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El Álbum Ilustrado en la E.S.O.

This document provides an analysis of the illustrated album as a literary genre for secondary education students. It discusses illustrated albums as experimental works that establish ambiguous relationships between text and image, incorporating intertextuality, cultural allusions, and postmodern techniques. The document proposes using four illustrated albums in the classroom to develop students' aesthetic education, engage reluctant readers, and expose students to beautiful and thought-provoking works covering difficult real-world themes. Activities are outlined to contextualize the albums and facilitate reflective discussion of their messages and values.

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El Álbum Ilustrado en la E.S.O.

This document provides an analysis of the illustrated album as a literary genre for secondary education students. It discusses illustrated albums as experimental works that establish ambiguous relationships between text and image, incorporating intertextuality, cultural allusions, and postmodern techniques. The document proposes using four illustrated albums in the classroom to develop students' aesthetic education, engage reluctant readers, and expose students to beautiful and thought-provoking works covering difficult real-world themes. Activities are outlined to contextualize the albums and facilitate reflective discussion of their messages and values.

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EL ÁLBUM ILUSTRADO

ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO


EL ÁLBUM ILUSTRADO EN LA E.S.O.

Dice Peter Hunt (2001) que el álbum es la única contribución que


la literatura infantil ha hecho a la literatura, ya que los demás géneros
han sido puramente imitativos1.

El álbum ilustrado, del cual tenemos hoy en día magníficos ejem-


plos, presenta, al igual que mucha de la literatura actual, juegos de am-
bigüedad entre realidad y ficción que creemos muy interesantes para tra-
bajar con los estudiantes de la E.S.O. La relación que se establece entre
texto e imagen no sólo hace uso de distintos puntos de vista, y de di-
ferentes perspectivas, sino que introduce de una manera cada vez más
habitual la intertextualidad, pues también existen en ellos una gran can-
tidad de alusiones culturales y referencias a otros textos y contextos.

Por otro lado, el álbum sirve como un extraordinario campo para


lo experimental, lo que David Lewis (1999: 78) llama “ficción experi-
mental”, excelente punto de partida para ver la relación con el post-
modernismo. La metaficción propia de la modernidad enfatiza su re-
chazo a dar por sentada una forma de narrar, haciendo mención a las
múltiples posibilidades de la naturaleza misma de narrar. En muchas
ocasiones, lo que nos parecía inconcebible o innombrable, aparece en
sus propuestas, suponiendo casi siempre una ruptura de las conven-
ciones tradicionales: sus formas de lectura e interpretación pueden ser
múltiples. La experimentación en los álbumes ilustrados exige un
nuevo lector, no sólo en cuanto a su configuración estética, sino, en
muchos casos, un tipo de lector comprometido con las nuevas temá-
ticas y los nuevos contenidos que recorren sus páginas. Nos encon-
tramos en ellos con la “polifonía propia de la postmodernidad”, tal
como la denomina Teresa Colomer (2002: 25).

La lectura de un libro álbum apela a la inteligencia emocional del


1 Recogido de
Silva-Díaz, Cecilia
lector. En sus manos, el libro álbum puede despertar todos sus sentidos
(2006: 23).
y experiencias. En este sentido, el libro álbum es un objeto poético por-
“La función de la
que lo más importante no está en las páginas sino en la cabeza del lec- imagen en el álbum”
tor. Sus ilustraciones sugieren más que dicen, insinúan más que reve- en El arte y el álbum
lan. Sus imágenes confieren el tono y apelan a que el lector sea capaz ilustrado, Peonza
de recrear ese mundo icónico para que disfrute de todas sus riquezas. 75/76, Santander.

Leer la interculturalidad 195


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Sin embargo, hemos de luchar aún con la tendencia bastante ge-


neralizada de considerarlo un género para niños o para primeros lec-
tores; también es un handicap para su uso con jóvenes la falta de tra-
dición en la crítica e investigación sobre las imágenes, y, quizás
también, el debate tiene que ser pertinaz para derribar ancestrales re-
ticencias sobre el nunca bien argumentado concepto del camino tri-
llado, por un lado, y la cortapisa a la imaginación, por otro, que su-
pone la imagen para un sector de la crítica.

Creemos que la lectura y el trabajo con álbumes ilustrados for-


mará a nuestros adolescentes en el espíritu crítico y comprometido, les
presentará a los jóvenes temáticas de nuestro tiempo, no se evadirá de
la realidad sino que expondrá con claridad temas muchas veces difí-
ciles, pero presentados con seriedad y profundidad, sin perder el ca-
rácter recreativo y estético ni el placer de la lectura.

El libro álbum implica, como dice Marcela Carranza (2002), tam-


bién un desafío. Desafío para el lector movilizado hacia nuevas for-
mas de lectura en las que las líneas argumentales pueden ser míni-
mas; un lector que participa de una nueva reconstrucción formal, de
un juego estético con varios lenguajes implicados. Supone también
un desafío para los escritores e ilustradores de la literatura destinada
a los jóvenes dispuestos a no poner límites a su búsqueda artística,
y también un desafío para el profesorado y los críticos. “El álbum es
heterodoxo, no sólo por lo que dice, sino sobre todo por cómo lo
dice, y también por quién lo dice y para quién lo dice...” (Durán,
2006: 37).

Teresa Durán, una de las investigadoras pioneras en España so-


bre los álbumes ilustrados, nos sintetiza en un estupendo artículo
(2006: 93-101) unas claves muy acertadas, según nuestro parecer:
– ilustrar para levantar acta de lo acontecido (o acontecible),
– ilustrar para expresarse poéticamente,
– ilustrar para embelesar al lector (y a sus papás),
– ilustrar retando al lector a entrar en el juego,
– ilustrar para señalizar el mundo.

Los álbumes ilustrados elegidos para nuestra propuesta en este


trabajo responden a ese juego estético y metaficcional al que nos he-
mos referido. Dos de ellos carecen de texto: De noche en la calle de
Ángela Lago y El soldadito de plomo de Jörg Müller. Sus magníficas y
muy diferentes imágenes crean historias argumentales no extensas pero

196 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

con una gran belleza formal y una historia comprometida, en la que


personajes excluidos del mundo desarrollado nos muestran un retazo
de su vida.

Los otros dos, muy distintos entre sí, y también de los anteriores,
nos plantean por un lado la lucha por la consecución de un objetivo
(La calle es libre de Kurusa y Mónica Doppert) y por otro las distintas
miradas sobre una misma realidad que nos propone el premiado ilus-
trador Anthony Browne en su álbum Voces en el parque.

Para poder trabajar los mencionados álbumes ilustrados en el aula


con el alumnado proponemos una serie de actividades. La estructura
de dicha propuesta será para los cuatro álbumes la misma, de tal ma-
nera que primero trataremos de contextualizar el álbum, apartado que
hemos denominado Antes de la lectura: Experiencias y conocimientos
previos. El procedimiento que se sugiere en un primer momento se
centraría en que el alumnado tenga que responder a preguntas y ac-
tividades de diversa índole: buscar información con diferentes recur-
sos (Internet, acceso a la biblioteca…); dinámicas de grupo; audición
de música; entrevistas; realización de un proyecto documental; lectura
y análisis de otros estilos narrativos (poemas, fábulas); realizar entre-
vistas; utilización y búsqueda bibliografías, etc.. Las actividades se fun-
damentan en relación a la temática que en cada álbum se vaya a abor-
dar, de manera que antes de una lectura del álbum el alumnado pueda
situar el libro ilustrado e informarse sobre el/la autor/a.

Posteriormente, en una segunda fase después de la lectura, plan-


teamos un trabajo con el álbum a dos niveles. Por un lado ¿Qué he-
mos comprendido del álbum? y por el otro lado Temas de discusión,
con la finalidad de que el alumnado, con la ayuda del profesor, haga
una lectura reflexiva y profunda, confrontándole a posibles soluciones,
aportaciones a los distintos valores y temática a la que en cada álbum
se haga referencia. Igualmente en estos apartados sugerimos diversas
metodologías que fomenten la comunicación, la participación y la es-
cucha en el aula.

Creemos que los álbumes pueden ser muy útiles a nuestros


alumnos de Educación Secundaria, no sólo por su disfrute, sino que
serán un valiosísimo instrumento:
– para su educación estética,
– para enganchar a lectores reticentes,
– para que aprendan a mirar,

Leer la interculturalidad 197


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

– para que se enfrenten a magníficos ejemplos: bellos, raros, van-


guardistas, singulares etc., y con valores sociales inquietantes,
– para que sean libres para interpretar y lean el mundo de una
manera personal (receptores no mediatizados para descifrar el
código visual),
– como un acto de valor contra la velocidad, para ir despacio,
observar, escuchar...
– y para que vean también el lado oscuro de nuestra vida.

198 Leer la interculturalidad


LA CALLE ES LIBRE
KURUSA y Mónica DOPPERT

¿POR QUÉ LA NIÑA TIENE LOS OJOS TRISTES?


La calle es libre nos cuenta, por medio de imágenes y texto, desde
dentro, el origen y desarrollo de un barrio de los alrededores de una
ciudad y la vida cotidiana de un grupo de niños y nos revela cómo,
a pesar de las dificultades, los tropiezos y la burocracia, la integración
y cooperación de una comunidad puede ser la mejor arma para vivir
dignamente y con esperanza.

Ésta, en apariencia, sencilla historia, basada en un hecho real ocu-


rrido en el barrio San José de la Urbina de los alrededores de Cara-
cas, recrea unas acciones que las autoras convierten en ficción con el
objetivo de que el cuento pueda convertirse en realidad. Atractivo
juego de realidad y ficción que nos reafirma en la idea de que el co-
nocimiento del mundo puede servir de detonante para la construcción
de una realidad más justa, solidaria y tolerante. Pues, como dijo Oc-
tavio Paz: “Quien ha visto la esperanza no la olvida jamás. La busca
bajo todos los cielos y en todos los hombres”.

La historia se nos presenta en un formato nada llamativo, cua-


drado, sin tapa dura, manejable, y muy sencillo en cuanto a su cons-
trucción física, queriendo reflejar, quizás, de esta manera el contenido
que desarrolla así como el mensaje que nos transmite. A lo largo de
sus cuarenta y cinco páginas asistimos a una hábil conjunción de texto
e imágenes, tanto en lo referente a la variedad en la distribución de
ambos elementos a lo largo de las páginas, como en la alternancia de
imágenes en color e imágenes en blanco y negro. Asimismo observa-
mos la utilización muy acertada de la doble página para ampliarnos
el horizonte con imágenes y textos que alternan el dominio de las unas
o de los otros, y no caer así en la redundancia o monotonía puesto
que es un álbum bastante extenso.

La distribución de la tipografía y las imágenes a lo largo del dis-


curso es muy variada, por tanto el texto se distribuye con todas las mo-

Leer la interculturalidad 199


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

dalidades posibles: lado izquierdo superior e inferior, lado derecho in-


ferior, superior y centro, texto encuadrado o arropado por las imáge-
nes, etc. Esta variedad nos va dando la voz y el ritmo de la narración
con el objetivo de que nos detengamos o avancemos según el hilo del
discurso y las diversas funciones de las imágenes: recrear, sugerir, apo-
yar, ampliar, e incluso adornar, pintar lo que ocurre. A pesar de su rea-
lismo no sobran en ningún momento, pues ese carácter localista que
dibujan será disfrutado tanto por los receptores cercanos al hecho que
narra, como por los ajenos o desconocedores del mismo. Las imáge-
nes nos identificarán sentimentalmente con lo ya conocido, o nos am-
pliarán el campo de nuestra visión y así mismo se producirá también
la identificación emocional con lo desconocido o solamente intuido.
Uno de los grandes aciertos de la obra son aquellas ilustraciones a do-
ble página y en color que abren y cierran la historia y que, más ade-
lante, comentaremos más detalladamente.

Este álbum, cuya publicación y contexto de los hechos se re-


monta ya a los años ochenta del siglo pasado, sin embargo mantiene
una gran vigencia por el tema social que desarrolla, por la ubicación
espacial que nos relata en la introducción, y porque, a pesar del cos-
tumbrismo de un suceso real, la historia ficcional transciende lo coti-
diano para hacerse universal, y así no hay demasiadas referencias lo-
cales o espaciales del hecho concreto en el texto, pero sí nos ofrecen
las imágenes del mismo ese sabor local que necesitamos en muchas
ocasiones para ver o dibujar el mundo en nuestro imaginario.

Las ilustraciones son espléndidas: como ya hemos comentado se


van alternando a lo largo de la obra imágenes llenas de color e imáge-
nes en blanco y negro. Quizás la ilustradora haya querido no abusar de
los colores para fusionar de manera más plena texto e ilustración te-
niendo en cuenta el espacio en el que se desenvuelve la historia y el
hecho que nos relata. Las partes ilustradas en negro y gris sobre el fondo
blanco de la página son muy detallistas, de trazos finísimos, y reflejan
de una manera genial todo aquello que el texto obvia, lo mismo ocu-
rre con las imágenes en color que a modo de acuarelas costumbristas,
trazos realistas y amplia gama de colorido, nos introducen en la belleza
del magnífico espacio que nos relatan. La acertada alternancia de las mis-
mas enmarca muy adecuadamente todo el espacio físico y también el
tiempo histórico que aparece apenas insinuado en el relato escrito.

Y así la bella naturaleza de las primeras páginas, reflejada en una


gran variedad de tonos verdes contrastados con el colorido tenue de

200 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

pájaros y flores, sin presencia humana, va dando paso a imágenes en


blanco y negro, en las que los protagonistas son las primeras perso-
nas que comienzan a poblar ese territorio inmaculado y, a modo de
secuencia cinematográfica, asistimos a las actividades de un primer po-
blado humano.

Con una gran nitidez la ilustradora nos desvela el comienzo de


la vida en ese lugar: mujeres lavando y cocinando, los hombres en sus
actividades agrícolas, niños jugando con los animales, descansando,
trabajando, etc. Las imágenes complementan lo que el texto no des-
cribe, el texto narra: “No hace tanto tiempo el león rondaba las lade-
ras del cerro. [...] Entonces había una sola casa [...] Pasaron los años y
llegó gente a vivir en el cerro [...] Construyeron sus casas. Nacieron ni-
ños que jugaban entre los árboles...”

Geniales son estas primeras ilustraciones que nos remiten al paso


del tiempo y cómo éste construye una ciudad moderna: el cerro va-
cío, las primeras casas, el cerro lleno de “barrios” creados pobremente
y de manera indiscriminada, y al mismo tiempo la ciudad que avanza
con sus grandes bloques de edificios y que se junta con los poblado-
res del cerro. Asistimos a la paradoja de la civilización moderna: los
que tienen que buscarse la vida como pueden, por un lado, y los pro-
gramados y especulativos planes urbanísticos organizados por los
ayuntamientos de las grandes ciudades, por el otro lado. De manera
muy sintética nos lo dice el discurso lingüístico: “El cerro comenzó a
crecer hacia la ciudad y la ciudad comenzó a crecer hacia el cerro”. Y
será la carretera que divide ambos territorios la metáfora de la fron-
tera o línea divisoria entre unos habitantes y otros: “La carretera de tie-
rra que llegaba de la ciudad se convirtió en carretera de asfalto [...] La
carretera se convirtió en autopista”.

Con tres imágenes a color nos pinta la transformación del espa-


cio con unos dibujos detallistas, casi fotográficos en sus pequeños de-
talles, pero aderezados con alegres colores cálidos. Y una vez en-
marcado el inicio de la narración la autora nos plantea el conflicto
surgido en los barrios: “Los niños no tenían dónde jugar”. Nadie ha
pensado en ellos. Al salir de la escuela pueden asistir a la biblioteca,
pero no pueden jugar en la calle, estorban en todos los lugares donde
se sitúan. Y aquí comienza su grito de: ¡La calle es libre! Y se dan
cuenta de que tienen que buscar una solución, piensan que el Con-
cejo Municipal es el que les puede conseguir una cancha para sus jue-
gos, acuden a sus vecinos para que les ayuden pero están muy ocu-

Leer la interculturalidad 201


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

pados: “cocinando, cosiendo, arreglando sus casas, lavando...” De


nuevo la ilustradora en esta doble página nos describe estas activida-
des con un gran detallismo, en una abigarrada y bella construcción pic-
tórica que nos da cuenta de la vida cotidiana del barrio.

A partir de este momento imágenes y texto narrativo se com-


plementarán magníficamente para relatarnos las peripecias que vivi-
rán los niños protagonistas de la historia hasta conseguir su objetivo:
un lugar para jugar. A modo de cuento clásico su objetivo se cumple,
no sólo gracias a su lucha, sino también a la intervención del biblio-
tecario que, como en los cuentos populares maravillosos, será el do-
nante de ideas y entusiasmo, y a la colaboración activa de todos los
vecinos del barrio. A pesar de las mentiras de los políticos, que en
época de elecciones prometen pero luego no cumplen, todos juntos
conseguirán lo que lo niños necesitaban gracias a la cooperación y el
entusiasmo de todos. Todas estas acciones son relatadas en una si-
métrica alternancia de textos e imágenes que detallan las acciones lle-
vadas a cabo: visita al edificio del Concejo al que no pueden acceder,
manifestación con pancartas, llegada de los policías y de las madres,
información a la periodista presente, noticia en el periódico, llegada
al barrio del Concejal y sus asistentes para prometerles un lugar para
jugar, inauguración del “terreno aún sin construir” y broche final con
todos los habitantes del barrio trabajando para finalizar la cancha de
juegos... Hasta esta parte final no volvemos a ver una doble página ilus-
trada con profusión de detalles como las vistas en las páginas inicia-
les. Vuelve la ilustradora a plasmarnos con una gran sensibilidad y be-
lleza cómo todos los vecinos se reparten las tareas para realizar la
cancha: “clavaron, pegaron, alisaron, escarbaron y sembraron. Todos
trabajaron en sus horas libres”. Las imágenes añaden lo que el texto
vuelve a relatarnos de manera escueta y rápida. Necesitamos por tanto
acudir a ellas y detenernos en sus múltiples matices.

Paradójicamente el conflicto inicial se resuelve –parcialmente–,


gracias al poder de los medios de comunicación social que serán el
detonante perturbador para los poderes públicos, que hará que los ni-
ños – sólo por eso, porque se acercan las elecciones– sean escucha-
dos por los políticos, aunque su acción, como la información diaria,
caduque tan rápidamente como nace. El mundo moderno plasmado
en la fugacidad de las noticias que nacen y mueren en el mismo ins-
tante hace que todos los poderes se olviden de algo que ya no es no-
ticia. Y así el terreno se inaugura pero ahí queda todo... tendrán que
volver a comenzar de nuevo.

202 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

El discurso, narrado en tercera persona, coloca siempre nuestra


mirada, al modo clásico, en una perspectiva casi siempre frontal y glo-
bal, no en vano es una historia de colectividad, de vida en la calle, de
relaciones vecinales, de conciencia de grupo o de tribu que nuestra
sociedad moderna parece negar, de reivindicación de una tierra y de
un lugar en el mundo... Los protagonistas son los niños del barrio; ape-
nas destacan unos sobre otros, excepto en la voz propia de algunos
de ellos con mínimas características diferenciadas: Cheo, “el mayor de
ellos”, Carlitos, “el más chiquito” y Camila, de “grandes ojos tristes”;
el resto no tiene nombre, son los “niños de San José”, pero las imá-
genes nos completan la historia pues en algunas escenas contamos
hasta dieciséis niños. Y así son los tres niños los que aparecen en la
portada sentados en lo alto de su barrio mientras, con cara asombrada,
miran la autopista y los grandes edificios de la ciudad. Además iróni-
camente será Carlitos, “el más chiquito”, el que ante las dificultades de
no poder tener un espacio propio tendrá la loca idea de ir a pedir
aquello que necesitan.

Tampoco tiene nombre propio la periodista, ni el bibliotecario,


ni las madres, ni el Concejal; incluso la persona que les detiene a la
puerta del edificio del Concejo Municipal y que les impide el paso es
“un hombre ancho y gordo” y es imponente y bastante exagerada su
presencia en la ilustración correspondiente. Lo que nos quieren rela-
tar es el esfuerzo de todos ellos, nadie destaca por encima de los de-
más, a pesar de que se nombren algunos de los protagonistas. La au-
tora parece decirnos: esta historia es universal y local, ha ocurrido en
un espacio y en un tiempo concreto, pero puede y debe suceder en
cualquier otro.

