Celia
Celia
Para Celia
Celia podría escribirte demasiados poemas o historias, pero nunca serían suficientes para
decirte cuanto te quiero. Sé que no me crees por ser hombre y a veces dices que tengo mucha labia,
pero espero que leyendo esto puedas saber que todas las cosas que te digo me salen del corazón.
Aquel que se muere por ti, cuando leas esto; estarás viendo mi verdadero rostro, mi verdadera boca,
mis verdaderos ojos y por un breve instante podrás escuchar mi verdadera voz. Hace poco tuve un
sueño, recorríamos Juchitán agarrados de la mano, no recuerdo bien la ciudad, ni siquiera recuerdo
los lugares por los cuales pasamos; lo único recuerdo es tu mano tomando la mía. Aun puedo recordar
la sensación de tenerte cerca.
He leído que muchos escritores son buenos mentirosos, pueden decirte algo, pero te están mintiendo
en la cara. Tal vez también soy como ellos, pero una de las cosas en las que nunca mentiría es al
decirte que te quiero y cuanto que lo hago. Las palabras cualesquiera las puede decir o escribir, por
eso trato de demostrártelo con acciones. Podría regalarte rosas, chocolates, peluches o todo lo que tu
quisieras, pero prefiero regalarte lo único que de verdad tengo; mis palabras.
Nunca me cansare de decirte que te quiero; no importa en qué idioma te lo diga, te lo puedo decir en
español, inglés, francés o zapoteco. Eres una de mis inspiraciones, algo que también muchos llaman
musa, así que aquí están algunas de las cosas que me te he escrito
Cuatro Días Sin Ti
Para C.A
Antes de tu partida
Te iras, te llevarás tu cuerpo,
tus pies ya no tocaran este plano.
Y tu alma que nunca estuvo junto a mí;
Corazón siempre estas distante, asustada de sentirme cerca, y yo
aterrado por la posibilidad de que nunca volverás.
Visitarás tu tierra sin mí,
en ella soy un invasor extranjero.
Verás a los fantasmas que te persiguen;
tanto en los sueños como en las pesadillas,
¿acaso despertaras de ellas para estar conmigo?
Escribo esto en el aire y en el polvo
esperando que así nunca lo lean.
Creerían que estoy loco y sin hogar;
eso es cierto, siempre lo fue,
el llorar y el reír me son demasiado parecidos.
Me arrepiento de ser tan inquieto
cuando pides que me acueste a tu lado.
Tenerte conmigo me convierte en alguien más;
ver tu rostro y tocarlo con la lengua de los dedos,
sentir la piel erizada por el sonido de tu voz.
No sé qué va a pasar después de tu partida,
estoy demasiado asustado como para pensar
o para sentir algo más que está Ira.
La Pena pasó por aquí hace poco,
dice que regresa mañana, cuando te vayas.
Todo inicia, se va, todo termina.
¿Pero qué es ese todo?
Me atormenta, me duele,
ahora recuerdo lo que es,
eres Tú.
Viernes
El agua se filtra en la piel reseca,
la sal de las lágrimas se limpia por la lluvia tóxica.
Ya es la hora de comer, solo que no estás aquí,
tengo abstinencia de tus labios;
creo engañarme besando a alguien más, pero no funciona.
Sábado
Sobriedad; etimológicamente, igual a tristeza y amargura
difícil de conseguir, fácil de abandonar.
Hoy vi a un hombre agonizando en una esquina,
moría por ver al reflejo de su alma,
ese hombre era yo.
Domingo
Te deberías llamar Soledad, pero te llamas de otra forma;
nombre hijo de dos lenguas antiguas.
Nací muy tarde para estar vivo o muy temprano para morir,
prefiero pensar que eres lo Celestial,
provocaste que un ateo busque el perdón divino.
Lunes
Relatividad del tiempo; cuatro días, igual a una vida.
¿Termina la espera?
Volviste, mismos ojos, misma boca, mismo cuerpo;
la diferencia ya no radica en lo físico,
lo cierto es que ya no es el mismo espíritu.
El Después de Todo
Deje de escribir en el papel hace un tiempo,
ahora lo hago en el lugar apropiado;
las uñas son la pluma, la sangre es la tinta
la piel es el cuaderno, el cuchillo caliente el borrador.
La muerte fue mañana, la vida será ayer, y el hoy es la nada.
Busca el significado de tu nombre, aunque, yo ya lo sé muy bien, es Celestial.
Confesión de un Aspirante a Escritor
Para mi futuro yo, solo es un bloque momentáneo.
Pruebo diferentes formas de huir,
mi perseguidor despiadado;
he sido yo desde el principio,
soy víctima de la mala suerte de estar vivo.
El desastre, ¿Quien no lo conoce?
La Decepción su hermana adoptiva,
el Desencantó aquel que ves en mí;
todos y cada uno familiares de la Soledad.
El mejor enamorado es aquel que no dice que lo está,
es quien se entristece con su felicidad;
solo porque sabe que nadie es digno de sentirla,
estar despierto es la mejor apología del lenguaje.
