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Habeas Data y Suplantación: Caso Davivienda

Este documento es la Sentencia T-360/22 de la Corte Constitucional colombiana. Resuelve una acción de tutela presentada por Ismael Silva Rodríguez contra el Banco Davivienda por reportarlo negativamente en centrales de riesgo por deudas que él dice nunca haber adquirido. El juez de primera instancia falló a favor del banco. La Corte Constitucional revisa este fallo para determinar si se vulneraron los derechos fundamentales del demandante.

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Habeas Data y Suplantación: Caso Davivienda

Este documento es la Sentencia T-360/22 de la Corte Constitucional colombiana. Resuelve una acción de tutela presentada por Ismael Silva Rodríguez contra el Banco Davivienda por reportarlo negativamente en centrales de riesgo por deudas que él dice nunca haber adquirido. El juez de primera instancia falló a favor del banco. La Corte Constitucional revisa este fallo para determinar si se vulneraron los derechos fundamentales del demandante.

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Sentencia T-360/22

Referencia: Expediente T-8.727.419

Acción de tutela presentada por Ismael


Silva Rodríguez en contra del Banco
Davivienda S.A.

Procedencia: Juzgado Promiscuo Municipal


de Sabana de Torres, Santander.

Asunto: Habeas data frente a reporte de


dato negativo en central de riesgo en caso
de obligaciones crediticias adquiridas por
vía de suplantación de identidad.

Magistrado sustanciador (E):


HERNÁN CORREA CARDOZO

Bogotá D.C., trece (13) de octubre de dos mil veintidós (2022).

La Sala Sexta de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por la


Magistrada Cristina Pardo Schlesinger y los Magistrados José Fernando Reyes
Cuartas y Hernán Correa Cardozo, quien la preside, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, específicamente las previstas en los
artículos 86 y 241 num. 9º de la Constitución Política y 33 y subsiguientes del
Decreto 2591 de 1991, ha pronunciado la siguiente

SENTENCIA

En el trámite de revisión del fallo de primera instancia proferido por el Juzgado


Promiscuo Municipal de Sabana de Torres, Santander, el 22 de febrero de
2022, dentro del recurso de amparo constitucional formulado por Ismael Silva
Rodríguez en contra del Banco Davivienda S.A.

Conforme a lo consagrado en los artículos 86 de la Constitución Política y 33


del Decreto 2591 de 1991, mediante Auto del 30 de junio de 2022 la Sala de
Selección de Tutelas Número Seis de la Corte Constitucional escogió, para
efectos de su revisión, el asunto de la referencia 1. Por tal razón, acorde con lo
previsto en el artículo 34 del Decreto 2591 de 1991, esta Sala de Revisión
procede a dictar la sentencia correspondiente.
1
La Sala de Selección de Tutelas Número Seis de la Corte Constitucional seleccionó el asunto para revisión
por cumplir con el criterio objetivo referido a la “exigencia de aclarar el contenido y alcance de un derecho
fundamental”, así como concretar el criterio subjetivo alusivo a la “urgencia de proteger un derecho
fundamental”. El auto respectivo fue notificado el 15 de julio de 2022 por medio de estado No. 12, publicado
en la página web de la Secretaría General de esta Corporación.
I. ANTECEDENTES

La solicitud

El 9 de febrero de 2022, el señor Ismael Silva Rodríguez, obrando en nombre


propio, presentó acción de tutela en contra del Banco Davivienda S.A., por la
presunta vulneración de sus derechos fundamentales al buen nombre, a la
honra, al debido proceso y al habeas data. Manifestó que la referida entidad
bancaria lo reportó en la central de riesgos de Datacrédito por incurrir en mora
frente al pago de varias obligaciones crediticias que figuran a su nombre, pero
que nunca solicitó ni adquirió personalmente.

Hechos relevantes

1. El accionante reside en el municipio de Sabana de Torres, Santander.


Según manifiesta, el 21 de mayo de 2021, suscribió un contrato para la
prestación de los servicios de televisión y de internet satelital con la empresa
SAB Internet para todos S.A.S. Asegura que para la celebración de dicho
negocio jurídico entregó a tres personas, que se presentaron en su domicilio
como trabajadores de esa compañía, una copia escaneada de su cédula de
ciudadanía y la impresión digital de sus huellas dactilares.

2. No obstante lo anterior, y pese a las múltiples reclamaciones posteriores


en torno al cumplimiento del contrato, la empresa no instaló ninguno de los
servicios pactados. Por esta razón, el señor Silva Rodriguez sostiene que SAB
Internet para todos S.A.S. “lo estafó”, tal y como ha “estafado” a varios de los
habitantes del municipio donde reside2.

3. El 16 de junio de 2021, el actor sostiene que consultó su historial


crediticio. Advirtió que aparecía con un reporte en la central de riesgo de
Datacrédito como titular de varias obligaciones contraídas con el Banco
Davivienda S.A. que en ningún momento ha adquirido. Inclusive, adujo que ese
mismo día, por medio del servicio de atención telefónico de la entidad, no solo
se le confirmó la efectiva existencia de diversos productos financieros a su
cargo, sino también se le sugirió que acudiera a una de sus oficinas para poder
entregarle información más detallada3.

4. Al día siguiente, según sostuvo, en una sucursal del Banco Davivienda,


ubicada en el municipio de Barrancabermeja, le comunicaron que el sistema de
la entidad registraba con su nombre los siguientes productos que fueron
“abiertos en línea”: (i) un crédito por valor de veinte millones de pesos; (ii)
una tarjeta de crédito con cupo equivalente a un millón quinientos mil pesos; y
(iii) una cuenta de ahorros4. De inmediato, el señor Silva Rodríguez indicó que
la información reportada era errónea y, por tanto, pidió su corrección, al tiempo

2
Expediente digital T-8.727.419. Escrito de tutela folio 1.
3
Expediente digital T-8.727.419. Escrito de tutela folio 2.
4
Expediente digital T-8.727.419. Escrito de tutela folio 2.

2
que, por sugerencia de la misma entidad bancaria, presentó denuncia por tales
hechos ante la Sala de Atención al Usuario de la Fiscalía de Barrancabermeja 5.
Adicionalmente, puso en conocimiento de la Superintendencia Financiera la
indebida utilización de sus huellas digitales y de su cédula de ciudadanía para
solicitar créditos bancarios.

5. En escrito del 6 de julio de 2021, el Banco Davivienda S.A. rechazó la


solicitud realizada por el señor Silva Rodríguez. Para tal efecto, sostuvo que los
productos financieros fueron requeridos a través de la aplicación Davivienda
Móvil6. Igualmente, adujo que: (i) los soportes de apertura de los productos
presentaban semejanza con sus huellas dactilares y su documento de identidad;
(ii) para su respectiva aprobación se verificó tanto su huella dactilar como la
imagen de su cédula de ciudadanía a partir de un proceso de autenticación
biométrica que fue exitoso; y, (iii) se adelantó una investigación interna que
determinó su titularidad en relación con los productos cuyo reconocimiento
pretende desconocer. Esta respuesta fue reiterada en las comunicaciones
posteriores del 23 de agosto7 y del 25 de noviembre de 20218.

6. El 18 de agosto de 2021, el accionante sostuvo que acudió a la sucursal


del Banco Davivienda ubicada en la calle 35 de la ciudad de Bucaramanga.
Afirma que uno de los asesores le aclaró que: (i) el préstamo de libre inversión
y la tarjeta de crédito fueron avalados en la oficina virtual del banco de la
ciudad de Barranquilla por parte de la señora Ana Aura; (ii) aunque los
presuntos estafadores registraron en la oficina de Davivienda virtual una
dirección y un número de celular para la entrega de la tarjeta de crédito, esta
nunca se entregó tras no haber podido ser recibida; (iii) el crédito fue
desembolsado el 2 de junio de 2021; y, (iv) con posterioridad a la antedicha
fecha, se utilizó la tarjeta de crédito virtual en la ciudad de Barranquilla.

7. En condición de titular de los productos financieros aparentemente


adquiridos con el Banco Davivienda S.A., el señor Silva Rodríguez fue objeto
de los respectivos cobros vía telefónica. Tras figurar en el sistema con una
mora superior a 90 días, fue reportado a Datacrédito9.

Pretensiones

8. El señor Ismael Silva Rodríguez promovió acción de tutela en contra del


Banco Davivienda S.A., con el fin de obtener la protección de sus derechos
fundamentales al buen nombre, a la honra, al debido proceso y al habeas data,
presuntamente vulnerados por la entidad demandada al haberlo reportado en las
centrales de riesgo a causa de la mora en que incurrió frente al pago de varios
productos financieros que nunca solicitó ni adquirió personalmente. Por esta
5
Expediente digital T-8.727.419. Escrito de tutela folio 2. Radicada con el número de noticia criminal
680816000136202150427.
6
Expediente digital T-8.109.017, archivo “012.RespuestaDavivienda”.
Expediente digital T-8.109.017, archivo “002Anexos”.
7
Expediente digital T-8.109.017, archivo “012.RespuestaDavivienda”.
8
Expediente digital T-8.109.017, archivo “002Anexos.
9
Expediente digital T-8.109.017, archivo “014ContestacionExperian-Datacredito.pdf”.

3
razón, solicitó al juez de conocimiento que concediera el amparo constitucional
de las prerrogativas superiores invocadas, de suerte que ordene eliminar el dato
negativo reportado, previa exoneración del pago de las obligaciones que
aparecen reportadas a su nombre por la entidad bancaria.