Es relevante también, y por ello nos ha llamado la atención, cómo


las autoras, a modo de pequeño guiño, nos colocan en las guardas ini-
ciales, lo que corresponde a la reseña del título, editorial, etc.; en el
lado derecho inferior, el dibujo en negro de una niña sentada en unos
neumáticos de coche y que, por medio de un bocadillo, exclama: “¡eso
dicen!”, como respuesta al título de la obra: La calle es libre, que he-
mos leído anteriormente. No sabemos aún quién es esa niña, pero ya
nos está planteando su opinión contraria o interrogativa, o dudosa, so-
bre la frase afirmativa del título que es lo único que conocemos del
álbum. Cuando, en páginas posteriores, esa niña vuelva a aparecer sa-
bremos que es Camila, “la de los grandes ojos tristes”. El mismo di-
bujo se repite en páginas interiores pero ahora sin el bocadillo, mos-
trándonos solamente su cara de asombro y tristeza. Llama la atención

Leer la interculturalidad 203


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

de qué manera la ilustradora ha destacado a Camila frente al resto de


los otros dos niños de los cuales conocemos su nombre (Cheo y Car-
litos). Merece la pena que nos detengamos en el papel que le ha otor-
gado a lo largo de la historia, así como destaca también a las “madres”
frente a los padres y los restantes adultos del barrio, mostrando de esta
manera el coraje, la fuerza, y la inteligencia de las mujeres en la con-
secución de sus objetivos.

Camila aparece por primera vez en las imágenes iniciales cuando


nos describen la biblioteca que habían acondicionado en una de las ca-
sas del barrio, ella está dentro de la misma con otros tres niños, pero
no destaca sobre ninguno de ellos; más nítidamente reaparece en la pá-
gina dieciséis cuando los niños se reúnen en las escaleras de la biblio-
teca “a pensar” qué pueden hacer para poder jugar en la calle; ella, ade-
más, es la que propone solicitar la ayuda de los mayores para ir a pedirle
al gobernador una cancha para jugar. A partir de este momento su pre-
sencia destaca en muchas de las ilustraciones y en las acciones del texto,
y así ella será la única de todos los niños que esté presente cuando las
madres se entrevistan con el concejal; también será Camila la que sos-
tenga la pancarta de las reivindicaciones, y del mismo modo se repite
el dibujo inicial cuando en la inauguración del terreno por parte de las
autoridades, Camila, de nuevo sentada en los neumáticos y mirándo-
nos a nosotros lectores directamente a los ojos, se escapa de la historia
y nos dice “... apuesto que no van a hacer nada más”. Camila sale de
la historia y en un rasgo muy sutil de metaficción se convierte en la con-
ciencia colectiva que nos hace interrogarnos sobre las que también po-
dríamos llamar metaficciones de la vida política y social cotidiana.

Así, un feminismo muy sutil y nada panfletario recorre esta his-


toria de colectividad, las mujeres-madres son las más activas, y Camila
es la más perspicaz. Nos hemos fijado en ella pero no porque su pa-
pel destaque especialmente por encima del resto de los protagonistas,
sino porque las autoras nos han lanzado un tenue cable que como
atentos receptores hemos sabido captar.

En resumen, un mensaje muy obvio, pero no por ello desechable


en nuestros convulsos tiempos postmodernos, discurre por las páginas
de La calle es libre: “nosotros podemos”; “hay que intentarlo”; “podemos
conseguirlo si nos unimos”; “¿por qué esperar a que nos lo den?”, etc.

Finalmente, destaca en el discurso lingüístico un lenguaje cálido


y afectivo. Aun cuando el peso de la descripción recae sobremanera

204 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

en las imágenes, la autora sabe añadir en el texto aquellos matices no


sugeridos por las imágenes, y así llama la atención ese carácter in-
temporal y eterno que le ha dado al comienzo de la narración me-
diante el tratamiento de las formas verbales: “no hace tanto tiempo...,
la neblina bajaba la ladera junto con el león,... entonces había una sola
casa en el cerro...” Y nos llama también la atención en la narración el
cambio que supone para los niños la transformación del espacio y del
paisaje, cuando antes su espacio eran las quebradas, los árboles y los
terrenos vacíos, pero... las quebradas se convierten en cloacas, las ve-
redas se llenan de basuras y de repente “desaparecieron las flores”.

Mediante esta sencilla expresión ha sabido hacer una imagen


plástica y sugestiva, no sólo de la transformación física, sino también
de la pérdida y la renuncia impuesta por la necesidad de sobrevivir que
supone tener que prescindir de una vida bella y libre, cuando la na-
turaleza ya no puede arropar tu espacio cotidiano ni ensanchar tu es-
píritu. Paradoja de los tiempos modernos, donde los avances tecno-
lógicos sólo sirven para unos pocos, los ricos, y quizás los otros, los
pobres, estuviesen mejor, como el león de la historia, acompañando a
la neblina que bajaba del cerro... Y por todo ello, al igual que Camila,
la de los ojos tristes, nos preguntamos: ¿La calle es libre?

PROPUESTA DE ACTIVIDADES

El álbum La calle es libre está basado en un hecho real, en el que


se describe la situación de unos niños del barrio San José en Caracas
que no tienen donde jugar. Sólo hay un terreno vacío donde los niños
quieren construir un parque.

Los protagonistas se organizan y piden ayuda al Concejo Municipal,


pero las cosas son más difíciles de lo que parecen y, finalmente, serán
los vecinos del barrio quienes deberán encontrar sus propias soluciones.

ACTIVIDADES ANTES DE LA LECTURA:

Experiencias y conocimientos previos

Leer la interculturalidad 205


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Venezuela

A. Buscar información sobre el contexto del álbum La calle es


libre:
Venezuela y sobre todo Caracas.
B. Con la ayuda de un mapa de Venezuela, localiza los siguien-
tes lugares: Maracaibo, Guarenas, Cúpira, Cumaná y Los An-
des. Nombra los países vecinos de Venezuela.
C. Investiga: ¿Qué son las “favelas”, las “poblaciones callampas”
y las “villas miseria”?
D. Tal como nos cuenta la autora del texto, Kurusa, el libro La
calle es libre está basado en un acontecimiento real de unos
niños del Barrio San José de la Urbina en Caracas. En pare-
jas, buscad toda la información posible sobre este barrio.
Posteriormente lo expondréis a los compañeros.

La emigración

La emigración de españoles hacia el exterior ha tenido una gran


importancia hasta fechas muy recientes, hacia Iberoamérica y Europa.
De hecho España era considerado un país de emigrantes. En las últi-
mas décadas del siglo XIX y primeras del siglo XX numerosos espa-
ñoles emigraron a América. Se documenta la cifra de 200.000 emi-
grantes anuales. Los emigrantes procedían sobre todo de Galicia,
Asturias, País Vasco y Canarias. Los destinos preferentes fueron Cuba,
Argentina, Brasil y Venezuela, precisamente este último, lugar donde
se contextualiza la obra La calle es libre.

A. Los alumnos preguntan si tienen algún familiar o amigo que


haya emigrado a Iberoamérica y/o a Europa.
B. Comentad los motivos del viaje, el contacto con esa persona
y su actual situación.
C. La cultura de un país o pueblo es todo aquello que carac-
teriza y distingue a las gentes que viven allí: sus costumbres,
tradiciones, formas de pensar, de comportarse, sus creencias
religiosas, sus fiestas, su música y sus bailes típicos, sus co-
midas tradicionales, etc.

206 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

– ¿Tú qué sabes de las culturas de los compañeros de otros


países que están en tu clase o instituto?
– ¿Qué tradiciones, costumbres, platos típicos, músicas…,
conoces de tus compañeros inmigrantes que están contigo
en el aula o en el instituto?
D. ¿Qué te parecería que todo lo bueno que hay en las cultu-
ras de las personas inmigrantes que hay en España se inte-
grara también en la cultura española? Expón tus razones.
E. En grupo, realizad un proyecto documental, mediante tra-
bajo cooperativo, con el objetivo de establecer las causas pro-
fundas de la pobreza y el subdesarrollo en muchos países
de Iberoamérica.
Señalad: ¿cuál es la responsabilidad del colonialismo euro-
peo en la actual situación de los países empobrecidos?

Situación

Estás junto a diversos compañeros de la clase que son de otros


países, y os piden que os pongáis de acuerdo en decidir qué país de
los vuestros tiene cosas más bonitas y buenas.

– ¿Tienes amigos o compañeros que son de otros países?


– ¿Sabes lo que más les gusta de su país de origen?
– ¿Sabes lo que más les gusta de España?
– Si no lo supieras, ¿qué podrías hacer?
– ¿Crees que sería fácil ponerse de acuerdo? Razona tu respuesta.
– ¿Cuál sería la mejor respuesta?
– ¿Cuál crees tú que debería ser la primera regla que todos ten-
drían que aprender para dialogar entre ellos como personas
civilizadas para resolver sus diferencias y problemas?
– Escribe a continuación tus conclusiones del diálogo en el
aula.

La libertad

El mismo título del álbum nos indica uno de los valores que nos
va a plantear: la libertad.

Leer la interculturalidad 207


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

La libertad es uno de los valores fundamentales de nuestra vida.


Se lucha por la libertad personal, por la libertad de los pueblos. La His-
toria de la Humanidad nos aporta muchísimos testimonios. Pero en
muchas ocasiones, la libertad que es un gran valor, se convierte en una
palabra muy manipulada, falsificada, que la empleamos cuando nos
conviene, sin más consideraciones, sin pensar en las personas ni en
sus responsabilidades. Puesto que somos libres podemos optar por dis-
tintos caminos para bien o para mal, pero no por ello hay que cerrar
los ojos al mal.

A. Describe situaciones que reflejen las distintas formas de en-


tender y vivir la libertad.
B. En muchas ocasiones nuestros compañeros o nuestros ami-
gos nos arrastran por un camino y hacemos cosas que apa-
rentemente las hemos decidido nosotros, y cuesta salir del
ambiente en el que se vive. ¿Por qué ocurre esto?, ¿en qué
momentos observas estas situaciones?, ¿por qué es tan difí-
cil ser libres de verdad?
C. Podemos observar que a veces nos comportamos de una
manera, sin asumir las consecuencias de nuestra decisión;
de ahí que se plantee la pregunta sobre de qué manera
un joven, como tú, puede ser libre de verdad, si no estás
capacitado para asumir las responsabilidades de tus deci-
siones.

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA LIBERTAD

A. Cada uno de los alumnos realiza una lista de las cosas de las
que se tiene que liberar porque le impiden actuar con ver-
dad, con libertad. Después se comentan en el aula con los
demás compañeros.
B. Se propone que el profesor y/o el alumnado elijan cancio-
nes o poemas que aborden el tema de la libertad, para que
se pueda analizar desde qué punto de vista está enfocada en
ellos la libertad.

208 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Una actitud crítica

En muchas ocasiones se escucha que los jóvenes son críticos con


todo y con todos. Pero puede que no sea así. La actitud crítica ante la
vida es necesaria, en su sentido más positivo, dado que implica tener
criterios, también tener personalidad, y no ceder sin más.

A. Escribe una situación que hayas visto en la que quede re-


flejado cómo puede haber jóvenes con una actitud pasota,
otros muchos con una actitud crítica, algunos nada críticos
y otros que simplemente lo ven mal todo…
B. Según tú, ¿a qué se deben estas diferentes formas de reac-
cionar y de ver la realidad?, ¿qué te parecen las diferentes ac-
titudes? (ser un pasota, ser muy crítico, no ser crítico, inten-
tar pasar desapercibido) Expón tus razones.
C. Ahora vamos a plantearnos las consecuencias que tiene
mostrarse ante los demás con una actitud crítica. ¿Qué con-
secuencias tiene para vosotros tener o no tener un plantea-
miento crítico? (Piensa en el instituto: ante vuestros compa-
ñeros, ante los profesores; en la familia, con vuestros padres
y/o hermanos; con los amigos…).
D. Para finalizar se propone la audición de la canción Tranquilo
majete de Celtas Cortos, que se encuentra en su disco Tran-
quilo majete. Cada alumno anota al margen de cada línea los
temas que aparecen. Con la canción se pretende trabajar la
actitud ante los problemas que imperan en nuestra sociedad.
¿Qué es lo que quieren decirnos los autores de la letra? A
continuación se escriben los comentarios y conclusiones so-
bre la canción.

Actividades y preguntas para el diálogo:


UNA ACTITUD CRÍTICA

A. Para ir adquiriendo una actitud crítica positiva es importante


y necesario estar bien informados. ¿Qué podrías hacer para
que te ayude a formar más este planteamiento crítico? Piensa
en cosas que sean sencillas, concretas y fáciles de realizar…

Leer la interculturalidad 209


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

B. ¿Estás dispuesto a aceptar las consecuencias de actuar con


la verdad por delante?
C. Los alumnos han de recoger todo tipo de información que
aparezca por la calle (pintadas, frases, carteles, propaganda….)
para llevarla a la clase y realizar comentarios críticos sobre ello.

Las autoras: Kurusa y Mónica Doppert

A. Con la ayuda de distintas fuentes (libros de la biblioteca, In-


ternet…) investiga y describe aspectos importantes sobre sus
biografías.
B. Cita la bibliografía de Kurusa y la obra ilustrada de Mónica
Doppert.
C. Con toda esta información, realiza en pequeño grupo (2-3
alumnos) un breve trabajo sobre estas autoras.

ACTIVIDADES DESPUÉS DE LA LECTURA:

Con el libro:

¿Qué hemos comprendido del libro?

Los protagonistas

A. En parejas, realizad un análisis de los protagonistas del álbum,


que son los niños del barrio, los “niños de San José”. Las au-
toras apenas destacan unos sobre otros. Fijaos cómo descri-
ben a cada uno de los siguientes protagonistas: Camila, Car-
litos, Cheo y el bibliotecario y completad la información sobre
los mismos.

210 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Camila:

– De grandes ojos tristes – .................................................

– ............................................ – .................................................

Carlitos:

– El más chiquito – .................................................

– ............................................ – .................................................

Cheo:

– El mayor de ellos – .................................................

– ............................................ – .................................................

El bibliotecario:

– Escucha – .................................................

– ............................................ – .................................................

Dos mundos: el cerro y la ciudad

Las ilustraciones de La calle es libre nos remiten al paso del


tiempo y cómo éste construye una ciudad moderna. Por un lado ve-
mos cómo al principio pasamos de un cerro vacío a un cerro lleno de
barrios creados sin infraestructura y de manera indiscriminada. Al
mismo tiempo la ciudad avanza hacia los barrios del cerro.

A. ¿Con qué frase subraya Kurusa esta situación descrita? Lo-


caliza la frase y escríbela.

Leer la interculturalidad 211


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

El punto de partida

Una vez enmarcado el comienzo de la narración, la autora, Ku-


rusa, nos plantea el problema surgido en el barrio.

A. Describe cuál es el punto de partida del problema en el ba-


rrio.
B. ¿De qué manera se resuelve el conflicto?, ¿quién busca una
solución?, ¿qué pasos dan los habitantes de los barrios?,
¿quién asume responsabilidades?, ¿cómo se organizan? y
¿qué consiguen?
C. Describe la actitud y el comportamiento de la administración
de la ciudad. ¿Qué personajes aparecen, cómo se les describe?
(Fíjate en el texto y en la ilustración), ¿Alguien les hace caso?
D. Al final ¿cómo resuelven los habitantes del barrio de San José
el conflicto? ¿Qué hacen los vecinos? Enumera, con la ayuda
de las ilustraciones de Mónica Doppert, la repartición de las
tareas que realizan para hacer la cancha.

Camila: la mujer en la sociedad

En cuanto a los protagonistas del cuento no cabe la menor duda


de que son los niños del barrio. Apenas destacan unos sobre otros. Tan
sólo a tres niños, las autoras nos los presentan con un nombre: Cheo,
Carlitos y Camila. Nos vamos a detener en esta última parte, para co-
nocerla con mayor profundidad.

A. Curiosamente el papel de Camila no destaca especialmente


por encima del resto de los protagonistas. Observa cómo se
describe a Camila. ¿Dónde y cuándo aparece en las diferen-
tes ilustraciones?, ¿qué papel desempeña en el grupo?, ¿y en
las actividades?
B. ¿Qué nos quieren decir Kurusa y Mónica Doppert con la pre-
sencia de Camila?
C. El papel de las mujeres en este barrio es importante. ¿En qué
y dónde podemos verlo? Describe aquellas ilustraciones del

212 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

álbum La calle es libre que reflejen el papel y las tareas que


desempeñan las mujeres.
D. Busca en el diccionario el significado de las palabras femi-
nismo y machismo. ¿Ambos conceptos dicen lo mismo pero
al revés? ¿Qué piensas después de haber leído las definicio-
nes?
E. La mujer y la política. Busca información sobre: ¿cuántas mu-
jeres hay en parlamentos del mundo?, ¿en tu Comunidad?, ¿y
en tu municipio?, ¿en qué responsabilidades suelen ubi-
carse?, ¿tienen estas responsabilidades (ministerios, conse-
jerías, concejalías…) alguna relación con el tipo de tareas
asignadas tradicionalmente a las mujeres?

Todos trabajaron en sus horas libres: el voluntariado

Hemos podido comprobar que el primer colectivo que ha tratado


de dar una respuesta a la situación ha sido el de los propios vecinos.
Como broche final vemos cómo todos los habitantes del barrio están
trabajando para finalizar la cancha de juegos... Todos trabajaron en sus
horas libres…

Se comenta primero por grupos (2-3 alumnos) y, poste-


riormente, en grupo grande la siguiente frase:

“El voluntario es portador de una cultura de la gratuidad


de la solidaridad, en medio de nuestra sociedad competitiva, in-
teresada y pragmática, insolidaria e individualista”.

– ¿Estás de acuerdo? Razona.

– ¿Cuántos voluntarios conoces?, ¿en qué campos traba-


jan?, ¿desde qué motivación crees que trabajan?

– ¿Sabes cómo funciona en tu barrio o ciudad el volunta-


riado?

– ¿Qué necesidades crees que son más urgentes?, o ¿qué


mejor servicio se necesita en tu barrio?

Leer la interculturalidad 213


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Actividades y preguntas para el diálogo:


TODOS TRABAJAMOS EN NUESTRO TIEMPO LIBRE

Junto con los alumnos se prepara un encuentro-entrevista


con alguna ONG, Asociación… Se prepara para ello un cues-
tionario que facilite la entrevista. Tras la realización del en-
cuentro, el alumnado evalúa en grupos pequeños (2-3 alumnos)
la experiencia.

TEMAS DE DISCUSIÓN

El poder

En el álbum que hemos leído, La calle es libre, aparecen el po-


der político y el de los medios de comunicación. Cuando escuchamos
y hablamos del poder, se suele interpretar con un sentido algo nega-
tivo. Con frecuencia se emplea de un modo destructivo, como un me-
dio de control y de dominio sobre los demás. Pero ¿es así?, ¿el poder
es en sí mismo negativo?

A. Observa casos, situaciones, en los que se pueda ver que las


personas van detrás del poder. Realiza una clasificación
de situaciones positivas y negativas del poder.
B. ¿Existen diferentes clases de poder? Enuméralas.
C. ¿Qué intereses puede haber para tener el poder?
– Para hacer el bien.
– Como servicio.
– Por interés particular de una persona o de un grupo.
– Otros: Explícate.
D. Tener poder y tener autoridad: ¿Es lo mismo?
E. Según tu opinión, ¿qué consecuencias tiene el abuso del po-
der? (Piensa en las consecuencias para una persona, para un
grupo, un barrio, un pueblo, una nación…) ¿Qué puede ocu-
rrir, si en su justo derecho, todos éstos no pueden llevar ade-
lante sus proyectos por falta de poder? (Tal como lo hemos
podido ver en el álbum La calle es libre).

214 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

F. A nivel personal, piensa en qué cosas haces al servicio de


los demás. ¿Alguna vez has querido ser el jefe del cotarro
con voluntad de dominar y mandar?

Actividades y preguntas para el diálogo:


EL PODER

Que los alumnos se informen de los proyectos, planes y pro-


gramas que existen en las instituciones (Ayuntamiento, Autono-
mía) y/o partidos, ONG´s en lo referente a los jóvenes. Una vez
recogida la información se presenta a la clase.

Los medios de comunicación

Los medios de comunicación (televisión, radio, prensa, nuevos


medios audiovisuales: Internet…) son instrumentos de nuestra actual
sociedad que el hombre ha creado para tener más y mejor comuni-
cación e información. Últimamente además de crear vínculos (chat,
messenger, blogs…) proporcionan relaciones más amplias y más uni-
versales, pero también se observa que los medios de comunicación
existentes pueden ser utilizados de un modo esclavizador.

