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2021 - 9 - Juego Limpio para Las Mujeres Esp - Ok

El documento argumenta que las categorías deportivas deben segregarse por sexo para garantizar la equidad y el juego limpio. Señala que los hombres tienen ventajas fisiológicas como mayor masa muscular y fuerza debido a los niveles más altos de testosterona durante la pubertad. Esto da como resultado marcas y récords significativamente más altos para los hombres que las mujeres no pueden igualar. Permitir que los atletas trans compitan en categorías femeninas anularía las oportunidades competitivas justas para las mujeres y contribuiría al abandono
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2021 - 9 - Juego Limpio para Las Mujeres Esp - Ok

El documento argumenta que las categorías deportivas deben segregarse por sexo para garantizar la equidad y el juego limpio. Señala que los hombres tienen ventajas fisiológicas como mayor masa muscular y fuerza debido a los niveles más altos de testosterona durante la pubertad. Esto da como resultado marcas y récords significativamente más altos para los hombres que las mujeres no pueden igualar. Permitir que los atletas trans compitan en categorías femeninas anularía las oportunidades competitivas justas para las mujeres y contribuiría al abandono
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JUEGO LIMPIO PARA

LAS MUJERES

En la pubertad, a los varones un aumento de testoste-
rona, les lleva a ganar músculo y hemoglobina. Múscu-
lo y hemoglobina que les hacen más fuertes, más rápi-
dos, más duraderos. Las niñas también producen un
poco de testosterona en la pubertad, pero producen
un 95 por ciento menos que los niños y mezclan estró-
genos. Esto les da senos y caderas más redondas.

AMBY BURFOOT,
ex maratonista estadounidense
JUEGO LIMPIO PARA
LAS MUJERES
6 Tienes que saber que…

10 El deporte debe segregarse en categorías sexuales

12 Contra la destrucción del deporte femenino

14 El derecho a participar en competiciones deportivas


no puede hacerse a costa del deporte femenino

18 Las competiciones escolares

20 Seis consecuencias inmediatas de incorporar a hombres


nativos al deporte femenino

22 Las tres posiciones en el debate

24 ¿Qué dice la normativa del COI?


La carta al COI de SAVEWOMENSSPORTS

30 Ya está pasando

38 ¿Un pacto de gobierno que pretende la aprobación


de leyes de autoidentificación?

42 El debate político y las presiones del activismo Queer


y transgénero

44 Referencias a la presencia de autoidentificados en prácticas


deportivas femeninas en las leyes autonómicas en vigor

52 Hacia leyes de equidad en los deportes femeninos


Tienes que saber que…
Hace poco más de un siglo, las mujeres no tenían derecho a competir profesionalmente.
Incluso en fechas tan recientes como 1967, las mujeres no podían participar en el maratón de
Boston. Kathrine Switzer lo intentó y varios hombres la empujaron para sacarla de la carrera, echan-
do a correr detrás de ella uno de los propios jueces, si bien no consiguieron disuadirla de acabarla.
Ese fue el rechazo que soportaron las mujeres pioneras que se negaron a seguir relegadas del plano
deportivo.

Así, es innegable que la participación de las mujeres en el deporte, tanto profesional


como amateur, es un logro del feminismo de incalculable valor. Aun así, es importante ser conscien-
tes de que la participación de las mujeres en la esfera deportiva es considerablemente inferior a la de
los varones, tanto en número, sufriendo una preocupante y significativa tasa de abandono mayor en
la adolescencia en chicas, como en calidad, teniendo menos patrocinadores, prestigio, reconoci-
miento e incluso remuneración en premios y sueldos aun siendo Olímpicas.

En relación al abandono en chicas sabemos que, en cualquier etapa de la infancia, las niñas
son socializadas para ser menos activas físicamente, practicar deportes de menor contacto, así como
aquellos que supongan menor esfuerzo físico y sean más estéticos, cuestión que es opuesta en los
niños. Así pues, no es de extrañar que al llegar a la adolescencia, las chicas abandonen antes los
deportes. Esto es consecuencia de los llamados “roles de género” que actúan como barreras sutiles,
que a través de normas no escritas pero sí fomentadas por el entorno, condicionan las conductas de
los sexos. Cabe destacar que, debido a la importancia que tiene la práctica del deporte y la actividad
física con el bienestar, tanto físico como psicológico, las consecuencias de estos roles limitantes
perjudican a las niñas, adolescentes y mujeres incluso en el área de la salud.

Por tanto, las políticas de igualdad en el deporte, partiendo de esta realidad, se basan en
fomentar y estimular la práctica deportiva, tanto para las chicas como los chicos, combatiendo
esas normas de género que tradicionalmente ha excluido a las niñas y a las mujeres de la práctica
deportiva.
El deporte puede ser diferenciado a tres niveles de práctica: recreativo, competitivo y de
rendimiento. Si bien tradicionalmente, se diferencia entre deporte escolar, deporte de recreación y
deporte de competición.

En el deporte de competición, sea o no profesional, existen categorías deportivas en base


al sexo para garantizar la competición justa entre personas de iguales condiciones. Esta separación
por la categoría sexo es la que se adecúa al “Fair Play” o ”Juego limpio”, principio rector de la competi-
ción deportiva.

Hombres y mujeres han competido separadamente desde el advenimiento del deporte


moderno, porque las marcas femeninas son diferentes a las masculinas debido a la diferencia física
en complexión, masa muscular, respuesta física, etc. Pero no por ser diferentes se puede conside-
rar a las mujeres como inferiores. Simplemente son incomparables. Igual que son incompara-
bles los récords de categorías deportivas por edad. No se pueden comparar y sería injusto hacerlo.
Es necesario mantener un criterio racional, objetivo y sostener la necesidad de comparar cosas
realmente comparables.

En el deporte, la diferencia de las marcas entre mujeres y hombres, quedan


salvaguardadas a través de las categorías deportivas. De no ser así, las marcas femeninas nunca
destacarían siendo invisibilizadas por los récords masculinos dado que no son comparables, pero
en un listado queda-rían en posiciones inferiores.

Las categorías deportivas femeninas existen porque mujeres y


hombres tienen diferencias anatómicas que producen una ventaja
deportiva para los varones (entendido el término en sentido estricta-
mente biológico), teniendo el varón mayor rendimiento físico de carac-
terísticas como la fuerza por razones evolutivas.
Así, la mayor densidad ósea, mayor capacidad pulmonar, mayor masa muscular, el mayor
tamaño y altura promedio, son manifiestos y no correlaciona con el nivel de testosterona de unas y
otros. Dicho de otra manera, no solo la testosterona, sino también la fisiología masculina
proporciona una ventaja de rendimiento en el deporte.

Si no existiesen categorías diferenciadas por sexo o por edad, y se tomase como referencia
de récord las marcas masculinas, siempre se percibiría a las mujeres y a los no adultos como seres
incapaces de alcanzar la marca universal masculina. Esto no solo perpetuaría el ya superado
androcentrismo, sino que implicaría que la mujer que no lograse el nivel estipulado por la
marca masculina habría fracasado, acrecentando aún más las injusticias, la discriminación y la
supeditación de la mujer al hombre no pudiendo esta ser deportista o ciudadana por sí misma,
sino siempre relegada a la norma masculina como secundaria.

Dado que lo que impide a las chicas obtener unos determinados resultados en la ejecución
de la práctica deportiva (marcas/récords) se basa en las diferentes capacidades corporales y genéti-
cas entre mujeres y hombres, es IMPRESCINDIBLE salvaguardar las categorías femeninas basadas en
el sexo.

Esta decisión apresurada y descuidada de incluir
hombres biológicos, nacidos y construidos con testos-
terona, con su altura, su fuerza y la capacidad aeróbica
masculina, está más allá de la esfera de la tolerancia.

ANA PAULA HENKEL,


cuatro veces campeona olímpica de voleibol
con el equipo regional de Brasil
El deporte debe segregarse
en categorías por sexo
Una manera muy sencilla de entender por qué es una injusticia que quienes han pasado por
una pubertad masculina, compitan contra mujeres en las mismas categorías, es consultar la compa-
rativa de marcas entre niños de secundaria y mujeres olímpicas para las mismas disciplinas.

El gráfico a la derecha, recogido por la web Boys vs Women, es una muestra evidente de por
qué el deporte debe segregarse en categorías sexuales. La única disciplina en la que una mujer
gana a un estudiante varón de secundaria es en la maratón.

Si ya es harto difícil para una mujer profesional competir con un varón amateur por cuestio-
nes meramente biológicas, ¿en qué situación se está dejando a las mujeres cuando se deja que entre
sus oponentes haya atletas profesionales del sexo opuesto?

Las diferencias biológicas son insalvables para cualquier mujer, por mucho que entrene
y por mucho que se esfuerce. Crear normativas que no tienen esto en cuenta es promocionar el
abandono de mujeres, aún más, de la práctica deportiva, siendo una discriminación por omisión.

