2021 - 9 - Juego Limpio para Las Mujeres Esp - Ok
2021 - 9 - Juego Limpio para Las Mujeres Esp - Ok
LAS MUJERES
“
En la pubertad, a los varones un aumento de testoste-
rona, les lleva a ganar músculo y hemoglobina. Múscu-
lo y hemoglobina que les hacen más fuertes, más rápi-
dos, más duraderos. Las niñas también producen un
poco de testosterona en la pubertad, pero producen
un 95 por ciento menos que los niños y mezclan estró-
genos. Esto les da senos y caderas más redondas.
AMBY BURFOOT,
ex maratonista estadounidense
JUEGO LIMPIO PARA
LAS MUJERES
6 Tienes que saber que…
30 Ya está pasando
En relación al abandono en chicas sabemos que, en cualquier etapa de la infancia, las niñas
son socializadas para ser menos activas físicamente, practicar deportes de menor contacto, así como
aquellos que supongan menor esfuerzo físico y sean más estéticos, cuestión que es opuesta en los
niños. Así pues, no es de extrañar que al llegar a la adolescencia, las chicas abandonen antes los
deportes. Esto es consecuencia de los llamados “roles de género” que actúan como barreras sutiles,
que a través de normas no escritas pero sí fomentadas por el entorno, condicionan las conductas de
los sexos. Cabe destacar que, debido a la importancia que tiene la práctica del deporte y la actividad
física con el bienestar, tanto físico como psicológico, las consecuencias de estos roles limitantes
perjudican a las niñas, adolescentes y mujeres incluso en el área de la salud.
Por tanto, las políticas de igualdad en el deporte, partiendo de esta realidad, se basan en
fomentar y estimular la práctica deportiva, tanto para las chicas como los chicos, combatiendo
esas normas de género que tradicionalmente ha excluido a las niñas y a las mujeres de la práctica
deportiva.
El deporte puede ser diferenciado a tres niveles de práctica: recreativo, competitivo y de
rendimiento. Si bien tradicionalmente, se diferencia entre deporte escolar, deporte de recreación y
deporte de competición.
Si no existiesen categorías diferenciadas por sexo o por edad, y se tomase como referencia
de récord las marcas masculinas, siempre se percibiría a las mujeres y a los no adultos como seres
incapaces de alcanzar la marca universal masculina. Esto no solo perpetuaría el ya superado
androcentrismo, sino que implicaría que la mujer que no lograse el nivel estipulado por la
marca masculina habría fracasado, acrecentando aún más las injusticias, la discriminación y la
supeditación de la mujer al hombre no pudiendo esta ser deportista o ciudadana por sí misma,
sino siempre relegada a la norma masculina como secundaria.
Dado que lo que impide a las chicas obtener unos determinados resultados en la ejecución
de la práctica deportiva (marcas/récords) se basa en las diferentes capacidades corporales y genéti-
cas entre mujeres y hombres, es IMPRESCINDIBLE salvaguardar las categorías femeninas basadas en
el sexo.
“
Esta decisión apresurada y descuidada de incluir
hombres biológicos, nacidos y construidos con testos-
terona, con su altura, su fuerza y la capacidad aeróbica
masculina, está más allá de la esfera de la tolerancia.
El gráfico a la derecha, recogido por la web Boys vs Women, es una muestra evidente de por
qué el deporte debe segregarse en categorías sexuales. La única disciplina en la que una mujer
gana a un estudiante varón de secundaria es en la maratón.
Si ya es harto difícil para una mujer profesional competir con un varón amateur por cuestio-
nes meramente biológicas, ¿en qué situación se está dejando a las mujeres cuando se deja que entre
sus oponentes haya atletas profesionales del sexo opuesto?
Las diferencias biológicas son insalvables para cualquier mujer, por mucho que entrene
y por mucho que se esfuerce. Crear normativas que no tienen esto en cuenta es promocionar el
abandono de mujeres, aún más, de la práctica deportiva, siendo una discriminación por omisión.
Permitir que esto suceda va en contra de todos los valores de deportividad, justicia e igual-
dad de oportunidades y juego limpio que se deberían garantizar en cualquier competición.
Pero, ¿por qué está sucediendo esto? ¿cuáles son los criterios de aceptación que utilizan las
federaciones y los comités deportivos y demás instituciones de relevancia?