Trámite procesal y oposición a la demanda de tutela

9. Mediante auto del 9 de febrero de 2022, el Juzgado Promiscuo Municipal


de Sabana de Torres, Santander, dispuso admitir la acción de tutela y ordenar
su traslado a la entidad demandada, al tiempo que vincular a la empresa SAB
Internet para todos S.A.S., a la Superintendencia Financiera de Colombia y a
Datacrédito para que se pronunciaran en relación con la problemática jurídica
planteada y, a su vez, ejercieran los derechos de contradicción y defensa10.

10. Inicialmente, el Banco Davivienda S.A., a través de apoderado judicial,


contestó la acción de tutela en memorial del 11 de febrero de 2022 11. Respecto
de los hechos descritos manifestó que el demandante sí le solicitó la apertura de
una cuenta de ahorros, una tarjeta de crédito y un crédito móvil. En relación
con la queja radicada ante la Superintendencia Financiera, sostuvo que se
realizó una investigación en la que se determinó que los soportes de los
productos otorgados coincidían por completo con su documento de identidad.
Sumado a lo anterior, aseguró haber dado respuesta a todas y cada una de las
solicitudes presentadas por el actor, motivo por el cual pedía declarar
improcedente el recurso de amparo constitucional por falta de subsidiariedad,
pues se trataba de una controversia de índole económico que debe ser ventilada
ante la jurisdicción ordinaria.

11. En respuesta de esa misma fecha12, la Superintendencia Financiera de


Colombia certificó que el 28 de junio de 2021, el señor Ismael Silva Rodriguez
presentó una queja en contra del Banco Davivienda S.A. Sobre este particular,
indicó que, si bien requirió en dos oportunidades a la entidad bancaria para que
resolviera las inquietudes formuladas por el accionante, optó por cesar el
procedimiento administrativo, debido a que los hechos fueron esclarecidos por
aquella en las comunicaciones del 6 y del 23 de agosto de 2021. En vista de lo
anterior, solicitó su desvinculación del procedimiento de tutela por falta de
legitimación en la causa por pasiva.

12. Por su parte, la empresa SAB Internet para todos S.A.S., en su escrito de
respuesta13, adujo que el documento firmado en su momento por el demandante
no responde a un contrato de prestación de servicios de telecomunicaciones
ofrecido por ella, en cuanto no solo no presta ningún servicio de internet ni de
televisión. Además, afirmó que tampoco tiene personal contratado ni cuenta
con oficinas en ningún municipio del país. En tales condiciones, dejó entrever
que los hechos denunciados por el señor Silva Rodríguez indican que personas
desconocidas estarían usando el nombre de la empresa para cometer fraude.
10
Expediente digital T-8.109.017, archivo “005AutoAdmiteTutela.pdf”.
11
Expediente digital T-8.727.419. Archivo “012RespuestaDavivienda”.
12
Expediente digital T-8.727.419. Archivo “08RespuestaSuperfinanciera”.
13
Expediente digital T-8.727.419. Archivo “011RespuestaSSAN-InternetParaTodos”.

4
13. Finalmente, en escrito del 14 de febrero de 2022, Datacrédito solicitó su
desvinculación del trámite de la acción de tutela. Para tal efecto, advirtió que
las obligaciones que figuran a nombre del actor se encuentran vigentes y en
mora, por lo que no puede eliminar el dato negativo reportado al configurarse
una situación de falta de pago14. Asimismo, argumentó que, de acuerdo con la
Ley 1266 de 200815, no le corresponde en su calidad de operador de la
información solicitar ningún tipo de autorización al titular de los datos para
publicarlos, ya que ello solo le incumbe a la fuente que, para el caso concreto,
es el Banco Davivienda S.A.

II. DECISIÓN JUDICIAL QUE SE REVISA

Sentencia de primera instancia

14. En sentencia de primera instancia del 22 de febrero de 2022, el Juzgado


Promiscuo Municipal de Sabana de Torres declaró improcedente la protección
invocada por falta de subsidiariedad16. Para adoptar tal determinación, resaltó
que las personas deben hacer uso de todas las herramientas legales que el
ordenamiento jurídico les brinda para proteger sus garantías fundamentales,
antes de acudir al recurso de amparo constitucional consagrado en el artículo
86 Superior. En particular, concluyó que en el caso concreto el actor contaba
con otros medios de defensa judicial, como el proceso penal, para salvaguardar
sus derechos e intereses.

La anterior decisión no fue objeto de impugnación por las partes.

III. ACTUACIONES ADELANTADAS EN SEDE DE REVISIÓN

Decreto de pruebas

15. Por medio de auto del 9 de agosto de 2022, el magistrado sustanciador


solicitó a la Fiscalía General de la Nación que informara sobre las diligencias
que ha surtido hasta el momento para investigar la conducta punible
denunciada por el señor Ismael Silva Rodríguez. Igualmente, se le pidió a este
último que informara acerca de las actuaciones que ha adelantado ante la fuente
para pedir la corrección de la información que juzga errónea. Adicionalmente,
allí se requirió al Banco Davivienda S.A. para que remitiera copia de las
distintas medidas que ha adoptado como consecuencia de las reclamaciones
realizadas por el actor y esclareciera si su identidad fue efectivamente
suplantada. Por último, ofició a la Superintendencia Financiera para que
remitiera copia del expediente administrativo que contiene la queja presentada
por el accionante.
14
Expediente digital T-8.727.419. Archivo “014ContestacionExperian-Datacredito.pdf”
15
“por la cual se dictan las disposiciones generales del habeas data y se regula el manejo de la información
contenida en bases de datos personales, en especial la financiera, crediticia, comercial, de servicios y la
proveniente de terceros países y se dictan otras disposiciones”.
16
Expediente digital T-8.727.419. Archivo “015Fallo.pdf”.

5
A continuación, se resumen las intervenciones recibidas por la Secretaría
General de la Corte Constitucional en cumplimiento del antedicho proveído.

Respuestas de las entidades involucradas

16. El 16 de agosto de 2022, el demandante remitió su respuesta al auto de


pruebas17. En su escrito manifestó: (i) que no ha presentado ninguna solicitud
adicional ante Datacrédito, porque no se le ha respondido su petición del 29 de
agosto de 2021; (ii) acerca de la presentación de nuevas solicitudes advirtió que
con posterioridad a la presentación de la acción de tutela, el 1º de abril del año
en curso le solicitó a Fiscalía Local de Sabana de Torres impulsar el proceso
penal por estos hechos, pero esta autoridad no le respondió.

En un segundo memorial advirtió que cuando se validó el crédito, Davivienda


nunca lo confirmó con él por ningún medio. También señaló las siguientes
deficiencias de la investigación penal: (i) nunca se le informó en qué estado se
encuentra el proceso; (ii) no se adelantó ninguna investigación para corroborar
las placas del vehículo de las personas que presuntamente lo estafaron, aunque
él las suministró; (iii) no fue notificado del archivo de la investigación penal18.

17. El 22 de agosto de 2022, la Superintendencia Financiera remitió copia


del expediente administrativo que contenía la queja presentada por el señor
Ismael Silva Rodríguez19. A través de un escrito posterior expresó que mediante
el trámite de quejas no se contempla la resolución de controversias entre los
consumidores financieros y las entidades vigiladas, relacionadas con el
cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas20. En esos casos,
según advirtió, debe acudirse a una demanda ante la autoridad jurisdiccional
competente.

18. El 25 de agosto de 2022, el Banco Davivienda respondió el auto de


pruebas21. En su escrito adujo (i) que el accionante suministró su información
personal a terceros, quienes bajo engaños registraron su cédula y registros
biométricos para la apertura de los productos móviles. No obstante, advirtió
que para la entidad bancaria quien tramitó y obtuvo los productos móviles
objeto de la reclamación fue el señor Ismael Silva, pues al cotejar su huella y
cédula de ciudadanía estos coinciden con los originales del accionante.
Además, (ii) dijo que para determinar si la identidad del reclamante había sido
suplantada hizo una validación con un experto en dactiloscopia y se analizó la
cédula de ciudadanía. Este análisis concluyó que el documento era original, y
las huellas correspondían a las mismas registradas en la aplicación móvil.
Igualmente, se refirió a los pasos que deben agotarse para abrir una tarjeta de
crédito y un crédito móvil, a través de la aplicación del banco. Finalmente (iii)
concluyó que en este caso no se violó el derecho al habeas data, debido a que se
17
Expediente digital T-8´727.419. Respuesta al oficio OPT A-415/2022.
18
Expediente digital T-8´727.419. Escrito del 2 de septiembre de 2022
19
Expediente digital T-8´727.419. Respuesta al oficio OPT A-415/2022.
20
Expediente digital T-8´727.419. Observaciones a las pruebas recaudadas en sede de revisión.
21
Expediente digital T-8´727.419. Respuesta al oficio OPT A-415/2022.

6
reportó ante las centrales de información financiera que en el registro de las
obligaciones se incluyó la leyenda “víctima de falsedad personal”. El
accionado también remitió copia de las respuestas a las reclamaciones
presentadas por el actor, y de los reportes en las centrales de información
financiera.