Permitir que esto suceda va en contra de todos los valores de deportividad, justicia e igual-
dad de oportunidades y juego limpio que se deberían garantizar en cualquier competición.

Pero, ¿por qué está sucediendo esto? ¿cuáles son los criterios de aceptación que utilizan las
federaciones y los comités deportivos y demás instituciones de relevancia?
Comparativa chicos de secundaria vs. mujeres olímpicas
DISCIPLINA Chicos (edad) Mujeres
100m 10.20 (15) 10.49
200m 20.89 (14) 21.34
400m 46.96 (14) 47.60
800m 1:51.23 (14) 1:53.28
1.000m 2:26.30 (15) 2:28.98
1.500m 3:48.37 (14) 3:50.07
Milla 4:08.80 (15) 4:12.33
2.000m 5:19.33 (16) 5:23.75
3.000m 7:56.40 (17) 8:06.11
5.000m 14:10.92 (15) 14:11.15
10.000m 28:39.04 (16) 29:17.45
Maratón [Link].00 (18) [Link].00
3.000m Vallas 8:26.81 (18) 8:44.32
400m Obstáculos 51.14 (15) 52.16
Salto de Altura 2.17m (14) 2.09m
Salto con Pértiga 51.33m (15) 5.06m
Salto de Longitud 7.85m (15) 7.52m
Triple Salto 16.63m (15) 15.50m
Lanzamiento de Peso 23.86 (15) 22.63m
Lanzamiento de Disco 77.68 (15) 76.80m
Lanzamiento de Martillo 85.17m (14) 82.98m
Jabalina 74.24m (14) 72.28m
Contra la destrucción
del deporte femenino
La “Alianza Contra el Borrado de las Mujeres” reclama juego limpio para las mujeres deportis-
tas en las competiciones amateurs y profesionales a partir de determinadas edades, y exige que no
se admitan en competiciones femeninas a jugadores desleales que parten con una ventaja física
insalvable independientemente del nivel hormonal, dado que el rendimiento, marcas y récords es
mayor independientemente de este.

Defendemos la igualdad de derechos de todas las personas y mantene-


mos que este no es un debate sobre la transexualidad sino un debate
sobre lo injusto de competir con personas con una constitución física
que siempre les otorga ventaja.

Como destaca el manual “Conceptos y métodos para el entrenamiento físico” del MINISTERIO
DE DEFENSA:

“La menor masa muscular, la relación grasa-músculo, su estructura ósea, y el más bajo grado
hormonal específico, hacen que las féminas entrenadas solo puedan alcanzar valores aproximados al
60% – 70% del nivel de fuerza del varón entrenado en las mismas condiciones”.

Esta realidad, justifica las diferentes categorías deportivas por sexo. Si se elimina el sexo
como criterio para categorizar, las mujeres desapareceremos del deporte de élite. Considerar a
alguien con un cuerpo nativo masculino igual o equivalente a una persona con cuerpo nativo feme-
nino, coloca en clara desventaja a las mujeres y privilegia, de manera sistemática, a los primeros
frente a nosotras. Esta circunstancia borrará de facto las categorías y marcas deportivas de las muje-
res, siendo un retroceso de derechos conquistados que conculca la igualdad.
El derecho a participar en
competiciones deportivas no puede
hacerse a costa del deporte femenino
El derecho a participar en competiciones deportivas no puede hacerse a costa del deporte
femenino.

Las decisiones que eliminan la segregación por sexo en el deporte de competición


afectan al deporte femenino profesional y tienen graves consecuencias para el deporte infantil y
juvenil dificultando la aplicación de principios democráticos básicos como la igualdad entre sexos y
la igualdad de oportunidades.

Hay desventajas físicas insalvables para las mujeres, independientemente de lo


mucho que se preparen. Los niveles de testosterona que se permiten para los atletas transgénero,
si los tuviera una mujer se consideraría dopaje.

Además, se obvian las ventajas físicas que otorga una pubertad masculina como son:

Mayor capacidad pulmonar.


Mayor resistencia física.
Mayor masa muscular.
Mayor altura.
Mayor fuerza.
Extremidades más largas.

Hasta los 11 años “hay pocas diferencias físicas entre niños y niñas: ni en altura, ni en peso, ni en
velocidad de carrera. Los récords mundiales de carrera de 5 km para los niños de nueve años son los
mismos para niños y niñas, 17:53”.
La erupción biológica que llamamos pubertad supone para los varones un aumento de testosterona
que les lleva a ganar músculo y hemoglobina. Músculo y hemoglobina que les hacen “más fuertes,
más rápidos, más resistentes”.

A los 14 años, el récord de 5 K de los niños es 15:07 frente a 16:28 para la chica más rápida. En los años
siguientes, la brecha se sigue ampliando hasta llegar al 10 -12 %.” (1)

(1)
Amby Burfoot, ex maratonista estadounidense.

Es injusto para las mujeres competir con personas
que, biológicamente, siguen siendo hombres.

MARTINA NAVRÁTILOVÀ,
considerada una de las mejores tenistas de la historia,
ganadora de 18 títulos de Grand Slam
Las competiciones escolares
Tradicionalmente, se diferencian las categorías deportivas: escolar, deporte de recrea-
ción, y deporte de competición.

Como señalábamos anteriormente, en el deporte de competición, sea o no profesional,


existen categorías deportivas en base al sexo y la edad para garantizar la competición justa
entre personas de igual condición.

En la práctica deportiva escolar o de recreación, la participación mixta ayuda a la


empatía con los compañeros y compañeras de equipo y se halla positivamente valorada en las
edades más tempranas como método coeducativo.

Pero existen ligas escolares femeninas y competiciones no profesionales de los equipos


femeninos infantiles y juveniles de los clubes deportivos que ya están experimentando la incorpora-
ción de jugadores autoidentificados como niñas/chicas en diversos deportes.

Para ilustrar esta realidad, nuestra web relata cómo tres atletas femeninas adolescentes
del Estado de Connecticut presentaron en 2019 una queja por discriminación ante la Oficina de
Derechos Civiles del Departamento de Educación de los Estados Unidos por considerarse en
desventaja, siendo un atentado a sus derechos por sexo como mujeres y siendo discriminadas en su
carrera deportiva, frente a atletas transgénero. A la demanda acaba de sumarse el Ministerio de
Justicia, en apoyo a las adolescentes demandantes. La pérdida de oportunidades deportivas
para estas estudiantes de secundaria se traduce en pérdida de oportunidades educativas y laborales,
al dejar de ser candidatas a becas deportivas en las universidades estadounidenses, donde los méri-
tos en el deporte están vinculados a la obtención de becas de estudio que son en no pocos casos
decisivas para su inserción y desarrollo laboral.

Es evidente que las deportistas están perdiendo esas becas en competición injusta y
desigual con hombres auto identificados como mujeres, dado que en ambas categorías éstas son
ganadas por cuerpos nativos masculinos que juegan con ventaja, siendo solo una categoría
sexual la que tiene oportunidades reales de tener acceso a estas becas, y a un nivel superior de
estudios y laboral.
La demanda presentada por las 3 atletas adolescentes intentaba evitar que compitiesen dos
esprintes transgénero, Terry Miller y Alana Yearwood, que ni tan siquiera han proporcionado
información alguna sobre en qué etapa de su transición hormonal se encuentran (The Guardian,
13.02.2020) pero se han impuesto en la misma pista que sus competidoras chicas, en 15 ocasio-
nes. Aun así, dicen ser discriminados por tener cromosomas XY, aduciendo que es falso que la ley
deba proteger el deporte de las nacidas XX.

En lo que a España respecta, la Junta de la Federación Catalana de Natación aprobó el 5 de


marzo de 2020 la licencia para que un niño de 8 años autoidentificado como una niña transfe-
menina pueda competir en la categoría de mujeres inscribiéndose con su tarjeta sanitaria. Este
hito podría suponer el comienzo del borrado de las mujeres en el deporte en nuestro país,
siguiendo lo que está sucediendo en otros, por lo que cabe preguntarse las consecuencias prácticas
de esta asunción y prevenir el paulatino desmantelamiento del deporte femenino.
seis consecuencias inmediatas
de incorporar a hombres nativos
al deporte femenino
Seis consecuencias inmediatas de incorporar a hombres nativos al deporte femenino:

1 Los podios femeninos y los premios que conllevan, ya de por sí menos cuantiosos que los
masculinos, dejarán de ser para las mujeres.

2
Menor participación de las mujeres en deportes de competición, tanto por usurpación
como por desaliento, al ver sus puestos y los de sus compañeras ocupados por personas del
sexo opuesto.

3
Mayor riesgo de lesiones severas tanto en competición como en entrenamiento en el caso
de los deportes de equipo, al tener que enfrentarse a personas más fuertes, pesadas y corpu-
lentas.