Es curioso observar cómo en La calle es libre el conflicto inicial


se resuelve –parcialmente– gracias al poder de los medios de comu-
nicación social que serán el detonante, pues son un factor inquietante
para las autoridades públicas, dado que consideran, al menos al co-
mienzo del conflicto, que las reivindicaciones sociales planteadas son
noticias de interés público.

A. Enumera experiencias, situaciones en las que se pueda ver


el distinto uso/abuso que se realiza con los medios de co-
municación.

B. ¿Qué importancia estás dando a los medios de comunica-


ción? Algo bueno / Necesario / Indiferente / Todos te pare-
cen lo mismo. ¿Por qué?

Leer la interculturalidad 215


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

C. Los alumnos traen al aula diferentes periódicos de la misma


fecha. Posteriormente, van comparando los periódicos y
van contestando a las siguientes preguntas: ¿Aparece relatado
un mismo suceso, una información, de un modo diferente?
Sí fuera positiva la respuesta ¿depende la orientación de la
misma de la orientación política del periódico/editorial?
D. En consecuencia, ¿es posible informar de modo totalmente
neutro, objetivo, sin colorearlo de ningún modo?
E. Entonces, ¿qué consecuencias tendría si sólo se leyese un pe-
riódico y no varios con opiniones diferentes?
F. Dada esta situación de disparidad, ¿sería positivo que sólo
existiera una cadena de televisión, un periódico, una ra-
dio…? O ¿es mejor la pluralidad de ellos? ¿Cuáles son tus ar-
gumentos?
G. Tú ¿qué haces? ¿Intentas enterarte bien de las noticias o sólo
escuchas a los que piensan como tú?

Actividades y preguntas para el diálogo:


EL PODER DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

A. En clase se ve un programa de televisión o se escucha un pro-


grama radiofónico. Se analiza lo visto/oído, su realización, su
contenido, sus mensajes… ¿A qué conclusiones se llega?
B. El profesor invita al aula a un/a periodista, para que expli-
que el funcionamiento de un medio de comunicación.
Si cabe la posibilidad, se organiza una visita a un medio de
comunicación.

Democracia y participación

Se sabe que la democracia es una forma de organización política,


en la que se funciona por las mayorías. Fundamental para los ciuda-
danos es la participación mediante la votación (de ahí, el aparente in-
terés que tenía la Concejalía en La calle es libre de ir al lugar para ha-
cerse la foto… ) y la existencia del pluralismo, es decir, posibilidad de
poder elegir entre diferentes partidos.

216 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

A. Expón situaciones en donde se puedan observar ejemplos de


comportamientos democráticos y otros antidemocráticos.
B. ¿Cómo valoras un sistema democrático? Te parece bien, mal…
¿Dónde ves posibilidades de mejoras?
C. ¿Existen motivos para actuar antidemocráticamente? ¿Cuáles?
¿Sabrías explicar lo que es una dictadura?
D. ¿Consideras que actúas en tu vida de una forma democrática?
¿Podrías señalar situaciones en que no es así?
E. ¿En el instituto, con tus compañeros observas una actitud de-
mocrática? ¿Y con tus amigos?

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA DEMOCRACIA Y LA PARTICIPACIÓN

A. Los alumnos han de plantearse cómo pueden crear un am-


biente más participativo y democrático en el instituto, en la
familia, en el barrio…
B. Se puede aprovechar este tema para que la clase analice si hay
suficiente participación de todos; si se asumen las responsa-
bilidades; la existencia o no de un ambiente de diálogo…

Avances tecnológicos y la destrucción de la naturaleza

Dentro de nuestra labor educativa en un instituto no se puede pa-


sar de largo la naturaleza, ya que es en ella donde se debe mover gran
parte de nuestro trabajo, especialmente cuando se trata la relación con
el medio que nos rodea y la identificación con un espacio y lugar de-
terminado. El espacio natural es fundamental para una educación en
valores. En este álbum, La calle es libre, el choque entre el progreso
y la naturaleza es evidente.

A. Los alumnos investigan cómo era el lugar donde ahora vi-


ven. ¿Qué había antes en tu barrio en cuanto a áreas verdes,
animales y construcciones? ¿Qué hay ahora en vez de lo que
había? ¿Por qué el cambio?

Leer la interculturalidad 217


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

B. Buscar información sobre la creación del parque de juegos,


las canchas deportivas y plazas del barrio ¿Quiénes partici-
paron en su construcción?
C. Los alumnos investigan los lugares donde los jóvenes del ba-
rrio acuden a jugar y divertirse.
D. Imagínate que en tu barrio faltase un lugar para reunirse los
jóvenes.
– ¿Cómo se buscaría una solución?
– ¿Participarías en la búsqueda y/o en los planteamientos de
soluciones?

Actividad para finalizar con el álbum La calle es libre:

Esta lectura del cuento La calle es libre, ¿a qué conclusiones me


ha llevado? Y ¿qué he aprendido?

218 Leer la interculturalidad


VOCES EN EL PARQUE
Anthony BROWNE

EN EL PARQUE NADA ES LO QUE PARECE

Adentrarnos en una obra de Anthony Browne supone dejarnos


atrapar por una atmósfera única, siempre nueva, pero también reco-
nocible, insólita, enigmática y misteriosa, cotidiana y antigua... En los
álbumes de este magnífico autor hay siempre una total interdepen-
dencia entre el texto y las imágenes, y son éstas, sobre todo, las que
añaden ambigüedad, ironía y complejidad a la historia. El juego que
se produce entre ambas es imprescindible para la construcción de los
múltiples sentidos de todas sus obras.

En una de sus obras más recientes, En el bosque (Fondo de Cul-


tura Económica, México D.F., 2004), Browne nos coloca un cartel en
la contraportada del álbum donde se nos dice: “En el bosque nada es
lo que parece”. La máxima podríamos aplicársela también a la obra que
vamos a comentar: En el parque nada es lo que parece. Entramos, pues,
en el mundo mágico y a veces oscuro de este magnífico álbum con
la idea con que nos adentramos siempre en cualquier álbum del au-
tor ¿qué nos deparará?, ¿seremos capaces de descubrir sus misterios?
Acudimos a la voz del creador:

“Voces en el parque es una reescritura de un libro que escribí e


ilustré en 1977, A Walk in the Park (Un paseo en el parque). Du-
rante mucho tiempo he querido contar un cuento desde los pun-
tos de vista de los distintos protagonistas y este texto me pare-
ció perfecto para ello. Es una historia simple de una madre y su
niño llevando a su perro de raza al parque, y de un padre y su
hija llevando a su perro mestizo al mismo parque. Los perros
interactúan de inmediato, los adultos se ignoran mutuamente y
los niños lenta y tímidamente comienzan a jugar juntos. Una amis-
tad comienza a aflorar entre ellos, pero son abruptamente sepa-
rados por sus padres, quienes se los llevan a casa” (Entrevista en
la revista Babar2). 2 [Link]

Leer la interculturalidad 219


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

El autor nos habla de una reelaboración de una obra anterior y


también de una “historia simple”. Así es en apariencia: unos padres que
llevan a sus hijos y a sus perros al parque, una historia cotidiana de
la que, en principio, creemos que no vamos a extraer grandes aven-
turas. Así son todas las historias de este genial creador, cotidianas y rea-
listas, pero extraordinarias y surrealistas al mismo tiempo.

Ya la portada que nos anuncia el título de un álbum grande, casi


cuadrado, nos presenta el mismo en color blanco sobre las copas tu-
pidas de árboles de color rojo, con motas amarillas y verdes, y el co-
lor negro en la parte baja de la copa de los árboles. Una perfecta si-
metría compone esta primera imagen: un camino en el centro, dos filas
de enormes árboles con cinco árboles a cada lado y unos niños-pri-
mates muy pequeños conversando al fondo del camino delante de un
decorado de una especie de planta verde con cinco puntas. El niño
le ofrece una flor a la niña. La imagen se repite con ligeras variacio-
nes en el interior, pero no aparece el regalo del niño –Browne nos ade-
lanta una clave que no se resolverá hasta el final de la historia y que
nos hace decantarnos por una de las cuatro voces de la historia–. So-
bre las hojas de los árboles la palabra Voces del título escrita con cinco
tipografías distintas, y a la derecha dos perros corriendo que parecen
escaparse de la ilustración. Ésta en apariencia sencilla ilustración nos
introduce en una obra plagada de contrastes y elementos intertextua-
les de otras obras del autor en un juego de metaficción donde el lec-
tor cómplice de las obras de Browne jugará a descubrir las claves de
esta historia “sencilla” o “simple” -como él la ha definido-.

La historia está estructurada en cuatro voces narrativas, que res-


ponden a los cuatro personajes de la historia. A esas voces le añadimos
nosotros la quinta voz del receptor (recordemos la hilera de cinco ár-
boles a cada lado de la portada y también las cinco puntas de la planta
verde, también las cinco grafías distintas de la palabra Voces). Antes de
adentrarnos en ellas ya hemos visto, tanto en las guardas como en la pá-
gina dedicada a los créditos de la obra dos elementos recurrentes del
autor: la sombra verde oscura de un árbol y el sombrero de color rojo...
Es el parque el símbolo de las situaciones interiores de las voces de los
cuatro personajes que narrarán su diferente historia en primera persona.

La Primera Voz es la de una gorila-mujer que con un llamativo


sombrero rojo nos dice en grandes y nítidas grafías “Era la hora de lle-
var a pasear a Victoria, nuestra perra labrador de pura raza, y a Car-
los nuestro hijo”. Sus palabras son suficientemente elocuentes –la pe-

220 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

rra en primer lugar y la reiteración del posesivo-. Ella (la gorila-mu-


jer) sale de una espléndida casa blanca con tejado y ventanas de co-
lor verde y rodeada de árboles y también de una blanca barandilla, uno
de cuyos barrotes tiene la forma de un sombrero... La casa nos re-
cuerda a muchas de las pintadas por Edward Hopper, esas pulcras y
límpidas mansiones en las que parece que no ocurre nada, que el
tiempo se ha detenido o no existe. La perra va delante y apenas ve-
mos la cabecita del hijo, sus palabras ya nos han puesto al tanto de
qué tipo de madre nos vamos a encontrar y también de cuáles son sus
prioridades. La ilustración está enmarcada por una perfecta línea muy
nítida y potente. La simetría y el orden son sus rasgos, y también una
extraña limpieza o decoro que nos produce una gran frialdad.

A lo largo de las siete ilustraciones y del correspondiente texto


de esta primera voz asistimos a la soledad y falta de amor de un niño,
al autoritarismo, rigidez y clasismo de su madre y al descubrimiento
de otro mundo por parte de ese mismo niño gracias al encuentro con
otra de las voces de la historia. El parque reflejado en las ilustracio-
nes será el símbolo de lo que no ocurre o no se dice en esta pequeña
secuencia. Es la estación del otoño, símbolo de la madre casi ma-
drastra, tanto con relación a su hijo como al resto del mundo. Los ár-
boles tienen un tono rojizo y van adquiriendo formas que revelan el
interior de la autoritaria mujer: adquieren el rostro de la madre cuando
ésta le grita a su hijo, son movidos por dicho grito y esparcidas sus ho-
jas, otro de ellos semeja también el fuego de esta mujer, o bien son
inmensos paraguas protectores que resguardan el diálogo de Carlos y
“la niña andrajosa” de la cuarta historia.

El espacio es amplio y limpio (una papelera y un cubo de ba-


sura), apenas hay personas en el parque, excepto los dos perros, y los
otros personajes que aparecerán en las escenas posteriores, pero son
significativos los pocos que aparecen: en la segunda ilustración, pe-
queña y recortada, al fondo y de diminuto tamaño vemos a una prin-
cesa, o quizás al Petit Prince, y también un hombre-mendigo con un
saco (¿la dama y el vagabundo?, correlato del encuentro de los perros);
en otra de ellas un hombre arrastra una sombra que es un cocodrilo
y en un banco, sentado y leyendo el periódico un gorila-hombre se
nos muestra un tanto abatido. Más adelante le conoceremos, es el pa-
dre de Mancha (la “andrajosa” niña que Carlos ha conocido), y en el
periódico que despliega, haciendo coro con las copas de los árboles
y el primer plano de la madre de Carlos, se nos ofrece el famoso cua-
dro El grito de Edward Munch (elemento recurrente en toda la obra

Leer la interculturalidad 221


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

de Browne). Cuando madre e hijo abandonan el parque las huellas de


la madre son hojas secas -secas como ella misma-, uno de los árboles
se incendia y también le ocurre lo mismo a uno de los barrotes de la
verja. Anteriormente la sombra de la madre había sido representada
por las fauces abiertas de un cocodrilo.

Cuánto nos ha transmitido Browne, mediante el dibujo de estos


extraños elementos simbólicos, sobre esta mujer -incapaz de amar e
incapaz de ver-. La historia parece no tener nudo ni conflicto. ¿Qué
ha ocurrido?, únicamente lo siguiente: la perra Victoria corretea con
un perro callejero; Carlos y su madre se sientan en un banco mirando
cada uno para un lado; un hombre lee la prensa; Carlos “desaparece”
sin que su madre se dé cuenta; Carlos habla con una niña “andrajosa”;
la madre, que piensa en lo que cenarán esa noche, llama a gritos a Car-
los y a la perra pero de diferente manera (al niño le dice “ven acá in-
mediatamente”, y a la perra “ven aquí, por favor”) y, finalmente, re-
gresan a casa “en silencio”...

La metamorfosis del parque nos ha retratado a una fría mujer de


clase acomodada - cuya sombra siempre es muy alargada- y a la que
nunca le ocurrirá nada porque es incapaz de mirar más allá de su re-
ducido reducto clasista y retrógrado; mujer autoritaria y despreciativa
hacia lo que no pertenezca a su minúsculo mundo, incapaz de mos-
trar afecto hacia su hijo, relegado a un segundo plano, pues en el pri-
mero está Victoria “la perra labrador de pura raza”. ¡Qué sabiduría la
de Browne para dejarnos el corazón helado...!

La Segunda Voz se nos presenta en cuanto al texto con tipogra-


fía muy negra y de gran tamaño, como las anteriores. Es la voz de un
hombre-gorila que, sentado en un sillón de un color verde apagado
y proyectando una sombra también de un tono verdoso indefinido, nos
mira de frente y nos dice que “necesita salir” y que por lo tanto lle-
vará a Mancha –su hija- y al perro al parque. Situación idéntica a la
anterior en cuanto a la acción, pero muy distinta respecto a las moti-
vaciones de los personajes: para la mujer anterior “era la hora de pa-
sear a la perra”, algo cotidiano, rutinario en su –suponemos- impoluta,
monótona y aburrida vida de clase alta. Pero este hombre necesita sa-
lir, aquí ya nos encontramos con un conflicto, no sabemos aún qué
ocurre, pero intuimos otro tipo de personaje.

Serán seis las ilustraciones que nos transmitan esta secuencia: dos
de ellas enmarcadas y con texto, tres sin texto y ocupando toda la pá-

222 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

gina, y otra presentando al protagonista en el sillón –tal como vimos–


y sin ningún dibujo de fondo, como si no estuviese en casa, marcando
así un fuerte contraste con la presentación de la mujer anterior y su
fastuosa vivienda.

En el camino hacia el parque, Browne nos mete de lleno en la


situación. El camino que les lleva al parque delimita muy acertada-
mente que la entrada al mismo se hace por un lugar distinto al an-
terior: los dos edificios de pisos, ahora cercanos, quedaban en la le-
janía en la secuencia primera, marcando así cómo los entornos del
parque son distintos: zona de chalets y zona de pisos. El hombre ca-
mina cabizbajo, en una mano lleva la correa del perro y con la otra
suponemos que abraza a su hija a quien vemos mucho más nítida-
mente que antes habíamos visto a Carlos. La acera por la que cami-
nan es extraña y surrealista: dos cuadros contra la tapia con rostros
de personajes clásicos –uno de ellos, La Gioconda y el otro el auto-
rretrato de Frans Hals Caballero sonriente– lloran y reposan sobre un
charco formado en la acera. A la derecha un mendigo-Papá Nöel con
un cartel en el que irónicamente dice: “Esposa y millones de niños
que mantener”, un corazón pintado en la tapia en la parte izquierda
y el símbolo del anarquismo también pintado en la tapia en la parte
derecha; por el suelo una lata de refresco, unas pequeñas basuras y
hasta un ratón que se acerca a ellas. Los colores son marrones y ne-
gros –excepto el rojo del Papá Nöel– y el cielo de tono rojizo que
marca el atardecer. Los árboles están desnudos, sin hojas, e inclina-
dos, y en los dos grandes edificios de pisos no hay ninguna luz. Todo
es triste y lúgubre, los dibujos han sabido transmitirnos perfectamente
el estado de ánimo del personaje, nuestro protagonista no tiene em-
pleo, él sí tiene un problema, un conflicto... él es el hombre que ha-
bíamos visto leyendo la prensa en la secuencia anterior, y su perro
es el que correteaba con Victoria, y su hija es la niña “andrajosa” que
hablaba con Carlos.

Todas las piezas están ya encajadas, en el comienzo de la histo-


ria, y de manera muy sutil presentimos que ya tenemos las cuatro vo-
ces, aunque el autor sólo nos haya hablado de “Voces” de manera ge-
nérica, la intriga se nos presenta como un fuerte elemento de la
historia, aunque ésta sea, apenas, un esbozo de un acto tan simple y
cotidiano como es un paseo por el parque. Browne conjuga siempre
de una espléndida manera la realidad cotidiana mediante textos muy
sucintos pero ensalzados, siempre, con elementos extraordinarios y
mágicos que hacen que reflexionemos y también que nos divirtamos.

Leer la interculturalidad 223


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

En casi todas sus obras hay una fuerte carga sentimental y social que
nunca nos deja indemnes.

Una vez en el parque, en una imagen muy semejante a la situa-


ción primera en cuanto a su composición, nuestro protagonista suelta
al perro de su correa y al fondo observamos también un parque lim-
pio y con árboles desnudos de hojas, un cielo grisáceo como de in-
vierno y una persona pequeñita al fondo que se cobija bajo un para-
guas, todo ello reflejo del personaje. Pero mágicamente miramos al
cielo y vemos a una mujer volando tras un paraguas, es Mary Poppins,
icono de esperanza. Los guiños y símbolos que Browne nos transmite
son irremediablemente uno de los grandes logros de su magnífica y
rabiosa modernidad y vanguardia. Siempre apela a la tradición, a la cul-
tura clásica y moderna, mezclándolos con lo cotidiano y rutinario para
transmutar y aprovechar sus valores dándoles un nuevo y, a veces, mis-
terioso significado. Su obra es poética y humorística al mismo tiempo.

Esta Segunda voz sí sufrirá un cambio a lo largo de su pequeña


experiencia de paseo por el parque porque, al contrario de la mujer an-
terior, él está dispuesto a cambiar –lo necesita-, él sí está pendiente de
su hija, él es un personaje que mira, ve, habla... El personaje nos lo dice:
“no se puede perder la esperanza”, y por eso, lee la prensa para bus-
car un empleo. Él está muy pendiente de su hija (“Mancha y yo lle-
vamos el perro...”) y su regreso a casa supone una pequeña transfor-
mación: “Mancha me levantó el ánimo”. Este cambio en la situación
está magníficamente reflejado en la ilustración del regreso a casa. En
la misma, el panorama ha cambiado completamente: los árboles están
iluminados con bombillas, la farola es una gran flor de luz, los dos gran-
des edificios sombríos tienen ventanas de colores con formas de cora-
zones y estrellas, la tapia es ahora de color rojo y amarillo, los perso-
najes de los cuadros se han liberado del marco y están bailando, al igual
que el Papá Nöel; el azulado cielo aparece poblado de estrellas y una
de ellas es fugaz, y todo este mágico conjunto está presidido por la fi-
gura de un gorila que, cual King Kong moderno, preside toda la escena
desde lo alto de uno de los edificios, incluso creemos atisbar que la pe-
queñísima figura que aparece a su lado es el ratón de la ilustración an-
terior; y, para rematar el conjunto poético, las huellas dejadas por Man-
cha y su perro son de color blanco, un color positivo, inocente, puro...
Y por eso el autor ya nos había mostrado anteriormente, mediante una
ilustración a toda página, la alegría del perro al encontrarse con la pe-
rra Victoria y ambos aparecen correteando por el parque y atravesando
los enormes troncos de los árboles en un dibujo que nos recuerda o

224 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

remite a uno de los cuadros, La condición humana II de René Magritte,


en el que una mujer a caballo atraviesa los troncos de unos árboles; el
tronco de uno de los árboles es una pata de elefante, trasunto de la
energía y solidez que se ha establecido entre los perros.