Comparativa chicos de secundaria vs. mujeres olímpicas
DISCIPLINA Chicos (edad) Mujeres
100m 10.20 (15) 10.49
200m 20.89 (14) 21.34
400m 46.96 (14) 47.60
800m 1:51.23 (14) 1:53.28
1.000m 2:26.30 (15) 2:28.98
1.500m 3:48.37 (14) 3:50.07
Milla 4:08.80 (15) 4:12.33
2.000m 5:19.33 (16) 5:23.75
3.000m 7:56.40 (17) 8:06.11
5.000m 14:10.92 (15) 14:11.15
10.000m 28:39.04 (16) 29:17.45
Maratón [Link].00 (18) [Link].00
3.000m Vallas 8:26.81 (18) 8:44.32
400m Obstáculos 51.14 (15) 52.16
Salto de Altura 2.17m (14) 2.09m
Salto con Pértiga 51.33m (15) 5.06m
Salto de Longitud 7.85m (15) 7.52m
Triple Salto 16.63m (15) 15.50m
Lanzamiento de Peso 23.86 (15) 22.63m
Lanzamiento de Disco 77.68 (15) 76.80m
Lanzamiento de Martillo 85.17m (14) 82.98m
Jabalina 74.24m (14) 72.28m
Contra la destrucción
del deporte femenino
La “Alianza Contra el Borrado de las Mujeres” reclama juego limpio para las mujeres deportis-
tas en las competiciones amateurs y profesionales a partir de determinadas edades, y exige que no
se admitan en competiciones femeninas a jugadores desleales que parten con una ventaja física
insalvable independientemente del nivel hormonal, dado que el rendimiento, marcas y récords es
mayor independientemente de este.
Como destaca el manual “Conceptos y métodos para el entrenamiento físico” del MINISTERIO
DE DEFENSA:
“La menor masa muscular, la relación grasa-músculo, su estructura ósea, y el más bajo grado
hormonal específico, hacen que las féminas entrenadas solo puedan alcanzar valores aproximados al
60% – 70% del nivel de fuerza del varón entrenado en las mismas condiciones”.
Esta realidad, justifica las diferentes categorías deportivas por sexo. Si se elimina el sexo
como criterio para categorizar, las mujeres desapareceremos del deporte de élite. Considerar a
alguien con un cuerpo nativo masculino igual o equivalente a una persona con cuerpo nativo feme-
nino, coloca en clara desventaja a las mujeres y privilegia, de manera sistemática, a los primeros
frente a nosotras. Esta circunstancia borrará de facto las categorías y marcas deportivas de las muje-
res, siendo un retroceso de derechos conquistados que conculca la igualdad.
El derecho a participar en
competiciones deportivas no puede
hacerse a costa del deporte femenino
El derecho a participar en competiciones deportivas no puede hacerse a costa del deporte
femenino.
Además, se obvian las ventajas físicas que otorga una pubertad masculina como son:
Hasta los 11 años “hay pocas diferencias físicas entre niños y niñas: ni en altura, ni en peso, ni en
velocidad de carrera. Los récords mundiales de carrera de 5 km para los niños de nueve años son los
mismos para niños y niñas, 17:53”.
La erupción biológica que llamamos pubertad supone para los varones un aumento de testosterona
que les lleva a ganar músculo y hemoglobina. Músculo y hemoglobina que les hacen “más fuertes,
más rápidos, más resistentes”.
A los 14 años, el récord de 5 K de los niños es 15:07 frente a 16:28 para la chica más rápida. En los años
siguientes, la brecha se sigue ampliando hasta llegar al 10 -12 %.” (1)
(1)
Amby Burfoot, ex maratonista estadounidense.
“
Es injusto para las mujeres competir con personas
que, biológicamente, siguen siendo hombres.
MARTINA NAVRÁTILOVÀ,
considerada una de las mejores tenistas de la historia,
ganadora de 18 títulos de Grand Slam
Las competiciones escolares
Tradicionalmente, se diferencian las categorías deportivas: escolar, deporte de recrea-
ción, y deporte de competición.
Para ilustrar esta realidad, nuestra web relata cómo tres atletas femeninas adolescentes
del Estado de Connecticut presentaron en 2019 una queja por discriminación ante la Oficina de
Derechos Civiles del Departamento de Educación de los Estados Unidos por considerarse en
desventaja, siendo un atentado a sus derechos por sexo como mujeres y siendo discriminadas en su
carrera deportiva, frente a atletas transgénero. A la demanda acaba de sumarse el Ministerio de
Justicia, en apoyo a las adolescentes demandantes. La pérdida de oportunidades deportivas
para estas estudiantes de secundaria se traduce en pérdida de oportunidades educativas y laborales,
al dejar de ser candidatas a becas deportivas en las universidades estadounidenses, donde los méri-
tos en el deporte están vinculados a la obtención de becas de estudio que son en no pocos casos
decisivas para su inserción y desarrollo laboral.
Es evidente que las deportistas están perdiendo esas becas en competición injusta y
desigual con hombres auto identificados como mujeres, dado que en ambas categorías éstas son
ganadas por cuerpos nativos masculinos que juegan con ventaja, siendo solo una categoría
sexual la que tiene oportunidades reales de tener acceso a estas becas, y a un nivel superior de
estudios y laboral.
La demanda presentada por las 3 atletas adolescentes intentaba evitar que compitiesen dos
esprintes transgénero, Terry Miller y Alana Yearwood, que ni tan siquiera han proporcionado
información alguna sobre en qué etapa de su transición hormonal se encuentran (The Guardian,
13.02.2020) pero se han impuesto en la misma pista que sus competidoras chicas, en 15 ocasio-
nes. Aun así, dicen ser discriminados por tener cromosomas XY, aduciendo que es falso que la ley
deba proteger el deporte de las nacidas XX.
1 Los podios femeninos y los premios que conllevan, ya de por sí menos cuantiosos que los
masculinos, dejarán de ser para las mujeres.