4
Invasión, no sólo del campo de juego, sino también de los espacios asociados, por perso-
nas del sexo opuesto, de tal manera que tanto vestuarios como duchas y baños dejan de ser
no mixtos.

5
Se pone en riesgo un triunfo importantísimo del feminismo, como es la incorporación de
las mujeres al deporte de competición en condiciones de igualdad, algo que ni siquiera
se ha conseguido completamente en lo que se refiere a participación y retribución econó-
mica.

6 En definitiva, se trata de una injusticia que implica la desaparición del juego limpio para
las mujeres y a largo plazo, del deporte femenino en su globalidad.

En países donde se ha sustanciado esta realidad, los conflictos están a la orden del día,
pero sobre todo se ha puesto de manifiesto que la entrada de chicos en las competiciones
femeninas en los institutos de secundaria están teniendo nefastas consecuencias para las
chicas.

Nadie está diciendo que las personas transgénero no
puedan practicar deporte. Pero por razones de juego
limpio y seguridad para las mujeres, la categoría
femenina debe permanecer como de sexo femenino.

Dra. NICOLA WILLIAM,


directora de Woman's Place UK
Las tres posiciones en este debate
No solo los niveles de testosterona explican las diferencias que afectan el rendimiento
deportivo por sexo. Las federaciones deportivas y legislaciones olímpicas no pueden basarse en la
idea de que la testosterona es lo único que da ventajas competitivas. Mucho menos que el
control hormonal neutraliza años de desarrollo evolutivo con un cuerpo masculino que da claras
e insalvables ventajas de rendimiento y en consecuencia en la competición.

Las federaciones deportivas deben tener criterios científicos para la segregación de cate-
gorías por edad y sexo. Los niveles de hemoglobina, el contenido de grasa corporal, el almacena-
miento y el uso de carbohidratos, y el desarrollo de fibras musculares de tipo 2, permiten a los hom-
bres generar mayor velocidad y potencia durante la actividad deportiva. Esta es la realidad objetiva.

Los sentimientos o autopercepciones no modifican esa realidad física y no eliminan las


ventajas que supondría competir en categorías que no se ajusten a los parámetros estipulados para
cada una de ellas. De hecho, basarse en idearios sin soporte empírico es ir contra las garantías
deportivas que se presumen al deporte en general y a la competición en particular, como es el
juego limpio que defienden desde Organizaciones deportivas nacionales hasta la UNESCO y la Orga-
nización de Naciones Unidas.

Así pues, el sentimiento de pertenencia según la asunción de roles de género no puede ser
un criterio para determinar la presencia en los campeonatos. No solo porque no se trata de una
categoría justa ni objetiva, sino porque las consecuencias inmediatas es que dejan de tener sentido
las marcas femeninas si se permite la participación de personas transgénero, ya que las chicas jóve-
nes pasan sistemáticamente a puestos secundarios y eso acaba con el esfuerzo de las mujeres que
saben de antemano que no tendrán ninguna posibilidad de ganar, lo que es un castigo por
omisión basándonos en las teorías clásicas de los refuerzos, fomentando el desistimiento, disminu-
yendo la motivación extrínseca, e incluso disminuyendo la autoestima, el autoconcepto y la percep-
ción de valía o autoeficacia de las mujeres, generándoles un complejo de inferioridad, responsabili-
dad de normativas con un diseño discriminatorio hacia las mujeres.
Cuando se sucumbe a las presiones de las posiciones y discursos sobre la participación de
personas transgénero en el deporte femenino que consideran que la identidad es el único factor a
considerar, se niegan las ventajas que la constitución de los cuerpos de los varones tienen frente a las
mujeres y se sucumbe ante discursos sin aval empírico que niegan la realidad objetiva y que
discriminan a las mujeres.

En las escuelas públicas de muchos Estados de [Link]. ni tan siquiera se consideran los nive-
les de testosterona como requisito mínimo para que un varón nativo pueda competir con las niñas y
puede participar en las competiciones femeninas cualquiera que se autoproclame como mujer. En
Canadá sucede lo mismo. Por tanto, esta tendencia tiene un recorrido internacional donde se están
priorizando discursos acientíficos y discriminatorios.

Es hora de que se considere que las personas transfemeninas son transfemeninas y


precisan competiciones profesionales específicas, y que en ningún caso se debe invisibilizar o
borrar a las mujeres ni por esta casuística ni por ninguna otra, siendo los derechos por sexo inaliena-
bles como derechos humanos que son.

Los tres discursos y posiciones políticas sobre la participación de personas transgénero en


competiciones deportivas:

1 Las transfemeninas son mujeres: La identidad es el único factor pese a que niega la reali-
dad biológica objetiva y se discrimine a las mujeres.

2 Las transfemeninas son mujeres, si sus niveles de testosterona están por debajo de
una cantidad específica: Se considera que una modificación parcial neutraliza una supe-
rioridad biológica insalvable y se discrimina a las mujeres nativas.

3 Las transfemeninas son transfemeninas y precisan competiciones profesionales


específicas: Los cuerpos masculinos y femeninos son categorías diferenciadas porque de
lo contrario se discriminaría a mujeres y se borraría el deporte femenino. Las categorías
deben ser por sexo, y las personas trans deben tener categoría propia o por sexo.
¿Qué dice la normativa del COI?
Las directrices transgénero del Comité Olímpico Internacional (COI) representan el resulta-
do de la reunión de consenso del COI sobre reasignación de sexo e hiperandrogenismo. En noviem-
bre de 2015, el Comité Olímpico Internacional (COI) alcanzó un consenso sobre "Reasignación
sexual e hiperandrogenismo" que permite a los atletas transgénero competir después de 1 año de
terapia de reemplazo hormonal (TRH) y sin cirugía de reasignación de sexo (SRS).

Ahora el COI ha paralizado la publicación de sus directrices para la participación de


deportistas transgénero en los próximos Juegos Olímpicos, ya que existe una gran controver-
sia sobre los criterios establecidos que no consideran las ventajas fisiológicas de los varones y se
limitan a reducir los niveles de testosterona permitidos para transgénero y transexuales que tratan
de competir en el deporte de élite femenino.

Como precedente en 2016 el COI eliminó la variable sexo e impuso como única condi-
ción para participar en la categoría femenina que se tenga un nivel de testosterona inferior a
10 nanogramos por mililitro de sangre en los 12 meses previos a la competición. Los niveles de
testosterona de las mujeres tienden a oscilar entre 0,12 y 1,79 nmol / l, mientras que los hombres
suelen estar entre 7,7 y 29,4 nmol / l.

Este criterio ha sido puesto en cuestión por distintos profesionales y deportistas, e incluso
por Joanna Harper, doctora transfemenina y asesora del COI en cuyo estudio se basó para rebajar los
requisitos anteriormente fijados. Para Harper, “el límite de 10 nanomoles es claramente excesivo, ya que
se suele bajar a 2 nanomoles tras haberse sometido a un tratamiento de cambio de sexo y el 95% de las
mujeres tienen un nivel de menos de 1.7”.

El COI y otros organismos rectores del deporte deben pensar mucho


más profunda, crítica y científicamente sobre el tema transgénero de lo
que lo han hecho hasta ahora.

La fatídica decisión del COI se tomó bajo la presión
de una campaña sostenida para persuadir a los go-
biernos, bajo la rúbrica de los derechos trans, de
refundir las categorías legales de "hombres" y "muje-
res" para que no dependan del sexo objetivo e inmu-
table, sino de un carácter subjetivo y personal: el
género declarado.

HELEN JOYCE,
periodista y editora ejecutiva de
The Economist Events desde Reino Unido
Hay desventajas físicas insalvables para las mujeres, independiente-
mente de lo mucho que se preparen. Los niveles de testosterona que se
permiten para los atletas transgénero, si los tuviera una mujer se consi-
deraría dopaje.

Por tanto, cuando el COI establece sus criterios exclusivamente sobre la testosterona, no
tiene en cuenta lo que la evidencia dictamina, como por ejemplo el Instituto Karolinska en Suecia,
que considera que la supresión de testosterona para las mujeres transgénero tiene poco efecto en la
reducción de la fuerza muscular incluso después de un año de tratamiento. Este centro, considera
que algunas de las ventajas físicas de quien ha pasado por la pubertad masculina se mantienen inclu-
so tras la hormonación. Por lo tanto, desde el punto de vista científico es inviable que mujeres
nativas compitan con transfemeninos porque se incurriría en una clara discriminación a la mujer.