No recuerdo como escribir de verdad,
perdí la habilidad de sumergirme en lo más profundo de mi.
Lo único que puedo hacer ahora es poesía barata,
pero estoy seguro que siempre habrá un comprador para ella.
Querido lector, no tengo talento alguno,
ya no escribo por mí mismo, lo hago por costumbre.
Querida enamorada, no creas que te amo,
lo que disfruto es creer hacerlo.
Tomo una pluma con tinta inexistente, en un cuaderno sin hojas
con ayuda de la dislexia comienzo a escribir.
Llamo a la tristeza, una simple palabra la hará aparecer;
relleno la pluma con mi sangre, que la ansiedad guie a mi mano.
No tengo ningún tipo de inspiración,
ya no soy capaz de escribir un poema.
No tengo ninguna idea,
Ya no soy capaz de escribir una historia.
Cuando ya no pueda más, no resista el pensar,
y las palabras me resulten innecesarias.
Tomare un revolver, lo cargare y jalare el gatillo;
será en ese momento, cuando inicie a escribir la verdadera Poesía.
Besos
Inicia como si tuviera hambre cada mañana,
mi voz interior me manda a llamarte.
El corazón se agita al caminar por la calle
repleta de gente buscando el amor.
Te llego a ver y me miras con desprecio.
Tus besos me encantan porque son fuertes,
me lastimas cuando tus labios se mueven.
Tomas mi mano sin permiso;
me haces tuyo sin desvestirme;
conviertes un alma sofista en un perro faldero.
El enojo viene a mi mente cuando me sueltas.
¿Quién te crees para terminar tal placentero tormento?
Si te molesta que lo sienta no me los des,
grítame todo lo que quieras, yo lo resistiré,
soy un maniquí sin voz ni voto.
Llega la hora de partir de tu casa,
roge por un poco de cariño y me lo negaste.
Acercaste el alcohol a mi garganta;
pero me dejaste seco de tu amor,
la composición de tu saliva es mayor que la del vodka.
Cuando nos tocamos tu eres arena,
nuestro calor los convierte en cristal.
Queremos ahogarnos entre alientos;
provocamos que se rompan y
comenzamos a jugar con la sangre.
Conozco cada curva de tu cuerpo,
tu alma ya la mastiqué y escupí
por varios días.
Ya fue devuelta en uno de nuestros besos nocturnos,
solo en la noche nuestra pasión no tiene pena.
Generamos un choque de hierro y sal,
pero seguimos ahí tirados en el delirio
de las risas incomodas.
¿Terminaste? Ya quiero uno de nuevo.
¿Terminaste? Dame otro beso.
Nadxielli
Para Celia
No puedo iniciar nada, ni siquiera este poema;
lo escribo para ti, queriendo que lo leas,
pero esperando que lo olvides,
quiero que nuestras pieles se peguen la una con la otra.
Se decirte que te amo en cuatro idiomas;
diferentes orígenes, diferentes fonéticas.
Pero no sé cómo decírtelo en el lenguaje más sagrado;
el de tus labios tocando los míos.
El lenguaje está vacío y señero,
lo sacrificaron y esclavizaron para mentir.
Comas, puntos, tantas reglas que nos detienen
de decir lo que sentimos el uno por el otro
Escribo esto esperando poder dormir;
el insomnio ya se convirtió en mi compañero de cuarto.
Algunas veces llega la tristeza y conversan entre sí,
otras tantas lo acompañan la nostalgia.
Estoy seguro que soy honesto contigo,
pero por alguna razón desconfías de mí, Corazón.
Amor, ¿cómo podría mentirte?
si tú me enseñaste como dejar de sufrir todo el tiempo.
Eres tan cambiante que me desesperas,
sabes que tienes el control absoluto de todo.
¿Cómo un rostro tan inocente puede ser tan deseable?
Quiero ser tuyo para luego dejar de vivir.
Espero llegar a tocar el cielo,
mientras tus manos tocan mi cuerpo;
esa sería la mejor forma de encontrar mi camino
y aunque no lo fuera lo seguiría si tú me lo pides.
Me escupes en la cara, sin vergüenza,
¿Desde cuándo un insulto es tan bien recibido?
Tus ojos me hacen olvidar la poca dignidad
que me quedaba, para que mencionarla.
Plasmo estas palabras a sabiendas de
que no me creerás ni una sola.
Vives encerrada en la jaula de la misandria;
ningún movimiento poético moderno hará que confíes en mí.
Ayer en la mañana desterré al amor
Le dije que era demasiado inocente para vivir
Y mientras lo veía partir, tu silueta lo seguía
trate de seguirla, pero fue demasiado rápida para mi
Ahora debo esperar a que se invente el viaje en el tiempo
para así decirte que te amo desde el primer día,
en el cual te vi sentada en una banca
tal vez si te lo digo, tenga otra oportunidad para quererte.
No se terminar nada, ni siquiera esta carta
la escribo para ti, para que me recuerdes
una mano a la pluma, la otra al gatillo
que mis sesos sean mi firma de poeta.