sanitarios que marca la normativa sectorial para las
autorizaciones de centros, servicios y establecimientos sanitarios.
Estará dotada de espacio suficiente que permita la consulta verbal así como el reconocimiento y explo-
ración.
En este espacio podrá ubicarse el almacén de medicamentos con medidas de cierre y seguridad y ajus-
tado a las prescripciones que establezca la legislación en materia de ordenación farmacéutica.
a.4) Salas de usos múltiples.
Los Centros residenciales con hasta 48 plazas, dispondrán de salas o espacios polivalentes con una
superficie conjunta mínima de 80 m² útiles. Hasta 100 plazas, la superficie mínima conjunta será de
100 m² y cuando los centros superen las 100 plazas la superficie mínima para este uso será de 120
metros cuadrados útiles, que podrán ser fraccionados.
Cuando se trate de un único espacio, éste podrá contar con elementos divisores tales como tabiques o
mamparas que permita la creación de espacios de trabajo diferenciados.
Cuando se trate de centros residenciales destinados a personas con discapacidad física, las superficies
mínimas se incrementarán un 30%.
a.5) Aseos generales:
En la planta de acceso al centro existirán al menos dos aseos accesibles, uno por cada sexo.
a.6) Servicios generales:
-Cocina, despensa y locales anejos.
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
El servicio de cocina será propio o a través de contratos con terceros, debiendo cumplir los requisitos
de la legislación vigente.
Los espacios destinados a tal fin deberán cumplir los requisitos exigidos en materia de seguridad ali-
mentaria. Hasta 200 plazas, la superficie mínima será de 0,9 m² por plaza autorizada con un mínimo
de 12 m². De estas dimensiones se excluirán las destinadas a cámaras frigoríficas, almacén de víveres,
lavado, almacenamiento de menaje y utensilios. A partir de 200 plazas, ya no será obligatorio seguir
dicha proporción.
La zona de cocina deberá tener espacios diferenciados para:
- Zona de recepción de mercancías, próxima a la zona de almacenamiento y de acceso restringido.
- Zona de almacenamiento: existirá almacén de productos en cámaras de frío con capacidad suficiente
y almacén de alimentos en general, a una temperatura máxima de 18.º Los almacenes deberán disponer
de estantes adecuados a su capacidad con el fin de que en ningún momento la mercancía esté en con-
tacto con el suelo. Deberá cumplirse la normativa sectorial de condiciones de almacenamiento de los
alimentos.
- Zona de manipulación de alimentos.
- Zona de cocción.
- Zona de acabado y emplatado.
- Zona de lavado de menaje y utensilios de cocina.
En caso de que el servicio de cocina no se realice en el propio centro, se destinará un espacio a la pre-
paración y servicio de comidas. Este recinto dispondrá de frigorífico, fregadero, espacios de apoyo
para los preparativos y armarios para el almacenamiento de vajillas y utensilios.
Las paredes y los suelos estarán revestidos con materiales no porosos que soporten la limpieza enérgi-
ca y la desinfección.
-Lavandería.
Se prestará el servicio de lavandería propio o a través de contratos con terceros, que garantice el lava-
do periódico de lencería y ropa de las personas usuarias. En todo caso el centro contará con una
máquina como mínimo para el lavado de ropa.
-Almacenes.
Se deberá contar con los espacios adecuados de almacén para que se guarden por separado los alimen-
tos, la lencería, productos de limpieza del centro y mobiliario.
No podrán confluir en el mismo espacio físico los servicios de cocina, lavandería y almacén.
b) Área de Unidades de convivencia.
El centro residencial estará formado por una o varias Unidades de convivencia que responden al con-
cepto de hogar, por lo que estarán delimitadas, identificadas y diferenciadas formando un conjunto
integrado por las zonas comunes y las habitaciones de las personas usuarias.
La capacidad máxima de cada unidad de convivencia será con carácter general de 16, autorizándose,
previa justificación de la imposibilidad o grave onerosidad que comportaría tal limitación, siempre que
no haya financiación pública para las reformas precisas, para un número superior, que en ningún caso
podrá ser superior a 24, tratándose de personas con dependencia, o a 26 en el resto de casos, resultado
de asignar una ocupación no superior al 50% de las plazas en habitaciones con uso para dos personas y
el resto en habitaciones con uso individual, salvo que se constituyan unidades formadas por matrimo-
nios o parejas.
Cuando la zona común de una unidad tenga dimensiones para albergar a más personas usuarias que las
de las plazas residenciales que tenga asignadas, se podrá completar la prestación de servicios en esa
zona a personas usuarias en estancia parcial de horario diurno.