Sin duda, aquellos hombres que se someten a supresión de testosterona están en


desventaja en relación con otros hombres, pero eso no logra situarlos dentro de las marcas
promedio de las mujeres, sino que los sitúa en un punto comparable al de una mujer físicamente
excepcional que tome sustancias prohibidas para obtener ventaja en el mundo deportivo. Por lo
tanto, la inclusión de estos casos no puede ser motivo de la discriminación de las mujeres, y deben
ponerse en práctica otras medidas que no atenten contra los derechos fundamentales de nadie, ni
contra el buen devenir de la práctica deportiva.

Otra cuestión de relevancia es la desarrollada por Chris Schwirian, profesor de ciencias bioló-
gicas de la Universidad de Ohio, que declaró en Runner's World que “Los tiempos más rápidos de los
hombres de 100 a 800 metros se deben principalmente a que los hombres, en promedio, tienen una
mayor masa muscular, y una gran parte de ella es de contracción rápida, lo que les permite generar
mayor fuerza, velocidad y energía producida anaeróbicamente. En todas las distancias más allá de 800
metros, la razón principal de la brecha es la mayor capacidad aeróbica de los hombres [VO 2 máx], en
promedio, debido a que generalmente tienen menos grasa corporal, más hemoglobina y masa muscular
y corazones y pulmones más grandes que las mujeres ".
Asimismo, desde ACBM destacan que siempre habrá ventajas competitivas que un trata-
miento con hormonas no corregirá. Los casos reales de Gabrielle Ludwig, el pivot transgénero de
2 metros jugando en un equipo femenino, y los casos que exponemos en este documento ponen de
manifiesto que, aunque sus niveles de testosterona hayan bajado artificialmente, un jugador de
rugby será imparable y un levantador de peso, imbatible. No es extraño que se haya llamado a esto
“dopaje de género”, confiriendo ventajas competitivas que atentan contra el Juego limpio, y que
hacen que pierda todo su sentir deportivo.

Por tanto, dado que “siempre mantendrá ventaja”, los entrenadores de voleibol en Brasil e
Italia ya han denunciado que los agentes deportivos están ofreciendo jugar en equipos de volei-
bol femenino a atletas transgénero, que son hombres biológicos, sin necesidad de evaluación
alguna de si estamos ante personas transexuales, que ocuparán lugares femeninos en sus equipos.
Por supuesto, esto abre la veda a diversas malas praxis que llevan sin ningún lugar a dudas al borrado
de las mujeres nativas en el deporte. Ellos sí tienen claro que quieren ganar jugando con ventaja.

Fueron los hombres dentro del COI quienes crearon el desorden que
ahora existe dentro del deporte porque no consultaron a las mujeres,
y creyeron arrogantemente que no necesitaban investigar ya que
tenían razón en virtud de ser hombres y también de "ser el COI".
La carta al COI de SAVEWOMENSSPORTS
Save Women's Sports es una coalición que busca preservar el estándar de elegibilidad para
participar en deportes femeninos, basados en la biología. Ha lanzado una campaña interna-
cional para exigir al COI que los hombres que se identifican como mujeres no puedan entrar en
las categorías femeninas del deporte. Esta es su carta.

Estimado Comité Olímpico Internacional,

Nosotras, las abajo firmantes, somos una coalición internacional de organizaciones


de mujeres, mujeres atletas y grupos que apoyan a las mujeres en el deporte, que creemos que
los hombres atletas no deben competir contra las mujeres.

Consideramos inaceptable la política de autoidentificación de género por parte del


COI en 2015, que permite a los hombres que se identifican como mujeres entrar en las catego-
rías femeninas del deporte. Reducir los niveles de testosterona durante un año sin eliminar la
ventaja de los hombres sobre las mujeres en el deporte.

Permitir que los hombres atletas se "autoidentifiquen" como mujeres atletas es irres-
ponsable, negligente y peligroso. Al adoptar la política transgénero de 2015, se ha abando-
nado el deber de proteger la seguridad e integridad de las mujeres y los deportes femeninos.
Esto implica una discriminación flagrante contra las mujeres por razón de sexo. Los hombres
no deben competir contra las mujeres en el deporte. El aplazamiento de los Juegos de 2020
debido a la pandemia del Coronavirus les brinda una gran oportunidad para volver a evaluar
su política de participación de transgéneros.

Exigimos, en aras de la legitimidad deportiva, que se suspenda la política de autoi-


dentificación de género del COI de 2015 para Tokio 2020 (que se celebrará en 2021) y que
se proceda a una consulta exhaustiva, equilibrada y equitativa en lo que respecta a la partici-
pación en el deporte femenino.
Ya está pasando
En los últimos años, hemos visto como los podios femeninos en competiciones de todo
el mundo, han sido copados por personas con cromosomas XY, dejando a las mujeres en una
clara posición de desigualdad y de imposibilidad de competir en igualdad de condiciones.
En los países donde se han aprobado leyes de autoidentificación de género, se ha expuesto
como deportistas de segunda fila, mediocres en marcas cuando competían como hombres, están
llevándose medallas y galardones tras autoidentificarse como mujeres y competir en las catego-
rías femeninas.

Esto se ha hecho sin ninguna evaluación, cuestión que atenta contra las buenas prácticas,
puesto que al obtener ventajas competitivas debe evaluarse si estamos ante una simulación, cues-
tión que se contempla en nuestro marco legal en diversas áreas. Por tanto, no podemos dar acceso
directo a ventajas competitivas sin mecanismos de control, pues no solo se atenta contra catego-
rías protegidas al usurpar puestos que no les pertenecerían, sino que atenta contra la categoría
deportiva de mujeres.

Con estos ejemplos se quiere señalar las consecuencias que para el deporte profesional
femenino tienen las leyes de autoidentificación de género ya aprobadas en otros países.

Para visibilizar esta cuestión traemos a colición el caso de Verónica Ivy, también conocida
anteriormente como Rachel McKinnon, quien ganó el oro en la categoría de mujeres de 35 a 39
años en el Campeonato Mundial de Ciclismo Masters de 2019 en Manchester, Reino Unido.

McKinnon, en representación de Canadá, estableció un récord mundial “femenino” en el


evento clasificatorio, siendo acusada de competencia desleal respecto a las mujeres competido-
ras a las que se enfrentó en competición, y a las que superó el record; así como deportistas y exde-
portistas declararon que la UCI no asumía lo injusto de normativas que no tuvieran en cuenta la
ventaja física en competición de ser hombres biológicos.
Verónica Ivy, también conocida como Rachel
McKinnon, a la izquierda

Verónica Ivy, mujer transgénero, en el centro,


en lo alto del podio frente a sus
competidoras mujeres
Otro caso que llama la atención es el
de Gabrielle Ludwig (antes Robert) quien se
unió al equipo de baloncesto del equipo
universitario de mujeres después de inscri-
birse en el Mission College de Santa Clara en
California, a pesar de haber superado los 50
años de edad. Anteriormente había combati-
do en la Operación Tormenta del Desierto
como hombre. También se ha casado dos
veces. Como hombre.

Gabrielle Ludwig juega con el dorsal 42 en su equipo


Es representativo también
el caso de Fallon Fox, dentro del
ámbito de artes marciales
mixtas, quien hirió de gravedad
a su oponente Tamikka Brents a
los dos minutos del primer
round. Brents sufrió daños en el
hueso orbital y una conmoción
cerebral. Tras el combate comentó:
“Nunca me he sentido tan domina-
da en mi vida”. Claramente el daño
potencial de quien tiene similar
envergadura, masa física y muscu-
lar no es equiparable al daño que
potencial de quien tiene superiori-
dad física. De ahí la necesidad en
deportes de contacto de realizar
divisiones por pesaje y por sexo,
que en estos casos se están
omitiendo, no solo discriminan-
do a las mujeres, anulando la
igualdad de oportunidades y
juego limpio propio de la práctica
deportiva, sino poniéndolas en
riesgo físico.

Fox y Brents, en una instantánea


del combate; Fox, a la derecha
de la imagen
Mary Gregory, atleta transgénero, ganó en 2019 el campeonato 100% Raw Powerlifting
Federation y batió 4 records en halterofilia femenina. Otras deportistas, como Sharron Davies
dijeron: “Es una mujer trans con un cuerpo y fisiología de un hombre. Una mujer con biología femenina
no puede competir con él. Es algo injusto y sin sentido". Sin embargo, no se han tomado medidas por el
momento pese a las críticas y discriminación de sus compañeras mujeres.

Mary Gregory entrenando Mary Gregory después de ganar el USA Masters National
en abril de 2019 en la categoría femenina

Deportistas de segunda fila, que no destacaban cuando competían


como hombres, están llevándose medallas y galardones tras autoidenti-
ficarse como mujeres y competir en las categorías femeninas.
Laurel Hubbard (antes Gavin)
ganó en 2017 la medalla de plata en
el Campeonato del Mundo de halte-
rofilia femenina y el oro en los
Juegos Panpacíficos celebrados en
Samoa en 2019. Hubbard compitió
anteriormente en la categoría mas-
culina aunque nunca obtuvo ningún
éxito comparable a una medalla mun-
dial. No obstante, esto cambió al
traspasarse de categoría.