19. La Dirección de Asuntos Jurídicos de la Fiscalía General de la Nación


respondió en el término otorgado el auto de pruebas22. En el memorial
presentado sostuvo: (i) que la investigación penal de la denuncia interpuesta
por Ismael Silva Rodríguez fue asumida por la Fiscalía Única Local de Sabana
de Torres, de la Dirección Seccional del Magdalena Medio; (ii) que el caso se
encuentra inactivo, porque el fiscal de conocimiento profirió una orden de
archivo el 31 de enero de 2022; (iii) que en este caso no se han individualizado
a los presuntos responsables. Finalmente, la entidad remitió copia de la
investigación penal.

20. Asimismo, Experian Colombia S.A- Datacrédito advirtió que de


conformidad con la Ley 1266 de 200823: (i) a Davivienda le corresponde
verificar si en este caso existió una suplantación o no, debido a que esa entidad
bancaria tiene la calidad de fuente, y es ella quien mantiene una relación
financiera con el titular de la información; (ii) las fuentes y no los operadores,
tienen el deber de guardar la autorización otorgada por los titulares y certificar
el hecho; (iii) la tutela no puede prosperar contra el operador, ya que el dato
negativo fue suministrado por la fuente de la información.

IV. CONSIDERACIONES

A. Competencia

21. Con fundamento en los artículos 86 y 241, numeral 9°, de la Constitución


y 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991, la Sala Sexta de Revisión de Tutelas de la
Corte Constitucional es competente para revisar el fallo de tutela proferido en
el proceso de la referencia.

B Análisis sobre la procedencia formal de la acción de tutela

22. A continuación, se examinará si en el caso de la referencia se cumple con


los requisitos para la procedencia formal de la acción de tutela. Vale precisar
que solo en el evento en que los presupuestos se encuentren acreditados, la Sala
de Revisión procederá a delimitar el problema jurídico y a pronunciarse de
fondo sobre la controversia planteada en esta oportunidad.

a) Legitimación en la causa por activa y por pasiva

22
Expediente digital T-8´727.419. Respuesta al oficio OPT A-415/2022.
23
Expediente digital T-8´727.419. Observaciones a las pruebas recaudadas en sede de revisión, 9 de septiembre
de 2022.

7
23. Tal como lo dispone el artículo 86 de la Constitución, la acción de tutela
es un instrumento de defensa judicial al que puede acudir cualquier persona
para reclamar la protección inmediata de sus derechos fundamentales, cuando
quiera que estos resulten vulnerados o amenazados como consecuencia de las
acciones u omisiones de las autoridades públicas y, excepcionalmente, de los
particulares, en aquellos eventos delineados por la Ley24.

En consonancia con dicho mandato superior, el Decreto 2591 de 1991 25, en su


artículo 10, definió los titulares de la acción de tutela 26, quienes podrán solicitar
el amparo constitucional (i) bien sea en forma directa; (ii) por intermedio de un
representante legal (caso de los menores de edad, personas con discapacidad y
personas jurídicas); (iii) mediante apoderado judicial (abogado titulado con
poder judicial o mandato expreso); (iv) así como a través de agente oficioso
(cuando el titular del derecho no esté en condiciones de promover su propia
defensa). De igual manera, según se dispone en la ley, se encuentran
legitimados para ejercer esta acción, (v) tanto el Defensor del Pueblo como (vi)
los personeros municipales (facultados para intervenir en representación de
terceras personas, siempre que el titular de los derechos haya autorizado
expresamente su mediación o se adviertan situaciones de desamparo e
indefensión)27.

24. En el presente caso, se tiene que el señor Ismael Silva Rodríguez se


encuentra legitimado en la causa por activa en el marco de la acción de tutela,
toda vez que obra en su propio nombre y actúa directamente en defensa de sus
propios derechos e intereses, con el propósito no solamente de ser exonerado
del pago de las obligaciones crediticias que figuran a su nombre, sino también
de que se elimine el dato negativo reportado por el Banco Davivienda S.A. en
la central de riesgo de Datacrédito28.

24
Cfr. Sentencias T-819 de 2001, T-531 de 2002, T-711 de 2003, T-212 de 2009, T-778 de 2010, T-495 de
2013, T-561 de 2013, T-679 de 2013, T-470 de 2014, T-540 de 2015, T-361 de 2017 y T-307 de 2018.
25
“Por el cual se reglamenta la acción de tutela consagrada en el artículo 86 de la Carta Política”.
26
En relación con la acción de tutela, si bien es cierto que la informalidad es una de sus notas características,
cuyo fundamento estriba precisamente en la aplicación del principio de prevalencia del derecho sustancial
sobre las formas procesales, también lo es que ello no es óbice para que la misma se someta a unos requisitos
mínimos de procedibilidad, dentro de los cuales se encuentra el atinente a la debida acreditación de la
legitimación por activa -o la titularidad- para promover el recurso de amparo constitucional. Cfr. Sentencias T-
464A de 2006, T-493 de 2007 y C-483 de 2008.
27
La disposición en cita señala lo siguiente: “ARTÍCULO 10. LEGITIMIDAD E INTERÉS. La acción de
tutela podrá ser ejercida, en todo momento y lugar, por cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de
sus derechos fundamentales, quien actuará por sí misma o a través de representante. Los poderes se
presumirán auténticos. // También se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos no esté
en condiciones de promover su defensa. Cuando tal circunstancia ocurra, deberá manifestarse en la
solicitud.//
También podrán ejercerla el Defensor del Pueblo y los personeros municipales”.
28
“(…) la legitimación en la causa es una calidad subjetiva de las partes en relación con el interés sustancial
que se discute en el proceso. Por tanto, cuando una de las partes carece de dicha calidad o atributo, no puede
el juez adoptar una decisión de mérito y debe, entonces, simplemente declararse inhibido para fallar el caso de
fondo”. Sentencia T-416 de 1997.

8
25. Por otro lado, acerca de la legitimación en la causa por pasiva, de
acuerdo con lo establecido en los artículos 5 29, 1330 y 4231 del Decreto 2591 de
1991, este mecanismo constitucional procede “contra toda acción u omisión
de particulares” y “cuando la solicitud sea para tutelar a quien se encuentre
en una situación de subordinación o indefensión respecto del particular contra
el cual se interpuso la acción”32.

Concretamente, la jurisprudencia constitucional ha sido clara y consistente en


señalar que la acción de tutela es procedente contra las entidades bancarias para
solicitar la protección de los derechos fundamentales al habeas data y al buen
nombre, cuando se efectúa el reporte a las centrales de riesgo por obligaciones
que el demandante alega inexistentes33. En ese sentido, esta Corte también ha
precisado que la actividad financiera constituye un servicio público, dado que
su objetivo principal es “captar recursos económicos del público para
administrarlos, intervenirlos y obtener de su manejo un provecho de igual
naturaleza”34. Desde luego, conforme con el artículo 335 de la Carta Política,
las actividades financieras que involucran la inversión, aprovechamiento y
manejo de recursos son de interés público, previa autorización del Estado. De
ahí que en este tipo de asuntos se configure, en líneas generales, o bien una
situación de indefensión o bien una relación de asimetría entre las partes
involucradas35, pues es claro que la entidad bancaria se halla en una posición
29
El artículo 5º del referido decreto prevé que “la acción de tutela procede contra toda acción u omisión de las
autoridades públicas, que haya violado, viole o amenace violar cualquiera de los derechos de que trata el
artículo 2º de esta misma disposición. También procede contra acciones y omisiones de particulares, de
conformidad con lo establecido en el Capítulo III de este Decreto (…)”.
30
El artículo 13 del referido decreto prevé que “La acción se dirigirá contra la autoridad pública o el
representante del órgano que presuntamente violó o amenazó el derecho fundamental. Si uno u otro hubiesen
actuado en cumplimiento de órdenes o instrucciones impartidas por un superior, o con su autorización o
aprobación, la acción se entenderá dirigida contra ambos, sin perjuicio de lo que se decida en el fallo. De
ignorarse la identidad de la autoridad pública, la acción se tendrá por ejercida contra el superior.// Quien
tuviere un interés legítimo en el resultado del proceso podrá intervenir en él como coadyuvante del actor o de
la persona o autoridad pública contra quien se hubiere hecho la solicitud.”
31
El artículo 42 del referido decreto prevé que “La acción de tutela procederá contra acciones u omisiones de
particulares en los siguientes casos: 1. Cuando aquél contra quien se hubiere hecho la solicitud esté
encargado de la prestación del servicio público de educación para proteger los derechos consagrados en los
artículos 13, 15, 16, 19, 20, 23, 27, 29, 37 y 38 de la Constitución. //2. Cuando aquél contra quien se hubiere
hecho la solicitud esté encargado de la prestación del servicio público de salud para proteger los derechos a
la vida, a la intimidad, a la igualdad y a la autonomía. //3. Cuando aquél contra quien se hubiere hecho la
solicitud esté encargado de la prestación de servicios públicos domiciliarios. //4. Cuando la solicitud fuere
dirigida contra una organización privada, contra quien la controla efectivamente o fuere el beneficiario real
de la situación que motivó la acción, siempre y cuando el solicitante tenga una relación de subordinación o
indefensión con tal organización. (…)”.
32
Sentencias SU-075 de 2018, T-395 de 2018, T-391 de 2018, T-670 de 2017, T-451 de 2017 T-320 de 2016.
Reiteradamente, la Corte se ha referido a los conceptos de indefensión y subordinación, haciendo claridad en
que, si bien los dos implican una “dependencia”, esta figura tiene origen en el primer caso en situaciones de
naturaleza fáctica en cuya virtud la persona afectada en su derecho carece de defensa, entendida ésta como
posibilidad de respuesta efectiva ante la violación o amenaza de que se trate. En el segundo de los casos
implica una relación jurídica predicable, por ejemplo, de los trabajadores respecto de sus patronos, o de los
estudiantes frente a sus profesores o ante los directivos del establecimiento al que pertenecen.
33
Sentencias T-129 de 2010, MP. Juan Carlos Henao Pérez y T-847 de 2010, M.P Luis Ernesto Vargas Silva.
34
Sentencia T-847 de 2010, M.P Luis Ernesto Vargas Silva.
35
En este sentido, la Corte ha explicado: “En este orden de ideas, la acción de tutela procede tanto por la
violación al derecho de petición como por las vulneraciones que puedan emanar de una relación asimétrica
como es la que se entabla entre una entidad financiera y los usuarios, al tener los bancos atribuciones que los
colocan en una posición de preeminencia desde la cual pueden con sus acciones y omisiones desconocer o
amenazar derechos fundamentales de las personas. Independientemente de su naturaleza pública, privada o
mixta los bancos actúan con una autorización del Estado para prestar un servicio público por ello, los
usuarios están facultados para utilizar los mecanismos de protección que garanticen sus derechos (...)’// (…)

9
dominante respecto de sus usuarios, al depositarse en ella la confianza pública
por el servicio que presta y cobijarse todas sus determinaciones bajo una
presunción de veracidad36.