El acceso a cada unidad de convivencia se realizará desde zonas de circulación general del centro.
38
TÍTULO VI
Cada unidad de convivencia dispondrá de las siguientes dependencias:
b.1) Habitaciones.
b.2) Zonas comunes: Cocina, comedor y sala de estar.
b.1) Habitaciones.
Las habitaciones, las zonas comunes y las zonas de circulación serán contiguas en cada unidad de
convivencia.
-Las habitaciones contarán con las siguientes características:
-La superficie mínima de las habitaciones será de 14 m² útiles, para las habitaciones individuales y 20
m² útiles para las habitaciones dobles. En este cómputo se excluye la superficie del baño, que deberá
ser accesible.
-Las habitaciones serán personalizables por la persona usuaria que vaya a ocuparlas como residencia
permanente, que pueden ser la totalidad de los componentes: muebles, cortinas y pequeños electro-
domésticos, que no supongan riesgo para la seguridad. La cama será dotación del centro, salvo acuer-
do en diferente sentido entre la persona usuaria y el centro.
Cuando una persona no desee personalizar la habitación con mobiliario propio, la dotación mínima
contendrá al menos, una mesilla, una mesa, una silla, un armario individual, cortinas, visillos o estores
y ropa de cama. Contará con un armario para alojar los efectos personales. La superficie de éste com-
putará a los efectos de la superficie mínima de la habitación.
-Las camas tendrán unas medidas mínimas de 0,90 metros de ancho y 1,90 metros de largo y, para
personas con dependencia, deberán ser articuladas, entendiendo por tales las que se puedan abatir en
dos o más planos, y elevables en altura.
-No podrá ser zona de paso a otra dependencia, a excepción del aseo propio.
-Deberán disponer de luz indirecta, enchufe, y contarán con sistema de regulación de la intensidad de
la luz natural, con posibilidad de oscurecimiento total del dormitorio.
-Las puertas deberán dejar un ancho libre de al menos 1,05 m medido en su marco.
-Contarán con toma de TV y acceso a internet.
-Se dotará de un accionador del timbre de llamada vinculado a cada cama, de modo que pueda ser
activado cómodamente sin que sea preciso levantarse de la misma. El sistema permitirá identificar la
plaza desde la que ha sido accionado.
-Contará con un baño con ducha, inodoro y lavabo sin pedestal. Se cumplirá con los requisitos de la
normativa de accesibilidad para estos espacios, y se tendrá acceso al mismo desde la propia habita-
ción. En la zona de ducha y en la zona próxima al inodoro se instalará un sistema de llamada de emer-
gencia.
b.2) Zonas comunes de la Unidad de convivencia.
Prevalecerá el diseño de varios espacios con dimensiones más propias de viviendas que salas de gran-
des dimensiones. Se tratará de crear distintos ambientes mediante un diseño y/o decoración que eviten
la sensación de uniformidad y masificación.
Para el dimensionado del conjunto de estancias se estimará un ratio de 3,50 m² por plaza. Las zonas de
tránsito entre espacios diferenciados o los pasillos no se computarán a efectos de verificar el cumpli-
miento de las dimensiones mínimas.
La zona de cocina dispondrá de espacio suficiente para colocar al menos refrigerador, fregadero, mi-
croondas y armarios de almacenamiento y, cocina cuando las personas tengan suficiente autonomía y
soliciten poder cocinar ellas mismas.
En el caso de que los titulares de los centros aprecien riesgo para dichas personas, deberán organizar,
para que puedan cocinar, o apoyo y supervisión cuando sea preciso, o sitios para cocinar para las per-
39
DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
sonas de la unidad fuera de la propia cocina de la unidad o sustituyendo esta por espacios para ello
para una o varias unidades.
En cada Unidad de convivencia existirá un aseo general dotado de anteaseo y con los requisitos que se
solicitan para un aseo accesible.
c) Área de Unidades de Psicogeriatría.
Cuando el centro residencial cuente con unidad de psicogeriatría, esta deberá ocupar un espacio físico
diferenciado a la del resto del centro residencial. En ella se atenderá a las personas que padecen algún
tipo de demencia con síntomas psicológicos y/o conductuales graves, requiriendo de forma continuada
cuidados y atención sanitaria especializada.
La unidad estará diseñada, de manera que el desplazamiento desde la habitación a las áreas comunes
sea limitado en distancia y no sea necesario el uso de ascensor. El número de plazas máximo por uni-
dad será con carácter general de 12, debiendo recabarse autorización, previa justificación de la impo-
sibilidad o grave onerosidad que comportaría tal limitación, para un número superior, que en ningún
caso podrá ser superior a 20.