2
Menor participación de las mujeres en deportes de competición, tanto por usurpación
como por desaliento, al ver sus puestos y los de sus compañeras ocupados por personas del
sexo opuesto.
3
Mayor riesgo de lesiones severas tanto en competición como en entrenamiento en el caso
de los deportes de equipo, al tener que enfrentarse a personas más fuertes, pesadas y corpu-
lentas.
4
Invasión, no sólo del campo de juego, sino también de los espacios asociados, por perso-
nas del sexo opuesto, de tal manera que tanto vestuarios como duchas y baños dejan de ser
no mixtos.
5
Se pone en riesgo un triunfo importantísimo del feminismo, como es la incorporación de
las mujeres al deporte de competición en condiciones de igualdad, algo que ni siquiera
se ha conseguido completamente en lo que se refiere a participación y retribución econó-
mica.
6 En definitiva, se trata de una injusticia que implica la desaparición del juego limpio para
las mujeres y a largo plazo, del deporte femenino en su globalidad.
En países donde se ha sustanciado esta realidad, los conflictos están a la orden del día,
pero sobre todo se ha puesto de manifiesto que la entrada de chicos en las competiciones
femeninas en los institutos de secundaria están teniendo nefastas consecuencias para las
chicas.
“
Nadie está diciendo que las personas transgénero no
puedan practicar deporte. Pero por razones de juego
limpio y seguridad para las mujeres, la categoría
femenina debe permanecer como de sexo femenino.
Las federaciones deportivas deben tener criterios científicos para la segregación de cate-
gorías por edad y sexo. Los niveles de hemoglobina, el contenido de grasa corporal, el almacena-
miento y el uso de carbohidratos, y el desarrollo de fibras musculares de tipo 2, permiten a los hom-
bres generar mayor velocidad y potencia durante la actividad deportiva. Esta es la realidad objetiva.
Así pues, el sentimiento de pertenencia según la asunción de roles de género no puede ser
un criterio para determinar la presencia en los campeonatos. No solo porque no se trata de una
categoría justa ni objetiva, sino porque las consecuencias inmediatas es que dejan de tener sentido
las marcas femeninas si se permite la participación de personas transgénero, ya que las chicas jóve-
nes pasan sistemáticamente a puestos secundarios y eso acaba con el esfuerzo de las mujeres que
saben de antemano que no tendrán ninguna posibilidad de ganar, lo que es un castigo por
omisión basándonos en las teorías clásicas de los refuerzos, fomentando el desistimiento, disminu-
yendo la motivación extrínseca, e incluso disminuyendo la autoestima, el autoconcepto y la percep-
ción de valía o autoeficacia de las mujeres, generándoles un complejo de inferioridad, responsabili-
dad de normativas con un diseño discriminatorio hacia las mujeres.
Cuando se sucumbe a las presiones de las posiciones y discursos sobre la participación de
personas transgénero en el deporte femenino que consideran que la identidad es el único factor a
considerar, se niegan las ventajas que la constitución de los cuerpos de los varones tienen frente a las
mujeres y se sucumbe ante discursos sin aval empírico que niegan la realidad objetiva y que
discriminan a las mujeres.
En las escuelas públicas de muchos Estados de [Link]. ni tan siquiera se consideran los nive-
les de testosterona como requisito mínimo para que un varón nativo pueda competir con las niñas y
puede participar en las competiciones femeninas cualquiera que se autoproclame como mujer. En
Canadá sucede lo mismo. Por tanto, esta tendencia tiene un recorrido internacional donde se están
priorizando discursos acientíficos y discriminatorios.
1 Las transfemeninas son mujeres: La identidad es el único factor pese a que niega la reali-
dad biológica objetiva y se discrimine a las mujeres.
2 Las transfemeninas son mujeres, si sus niveles de testosterona están por debajo de
una cantidad específica: Se considera que una modificación parcial neutraliza una supe-
rioridad biológica insalvable y se discrimina a las mujeres nativas.
Como precedente en 2016 el COI eliminó la variable sexo e impuso como única condi-
ción para participar en la categoría femenina que se tenga un nivel de testosterona inferior a
10 nanogramos por mililitro de sangre en los 12 meses previos a la competición. Los niveles de
testosterona de las mujeres tienden a oscilar entre 0,12 y 1,79 nmol / l, mientras que los hombres
suelen estar entre 7,7 y 29,4 nmol / l.
Este criterio ha sido puesto en cuestión por distintos profesionales y deportistas, e incluso
por Joanna Harper, doctora transfemenina y asesora del COI en cuyo estudio se basó para rebajar los
requisitos anteriormente fijados. Para Harper, “el límite de 10 nanomoles es claramente excesivo, ya que
se suele bajar a 2 nanomoles tras haberse sometido a un tratamiento de cambio de sexo y el 95% de las
mujeres tienen un nivel de menos de 1.7”.
HELEN JOYCE,
periodista y editora ejecutiva de
The Economist Events desde Reino Unido
Hay desventajas físicas insalvables para las mujeres, independiente-
mente de lo mucho que se preparen. Los niveles de testosterona que se
permiten para los atletas transgénero, si los tuviera una mujer se consi-
deraría dopaje.
