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Valores en Educación Primaria

Este documento discute la importancia de los valores en la educación y su influencia en las relaciones interpersonales. Argumenta que la familia y los maestros deben trabajar juntos para promover valores como el respeto, la tolerancia y la no violencia tanto en el hogar como en la escuela. También enfatiza el papel fundamental de los maestros para enseñar valores a través de métodos participativos que consideren el contexto actual.
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Valores en Educación Primaria

Este documento discute la importancia de los valores en la educación y su influencia en las relaciones interpersonales. Argumenta que la familia y los maestros deben trabajar juntos para promover valores como el respeto, la tolerancia y la no violencia tanto en el hogar como en la escuela. También enfatiza el papel fundamental de los maestros para enseñar valores a través de métodos participativos que consideren el contexto actual.
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ENSAYO

LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES EN LA


EDUCACION Y SU REPERCUSION EN LAS
RELACIONES INTERPERSONALES

Asignatura: 
EDUCACION Y VALORES
Profesora:

LIZETTE ELENA RAMOS SALMERÓN

Alumna:
ANA GRACIELA DE AQUINO NÁJERA

Tercer semestre
Grupo: 302

Turno: VESPERTINO
INTRODUCCION

La familia es donde se inicia la formación valoral, ya que es en ella donde se le


transmite al menor diversas ideologías, costumbres, tradiciones y reglas pero la crisis
de valores principalmente en el nivel educativo de primaria refleja altos índices de
violencia, intolerancia y faltas de respeto hacia la comunidad escolar, por lo que es
muy importante la intervención en el núcleo familiar pero también es importante la
figura del docente para la formación de los menores y así en conjunto puedan
promover los valores tanto en el hogar como en la institución educativa.

La preocupación por mejorar la enseñanza en todos los niveles y todos los campos del
conocimiento, nos obliga a reflexionar acerca de la transmisión de valores, ejemplos y
enseñanzas que el menor aprende en el hogar.

En este trabajo se presentan una serie de reflexiones respecto de los valores, la familia
y su influencia en el entorno escolar que han permitido plantear una investigación
referida a la influencia que la educación en valores en el seno de la familia.

Hoy en día un reto que deben enfrentar los padres de familia y los docentes de manera
coordinada, es ejercitar y promover los valores con los menores a partir de la dinámica
familiar y los valores que la comunidad escolar considera importantes para formar a los
alumnos, por otro lado la importancia que tiene la familia para predicar con el ejemplo
dadas las consecuencias que hoy en día se presentan respecto a los valores.

Los gobiernos han tratado de


solucionar los problemas
buscando alternativas sin obtener
resultados mediante los
programas como el de “Escuela
para Padres” o “Valores por una
en familia “
DESARROLLO

La importancia de promover los valores del hogar hacia las escuelas primarias La
educación que imparten las escuelas primarias debe formar y que permitir al alumno
desenvolverse como persona dentro de la sociedad, tomando en cuenta los valores
que se imparten desde el hogar, dado que hoy en día resulta evidente que la
diversidad y las transformaciones que sufre la educación y los procesos que están a su
alrededor se producen a nivel mundial.
La educación y los valores en la escuela
En el sistema educativo nacional a través de la escuela, cumple funciones en la
formación en valores, cívica y para la democracia por medio de planes y programas; lo
cual ya no es suficiente porque las exigencias que fundamentalmente demanda la
sociedad, es una formación ética y moral que permita la convivencia armónica.

Los sistemas educativos inevitablemente están fundados en valores, todas las


elecciones que deben hacerse en educación desde los contenidos, la metodología y la
formación del docente están basadas en la visión que la sociedad tiene, es decir, en un
conjunto de valores.

Lo que parece no ocurrir con toda la eficacia es que la sociedad quisiera la apropiación
de esos valores por parte de los educandos, en un número creciente de casos están
apropiándose de valores o al menos de criterios de juicio y comportamiento,
procedentes de otras fuentes extraescolares, entre las cuales los medios de
comunicación, cada vez más
globalizados, juegan un papel
importante.
Los contenidos curriculares son
incorporados al sistema educativo
comenzando con la formación de
los docentes responsables de
impartirlos, como los programas
oficiales que se implementan en las instituciones educativas; a esta situación se
agrega un debilitamiento sistemático de la escuela pública por la vía de la disminución
presupuestaria para infraestructura y recursos didácticos, así como recortes en
programas artísticos, culturales y de desarrollo personal, y el salario de los maestros
que no beneficia en el desarrollo del educando en el ámbito formativo intelectual y
valoral.