Las áreas comunes, además de cumplir los requisitos materiales y específicos de los centros residen-
ciales, y en lo que se refiere a las áreas comunes contará con:
-Una zona de deambulación libre, pudiéndose utilizar el pasillo de distribución de las habitaciones
siempre que tenga pasamanos a ambos lados y una superficie mínima de dos metros cuadrados por
persona.
-Ventanas con vidrio y cierre de seguridad.
Además, para la obtención de homologación administrativa deberá contar con un espacio de deambu-
lación exterior, con acceso seguro y, a ser posible libre, desde la unidad. La zona podrá disponer de
jardines con senderos o bien ser un circuito en forma de bucle alrededor del edificio.
La unidad deberá disponer de mecanismos para el control y supervisión de personas con riesgo de
desorientación o pérdida.
(2) Las residencias de inclusión social no están sujetas a la distribución de espacios que implica la
existencia de unidades de convivencia.
Contarán, por tanto, con los siguientes espacios:
-Zona o despacho polivalente para uso de dirección y reuniones.
-Cocina, despensa, lavandería y almacenes que cumplirán los mismos requisitos que los establecidos
para el resto de centros residenciales.
-Comedor cuya superficie será al menos de 2.10 m² por plaza.
-Sala de usos múltiples o espacio polivalente con una superficie mínima de 2 m² por plaza autorizada.
-Aseos generales, existiendo, al menos, dos aseos accesibles, uno por sexo.
-Zona de habitaciones:
Las habitaciones serán preferiblemente de uso individual con una superficie mínima de 8 m². Podrán
ser dobles cuando tengan al menos 14 m².
Las puertas de los dormitorios estarán dotadas de dispositivos de cierre a voluntad del residente y me-
canismo de apertura externa para caso de emergencias.
El equipamiento mínimo de un dormitorio será de un armario de uso personal con sistema de cierre,
una cama con anchura mínima de 0,90 metros y 1.90 metros de largo, una mesilla de noche, una mesa
auxiliar, una silla, un sistema de iluminación general y un punto de luz de lectura junto a la cama.
La habitación no podrá ser zona de paso a otra dependencia, a excepción del baño propio. Contará con
ducha, inodoro y lavabo.
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TÍTULO VI
En este tipo de residencias, existirán al menos dos habitaciones con baño que cumplan con los requisi-
tos de accesibilidad.
En todos los dormitorios y estancias comunes habrá acceso a internet.
4.2. Requisitos de las Mini residencia hogar, Viviendas vinculadas a residencia, Pisos tutelados y Pisos
supervisados.
Estarán ubicados en un núcleo urbano, donde existan dotaciones suficientes para realizar una vida
independiente, o que cuente con transporte urbano que conecte con otro núcleo urbano que sí las ten-
ga.
Las viviendas deberán contar como mínimo con los siguientes espacios y cumplir los siguientes requi-
sitos:
Las habitaciones serán preferiblemente de uso individual y como máximo para dos personas. En el
caso de las habitaciones individuales, la dimensión mínima será de 8 m² y si son dobles de 14 m².
Las puertas de los dormitorios estarán dotadas de dispositivos de cierre a voluntad de la persona resi-
dente y mecanismo de apertura externa para caso de emergencias.
El equipamiento mínimo de un dormitorio será de un armario de uso personal con sistema de cierre,
una cama con anchura mínima de 0,90 metros y 1.90 metros de largo, una mesilla de noche, una mesa
auxiliar, una silla, un sistema de iluminación general y un punto de luz de lectura junto a la cama.
En todos los dormitorios y estancias comunes habrá acceso a internet.
Los pisos tutelados contarán con un área de trabajo que servirá como despacho para el personal, que
está de manera permanente en el piso.
-Cocina y zona de almacenamiento.
Los espacios destinados a tal fin deberán cumplir los requisitos exigidos en la legislación vigente en
materia de seguridad alimentaria.
El equipamiento de la cocina y sus dimensiones deberá adecuarse al número de plazas autorizadas. El
ratio será de 1,2 m² por plaza con un mínimo de 9 m².
Las zonas de almacenamiento de productos alimenticios serán independientes de otros almacenamien-
tos que pongan en riesgo la calidad y la conservación de aquellos.
-Zona de lavandería.