Laurel Hubbard, en el centro, ostentando


el oro en los Juego Panpacíficos en 2019

Laurel Hubbard en una competición


Hannah Mouncey, 100 kilos, 1’88m de estatura, jugador de balonmano transgénero,
disputó el campeonato del Mundo de 2013 con el combinado masculino y aspiraba a disputar el
Mundial femenino de 2019, pero a última hora se cayó de la convocatoria. Según su testimonio, por
el veto de parte de sus compañeras, que rechazan su presencia en los vestuarios y las duchas. Sin
embargo, se le permitió participar en la liga femenina de rugby.
Hannah Mouncey jugando al rugby chocando con una compañera
Maxine Blythin, jugadora de cricket transgénero, fue nombrada Jugadora del Año de
Kent, en 2019.

Blythin, en el centro de la imagen

Cece Telfer, quien compitió el año 2018 en la categoría masculina sin mucho éxito, ha
ganado el campeonato universitario NCAA en carreras de obstáculos, categoría femenina, en
2019. Es la atleta femenina del año, según [Link] (publicación online LGBT). Otro caso de
personas que adquieren podio tras cambiarse de categoría y desmarcan a mujeres al cambiarse de
categoría sin que nadie preste atención a la discriminación que supone competir contra cuerpos
masculinos con clara ventaja.

Telfer, segunda por la derecha, ganó 3 oros en el Cece Telfer en el centro de la imagen
Northeast-10 Conference en 2019; sus compañeras,
2 bronces (a su izquierda) y 1 plata (a su derecha)
¿Un pacto de gobierno que pretende
la aprobación de leyes de
autoidentificación?
Las leyes y compromisos electorales en materia de autoidentificación de género
ocultan que realmente lo que se modifica es la autoidentificación del sexo. En el caso concre-
to de las modificaciones que afectarían a la Ley del Deporte se regula sobre la participación de
personas transexuales y transgénero que perjudica a las mujeres deportistas. Guiarse por senti-
mientos o subjetividades y dar la espalda a la realidad biológica es inconcebible en una sociedad
moderna y democrática, dados los avances en derechos y los avances científicos como para esta-
blecer categorías justas.

Sin embargo, el Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-En


Marea, presentó dos proposiciones de ley, en los años 2017 y 2018, que incorporan de manera
explícita estas reformas. Se trata de la “Proposición de Ley contra la discriminación por orientación
sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais,
bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales” y la “Proposición de Ley sobre la protección jurídica
de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género”.

El PSOE y Unidas Podemos incorporaron a su PACTO DE GOBIERNO la aprobación de una


Ley Trans, sin aclarar si estaríamos ante una Ley de autoidentificación que abrirÍa a hombres nativos
la participación en competiciones deportivas de mujeres, con la mera declaración de pertenencia a
uno u otro sexo. Es importante conocer que de manera específica, y en relación con el deporte, la
proposición de Ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determi-
nación de la identidad sexual y expresión de género, en su Artículo 26 prohíbe:

“controles de identidad sexual y/o de género en el ámbito deportivo” lo que, a efectos prácti-
cos, implica que la sola manifestación, sin certificación de ningún tipo, se autorizara la
participación en las categorías femeninas de cualquiera que manifieste “sentirse mujer”.

Creo que hay una diferencia fundamental entre el
sexo con el que naces y el género con el que te puedes
identificar. Para proteger el deporte femenino, las per-
sonas con ventaja sexual masculina no deberían
poder competir en el deporte femenino.

SHARON DAVIES,
medallista de plata en los 400 metros estilos
en los Juegos Olímpicos de 1980
Esto abre la puerta a la participación de varones nativos en competiciones deportivas
femeninas, más allá de que no establece ningún mecanismo de control que salvaguarde la incorpo-
ración de personas transexuales dando pie a que esta categoría sea copada por personas simula-
doras, como sí se contempla con procesos de evaluación en otras categorías como las personas con
discapacidad que deben acreditar su condición (ver, por ejemplo, la Ley General de la Discapacidad
-LGD-, aprobada mediante el Real Decreto Legislativo 1/2013 de 29 noviembre), esto dinamita los
derechos de las mujeres al juego limpio y la igualdad de oportunidades. Así pues, no solo no se
salvaguarda que efectivamente sean personas de dicha categoría, sino que no se contempla en
ningún caso que esto indefectiblemente discrimine a las mujeres.

Esta situación la hacen extensiva a todo tipo de actividad deportiva, incluido el deporte de
competición ya que el Artículo 27 de la misma proposición dice textualmente:

“En los eventos y competiciones deportivas que se realicen en territorio español, por parte de
entidades españolas de deporte, sea cual sea su naturaleza y nivel, tanto federado como popu-
lar, se considerará a las personas que participen atendiendo a su identidad sexual a todos los
efectos, incluidas las categorías por sexo en caso de distinguirse”.

En la misma línea, el Artículo 59 de la proposición de Ley contra la discriminación por orien-


tación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de
lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales, señala que la Administración
General del Estado y las Comunidades Autónomas incentivarán:

“que en los organismos que dicten la normativa reguladora de la competición deportiva (…) se
considere a las personas transexuales y transgénero de acuerdo con su identidad sentida a
todos los efectos.”

Permitir que compitan con mujeres personas autoidentificadas como femeninas, es


decir que prefieren o sienten un rol de género (siendo esto algo cultural) aunque tengan corporali-
dad masculina, es una trampa manifiesta que llevará a la destrucción de las competiciones entre
mujeres, ya que la inclusión de atletas de élite transexuales y transgénero en el deporte feme-
nino les otorga una injusta e intolerable ventaja. De aceptar esto implicaría primar lo subjetivo
sobre lo objetivo, y obviar la discriminación que supone permitir ventajas competitivas pro biología
contrarias a los valores universales de la práctica deportiva que se recogen en la Carta Internacional
de la educación física, la actividad física y el Deporte de la UNESCO (1991, 2015).

Denunciamos que esto supone eliminar de facto la diferenciación de las categorías deporti-
vas por sexo ya que aunque un hombre “se sienta mujer”, su fisiología y morfología sigue siendo
la de un varón y nunca el sentimiento de pertenencia a un género puede, ni debe, sustituir la perte-
nencia a un sexo, ni en el deporte, ni en la estadística, ni en otras actividades humanas donde la
diferenciación por sexo, es fundamental para identificar por ejemplo las desigualdades estructurales.
El debate político y las presiones
del activismo Queer y transgénero
Las estadísticas demuestran que las diferencias físicas entre los sexos no son triviales,
y que cualquier intento de incorporar a personas transgénero al deporte femenino elude todas las
diferencias entre los sexos. Si se permite esa incorporación, el riesgo será que las federaciones
deportivas terminarán por permitir ventajas injustas que desalientan el deporte femenino y
que borrarán las competiciones y marcas deportivas, propias de las mujeres. Esto atenta no
solo contra derechos fundamentales, sino que pervierte el propio sentir deportivo.

Cabe destacar que estas modificaciones nunca se producen de manera abierta o a través de
leyes que afectan específicamente a los grupos interesados. En el caso de España, las reformas que
afectan al deporte no se han planteado en la Ley del Deporte, texto normativo en el que están
interesadas todas las personas deportistas, sino en un texto legislativo vinculado al reconoci-
miento de la autoidentificación del género/sexo.

Esto se enmarca en las estrategias denunciadas por el cronista parlamentario inglés James
Kirkup que sigue e informa del proceso legislativo en Reino Unido de aprobación de estas leyes y que
indica cómo los manuales internos del activismo queer y transgénero aconsejan utilizar lo que deno-
minan “velo de protección” vinculando las reformas legales a otras reformas “más populares”.

Por tanto, no hablamos de un debate serio, ni profundo ni fundamenta-


do, sino de la introducción de una terminología sin aval empírico y que
contradice o anula el sentido común. Así, introducir estos preceptos de
este modo es una estrategia pobre e indigna de un debate democrático.
Sin embargo, la estrategia ya está siendo utilizada en España. Por ejemplo, se está tratan-
do de consolidar en el ordenamiento jurídico conceptos como “expresión/identidad de
género” a través del Anteproyecto de la ley de educación, o la Ley de libertad sexual, que cuentan con
un apoyo y entendimiento social mucho mayor que los imprecisos conceptos que se pretenden
introducir y consolidar. Concretamente, el término ”identidad de género” no se acepta por la
comunidad científica, ha sido criticada por distintos profesionales de diferentes áreas de conoci-
miento porque no tiene fundamentación empírica y en la práctica contradice cuestiones
evidenciadas como que el género, como herramienta de distorsión cognitiva genera y consolida
las agresiones machistas.