“Los resultados de la educación a la cual le sobran discursos, pero no se traducen en


su totalidad en acciones reales que ayuden a formar hombres y mujeres capaces de
integrase a la dinámica de la vida actual en forma responsable como ciudadanos
productivos con valores.

Ante el momento de desesperación y la sensación de pesimismo que enfrenta la


sociedad de hoy, el panorama se agrava por el hecho de que el sistema educativo
hace énfasis en el componente informativo descuidando el aspecto formativo,
entonces la educación es fundamental para ayudar a superar la crisis de valores, pues
desde este campo es posible interrogar y penetrar a la realidad cultural para descubrir,
comprender e interpretar más cabalmente la dinámica que caracteriza la práctica de
valores ya sea en la escuela, la familia y la comunidad, partiendo de tal conocimiento
generar alternativas inspiradas en el aspecto formativo permitiéndole al ser humano
garantizar el resguardo de sus valores y construir otros acorde a la actualidad, tanto
espirituales, como materiales, sociales, políticos o de cualquier índole”.

En este sentido, la educación y los valores que se imparten en el aula no se


cuestionan, los cambios significativos que se están dando a nivel personal y social,
presupone que, si los valores económicos priman y devalúan los valores psicológicos y
afectivos que nos ayudan a ser personas con criterios de autorreflexión hacia nosotros
mismos y el mundo que nos rodea, a ser capaces de poder comprender al otro como si
de nosotros mismos se tratase, puede ser que, en un futuro quizá no muy lejano,
viviremos en una sociedad despersonalizada y egoísta.
El maestro y la formación en valores Una acción a corto plazo es la intervención del
maestro respecto a la crisis en valores con preparación, asumiendo un compromiso en
formar integralmente a los alumnos tomando en cuenta la cuestión formativa y por lo
tanto también los valores.
En muchos casos el maestro sigue utilizando métodos tradicionalistas, lo más que
pueden lograr es formar hombres con poca creatividad, pasivos, que se conforman con
lo que hacen o tienen, por eso los valores deben abordarse de acuerdo a la dinámica
de la sociedad actual;

Por ello, los maestros involucrados en la acción educativa deben considerar siempre el
contexto en el cual se desenvuelven, atendiendo los sistemas de valores vigentes en la
cultura y la sociedad.

Debemos entender que el desenvolvimiento diario de cada individuo, está impregnado


de acciones valorativas que comparte con otros individuos de su propia cultura, que se
realiza a través de interacción comunicativa, acciones y comportamientos, de modo
que si deseamos comprender, interpretar y explicar el significado de la dimensión
valorativa que prevalece en determinada realidad, en su contexto de tiempo y espacio
específico, es preciso conocer el discurso conocido y oculto que prevalece en la
interacción social y el significado que se otorga al mismo, así como las actitudes,
rutinas y tradiciones de los individuos.
Una de las acciones que el docente puede efectuar, es primero tomar conciencia de
los problemas de este mundo actual que en gran parte se deben a una crisis de
valores, luego de buscar y
coordinarse con otras
personas, ya sean
autoridades, otros maestros
o la familia y en forma
solidaria atender más a lo formativo de la educación inculcando o promoviendo los
valores.
Por estas razones es una tarea difícil pero no imposible, con trabajo y dedicación los
educadores pueden hacer llegar, formar o reforzar los valores a nuestros niños y
jóvenes para responder a las demandas de una sociedad que presenta cambios
vertiginosos en aras de un supuesto desarrollo caracterizado por la anarquía y falta de
planeación por parte de los sectores políticos y educativos, ya que no se dan los
resultados esperados de educar para la vida.
Por ello es de suma importancia, que el docente ofrezca desde la institución educativa
los conocimientos, procedimientos y actitudes que hagan posible la construcción de
criterios morales propios, derivados de la razón y el diálogo; así, es posible pensar que
todo esté arduo trabajo se debe iniciar ya con los más pequeños, es decir, en la
educación infantil pero el problema con que nos encontramos los educadores en
nuestra práctica docente, es que mientras nadie discute que la Educación en Valores
debe empezar en las primeras edades y que es importante tenerla en cuenta, no
dejando de lado otros aspectos psicológicos, sociológicos y afectivos, los referentes
didácticos y la bibliografía al respecto es muy escasa, pues es muy limitado el material
escrito sobre educación en valores en esta etapa educativa.
Esto hace que si los educadores y maestros no tienen referencias sobre esta temática
es difícil que puedan hacer un análisis y reflexión sobre su propia práctica educativa,
ya que no cuentan con modelos de posibles actividades sistematizadas para poder
realizarlos con sus alumnos y alumnas. Estos referentes no deberían ser “recetas” sino
materiales que les ayudarían a reflexionar sobre su propia realidad y poder ir
construyendo una metodología y un ritmo de trabajo adecuado;

La importancia de promover los valores del


hogar hacia las escuelas primarias escuela y a
sus necesidades. Decimos que no se tratarían
de “recetas” ya que debemos tener en cuenta
que en la educación en general y
concretamente en el tema que estamos tratando las recetas y los métodos, no existen
como modelos a imitar a la perfección.