El servicio de lavandería y planchado podrá ser subcontratado, y en el caso de las viviendas vinculadas
a residencia será prestado por ésta. En cualquier caso, se diferenciará la zona de almacenamiento de
ropa sucia de la de recepción, distribución y almacenamiento de ropa limpia. Contará al menos con
una máquina lavadora.
-Espacios comunes.
Los espacios destinados a comedor y sala de estar tendrán una superficie en conjunto de 4 m² útiles
por plaza y estarán equipados con los elementos imprescindibles para su finalidad.
Los pasillos tendrán una anchura mínima de 90 cm y, con carácter general, las puertas de paso interio-
res de 80 cm, y en todo caso si tiene que ser utilizadas por personas usuarias con discapacidad física.
En viviendas con más de 8 plazas se instalará en todas las estancias de la vivienda excepto en zonas de
aseo, un sistema de detección de incendios con alarma sonora. Se completará la instalación con al
menos 1 pulsador manual de incendios. Además los pasillos, zonas de estar y comedor y puertas de
salida del piso o de la vivienda dispondrán de alumbrado de emergencia.
-Baños.
La vivienda estará dotada de un baño completo por cada 4 plazas. Contará con ducha, preferiblemente
enrasada con el pavimento.
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
Cuando se trate de personas con discapacidad física, deberá cumplir con los requisitos de accesibili-
dad.
Las puertas serán correderas o practicables con apertura hacia el exterior. La cerradura tendrá un dis-
positivo de apertura y cierre sencillo de maniobrar, también dispondrán de un mecanismo de apertura
externa para caso de emergencias.
4.3. Requisitos de las Viviendas con apoyo y Viviendas de acogida:
Estarán ubicadas en un núcleo urbano, donde existan dotaciones suficientes para realizar una vida
independiente, o que cuente con un transporte urbano que conecte con otro núcleo que sí las tenga.
Las viviendas deberán cumplir con las condiciones de habitabilidad que recoja la normativa vigente.
Las habitaciones deberán estar contempladas como dormitorio en la cédula de habitabilidad.
Las habitaciones con una superficie inferior a 10 m² serán de uso individual. Podrán ser de uso doble
si la superficie de las mismas es igual o superior a 10 m².
Únicamente en las Viviendas de acogida, las habitaciones con una dimensión igual o superior a 14 m²
podrán ser de uso triple o, a partir de 15 m² de uso cuádruple, si se justifica por las condiciones del
edificio.
No computarán a estos efectos las personas usuarias menores de 1 año.
4.4. Requisitos de los Servicios para personas sin hogar.
Estarán ubicados en un núcleo urbano, donde existan dotaciones suficientes para realizar una vida
independiente, o que cuente con un transporte urbano que conecte con otro núcleo que si las tenga.
Los centros contarán al menos con zona de recepción, comedor, office y zona de dormitorios.
Se habilitará una zona para el personal cuidador del centro que podrá coincidir con el espacio que haga
las veces de despacho.
Las habitaciones tendrán una capacidad máxima de 4 personas con un mínimo de superficie de 9,8 m².
Las dimensiones de las camas serán al menos de 90 cm de ancho por 190 cm de largo.
En cada dormitorio se dispondrá por cada cama de una taquilla o armario individual con cerradura.
La dotación de inodoros y lavabos será a razón de 1 unidad por cada 4 plazas.
La dotación de duchas será a razón de 1 unidad por cada 8 plazas.
Los accesos a las cabinas de inodoro y duchas serán mediante puertas correderas o puertas practicables
que tendrán sentido de apertura hacia el exterior. Las cerraduras tendrán un dispositivo de apertura y
cierre sencillo de maniobrar, también dispondrán de un mecanismo de apertura externa para caso de
emergencias.
En centros con más de una planta destinada a zona de dormitorios los servicios higiénicos en cada una
de ellas será proporcional al número de plazas de cada planta.
5. Requisitos exigidos de personal mínimo. Ratios.
La determinación del personal mínimo exigible en cada servicio residencial se efectuará con arreglo a
la siguiente clasificación:
a) Personal profesional de atención directa: cuidadores/as profesionales, auxiliares de enfermería o
equivalente y técnicos/as de integración social.
La organización de los turnos dentro de las diversas modalidades de centro residencial en atención al
colectivo de personas a las que se dirige garantizará la atención de estos o estas profesionales las 24
horas del día todos los días de la semana. Durante el período de actividad diurna, ninguna unidad de
convivencia o espacio común del centro donde haya personas usuarias con necesidad de apoyos podrá
prescindir de la atención permanente de estos profesionales.
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TÍTULO VI
Durante las noches, los Centros residenciales con ocupación de hasta 60 personas usuarias garanti-
zarán la presencia de dos profesionales.