Por tanto, blindarlo como identidad, no solo sería adoptar terminología no contrasta-
da e incluso potencialmente perjudicial, sino que contradiríamos principios y la evidencia en
la que se sustentan leyes como la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección
Integral contra la Violencia de Género.

Otra de las recomendaciones estratégicas de dicho informe, es “evitar la cobertura y exposi-


ción excesiva de la prensa". De esta forma, se pretende evitar que la sociedad conozca y entienda
las implicaciones prácticas y jurídicas de las leyes de identidad para simplemente aprobarlas
por la puerta de atrás, sin debate social ni conocimiento público.

Esto evita que las personas interesadas, principalmente todas las


deportistas, pero también la sociedad en su conjunto, estén atentas a
las reformas que les afectan de manera directa, por lo que evitan el
debate y la oposición social a dichas normas que tienen claros efectos
perjudiciales en el Deporte y en el avance de la igualdad, pudiendo supo-
ner un retroceso en material de igualdad en el ámbito del Deporte de
gran impacto negativo.
Referencias a la presencia de
autoidentificados en práctica
deportiva femenina en las
leyes autonómicas en vigor
En España ya se han aprobado 17 leyes autonómicas que de forma directa o indirecta
niegan la realidad material del sexo, lo que contradice la evidencia científica del sexo como una
realidad basada en la materialidad innegable e inmutable.

Todas las leyes aprobadas desde 2015 en las Comunidades Autónomas obligan a los
organismos deportivos a dictar normativa reguladora para considerar a las personas transe-
xuales y transgénero “de acuerdo con su identidad sentida a todos los efectos”. Estas leyes rigen
las actividades deportivas de las comunidades, aunque colisionen con el cumplimiento de las
normas de rango superior de las competiciones internacionales.

En este sentido han legislado las Comunidades de Extremadura, Murcia, Baleares, Madrid,
Navarra, Valencia, Andalucía y Aragón.

La literalidad de estas leyes es prácticamente idéntica, no solo en relación a los contenidos


referidos al deporte, sino a lo largo de todo el texto legislativo. Esta circunstancia pone de manifiesto
que el legislador ha copiado una y otra vez un mismo texto, dando apariencia de estar escritas “por
las mismas manos”.

Desde la tabla que se muestra en la página 47 se puede acceder a los textos legales y com-
probar que a partir de 2015 se redacta una nueva generación de leyes que, siendo copias unas
de otras, pivotan sobre la idea de “autodeterminación del género”. Esto supone la entrada de
nuestro país en una “segunda fase” en relación con el tratamiento jurídico de la “identidad de género”.

(*)
En esta segunda fase se abandonan los conceptos de “transexualidad” y de “disforia de género” y se
reclama la noción de “autodeterminación del género”. (*)

Considerar, en el deporte, a alguien con un cuerpo
nativo masculino igual o equivalente a una persona
con cuerpo nativo femenino, coloca en clara desventa-
ja a las mujeres, privilegia de manera sistemática a los
primeros frente a nosotras y terminará por borrar las
marcas deportivas alcanzadas por las mujeres.

ANGELES ÁLVAREZ,
política socialista española y
activista feminista
La nueva noción implica la negación de la realidad física del sexo, que pasa a considerar-
se un “sentimiento” y una expresión de la personalidad individual. En esta nueva fase se reivindica
que cualquier persona pueda cambiar su sexo registral sin tener que obtener un diagnóstico
médico y sin necesidad de iniciar ningún cambio físico (e incluso sin necesidad de efectuar un
cambio de apariencia o estilo de vida). Según la doctrina de la “autodeterminación” basada en el sexo
sentido, cualquier hombre que se autodefina como persona no binaria, queer o transgénero, debe
ser tratado como una mujer a todos los efectos legales, incluso si no se ha sometido a ningún cambio
físico o apariencial.

La nueva noción incorporada por las leyes autonómicas, consolida la


negación de la realidad física del sexo, que pasa a considerarse un
“sentimiento” y una expresión de la personalidad individual.

La segunda fase supone un claro conflicto con los derechos de las mujeres basados en
el sexo (como el derecho a la participación igualitaria en el deporte, asentada sobre el juego limpio).

En Argentina se está dando un paso más en el borrado de las mujeres, adentrándose en una
tercera fase, eliminando la categoría “sexo” de la totalidad de los documentos de identidad y
poniendo en jaque la legislación feminista basada en el sexo, tales como las leyes contra la violencia
de género o las leyes de igualdad entre mujeres y hombres.

La Alianza contra el borrado de las mujeres nace con la intención de


impedir la desaparición en nuestro país de las normas que promueven
la igualdad entre mujeres y hombres.
(*) Comparativa de leyes autonómicas que permiten la participación de varones autoidentifi-
cados como mujeres en competiciones deportivas femeninas.

Se puede comprobar que a partir de 2015 se redacta una nueva generación de leyes que,
siendo copias unas de otras, pivotan sobre la idea de “autodeterminación del género”, aunque adminis-
trativamente este concepto no tiene efectos registrales, lo que implica una ficción jurídica que en
realidad actúa para autodeterminar el sexo, lo que en la práctica deportiva implica otorgar ventajas
competitivas a quienes tienen cuerpos masculinos. En relación con el tratamiento jurídico, estas
leyes, han supuesto la entrada de nuestro país en una “segunda fase” en la que se abandona el concep-
tos de “transexualidad” para reclamar e imponer, la noción de “autodeterminación del género”
borrando administrativa y estadisticamente la realidad material de la diferencia sexual.

CA Referencia Artículo/
Andalucía Ley 2/2014, de 8 de julio, integral para
la no discriminación por motivos de NO No hay menciones al deporte
en esta ley.
identidad de género y reconocimiento
de los derechos de las personas
transexuales de Andalucía.

Navarra Ley Foral 12/2009, de 19 de noviem-


bre, de no discriminación por motivos NO No hay menciones al deporte
en esta ley.
de identidad de género y de reconoci-
miento de los derechos de las perso-
nas transexuales.

País
Vasco
Ley 14/2012, de 28 junio, de derechos de
las personas transexuales del País Vasco. NO No hay referencia a la participación
deportiva vinculada a la identidad sentida

Galicia Ley 2/2014, de 14 de abril, por la igual-


dad de trato y la no discriminación de NO Afirma en su artículo 29: “La práctica
deportiva y de actividad física en Galicia se
lesbianas, gays, transexuales, bisexua- desarrollará en términos de igualdad y sin
les e intersexuales en Galicia. discriminación alguna por razón de orien-
tación sexual e identidad de género.”
CA Referencia Artículo/
Canarias Ley 8/2014, de 28 de octubre, de en su artículo 14: “El derecho de
no discriminación por motivos NO Indica
estudiantes, personal y docentes transe-
de identidad de género y de xuales al acceso a servicios e instalaciones
reconocimiento de los derechos de los centros educativos, tales como
de las personas transexuales de vestuarios y baños, así como a la partici-
Canarias. pación en actividades donde se realice
división por sexo, conforme a la “identi-
dad de género sentida”.

Cataluña Ley 11/2014, de 10 octubre, que Indica en su artículo 14 que fomentará


garantiza los derechos de lesbia- SÍ junto con las federaciones deportivas, la
nas, gays, bisexuales, transgéne- libre participación de las personas LGBTI
ros e intersexuales y para erradi- en las competiciones y el trato correcto
car la homofobia, la bifobia y la de estas personas en las instalaciones
transfobia. deportivas.

Extremadura Ley 12/2015, de 8 de abril, de Indica en su artículo 30: “En los eventos y
igualdad social de lesbianas, gais, SÍ competiciones deportivas que se realicen
bisexuales, transexuales, transgé- en la Comunidad Autónoma de Extrema-
nero e intersexuales y de políticas dura se considerará a las personas
públicas contra la discriminación transexuales que participen atendien-
por orientación sexual e identidad do a su identidad sexual a todos los
de género en la Comunidad Autó- efectos”.
noma de Extremadura.

Madrid Ley 2/2016, de 29 de marzo, de Indica en su artículo 38: “En los eventos y
Identidad y Expresión de Género e
Igualdad Social y no Discrimina-
SÍ competiciones deportivas que se realicen
en la Comunidad de Madrid se conside-
ción de la Comunidad de Madrid. rará a las personas que participen
atendiendo a su identidad sexual
sentida a todos los efectos, sin perjuicio
del oportuno cumplimiento de las normas
de rango superior que rijan las competi-
ciones internacionales”.
CA Referencia Artículo/
Baleares Ley 8/2016, de 30 junio, que garan-
tiza los derechos de lesbianas, gays, SÍ Indica en su artículo 14: “La participa-
ción de las personas transexuales e inter-
trans, bisexuales e intersexuales y sexuales, con carácter general, atendien-
para erradicar la LGTBI fobia. do a su identidad sexual, en los aconte-
cimientos y las competiciones deportivas
que se realicen en la comunidad autóno-
ma de las Illes Balears”.