26. Con fundamento en las anteriores consideraciones, para la Sala no hay


duda de que el Banco Davivienda S.A. está legitimado como parte pasiva en el
trámite que se adelanta, en cuanto presta un servicio público de administración
de recursos económicos, a los cuales se les atribuye la presunta vulneración de
las prerrogativas fundamentales en discusión.

b) Inmediatez

27. La jurisprudencia constitucional ha resaltado que, de conformidad con el


artículo 86 de la Constitución, la acción de tutela no tiene término de
caducidad. Sin embargo, esta debe formularse en un plazo razonable desde el
momento en el que se produjo el supuesto fáctico vulnerador 37. En este caso,
debe señalarse que el señor Ismael Silva Rodríguez presentó la acción de tutela
el 9 de febrero de 202238, luego de solicitar por escrito el 3 de noviembre de
202139 al Banco Davivienda S.A. la corrección de sus datos personales. Ello
significa que transcurrieron menos de tres meses entre la última comunicación
de la entidad bancaria en la que se deja constancia de que el actor figura como
titular de las obligaciones crediticias reportadas en mora y la radicación de la
acción de tutela, razón por la que su presentación oportuna se tiene por
satisfecha.

c) Subsidiariedad

28. Según ha sido precisado por la jurisprudencia constitucional, la acción de


tutela fue concebida como un instrumento de defensa judicial para la protección
inmediata de los derechos fundamentales al que la propia Carta Política
atribuyó un carácter subsidiario y residual40. De acuerdo con lo anterior, la
tutela no es un mecanismo alternativo, adicional o complementario de los
previstos en el ordenamiento para garantizar los derechos de las personas, pues
con ella no se pretende sustituir los procesos ordinarios o especiales y mucho
menos aún, desconocer las acciones y recursos inherentes a los mismos para
controvertir las decisiones que se profieran41.

En relación con las obligaciones que emanan de los contratos bancarios si algo debe saber el usuario, sin
ninguna duda en forma expresa, diáfana y clara, es cuánto debe y por qué concepto, máxime si la entidad
financiera emite comunicados contradictorios e ininteligibles”. Sentencia C-134 de 1994. MP. Vladimiro
Naranjo Mesa.
36
Sentencias T-129 de 2010, MP. Juan Carlos Henao Pérez y T-847 de 2010, M.P Luis Ernesto Vargas Silva.
37
Cfr. Sentencias SU-108 de 2018, M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado, T-038 de 2017, M.P. Gloria Stella Ortiz
Delgado y T-290 de 2011, M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub.
38
Expediente digital T-8.727.419. Archivo “005AutoAdmiteTutela.pdf “.
39
Expediente digital T-8.109.017, Comunicación presentada al Banco Davivienda el 31 de octubre de 2021,
presentada por el Banco Davivienda en sede de revisión.
40
En relación con el principio de subsidiariedad de la acción de tutela pueden consultarse, entre otras, las
Sentencias T-815 de 2000, SU-1052 de 2000, T-179 de 2003, T-723 de 2010, T-063 de 2013 y T-346 de 2020.
41
Consultar, entre otras, las Sentencias SU-037 de 2009, T-212 de 2009, T-136 de 2010, T-778 de 2010, T-114
de 2014, T-563 de 2014, T-708 de 2014, T-822 de 2014, T-190 de 2015, T-441 de 2015, T-080 de 2016, T-399
de 2016 y T-691 de 2016.

10
La Corte ha enfatizado que esa particular condición supletiva de la acción de
tutela claramente expresada en el artículo 86 Superior, además de reconocer la
naturaleza preferente de los diversos mecanismos judiciales establecidos por la
ley42, permite interpretar que el ejercicio del recurso de amparo constitucional
sólo es procedente de manera excepcional. Esta acción solo será procedente
cuando no existan otros medios de protección a los que se pueda acudir, o aun
existiendo éstos, se compruebe su ineficacia en relación con el caso concreto o
se promueva para precaver la ocurrencia de un perjuicio irremediable43.

Esta aproximación encuentra pleno respaldo en el artículo 6º del Decreto 2591


de 1991, el cual, al referirse a las causales de improcedencia de la acción de
tutela, puntualiza claramente que la existencia de otros medios de defensa
judicial tendrá que ser apreciada en concreto, atendiendo al grado de eficiencia
y efectividad material -y no meramente formal- del mecanismo judicial para
encarar las específicas circunstancias en que se encuentre el solicitante al
momento de invocar la protección del derecho presuntamente conculcado.

29. En este asunto, el Juzgado Promiscuo Municipal de Sabana de Torres, en


la sentencia de primera y única instancia del 22 de febrero de 2022, decidió que
la acción de tutela era improcedente, porque el accionante cuenta con otros
medios de defensa para la protección de sus derechos, como el proceso penal.
Según advirtió, los otros medios de defensa dispuestos por el ordenamiento
garantizan la efectividad de un proceso judicial en el que se pueden practicar
pruebas, para determinar lo que corresponda en derecho.

La Sala difiere de la conclusión del juez de primera instancia. En este caso, la


acción penal no es idónea para proteger el derecho al habeas data. Tampoco
tiene la aptitud para corregir del dato negativo o positivo suministrado por una
fuente al operador de la información. Como lo ha señalado la Corte, el proceso
penal tiene la finalidad de establecer la responsabilidad individual del acusado,
por infringir la ley penal44. El juez penal impone una sanción y no puede
pronunciarse sobre la responsabilidad institucional de una persona jurídica en
la violación de los derechos fundamentales de una persona 45. En contraste, la
acción de tutela, le permite al juez constitucional imponer medidas mucho más
amplias y comprehensivas de protección de derechos fundamentales que van
más allá de la sanción o la indemnización de perjuicios46.

30. Durante el proceso de tutela Davivienda advirtió que en este caso se


presentaba una controversia de contenido económico que no debía ser resuelta
por el juez de tutela, sino por los jueces ordinarios. De manera semejante, la
42
La Carta Política le impone a las autoridades de la República la obligación de proteger a todas las personas
en sus derechos y libertades -C.P. art. 2º-, por lo que debe entenderse que los diversos mecanismos judiciales
de defensa previstos en la ley, han sido estatuidos como instrumentos de carácter preferente a los que deben
acudir las personas en búsqueda de la efectiva garantía de protección de sus derechos. Consultar, entre otras, las
Sentencias T-106 de 1993, SU-544 de 2001, T-983 de 2001, T-514 de 2003, T-1017 de 2006, SU-037 de 2009
y T-715 de 2009.
43
Esta disposición normativa fue declarada exequible por medio de la Sentencia C-018 de 1993.
44
Sentencia T-748 de 2015, M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
45
Ibídem
46
Ibídem.

11
Superintendencia Financiera consideró que el accionante debía presentar una
demanda con fundamento en las funciones jurisdiccionales atribuidas a ese
organismo.

La Sala considera que en este caso no se plantea una controversia estrictamente


económica, que invoque derechos de carácter personal y particular. Por el
contrario, lo que pretende el señor Silva hace parte del núcleo esencial del
derecho fundamental al hábeas data, pues pretende la rectificación del dato
negativo y, en un sentido más amplio, su reclamo constitucional está vinculado
con una presunta falla en la adecuada gestión de sus datos personales. Esta
corporación ha decidido en múltiples oportunidades casos que se refieren a la
efectividad de este derecho, cuando los titulares de los datos son reportados a
centrales de riesgo, con fundamento en obligaciones que no existen 47.
Tampoco considera que en este caso se presenta una controversia que pueda ser
resuelta por medio de las facultades jurisdiccionales previstas en la ley. Esa
competencia se limita a resolver las controversias contractuales entre los
consumidores financieros y las entidades vigiladas por la Superintendencia
Financiera relacionadas exclusivamente con la ejecución y cumplimiento de
obligaciones contractuales financieras, bursátiles o aseguradoras. En este
asunto el accionante no alega el incumplimiento de una obligación de estas
características.