En el caso de servicios homologados, sólo se podrá contar con un o una profesional durante la noche si
no se supera el porcentaje máximo de personas con dependencia que se establezca en el contrato, con-
cierto social o condiciones del servicio local correspondientes.
Cada 60 personas usuarias o fracción se dotará de otro profesional de atención directa.
b) Personal técnico, de las titulaciones de medicina, enfermería, farmacia, fisioterapia, terapia ocupa-
cional, animación sociocultural, trabajo social, psicología, pedagogía, logopedia, podología, educación
social, monitor/a de taller, técnico/a en estimulación y cualquier otra categoría profesional que desem-
peñe funciones técnicas y que sea reconocido así por el órgano competente en materia de inspección
de servicios.
c) Personal de servicios generales: La función del personal de servicios generales comprende: tareas
de administración, cocina, limpieza, lavandería, logística, transporte, mantenimiento, conservación y
vigilancia de las instalaciones y, en general, todo aquel no incardinable en el concepto de profesional
de atención directa o técnico.
El personal de servicios generales y su dotación será proporcional a las necesidades que presente el
centro, teniendo en cuenta tanto el número y características de las personas usuarias, los servicios
prestados así como las dimensiones y estructura del mismo y sus características físicas.
d) Dirección del centro:
Todos los Centros residenciales dispondrán de una persona que ostente la dirección, a excepción de
que en el mismo recinto, edificio o complejo estén autorizados otros centros regulados en este Decreto
Foral, dependientes de la misma persona o entidad, que podrán compartirlo. La dotación a jornada
completa será exigible para los centros que cuenten con 60 o más personas usuarias.
En centros que cuenten con menos de 60 personas usuarias, las funciones de dirección del centro
podrán compatibilizarse con otras atribuidas al personal técnico, siempre que se tenga la titulación
exigible para la categoría profesional correspondiente.
-Ratio de personal.
La ratio de personal de esta norma viene expresada en personal equivalente por persona usuaria.
Para obtener el dato de personal equivalente se aplica la siguiente fórmula: número de horas de aten-
ción (directa o técnica), dividido entre la jornada laboral anual correspondiente. De manera que, para
obtener la ratio, se divide el personal equivalente entre el número de personas usuarias.
En los Centros residenciales el sistema de control de ratios se realizará mediante sistemas de fichaje
con la información mínima necesaria para su control por el departamento competente en materia de
servicios sociales.
Los ratios mínimos para cada tipo de servicio, en atención al sector de población al que se dirigen son:
-Servicios de atención residencial:
- Centros residenciales.
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
Los Centros residenciales de inclusión social deberán contar, como mínimo, con al menos una persona
responsable del centro y una persona durante el turno de noche, con ratio mínimo de 0,04.
Dispondrá así mismo de personal técnico (con titulación en trabajo social, educación social, psicolog-
ía, pedagogía, integración social), en un ratio de 0,02. El personal técnico podrá estar contratado es-
pecíficamente para el centro o ser personal contratado por la persona o entidad responsable del centro
justificando la dedicación del mismo en la proporción establecida.
- Mini residencia hogar.
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TÍTULO VI
- Piso supervisado.
* En el caso de pisos tutelados para personas con discapacidad física, no se exige personal técnico.
- Vivienda con apoyo.
Para las viviendas con apoyo de mayores, discapacidad y enfermedad mental se dispondrá de personal
de coordinación de perfil técnico, con un ratio de 0,04.
Para la Vivienda con apoyo en el área de Inclusión social la persona o entidad responsable del servicio
dispondrá de personal técnico (con titulación en algunas de las siguientes especialidades: trabajado
social, educación social, integración social, psicología o pedagogía), en un ratio de 0,04. El personal
técnico podrá estar contratado específicamente para el servicio o ser personal contratado por la perso-
na o entidad responsable del mismo justificando la dedicación del mismo en la proporción establecida.
-Servicio de vivienda de acogida.
La dirección, supervisión y seguimiento estará a cargo de los responsables de la persona o entidad de
que dependa, disponiendo de los servicios profesionales propios, concertados o públicos de algunas de
las siguientes especialidades: asesoría jurídica, psicología, pedagogía, integración social, educación
social o trabajo social.
-Servicio para personas sin hogar.
Deberán contar, como mínimo, con la presencia una persona durante las horas de apertura del servicio,
ratio mínimo de 0,04.
-Voluntariado.