La Tercera Voz es la de Carlos, personaje al que ya conocemos


ninguneado por su implacable madre, ahora es él quién nos cuenta
su historia y la importancia que para él tendrá el paseo. Carlos está
“solo en casa otra vez”, y el recinto en el que habita nos muestra un
interior totalmente gris y desnudo –nada que ver con la hermosa casa
de la primera ilustración-. En consonancia con los dibujos la voz del
niño se nos presenta mediante una tipografía tenue, ligera, de trazo
muy difuminado; es la voz de un niño que no se atreve a hablarle a
su madre, que está aburrido, pulcramente vestido y encerrado en un
marco muy sólido dentro de un dibujo pequeño. La sombra del niño
es un pájaro que ansía volar. Nítidamente nos reconocemos en su so-
ledad y mutismo y comprendemos cómo puede sentirse, y por ello su
salida al parque va a suponer un gran alivio, tanto para nosotros, re-
ceptores de la historia, como para este desvalido personaje con el que
nos identificamos plenamente.

Su llegada al parque nos remite, quizás, a una incipiente pri-


mavera de cielos de color grisazulado y con nubes, copas de árbo-
les, y farolas en forma de sombrero. La metáfora de la madre-ma-
drastra está presente en estas primeras ilustraciones, no sólo mediante
la representación del sombrero (que también nos remite a la admi-
ración de Browne por René Magritte) sino también por la sombra
amenazadora de la misma. Los perros ya se han hecho amigos y co-
rretean, también vemos niños jugando que contrastan con la soledad
de nuestro personaje que camina de espaldas al lado de su madre. El
césped es verde y muy limpio, el camino perfecto, los árboles están
desnudos de hojas... toda la naturaleza es un reflejo del estado de
ánimo de nuestro protagonista. Sin embargo, mediante una de las
acertadas paradojas visuales del autor, entrevemos que la situación va
cambiar: las tulipas de las farolas son cielos azules con nubes blan-
cas que vuelven a adentrarnos en el surrealismo figurativo de Magritte
y que quizás nos adviertan de que algo positivo tiene que ocurrir, de
que la primavera se avecina y nuestro mundo estará cubierto por un
espléndido cielo azul con bellísimas nubes de un inmaculado blanco
algodón... Además nuestro personaje se lamenta de que su perra se
lo está pasando muy bien y a él también le gustaría que le ocurriese
lo mismo. Y le ocurrirá.

Leer la interculturalidad 225


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Será la ilustración siguiente la que obre el esperado milagro: el


encuentro con Mancha que se dirige a él y le invita a jugar, Carlos
acepta a pesar de lamentarse de que sea una niña. El encuentro de los
niños es otro magnífico acierto de la genialidad de Browne: dividido
el dibujo de manera simétrica mediante la comentada esperanzadora
farola que lo atraviesa, los mundos interiores de ambos aparecen re-
flejados en el paisaje del parque. El lado izquierdo, el de Carlos, tiene
nubes grises y árboles sin hojas, y dos personas que subidas en una
misma bicicleta intentan tirar cada una para un lado distinto; no hay
apenas luz y el césped aparece de un color verde oscuro, la línea que
lo enmarca es totalmente recta. En cambio el lado de Mancha es lu-
minoso, los árboles tienen hojas de colores, la farola del fondo es una
flor y también presenta un castillo de cuento de hadas al fondo, la lí-
nea que lo enmarca es irregular... Será, pues, ella, la niña, la que obre
el pequeño milagro de la transformación tanto de su padre como de
Carlos. A partir del encuentro todas las ilustraciones en las que los ni-
ños y los perros juegan juntos serán simétricas en cuanto a su confi-
guración simbolizando así la igualdad de todos ellos, y también la co-
rriente de amistad que se establece. En una de ellas el tobogán, en el
que juegan, divide la página y nos presenta un mundo simétrico
frente al claro antagonismo de la ilustración del encuentro, lo mismo
ocurre cuando juegan en el árbol y en el pasamanos. Sólo son dos ni-
ños jugando, los cuales alejados de prejuicios y de contaminaciones
sociales sólo quieren comunicarse y pasarlo bien; lo mismo ocurre con
los perros y así vemos cómo en otra de las ilustraciones éstos se nos
presentan corriendo a la par en el centro de la página, cuyo paisaje se
ha transmutado en un jardín renacentista con dos estatuas clásicas equi-
distantes y surrealistas, pues una de ellas lleva sombrero, y la otra porta
un paraguas y un pájaro en la cabeza. Entre ambas se produce una mu-
tua seducción. Hay también un corazón en uno de los pedestales. Los
árboles tienen hojas de colores y la balaustrada recorta el perfil de ros-
tros humanos que se acercan, así como también ocurre en el perfil del
jarrón recortado por los árboles del fondo.

Carlos está feliz y hasta es capaz de envalentonarse y decirnos


mirando de frente: “como yo soy bueno para trepar árboles le enseñé
a ella cómo hacerlo”, cuando en el dibujo apreciamos cómo es ella la
que trepa con más rapidez y bastante por delante de él. Una de las ra-
mas del árbol tiene forma de paloma.

A la salida del parque, vemos a Carlos mirando hacia atrás y pre-


guntándose si ella estará ahí la próxima vez y deseando el reencuen-

226 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

tro. Acompañando a sus deseos, Browne nos ha colocado la estatua


de un gorila-Cupido lanzando una flecha con su arco hacia Carlos y
éste va dejando con sus huellas un sendero de pétalos. La amistad, el
amor, la necesidad del otro, la igualdad, la inocencia, la esperanza, la
defensa de la mujer, etc., todas estas temáticas y muchas más han dis-
currido por esta breve secuencia sin necesidad de ofrecernos ningún
discurso moral explícito y haciéndonos sentir, además, receptores
únicos y cómplices del mismo.

Y finalmente llegamos a la Cuarta Voz: Ya es verano y la luz y


los alegres colores lo inundan todo. Escuchamos la voz de Mancha,
la niña alegre y motivadora de los sutiles cambios de los personajes.
Las grafías son ahora caligrafiadas y mucho más desenfadadas que las
anteriores, las líneas que enmarcan las ilustraciones son irregulares y
la entrada al parque es toda una explosión de animadas formas y con-
trastes de colores que reflejan la positiva personalidad de nuestra pe-
queña protagonista. Una sucesión de árboles, setos y macizos de va-
riados volúmenes recibe a nuestros personajes: el seto central tiene la
forma del gorro del padre y cual cuadro de Magritte (de nuevo) asis-
timos a la reencarnación del cuadro La habitación de escuchar per-
sonificado en una gran fresa colocada entre verdes y coloridos maci-
zos. La farola es ahora un perchero de tonos vivos y cálidos (rojos,
rosas, amarillos, azules, etc.) y su tulipa está rematada por una corona...
Todo es bello y vibrante. Sabemos ahora también, por boca de Man-
cha, que su perro se llama Alberto (¡Alberto y Victoria! ¡los míticos re-
yes ingleses!) y que la perra a la que se acerca es “adorable” para la
niña, no así su dueña que en un impresionante primer plano se nos
presenta terrible y maligna, de tal modo que las flores del pañuelo que
lleva anudado al cuello quieren escaparse de tan desagradable lugar.

Las referencias al cuadro de Magritte seguirán en las siguientes


ilustraciones mediante árboles de colores que son manzanas, peras, li-
mones, naranjas, etc. También se convierten en cabezas de gorila
cuando los niños juegan en el “sube y baja”. Browne sigue impresio-
nándonos con sus guiños y paradojas al presentarnos incluso otros jue-
gos distintos a los que nos había relatado Carlos; ahora juegan en el
“sube y baja”, y en un quiosco donde coinciden con los perros: “to-
dos jugamos en el quiosco y yo me sentí muy, muy contenta”, “cómo
nos reímos juntos cuando Alberto se metió a nadar”... Las ilustracio-
nes son bellísimas: una fuente muy, muy barroca, coronada por un go-
rila-Neptuno ataviado con un moderno bañador rojo y con un fondo
de espesos árboles recortados de entre los que destaca la cola de un

Leer la interculturalidad 227


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

gran pez; un quiosco pintado de colores sobre el que los niños y los
perros hacen sus piruetas bajo un cielo azul estrellado y con una
blanca luna creciente, pero con luz del sol en el interior del mismo,
remarcando cómo, magistralmente, el tiempo se ha detenido.

Y llegamos al final de la tierna historia de amistad, superación y


conocimiento: “Carlos cortó una flor y me la dio. Entonces su mamá lo
llamó y tuvo que irse. Se veía triste”. Carlos no nos había contado nada
de esto, ¿qué quiere decirnos el autor?, ¿que cada uno relatamos según
nuestro punto de vista?, ¿que hay muchas realidades?, ¿que contamos lo
que queremos o que somos, a veces, incapaces de hablar de nuestros
sentimientos?, ¿que en ocasiones fabulamos...?, ¿qué nadie tiene la ver-
dad? Todas estas y otras muchas pueden ser las respuestas y las inten-
ciones de esta espléndida historia... porque el final de la misma es be-
llísimo. Escuchemos la voz de la niña: “Cuando llegué a casa puse la
flor en agua, y le preparé a papá una buena taza de té” y la ilustración
que le acompaña recoge perfectamente este redondo final porque la
taza que cobija la flor tiene dibujado el parque, los perros correteando
y un espléndido cielo azul con las magníficas nubes de Magritte, y un
fondo también azul en un marco con perfil amarillo. La flor es roja, es
una amapola, una flor fugaz pero cuya sombra nos recuerda al boca-
dillo permanente de un cómic sin palabras, no es necesario que ella ha-
ble ni que diga nada, los amantes de las obras de este autor ya hemos
comprendido, y los que aún sean neófitos de sus obras quedarán en-
ganchados a todas ellas. Muy bien nos lo resume Mª Cecilia Silva-Díaz3:

“¿Qué es lo que identifica a ese lector-Browne implícito en la obra?


He descubierto que se trata del lector resultante de haber avanzado
a través de un determinado entrenamiento. Porque, en efecto, la
obra de Browne (que presenta, a este respecto, una contundente
coherencia) va incorporando pistas, ambigüedades y complejida-
des que están hechas para ser interpretadas progresivamente por
ese lector, y la obra apuesta porque éste tiene las posibilidades para
hacerlo. Al tiempo que, como en todo buen entrenamiento, la exi-
gencia crece a medida que el lector gana en madurez: el lector-
Browne acumula experiencia de una obra a la siguiente, aprende
3 Silva-Díaz, Mª Cecilia, cómo leer y explora vías de comunicación entre un libro y otro;
“Ejercicios de
con cada nueva entrega, Browne invita a su lector implícito a ha-
metaficción: el
cer un nuevo esfuerzo, a llegar un poco más allá...”
entrenamiento del
lector-Browne”, en
Espacios para la Browne sabe hacer cómplices de sus obras a todo tipo de re-
lectura, año VII, nº 6- ceptores, niños, jóvenes y adultos. Pero serán los niños los que con
7, 2002, pp.22-25. más regocijo reciben su mensaje, ya que el autor les tiene en altísima

228 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

estima: “Es que los niños son increíblemente sensibles y brillantes. Y


además, están muy cerca del arte. Todos dibujan y crean historias.
Pero, entre la infancia y la edad adulta, algo sucede. Se vuelven se-
rios y grandes y se olvidan de lo que sintieron”4.

Voces en el parque, con sus contradictorios narradores, nos ha


dado una gran lección: Necesitamos aprender a mirar de nuevo y de
otra manera, porque podremos así caer en la cuenta de que, en mu-
chísimas ocasiones, el mundo y todo lo que conlleva, como el parque,
no tiene por qué ser lo que parece.

PROPUESTA DE ACTIVIDADES

Alrededor de dos perros (Victoria, una fina perra labrador, y de


Alberto, un perro de raza indefinida) se entretejen las cuatro voces de
sus dueños, para narrar la misma historia del encuentro (¡o desen-
cuentro!) en un parque, pero desde cuatro puntos de vista diferentes.
Así, se va a tener acceso, por una parte, a la versión de la madre so-
fisticada y a la de su hijo y, por otra, a la del padre desempleado y a
la de su hija.

Cada voz, es decir, cada protagonista, plantea una perspectiva,


una forma peculiar de ver y de contar en este juego de contrastes y
de planos.

En este álbum de Anthony Browne, publicado en México en


1999, también se hacen evidentes las preocupaciones sociales y con
un toque irónico de crítica social sutilmente manejado. Este ilustrador
inglés invita a leer y a releer, a mirar, a descubrir cada vez más deta-
lles insospechados y hasta a desconfiar de la idea superficial de que
la realidad es una sola.

ACTIVIDADES ANTES DE LA LECTURA:


4 Entrevista
realizada a
Experiencias y conocimientos previos
Anthony Browne por
Yolanda Reyes y
La comunicación entre nosotros publicada en la Revista
Cambio, Bogotá,
Uno de los aspectos que se aborda en el álbum Voces en el par- septiembre de 2000, en
que es el de la comunicación interpersonal, es decir, entre las personas. [Link].

Leer la interculturalidad 229


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Por mucho que se quiera trabajar, por ejemplo en grupos, en el aula, y


por muy buena voluntad que se quiera tener, si no hay una clara y ver-
dadera comunicación entre nosotros todo será más difícil. Lo importante
es que podamos comunicarnos sin miedo y con confianza.

Los alumnos en parejas van contestando a las siguientes cues-


tiones. Posteriormente se realiza un debate con toda la clase.

A. Describe distintos hechos o experiencias en las que se


pueda ver que las personas tienen confianza y entre ellas hay
comunicación y diálogo, y otros casos en donde sucede lo
contrario.
B. A nivel más personal, ¿te resulta fácil o difícil comunicarte
con los demás? ¿Por qué? ¿Dónde encuentras las mayores di-
ficultades?
C. En la vida cotidiana, ¿el ser abierto o cerrado en la comuni-
cación en qué crees que nos ayuda o nos dificulta en rela-
ción a la familia o al instituto? Da razones.

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA COMUNICACIÓN ENTRE NOSOTROS

A. ¿Qué se podría proponer para que entre los alumnos de un


aula y/o profesores se tuviera una mejor comunicación, un
mejor ambiente?
B. En el instituto hay muchos cursos: ¿Qué crees que se debe-
ría hacer para que se diera una mejor comunicación entre los
alumnos y/o los profesores? Propuestas de actividades, res-
ponsabilidades, organización...

Tener esperanza

La esperanza es algo que no existe, no está, pero existe en el ho-


rizonte como guía, como un faro para los barcos. Cuando perdemos
el horizonte y el sentido de futuro (como lo veremos en el caso de la
Segunda voz) hacemos que el presente, el hoy, se vacíe de ilusión, de

230 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

lucha, de proyectos y podemos estancarnos en el mínimo esfuerzo, y


en el seguimiento de nuestras obligaciones. De ahí, las siguientes ac-
tividades para reflexionar y hablar en el aula.

Los alumnos responden a esta serie de preguntas individualmente


para luego sacar conclusiones en grupo y motivar el debate.

A. Describe una situación de tu alrededor en el que se observe


que alguien (de la familia, de los amigos, del barrio…) piensa
y/o actúa con esperanza, ilusión…
B. ¿Por qué crees tú que existen personas llenas de esperanza y
en cambio otras no creen en nada, no esperan nada, están
desilusionadas?
C. ¿Crees que hoy en día hay razones para vivir con esperanza?
Razona tu respuesta.
D. ¿Crees que se puede vivir sin esperanza, se puede ser feliz,
ser constructivo? Da razones.

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA ESPERANZA

A. Los alumnos realizan una lista de cosas que esperan lograr


en la vida y lo ponen en común.
B. De qué manera se puede llevar esperanza y alegría a com-
pañeros tristes y/o a la gente triste…
(Los alumnos piensan en posibles grupos, personas, etc. Por
ejemplo: realizar una visita a …).

¿Quién es Anthony Browne?

A. Con la ayuda de distintas fuentes (Biblioteca, Internet…) in-


vestiga y describe aspectos importantes sobre su biografía.
B. Menciona, al menos, otras cinco de sus obras.
C. ¿Con qué premios ha sido galardonado Anthony Browne?

Leer la interculturalidad 231


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

D. Con toda esta información, realiza en pequeño grupo (2-4


alumnos/as) un breve trabajo sobre el ilustrador inglés An-
thony Browne.

ACTIVIDADES DESPUÉS DE LA LECTURA

Con el libro:

¿Qué hemos comprendido del álbum?

Como has podido comprobar con la lectura de este libro –Voces


en el parque de Anthony Browne– nos encontramos con una obra bas-
tante singular. El autor e ilustrador de este álbum no se limita sólo a
contar una historia más o menos emocionante. Lo original, por un lado,
consiste en que la historia está contada desde la visión de todos los
personajes que aparecen en ella. Todos ellos son diferentes, y por ello,
tanto su mirada como su experiencia del mismo acontecimiento tam-
bién lo son.

Si nos fijamos en las historias, éstas se superponen y cambian de


perspectiva, de tal manera que nos acerca a la situación de cada una de
las voces. Por ello, cada ilustración, cada escena, puede tener símbolos
particulares que nos mueven, como lectores, a mirar la obra varias veces.

En definitiva, nos hace imaginar realidades diferentes y acercar-


nos también a nosotros mismos.

Vale la pena mirarlo todo con cuidado, te sorprenderá. Para que


te resulte más fácil, te ofrecemos una guía para saborear este álbum.
Irás viendo cómo Anthony Browne en este libro nos va incorporando
pistas y elementos ambiguos para que posteriormente sean interpre-
tados progresivamente por ti, el lector.

En la actividad que describimos, se lee primero el álbum de forma


individual y después se pasa a la discusión.

¿Qué valores aborda el álbum Voces en el parque? La incomu-


nicación, la esperanza, la amistad, el amor, la necesidad del otro,
la igualdad entre hombres y mujeres, la confianza… ¿Has po-
dido identificar otros valores? Escríbelos a continuación.

232 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

La portada

A. Describe la portada. ¿Qué observas? (Escena, personajes, po-


sición, colores, luz).
B. El título del libro Voces está escrita con cinco tipografías dis-
tintas. ¿A qué se debe?
C. La historia está estructurada en cuatro voces narrativas. ¿A
quiénes se refiere? En cambio, la palabra “voces” se com-
pone de 5 letras. ¿Quién será la quinta voz?
D. Descubre en la portada de qué manera aparece el número
“Cinco”. Anótalo.
E. En el interior del libro-álbum se repite la escena. ¿En qué se
diferencia?

Las voces

En Voces en el parque puede observarse el lenguaje de cada una


de las voces para identificar los aspectos discursivos que contribuyen
a la caracterización de los personajes. Cada una de las cuatro voces
habla desde su propia perspectiva y rastreando la huella de cada voz,
a través del texto, se pueden analizar estructuras lingüísticas signifi-
cativas. Por ejemplo, podemos ver cómo se caracteriza a la madre de
forma posesiva.

Como también podemos ver la manera en que utiliza determi-


nados adjetivos para nombrar a su perra (“Nuestra perra labrador de
pura raza”) o para referirse a otro perro que se cruza en su paseo por
el parque (“apareció un perro callejero”; “animal apestoso”); la forma
en que abusa de los posesivos (“nuestra perra”; “nuestro hijo”), etc. A
continuación vamos a describir a las cuatro voces.

En parejas, realizad un análisis de los protagonistas del álbum.


Fijaos en cómo describe el autor cada una de las siguientes voces. A
partir de ahí, completa la información acerca de los personajes.

Primera voz:

– Frialdad – .................................................

– ............................................ – .................................................

Leer la interculturalidad 233


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Segunda voz

– Optimismo – .................................................

– ............................................ – .................................................

Tercera voz

– Aburrimiento – .................................................

– ............................................ – .................................................

Cuarta voz

– Espontaneidad – .................................................

– ............................................ – .................................................

Nos fijamos a continuación en las siete ilustraciones que co-


rresponden al texto de la Primera voz.

A. El marco temporal de la madre es ...........................................


B. ¿Qué nos cuenta esta Primera Voz? Escribe la historia desde
el punto de vista de la misma:
C. ¿Cómo está descrita la madre? ¿Con qué adjetivos la calificarías?
D. ¿De qué ambiente social viene?
E. ¿Cómo se comporta ante los demás? ¿Cómo se relaciona?
F. ¿Cómo describirías la relación de la madre con su hijo Car-
los? Observa la sexta escena.

