Paniculitis
La paniculitis es la inflamación de la capa de grasa situada debajo de la piel.
Pueden entidades propias o ser solamente una manifestación más de otras enf
sistémica que padezca el paciente.
Constituyen un grupo heterogéneo de enfs que tienen como punto en común la
afectación del panículo adiposo. Las paniculitis se pueden clasificar en dos
grandes grupos:
1. Las predominantemente septales
2. Las predominantemente lobulillares y finalmente subclasificar en
paniculitis con o sin vasculitis asociadas.
Paniculitis predominantemente septales con vasculitis asociada
Vasculitis Leucocitoclásica
Inflamación de los pequeños vasos, conocida como Púrpura Palpable (lesión
rojo vinoso, pequeñas y de limites bien definidos que no blanquean a la
presión) y que puede ser debido a una multitud de enfs desde infecciones a
reacciones por medicamentos. A veces se manifiesta con afección a los septos.
Tromboflebitis superficial
Formación de un trombo dentro de una vena y la inflamación subsecuente de
la misma. Clínicamente son nódulos eritematosos de consistencia elástica
dispuestos de forma lineal generalmente en miembros inferiores. Puede ser
debida a una multitud de factores, entre los cuales alteraciones de la
coagulación, tumores malignos, enfermedad de Behçet, pero la causa más
frecuente es de lejos la insuficiencia venosa.
Paniculitis septales con vasculitis
Poliarteritis nodosa cutánea
Se trata de una vasculitis que afecta arterias y arteriolas. Se manifiesta como
lesiones eritematosas, nodulares en los miembros inferiores que a veces se
ulceran. Se acompaña a menudo de lívedo reticularis (como si se pudieran
adivinar las venas a través de la piel formando una especie de red). Al
contrario de la poliarteritis nodosa sistémica no se asocia a anticuerpos
positivos ni afecta a la bifurcación de las arterias.
Paniculitis predominantemente septales sin vasculitis asociada
Eritema nodoso. Es la paniculitis más frecuente y el paradigma de paniculitis
predominantemente septal. Cualquier edad, más frecuente entre los 20 y 30
años y es 6 veces más frecuente en mujeres.
Clínicamente está constituido por nódulos, eritematosos, de consistencia
elástica y característicamente calientes en miembros inferiores. Inicialmente
son de un rojo brillante y ligeramente elevados pero en los días siguientes
pierden el brillo y la elevación, haciéndose más violáceos y finalmente se
hacen amarillentos y terminan curando sin dejar cicatriz o atrofia. El eritema
nodoso jamás se ulcera. Más frecuentes reacciones a medicamentos,
sarcoidosis y enfermedad inflamatoria intestinal en adultos e infección
estreptocócica en niños.
Paniculitis predominantemente septales sin vasculitis asociada
Nódulos reumatoideos
Aproximadamente 20% de los pacientes con Artritis reumatoide presentan
nódulos reumatoideos en la vecindad de articulaciones. La presencia de estos
nódulos suele asociarse a una mayor agresividad de la enfermedad. También
se han descrito en Lupus Eritematoso Sistémico y en Fiebre Reumatoidea. Se
trata de nódulos bien delimitados, de consistencia indurada y que cursan sin
alteración de la piel. Generalmente son asintomáticos y el tratamiento es
quirúrgico si se ulceran o son dolorosos.
Xantogranuloma Necrobiotico: se trata de una entidad poco frecuente que se
asocia a paraproteinemia y pacientes con mieloma múltiple u otros síndromes
mieloproliferativos. Clínicamente se trata de placas múltiples, de limites bien
definidos, induradas, amarillento-violáceas y con tendencia a la ulceración que
demuestran una predilección por la región periorbital.
Paniculitis predominantemente septales sin vasculitis asociada
Granuloma Anular Subcutáneo
Forma infrecuente de granuloma anular que clásicamente afecta únicamente el
panículo adiposo. Más frecuente en niños o adultos jóvenes. Se manifiesta
como nódulos subcutáneos no inflamatorios en cabeza, manos, nalgas y
porción anterior de piernas.
Morfea profunda
Se incluye dentro del espectro de la esclerodermia localizada o morfeas, que
son enfermedades que tal como el nombre indica provocan un endurecimiento
de la piel. Se manifiestan como nódulos o placas induradas que, o bien se
mantienen estables o crecen progresivamente y que finalmente curan con
atrofia subcutánea e hiperpigmentación residual. Tiene predilección por
hombros, brazos y tronco.