Lo que sí es viable y aconsejable es el poder conocer diversas experiencias y formas


diferentes de tratar esta temática, pero es cada institución y cada educador el que
reflexionará y diseñará cómo sistematizar el trabajo de los valores en su entorno
atendiendo las necesidades sociales e individuales de los niños y niñas que forma
parte
de su entorno educativo.
Además, hemos de reflexionar sobre el tema y ser responsables del modelo de
reflexión y de intervención didáctica que construimos.
También debemos tener en cuenta que el modelo al que lleguemos no podemos darlo
nunca por acabado ni podemos pensar que no se puede mejorar ya que como
profesionales de la educación sabemos que la tarea educativa es un tipo de tarea que
está continuamente en constante progreso y con la cual debemos adoptar siempre un
proceso de cuestionamiento, de diálogo, de reflexión y de autorreflexión, para así ir
construyendo el día a día y mejorar la práctica docente.
La formación de valores en el aula Si nos referimos específicamente al aula, los
actores (docentes y alumnos) sus manifestaciones valorativas individuales, grupales y
colectivas, no las evidencian notablemente a través de sus acciones, percepciones,
actitudes, lo que refleja la dinámica de la cultura escolar y las tendencias socio-
culturales del momento histórico que vive la sociedad.

En el aula coexisten diversos esquemas valorativos presentándose contradicciones e


inconsistencias que se manifiestan en la cultura escolar a través del discurso, los
comportamientos, actitudes y acciones que se practican, pero se le da más
importancia a los programas académicos por el saber de los alumnos en términos de
competencias intelectuales, descuidando el saber actuar y convivir que se expresa en
normas de comportamiento, valores y actitudes ante sí mismo y ante los demás.
El propósito central de planes y programas es preparar al alumno para la vida,
desarrollando habilidades y destrezas en el terreno práctico intelectual, así como la
promoción de valores, hasta llegar a formar un sujeto competente, con capacidad de
decisión, apto para el desarrollo social, en libertad, solidaridad, democracia, tolerancia,
etc.
Para un crecimiento personal, para la autoestima y autonomía, la realización personal
y una mejor calidad de vida, por lo cual el trabajo que realiza el docente no se debe
enfocar solo a la formación intelectual, que aunque trae implícita la formación valoral,
no hay una sistematización para abordar el tema de valores en el aula a excepción del
área cívica y ética, por lo cual el docente debe buscar alternativas de preparación,
información y participación en programas gubernamentales, lo que no es suficiente
aunque el docente esta consiente de la necesidad de formar en valores, lo más común
es que se aborden con preguntas guiadas a través de un cuestionario que los alumnos
resuelven en casa o en el aula, además se les presentan situaciones problemáticas en
teoría donde deben tomar decisiones estando implícitos los valores.

En consecuencia, el trabajo en el aula es fundamental para tener logros en la


formación integral del educando, lo que depende en gran parte de la participación del
docente.

La familia y la formación en valores

La educación de los padres conduce a sus hijos a reconocer tanto sus propios límites
intelectuales como los sociales, desarrollando un juicio reflexivo para actuar a partir de
la conflictiva confluencia de lo que desea y puede hacer dice que la familia tiene una
posición respecto a la educación y por medio de su dinámica interna opta por lo que
cree más conveniente para su hijo.
A través de la familia, el menor no solo recibe la herencia genética sino la cultural que
los padres transmiten a sus hijos, también la fe, ideologías, tradiciones, costumbres,
afinidades, aversiones, etc., lo que permitirá al menor integrarse paulatinamente a la
sociedad y comenzará a manifestar su comportamiento.
Lo que está pasando actualmente con la familia es que los menores si manifiestan
valores, es fácil que los modifiquen por influencias externas (medios de comunicación,
compañeros de la escuela o de su comunidad o grupo de amigos) o tienen valores que
no concuerdan con la convivencia de la sociedad en la cual se desarrollan.

Una de las causas probables, son las consecuencias negativas del mundo actual,
donde para poder llevar el sostén de la familia, regularmente trabajan tanto el padre
como la madre, resultando poca convivencia con los hijos, siendo presa fácil de las
influencias externas con las cuales pasan más tiempo del que conviven los padres con
los hijos, estos llegan tensos, fatigados por la carga de trabajo y competitividad que
impera en el mundo laboral actual donde si no eres eficiente puedes perder el trabajo.