La Segunda voz consta de seis ilustraciones diferentes. Fijaos


ahora en ellas y contestad las siguientes preguntas:

A. El marco temporal del padre es ..................................................

234 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

B. ¿Qué nos cuenta esta Segunda voz? Escribe la historia desde


el punto de vista de esta Segunda voz. ¿Qué le motiva para
salir al parque?
C. ¿Cómo está caracterizada esta Segunda voz? ¿Cuál es el es-
tado de ánimo del personaje? Y ¿cómo lo transmite el autor
en sus ilustraciones?
D. El camino que recorre para llegar al parque es diferente al
de la Primera voz. ¿Cómo lo describirías? Curiosidades de la
escena: identifica elementos extraordinarios y mágicos. En
qué actitud las dibuja Browne, ¿por qué?
E. ¿Reconoces los cuadros que aparecen en la segunda y sexta
escena?, ¿quiénes son sus autores y qué crees que repre-
sentan?
F. La Segunda voz vive un cambio a lo largo de su paseo por
el parque. Señala en qué aspectos ha cambiado. Compara la
escena segunda con la sexta. (El camino de ida al parque y
el regreso a casa). ¿Qué detalles han cambiado?

A la Tercera voz la acompañan ocho ilustraciones. Contesta a las


siguientes preguntas:

A. El marco temporal del niño es …….……………………….


B. ¿Qué nos cuenta esta Tercera voz? Escribe la historia desde
el punto de vista de esta Tercera voz. ¿Qué le motiva a sa-
lir al parque?
C. ¿Te has fijado en las sombras del niño? ¿Qué representan?,
¿qué simbolizan?
D. ¿Cómo caracteriza el ilustrador A. Browne a Carlos?, ¿cuál es
el estado anímico del niño? y ¿cómo lo transmite el autor en
sus ilustraciones?
E. Observa la tercera ilustración. Describe las diferencias entre
los dos niños sentados en el banco y separados por la farola.
¿Qué nos quiere decir A. Browne?
F. ¿Cómo es la relación de Carlos con Mancha? Lee lo que dice
de ella:

Leer la interculturalidad 235


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

– “Era una niña, desafortunadamente”


Fíjate en la séptima escena: Relaciona el texto con la ilus-
tración.
– “Como soy bueno para trepar árboles, le enseñé a ella
como hacerlo”.

Esta vez a la Cuarta voz le acompañan nueve ilustraciones. Res-


ponde a las siguientes preguntas:
A. El marco temporal de la niña es ………………………………
B. ¿Qué nos cuenta esta Cuarta voz? Escribe la historia desde
el punto de vista de esta Cuarta voz. ¿Qué le motiva a salir
al parque?
C. ¿Cómo describe A. Browne el parque? Compara la entrada
al parque, desde el punto de vista de la Cuarta voz, con las
escenas anteriores.
D. ¿Qué estados anímicos afloran ahora, en las distintas ilus-
traciones de la Cuarta voz?
E. Describe las diferencias que encuentras entre la narración y
las ilustraciones del niño Carlos y de la niña Mancha.

Sobre las relaciones entre las voces

Hemos visto que Voces en el parque trata de cuatro discursos so-


bre una misma trama. En un paseo por el parque se encuentran un
niño (Carlos), llevado por su madre, y una niña (Mancha), llevada por
su padre, así como sus respectivos perros (Alberto y Victoria). La pa-
rábola es narrada sucesivamente por cada uno de los cuatro protago-
nistas (Padre, Madre, Carlos y Mancha), es decir, las cuatro voces, que
cambian en imagen, relato y tipografía.

Anthony Browne construye en este álbum, desde una condición


infantil y las percepciones dispares, una parábola sobre la soledad, la
amistad, la comunicación y la posibilidad de cambio. Lo dicho queda
reflejado a través de la Cuarta voz (la niña), dado que gracias, al en-
cuentro con ella, los demás personajes irán cambiando –excepto la au-
toritaria y fría madre–.

236 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Busca aquellas ilustraciones que muestran los cambios en los


protagonistas.

No todo es lo que parece: Las distintas perspectivas

Una evidencia de este libro que tenemos entre manos, es su ex-


cepcional forma de plasmar la relatividad de las percepciones. Tal vez
no sólo de las percepciones, sino también de las creencias, de los con-
vencimientos. Observa a tu alrededor: ¿Existe en el mundo una sola
religión?; ¿existe un solo partido político? Sí acaso, ¿un deporte? (¡a pe-
sar del fútbol!)… En este álbum Voces en el parque es contemplada de
forma distinta por cada uno de los protagonistas de la historia.

Una dinámica de grupo: Cadena de transmisión

Objetivo de la dinámica:
Se quiere desarrollar la capacidad de escucha y de síntesis de
los alumnos. Además de suscitar el debate sobre los problemas
de la comunicación.

Desarrollo:
Se trata de ir contando una situación, por ejemplo un aconte-
cimiento de la vida cotidiana en una cadena de transmisión oral.
– Varios alumnos participantes (se sugiere 3-4) quedan fuera del
grupo, del aula.
Un miembro del grupo narra a los otros una situación, si es
posible con muchos detalles. Se puede escribir.
Uno de los que han escuchado la historia llama a alguna de
las personas que han estado fuera y le cuenta el conflicto; una
vez terminado, esta persona, a su vez, llama a otra y cuenta
lo escuchado.
Y así, sucesivamente, hasta que todas las personas que hayan
estado fuera del aula estén dentro.

Finalmente se compara la situación original con la versión de


la situación que haya resultado después

A. Junto con el profesor se analiza la dinámica, y en la con-


clusión cada participante expresa sus observaciones, senti-
mientos, dificultades.

Leer la interculturalidad 237


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

B. Se buscan analogías con la vida cotidiana (entre los compa-


ñeros de clase, en relación con los profesores, en la familia...).
C. A continuación, escribe tus conclusiones de esta dinámica.

La parábola de los cuatro ciegos

Lee esta parábola hindú con atención. Imagínate la escena con


los cuatro ciegos y el elefante.
El elefante y los cuatro ciegos
“Había en Benarés un rey que era muy sabio. Un día convocó
en su palacio a cuatro ciegos de nacimiento. Después hizo traer
a un elefante en medio del gran salón del trono.

Entonces dijo a los ciegos:


– Vais a tocar una cosa muy grande y me diréis qué es.
El primero tocó la cola del elefante y dijo:
– ¡Seguro! Es una cuerda.
El segundo tocó la trompa y manifestó con seguridad:
– ¡Es una serpiente!
El tercero tocó una pata y afirmó con mucha serenidad:
– ¡Evidentemente es el tronco de un platanero!
El cuarto tocó el vientre y exclamó:
– ¡Pero si es un tonel!
El insensato no percibe más que una parte de las cosas. Sólo el
sabio conoce todo.
¡Abre tu corazón y tu espíritu a la paz!”

A. ¿Cuál crees es la enseñanza que quiere transmitir la parábola?


B. Visionar el álbum Siete ratones ciegos de Ed. Young (Ekaré,
2005), versión reciente de este viejo relato, y establecer en
grupo sus principales valores. Vid. Tejerina, I. (2008). “Un
modelo de análisis del álbum”, CLIJ, 215, pp. 44-52.

Los guiños de Anthony Browne al mundo del arte

Has podido comprobar cómo a lo largo de la historia aparecen va-


rias citas plásticas, habituales en A. Browne. Las alusiones, muchas ve-
ces paródicas, al arte u otras manifestaciones culturales como películas

238 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

o textos literarios, son recurrentes en este autor. A continuación vamos


a identificar las alusiones a cuadros artísticos de conocidos pintores.

A. Consultando libros de arte (tal vez, una visita a la Biblio-


teca,… sería muy conveniente), y/o con la ayuda de Inter-
net realiza las siguientes tareas en pareja:
– Identifica, (primero sin ninguna consulta) las referencias
que aparecen en el álbum Voces en el parque:
¿Cuántas reconoces? ¿En qué voz y escenas aparecen?
En caso de alguna dificultad en reconocerlas, a continuación
se incluyen los pintores. Posteriormente localiza alguna de
sus obras en el álbum, indicando en qué escenas aparecen,
los respectivos estilos artísticos u obras en este libro-álbum
de Voces en el Parque:
Leonardo da Vinci/Edward Munch/René Magritte/Frans Hals

B. No sólo se hace mención a obras reconocidas de la pintura,


también a algunos personajes del mundo literario, del cine
y de la mitología. Por ejemplo, a Mary Poppins y a King-
Kong; a “El “Principito” de Antoine de Saint-Exupéry; y a los
dioses Neptuno y Cupido.
1- Localiza estos personajes en el álbum.
2. Realiza una breve redacción sobre dichos personajes del
cine (Mary Poppins y King-Kong), de la literatura (El Prin-
cipito) y de la mitología (Neptuno y Cupido).
3. ¿Qué valores reflejan cada uno de ellos en sus respecti-
vas expresiones artísticas (literaria, cinematográfica y mi-
tológica)?

Curiosidades sobre Voces en el parque

Hemos acabado con el apartado “Con el libro” de la guía didác-


tica sobre el álbum Voces en el parque. Por cierto, seguro que te has
fijado bien en las ilustraciones. Ya habías visto:
– Una rama del árbol que tiene forma de paloma.
– Un hombre arrastra una sombra que es un cocodrilo.
– Entre los árboles aparece la cola de un gran pez.
– La sombra de la madre es representada por las fauces abiertas
de un cocodrilo.
– Una balaustrada recorta el perfil de rostros humanos.

Leer la interculturalidad 239


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

– Una estatua del dios Cupido es representada por un gorila.


– Uno de los barrotes de la barandilla tiene forma de un som-
brero.
– En las copas de los árboles aparecen caras.
– Un barrote de la verja se incendia.
– Hay árboles en forma de cabezas de gorilas.
– Las huellas de las pisadas cambian en cada personaje.
– La sombra de Carlos alude al cuadro de Edward Munch, El grito.
– Dónde aparece el ratón en la última escena de la Segunda voz.
– La sombra de flor roja, se parece al bocadillo de un cómic sin
palabras…
– Dos personajes montados en una misma bicicleta pedalean en
direcciones contrarias.
– Un mar está antes de llegar a una casa.
– En una escena, las colas de los perros se confunden con las
plantas.

Localiza todas estas curiosidades en las escenas del álbum Vo-


ces en el Parque.

Se puede, primero, reflexionar sobre estas afirmaciones indivi-


dualmente para luego debatir en el grupo:
– Ahora que hemos leído este álbum, ¿por qué crees que se
llama Voces en el parque?
– “Tenemos que aprender a mirar de nuevo y de otra manera”.
– “…a todos nos hace falta en muchas ocasiones ser capaces de
reflexionar sobre los puntos de vista de los demás…”
Escribe a continuación las conclusiones personales sobre el debate.

TEMAS DE DISCUSIÓN

La imagen que damos

Un aspecto que aborda este libro-álbum Voces en el parque es el


de la imagen. Existen muchos estudios sociológicos que explican que
vivimos en una sociedad de la imagen. En la actualidad, es muy im-

240 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

portante el aparentar, el quedar bien, el dar un buen tipo, tener un


buen parecido, etc. Vamos a profundizar sobre lo que somos y lo que
hacemos para aparentar lo que no somos.

A. Describe situaciones en los que has visto o vivido cómo al-


gunas personas aparentaban ser lo que no eran de verdad,
y que es lo que hacían por aparentar. ¿Qué imagen querían
dar?, ¿cuáles eran sus motivos?
B. La imagen que los demás tienen de ti, ¿crees que responde
a lo que verdaderamente eres?, ¿cómo te ves a ti mismo?
C. Y si observas a los jóvenes, a tus amigos, a tus compañe-
ros de aula, ¿qué imagen se tiene de los jóvenes de hoy?,
¿es una imagen verdadera?, ¿es falsa? Realiza un cuadro de
cómo sois los jóvenes de hoy.

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA IMAGEN QUE DAMOS

A. Se puede plantear a los alumnos que se podrían compro-


meter a la hora de defender la verdad allí donde vieran men-
tiras, prejuicios, engaños… Y que los alumnos describiesen
la forma de realizarlo.
B. Los alumnos preparan un mural, con un eslogan, para am-
bientar el aula o el instituto, para que se recuerde la im-
portancia del ser más que el del parecer.

La relación mujer-hombre

En el álbum, Voces en el parque, nos encontramos con la relación


de Carlos y Mancha. Browne de una forma muy sutil nos habla de la
visión que tiene Carlos sobre la niña, en definitiva sobre la mujer:
“¿Quieres venir a la resbaladilla?, me preguntó una voz. Era una niña,
desafortunadamente, pero de todos modos fui”.

Y posteriormente en otra escena, podemos ver una bonita con-


tradicción entre el texto y la imagen. Nos referimos a la escena en la
que los dos niños están trepando a un árbol, y Carlos dice: “como soy

Leer la interculturalidad 241


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

bueno para trepar árboles, le enseñé a ella cómo hacerlo”, en cambio


en la imagen se aprecia la soltura y la habilidad de la niña, Mancha.

Si leemos y observamos, la mujer ha sido discriminada por la so-


ciedad durante muchos años y así se le han encomendado funciones
de segundo orden, que los hombres no querían para ellos.

Hoy también ocurre esto en muchos ambientes y lugares del


mundo. Es evidente que el orden social y cultural basado en una re-
lación de poder de los hombres sobre las mujeres, utiliza la violencia
para impedir que las mujeres se salgan del lugar que se les tiene asig-
nado, el secundario, de ahí esa frase: “detrás de cada gran hombre hay
una gran mujer”, el pasivo, callado, dependiente.

Este tipo de violencia tiene como objetivo el control no sólo so-


bre sus cuerpos, sino también sobre sus espacios, sobre su trabajo, su
libertad, su identidad, en definitiva, sobre su vida.

El alumno, en pareja, contesta las siguientes preguntas. Poste-


riormente en grupo grande se sintetizan las conclusiones y se
motiva un debate.
A. Describe situaciones, experiencias que reflejen el cambio
que se va dando en la condición de la mujer, entre nosotros.
Pero, también, otros en los que se vea todo lo que queda por
cambiar.
B. Uno se pregunta, a qué se deben estas discriminaciones con
las mujeres.
C. Y entre vosotros los alumnos ¿qué discriminaciones hacia el
alumno son las más habituales?, ¿qué razones hay para ello?
D. ¿Qué consecuencias tiene para las mujeres, el hecho de ser
educadas durante años sólo para ser amas de casa?
E. Y los hombres, hoy en día ¿aceptan de buen grado los cam-
bios que están consiguiendo las mujeres?
F. Investiga la fecha en que se reconoce a las mujeres el de-
recho a votar en España y el impacto que tiene en la vida
de las mujeres de la localidad.

Además recoge los nombres de algunas mujeres que han ejer-


cido cargos en tu municipio.

242 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA RELACIÓN MUJER-H0MBRE

A. Observa en casa qué actividades realizan un hombre y una


mujer de tu familia, desde la mañana hasta la noche. Se ano-
tan en la pizarra aquellas actividades relacionadas con los
hombres y en otro las de las mujeres.
En grupo grande se sintetizan las conclusiones y se motiva un
debate para ver diferentes aspectos sobre los datos recogidos.
Por ejemplo: La importancia que tienen las actividades;
quién suele hacerlas; la satisfacción que supone repartirlas
entre todos los miembros de la familia; y quiénes (muje-
res/hombres) tienen más tiempo libre y a qué lo dedican. De
qué manera los alumnos pueden comprometerse a tener una
mayor responsabilidad en casa, con su familia.
B. Otro aspecto es la existente desigualdad entre los sexos en
la educación. Un buen ejemplo son los libros de texto, que
son una herramienta de las que más se utiliza en el aula. De
ahí, que es importante reflexionar sobre la imagen de las
mujeres que dan a través de sus textos escritos y sus ilus-
traciones.
El alumno, en pareja, observa:
– ¿con qué frecuencia se nombran mujeres y hombres con
nombre propio?
– ¿cuántas veces protagonizan mujeres y hombres una ac-
ción?
– ¿qué actividades aparecen realizando?
C. Que los alumnos se enteren de por qué luchan las distintas
organizaciones de mujeres que existen hoy día. Se ha de bus-
car información, contactar, si es posible, con una organiza-
ción con sede en la ciudad del alumno/a y/o del instituto.
D. Piensa en qué casos y aspectos deberías cambiar, de tal
modo que cada vez haya un mayor respeto recíproco, me-
jor relación, ayuda mutua…

Actividad para finalizar con el álbum Voces en el parque.

Esta lectura del álbum Voces en el parque, ¿qué me ha aportado?;


¿qué he podido aprender de sus ilustraciones y de su historia?

Leer la interculturalidad 243


EL SOLDADITO DE PLOMO
Jorg MÜLLER

UNA ENORME RATA EN LA PORTADA DE UN ÁLBUM


ILUSTRADO...

El magnífico, premiado y reconocido ilustrador Jörg Müller da,


con esta obra (Lóguez, Salamanca, 2005), otra vuelta de tuerca aún más
arriesgada y sorprendente, después de habernos dejado perplejos y en-
tusiasmados con su anterior y excelente álbum El libro en el libro en
el libro (Serres, 2002).

El famoso cuento de Hans Christian Andersen es releído y re-


creado, de nuevo, mediante una visión muy moderna, comprometida
y también enormemente impactante. La historia nos es contada úni-
camente a través de ilustraciones, mediante esos dibujos de gran pre-
cisión y tan cercanos a la fotografía y a los planos cinematográficos a
los que Müller nos tiene acostumbrados.

La portada y contraportada forman una única secuencia en la que,


en un plano de detalle, se presenta la escena en que el soldadito es
abandonado y recogido en un barquito de papel de periódico y que,
nítidamente, nos va dando claves de la ubicación temporal del relato.
Al lado de estos elementos inservibles se encuentran otros que tam-
bién son llamativos: la funda de unos chicles de una marca conocida,
una colilla, un billete de metro o autobús, etc. Y encima de estos ob-
jetos de desecho, la cabeza de una enorme rata de alcantarilla junto
al título de la obra.

El espacio presentado es una ciudad actual cuyos edificios re-


cuerdan a los de París. El autor nos invita así, mediante múltiples refe-
rencias, a que hagamos nuestra propia lectura de la obra, en la que nos
encontraremos con una gran sorpresa final. La intriga nos mantiene en
suspenso porque iremos recordando la historia de Andersen, pero do-
tándola del nuevo significado que Müller le añade, y añadiéndole tam-
bién la relectura que nosotros entresacamos de la conjunción de ambas.

Leer la interculturalidad 245


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

A través de veintinueve dibujos, algunos de ellos a doble página,


el autor nos irá desgranando esta inquietante y reflexiva historia sobre
la condición humana actual y las paradojas y diferencias entre el mundo
desarrollado y el subdesarrollado, entre los incluidos y los excluidos.

La historia comienza con un primer plano del soldadito tirado en


el entresuelo de una casa junto a elementos de desecho y, de nuevo,
acompañado de una rata que lleva un pequeño ratoncito en su boca;
muy cerca, al igual que en la portada, papeles rotos y un billete de me-
tro en el que se aprecia nítidamente la compañía a la que pertenece
(RATP), con lo cual intuimos que nos encontramos dentro de una casa
en la ciudad de París. El soldadito, como el de la historia original, ca-
rece de una pierna y está vestido con casaca azul y pantalón rojo.

La siguiente secuencia a doble página nos resuelve el problema


del lugar que ocupan estos elementos de desecho. La vivienda está en
obras, un personaje pinta el techo y otro hombre recoge al soldadito
y se lo da a un niño muy pequeño que está sentado en el piso de su
habitación en el que vemos su cunita de color azul. El niño ha crecido
en la ilustración siguiente y juega con el muñeco, a su lado tiene una
muñeca rubia que nos recuerda a las famosas muñecas Barbie y tam-
bién unos juegos de construcción muy apreciados por los niños. De
manera muy sutil, Müller nos ha trasladado en el tiempo. Nuestro pro-
tagonista es un objeto, un ser inanimado, pero puede proceder de
tiempos lejanos, quizás abandonado por otros niños que crecieron o
que lo dejaron porque estaba roto y ya no servía. ¿Desde cuándo se
encuentra abandonado y solo en ese lugar? La casa pasa a ser ocupada
por otros habitantes y nuestro protagonista es recogido por un niño
pequeñito que lo utiliza en sus juegos hasta que el paso del tiempo
le hace ocuparse en otros entretenimientos.

Son las ilustraciones de la habitación y los objetos y el personaje


que la pueblan los que nos localizan el tiempo contemporáneo en el
que se va desarrollando la historia. Vemos cómo la habitación ha sido
reformada de una secuencia a otra. El color es ahora mucho más ale-
gre, los juguetes y los objetos cambian..., la estancia contigua, que atis-
bamos someramente, nos da cuenta de la presencia de un objeto pe-
renne en todas nuestras viviendas, el televisor, y nuestro soldadito,
indemne al paso del tiempo, sirve como juguete para el niño que lo
recibió siendo un bebé.

