Colegio Los Cóndores D-508
“Cada día volando más alto”
Talcahuano
GUÍA DE LENGUA Y LITERATURA
NOMBRE
OBJETIVO Lee y responde a preguntas específicas, reconociendo elementos de un texto narrativo y uno
poético.
I.- Lee los siguientes textos y encierra en un círculo la alternativa correcta. (1 C/U).
ONICOFAGIA DE CHOCOLATE
(Fabián Sevilla)
La señora Onicofagia Pérez de Chocolate despertó.
Se estiraba como para arañar el techo, cuando lo descubrió: ¡le faltaba un dedo! El pulgar derecho.
Desesperada, lo buscó en la cama. Revisó diez veces entre sábanas y colchas, hasta llegó a desplumar la
almohada y descuajeringar el colchón. El dedo no apareció.
Se tomó unos segundos para repasar qué había hecho el día anterior. Así, supo cuál fue el destino del
pulgar que le faltaba.
Antes de acostarse, había estado viendo una película de horror. Le encantaban, pero se mordía las
uñas. Sin dudas, “La invasión de las tarántulas hidrofóbicas” la había puesto al punto del colapso. De
la uña, pasó al dedo y ahora lo tenía en el estómago.
Salió desesperada a la calle. Iba a buscar asistencia.
Pleno enero, el calor rajaba el pavimento y las veredas. Por eso, no había avanzado mucho cuando a la
señora Onicofagia Pérez de Chocolate comenzaron a derretírseles los pies.
El sol le daba de lleno y por más que buscó caminar bajo el resguardo de toldos y la sombra de los
balcones, los rayos hacían que su usualmente enrulada cabellera le chorreara por la nuca.
Si no apuraba el tranco, llegaría hecha gota.
“¡Lo que me faltaba!”, pensó llena de pánico al llegar a una esquina.
Enfrente, esperando que el semáforo les diera paso, un grupo de chicos golosos la miraban con fijeza.
Lo peor que le podía pasar a alguien como la señora Onicofagia Pérez de Chocolate, quien los
reconocía con solo darles un vistazo.
Dicho y hecho, el semáforo les dio verde y los chicos corrieron desbocados hacia ella. Se le abalanzaron
sin pedir permiso o por favor. Imitando las costumbres de un voracísimo cardumen de pirañas, la
emprendieron a destelladas.
Algunos le comieron los brazos, con sus manos, codos y hombros incluidos; otros, lo que le quedaba de
las piernas; uno, gordito y a la legua el líder, la emprendió con la porción de cabeza que aún no se le
había derretido.
Sobrevivió… Bueno, es un decir. Cuando llegó a la confitería, no quedaba ni la quinta parte de lo que era
al momento de salir de su casa.
— ¡Ayúdeme! — le pidió con voz entrecortada y ojos llorosos al chocolatero. Luego, le contó su
tragedia, que había comenzado -aceptó que por su culpa- con un dedo y ahora, casi casi la había
extinguido.
— Lo lamento, estimada Onicofagia, pero ayer me entraron ladrones y entre todo lo que me birlaron,
estaban los moldes para hacer figurillas humanas — se excusó el chocolatero; estaba impresionadísimo.
__¿¡Y ahora qué hago!? — estalló la señora Onicofagia Pérez de Chocolate
— Esta noche tengo un cumpleaños de 15 y no puedo ir reducida a lo que me dejaron el sol, el calor y
esos chicos tragones.
El chocolatero la vio tan compungida, que pensó un modo de solucionarle el conflicto.
— Lo único que puedo hacer es recurrir a los moldes que suelo usar en pascua. Se ve que los ladrones no
los encontraron o no los vieron — le dijo.
Y bien, sino hay otra… — aceptó.
El chocolatero le dio a elegir. Entre el molde de conejito o de huevo, la señora Onicofagia Pérez de
Chocolate se quedó con el de gallinita.
Parece que aquél no era su día. A último momento, el hombre se quedó sin chocolate negro. Por eso,
debió hacerle las patas blancas: parecía que usaba zapatillas. Sin embargo, para que no sufriera tanto y
como atención de la casa la llenó de confites multicolores.
Con el tiempo la señora Onicofagia Pérez de Chocolate superó el trauma.
Sigue viendo películas de terror. Sólo que acompañada por su marido. Y no es que desde aquella vez le
haya agarrado más repulsión. En vez de comerse sus uñas, muerde las de su esposo.
Después de leer el texto, responde a las siguientes preguntas:
1. ¿Cuál es el propósito comunicativo del texto anterior?
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2. Parecía que Onicofagia usaba zapatillas porque:
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3. ¿Cuál es el tema del texto anterior?
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4. En el siguiente Fragmento:
“El chocolatero la vio tan compungida, que pensó un modo de solucionarle el conflicto.”
¿Qué palabra reemplaza a la expresión destacada sin que cambie el sentido del texto?
a) Extraviada.
b) Molesta.
c) Adolorida.
d) Apenada.
5. ¿Qué función principal cumple el chocolatero en la historia?
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6. ¿Qué se puede concluir a partir del siguiente párrafo del texto?
“Pleno enero, el calor rajaba el pavimento y las veredas. Por eso, no había avanzado mucho cuando a la señora Onicofagia
Pérez de Chocolate comenzaron a derretírseles los pies.”
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8. En el siguiente fragmento:
“Onicofagia Pérez de Chocolate (…) en vez de comerse sus uñas, muerde las de su esposo”
¿Qué se concluye a partir de la cita anterior?
a) Onicofagia siente asco por sus uñas.
b) Ella teme repetir la aterradora experiencia anterior.
c) Quiere sentirse protegida por su esposo.
d)Repite lo que ve en las películas de terror.
TRES ÁRBOLES
Mistral, G (1983)
Tres árboles caídos
quedaron a la orilla del sendero.
El leñador los olvidó, y conversan,
apretados de amor,
como tres ciegos.
El sol de ocaso pone
su sangre viva en los hendidos leños,
¡y se llevan los vientos la fragancia
de su costado abierto!
Uno, torcido, tiende
su brazo inmenso y de follaje
trémulo hacia otro, y sus heridas
como dos ojos son, llenos de ruego.
El leñador los olvidó. La noche
vendrá. Estaré con ellos.
Recibiré en mi corazón sus mansas
resinas. Me serán como de fuego.
¡Y mudos y ceñidos,
nos halle el día en un montón
de duelo!
9. ¿Cuál es el propósito comunicativo del texto anterior?
a) Opinar sobre un tema.
b) Expresar sus sentimientos.
c) Narrar una historia.
d)Convencer sobre una idea.
10. Según la cuarta estrofa, ¿qué hará el hablante con los árboles caídos?
a) Les robara toda su resina.
b) Los quemara para pasar el frio.
c) Les tendera sus brazos trémulos.
d)los acompañara mientras pasa la noche.
11. ¿Qué características humanas atribuye el hablante a los árboles?
a) Conversar, sentir y expresar dolor.
b) Conversar, descansar y reír.
c) Sufrir y expresar dolor.
Descansar, sufrir y morir.
12. ¿Qué imagen de los árboles tiene el hablante lírico?
a) Representan tres compañeros abatidos.
b) Representan tres compañeros unidos.
c) Representan tres compañeros felices.
d) Representan a cada persona individualmente.
13. ¿A quién alude la palabra subrayada en el verso?
Uno, torcido, tiende
su brazo inmenso y de follaje trémulo
a) Al leñador.
b) A un árbol.
c) A la noche.
d)Al hablante.
Profesora: Galia Irenia Loyola Pincheira.