Al respecto, la Sala estima que en el caso concreto se cumplió con el requisito


de procedibilidad exigido por la jurisprudencia, en casos semejantes consistente
en solicitar la corrección de los datos por la fuente. En este sentido, la
jurisprudencia de la Corte, en las Sentencias T-883 de 2013 48 y T-129 de
201049, ha reconocido que cuando se trata de controversias relacionadas con el
recaudo, administración y uso de la información personal, el medio idóneo y
efectivo para proteger el derecho fundamental consiste en solicitar la corrección
del dato negativo ante la fuente de la información. Ello, teniendo en cuenta que
la Ley 1266 de 2008 consagra en su artículo 16 que los titulares de la
información o causahabientes que consideren que la información contenida en
su registro individual en un banco de datos debe ser objeto de corrección o
actualización, podrá presentar un reclamo ante el operador o la fuente para que
este, una vez verificadas las observaciones o planteamientos del titular, decida.

Pues bien, en el asunto bajo estudio el señor Ismael Silva le manifestó al Banco
Davivienda que no había adquirido la cuenta de ahorros, el crédito móvil y la
47
Ver entre otras las Sentencias T-883 de 2013 y T-129 de 2010
48
M.P.: Luis Guillermo Guerrero Pérez.
49
Esta decisión advirtió: “La acción de tutela también resulta procedente para proteger tanto el derecho de
petición como los derechos fundamentales al buen nombre  y de habeas data, siempre que en relación con este
último se haya agotado el requisito de procedibilidad señalado por la ley, consistente en que el actor haya
efectuado solicitud previa a la entidad correspondiente, para corregir, aclarar, rectificar o actualizar el dato o
la información que se tiene sobre él. // Ello, de conformidad con la Ley 1266 de 2008, que dicta las
disposiciones generales relativas al derecho de habeas data y que regula el manejo de la información
contenida en bases de datos personales. Al respecto,  señala  su artículo 16 que “Los titulares de la
información o sus causahabientes que consideren que la información contenida en su registro individual en un
Banco de Datos debe ser objeto de corrección o actualización podrán presentar un reclamo ante el operador
(…) en caso que el titular no se encuentre satisfecho con la respuesta a la petición, podrá recurrir al proceso
judicial correspondiente dentro de los términos legales pertinentes para debatir lo relacionado con la
obligación reportada como incumplida”.

12
tarjeta visa móvil, que aparecían a su nombre, el 29 de junio de 2021, y pidió
que cancelaran los productos50. Ante la respuesta negativa del banco presentó
una nueva comunicación en los canales de atención del Banco, el 10 de agosto
de 202151.

Con posterioridad, el señor Ismael Silva Rodríguez, el 3 de noviembre de 2021,


le solicitó a la entidad bancaria que se levantara el dato negativo reportado a las
centrales de riesgo, por la mora en los productos adquiridos 52 .Esa solicitud fue
rechazada, el 25 de noviembre de 2021, por el Banco Davivienda, en la que
advirtió que no era posible eliminar los datos negativos ante los operadores de
la información, porque la entidad tenía el deber legal de realizar el reporte
negativo y positivo de los productos que tienen los clientes con el banco53. Es
decir, que el actor le solicitó a la fuente de la información, que en este asunto es
Davivienda, la corrección del dato desfavorable.

En consecuencia, en este caso el accionante agotó la solicitud de corrección del


dato negativo ante la fuente de la información que en este caso es un requisito
de procedibilidad, para proteger el derecho fundamental al hábeas data.

31. Ahora bien, con posterioridad a los reclamos ante Davivienda y la


Superintendencia Financiera, el 29 de octubre de 2021 entró en vigencia la Ley
Estatutaria 2157 de 2021, que reformó la Ley 1266 de 2008. Esa norma
estableció en el artículo 7º, que las solicitudes y reclamos sobre suplantación
deberán presentarse ante la fuente. Cuando la solicitud no sea respondida el
peticionario podrá solicitar la imposición de sanciones y las decisiones que
sean pertinentes para hacer efectivo el derecho ante la Superintendencia
Financiera54.

En este caso, el señor Silva acudió ante la entidad bancaria, el 3 de noviembre


de 2021, con posterioridad a la aprobación de la ley. La solicitud fue negada
por Davivienda el 25 de noviembre de 2021. El accionante no acudió
nuevamente ante la Superintendencia Financiera con fundamento en lo
dispuesto en la Ley 2157 de 2021. Sin embargo, esa no es una razón suficiente
para considerar que se incumplió con el requisito de subsidiariedad. De hecho,
desde antes de la expedición de la Ley 2157 de 2021 ese recurso estaba

50
Expediente digital T-8.109.017, Comunicación dirigida por Davivienda a Ismael Silva el 6 de julio de 2021,
presentada por el Banco Davivienda en sede de revisión.
51
Expediente digital T-8.109.017, Comunicación dirigida por Davivienda a Ismael Silva el 30 de agosto de
2021, presentada por el Banco Davivienda en sede de revisión.
52
Expediente digital T-8.109.017, Comunicación con fecha del 31 de octubre de 2021, presentada por el Banco
Davivienda en sede de revisión. En una comunicación dirigida por Davivienda a Ismael Silva el 25 de
noviembre de 2021, la entidad bancaria advirtió que esta había sido presentada el 3 de noviembre de 2021.
53
Expediente digital T-8.109.017, Comunicación dirigida por Davivienda a Ismael Silva el 25 de noviembre de
2021, presentada por el Banco Davivienda en sede de revisión.
54
Al respecto. La ley 2157 previó en el artículo 7º: “Las peticiones o reclamos deberán resolverse dentro de
los quince (15) días hábiles siguientes a la fecha de su recibo. Prorrogables por ocho (8) días hábiles más,
según lo indicado en el numeral 3, parte II, artículo 16 de la presente ley. Si en ese lapso no se ha dado pronta
resolución, se entenderá, para todos los efectos legales, que la respectiva solicitud ha sido aceptada. Si no lo
hiciere, el peticionario podrá solicitar a la Superintendencia de Industria Y. Comercio y a la Superintendencia
Financiera de Colombia, según el caso, la imposición de las sanciones a que haya lugar conforme a la
presente ley, sin perjuicio de que ellas adopten las decisiones que resulten pertinentes para hacer efectivo el
derecho al habeas data de los titulares”.

13
disponible. En el artículo 17 de la Ley 1266 de 2008 se prevé que se puede
acudir ante esa entidad para solicitar, la corrección, actualización o retiro de los
datos personales que son administrados por los establecimientos de crédito.
Además, en el expediente no existe evidencia que demuestre la eficacia de este
recurso, y ninguno de los sujetos procesales consideró que era idóneo para
resolver este asunto.

32. Finalmente, se advierte que el actor obró de manera diligente, pues


acudió a los medios de defensa judicial previstos en el ordenamiento jurídico.
Así, el 17 de junio de 2021, interpuso una denuncia ante la Sala de Atención al
Usuario de Barrancabermeja de la Fiscalía General de la Nación por la
comisión del delito de falsedad personal del que fue víctima 55. Incluso, desde el
26 de junio de 202156, radicó una queja ante la Superintendencia Financiera de
Colombia para advertir sobre la utilización fraudulenta de sus huellas digitales
y de su documento de identidad para adquirir distintos productos financieros.

En conclusión, en este caso la Corte concluye que se cumplió con el requisito


de subsidiariedad porque (i) el proceso penal no es un medio idóneo para
proteger, en casos como el que se resuelve, el derecho fundamental al hábeas
data, (ii) el accionante agotó el requisito de procedibilidad, exigido en este tipo
de asuntos pues le solicitó la corrección del dato negativo a la fuente y (iii) no
se encuentra probado que el proceso previsto en la Ley 2157 de 2021 sea
efectivo para corregir los datos personales erróneos.

B. Formulación del problema jurídico y metodología de la decisión

33. De conformidad con lo expuesto en líneas precedentes, el señor Ismael


Silva Rodríguez presentó acción de tutela en contra del Banco Davivienda
S.A., con el fin de que se le amparen sus derechos fundamentales al habeas
data, al debido proceso, a la honra y al buen nombre, al ser reportado en las
centrales de riesgo por no pagar varios productos financieros que habrían sido
adquiridos suplantando su identidad. En contraste, la entidad bancaria dejó en
claro, en sede de revisión, que llevó a cabo una investigación interna. En ella se
demostró que el accionante, bajo engaño, suministró su información personal a
terceros que solicitaron en su nombre los productos objeto de la reclamación.

Lo anterior, plantea un asunto relevante, porque recientemente el Congreso de


la República adoptó la Ley Estatutaria 2157 de 2021, que obliga a las entidades
que sean operadores, fuentes y usuarios de información crediticia y financiera a
demostrar que han adoptado medidas apropiadas y efectivas para proteger el
marco normativo de protección de datos. En consecuencia, en este caso
abordará el cumplimiento de ese mandato, denominado responsabilidad
demostrada, al referirse a la investigación adelantada por el accionado para
investigar la alegada suplantación de identidad.

55
Expediente digital T-8.109.017, archivo “002Anexos”.
56
Expediente digital T-8.109.017, comunicación presentada la Superintendencia Financiera en sede de revisión,
el 22 de agosto de 2022 en cumplimiento al oficio OPT-A-415-22.

14
34. En tales condiciones, le corresponde a la Sala Sexta de Revisión de la
Corte Constitucional resolver el siguiente problema jurídico: ¿el Banco
Davivienda S.A. vulneró el derecho fundamental de Ismael Silva Rodríguez al
reportarlo en la central de riesgos de Datacrédito y mantener el dato negativo
por el supuesto incumplimiento de unas obligaciones financieras, aunque se
demostró en una investigación interna, que fueron obtenidas de manera
fraudulenta a través de la suplantación de su identidad?