La situación temporal avanza con gran rapidez en la escena si-


guiente: es la misma habitación pero el niño se nos ha convertido en

246 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

un adolescente que juega en el ordenador. La habitación está decorada


con posters de personajes queridos por los chicos de esa edad (La fa-
milia Kelly, entre otros) y una gran cantidad de juguetes invade el suelo
de la misma; entre ellos vemos a uno de los más reconocidos por to-
dos los niños del mundo, Minnie Mouse, y con ellos, impertérrito al paso
del tiempo, sigue nuestro soldadito, y a su lado la muñeca rubia. La pro-
fusión de juguetes nos habla de nuestra sociedad de consumo rápido y
de desecho constante de los múltiples objetos con que nos rodeamos.

En la siguiente secuencia todos los juguetes están en una gran


bolsa de basura, la habitación ha sido desocupada y un trabajador de
mudanzas se lleva una gran caja. Las paredes desnudas muestran el lu-
gar ocupado anteriormente por los posters y carteles; de nuevo la casa
es desalojada y nuestro soldadito, que asoma su cabeza por la gran
bolsa de basura, emprenderá, por fin, y de nuevo un largo y misterioso
viaje, al igual que lo hizo en la historia original.

La bolsa de basura, junto con otros objetos, es abandonada en


la calle junto a un contenedor que rebosa con tantos objetos inservi-
bles (alfombras, un televisor, un pequeño armario frigorífico, una bu-
taca, etc.); por la bolsa de objetos inútiles asoma nuestro soldado y tam-
bién la Barbie bailarina. Unos niños que juegan al balón lo ven, hacen
un barco con un periódico y lo colocan en el mismo. Los empleados
del Ayuntamiento limpian el lugar con la manguera de agua y la bai-
larina, el soldado y el barquito son arrastrados a una cloaca y en la caí-
da ambos –soldadito y muñeca- son entrelazados al engancharse la ba-
yoneta del soldado en el vestido de la bailarina. Y así, juntos, em-
prenderán el camino hacia otros lugares. Ha sido la muñeca, en este
caso, la que ha salvado la vida de nuestro protagonista, pues por su
peso habría sido engullido por las aguas.

Las claves que el ilustrador nos ha dado son muy acertadas y van
dirigidas tanto a un público infantil como al receptor adulto: el pe-
riódico que sirve para hacer el barco presenta grafías y dibujos que nos
recuerdan a personajes reconocidos, intuimos que parte de las letras
del periódico pueden hacer alusión a Jacques Chirac y a Lady Diana,
el retrato de un personaje con gafas nos recuerda a Woody Allen. Con
los muñecos cae también una cajetilla de tabaco de una marca reco-
nocida... Son múltiples las referencias de contemporaneidad que nos
va dando a lo largo de la historia.

A partir de aquí comienza el tremendo viaje por unas cloacas lle-


nas de enormes ratas, que en este caso –recordando la primigenia his-

Leer la interculturalidad 247


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

toria– no les piden el peaje. Avanzan y les encontramos en un río que


nos recuerda al Sena, el viaje lo intuimos largo y agitado, salen a alta-
mar pues un faro nos permite apreciar cómo se alejan de la costa; y como
en la historia antigua, son engullidos por un enorme pez que a su vez
es capturado por un barco de pesca cuyos ocupantes son de raza negra.

Espléndidos son todos los dibujos que hasta ahora han ido re-
tratando la historia. Cual cámara cinematográfica, Müller sabe colo-
carnos siempre en planos de detalle aquellos elementos que configu-
ran el foco de la historia en cada una de las ilustraciones, y así
podemos resaltar la enorme boca del pez que engulle a nuestros per-
sonajes, la sangre que lo inunda todo cuando es limpiado en la lonja
del puerto donde descargan los barcos de pesca, las basuras y des-
perdicios del pescado recogido por los camiones donde son traslada-
dos el soldado y su acompañante, etc.

La historia nos ha trasladado sorpresivamente a un inmenso ver-


tedero de un país africano. Impresionantes son las imágenes del enorme
basurero situado al lado de una zona de chabolas del extrarradio de una
ciudad costera. Como un viento helado que abofetea nuestro rostro, ob-
servamos las paradojas del convulso mundo actual y así podemos ob-
servar la vida cotidiana de gentes de color que recogen las basuras que
el mundo desarrollado es incapaz de asimilar o reciclar. Entre los mu-
chos objetos y elementos que pueden tener valor para ellos, y como
icono de una perversa modernidad, aparece la lata de la famosa sopa
Campbells junto a nuestros muñecos, que serán recogidos, de entre las
basuras, por las manos de un padre que se los regala a su hijo pequeño,
quien, a su vez, los recibe con un rostro feliz y sonriente.

Las imágenes con las que Müller recrea esta parte africana de la
historia son realmente impresionantes. Los tonos oscuros que domi-
nan los colores del inmenso basurero y de las chabolas, así como el
color de la piel de los personajes africanos, contrastan con los alegres
colores con los que está vestido el niño que recoge el regalo, y con
el regalo mismo. La muñeca es vestida con ropas típicas del país y el
soldadito contrasta también con su colorido rojo y azul. Resaltamos
también el contraste entre los objetos y los personajes: cuando el niño
recibe los juguetes al lado de su chabola, un moderno avión cruza los
cielos del paupérrimo lugar; el autor adelanta con esta visión una clave
del desenlace de la historia.

Cuando el niño juega feliz con los muñecos recibidos, y su pa-


dre le hace un coche a partir de latas de desecho, aparece, vestido con

248 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

alegres colores amarillos y rosas, el típico turista occidental o del pri-


mer mundo – nada accidental, si ironizamos en un juego de palabras
con la famosa película El turista accidental5-, que se dedica a hacer
las típicas fotos exóticas que luego enseñará a sus amigos, y este nuevo
personaje se encapricha con los exóticos y étnicos juguetes.

El viaje de nuestro protagonista aún no ha terminado. La reali-


dad ahora es la que se impone, ya no hay fantasía de cruces oceáni-
cos ni aventuras extraordinarias. Convertido en una mercancía que ha
sido confiscada al negrito a cambio de dinero – un único dólar- nues-
tros protagonistas regresan al lugar de donde partieron, después de ha-
ber permanecido en un hotel llamado Paradiso, admirados por el tu-
rista y su acompañante que plácidamente toman el sol en la terraza y
disfrutan de unas bebidas, aderezadas con la imagen de una pajita,
cuyo extremo contiene como adorno la cabecita de Micky Mouse.

El límpido territorio de nadie que es el aeropuerto, más un taxi


de color amarillo -color icono de todos los taxis del mundo- y nues-
tros protagonistas, envueltos en un plástico, rebosando en una bolsa
de viaje que no puede ser cerrada, harán el viaje de retorno al mundo
del que salieron para ser depositados en el Museo Etnográfico justo
en el lugar dedicado a África. Allí, sarcásticamente, se convierten -para
siempre- en objetos exóticos e importantes que serán mirados y re-
mirados por miles de ojos turísticos por los siglos de los siglos...

Al menos, frente a la historia tradicional, los muñecos siguen jun-


tos, pero momificados, porque en el relato de Müller los muñecos pro-
tagonistas sólo existen o tienen razón de ser cuando son utilizados para
la función que fueron creados, para que adquieran vida en las manos
de un niño, que, con su fantasía, es capaz de crear historias auténti-
cas y que transciendan la rudeza de la cotidianidad.

Terminamos con esta sencilla pregunta: ¿Somos nosotros, el


mundo desarrollado, la inmensa rata depredadora de la portada?

PROPUESTA DE ACTIVIDADES

Nos encontramos con el conocido cuento de El soldadito de plomo 5El turista accidental,
de Andersen, narrado a través de las ilustraciones de Jörg Müller. Este película de 1988,
gran ilustrador suizo se apoya en la narración de Hans Christian An- dirigida por Lawrence
dersen, como punto de partida para crear este álbum sin palabras. Kasdan.

Leer la interculturalidad 249


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

A través de sus páginas, Müller reinventa la historia del soldadito,


ambientada en la actualidad. De hecho comienza en otro lugar, en
nuestra época (tal vez desde las alcantarillas de París), y una muñeca
acompaña al soldado en el viaje, hasta una ciudad africana. Con la
ayuda de sus imágenes, con sus múltiples detalles, J. Müller quiere que
los dibujos sean detenidamente vistos.

ACTIVIDADES ANTES DE LA LECTURA:

Experiencias y conocimientos previos

África

El espacio donde se desarrolla la historia de El soldadito de plomo


comienza en una ciudad europea, tal vez París, continúa en una ciu-
dad africana, y finaliza, de manera circular, en otra, o quizás la misma
ciudad de Europa.

El continente africano es el gran desconocido, parece muy lejano


a pesar de su cercanía geográfica. Precisamente a pesar de su proxi-
midad física y de su presencia permanente en nuestra vida cotidiana
a través de los medios de comunicación, África es una realidad que
se vive de forma muy distanciada. ¿Qué sabemos del continente afri-
cano? y ¿del europeo?

(Realiza las tareas A Y B primero sin la consulta de un mapa.


Una vez contestadas, consulta un mapa).

A. ¿Qué países de África podrías señalar? Dónde se encuentran en


el mapa? Localízalos y escribe sus nombres en un mapa mu-
do. Haz lo mismo con los países de Europa. (Con un lápiz).
B. Localiza y rellena de color los siguientes países africanos:
Argelia, Madagascar, Nigeria, Senegal, Sudáfrica, Etiopía, Ma-
rruecos, Guinea Ecuatorial, República Democrática del Congo
y Kenia.
También los siguientes países europeos:
Italia, Alemania, Bélgica, País Vaticano, Irlanda del Norte,
Ucrania, Bulgaria, Rumania, Suecia, y Estonia.

250 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

C. Escribe países en conflicto situados tanto en África como en


Europa, ¿cuáles conoces? Sitúalos en el mapa y señálalos con
algún símbolo, por ejemplo dibujando una escopeta o una
bomba.
D. Investiga: ¿Qué se decidió en la Conferencia de Berlín de
1884? ¿Qué consecuencias tuvo?
E. ¿Cuáles son los principales cultivos africanos? ¿y los euro-
peos?
F. Escribe una lista de cinco problemas que se plantean en
África y en Europa.
G. Podrías decir, en cuatro líneas, ¿cuáles son las principales re-
ligiones en África y por qué se caracterizan? ¿Y en Europa?
H. En grupo, realizad un proyecto documental, mediante tra-
bajo cooperativo, con el objetivo de establecer las causas pro-
fundas de la pobreza y el subdesarrollo en muchos países
de África.
Señalad: ¿cuál es la responsabilidad del colonialismo euro-
peo en la actual situación de los países empobrecidos?
I. La cultura de un país o de un pueblo es todo aquello que
caracteriza y distingue a las gentes que viven allí: sus cos-
tumbres, tradiciones, formas de pensar, de comportarse, sus
creencias religiosas, sus fiestas, su música y sus bailes típi-
cos, sus comidas tradicionales, etc. Investiga:
1. ¿Tú qué sabes de las culturas africanas de los compañe-
ros de otros países que están en tu clase o instituto?
2. Elabora una lista de todo aquello que sepas sobre África.

¿Has podido responder a muchas de estas cuestiones?

– Compara tus respuestas con las de tus compañeros y en-


tre todos completad las preguntas.
– Si descubres que tu desconocimiento es grande, plantéate
informarte sobre la realidad de tantos países de los cua-
les no conoces ni siquiera el nombre, y que están pade-
ciendo situaciones extremas de pobreza y hambre.
– Si, por el contrario, tus respuestas son abundantes y acer-
tadas: ¡Enhorabuena!

Leer la interculturalidad 251


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

El soldadito de Andersen

Tenemos en nuestras manos una recreación de la famosa obra


de Hans Christian Andersen, El soldadito de plomo. A conti-
nuación trata de resumir con tus propias palabras este cuento
de Andersen.

El autor e ilustrador: J. Müller

A. Con la ayuda de distintas fuentes (Biblioteca, Internet…) in-


vestiga y describe aspectos importantes sobre la biografía de
Jörg Müller.
B. Cita la bibliografía de este ilustrador.
C. ¿Con qué premios ha sido galardonado?
D. Con toda esta información, realiza en pequeño grupo (2-3
alumnos/as) un breve trabajo sobre este ilustrador suizo, Jörg
Müller.

ACTIVIDADES DESPUÉS DE LA LECTURA

Con el libro:

¿Qué hemos comprendido del libro?

Los protagonistas

En parejas realizad un análisis de los protagonistas de este ál-


bum. Completa la información acerca de los protagonistas.

El niño

– Va creciendo – .................................................

– ............................................ – .................................................

252 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

El soldadito de plomo

– Carece de una pierna – .................................................

– ............................................ – .................................................

La muñeca

– Una muñeca rubia – .................................................

– ............................................ – .................................................

La rata

– Depredadora – .................................................

– ............................................ – .................................................

El soldadito de Andersen y el soldadito de Müller

A. Como sabemos, esta obra se trata de una recreación de la


versión original de El soldadito de plomo de H. Ch. Ander-
sen. Trata de investigar las similitudes entre la historia ori-
ginal y la nueva visión de Jörg Müller.
B. ¿Y las diferencias?

Claves de contemporaneidad

A lo largo de la historia de El soldadito de plomo de J. Müller, se


nos va situando al protagonista en la actualidad. Podemos ver múlti-
ples claves de contemporaneidad.

Con la ayuda de un compañero trata de enumerar al menos cinco


alusiones publicitarias que nos recuerden nuestra sociedad actual
de consumo. Por ejemplo: Un muñeco de Minnie Mouse.

Leer la interculturalidad 253


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Nuestra sociedad de consumo

A. Jörg Müller describe en varias ilustraciones el consumo rá-


pido y el desecho constante de los múltiples objetos con que
nos rodeamos.
Busca alguna escena, y descríbela.
B. En esta versión de El soldadito de plomo, se observa un
mundo desigual: El mundo rico y el mundo pobre. ¿Existe
pobreza en el Norte? y ¿en el Sur?; ¿por qué crees que la ri-
queza está tan mal repartida?
C. Podemos observar que la desigualdad entre los países ricos
y pobres ha ido creciendo de una manera alarmante; la se-
paración entre unos y otros es cada vez más grande y es-
tremecedora. Ante esta situación, las Naciones Unidas plan-
tearon obtener recursos de los países del Primer Mundo para
facilitar los procesos de desarrollo del Tercer Mundo o de los
llamados países empobrecidos.
Finalmente se aprobó el compromiso por el que los países
del Primer Mundo (¡a los que España pertenece…!) darían
el 0,7 % de su PNB (Producto Nacional Bruto) a los países
en vía de desarrollo. (Para que te hagas una idea de la di-
mensión de este compromiso: Imagínate que de tu paga ha-
bitual te propones donar el 0.7 % a una ONG (Organización
No Gubernamental.)
a. Investiga qué países ofrecen más del 0,7 % de su PNB.
b. ¿De qué continente son los países que aportan una parte
de su PNB al desarrollo?
c. Realiza un resumen. ¿Qué te hace pensar?
D. Otro marco importante en el que se recogen diversas pro-
blemáticas sociales, políticas, económicas y ambientales son
las que están plasmadas en la Declaración del Milenio de
Naciones Unidas. En la Cumbre del Milenio, los jefes de Es-
tado y Gobierno acordaron ocho grandes objetivos que de-
berían ser logrados en el año 2015.
a. Describe los mencionados Ocho Objetivos de Desarrollo
del Milenio.
b. Cuál es el contenido de cada objetivo.
c. En la fecha de hoy, cuál es el grado de consecución de
los diferentes objetivos.

254 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Un viaje desde las cloacas al vertedero

J. Müller traslada al soldadito de plomo y a la muñeca de


unas cloacas europeas a un inmenso vertedero de un país africano.

A. Describe cómo es ese tremendo viaje desde unas cloacas a


un inmenso vertedero.
B. Señala aquellas ilustraciones en las que Jörg Müller nos
muestra cómo el mundo desarrollado es incapaz de asimi-
lar o reciclar su propia basura.
C. Al final de la historia la vida del soldadito y de la muñeca
parece tener un reconocimiento. Esta basura europea puede
llegar a tener un valor. ¿De qué manera se ilustra este cam-
bio?
D. El título original en alemán de Jörg Müller es: Der standhafte
Zinnsoldat, traducido al castellano sería Der = “el”, stand-
hafte = “firme, estoico, constante, perseverante, resuelto”,
Zinnsoldat = “soldado de plomo”.
¿Cuál crees sería el adjetivo más adecuado para este “sol-
dadito” de Jörg Müller? Razónalo.

TEMAS DE DISCUSIÓN

La justicia

Al escuchar la palabra justicia, probablemente se piensa en los


Derechos Humanos. Tal vez no sea sencillo entender que todas las per-
sonas tenemos derechos llamados humanos que no nos lo da nadie,
sino que se tienen por ser personas, por ser humanos. ¿Dónde esta-
rán los Derechos Humanos en el álbum El soldadito de plomo?

A. Que los alumnos realicen una valoración sobre esta serie de


actitudes. Dichas valoraciones se comparten posteriormente
en el aula:
1. “Hay que estar dispuestos a olvidar el pasado y mirar el
futuro”.

Leer la interculturalidad 255


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

2. “Hay que hacer pagar a los que nos han hecho daño”.
3. “Hay que darse cuenta de que toda persona tiene algo
bueno”.
4. “No podemos pensar todos de la misma manera”.
5. “Que cada cual haga su vida”.
6. “La justicia es algo que tiene que buscar cada uno”.
7. “No puedes esperar nada de las instituciones”.
8. “Legal y justo, no es lo mismo”.

Valoración:
Puntuad la actitud que se considere más necesaria con un 1, a
la siguiente con un 2 y así sucesivamente, hasta ocho.
B. ¿Cuáles son las actitudes más necesarias para construir un
mundo más justo?

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA JUSTICIA

Realización de una dinámica:

El objetivo es realizar la portada de un periódico con noti-


cias sobre injusticias.

Se trata de que los alumnos hagan una hoja informativa so-


bre las injusticias más evidentes que han descubierto en su
localidad, barrio, o en el mundo. Una vez elaborado se ex-
pone en un panel.

El grupo de alumnos elige las noticias que van a aparecer


en la hoja informativa, elaborando los titulares y escogiendo
fotografías.

Se distribuye el trabajo entre los alumnos. Se proponen los


siguientes grupos de trabajo:
– un grupo de alumnos elige las fotos.
– otro hace los titulares.
– un grupo hace un editorial.
– y finalmente otro grupo hace el diseño.

256 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Dos mundos

El álbum ilustrado El soldadito de plomo de Jörg Müller confronta


el estilo de vida de unos países ricos y de otros muy pobres. Sabemos
que el dinero, y con ello nuestra capacidad de consumir, es un bien
social, de ahí que sea muy importante lo que se hace para tener el di-
nero y lo que se hace con él.

A. Describe situaciones:
1. En las que tener dinero es fundamental para vivir.
2. En donde el dinero nos embrutece y nos ciega.
3. En las que el dinero se emplea para el bien común.
B. Con un compañero de tu clase, reflexiona sobre por qué
creéis que las personas luchan tanto para tener más y más
dinero. ¿Es necesario acumular tanto dinero para vivir bien?
Exponed vuestros argumentos.
C. ¿Todos viviríamos mejor si el dinero estuviera más repartido?
D. ¿Qué consecuencias traen las diferencias económicas entre
los países (piensa en los países ricos y pobres...).
E. Opina sobre la siguiente afirmación: Muchos jóvenes sólo
piensan en lo suyo y no quieren hablar de mayor igualdad
y de repartir el dinero ¿Qué consecuencias tiene dicha pos-
tura? Explícate.

Actividades y preguntas para el diálogo:


DOS MUNDOS

Que los alumnos conozcan proyectos de cooperación y ayuda


a los países empobrecidos llevados a cabo por diferentes ONGs,
Asociaciones, etc., y realicen un breve trabajo sobre ellos.

La solidaridad

En nuestra sociedad se está viendo que hay una conciencia cada


vez mayor de solidaridad, aunque sólo sea por gestos o palabras. Es

Leer la interculturalidad 257


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

un síntoma positivo el buscar un mundo más armónico, más igual.


Como hemos podido ver en el álbum El soldadito de plomo todavía hay
mucha injusticia y opresión en este mundo, por lo que no podemos
estar parados.