1. En el ámbito de la inclusión social, se podrán aceptar excepcionalmente reducciones de las ratios de
personal si se viene reforzando la atención con personal voluntario, siempre que se cumplan los si-
guientes requisitos:
-En el caso del personal técnico de profesiones reguladas para las que se exija una titulación, que el
personal voluntario cuente con la titulación que habilite para el ejercicio de la profesión, sin que, en
ningún caso, pueda ser el único personal existente para esas funciones.
-En caso del personal técnico de profesiones no reguladas, que el personal cuente con una experiencia
mínima de tres años.
2. En ningún caso la incorporación de personal voluntario podrá servir para reducir ratios reduciendo
el número de profesionales existente.
3. El Departamento de Derechos Sociales publicará la concesión de estas autorizaciones excepciona-
les.
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
B.-Servicios de atención diurna.
1. Definición y objeto:
Servicios de carácter social destinados a ofrecer un conjunto de prestaciones asistenciales o de cuidado
y de rehabilitación, con una frecuencia diaria, de manera permanente o temporal, a personas que por
diversas situaciones requieren intervenciones que les ayudarán a mantenerse en su entorno habitual y
orientadas también a su inclusión social.
2. Tipos de servicios:
2.1. Estancia diurna. Servicio que se oferta en centros residenciales, sin incluir la pernocta, y orientado
a la atención de las necesidades de autocuidado y de apoyo a las personas cuidadoras.
2.2. Centros de día.
Centro de día para personas en situación de dependencia. Servicio prestado en un establecimiento es-
pecífico destinado a ofrecer durante el día atención a las necesidades personales básicas, terapéuticas,
de rehabilitación y socioculturales, facilitando la permanencia en el entorno habitual y apoyando a las
personas cuidadoras.
Centro de día rural. Servicio prestado en un establecimiento situado en un municipio rural que carezca
de servicios residenciales o de otros servicios de atención diurna para la atención de personas en situa-
ción de dependencia. Ofrece diferentes servicios de apoyo en las actividades de la vida diaria, de ocio
y de promoción de la autonomía personal y prevención de la dependencia.
Centro de rehabilitación psicosocial. Servicio prestado en un establecimiento específico, para ofrecer
durante el día atención a las necesidades terapéuticas, de rehabilitación y apoyo a las personas con
enfermedad mental grave, favoreciendo la inclusión social.
Centro de día de inclusión social: Servicio que ofrece un lugar donde pasar el día, orientado a la incor-
poración social y que puede ofrecer acompañamiento individualizado en el itinerario de incorporación,
intervenciones de carácter ocupacional, educativo, terapéutico y de inclusión socio-laboral.
2.3. Centro ocupacional. Servicio destinado a ofrecer programas de actividad ocupacional y de desa-
rrollo personal y social a personas con dificultad de integración en una actividad laboral de mercado,
sea centro especial de empleo o empresa ordinaria.
3. Prestaciones básicas que ofertarán según la naturaleza del servicio:
-Información, valoración, orientación, acompañamiento y seguimiento para que las personas puedan
desarrollar proyectos de vida propios.
-Cuidados básicos asistenciales.
-Servicios básicos de manutención, lavandería y limpieza.
-Intervención y habilitación en actividades de la vida diaria, de modo que las personas puedan mejorar
su autonomía e independencia en aquellas cuestiones que consideren importantes.
-Intervención educativa: ocio y actividades educativo-culturales.
-Intervención psicosocial, desarrollando recursos y competencias personales y apoyos del entorno para
vidas significativas para cada persona y percibidas con valor por los demás: intervención en funciones
psicoafectivas, incluyendo, en su caso, ayudas para el manejo de trastornos del comportamiento.
-Actividades ocupacionales y de capacitación laboral.
-Acompañamiento social/ apoyo familiar.
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TÍTULO VI
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
Los espacios no podrán ser compartidos para otro servicio, salvo que así se autorice expresamente,
previa justificación de la adecuación de la propuesta al servicio.
En los Centros de día para personas con discapacidad física los ratios para el cálculo de superficies de
los espacios se multiplicarán por 1,30.
Los centros de día rurales y los de inclusión social, deberán cumplir los requisitos señalados a excep-
ción del punto cuarto, en lo que se refiere a la exigencia de dos espacios diferenciados y del punto
quinto de este apartado.
4.3. Requisitos para Centros ocupacionales:
Estarán ubicados preferentemente en entornos laborales o en todo caso en zonas integradas en la co-
munidad con fácil acceso a otros servicios comunitarios.
Los Centros ocupacionales, deberán contar con los siguientes espacios diferenciados:
-Recepción y administración, que comprende los espacios destinados a las funciones de recepción de
las personas usuarias, dirección, administración y gestión comercial. Estas dependencias se situarán
preferentemente próximas al acceso principal del edificio.