Por tanto, cuando el COI establece sus criterios exclusivamente sobre la testosterona, no
tiene en cuenta lo que la evidencia dictamina, como por ejemplo el Instituto Karolinska en Suecia,
que considera que la supresión de testosterona para las mujeres transgénero tiene poco efecto en la
reducción de la fuerza muscular incluso después de un año de tratamiento. Este centro, considera
que algunas de las ventajas físicas de quien ha pasado por la pubertad masculina se mantienen inclu-
so tras la hormonación. Por lo tanto, desde el punto de vista científico es inviable que mujeres
nativas compitan con transfemeninos porque se incurriría en una clara discriminación a la mujer.
Otra cuestión de relevancia es la desarrollada por Chris Schwirian, profesor de ciencias bioló-
gicas de la Universidad de Ohio, que declaró en Runner's World que “Los tiempos más rápidos de los
hombres de 100 a 800 metros se deben principalmente a que los hombres, en promedio, tienen una
mayor masa muscular, y una gran parte de ella es de contracción rápida, lo que les permite generar
mayor fuerza, velocidad y energía producida anaeróbicamente. En todas las distancias más allá de 800
metros, la razón principal de la brecha es la mayor capacidad aeróbica de los hombres [VO 2 máx], en
promedio, debido a que generalmente tienen menos grasa corporal, más hemoglobina y masa muscular
y corazones y pulmones más grandes que las mujeres ".
Asimismo, desde ACBM destacan que siempre habrá ventajas competitivas que un trata-
miento con hormonas no corregirá. Los casos reales de Gabrielle Ludwig, el pivot transgénero de
2 metros jugando en un equipo femenino, y los casos que exponemos en este documento ponen de
manifiesto que, aunque sus niveles de testosterona hayan bajado artificialmente, un jugador de
rugby será imparable y un levantador de peso, imbatible. No es extraño que se haya llamado a esto
“dopaje de género”, confiriendo ventajas competitivas que atentan contra el Juego limpio, y que
hacen que pierda todo su sentir deportivo.
Por tanto, dado que “siempre mantendrá ventaja”, los entrenadores de voleibol en Brasil e
Italia ya han denunciado que los agentes deportivos están ofreciendo jugar en equipos de volei-
bol femenino a atletas transgénero, que son hombres biológicos, sin necesidad de evaluación
alguna de si estamos ante personas transexuales, que ocuparán lugares femeninos en sus equipos.
Por supuesto, esto abre la veda a diversas malas praxis que llevan sin ningún lugar a dudas al borrado
de las mujeres nativas en el deporte. Ellos sí tienen claro que quieren ganar jugando con ventaja.
Fueron los hombres dentro del COI quienes crearon el desorden que
ahora existe dentro del deporte porque no consultaron a las mujeres,
y creyeron arrogantemente que no necesitaban investigar ya que
tenían razón en virtud de ser hombres y también de "ser el COI".
La carta al COI de SAVEWOMENSSPORTS
Save Women's Sports es una coalición que busca preservar el estándar de elegibilidad para
participar en deportes femeninos, basados en la biología. Ha lanzado una campaña interna-
cional para exigir al COI que los hombres que se identifican como mujeres no puedan entrar en
las categorías femeninas del deporte. Esta es su carta.
Permitir que los hombres atletas se "autoidentifiquen" como mujeres atletas es irres-
ponsable, negligente y peligroso. Al adoptar la política transgénero de 2015, se ha abando-
nado el deber de proteger la seguridad e integridad de las mujeres y los deportes femeninos.
Esto implica una discriminación flagrante contra las mujeres por razón de sexo. Los hombres
no deben competir contra las mujeres en el deporte. El aplazamiento de los Juegos de 2020
debido a la pandemia del Coronavirus les brinda una gran oportunidad para volver a evaluar
su política de participación de transgéneros.
Esto se ha hecho sin ninguna evaluación, cuestión que atenta contra las buenas prácticas,
puesto que al obtener ventajas competitivas debe evaluarse si estamos ante una simulación, cues-
tión que se contempla en nuestro marco legal en diversas áreas. Por tanto, no podemos dar acceso
directo a ventajas competitivas sin mecanismos de control, pues no solo se atenta contra catego-
rías protegidas al usurpar puestos que no les pertenecerían, sino que atenta contra la categoría
deportiva de mujeres.
Con estos ejemplos se quiere señalar las consecuencias que para el deporte profesional
femenino tienen las leyes de autoidentificación de género ya aprobadas en otros países.
Para visibilizar esta cuestión traemos a colición el caso de Verónica Ivy, también conocida
anteriormente como Rachel McKinnon, quien ganó el oro en la categoría de mujeres de 35 a 39
años en el Campeonato Mundial de Ciclismo Masters de 2019 en Manchester, Reino Unido.
Mary Gregory entrenando Mary Gregory después de ganar el USA Masters National
en abril de 2019 en la categoría femenina
Cece Telfer, quien compitió el año 2018 en la categoría masculina sin mucho éxito, ha
ganado el campeonato universitario NCAA en carreras de obstáculos, categoría femenina, en
2019. Es la atleta femenina del año, según [Link] (publicación online LGBT). Otro caso de
personas que adquieren podio tras cambiarse de categoría y desmarcan a mujeres al cambiarse de
categoría sin que nadie preste atención a la discriminación que supone competir contra cuerpos
masculinos con clara ventaja.