La tarea de la escuela y más específicamente del maestro, tiene un compromiso y una


gran responsabilidad en la formación valoral, por la situación descrita anteriormente en
donde la familia es fundamental en el desarrollo del menor, una de las situaciones que
se presentan con más frecuencia hoy en día, es que el padre cuando tiene tiempo
acude a la escuela y no pregunta que hizo mi hijo, si no que le hicieron a mi hijo; quiere
decir que el padre tiene poca comunicación con el maestro y cree lo que el hijo le dice
respecto a un mal comportamiento o una mala calificación, que claro en la mayoría de
los casos se sitúa como víctima.

Una gran labor de la familia y la escuela es inculcar y reforzar valores para que el niño
los interiorice realmente y pueda tener fortalezas ante situaciones negativas y saber
elegir qué es lo bueno para él. Influencias externas en el comportamiento de los
menores Tanto para los niños como para los jóvenes, existe una serie de factores
externos que influyen en su comportamiento.

Si nos referimos a los medios de comunicación, comenzando por la televisión, un


medio masivo común en cualquier nivel socioeconómico, por ejemplo, hay un
sinnúmero de películas violentas, de terror, con
escenas donde se simula el acto sexual, que no
tienen restricción en el horario que está a su alcance, aunque regularmente las pasan
en horario nocturno es a horas tempranas sin tomar en cuenta que tiene programación
especial donde tienen más variedad de situaciones negativas.

La importancia de promover los valores del hogar hacia las escuelas primarias Sobre
los dibujos animados, la mayoría de los que están produciendo actualmente, tienen
alto grado de violencia y tomando en cuenta la gran atención que les ponen los niños,
es fácil que adquieran lo que ahí se inculca, además de anuncios publicitarios con alto
grado de erotismo o los videoclips de música que son del mismo estilo. Se ha utilizado
este medio por el gobierno federal, estatal y también algunas organizaciones civiles
para promover valores como la democracia, la solidaridad y la tolerancia. Spots a los
que se les dedica muy poco tiempo y solamente de esta forma difícilmente impacta,
pero haciendo un balance sobre este medio son más las cuestiones negativas en
relación a la formación en valores que las cosas positivas.

Otro factor influyente en la formación valoral es el medio ambiente donde viven,


comúnmente en barrios bajos donde se presentan situaciones en la calle de
alcoholismo, drogadicción, vocabulario obsceno, faltas de respeto, agresiones físicas,
verbales y muchas veces esto también lo ven en el seno familiar. Estas situaciones no
ayudan a formar valores, sino que inculcan costumbres y actitudes negativas.

También podemos considerar en un gran número actualmente, aunque no es masivo,


pero si está al alcance de un gran número de personas, la información vía internet que
hoy en día es de gran utilidad para la comunicación, pero también contiene aspectos
negativos porque ahí se pueden obtener datos e imágenes sobre pornografía de todo
tipo, cuestiones sexuales en todo lo amplio, violencia por mencionar algunos.

La realidad es que por descuido de los padres es posible que niños y jóvenes accedan
a este tipo de información que influye negativamente porque al ser un medio de libre
acceso los niños, en la mayoría de las ocasiones carecen de un juicio crítico de
discriminación de la información en cuanto a valorarlo positivo o negativo de esta
información para su vida.

Estos son algunos de los factores externos que definitivamente están fluyendo en la
formación de valores como se describió anteriormente por la situación económica
actual que prevalece en la mayoría de las familias porque trabajan papá y mamá, por
lo que quedan expuestos sus hijos a este tipo de influencias. Formación y Promoción
de los Valores
Es imposible educar sin una intencionalidad elegida, ya sea la familia o la escuela,
cualquiera que esta sea debe contemplar la relación con los demás, así como las
normas que imperan en la sociedad donde el individuo se va a desenvolver para llevar
esto a cabo, es necesario optar por unos valores en preferencia de otros.

Educación en Valores es muy trabajada en las primeras edades, aunque no se hace


de forma sistematizada, por lo tanto, explícita y en pocas ocasiones se reflexiona sobre
los valores que transmitimos a los niños y niñas, ya sea con nuestro tono de voz, con
los juegos que proponemos, en las actividades programadas que llevamos a cabo, en
la hora de la comida, cuando cambiamos los pañales o bien cuando los peinamos.
Trabajamos en valores constantemente, puesto que los transmitimos consciente o
inconscientemente, incluso los docentes los transmiten mediante las actividades e
interacción que realizan en el transcurso del día con los menores.