-Dos espacios destinados al desarrollo de las actividades específicas del centro:
- Área de formación ocupacional destinada a la realización de actividades o labores no productivas
bajo la orientación del personal técnico del centro.
- Área de desarrollo personal destinada a trabajar de manera específica objetivos relacionados con la
habilitación personal y facilitación en las relaciones sociales.
-Habrá también zona de almacenamiento de materiales y artículos diversos.
-Aseos: El centro contará con dos aseos accesibles diferenciados por sexo, estarán equipados con la-
vabo e inodoro por cada 15 personas usuarias.
Todos los aseos dispondrán de un sistema de llamada de emergencia claramente identificado. Las
puertas de aseos y cabinas abrirán hacia el exterior o serán correderas.
-Zona o despacho polivalente para uso de profesionales.
-En los centros en los que exista la necesidad de cambiarse de ropa por motivos de la actividad des-
arrollada se deberá disponer de vestuarios diferenciados por sexo, que estarán provistos de asientos y
armarios o taquillas. Dispondrán asimismo de duchas cuando se realicen habitualmente actividades
que conlleven suciedad o impliquen esfuerzos físicos. La proporción será de una ducha por cada 10
personas que finalicen su actividad simultáneamente.
-En caso de que el centro ocupacional ofrezca servicio de restauración y se preste en el propio centro,
los espacios reservados a cocina y comedor se atendrán a las mismas especificaciones que se estipulan
en el apartado correspondiente a Centro de día.
5. Requisitos exigidos de personal mínimo. Ratios.
La determinación del personal mínimo exigible en cada servicio de atención diurna se efectuará con
arreglo a la siguiente clasificación:
a) Profesional de Atención directa: cuidadores/as profesionales, auxiliares de enfermería o equivalen-
te, técnicos/as de integración social.
b) Personal técnico: de las titulaciones de medicina, enfermería, fisioterapia, terapia ocupacional, ani-
mación sociocultural, trabajo social, psicología, pedagogía, logopedia, educación social, monitor/a de
taller, técnico/a en estimulación y cualquier otra categoría profesional que desempeñe funciones técni-
cas y que sea reconocido así por el órgano competente en materia de inspección de servicios.
c) Personal de servicios generales: La función del personal de servicios generales comprende: tareas
de administración, cocina, limpieza, lavandería, logística, transporte, mantenimiento, conservación y
vigilancia de las instalaciones y, en general, todo aquel no incardinable en el concepto de profesional
de atención directa o técnico.
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TÍTULO VI
d) Dirección del centro: Todos los centros de atención diurna dispondrán de una persona que ostente la
dirección, a excepción de que en el mismo recinto, edificio o complejo estén autorizados otros centros
regulados en este decreto, dependientes de la misma persona o entidad, que podrán compartirlo. La
dotación a jornada completa será exigible para los centros que cuenten con 60 o más personas usua-
rias.
En centros que cuenten con menos de 60 personas usuarias, las funciones de dirección del centro
podrán compatibilizarse con otras atribuidas al personal técnico, siempre que se tenga la titulación
exigible para la categoría profesional correspondiente.
-Ratios.
La ratio de personal de esta norma viene expresado en personal equivalente por persona usuaria.
Para obtener el dato de personal equivalente se aplica la siguiente fórmula: número de horas de aten-
ción (directa o técnica), dividido entre la jornada laboral anual correspondiente. De manera que para
obtener la ratio, se divide el personal equivalente entre el número de personas usuarias.
En los servicios de atención diurna el sistema de control de ratios se realizará mediante sistemas de
fichaje con la información mínima necesaria para su control por el departamento competente en mate-
ria de servicios sociales.
Los ratios mínimos para cada tipo de servicio, en atención al sector de población al que se dirigen son:
- Estancia diurna.
- Centros de día:
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
Los Centros de día de inclusión social deberán contar, como mínimo, con una persona responsable del
centro y la persona o entidad responsable del centro dispondrá así mismo de personal técnico (con
titulación en algunas de las siguientes especialidades: trabajador/a social, educación social, integración
social, psicología o pedagogía), en un ratio de 0,04. El personal técnico podrá estar contratado especí-
ficamente para el centro o ser personal contratado por la persona o entidad, justificando la dedicación
del mismo en la proporción establecida.
- Centro ocupacional.
Las encuestas pueden sustituirse o complementarse con grupos de discusión, cuando se considere más
idóneo para logra una mejor y/o mayor participación, debiendo resumir sus resultados a efectos de la
evaluación de implantación de la ACP.
