¿Qué es el cambio climático?
Según los expertos de Naciones Unidas, el cambio
climático supone la alteración de la composición de la
atmósfera global que causa múltiples consecuencias
negativas para la naturaleza y la vida. La humanidad sabe
bien a qué se refieren, porque ya está aquí en forma de
desertificación, subida del nivel del mar o de
temperaturas extremas. En este contexto, es esencial
actuar con más decisión, más recursos y de manera más
rápida para mitigar su impacto en favor de la
sostenibilidad del planeta.
¿Cómo te afecta el cambio
climático?
De acuerdo con estos expertos,
los efectos pueden ser
irreversibles en algunos puntos
del planeta como la selva
amazónica o la tundra asiática,
en donde el calentamiento y la
pérdida de humedad están
causando modificaciones
acusadas, sin retorno.
Si se toma España como ejemplo (uno de los países más
amenazados en su entorno europeo), el Ministerio para la
Transición Ecológica señala cuatro consecuencias claras:
alargamiento de los veranos en cinco semanas desde los
años setenta, según la Agencia Estatal de Meteorología
(Aemet); la disminución de los caudales de los ríos, en
algunos casos más del 20%; la expansión del clima
semiárido en unos 30.000 kilómetros cuadrados; y el
incremento en frecuencia e intensidad de las olas de calor
y las sequías. Si aumenta la emisión de los GEI, las
previsiones apuntan al agravamiento de estos y otros
síntomas como el incremento de las temperaturas
máximas y mínimas.
¿Qué es lo que produce el cambio
climático?
Existe una posición cada vez más mayoritaria en la
comunidad científica sobre la actividad humana como la
causa de la modificación de las condiciones climáticas
actuales. De ahí que la investigadora del Turba Lab
coincida al definir el presente cambio climático como
“antropogénico”, es decir, causado por la humanidad y
no por anomalías biofísicas o naturales.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático
(IPCC, organismo creado en 1988 por el Programa de
Naciones Unidas para el Medio Ambiente y por la
Organización Meteorológica Mundial, compuesto por
científicos y expertos de 195 países), señala que el inicio
del fenómeno se puede establecer en el comienzo de la
era industrial, más o menos en torno al año 1750. La
conclusión parece clara: han bastado menos de tres
siglos, un suspiro en la escala de la historia planetaria,
para modificar el equilibrio climático.
CAUSAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Empecemos
por el
principio. El
efecto
invernadero
es un
proceso
natural que
permite a la
Tierra
mantener las condiciones necesarias para albergar vida:
la atmósfera retiene parte del calor del Sol; sin el efecto
invernadero, la temperatura media del planeta sería de
18ºC bajo cero.
La atmósfera está compuesta por diversos gases que, en
la proporción adecuada, cumplen su cometido. El
problema está cuando las actividades del ser humano
aumentan la emisión de gases de efecto invernadero a la
atmósfera y ésta retiene más calor del necesario,
provocando que la temperatura media del planeta
aumente y se produzca lo que popularmente llamamos
calentamiento global.
Consecuencias del cambio climático
Las consecuencias están afectando a procesos naturales
de vital importancia. En el caso de los ecosistemas, los
humedales, por ejemplo, están en riesgo de desaparecer.
Otro punto importante es el aumento de la temperatura
media y la disminución de las precipitaciones, que está
creando un caldo de cultivo ideal para los incendios. A
continuación, te mostramos más consecuencias del
cambio climático:
Acidificación y contaminación del agua gracias a la
concentración de dióxido de carbono en el aire.
Devastadores fenómenos meteorológicos como los
huracanes, ciclones, lluvias, sequías extremas o
inundaciones.
Muerte, migración y extinción de diferentes
especies de animales. En el caso del mar, son
muchas las especies que son testigos de la
destrucción de su hábitat. La presencia de plásticos y
otros contaminantes en el mar, la pesca excesiva y
otras prácticas de pesca destructivas contribuyen a
su desaparición.
Alteración del ciclo del agua.
Aumento del nivel del mar y de la temperatura
global a causa del deshielo.
Aparición de enfermedades como el dengue y la
malaria.
Agotamiento de recursos naturales necesarios para
la vida humana.
¿Cómo reducir los efectos del
cambio climático?
Lograr un planeta más sostenible y respetuoso con la
naturaleza es posible con el esfuerzo de todos. Por esta
razón, recopilamos una serie de recomendaciones
avaladas desde el Programa de Naciones Unidas para el
Medio Ambiente (PNUMA) que contribuyen a construir
un futuro más verde:
Después de cargar tu teléfono desconecta el
cargador. Así ahorrarás energía.
Para distancias cortas camina o utiliza una bicicleta.
En definitiva, usa un transporte sostenible que no
contamine.
Reduce el consumo: como bien se especifica en el
ODS 12 de la Agenda 2030, el consumo y la
producción dependen del uso del medio ambiente
natural y de los recursos de una manera que
continúa teniendo efectos nocivos sobre nuestro
planeta. Transformar nuestros hábitos de consumo
en otros más sostenibles es esencial para luchar
contra el cambio climático y la contaminación.
Elimina de tu rutina el uso de botellas de plástico. En
un año podrás ahorrar hasta 167 botellas de plástico
de media. Para que te hagas una idea, cada hora 25
millones de botellas de plástico se lanzan a la basura
solo en Estados Unidos.
No utilices objetos con plástico. Es uno de los
materiales más contaminantes.
Para tus compras utiliza bolsas de tela. Ocupan poco
y son muy resistentes, una bolsa de tela puede
reemplazar a más de 100 bolsas de plástico.
Haz un uso responsable de la calefacción y mantén
el termostato lo más bajo posible.
Apuesta por una alimentación sostenible: el Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC) de Naciones Unidas apunta que los
sistemas alimentarios tienen un impacto en el
cambio climático mediante las emisiones de gases de
efecto invernadero derivadas de la producción,
distribución y consumo de alimentos. Al mismo
tiempo, estos sistemas tienen un gran poder para
mitigar los efectos. Nuestras elecciones en términos
de alimentación son determinantes para hacer
frente a una situación de emergencia climática
global.