Paniculitis lobulillares con vasculitis asociada
Eritema Nodoso Leproso
Se trata de un cuadro compuesto por nódulos eritematoviolaceos en miembros
inferiores, de pacientes con lepra lepromatosa acompañado de mal estado
general.
Eritema indurado de Bazin (Vasculitis Nodular)
Una forma de paniculitis lobulillar con vasculitis que no es más que un
fenómeno reactivo frente a múltiples factores, entre los cuales se encuentra la
tuberculosis. Afecta principalmente a mujeres de mediana edad, con sobrepeso
y algún grado de insuficiencia venosa. Se manifiesta en los meses más fríos
del año. En la superficie posterior de la porción inferior de las piernas, que no
son dolorosos o únicamente duelen si se presionan y que frecuentemente se
ulceran.
Paniculitis lobulillar sin vasculitis asociada
Lipodermatoesclerosis (Paniculitis esclerosante)
se asocia a isquemia arterial de miembros inferiores, tromboflebitis previa e
insuficiencia venosa crónica. Afecta a miembros inferiores, tiene forma
característica de botella de champagne invertida, un tacto indurado como si se
tratara de madera, y una hiperpigmentación difusa.
Paniculitis Lúpica (Lupus Eritematoso profundo)
Afecta al 3% de los pacientes con Lupus Eritematoso sistémico. Es más
frecuente en mujeres y suele afectar porción superior de los brazos, hombros,
cara y nalgas. Parece ser desencadenada por traumatismos ya que muchos
pacientes desarrollan lesiones en lugares de inyecciones o biopsias, sean estas
recientes o antiguas. Clínicamente se tratan de nódulos o placas subcutáneas
que curan generalmente con cicatriz atrófica y que a veces la piel que recubre
los nódulos.
Paniculitis lobulillares sin vasculitis
Paniculitis Pancreática
Se asocia a enfermedades pancreáticas, especialmente a pancreatitis crónicas y
agudas. Clínicamente se tratan de nódulos subcutáneos eritematosos que se
ulceran y exudan un material aceitoso marronáceo resultante de la licuefacción
de los adipocitos (células de grasa). La localización más frecuente es en
piernas, alrededor de tobillos y rodillas. El curso de la paniculitis pancreática
es paralelo a la enfermedad pancreática a la que está asociada y suele remitir
cuando esta ultima se resuelve.
Paniculitis Infecciosa
Existe una multitud de bacterias y hongos que pueden provocar paniculitis.
Suele ocurrir en pacientes inmunodeprimidos. Se divide en dos tipos, la
primaria donde el foco de infección es inicialmente el panículo adiposo por
inoculación del agente infeccioso por ejemplo a través de un catéter; y
secundario donde el microorganismo responsable está produciendo una
infección en otra región anatómica.
Paniculitis lobulillar sin vasculitis
Paniculitis traumática
Se trata de una paniculitis secundaria a traumatismos involuntarios. Frecuente
en mujeres con senos grandes. Clínicamente se trata de nódulos subcutáneos
profundos recubiertos de piel normal o de aspecto de piel de naranja.
Causas
Infecciones
Bajas temperaturas
Traumatismos
Trastornos linfoproliferativos
Enfermedades autoinmunes como Lupus eritematoso sistémico.
Esclerosis sistémica
Trastornos del páncreas
Trastornos inflamatorios (como la enfermedad inflamatoria intestinal y
la poliarteritis nudosa)
Carencia de alfa-1 antitripsina. El eritema nudoso es un tipo de
paniculitis.
Síntomas y diagnóstico
La paniculitis se caracteriza por la presencia de bultos sensibles al tacto y
enrojecidos en la piel (nódulos) que se originan en las profundidades de la
capa de grasa que existe debajo de la piel (subcutánea).
Diagnóstico:
Evaluación médica
Con frecuencia, biopsia cutánea
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para la paniculitis.
Pueden administrarse fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para
aliviar el dolor y la inflamación. Existen otros fármacos que pueden resultar
eficaces, los medicamentos para el tratamiento de la malaria, la dapsona o la
talidomida.
Si los síntomas empeoran se administran corticosteroides y otros fármacos
que suprimen el sistema inmunitario (inmunosupresores), o bien fármacos
quimioterapéuticos.