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TÍTULO VI
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
Los indicadores de estándares porcentuales del 75 % o menos, tras la primera comprobación por la
inspección, se deberán ir ampliando gradualmente hasta alcanzar a todas las personas usuarias.
Protocolos mínimos para los servicios.
-Servicios de atención residencial en el ámbito de la dependencia, personas mayores, con discapacidad
y/o enfermedad mental.
- En relación con la persona usuaria:
- Acogida a la persona y su familia.
- Despedida por renuncia/traslado/fallecimiento.
- Prevención y tratamiento de la agitación psicomotriz.
- Prevención y tratamiento de caídas.
- Preparación, administración y errores en la medicación.
- Sujeciones físicas y farmacológicas.
- Prevención, detección e intervención de maltrato o abuso.
- Prevención y tratamiento de úlceras por presión.
- Atención de trastornos conductuales.
- Resolución conflictos de convivencia.
- Coordinación con otros servicios cuando corresponda: centros educativos, sanitarios, ocupacionales,
sociales...
- En relación con la seguridad:
- Abandonos o ausencias no autorizadas.
- Prevención y actuación ante conductas suicidas.
- Actuación ante emergencias.
- Prevención y actuación ante alteraciones conductuales.
-Servicios de atención residencial para personas en situación de exclusión social.
- En relación con la persona usuaria:
- Acogida a la persona y su familia.
- Despedida por renuncia/traslado/fallecimiento.
- Preparación, administración y errores en la medicación.
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TÍTULO VI
- Atención de trastornos conductuales.
- Resolución conflictos de convivencia.
- Coordinación con centros educativos, ocupacionales... (en su caso)
- En relación con la seguridad.
- Abandonos o ausencias no autorizadas.
- Prevención y actuación ante conductas suicidas.
- Actuación ante emergencias.
-Servicio de acogida para personas sin hogar.
- En relación con la persona usuaria:
- Control de entradas y salidas.
- Resolución conflictos de convivencia.
- En relación con la seguridad.
- Actuación ante emergencias.
* Servicios de atención diurna.
-Centros de día y estancias diurnas.
- En relación con la persona usuaria.
- Acogida a la persona y su familia.
- Despedida por renuncia/traslado.
- Prevención y tratamiento de caídas.
- Preparación, administración y errores en la medicación.
- Sujeciones físicas y farmacológicas.
- Prevención, detección e intervención de maltrato o abuso.
- Prevención y tratamiento de úlceras por presión.
- Atención de trastornos conductuales.
- Resolución conflictos de convivencia.
- Coordinación con otros servicios cuando corresponda: centros educativos, sanitarios, sociales...
- Planificación de recorridos de transporte.
- En relación con la seguridad.
- Intervención ante presencia en el centro de familiares no autorizados.
- Abandonos o ausencias no autorizadas.
- Prevención y actuación ante conductas suicidas.
- Anclajes de sillas en el uso de transporte.
- Actuación ante emergencias.
-Centros ocupacionales.
- En relación con la persona usuaria.
- Atención de trastornos conductuales.
- Resolución conflictos de convivencia.
- Planificación de recorridos de transporte.
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DECRETO FORAL 92/2020, DE 2 DE DICIEMBRE
- En relación con la seguridad.
- Anclajes de sillas en el uso de transporte.
- Actuación ante emergencias.
-Servicios de atención diurna de inclusión social.
- En relación con la persona usuaria.
- Acogida a la persona.
- Resolución conflictos de convivencia.
- Atención de trastornos conductuales.
- Abandonos o ausencias no autorizadas.
- En relación con la seguridad.
- Control de entradas y salidas.
- Actuación ante emergencias.
Datos de gestión.
Datos operativos.
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TÍTULO VI
2.º Promover los derechos humanos desde la responsabilidad de cada profesional.
3.º Promover la máxima autonomía en todos los ámbitos de la vida de las personas.
4.º Se debe apoyar la transparencia y la participación de las personas en el funcionamiento de los ser-
vicios.
5.º Hay que detectar y abordar las necesidades de las personas de forma temprana.
6.º Hay que ayudar al desarrollo una buena vida cada día fomentando los recursos de la red personal.
7.º En la relación de ayuda se debe combinar el apoyo y el control.
8.º Hay que hacer posible el avance, por pequeño que este sea, hay que aspirar siempre a alcanzar me-
jores resultados.
9.º Se debe evitar el etiquetado.
10.º Se trata a las personas como un todo.
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