Telfer, segunda por la derecha, ganó 3 oros en el Cece Telfer en el centro de la imagen
Northeast-10 Conference en 2019; sus compañeras,
2 bronces (a su izquierda) y 1 plata (a su derecha)
¿Un pacto de gobierno que pretende
la aprobación de leyes de
autoidentificación?
Las leyes y compromisos electorales en materia de autoidentificación de género
ocultan que realmente lo que se modifica es la autoidentificación del sexo. En el caso concre-
to de las modificaciones que afectarían a la Ley del Deporte se regula sobre la participación de
personas transexuales y transgénero que perjudica a las mujeres deportistas. Guiarse por senti-
mientos o subjetividades y dar la espalda a la realidad biológica es inconcebible en una sociedad
moderna y democrática, dados los avances en derechos y los avances científicos como para esta-
blecer categorías justas.
“controles de identidad sexual y/o de género en el ámbito deportivo” lo que, a efectos prácti-
cos, implica que la sola manifestación, sin certificación de ningún tipo, se autorizara la
participación en las categorías femeninas de cualquiera que manifieste “sentirse mujer”.
“
Creo que hay una diferencia fundamental entre el
sexo con el que naces y el género con el que te puedes
identificar. Para proteger el deporte femenino, las per-
sonas con ventaja sexual masculina no deberían
poder competir en el deporte femenino.
SHARON DAVIES,
medallista de plata en los 400 metros estilos
en los Juegos Olímpicos de 1980
Esto abre la puerta a la participación de varones nativos en competiciones deportivas
femeninas, más allá de que no establece ningún mecanismo de control que salvaguarde la incorpo-
ración de personas transexuales dando pie a que esta categoría sea copada por personas simula-
doras, como sí se contempla con procesos de evaluación en otras categorías como las personas con
discapacidad que deben acreditar su condición (ver, por ejemplo, la Ley General de la Discapacidad
-LGD-, aprobada mediante el Real Decreto Legislativo 1/2013 de 29 noviembre), esto dinamita los
derechos de las mujeres al juego limpio y la igualdad de oportunidades. Así pues, no solo no se
salvaguarda que efectivamente sean personas de dicha categoría, sino que no se contempla en
ningún caso que esto indefectiblemente discrimine a las mujeres.
Esta situación la hacen extensiva a todo tipo de actividad deportiva, incluido el deporte de
competición ya que el Artículo 27 de la misma proposición dice textualmente:
“En los eventos y competiciones deportivas que se realicen en territorio español, por parte de
entidades españolas de deporte, sea cual sea su naturaleza y nivel, tanto federado como popu-
lar, se considerará a las personas que participen atendiendo a su identidad sexual a todos los
efectos, incluidas las categorías por sexo en caso de distinguirse”.
“que en los organismos que dicten la normativa reguladora de la competición deportiva (…) se
considere a las personas transexuales y transgénero de acuerdo con su identidad sentida a
todos los efectos.”
Denunciamos que esto supone eliminar de facto la diferenciación de las categorías deporti-
vas por sexo ya que aunque un hombre “se sienta mujer”, su fisiología y morfología sigue siendo
la de un varón y nunca el sentimiento de pertenencia a un género puede, ni debe, sustituir la perte-
nencia a un sexo, ni en el deporte, ni en la estadística, ni en otras actividades humanas donde la
diferenciación por sexo, es fundamental para identificar por ejemplo las desigualdades estructurales.
El debate político y las presiones
del activismo Queer y transgénero
Las estadísticas demuestran que las diferencias físicas entre los sexos no son triviales,
y que cualquier intento de incorporar a personas transgénero al deporte femenino elude todas las
diferencias entre los sexos. Si se permite esa incorporación, el riesgo será que las federaciones
deportivas terminarán por permitir ventajas injustas que desalientan el deporte femenino y
que borrarán las competiciones y marcas deportivas, propias de las mujeres. Esto atenta no
solo contra derechos fundamentales, sino que pervierte el propio sentir deportivo.
Cabe destacar que estas modificaciones nunca se producen de manera abierta o a través de
leyes que afectan específicamente a los grupos interesados. En el caso de España, las reformas que
afectan al deporte no se han planteado en la Ley del Deporte, texto normativo en el que están
interesadas todas las personas deportistas, sino en un texto legislativo vinculado al reconoci-
miento de la autoidentificación del género/sexo.
Esto se enmarca en las estrategias denunciadas por el cronista parlamentario inglés James
Kirkup que sigue e informa del proceso legislativo en Reino Unido de aprobación de estas leyes y que
indica cómo los manuales internos del activismo queer y transgénero aconsejan utilizar lo que deno-
minan “velo de protección” vinculando las reformas legales a otras reformas “más populares”.