35. Con tal propósito, la Sala abordará el estudio del derecho fundamental al
habeas data financiero y del principio de responsabilidad demostrada en el
sistema jurídico colombiano para, con posterioridad, analizar el alcance de la
protección del citado derecho cuando se trata de obligaciones crediticias
inexistentes y se incurre en la conducta de suplantación de identidad. Por
último, identificadas las subreglas y puestas en contraste con los hechos
materiales del caso que se revisa, se dará respuesta al cuestionamiento atrás
enunciado.

El derecho fundamental al habeas data financiero

36. Una de las manifestaciones del derecho al habeas data se refiere a la


protección de datos personales de contenido financiero. En efecto, la Carta
Política garantiza, en su artículo 15, el derecho fundamental de toda persona a
conocer, actualizar y rectificar la información comercial, financiera y crediticia
recopilada en centrales de información para determinar el riesgo financiero de
una persona57. Su regulación, en términos generales, se encuentra delimitada en
la Ley Estatutaria 1266 de 200858, modificada y adicionada por la Ley 2157 de
202159, que desarrolla esta garantía constitucional y extiende su ámbito de
aplicación a todos los datos de información personal registrados en un banco
de datos, sean estos de naturaleza pública o privada. Por esta razón, la
jurisprudencia constitucional ha caracterizado al habeas data financiero como
un derecho fundamental específico, que se origina en la particular incidencia
de las facultades previstas en el artículo 15 superior en el caso de las
actividades de intermediación.

Concretamente, dicha garantía tiene como finalidad preservar los intereses del
titular de la información ante “el potencial abuso del poder informático, que
para el caso particular ejercen las centrales de información financiera,
destinada al cálculo del riesgo crediticio”60. El ejercicio de este derecho se
57
El artículo 15 de la Carta Política establece que “Todas las personas tienen derecho a su intimidad personal
y familiar y a su buen nombre, y el Estado debe respetarlos y hacerlos respetar. De igual modo, tienen derecho
a conocer, actualizar y rectificar las informaciones que se hayan recogido sobre ellas en bancos de datos y en
archivos de entidades públicas y privadas. // En la recolección, tratamiento y circulación de datos se
respetarán la libertad y demás garantías consagradas en la Constitución”.
58
“por la cual se dictan las disposiciones generales del habeas data y se regula el manejo de la información
contenida en bases de datos personales, en especial la financiera, crediticia, comercial, de servicios y la
proveniente de terceros países y se dictan otras disposiciones”.
59
“Por medio de la cual se modifica y adiciona la Ley Estatutaria 1266 de 2008, y se dictan disposiciones
generales del Habeas Data con relación a la información financiera, crediticia, comercial, de servicios y la
proveniente de terceros países y se dictan otras disposiciones”.
60
Sentencia C-1101 de 2008, M.P. Jaime Córdoba Triviño. Reiterado en la Sentencia C-282 de 2021, M.P.
Alejandro Linares Cantillo.

15
relaciona con (i) el interés general, que representa el sistema financiero, (ii) la
democratización del crédito, (iii) los derechos de crédito de las personas
naturales y jurídicas, y (iv) el derecho a la información de las entidades que
conforman el sistema financiero61.

37. De acuerdo con lo expuesto en la jurisprudencia constitucional en la


materia, que fue sistematizada recientemente por la Sentencias SU-139 de
202162 y C-032 de 202163, el núcleo esencial del habeas data se encuentra
conformado por los siguientes contenidos mínimos: a) el derecho a acceder a la
información que se encuentra recogida en bases de datos; b) el derecho a
incluir datos nuevos, para que exista una imagen completa del titular; c) el
derecho a actualizar la información; d) el derecho a corregir la información
contenida en una base de datos; y e) el derecho a excluir una información que
se encuentra contenida en una base de datos.

38. A su vez, la garantía de este derecho se encuentra directamente asociada


a un conjunto armónico e integral de principios de la administración de datos,
consagrados en la normativa estatutaria y desarrollados por la jurisprudencia,
que permiten la satisfacción de los derechos de los titulares 64, las fuentes de
información65, los operadores de las bases de datos 66 y los usuarios67. Estos son:
libertad, necesidad, veracidad, integridad, incorporación, finalidad, utilidad,
circulación restringida, caducidad e individualidad.

39. De acuerdo con el principio de libertad, el tratamiento de los datos solo


puede llevarse a cabo cuando exista un consentimiento libre, previo y expreso
del titular, a no ser que esté de por medio una obligación legal o judicial, que
no requiera de dicho consentimiento68. Con este principio se pretende evitar que
se recoja y divulgue información personal adquirida en forma ilícita, sin el
61
Sentencia C-282 de 2021, M.P. Alejandro Linares Cantillo.
62
M.P. Jorge Enrique Ibáñez Najar.
63
M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
64
De acuerdo con el artículo 3º a) de la Ley 1266 de 2008: “Es la persona natural o jurídica a quien se refiere
la información que reposa en un banco de datos y sujeto del derecho de hábeas data y demás derechos y
garantías a que se refiere la presente ley”.
65
Según lo dispuesto en el artículo 3º b) de la Ley 1266 de 2008: “Es la persona, entidad u organización que
recibe o conoce datos personales de los titulares de la información, en virtud de una relación comercial o de
servicio o de cualquier otra índole y que, en razón de autorización legal o del titular, suministra esos datos a
un operador de información, el que a su vez los entregará al usuario final. Si la fuente entrega la información
directamente a los usuarios y no, a través de un operador, aquella tendrá la doble condición de fuente y
operador y asumirá los deberes y responsabilidades de ambos. La fuente de la información responde por la
calidad de los datos suministrados al operador la cual, en cuanto tiene acceso y suministra información
personal de terceros, se sujeta al cumplimiento de los deberes y responsabilidades previstas para garantizar la
protección de los derechos del titular de los datos”.
66
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 3º c) de la Ley 1266 de 2008: “ Se denomina operador de
información a la persona, entidad u organización que recibe de la fuente datos personales sobre varios
titulares de la información, los administra y los pone en conocimiento de los usuarios bajo los parámetros de
la presente ley. Por tanto el operador, en cuanto tiene acceso a información personal de terceros, se sujeta al
cumplimiento de los deberes y responsabilidades previstos para garantizar la protección de los derechos del
titular de los datos. Salvo que el operador sea la misma fuente de la información, este no tiene relación
comercial o de servicio con el titular y por ende no es responsable por la calidad de los datos que le sean
suministrados por la fuente”.
67
El artículo 3º d) establece: “El usuario es la persona natural o jurídica que, en los términos y circunstancias
previstos en la presente ley, puede acceder a información personal de uno o varios titulares de la información
suministrada por el operador o por la fuente, o directamente por el titular de la información (…)”.
68
Sentencia SU-139 de 2021. M.P. Jorge Enrique Ibáñez Najar.

16
consentimiento del titular, o sin una justificación legal o constitucional
concreta69. Además, este principio se refiere a “la potestad con la que cuenta el
titular de disponer de la información y conocer su propia identidad
informática”70. Lo anterior consiste, básicamente, en el conocimiento de la
recopilación de los datos, estar informado acerca de la finalidad del tratamiento
y contar con “herramientas efectivas para su conocimiento, actualización y
rectificación”71.

Sobre el principio de veracidad, la Ley 1266 de 2008 prevé que “la


información contenida en los bancos de datos debe ser veraz, completa,
exacta, actualizada, comprobable y comprensible”72. Por ello, “se prohíbe el
registro y divulgación de datos parciales, incompletos, fraccionados o que
induzcan a error”73, con lo cual se pretende asegurar que los datos reflejen
situaciones reales, es decir, que sean ciertos, por lo que se encuentra prohibida
la administración de datos erróneos74. En este punto, la jurisprudencia
constitucional ha advertido que la prohibición de divulgar datos parciales o
fraccionados se encuentra comprendida en el principio de integridad de la
información75. En suma, la veracidad implica un deber de objetividad, esto es,
que “la información no debe ser presentada en forma inductiva, sesgada o
sugestiva”. Es una correspondencia entre el registro y las condiciones fácticas
del sujeto cuya información personal es administrada en bases de datos, entre
ellas las destinadas a la determinación del riesgo financiero.

Por su parte, el principio de incorporación, cuyo alcance fue abordado con


amplitud en las Sentencias C-282 de 202176 y C-032 de 202177, obliga al
responsable del tratamiento a registrar en la base de datos toda la información
que tenga una consecuencia favorable para el titular. En otras palabras, cuando
la inclusión de la información personal comporte consecuencias negativas para
una persona, la fuente y el operador tienen el deber de actualizar esta
información con los comportamientos que incidan en la aplicación de estas
consecuencias. El cumplimiento de ese deber implica, por ende, la satisfacción
de los principios de incorporación y veracidad.

Acerca del principio de finalidad, la Ley 1266 de 2008 señala que la


administración de los datos personales debe obedecer a una finalidad
compatible con la Constitución. En este sentido, la jurisprudencia ha advertido
de manera reiterada que para satisfacer este principio: (i) los datos deben ser
procesados con un propósito específico y explícito; (ii) la finalidad de la
recolección debe ser legítima de acuerdo con la Constitución y (iii) la
recopilación de los datos debe tener un fin exclusivo, de tal manera que se
encuentra prohibido “el uso o divulgación de datos para una finalidad
69
Ibidem
70
Ibidem.
71
Sentencia C-139 de 2021, M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
72
Artículo 4º a).
73
Ibidem.
74
Sentencia T-848 de 2008, M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra.
75
Sentencia C-1011 de 2008, M.P. Jaime Córdoba Triviño.
76
M.P. Alejandro Linares Cantillo
77
M.P. Gloria Stella Ortiz Quintero.