A. Describe un acontecimiento que demuestre la existencia de


gestos sinceros de solidaridad entre los compañeros, grupos,
pueblos, naciones, etc.
B. Uno se podría hacer la pregunta ¿Es necesaria la solidaridad?,
¿se ven más gestos de solidaridad o de insolidaridad?, ¿entre
tus compañeros hay solidaridad?
C. ¿Qué consecuencias produce un mundo insolidario?, ¿qué
tendrían que hacer los países ricos, como España, para ser
más solidarios con los pobres?
D. ¿Tú como te consideras? ¿Solidario, cercano, entregado?
E. En tu clase, con tus compañeros, con tus amigos, con tu fa-
milia, ¿observas ambiente de solidaridad, de ayuda mutua?

Actividades y preguntas para el diálogo:


SOLIDARIDAD

Realización de una dinámica:

Se divide al alumnado en 6 grupos pequeños. A cada grupo se


les reparte un nombre de un continente (Europa, África, Asia,
América del Norte, América del Sur, Oceanía). Una vez reparti-
dos los nombres de los continentes, se coloca cada “continente”
en una mesa diferente y se reparte una merienda en función del
nivel de vida de cada continente.

Se observa lo que ocurre en el aula.

Manteniendo los grupos se les plantean las siguientes preguntas:


A. ¿Cómo se han sentido los alumnos al verse con poca o
con mucha comida?
B. Valorar si es justa la situación planteada.

258 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

C. Ocurre lo mismo en el instituto, en el barrio, en el mundo.


Los alumnos describen la situación que observan en el día
a día.
D. ¿Cómo se podría cambiar la situación?

Nuestro tiempo libre

Otro aspecto que destaca Jörg Müller es la creatividad en nuestra


sociedad actual, a través de la ocupación del tiempo libre. Observamos
lo que cada niño, sea europeo o africano, hace para entretenerse. En-
tendemos que el tiempo libre es aquel tiempo que se utiliza para ser más
creativos, para poder desarrollar dimensiones más profundas. Es un
tiempo de búsqueda, del desarrollo de nuestra personalidad.

A. ¿Qué actividades realizas en tu tiempo de ocio? ¿Participas en


grupos?
B. En estas actividades que realizas ¿qué dimensiones de tu vida
–intelectual, física...– cultivas más?
C. Según tu opinión ¿qué importancia tiene el tomar un tiempo
para el desarrollo personal y grupal?, ¿crees que los jóvenes
realizan aspectos creativos que ayudan en la educación?
D. Explica qué consecuencias puede tener el que se diga: No
tengo ganas de nada.
E. ¿Crees que hay cosas que ayudan a mejorar tu vida y orien-
tar mejor tu futuro? Pon ejemplos de tu ambiente que te pa-
rezcan más positivos y convenientes. Da tus razones.

Actividades y preguntas para el diálogo:


NUESTRO TIEMPO LIBRE

A. Los alumnos realizan una lista de grupos, asociaciones y


ONGs de su localidad (búsqueda de direcciones, folletos, pá-
ginas webs…). Posteriormente describen las actividades en
las que pueden participar en su tiempo libre.
B. Se invita a responsables de estos grupos y asociaciones al
instituto, para que realicen un coloquio con los alumnos.

Leer la interculturalidad 259


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

En un museo etnológico

A. Al final de la historia los dos protagonistas serán depositados


en un museo etnográfico. ¿Has estado en alguno?, ¿dónde?
B. ¿Cómo describe Jörg Müller el ambiente interior del museo?
¿Qué nos quiere decir el ilustrador?
C. ¿En qué consisten dichos museos etnográficos? Descríbelos.
En caso de tener dudas, consúltalo en una biblioteca o a tra-
vés de Internet.

Actividades y preguntas para el diálogo:


EN UN MUSEO ETNOLÓGICO

Se realiza una visita didáctica a un museo etnográfico de la lo-


calidad del instituto. En dicha salida, se trata de averiguar cómo
está organizado el museo y qué contiene.

Actividades y preguntas para finalizar con el álbum


El soldadito de plomo:

A. Esta lectura del libro El soldadito de plomo, ¿a qué conclu-


siones me ha llevado? y ¿qué he aprendido?
B. ¿Qué simboliza la inmensa rata depredadora de la portada?
¿Somos nosotros, el mundo desarrollado, la inmensa rata de-
predadora de la portada?
C. Como hemos podido ver, J. Müller se basa para realizar su
obra en otro conocido cuento, El soldadito de plomo de An-
dersen. ¿Por qué no realizas junto con otro compañero tu
propio cuento actualizado basándoos en otro conocido?, ¿por
qué no con ilustraciones?

260 Leer la interculturalidad


DE NOCHE EN LA CALLE
Ángela LAGO

DE QUÉ MANERA HEMOS DE MIRAR


LOS SEMÁFOROS...

Este espléndido, inquietante y formidable álbum ilustrado sin pa-


labras se nos presenta tímidamente en formato cuadrado, pequeño y
con un fondo negro tanto en la portada y contraportada, como en las
guardas y fondo de las páginas. En la portada un recuadro con fondo
blanco nos ofrece el título en color rojo, con letras que nos recuerdan
a los graffiti, el nombre de la autora en la parte superior en color
blanco sobre un fondo verde, rojo, azul y negro – ¿simulando una cla-
queta, un trozo de rollo de película, un nada llamativo cartel?- y nada
más. Todo es austero y excesivamente comedido, no hay imágenes ex-
presivas que nos inviten a adentrarnos en un territorio del que no sal-
dremos indemnes. Pero el misterio está ahí, en su misma configura-
ción: ¿qué nos espera?

A través de solamente once imágenes a doble página la autora


nos presenta ese territorio que, cual película muda y con imágenes de
un expresionismo muy personal, fauvista y posmoderno, nos hará per-
cibir y reflexionar hondamente sobre un hecho aparentemente tan tri-
vial como “un niño vendiendo en la calle”. Hagamos el recorrido:

En la escena o secuencia primera, y dominando el color verde, el


niño protagonista, partido en el doblez de la página, con cabeza, brazo
y pierna en la página derecha y portando en la mano, en el lado iz-
quierdo, una caja con tres manzanas de colores, se acerca a la venta-
nilla de un furioso automovilista. El protagonista no sólo está en el cen-
tro de la página sino también en el centro de una calle llena de coches
de color verde. Su rostro es verde, así como el color de los coches, rojo
es el rostro del automovilista y de color amarillo una de las manzanas
que lleva en la caja; amarillo también es el cabello del automovilista.
Esta primera escena, así como el colorido utilizado en la portada, nos
adentrará en uno de los elementos simbólicos del relato: el semáforo.

Leer la interculturalidad 261


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

El semáforo es la ciudad, es el que nos da paso o hace que nos de-


tengamos, es el moderno símbolo universal del bullicio callejero de
nuestras ajetreadas ciudades, tanto de las pequeñas como de las gran-
des metrópolis. Nunca aparecerá físicamente a lo largo de las diferen-
tes imágenes pero todas ellas estarán creadas predominantemente con
sus colores, y casi siempre en este orden: verde, amarillo y rojo.

El niño vende manzanas, que, como hemos visto anteriormente,


porta en una caja, y cada una de ellas tiene un color distinto: rojo, ama-
rillo y verde. Ofrece su mercancía atrapado entre tres coches que ape-
nas le dejan espacio y ello irrita y enfurece al automovilista al que se
dirige, cuyo rostro encendido, nariz afilada y oblicuos ojos, nos dan
cuenta de cuánto le desagrada esta invasión de su espacio.

La autora ya nos ha colocado en el centro de una historia cuyo


espacio y tiempo ya conocíamos gracias al acertado título de la obra:
es de noche y estamos en una calle -De noche en la calle-. Un acer-
tado e intrigante inicio nos hace pasar rápidamente a la página si-
guiente (escena 2ª) en la que el foco de atención de nuestra mirada,
cual cámara cinematográfica, nos coloca en una situación superior,
como si viésemos la escena desde una ventana o balcón situado en
uno de los edificios que nos podemos imaginar rodea la intersección
de las calles, por otro lado apenas vistas o descritas. Nuestro perso-
naje de color verde sigue en el centro de la página, acorralado por dos
coches de color amarillo, y sigue ofreciendo su producto ahora a otro
automovilista, que ni le mira, pero que lleva al lado un perro de co-
lor rojo cuyos dientes afilados nos recuerdan al automovilista de la pá-
gina anterior. Otro perro idéntico le ladra desde el otro automóvil.

Ya hemos entrado en el conflicto: imposibilidad no sólo de que al-


guien le compre las manzanas, sino de que pueda ser aceptado por cual-
quiera de la calle. Estamos ante uno de los muchos excluidos del en-
granaje de nuestra civilización capitalista. Lo que ocurra a partir de esta
secuencia llegará a nuestra fibra más sensible, a nuestra conmiseración,
gracias a la perfecta conjunción entre contenido y expresión, que es de
donde surge la emoción. No es una conmiseración inútil... porque no
hay apenas emotividad por parte de un protagonista que apenas cam-
bia de rostro, un rostro casi siempre sorprendido, triste, que se transmuta
únicamente en asombro, deseo y nostalgia en una escena posterior.

La tercera secuencia, en la que domina el color rojo en los co-


ches y en los automovilistas, una mujer, a través de la ventanilla abierta

262 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

del automóvil, con un largo cuello, dientes, nariz, y ojos muy afilados,
le roba la manzana roja, otro automovilista ve la escena y parece com-
placido con la acción. No sólo no se produce la venta del producto
sino que el mismo le es arrebatado. Los incluidos invaden el territo-
rio del excluido. La sociedad opulenta y complacida también rompe
sus normas, la ventanilla que actúa como la frontera entre los dos mun-
dos es abierta para realizar la acción contraria a la que debería haberse
practicado. Ya no hay barreras, esta escena será clave para entender
una de las secuencias posteriores, las reglas se han roto y un simbo-
lismo cercano a la ley de la selva parece merodear en las acciones que
posteriormente ocurrirán. ¿Hay solución? nos preguntamos, y quizás
también la autora...

Guiados por un fuerte colorido verde y con tintes azulados, en-


tramos en la escena cuarta. La autora nos coloca en el interior de uno
de los automóviles, y desde una mirada de observadores superiores
respecto al niño situado en la página de la derecha, y una mirada fron-
tal hacia una mujer enjoyada situada en la parte izquierda, fríamente
asistimos al miedo y rechazo. La mujer, cuyo vestido es de color azul,
agarra con fuerza su bolso advirtiendo el peligro: ¡Hay un niño fuera
agarrado a su ventanilla entreabierta! El otro, el extraño, el que le
puede arrebatar lo que tiene, está ahí, ella está frente al enemigo, ape-
nas le mira, ni siquiera advierte que sólo es un niño...

La escena siguiente (5ª), configurada estéticamente en simetría


con la anterior, pero con las acciones cambiadas -el niño a la izquierda
y la mujer a la derecha- nos va a dar la clave del duro mensaje que
nos transmite la obra. Detengámonos en ella: hay una mujer, presen-
tada con trazos envolventes y redondeados, que abraza a un bebé, sus
ojos están cerrados. Ella, la mujer, la donante de vida, está recogida
en sí misma rodeando y acunando a su pequeño. El color de estos per-
sonajes es el azul, ya no es el territorio –rojo, verde y amarillo- de la
calle, sus rostros no tienen nada que ver con los automovilistas ante-
riores, ella es la Madre, el amor, el refugio, la belleza azul... pero ni
siquiera advierte que a su lado, en la ventanilla entreabierta hay un
niño que con cara desolada contempla la escena. Aquí estamos en el
territorio de lo inalcanzable, el protagonista de la historia, extasiado
ante esta escena, quizás perciba que todo esto es imposible para él,
que no hay salida, que las fronteras están ahí... y que él está al otro
lado. Aquí advertimos nosotros junto con él, nítidamente, el fracaso de
su objetivo; de tal manera que entenderemos perfectamente la se-
cuencia posterior (6ª).

Leer la interculturalidad 263


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

El niño busca un respiro, un refugio, (¿abandona, huye?). Ahora


le vemos sentado en una acera comiéndose la manzana de color
verde, está al lado de un comercio que parece ser una pastelería, y
los coches rojos siguen transitando cerca de él con personas que si-
guen mirándole con sus rojos rostros irritados. Un perro verde, igual
que el protagonista, se acerca al niño, es pequeño y muy distinto de
los perros rojos que hemos visto anteriormente. El niño le ofrece la
amarilla manzana que le queda en la escena 7ª, los automóviles son
ahora amarillos, y son muchos, pero están todos amontonados en un
caos que no les lleva a ninguna parte, nadie le observa en este mo-
mento en el que él comparte con el otro lo único que posee, pero que
es un otro distinto a él, es un perro. Excluido del mundo humano su
único momento de paz le llega alejado y compartiendo con el otro
mundo, el de los animales. ¿Sigue sin haber solución? Aquí observa-
mos su fracaso. Su producto no tiene cabida en esta sociedad mer-
cantilista, no está en la cadena de montaje de nuestra cultura de mul-
tinacionales. Una de las manzanas se la han arrebatado, otra la regala
y la otra la come, no hay trueque económico a pesar de que él ha ac-
tuado, no es un héroe pasivo, pero así y con todo no ha conseguido
su objetivo, ha fracasado... De tal manera que se da cuenta de que
ya ¿todo le da lo mismo o es que ha aprendido las reglas? Y, por ello,
su siguiente acción (escena 8ª) será robar un paquete de regalo del
interior de un coche. Nuestro niño verde invade el territorio vedado
y prohibido, como la mujer de la escena anterior él aprende lo que
hay que hacer, se ha quedado sin posesiones y el mundo que le ro-
dea las tiene, por lo tanto se las arrebata...

En esta escena, uno de los momentos con tintes más oscuros, el


coche ocupa toda la doble página, colocados a su altura observamos
cómo introduce la mitad de su cuerpo en el automóvil y roba una caja
amarilla adornada con un lazo. Los ocupantes del coche le miran con
horror y miedo, y ni siquiera se atreven a salir de su espacio para in-
tentar recuperar lo que es suyo, sus rojas manos sólo aciertan a ser lle-
vadas al rostro..., pero la actitud cambiará en la siguiente y terrible es-
cena (9ª), terrible sobre todo en sus trazos, disposición y colorido. El
niño en el centro y llevando en sus manos el regalo robado es aco-
rralado por dos coches y cuatro personas, cuyos rostros horribles en
cuanto al tono de los colores (grises, negros y un tímido amarillo) son
retratados mimetizando los perros violentos de las primeras escenas.
Los coches de color negro son resaltados únicamente por sus luces
amarillas que iluminan y acorralan al niño que está en medio de ellos,
y éste huye con el objeto de su robo.

264 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Esta secuencia, junto con la que nos relata el robo del que es ob-
jeto el personaje, es la única en la que los automovilistas se atreven a
sacar sus cabezas y brazos del cubículo en el que viajan o deambulan
confortablemente. Ellos están protegidos por la civilización, por la tec-
nología, ellos no están en la calle, ellos creen estar a salvo, pero tienen
pánico, no son felices, su miedo les atenaza y tampoco son capaces de
enfrentarse a lo imprevisto (¿esperan que alguien lo haga por ellos?).

En esta escena concluimos cómo no hay posibilidad de romper


los muros, los dos mundos son irreconciliables, en uno de ellos ya no
cabe nadie más. No hay un respiro para la comprensión del otro, sólo
hay miedo y la arraigada idea de que el otro, el distinto, el que no se
ha integrado en su territorio electrónico y cálido, es el enemigo a com-
batir. Sólo hay comprensión entre los de un bando y además son mu-
chos; nuestro niño, en cambio, está al otro lado y está solo, y además
ha transgredido las normas del juego, ha utilizado sus mismas armas,
ha arrebatado sus posesiones, se ha atrevido a hacer lo mismo que ha-
bían hecho con él... Inferimos que no hay solución posible, e incluso
entendemos que nuestro protagonista merece ser castigado.

Nuestro protagonista se aparta en la siguiente secuencia (10ª), se


esconde en un pequeño territorio de paz aunque rodeado por muros a
través de cuyas aberturas podemos ver cómo los automóviles le siguen
rodeando a lo lejos, pero ahora cada uno de ellos es de un color y ahora
sí circulan en línea, de manera más ordenada, si bien siguen rodeándole.
En este refugio, en el centro de la página, dirigiendo hábilmente nues-
tra mirada a través del foco de luz que desprende el papel amarillo que
envuelve el regalo, el niño, muy pequeño en esta ocasión, abre el re-
galo robado y junto con él descubrimos que contiene las mismas man-
zanas de colores que había tenido anteriormente. Nos preguntamos: ¿ha-
brá solución?, ¿será posible algún cambio?,¿vuelta a empezar?, ¿estará
nuestro niño –y nosotros también- predestinado a continuar siempre
igual...? Tristemente comprobaremos cómo el ciclo se repite en la si-
guiente y última escena (11ª), que es la misma que la primera: el niño
ofrece su mercancía robada a un automovilista... No hay palabras ya para
explicar este mazazo final, la vida sigue, todo tiene que avanzar para que
siga igual, el ritmo es continuo y por lo tanto no se puede parar, y no
podemos detenernos, (¡Tiempos modernos de Charles Chaplin!), la rea-
lidad no puede ser modificada.

Con unas impresionantes imágenes hemos asistido a un frag-


mento muy pequeño de la vida de un niño de la calle, apenas una su-

Leer la interculturalidad 265


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

cesión de unos pocos hechos insignificantes entre el caos y tránsito fe-


roz de otros hechos mucho más llamativos e importantes que ocurren
cada día en nuestras ciudades y en todo el mundo. No hay, aparente-
mente, un gran conflicto, no sabemos nada del niño ni de lo que le ro-
dea, tampoco de los demás personajes... no es necesario, la fuerza im-
pactante de unas imágenes repetidas con un ritmo cadencioso y rápido,
como el de los semáforos, nos ha servido para dejarnos sobrecogidos...
La expresividad de los trazos manchados con una monocorde paleta de
colores repetidos también: verde-amarillo-rojo, verde-amarillo-rojo,
verde-amarillo... llega hasta nuestras fibras más sensibles para desaso-
segarnos y hacernos reflexionar, y, por supuesto, no dejarnos inmunes.

El receptor de estas once secuencias, y también narratario muy


activo de una historia sin apenas trama, no puede quedarse impasible,
el álbum le atrapa por sus imágenes nada complacientes, desasose-
gantes y dolorosas; no le queda más remedio que repetir su mirada
sobre él o alejarlo despavorido. Son ellas, las imágenes y sus colores,
las que nos han impactado. Como dijimos anteriormente, las palabras,
sobran, no son necesarias.

Incluso a través de sus repetidos colores podemos advertir una


simbología más abstracta y compleja que la del omnipresente semá-
foro. El colorido verde del niño, del perro callejero, de la manzana que
el niño se come, nos habla del mundo natural que nos ha sido dado
o que hemos creado, es un color positivo, pero imperfecto, necesitado
de los demás, un territorio que debemos compartir (incluso en de-
terminadas escenas los coches -sin personas en su interior- son de este
color porque no representan ningún peligro, no hay violentos con-
ductores que puedan agredirnos o violentarnos).

El color amarillo nos sugiere, en cambio, la creación humana, el


progreso, los avances positivos para la humanidad si son bien utiliza-
dos, la naturaleza modificada, por eso también hay coches de ese co-
lor y también lo es la caja-regalo que el niño sustrae de uno de esos
coches. El color amarillo del semáforo es el paso intermedio entre el
rojo y el verde, entre el sí y el no, el deténgase o pase, el avance o el
retroceso, la actividad o la pasividad.

Y por todo ello el colorido rojo es lo negativo de nuestra civiliza-


ción, es el ansia de poder, el dinero, la violencia, la codicia, la agresivi-
dad, el refugio egoísta de nuestra isla individual, donde no queda espacio
para el otro, el raro, el extraño, el desposeído, el del tercer mundo...

266 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Cerramos sus páginas traspasados por una gran lección moral,


ética y estética, que hemos recibido de una manera nada complaciente
y sin apelación al derroche sentimental El álbum apela a nuestro in-
telecto y a nuestro corazón y conciencia, sin necesidad de un discurso
grandilocuente ni imágenes de un realismo tremendista, de tal manera
que, si no somos inmunes a la belleza, de ahora en adelante nos ve-
remos obligados a percibir los semáforos de otra manera...

PROPUESTA DE ACTIVIDADES
Ángela Lago, la autora ilustradora de este álbum de estilo
expresionista, nos describe la noche de un niño que vive en la calle
con todos los riesgos que conlleva. Desgraciadamente, esta es una
realidad habitual en muchos países.