Por tanto, blindarlo como identidad, no solo sería adoptar terminología no contrasta-
da e incluso potencialmente perjudicial, sino que contradiríamos principios y la evidencia en
la que se sustentan leyes como la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección
Integral contra la Violencia de Género.
Todas las leyes aprobadas desde 2015 en las Comunidades Autónomas obligan a los
organismos deportivos a dictar normativa reguladora para considerar a las personas transe-
xuales y transgénero “de acuerdo con su identidad sentida a todos los efectos”. Estas leyes rigen
las actividades deportivas de las comunidades, aunque colisionen con el cumplimiento de las
normas de rango superior de las competiciones internacionales.
En este sentido han legislado las Comunidades de Extremadura, Murcia, Baleares, Madrid,
Navarra, Valencia, Andalucía y Aragón.
Desde la tabla que se muestra en la página 47 se puede acceder a los textos legales y com-
probar que a partir de 2015 se redacta una nueva generación de leyes que, siendo copias unas
de otras, pivotan sobre la idea de “autodeterminación del género”. Esto supone la entrada de
nuestro país en una “segunda fase” en relación con el tratamiento jurídico de la “identidad de género”.
(*)
En esta segunda fase se abandonan los conceptos de “transexualidad” y de “disforia de género” y se
reclama la noción de “autodeterminación del género”. (*)
“
Considerar, en el deporte, a alguien con un cuerpo
nativo masculino igual o equivalente a una persona
con cuerpo nativo femenino, coloca en clara desventa-
ja a las mujeres, privilegia de manera sistemática a los
primeros frente a nosotras y terminará por borrar las
marcas deportivas alcanzadas por las mujeres.
ANGELES ÁLVAREZ,
política socialista española y
activista feminista
La nueva noción implica la negación de la realidad física del sexo, que pasa a considerar-
se un “sentimiento” y una expresión de la personalidad individual. En esta nueva fase se reivindica
que cualquier persona pueda cambiar su sexo registral sin tener que obtener un diagnóstico
médico y sin necesidad de iniciar ningún cambio físico (e incluso sin necesidad de efectuar un
cambio de apariencia o estilo de vida). Según la doctrina de la “autodeterminación” basada en el sexo
sentido, cualquier hombre que se autodefina como persona no binaria, queer o transgénero, debe
ser tratado como una mujer a todos los efectos legales, incluso si no se ha sometido a ningún cambio
físico o apariencial.
La segunda fase supone un claro conflicto con los derechos de las mujeres basados en
el sexo (como el derecho a la participación igualitaria en el deporte, asentada sobre el juego limpio).
En Argentina se está dando un paso más en el borrado de las mujeres, adentrándose en una
tercera fase, eliminando la categoría “sexo” de la totalidad de los documentos de identidad y
poniendo en jaque la legislación feminista basada en el sexo, tales como las leyes contra la violencia
de género o las leyes de igualdad entre mujeres y hombres.
Se puede comprobar que a partir de 2015 se redacta una nueva generación de leyes que,
siendo copias unas de otras, pivotan sobre la idea de “autodeterminación del género”, aunque adminis-
trativamente este concepto no tiene efectos registrales, lo que implica una ficción jurídica que en
realidad actúa para autodeterminar el sexo, lo que en la práctica deportiva implica otorgar ventajas
competitivas a quienes tienen cuerpos masculinos. En relación con el tratamiento jurídico, estas
leyes, han supuesto la entrada de nuestro país en una “segunda fase” en la que se abandona el concep-
tos de “transexualidad” para reclamar e imponer, la noción de “autodeterminación del género”
borrando administrativa y estadisticamente la realidad material de la diferencia sexual.
CA Referencia Artículo/
Andalucía Ley 2/2014, de 8 de julio, integral para
la no discriminación por motivos de NO No hay menciones al deporte
en esta ley.
identidad de género y reconocimiento
de los derechos de las personas
transexuales de Andalucía.
País
Vasco
Ley 14/2012, de 28 junio, de derechos de
las personas transexuales del País Vasco. NO No hay referencia a la participación
deportiva vinculada a la identidad sentida
Extremadura Ley 12/2015, de 8 de abril, de Indica en su artículo 30: “En los eventos y
igualdad social de lesbianas, gais, SÍ competiciones deportivas que se realicen
bisexuales, transexuales, transgé- en la Comunidad Autónoma de Extrema-
nero e intersexuales y de políticas dura se considerará a las personas
públicas contra la discriminación transexuales que participen atendien-
por orientación sexual e identidad do a su identidad sexual a todos los
de género en la Comunidad Autó- efectos”.
noma de Extremadura.
Madrid Ley 2/2016, de 29 de marzo, de Indica en su artículo 38: “En los eventos y
Identidad y Expresión de Género e
Igualdad Social y no Discrimina-
SÍ competiciones deportivas que se realicen
en la Comunidad de Madrid se conside-
ción de la Comunidad de Madrid. rará a las personas que participen
atendiendo a su identidad sexual
sentida a todos los efectos, sin perjuicio
del oportuno cumplimiento de las normas
de rango superior que rijan las competi-
ciones internacionales”.