17
diferente a la inicialmente prevista”78. Asimismo, la Corte ha establecido que
la recolección de datos debe estar acorde con el principio de utilidad. Ello
quiere decir que el acopio, procesamiento e información de los datos
personales debe tener una función determinada. De allí que “quede proscrita
la divulgación de datos que, al carecer de función, no obedezca a una utilidad
clara y suficientemente determinable”79.

En particular, esta Corporación ha llamado la atención de que el cálculo del


riesgo crediticio es una finalidad constitucional legítima, que consiste en contar
con la información necesaria para tener una adecuada distribución de los
recursos de crédito, los cuales deben ser debidamente administrados al
derivarse de los depósitos80. De esta manera se protege la estabilidad financiera
y el ahorro público, que son actividades vinculadas al interés público como se
encuentra previsto en el artículo 335 de la Constitución81.

40. Ahora bien, los principios de veracidad, integridad, finalidad y utilidad


se encuentran reflejados en las obligaciones que le impone la Ley 1266 de
2008 a la fuente, a los operadores de la información y a los usuarios. De esta
suerte, la referida normativa prevé que el titular puede exigirle a la fuente: a) la
rectificación de los datos contenida en la base e informarlo a los operadores; b)
solicitar prueba de la autorización, cuando esta sea necesaria; c) que la
información que suministre a los operadores de los bancos de datos sea “veraz,
completa, exacta, actualizada y comprobable”. Además, la fuente tiene como
obligaciones correlativas: a) reportar periódicamente las novedades de los
datos que haya suministrado previamente al operador; b) adoptar las medidas
pertinentes para actualizar la información; c) rectificar la información
incorrecta e informarla a los operadores; d) solicitar cuando sea necesario el
consentimiento del titular y certificarlo semestralmente82; e) cuando se presente
solicitud de rectificación informar al operador que determinada información se
encuentra en discusión, para que se incluya una leyenda en este sentido, así
como f) diseñar e implementar mecanismos eficaces para reportar la
información al operador83.

78
Sentencias C-1011 de 2008, M.P. Jaime Córdoba Triviño y SU-139 de 2021. M.P. Jorge Enrique Ibáñez
Najar.
79
Sentencias C-1011 de 2008, M.P. Jaime Córdoba Triviño y C-748 de 2011, Jorge Ignacio Pretelt Chaljub.
80
Sentencias C-1011 de 2008, M.P. Jaime Córdoba Triviño y C-032 de 2021, M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
81
Esa disposición constitucional prevé: “Las actividades financiera, bursátil, aseguradora y cualquier otra
relacionada con el manejo, aprovechamiento e inversión de los recursos de captación a las que se refiere el
literal d) del numeral 19 del artículo 150 son de interés público y sólo pueden ser ejercidas previa
autorización del Estado, conforme a la ley, la cual regulará la forma de intervención del Gobierno en estas
materias y promoverá la democratización del crédito”.
82
Al respecto, la Sentencia 1101 de 2008 indicó: “La obligación que tienen las fuentes de reportar al operador
las novedades que se hayan presentado respecto de los datos es una herramienta indispensable para que la
información concernida esté actualizada y, por ende, sea veraz. Así, en caso de  que se exonerara a las fuentes
de esa información, no existiría herramienta alguna, distinta a los procedimientos de consulta, peticiones y
reclamos, que garantizara la veracidad del dato personal.  Igualmente, la exigencia relativa a la certificación
de la autorización del titular de la información es una expresión propia del principio de libertad, previsto
expresamente en el artículo 15 C.P., que obliga a que las actividades de acopio, gestión y divulgación de datos
personales estén precedidas del consentimiento libre, expreso y previo del sujeto concernido; de forma tal que
se impida el acceso y circulación inconsulta y, por ende, ilegal”.
83
Estas obligaciones se encuentran previstas en el artículo 8º de la Ley 1266 de 2008.

18
Igualmente, el operador de la información debe, de acuerdo con el artículo 7º
de la Ley 1266 de 2008: a) solicitarle a la fuente que certifique la existencia de
la autorización otorgada por el titular para el tratamiento del dato; b) asegurar
los registros para impedir su alteración, pérdida, alteración o uso no
autorizado; c) actualizar el registro de la información cada vez que lo reporten
las fuentes; d) tramitar las peticiones, consultas y reclamos formulados por el
titular de la información; d) indicar cuando haya lugar a ello que determinada
información se encuentra en discusión por parte de su titular cuando no haya
finalizado el trámite84.

El principio de responsabilidad demostrada

41. Según lo expuesto en la Sentencia C-032 de 2021 85, el principio de


responsabilidad demostrada consiste en el deber que le asiste al responsable del
tratamiento de datos de demostrar ante la autoridad de datos que cuenta con la
institucionalidad adecuada y los respectivos procedimientos internos para
garantizar el efectivo goce del derecho al habeas data. Específicamente, debe
evidenciar la vigencia del principio de libertad, las facultades de conocimiento,
actualización y la rectificación del dato personal. En plena correspondencia con
la Superintendencia de Industria y Comercio, este principio implica que las
medidas adoptadas para cumplir con el referido derecho son útiles, pertinentes
y eficientes86.

Acerca del citado principio de responsabilidad demostrada también existen


diferentes instrumentos internacionales que han ampliado su marco de
aplicación. Por ejemplo, este fue incorporado en las directrices sobre datos
personales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE) que fueron elaboradas en el año 2013 87. Tales directrices, si bien no
son una norma de derecho internacional público, sí configuran una doctrina
relevante para la Corte, en la medida en que otorga argumentos para definir el
contenido y alcance del principio de responsabilidad demostrada y su vínculo
con los demás principios que integran el derecho fundamental al habeas data.
Conforme con este documento, un controlador de datos es responsable de
adoptar las medidas necesarias para cumplir con los principios de protección de
datos. De esa manera, los controladores de datos habrán de cumplir con tres
directrices88:
84
Al analizar este deber, la Corte Constitucional advirtió en la Sentencia C-1011 de 2008 que: “El artículo 20
de la Carta dispone que en uso de las libertades de informar y de ser informados, la información que circula
debe ser "veraz e imparcial", lo que equivale a afirmar que en todo dato, sobre todo si es negativo, el reporte
debe incluir no sólo la versión de la fuente, sino la posibilidad de que el titular manifieste también su posición
sobre el contenido de determinados datos, para que la información pueda considerarse acorde con el criterio
de imparcialidad antes citado. Así entendido, el numeral se muestra ajustado a la Carta Política. // Divulgar
la información personal a los usuarios dentro de los parámetros de ley, como lo propone el numeral 10, es un
deber que se aviene el principio de circulación restringida, reconocido por la jurisprudencia constitucional y
desarrollado por el legislador estatutario. Por ende, se muestra plenamente compatible con el contenido y
alcance del derecho al habeas data”.
85
M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
86
Superintendencia de Industria y Comercio, Resolución 13016 de 17 de marzo de 2022.
87
Este fundamento comprende una traducción libre del documento “Guidelines Governing the Protection of
Privacy and Transborder Flows of Personal Data”. Disponible en:
https://www.oecd.org/sti/ieconomy/privacy.htm
88
Estas directrices se encuentran contenidas en el principio 15.

19
En primer lugar, deben llevar a cabo: (a) un programa de control de datos
acorde con la estructura, escala, volumen y sensibilidad de sus operaciones; (b)
asegurar salvaguardas de evaluaciones de riesgo a la privacidad; (c) planes para
responder a quejas e incidentes, que se actualice de acuerdo con su monitoreo y
evaluación periódica. En segundo lugar, deben ser capaces de demostrar que su
programa de administración de datos es apropiado. En particular, al atender
solicitudes de la autoridad competente deberían demostrar que tienen un código
de conducta para cumplir con sus obligaciones. Por último, deberían dar aviso,
cuando ello resulte apropiado, a las autoridades competentes cuando exista una
queja de seguridad seria que afecte los datos personales. Si la infracción afecta
a los titulares del dato debería informarles89.

En el ordenamiento jurídico interno, la legislación ha establecido el principio


de responsabilidad demostrada frente a las entidades estatales y organizaciones
de carácter privado. El Decreto 1377 de 201390, que reglamentó la Ley 1581 de
201291, estableció este principio92. En tal acto administrativo se previó que los
responsables de los tratamientos de los datos deben demostrar, a solicitud de la
Superintendencia de Industria y Comercio, que han implementado a cabalidad
las medidas apropiadas y efectivas para cumplir las obligaciones reconocidas
tanto en la referida ley como en el decreto recién mencionado93.