La ilustradora brasileña nos muestra con rotundidad la realidad


de muchos niños que viven solos los peligros de la ciudad y de la
noche, utilizando predominantemente los colores del semáforo, con
lo que consigue expresar el sufrimiento, la indiferencia e injusticia que
vive el niño de la calle.

Es una forma excepcional de expresar la ruptura de los lazos


solidarios, en una sociedad como la nuestra, que aparenta evolucionar
al tiempo que mantiene formas de maltrato infantil.

Si mucho tienes, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.


Proverbio árabe

ACTIVIDADES ANTES DE LA LECTURA:

Experiencias y conocimientos previos

Brasil

A. Buscar información sobre el contexto del álbum De noche


en la calle: Brasil.
B. La cultura de un país o de un pueblo es todo aquello que
caracteriza y distingue a las gentes que viven allí: sus cos-

Leer la interculturalidad 267


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

tumbres, tradiciones, formas de pensar y de comportarse,


creencias religiosas, fiestas, música y bailes típicos, comidas
tradicionales, etc. De ahí, sugerimos que los alumnos reali-
cen un pequeño trabajo sobre Brasil.
C. En grupo, realizad un proyecto documental, mediante tra-
bajo cooperativo, con el objetivo de establecer las causas pro-
fundas de la pobreza en Brasil, uno de los países del mundo
donde existe más desigualdad, donde se dan las mayores ri-
quezas al lado de la miseria más absoluta.

Estar abiertos al mundo

El mundo es una realidad muy amplia, diversa y compleja. Nues-


tro pequeño mundo del barrio, del pueblo, de la familia y de los ami-
gos, está también inmerso en una realidad compleja. Formamos am-
bientes diferentes, tenemos medios distintos, tal vez tenemos problemas
difíciles, pero nuestro reto es vivir con amplitud de miras y no cerrar-
nos en lo nuestro de un modo exclusivista.

Responde a esta serie de preguntas individualmente para luego


sacar conclusiones en grupo.

A. Escoge, de entre los siguientes ambientes sociales (político,


económico y cultural), uno de ellos. Indica los dos proble-
mas que te parezcan más importantes, hoy en día, para el
mundo.
B. Describe situaciones, momentos en los que hayas pasado de
los problemas del mundo, de la realidad que nos rodea.
Expresa el porqué de ello, el porqué de tu pasotismo.
C. ¿Qué consecuencias tiene que los jóvenes paséis de los pro-
blemas tanto sociales, como económicos y/o culturales?
¿Crees que esta actitud beneficia a alguien?
D. ¿Cómo te explicas que haya pocos jóvenes que se compro-
metan con los problemas de este mundo (ecología, proce-
sos de paz, derechos humanos de los niños, de la mujer…)
¿A qué se debe?

268 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

Actividades y preguntas para el diálogo:


ESTAR ABIERTOS AL MUNDO

Los alumnos recogen distintos periódicos, revistas y comentan


conjuntamente algunas noticias que allí se mencionan. Realizan
una discusión sobre lo que ocurre en el mundo.

La autora e ilustradora: Ángela Lago

A. Con la ayuda de distintas fuentes (libros de la biblioteca, In-


ternet…) investiga y describe aspectos importantes sobre su
biografía.
B. Cita la bibliografía de Ángela Lago.
C. Con toda esta información, realiza en pequeño grupo (2-3
alumnos) un breve trabajo sobre esta ilustradora.

ACTIVIDADES DESPUÉS DE LA LECTURA

Con el libro:

¿Qué hemos comprendido?

Los protagonistas

El álbum De noche en la calle pone en escena a un niño, unas


manzanas, un grupo de automovilistas y unos perros.

En parejas, realizad un análisis de los personajes del álbum. Fi-


jaos en cómo nos presenta la autora al protagonista y a los res-
tantes personajes. Completad la información acerca de los per-
sonajes con vuestra visión de los mismos.

Leer la interculturalidad 269


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

El niño de la calle

– Vende manzanas – .................................................

– ............................................ – .................................................

Los perros

– Compañía – .................................................

– ............................................ – .................................................

Los automovilistas

– Pasivos – .................................................

– ............................................ – .................................................

Una madre con bebé

– Acunando a su niño – .................................................

– ............................................ – .................................................

Buscando el contacto con los otros

El protagonista del álbum, el niño, se encuentra solo, fuera, ca-


minando en la calle; y dentro de los automóviles se encuentran sus
ocupantes. El niño trata de buscar el contacto con los demás, ofre-
ciendo unas misteriosas pelotas (quizás unas manzanas) a los ocu-
pantes de los coches en la calle.

A. Observa a los automovilistas, a los perros y al niño. ¿Cómo


es la relación que tienen los automovilistas y los perros ante
el niño?, ¿cómo quiere comunicarse con ellos?, ¿cómo los di-

270 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

buja Ángela Lago? Identifica los sentimientos que te trans-


miten estas descripciones de los personajes.
B. En todo su intento por querer contactar, tan sólo en una de
las ilustraciones el pequeño logra comunicarse con otro. ¿Sa-
brías identificar la escena a la que nos referimos?, ¿con
quién está?, ¿qué nos quiere decir la autora?
C. El niño se encuentra con dos mujeres diferentes. Por un lado,
con “una mujer con bolso”, y por otro con “una mujer con
un bebé”.
– ¿Qué crees que representan cada una de las dos mujeres?
– ¿Cómo se relacionan ambas con el niño?
D. A lo largo del álbum, la ilustradora utiliza, para relatarnos las
acciones, preferentemente los colores del semáforo: ¿Siem-
pre es así?, ¿en qué escena se permite hacer una excepción?
¿Qué es lo que nos quiere decir?

Se asoman al mundo del niño

El espacio está marcado por fronteras. El espacio del niño es la ca-


lle, esto es, fuera de los coches y de las casas. Los coches constituyen
otra frontera, más palpable cuando las ventanillas están entreabiertas,
puesto que la línea que señala el nivel de la abertura parece una barrera.

Es decir, tenemos dos espacios bien marcados. Por un lado, el


niño está en la calle, entre los coches, y por el otro lado los automo-
vilistas están en sus coches. Con la ayuda de las ilustraciones se nos
remite constantemente a la relación tensa entre aquellos que están
afuera en la calle y aquellos que están dentro, en un coche.

A. Hay momentos en el álbum, en los que se cambia sorpren-


dentemente la situación. No hay barreras, como la ventani-
lla del coche, las reglas se han roto. Hay dos situaciones en
las que se transgrede esta frontera. Identifica las escenas.
¿Quién es el que “se asoma al mundo del niño” y ¿por qué?
B. Ante esta transgresión de los espacios, las reacciones de los
protagonistas son diferentes. Cada escena de invasión posee
significaciones diferentes y ocasiona reacciones opuestas.
Describe cómo son estas diferentes reacciones.

Leer la interculturalidad 271


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

El tiempo en colores

Podemos ver cómo cada una de la secuencias sigue el ritmo cíclico


de los semáforos. Se presenta en un color dominante, alternativamente,
siendo los colores preferentemente el rojo, el amarillo y el verde.

A. Identifica con la ayuda del álbum este ritmo cíclico de los se-
máforos en relación con el ritmo cíclico de la narración. Des-
críbelo.
B. Este ritmo cíclico es interrumpido en alguna secuencia. Señala
dónde está la excepción. ¿Qué representan esas secuencias?
C. A través de los repetidos colores ¿podrías destacar su sim-
bología?, ¿qué significa el diferente colorido?, ¿qué simboli-
zan los colores verdes, amarillos, y rojos?, ¿y los restantes?

La supervivencia del niño

A lo largo del relato en imágenes en De noche en la calle, el niño


trata de vender sus “pelotas” (= manzanas), es decir, realizar un in-
tercambio, quiere dinero. Para mantenerse el niño necesita dinero, y
para ganar dinero tiene que vender sus manzanas. Sin embargo el pro-
tagonista fracasa en su intento cuando se come una de las manzanas
y da al perrito la última que le queda. Luego robará para seguir te-
niendo un objeto de intercambio. En todo este afán de superviven-
cia, el niño se mueve en un sistema de valores que rige las relacio-
nes sociales del mundo capitalista. Se mueve entre dos extremos:
rechazo y encarcelamiento.

A. Cuando el niño propone la venta de sus manzanas, ¿con qué


actitudes se encuentra por parte de los automovilistas, es de-
cir, por la sociedad?, ¿en qué secuencias estás pensando?
B. Cuando al niño le roban. ¿Cómo reacciona la sociedad?, ¿qué
secuencia te ayuda a responder esta pregunta?
C. En otra situación, cuando el niño penetra en el automóvil para
robar el regalo. ¿cómo es la reacción de los ocupantes del au-
tomóvil?, ¿por qué lo hace?, ¿qué nos quiere decir la autora?

272 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

D. Resumiendo las tres preguntas anteriores (A, B, C), y en re-


lación con la sociedad, el niño se encuentra con varios tipos
de violencia: ¿Cuándo puede encontrar un poco de paz? In-
dica dos escenas de paz.

El final es el comienzo

Ángela Lago denuncia una situación de injusticia social. Nos des-


cribe que existe una división infranqueable entre las personas ricas y
las pobres. El niño de la historia está cercado entre los coches.

Observa la última secuencia. ¿Qué nos dice Ángela Lago? Según


ella ¿hay alguna solución ante la situación injusta que sufre el
niño?, ¿en qué te basas para responder a esta pregunta?

TEMAS DE DISCUSIÓN

La marginación

Tanto en España, una sociedad rica, como en Europa, también


se dan muchos casos de marginación con aquellas personas, grupos,
pueblos que han sido marginados, minorizados, excluidos del progreso
de la sociedad. Los motivos son muy variados, bien por ser pobres, de-
lincuentes, toxicómanos, inmigrantes, o por pertenecer a una minoría
étnica (vgr. el pueblo gitano)…

A. ¿Cómo te sentirías si fueras rechazado?, ¿qué piensas de los


que rechazan y marginan a otros, por cualquier motivo, ha-
ciéndoselo pasar mal?, ¿a tu alrededor, ocurren casos así?
B. ¿Por qué diversos motivos, compañeros tuyos, estudiantes de
tu edad, suelen rechazar o marginar a otros compañeros?,
¿qué haces tú ante estas situaciones?
C. ¿Cómo explicarías lo que son los prejuicios?, ¿podrías poner
algunos ejemplos de prejuicios que, hoy en día, unas per-
sonas tienen contra otras para rechazarlas antes siquiera de
conocerlas?

Leer la interculturalidad 273


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

D. ¿Qué prejuicios tiene la gente que conoces hacia las perso-


nas extranjeras?, ¿cuál crees tú que es la mejor forma para
romper los prejuicios que se nos meten en la cabeza?

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA MARGINACIÓN

A. ¿Has hecho, alguna vez, algo a favor de un marginado? Des-


cribe la situación.
B. Los alumnos buscan información sobre grupos, asociaciones,
ONGs, que trabajen con un colectivo marginado. El profe-
sor invita a personas que trabajan con estos colectivos so-
ciales y realizan un coloquio.

Los prejuicios

Dinámica de grupo: Los prejuicios

Imagina que estás en una clase en la que los alumnos tienen la


tendencia a fabricar nuevos prejuicios de acuerdo con las noticias que
se oyen en los medios de comunicación. Estos nuevos prejuicios los
propagan los alumnos de tu instituto a todas partes convencidos de
que son verdaderos. A partir de las cuatro noticias siguientes refle-
xiona y escribe cuál crees que va a ser el prejuicio y qué conse-
cuencias tendría.

1. Una banda de hombres con pelo largo entró a robar por la


noche en cinco viviendas.
2. Una chica de pelo rubio fue detenida por la policía por dar
una paliza a otra joven.
3. Un grupo de cántabros pasó sus vacaciones en un hotel de
la ciudad. Cuando se marcharon, dejaron sus habitaciones
llenas de basura, suciedad y porquería por todas partes.
4. Un alumno moreno fue descubierto robando en el aula.

274 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

A. ¿Te gustaría estar en esta clase?, ¿por qué?


B. ¿Qué se podría hacer para que dejasen de ser así?
C. ¿Conoces alumnos que se comportan como los alumnos de
esta dinámica?, ¿qué prejuicios tienen?
D. ¿Puede ocurrir algo parecido en tu instituto o barrio? En caso
afirmativo, explica en qué casos, o ante qué personas tus
compañeros se pueden comportar así.

Vivir en la calle

Los medios de comunicación recogen testimonios de personas


que por distintas circunstancias carecen de una vivienda para dar co-
bijo a su familia o para sí mismos. En otros casos se denuncia la falta
de dignidad de las casas o lugares que ocupan.

A. A tu alrededor ¿qué clases de pobres observas?, ¿qué situa-


ciones tienen?, ¿qué necesidades? A ser posible describe ca-
sos reales y concretos.
B. ¿Piensas que se trata de casos raros o de hechos cada vez
más frecuentes?, ¿conocemos alguna situación parecida o a
alguien cercano que puede llegar a estar así?
C. ¿Por qué hay personas sin hogar? Y ¿personas pobres?
D. ¿Con cuál de estas frases te identificarías más?
– Ellos se lo han buscado.
– Han tenido mala suerte.
– La sociedad les ha marginado.
– Otras: ¿Por qué?...
E. ¿Qué soluciones son las más adecuadas para atacar más di-
rectamente las causas?, ¿de quién sería la responsabilidad de
poner en marcha soluciones?
F. Nosotros ¿tenemos alguna responsabilidad?, ¿podemos hacer
algo de manera individual?

Leer la interculturalidad 275


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Actividades y preguntas para el diálogo:


VIVIR EN LA CALLE

A. Recogida de información sobre qué se hace en el barrio y en


el Ayuntamiento por los pobres. ¿Quiénes y de qué manera?
B. ¿Qué se hace con los países subdesarrollados?, ¿quiénes lo
hacen?

Una historia real

Situación:

Juan es un alumno de vuestro instituto. Tiene tres hermanos me-


nores que él. Su padre, Luis, se quedó en paro hace un año y por más
que lo intenta sólo encuentra pequeños trabajillos de escasa duración.

La empresa en la que trabajó Luis durante 12 años, era una em-


presa que ganó mucho dinero años atrás, pero resulta que sus dueños
no invirtieron los muchos beneficios que obtuvieron en mejoras tecno-
lógicas. La empresa se quedó anticuada, no pudo competir con otras
bien dotadas y quebró. La consecuencia es que, junto con Luis, ochenta
y cuatro obreros más fueron despedidos y están actualmente en el paro.

Su mujer, María, intenta sacar adelante a la familia con grandes


esfuerzos e imaginación. Pero hay meses que no llega el dinero ni para
las cuestiones más elementales.

En más de una ocasión ha tenido que ir a un ropero que tie-


nen Cruz Roja y Caritas, para que le den ropa para sus hijos.

Juan, un excelente muchacho, trabajador y responsable, com-


prende la situación en casa y se acomoda a estos momentos de difi-
cultad. En su centro están organizando el viaje de fin de curso. Un viaje
educativo que le hace mucha ilusión, pero lógicamente, él no puede
ir porque sus padres no tienen recursos para esta actividad.

En grupos pequeños (4-5 alumnos) contestad a estas preguntas:


A. ¿Crees qué esta historia es real? ¿Conoces alguna situación
parecida a ésta?

276 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

B. ¿Qué se debería haber hecho para que no estuviera Luis en


paro?
C. La situación de la familia de Juan es ¿justa o injusta? Y ¿por qué?
D. ¿Crees que Juan merece ir a esta excursión? Si lo estimas así,
¿cómo se podría solucionar el problema?
E. Ante familias que estén en la misma situación, ¿qué podemos
hacer?

Una sociedad humana

De noche en la calle aborda la temática de la exclusión. El niño


está excluido de la sociedad y sobrevive en la calle. No puede parti-
cipar de forma activa en la marcha de la sociedad.

La sociedad es un conglomerado de relaciones personales y de


colectivos que se desarrolla mediante la economía, la política y la cul-
tura. En ella estamos todos, o ¿quizás deberíamos estar todos? De ahí
que, para construir una sociedad humana, sea necesario estar activos,
interesados y con atención.

A. Describe experiencias de colectivos y/o individuos que par-


ticipen de forma activa en el progreso de la sociedad en sus
distintos momentos.
B. La construcción de la sociedad todavía se deja en manos de
unos pocos. ¿Por qué?, ¿a qué se debe que no haya una ma-
yor implicación y participación?
C. Y los jóvenes, ¿crees que quieren que se les dé todo hecho?
D. ¿Qué consecuencias crees que puede traer a una población
el hecho de que los ciudadanos pasen de construir nada? Ar-
gumenta por qué es necesario que la sociedad sea cons-
truida entre todos.
E. A nivel personal, ¿crees que participas de forma activa, se-
gún tus posibilidades, en alguna actividad (social, cultural,
asociación…) de tu barrio?, ¿los jóvenes podríais hacer algo
más?, ¿qué?

Leer la interculturalidad 277


ELENA ECHEVARRÍA ARCE Y ANTONIO NIETO GALLEGO

Actividades y preguntas para el diálogo:


UNA SOCIEDAD HUMANA

Es evidente que, para cambiar la sociedad, hay que conocerla,


investigar, optar por una postura crítica, vivir con esperanza.
Que los alumnos hagan un balance de la sociedad en la que vi-
ven y valoren las cosas que tenemos, tanto las positivas como las
negativas. ¿Qué se debe seguir haciendo y qué se debe cambiar...?

La violencia

En el este álbum de Ángela Lago la violencia es evidente. Una vio-


lencia un tanto sutil. Hay muchas clases de violencia, que se puede ver
todos los días, en el instituto, en la calle, en el barrio, en las películas.

La violencia se puede explicar como un modo extremo de lucha


entre intereses o interpretaciones distintas de la realidad. En vez de
usar medios más humanos se va a lo llamativo, a lo doloroso.

A. Señala sucesos en los que se utilicen los diferentes tipos de


violencia (sangrientos, directos, escondidos…)
B. ¿Por qué la humanidad usa tanto la violencia?
C. ¿Qué sensación te produce ver un programa violento en la
televisión, te gusta contemplarlo, te emociona, te atrae?
D. ¿Crees que ver frecuentemente violencia en la televisión te
hace ser más agresivo, y que llegues, también, a recurrir a
cualquier tipo de violencia?, ¿qué argumentos planteas?
F. El empleo habitual de la violencia para resolver cualquier di-
ferencia ¿qué consecuencias tendría?, ¿a qué situaciones nos
puede llevar una violencia indiscriminada?

Actividades y preguntas para el diálogo:


LA VIOLENCIA

A. Los alumnos reflexionan sobre lo que deberían hacer para


ser más dialogantes y tolerantes.

278 Leer la interculturalidad


EL ÁLBUM ILUSTRADO

B. Se recoge información sobre diversos grupos: pacifistas,


ecologistas, partidos políticos… y que describan cuál es su
postura ante la violencia, las soluciones que proponen.

Actividad para finalizar con el álbum


De noche en la calle:

La lectura del álbum De noche en la calle, ¿qué me ha aportado?,


¿qué he podido aprender de sus ilustraciones?

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS CITADAS

[Link]. (2006). El arte y el álbum ilustrado. Peonza. Revista de Litera-


tura Infantil y Juvenil. Abril, Nº 75/76.
[Link]. (1995). ¿Cómo educar en valores? Madrid: Narcea
A.A.V.V. (2007). Cine con objetivos. Madrid: Editorial Popular.
BROWNE, A. (1999). Voces en el parque. México: F.C.E.
DURÁN, T. (2006), “En el ruedo de la ilustración” en El Arte y el Ál-
bum Ilustrado, Santander: Peonza, pp. 91-121.
KURUSA y DOPPERT, M. (1981). La calle es libre. Caracas: Ekaré.
LAGO, A. (1994). De noche en la calle. Caracas: Ekaré.
LASTRA, R. (1994). Los de dentro, los de fuera. Madrid: CCS.
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taficción” en MARANTZ, K. et Alt. El libro álbum: invención y evo-
lución de un género para niños. Venezuela: Banco del libro, 77-98.
MÜLLER, J. (2005). El soldadito de plomo. Salamanca: Lóguez.
REAL, J. (2006). Educar en la interculturalidad. Madrid: CCS.
SILVA-DÍAZ, C. (2006). “La función de la imagen en el álbum” en El
arte y el álbum ilustrado. Santander: Peonza, 75/76, pp. 23-33.
YOUNG, E. (2005). Siete ratones ciegos, Caracas: Ekaré.

Leer la interculturalidad 279

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