CA Referencia Artículo/
Baleares Ley 8/2016, de 30 junio, que garan-
tiza los derechos de lesbianas, gays, SÍ Indica en su artículo 14: “La participa-
ción de las personas transexuales e inter-
trans, bisexuales e intersexuales y sexuales, con carácter general, atendien-
para erradicar la LGTBI fobia. do a su identidad sexual, en los aconte-
cimientos y las competiciones deportivas
que se realicen en la comunidad autóno-
ma de las Illes Balears”.
Andalucía Ley 8/2017, de 28 de diciembre, Indica en su artículo 39 que “En los even-
para garantizar los derechos, la SÍ tos y competiciones deportivas que se
igualdad de trato y no discrimina- realicen en la Comunidad Autónoma de
ción de las personas LGTBI y sus Andalucía se considerará a las perso-
familiares en Andalucía nas transexuales que participen aten-
diendo a su identidad sexual a todos
los efectos”.
(*)
Aragón (*) Ley 4/2018, de 19 de abril, de Iden-
tidad y Expresión de Género e
Igualdad Social y no Discrimina-
ción de la Comunidad Autónoma
SÍ Indica en su artículo 31 que garantizará
“que las personas transexuales puedan
participar en las actividades deporti-
vas de acuerdo a su identidad de
de Aragón. género autodeterminada, aunque la
registrada no coincida con esta”.
Murcia Ley 8/2016, de 27 de mayo, de Indica en su artículo 34: “En los eventos y
igualdad social de lesbianas, gais,
bisexuales, transexuales, transgé-
SÍ competiciones deportivas que se realicen
en la Región de Murcia se considerará a
nero e intersexuales, y de políticas las personas transexuales que partici-
públicas contra la discriminación pen atendiendo a su identidad sexual a
por orientación sexual e identidad todos los efectos”.
de género en la Comunidad Autó-
noma de la Región de Murcia.
Canarias Ley de 7 de junio de 2021 de igual- Indica en su artículo 51 que “se considera-
dad social y no discriminación por
razón de identidad de género,
SÍ rá a las personas trans e intersexuales que
participen atendiendo a su identidad y
expresión de género y característi- expresión de género sentida a todos los
cas sexuales. efectos”.
(*) (*) Nota: Obsérvese que la Ley Aragonesa 4/2018, permite la participación de personas de
sexo masculino autoidentificadas como mujeres “aunque la registrada no coincida con la identidad
manifestada”.
HACIA LEYES DE EQUIDAD
EN LOS DEPORTES FEMENINOS
La reacción a las protestas de las mujeres deportistas, está llevando a la promulgación de
leyes de equidad en los deportes femeninos. Estas leyes llaman la atención sobre las "diferencias
inherentes entre hombres y mujeres", haciendo referencia a los escritos de Neel Burton (2), o Doriane
Lambelet (3) que exponen las diferencias cromosómicas, hormonales y fisiológicas, que hacen que
los hombres generalmente tengan "huesos, tendones y ligamentos más densos y fuertes" y "corazo-
nes más grandes, mayor volumen pulmonar por masa corporal o un mayor grado de hemoglobina”.
Los niveles naturales más altos de testosterona que presentan los hombres por naci-
miento afecta a rasgos como los niveles de hemoglobina, el contenido de grasa corporal, el alma-
cenamiento y el uso de carbohidratos, y el desarrollo de fibras musculares de tipo 2. Todo esto,
permite a los hombres generar mayor velocidad y potencia durante la actividad deportiva.
Las diferencias entre mujeres y hombres, que se desarrollan durante la pubertad tienen
efectos de por vida, entre ellas las que son consideradas más importantes para el éxito en el depor-
te: “fuerza, velocidad y resistencia". (4)
Esta ley de Idaho reconoce que las diferencias fisiológicas inherentes entre hombres y
mujeres dan como resultado diferentes capacidades atléticas y señala como "los chicos de secunda-
ria generalmente poseen ventajas fisiológicas sobre sus contrapartes femeninas”.
(2)
La Batalla de los Sexo, Psicología
(3)
Sexo en el Deporte, 80 Derecho y Contemporáneo Problemas 63, 74 (2017) (citando a Gina Kolata, Men, Women and Speed.:
Got Testosterone?, N.Y. Times (21 de agosto de 2008)
(4)
Doriane Lambelet Cole hombre y Wickliffe Shreve, "Comparación de rendimientos atléticos: La mejor élite Mujeres a Niños y
Hombres", Centro de Leyes y Políticas Deportivas de Duke
Dado que obtener unos determinados resultados en la ejecución de la prác-
tica deportiva (marcas/récords) entre mujeres y hombres, se basa en las
diferentes capacidades corporales y genéticas, es IMPRESCINDIBLE salva-
guardar las categorías femeninas basadas en el sexo.
Un estudio reciente de las actuaciones olímpicas femeninas y masculinas desde 1983 encon-
tró que, aunque los atletas de ambos sexos mejoraron sus marcas con el tiempo, la "brecha de
género" entre las actuaciones de las mujeres y los hombres se mantuvo estable. Por tanto, es innega-
ble que no pueden equipararse, y que hacerlo es una clara discriminación a las mujeres biológicas.