Madrid Ley 3/2016, de 22 de julio, de


Protección Integral contra LGTBIfo- SÍ No lo explicita en la ley. Existe un
Proyecto de ORDEN DEL CONSEJERO DE
bia y la Discriminación por Razón CULTURA, TURISMO Y DEPORTES, que
de Orientación e Identidad Sexual indica que la participación se llevaría a
en la Comunidad de Madrid. cabo atendiendo a la identidad de
género sentida y manifestada por la
persona interesada, sin exigencia de la
aportación de ningún tipo de documen-
tación médica o psicológica.

Valencia Ley 8/2017, de 7 de abril, de la


Generalitat, integral del reconoci- ¿? 4. Se promoverá un deporte inclusivo
con el objetivo de erradicar toda forma
miento del derecho a la identidad y de discriminación por motivo de diver-
a la expresión de género en la sidad sexual, identidad o expresión de
Comunitat Valenciana. género en los acontecimientos depor-
tivos realizados en la Comunitat Valen-
ciana.

6. Se garantizará el uso de las instala-


ciones deportivas de acuerdo con la
identidad de género.
CA Referencia Artículo/
Navarra Ley Foral 8/2017, de 19 de junio, Indica en su artículo 35 que “En los even-
para la igualdad social de las
personas LGTBI+
SÍ tos y competiciones deportivas que se
realicen en la Comunidad Foral de Nava-
rra se considerará a las personas tran-
sexuales y/o transgénero que partici-
pen atendiendo a su identidad sexual a
todos los efectos”.

Andalucía Ley 8/2017, de 28 de diciembre, Indica en su artículo 39 que “En los even-
para garantizar los derechos, la SÍ tos y competiciones deportivas que se
igualdad de trato y no discrimina- realicen en la Comunidad Autónoma de
ción de las personas LGTBI y sus Andalucía se considerará a las perso-
familiares en Andalucía nas transexuales que participen aten-
diendo a su identidad sexual a todos
los efectos”.

(*)
Aragón (*) Ley 4/2018, de 19 de abril, de Iden-
tidad y Expresión de Género e
Igualdad Social y no Discrimina-
ción de la Comunidad Autónoma
SÍ Indica en su artículo 31 que garantizará
“que las personas transexuales puedan
participar en las actividades deporti-
vas de acuerdo a su identidad de
de Aragón. género autodeterminada, aunque la
registrada no coincida con esta”.

Valencia Ley 23/2018, de 29 de noviembre,


de igualdad de las personas LGTBI SÍ Indica en su artículo 35 que se “se garan-
tizará, de común acuerdo con las federa-
ciones deportivas valencianas, a las
personas con variaciones intersexuales la
libre participación sin discriminación
alguna, tanto en la práctica como en las
competiciones deportivas que se celebren
en el ámbito territorial de la Comunitat
Valenciana”.
CA Referencia Artículo/
Aragón LEY 18/2018, de 20 de diciembre, Indica en su artículo 37 que “En los even-
de igualdad y protección integral SÍ tos y competiciones deportivas que se
contra la discriminación por razón realicen en la Comunidad Autónoma de
de orientación sexual, expresión e Aragón, se considerará a las personas
identidad de género en la Comuni- que participen atendiendo a su identi-
dad Autónoma de Aragón. dad sexual sentida, sin perjuicio del
oportuno cumplimiento de las normas de
rango superior que rijan las competicio-
nes internacionales”.

Murcia Ley 8/2016, de 27 de mayo, de Indica en su artículo 34: “En los eventos y
igualdad social de lesbianas, gais,
bisexuales, transexuales, transgé-
SÍ competiciones deportivas que se realicen
en la Región de Murcia se considerará a
nero e intersexuales, y de políticas las personas transexuales que partici-
públicas contra la discriminación pen atendiendo a su identidad sexual a
por orientación sexual e identidad todos los efectos”.
de género en la Comunidad Autó-
noma de la Región de Murcia.

Canarias Ley de 7 de junio de 2021 de igual- Indica en su artículo 51 que “se considera-
dad social y no discriminación por
razón de identidad de género,
SÍ rá a las personas trans e intersexuales que
participen atendiendo a su identidad y
expresión de género y característi- expresión de género sentida a todos los
cas sexuales. efectos”.

(*) (*) Nota: Obsérvese que la Ley Aragonesa 4/2018, permite la participación de personas de
sexo masculino autoidentificadas como mujeres “aunque la registrada no coincida con la identidad
manifestada”.
HACIA LEYES DE EQUIDAD
EN LOS DEPORTES FEMENINOS
La reacción a las protestas de las mujeres deportistas, está llevando a la promulgación de
leyes de equidad en los deportes femeninos. Estas leyes llaman la atención sobre las "diferencias
inherentes entre hombres y mujeres", haciendo referencia a los escritos de Neel Burton (2), o Doriane
Lambelet (3) que exponen las diferencias cromosómicas, hormonales y fisiológicas, que hacen que
los hombres generalmente tengan "huesos, tendones y ligamentos más densos y fuertes" y "corazo-
nes más grandes, mayor volumen pulmonar por masa corporal o un mayor grado de hemoglobina”.

Los niveles naturales más altos de testosterona que presentan los hombres por naci-
miento afecta a rasgos como los niveles de hemoglobina, el contenido de grasa corporal, el alma-
cenamiento y el uso de carbohidratos, y el desarrollo de fibras musculares de tipo 2. Todo esto,
permite a los hombres generar mayor velocidad y potencia durante la actividad deportiva.

Las diferencias entre mujeres y hombres, que se desarrollan durante la pubertad tienen
efectos de por vida, entre ellas las que son consideradas más importantes para el éxito en el depor-
te: “fuerza, velocidad y resistencia". (4)

Esta ley de Idaho reconoce que las diferencias fisiológicas inherentes entre hombres y
mujeres dan como resultado diferentes capacidades atléticas y señala como "los chicos de secunda-
ria generalmente poseen ventajas fisiológicas sobre sus contrapartes femeninas”.

(2)
La Batalla de los Sexo, Psicología
(3)
Sexo en el Deporte, 80 Derecho y Contemporáneo Problemas 63, 74 (2017) (citando a Gina Kolata, Men, Women and Speed.:
Got Testosterone?, N.Y. Times (21 de agosto de 2008)
(4)
Doriane Lambelet Cole hombre y Wickliffe Shreve, "Comparación de rendimientos atléticos: La mejor élite Mujeres a Niños y
Hombres", Centro de Leyes y Políticas Deportivas de Duke
Dado que obtener unos determinados resultados en la ejecución de la prác-
tica deportiva (marcas/récords) entre mujeres y hombres, se basa en las
diferentes capacidades corporales y genéticas, es IMPRESCINDIBLE salva-
guardar las categorías femeninas basadas en el sexo.

Un estudio reciente de las actuaciones olímpicas femeninas y masculinas desde 1983 encon-
tró que, aunque los atletas de ambos sexos mejoraron sus marcas con el tiempo, la "brecha de
género" entre las actuaciones de las mujeres y los hombres se mantuvo estable. Por tanto, es innega-
ble que no pueden equipararse, y que hacerlo es una clara discriminación a las mujeres biológicas.

Los estudios de Valerie Thibault sobre mujeres y hombres en el rendimiento deportivo


concluyen que "el rendimiento de las mujeres en el alto nivel nunca será igual al de los de los hombres". (5)

El estudio "Fuerza muscular, tamaño y composición después de 12 meses de tratamiento de


reafirmación en personas transgénero: ventaja retenida para las mujeres transexuales", Instituto Karo-
linksa (26 de septiembre de 2019); indica que incluso "después de 12 meses de terapia hormonal", hom-
bres que se identifican como mujeres y que estaban tomando hormonas sexuales cruzadas "tenían
una ventaja absoluta sobre las atletas femeninas y beneficios de rendimiento" sobre las mujeres.

Las categorías deportivas por sexo fomentan los esfuerzos para promover la igualdad
entre los sexos al proporcionar oportunidades para que las mujeres atletas demuestren su
habilidad, fuerza y capacidad atlética, al mismo tiempo que se les brinda la oportunidad de obtener
reconocimiento y galardones, becas universitarias y los beneficios que se derivan de los éxitos
[Link]í, equiparar cuerpos que no son equiparables tiene un claro efecto disuasorio en las
mujeres biológicas, que podría aumentar aún más el abandono de la práctica deportiva, más allá de
menos oportunidades educativas y laborales.

Para la composición de los equipos atléticos estas leyes estipulan que, en todo el espectro de
categorías por edad, los equipos se configuraran con personas del mismo sexo y de manera expresa
y explícita que los equipos o deportes designados para mujeres o niñas no estarán abiertos a los
estudiantes del sexo masculino.