La intención del gobierno no es cargar al maestro o a la maestra con más actividades


educativas, ya que conocemos lo exhaustivo que es, hay que transmitirle el mensaje
de que la educación en valores no la podemos entender, sino es desde la
transversalidad; es decir, aprovechando que la edad de los niños y niñas nos lo
permite, deben partir de la currícula y programaciones de aula para poder marcar los
parámetros adecuados para trabajar la educación en valores en un sentido
globalizador e integral, puesto que, como ya hemos dicho, los valores son una cualidad
exclusiva de las personas y en todas nuestras acciones, sentimientos, intereses y
prioridades, están presentes, seamos o no conscientes, una serie de valores que nos
condicionan tanto a nivel personal como en nuestra relación con los otros.

Lo importante es no dejar de pensar y reflexionar sobre qué valores queremos


transmitir y reflexionar, si son estos los que transmitimos o quizás transmitimos los
contrarios. Es decir, quizá quiero que un niño o niña sepa escuchar o escucharse unos
a otros y yo soy el primero que no los escucho a ellos. Tal vez, me gusta que me den
los buenos días y yo no se los doy a ellos; estas son situaciones que se dan,
provocadas muchas veces, por la rutina de la cotidianeidad y que nos pueden pasar a
nosotros, pero solamente reflexionando en el día a día podemos darnos cuenta de ello
y re-pensar nuestra tarea de educadores y educadoras. Así, la importancia de la
educación en valores, es para nosotros una necesidad y desde nuestro bagaje
educativo vemos muy positivamente el interés que está suscita.

Sin embargo, en nuestro país existen 41 millones de personas mayores de 15 años


que carecen de una educación básica completa.1 La educación elemental se presenta
a los estudiantes por medio de un profesor que enseña todos los cursos o puede variar
si es que las escuelas manejan dos o más idiomas, caso para el cual se divide en un
maestro para materias en español y otro para materias en inglés. Puede llegar a haber
profesores especializados para materias más específicas tales como música,
educación física, laboratorio y computación.

Por un lado, se tiene la concepción de que la falta de respeto se relaciona con la


indisciplina y la desobediencia. Cuando los sujetos tienden hacia la desaprobación de
sí mismos tanto por cuestiones físicas como afectivas y emocionales, se habla de baja
autoestima. Esto a su vez, pudiera incidir en las expectativas de vida que cada
persona tiene y en su actuar de acuerdo con ello.
La problemática, tiene que ver con las interrelaciones de sujeto a sujeto, del
reconocimiento por la diversidad y, al mismo tiempo, la concepción que el individuo se
forma en torno a su identidad y el ejemplo de la familia.

Las relaciones interpersonales juegan un papel fundamental en el desarrollo integral de


la persona. A través de ellas, el individuo obtiene importantes refuerzos sociales del
entorno más inmediato que favorecen su adaptación al mismo. En contrapartida, la
carencia de estas habilidades puede provocar rechazo, aislamiento y, en definitiva,
limitar la calidad de vida.

Esta sección va dirigida tanto a padres como a educadores en general. En ella se


puede encontrar información sencilla en torno a dieciséis preguntas básicas que, de
manera espontánea, pueden asaltarle a un padre o una madre preocupado/a por las
relaciones sociales de su hijo/a, a un profesor que pretende mejorar el clima social de
su aula o a un monitor de un club de ocio que quiere favorecer las relaciones entre los
participantes del mismo.
CONCLUSIONES
La sociedad en la que vivimos es caracterizada principalmente por la carencia de
valores, reflejando en ella un alto índice de violencia, intolerancia, falta de respeto
hacia ellos mismos, hacia las personas, a la naturaleza, etc., sin importar que las
autoridades han implementado programas sobre valores e incluso contenidos al
respecto en las reformas educativas con la finalidad de coadyuvar en la solución del
problema y aun no se obtienen los resultados esperados.

Por lo que resulta necesario indagar las causales por las que se genera la
problemática, no solo en la escuela sino también con los padres de familia y de esta
manera buscar soluciones.

Una crisis de valores no es accidental ni momentánea, sino la consecuencia de


acciones tomadas generalmente a lo largo de los años porque una crisis es sacra del
lugar acostumbrado a las instituciones, los hábitos, modos de vida y valores pero la
crisis desafía al ser humano brindándole oportunidades para superarla, en ese sentido
deben buscar nuevos referentes y además lo que produce la crisis valorativa, ya que la
dinámica social se encarga de hacerlo transitorio mediante cambios producidos por las
diferentes búsquedas.

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