Las categorías deportivas por sexo fomentan los esfuerzos para promover la igualdad
entre los sexos al proporcionar oportunidades para que las mujeres atletas demuestren su
habilidad, fuerza y capacidad atlética, al mismo tiempo que se les brinda la oportunidad de obtener
reconocimiento y galardones, becas universitarias y los beneficios que se derivan de los éxitos
[Link]í, equiparar cuerpos que no son equiparables tiene un claro efecto disuasorio en las
mujeres biológicas, que podría aumentar aún más el abandono de la práctica deportiva, más allá de
menos oportunidades educativas y laborales.
Para la composición de los equipos atléticos estas leyes estipulan que, en todo el espectro de
categorías por edad, los equipos se configuraran con personas del mismo sexo y de manera expresa
y explícita que los equipos o deportes designados para mujeres o niñas no estarán abiertos a los
estudiantes del sexo masculino.
(5)
Journal of Sports Science and Medicina 214, 219 (2010)
Estas leyes prevén que, ante posibles disputas legales, para salvaguardar los derechos por
sexo, este se establece a través de la presentación de un documento firmado por un médico
que indicará el sexo del estudiante basándose únicamente en:
Asimismo, establecen mecanismos de sanción para que quienes incumplan otorgando dere-
cho a indemnización por daños y perjuicios. Cuestión necesaria dado que la competición de distin-
tos sexos otorga ventajas y es competencia desleal que concurre en un claro perjuicio a las
mujeres, por lo que estas deben ser indemnizadas.
EMMA HILTON,
bióloga en la Universidad de Manchester
Esta misma ley considera que la información fáctica de los registros vitales también es nece-
saria para la seguridad nacional y pone como ejemplo que permite “identificar posibles epidemias de
enfermedades, como el virus zika, que puede impactar desproporcionadamente en un sexo sobre el otro”.
Por tanto, hablamos de una cuestión de salud y de no asumir riesgos innecesarios en base a la
negación de la realidad objetiva que dicta las necesidades asistenciales e interventivas de las
personas en función de su biología, es decir, sexo.
La exposición de motivos llama la atención sobre el hecho de que permitir a las personas
alterar sus registros vitales, incluido el certificado de nacimiento, basándose en sentimientos o
experiencias subjetivas socava el interés del gobierno en tener registros vitales precisos.
En este sentido, considera que “existe un interés imperioso en mantener la exactitud, sobre los
hechos materiales basados en la biología en los certificados de nacimiento que proporcionan hechos
materiales fundamentales para la actuación de las funciones gubernamentales que aseguran la salud y la
seguridad pública” y remarca que “décadas de opinión judicial han confirmado el argumento de que las
distinciones lógicas entre hombre y mujer son una cuestión de ciencia y el sexo biológico es una categoría
definida objetivamente que tiene un carácter obvio, inmutable y distinguible”.
La leyy también recuerda que los certificados de nacimiento son de carácter probatorio y son
evidencia prima facie de los hechos registrados en ellos, y remarca la importancia de mantener las
definiciones legales. Lo contrario sería una violación de los parámetros sobre los que se constituye,
para el gobierno y otros, la confianza pública sobre la exactitud de las estadísticas vitales. Por tanto,
hablaríamos de falsedad documental, de poner en jaque la seguridad jurídica y de guiarse por una
ficción jurídica que da la espalda a las necesidades individuales y sociales.
En este apartado, estipula que “a los efectos del presente capítulo, por "sexo" se entiende como
inmutable, y las características fisiológicas, específicamente los cromosomas y anatomía repro-
ductiva externa, determinada genéticamente en el momento de la concepción y generalmente
reconocibles al nacer, que definen a un individuo como varón o hembra”. Estipula también los criterios
de registro para los reducidos casos sobre intersexualidad.
Para conocer más datos y argumentos de fondo visite las diferentes
secciones de la web:
[Link]
El maratoniano Amby Burfoot recuerda que hasta los 11 años “hay pocas diferencias físicas
entre niños y niñas: ni altura, ni peso, ni velocidad de carrera” y que los récords mundiales de carrera de
5 km para criaturas de nueve años son los mismos para niños y niñas, 17:53” pero pasada la pubertad,
los datos son incontestables: los niños de 16 años son más rápidos que las niñas de 16 años.
Poner de manifiesto que la biología aporta a los varones ventajas físicas, que no
desaparecen por el hecho de que no te sientas un hombre, no es tranfobia.
Es absurdo e irracional atacar al feminismo por defender que el sexo biológico existe,
es una realidad científica y tangible.
La etiqueta TERF es utilizada para estigmatizar a quienes defiende, por ejemplo, que
la estadística policial sobre delitos no puede establecerse según el "género sentido", sino
según el "sexo real". TERF es un término que se utiliza como escudo para justificar la violencia
contra las mujeres que son críticas con el constructo cultural del género.
Por eso, la campaña a favor del deporte profesional femenino, emprendida por la
Alianza Contra el Borrado de Mujeres, no solo se dirigirá a la sociedad en su conjunto, sino
que ha solicitado reuniones urgentes con la ministra de Igualdad, el ministro de Educación,
el de Cultura y Deporte y su Secretaria de Estado.