(5)
Journal of Sports Science and Medicina 214, 219 (2010)
Estas leyes prevén que, ante posibles disputas legales, para salvaguardar los derechos por
sexo, este se establece a través de la presentación de un documento firmado por un médico
que indicará el sexo del estudiante basándose únicamente en:

a) La anatomía reproductiva interna y externa del estudiante;


b) Los niveles normales de testosterona producidos endógenamente por el estudiante;
c) Un análisis de la composición genética del estudiante.

Asimismo, establecen mecanismos de sanción para que quienes incumplan otorgando dere-
cho a indemnización por daños y perjuicios. Cuestión necesaria dado que la competición de distin-
tos sexos otorga ventajas y es competencia desleal que concurre en un claro perjuicio a las
mujeres, por lo que estas deben ser indemnizadas.

También analizan la importancia de mantener una base de datos precisa de información


fáctica sobre nacimientos, muertes y otros eventos vitales en una jurisdicción determinada, y recuer-
da que la información fáctica contenida en los registros vitales se utiliza para ayudan a diag-
nosticar y resolver problemas que afectan a la salud nacional, permitiendo por ejemplo identifi-
car las diferencias significativas en la esperanza de vida entre hombres y mujeres.

Si no existiesen categoría diferenciadas por sexo o por edad, y se


tomase como referencia de récord, las marcas masculinas, siempre se
percibiría a las mujeres y a los no adultos como seres incapaces de
alcanzar la marca universal masculina. Esto implica que la mujer que no
lograse el nivel estipulado por la marca masculina habría fracasado,
acrecentando aún más las injusticias.

Los hombres pueden correr más rápido, saltar más
lejos, lanzar más lejos y levantar más peso que cual-
quier mujer.

EMMA HILTON,
bióloga en la Universidad de Manchester
Esta misma ley considera que la información fáctica de los registros vitales también es nece-
saria para la seguridad nacional y pone como ejemplo que permite “identificar posibles epidemias de
enfermedades, como el virus zika, que puede impactar desproporcionadamente en un sexo sobre el otro”.
Por tanto, hablamos de una cuestión de salud y de no asumir riesgos innecesarios en base a la
negación de la realidad objetiva que dicta las necesidades asistenciales e interventivas de las
personas en función de su biología, es decir, sexo.

La exposición de motivos llama la atención sobre el hecho de que permitir a las personas
alterar sus registros vitales, incluido el certificado de nacimiento, basándose en sentimientos o
experiencias subjetivas socava el interés del gobierno en tener registros vitales precisos.

En este sentido, considera que “existe un interés imperioso en mantener la exactitud, sobre los
hechos materiales basados en la biología en los certificados de nacimiento que proporcionan hechos
materiales fundamentales para la actuación de las funciones gubernamentales que aseguran la salud y la
seguridad pública” y remarca que “décadas de opinión judicial han confirmado el argumento de que las
distinciones lógicas entre hombre y mujer son una cuestión de ciencia y el sexo biológico es una categoría
definida objetivamente que tiene un carácter obvio, inmutable y distinguible”.

La leyy también recuerda que los certificados de nacimiento son de carácter probatorio y son
evidencia prima facie de los hechos registrados en ellos, y remarca la importancia de mantener las
definiciones legales. Lo contrario sería una violación de los parámetros sobre los que se constituye,
para el gobierno y otros, la confianza pública sobre la exactitud de las estadísticas vitales. Por tanto,
hablaríamos de falsedad documental, de poner en jaque la seguridad jurídica y de guiarse por una
ficción jurídica que da la espalda a las necesidades individuales y sociales.

Así, describe los indicadores a recopilar en el certificado de nacimiento a través de hechos


cuantitativos y materiales (hora de nacimiento, fecha de nacimiento, sexo, peso al nacer, longitud de
nacimiento, y lugar de nacimiento).

En este apartado, estipula que “a los efectos del presente capítulo, por "sexo" se entiende como
inmutable, y las características fisiológicas, específicamente los cromosomas y anatomía repro-
ductiva externa, determinada genéticamente en el momento de la concepción y generalmente
reconocibles al nacer, que definen a un individuo como varón o hembra”. Estipula también los criterios
de registro para los reducidos casos sobre intersexualidad.
Para conocer más datos y argumentos de fondo visite las diferentes
secciones de la web:
[Link]

El maratoniano Amby Burfoot recuerda que hasta los 11 años “hay pocas diferencias físicas
entre niños y niñas: ni altura, ni peso, ni velocidad de carrera” y que los récords mundiales de carrera de
5 km para criaturas de nueve años son los mismos para niños y niñas, 17:53” pero pasada la pubertad,
los datos son incontestables: los niños de 16 años son más rápidos que las niñas de 16 años.

Por esto reclamamos


JUEGO LIMPIO PARA LAS MUJERES.
· Deportistas como Ana Paula Henkel, cuatro veces olímpica de Brasil en voleibol y volei-
bol playa, ya se pronunció sobre esta situación indicando que “incluir hombres biológicos,
nacidos y construidos con testosterona, con su altura, su fuerza y la capacidad aeróbica de los
hombres, está más allá de la esfera de tolerancia”.

· También Martina Navratilova, se ha pronunciado en reiteradas ocasiones indicando que


"es injusto para las mujeres que tienen que competir contra personas que, biológicamente, siguen
siendo hombres”.

· La USA Powerlifting (Federación del deporte de levantamiento de peso) ha sido contun-


dente al explicar que “incluso con niveles reducidos de testosterona, los beneficios biológicos que
se les dan (a los hombres) al nacer aún se mantienen por encima de los de una mujer”.

· El ex maratoniano estadounidense Amby Burfoot, también ha intervenido en la polémica:


“esta es una cuestión competitiva, no una cuestión de derechos humanos".
nuestros planteamientos:
ni fÓbicos ni excluyentes
El uso abusivo de la palabra fobia, pone de manifiesto la intencionalidad de acallar a
las voces que se resisten a aceptar la imposición de normas legales que juegan contra los
derechos de las mujeres basados en el sexo.

Cuando a la defensa de las categorías femeninas en el deporte se la cataloga de


transfobia, se hace realidad la reflexión de Amalia Valcarcel sobre el uso del “fobia” como
elemento que “indica que se quiere ganar en la retórica lo que se sabe perdido en la argu-
mentación”.

Poner de manifiesto que la biología aporta a los varones ventajas físicas, que no
desaparecen por el hecho de que no te sientas un hombre, no es tranfobia.

Es esencial diferenciar entre sexo y género, y hacerlo desde conceptualizaciones


basadas en la ciencia, evitando la aprobación de leyes que borren o discriminena las
mujeres. Hacer estas afirmaciones no puede conllevar linchamientos, acosos e intentos
de estigmatización del feminismo.

Tampoco, nuestras posiciones se articulan en defensa de los derechos específicos


que nos asisten. Sin ser excluyentes de ningún ser humano respecto de sus derechos civiles.
Cuando el integrismo queer ataca a feministas con expresiones como ”TERF” construten una
etiqueta que promueve el odio contra las feministas.

Es absurdo e irracional atacar al feminismo por defender que el sexo biológico existe,
es una realidad científica y tangible.

La etiqueta TERF es utilizada para estigmatizar a quienes defiende, por ejemplo, que
la estadística policial sobre delitos no puede establecerse según el "género sentido", sino
según el "sexo real". TERF es un término que se utiliza como escudo para justificar la violencia
contra las mujeres que son críticas con el constructo cultural del género.

JUEGO LIMPIO PARA LAS MUJERES


Asimismo, recordamos que conceptos de ese tipo, no deben ser usados como
“mantra censor” para presionar a los organismos deportivos para conseguir que los criterios
para participar en deportes femeninos se modifiquen. Esta estrategia, similar a apelativos
históricos como ”bruja” en la práctica, no solo no son racionales, sino que son elementos de
acoso basados en sentimentalismos alejados de una sociedad democrática que se guía
por evidencias científicas, y no presiones ni chantajes de diversa índole.

Por eso, la campaña a favor del deporte profesional femenino, emprendida por la
Alianza Contra el Borrado de Mujeres, no solo se dirigirá a la sociedad en su conjunto, sino
que ha solicitado reuniones urgentes con la ministra de Igualdad, el ministro de Educación,
el de Cultura y Deporte y su Secretaria de Estado.

El objetivo es advertir a los responsables de los dieferentes Ministerios sobre


las implicaciones prácticas, políticas y jurídicas de estas leyes de identidad, que pode-
mos resumir en la vulneración de los derechos de las mujeres y la desprotección de los
espacios que ya habían sido conquistados, como las categorías deportivas que en este
caso nos ocupan.

Copa de la Reina, 2016

JUEGO LIMPIO PARA LAS MUJERES


JUEGO LIMPIO PARA
LAS MUJERES

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