Más adelante, en el Decreto 1413 de 201794, se instituyó el principio de


responsabilidad demostrada para las entidades que conforman la administración
pública95, en el interés de prestar servicios ciudadanos digitales96. Así, quienes
operen estos servicios deberán adoptar medidas apropiadas, efectivas y
verificables que les permitan demostrar el correcto cumplimiento de las normas
89
En este sentido, los Principios Actualizados sobre la Privacidad y la Protección de Datos Personales de la
Organización de Estados Americanos (OEA) prevé en el Principio 10: “Los responsables y encargados del
tratamiento de da- tos deberían adoptar e implementar medidas técnicas y organizacionales que sean
apropiadas y efectivas para asegurar y poder demostrar que el tratamiento se realiza en conformidad con
estos Principios. Dichas medidas deberían ser auditadas y actualizadas periódicamente. El responsable o
encargado del tratamiento y, en lo apli- cable, sus representantes, deberían cooperar, a petición, con las
autoridades de protección de datos personales en el ejercicio de sus tareas”. Disponible en:
https://www.oas.org/es/sla/cji/docs/Publicacion_Proteccion_Datos_Personales_Principios_Actualizados_2021.
pdf
90
“Por el cual se reglamenta parcialmente la Ley 1581 de 2012”.
91
“Por la cual se dictan disposiciones generales para la protección de datos personales”.
92
Artículo 26.
93
. Estas medidas deben ser adoptadas de manera proporcional a: “1. La naturaleza jurídica del responsable y,
cuando sea del caso, su tamaño empresarial, teniendo en cuenta si se trata de una micro, pequeña, mediana o
gran empresa, de acuerdo con la normativa vigente. // 2. La naturaleza de los datos personales objeto del
tratamiento. // 3. El tipo de Tratamiento.// 4. Los riesgos potenciales que el referido tratamiento podrían
causar sobre los derechos de los titulares”.
94
“Por el cual se adiciona el título 17 a la parte 2 del libro 2 del Decreto Único Reglamentario del sector de
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Decreto 1078 de 2015, para reglamentarse parcialmente
el capítulo IV del título III de la Ley 1437 de 2011 y el artículo 45 de la Ley 1753 de 2015, estableciendo
lineamientos generales en el uso y operación de los servicios ciudadanos digitales”.
95
De acuerdo con el artículo 39 de la Ley 489 de 1998, integran la administración pública la Rama Ejecutiva
del poder público y todos los organismos y entidades de carácter público que cumplen funciones
administrativas. En esta categoría se encuentran comprendidos los ministerios, los departamentos
administrativos y las superintendencias. También forman parte de la administración pública las gobernaciones,
alcaldías, las secretarías y los departamentos a nivel territorial.
96
De acuerdo con el artículo 2.2.1.7.2 estos son “el conjunto de servicios que brindan capacidades y
eficiencias para optimizar y facilitar el adecuado acceso de los usuarios a la administración pública a través
de medios electrónicos. Estos servicios se clasifican en básicos y especiales”.

20
sobre tratamiento de datos personales97. En concreto, habrán de “crear e
implementar un Programa Integral de Gestión de Datos (PIGD), como
mecanismo operativo para garantizar el debido tratamiento de los datos
personales”98. Este programa debe ser acorde con la guía del principio de
responsabilidad demostrada elaborado por la Superintendencia de Industria y
Comercio99. Igualmente, según dispone el decreto en cita, para proteger la
confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos, todas las entidades
adoptarán políticas apropiadas, efectivas y verificables que permitan demostrar
el cumplimiento de un modelo de gestión de seguridad de la información100.

Por su parte, la Ley Estatutaria 2157 de 2021, que modificó y adicionó la Ley
1266 de 2008, introdujo el principio de responsabilidad demostrada en la
administración de las bases de datos de carácter financiero o crediticio101. De
acuerdo con esta normativa, los operadores, las fuentes y los usuarios deben
demostrar que han implementado “medidas apropiadas, efectivas y
verificables para cumplir con las disposiciones de la Ley 1266 de 2008”. Estas
medidas deben ser proporcionales frente a: (i) la naturaleza jurídica del
operador, la fuente o el usuario; (ii) el tamaño de la empresa; (iii) la naturaleza
de los datos personales; (iv) el tipo de tratamiento; (v) los riesgos potenciales
que se pueda causar a los derechos de los titulares. En líneas generales, las
medidas organizacionales y técnicas implementadas para cumplir con el
referido principio habrán de determinarse con base en una evaluación de las
actividades de procesamiento y de los riesgos inherentes a estas.

De ahí que para garantizar el principio de responsabilidad demostrada, en los


precisos términos previstos en la Ley 2157 de 2021 102, los operadores, las
fuentes y los usuarios tienen la obligación de: (i) crear una organización
administrativa para la adopción de políticas acordes con el marco normativo de
protección de datos personales; (ii) adoptar mecanismos internos para poner en
práctica esas políticas; y, (iii) establecer procesos para la atención de consultas,
peticiones y reclamos de los titulares, relacionados con el tratamiento de los
datos. Lo anterior, no solo con especial énfasis en la calidad, confidencialidad y
seguridad de la información, sino también en acatamiento de la comunicación
previa del reporte negativo y de la atención oportuna de consultas y reclamos
de los titulares de los datos.

42. En síntesis, bajo el principio de responsabilidad demostrada, a los


encargados del tratamiento de datos personales les asiste la obligación general
de adoptar medidas apropiadas, efectivas y verificables para proteger el
derecho fundamental de habeas data. Estas medidas deberán garantizar, como
mínimo y en cualquier operación de procesamiento de datos personales: (i) una
organización administrativa para cumplir con estas políticas; (ii) un mecanismo
interno para hacerlas efectivas; y, (iii) un proceso adecuado de consultas,
97
 Artículo 2.2.17.6.3.
98
Ibídem.
99
Ibídem.
100
Artículo 2.2.17.6.6.
101
Artículo 12, que adicionó a la Ley 1266 de 2008 el artículo 19A.
102
Artículo 13.

21
peticiones y reclamos que garantice la confidencialidad y seguridad de la
información. Lo anterior, sin perjuicio de reconocer que, como sucede en otras
latitudes, la manera específica de dar cumplimiento a las anteriores medidas
depende por completo de los hechos y circunstancias concretas de cada caso
particular103. De hecho, el propio legislador previó que, al adoptar estas
medidas, habrá de atenderse a distintas circunstancias tales como la naturaleza
jurídica del responsable en el tratamiento de datos, el tamaño de la empresa, el
tipo de datos involucrados y el posible daño que pueda causar una eventual
divulgación de estos.

La protección del derecho fundamental al habeas data en la


jurisprudencia constitucional cuando se trata de obligaciones inexistentes

43. En materia de tutela, la Corte Constitucional ha protegido los derechos


fundamentales al habeas data y al buen nombre de los titulares cuando se
demuestra en el caso concreto que una fuente reporta ante los operadores
información negativa sobre su presunto incumplimiento de obligaciones
crediticias inexistentes. En estas decisiones, las diferentes Salas de Revisión
han establecido que los requisitos para que proceda el reporte de un dato
desfavorable son los siguientes: por un lado, (i) la veracidad acerca de la
existencia de una obligación crediticia y, por otro, (ii) la autorización previa,
escrita y expresa del titular para que se reporte el dato negativo.

Así, por ejemplo, en la Sentencia T-847 de 2010104, la Sala Novena de Revisión


de esta Corporación estudió una acción de tutela promovida por una ciudadana
en contra de un banco por remitir datos financieros negativos sin verificar la
veracidad del crédito registrado en mora, ni la autorización de la titular. En
aquella oportunidad, este Tribunal concluyó que la entidad bancaria violó los
derechos fundamentales al habeas data y al buen nombre de la accionante, pues
la fuente no solo no demostró el origen de la obligación crediticia, ni tampoco
la existencia del crédito ni la mora reportada a las centrales de riesgo. Incluso,
se concluyó que el operador ni siquiera acreditó la autorización de la titular
para realizar el reporte del dato negativo. Por todo lo anterior, la referida Sala
de Revisión ordenó el retiro de cualquier reporte, positivo o negativo,
relacionado con la obligación controvertida por encontrarla inexistente, así
como su respectiva eliminación de las bases de datos de las centrales de riesgo.

Bajo idéntica postura, la Sala Cuarta de Revisión de la Corte Constitucional, en


Sentencia T-017 de 2011105, abordó el examen de un caso en el que una entidad
bancaria desconoció el derecho de hábeas data de una persona por no eliminar
el reporte de un dato negativo suyo por haber incurrido en mora, pese a haberle
expedido de manera previa un paz y salvo de la obligación que había contraído
inicialmente. En dicha ocasión, la Sala advirtió que la fuente que reportó la
información violó los derechos al buen nombre y al habeas data del promotor
del amparo, pues no existía un soporte que respaldara la veracidad de la
103
European Union, Working Party on the protection of individuals with regard to the processing of personal
data, Opinion 3/2010 on the principle of accountability, 00062/10/EN WP 173, 13 July 2010.
104
M.P. Luis Ernesto Vargas Silva.
105
M.P. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo.

22
obligación insoluta. Por este motivo, concluyó que la obligación era inexistente
y, por ello, quedaba en entredicho el reporte negativo de la información a las
centrales de riesgo. En esa medida, ordenó a la entidad bancaria demandada
que retirara el reporte de la obligación que había efectuado frente al operador
de la información.

En un sentido similar, mediante la Sentencia T-658 de 2011 106, la Sala Séptima


de Revisión de la Corte se pronunció acerca de una acción de tutela en la que se
controvirtió el reporte negativo que se hizo ante una central de riesgo de una
mujer madre cabeza de familia a la que se le impidió acceder a un crédito de
una vivienda de interés social. En este asunto, la Corte evidenció que se habían
desconocido los derechos fundamentales al buen nombre y al habeas data
financiero de la actora, en la medida en que no se había demostrado la
existencia de la presunta obligación de la que era titular. Además, no se
demostró la autorización de esta a la fuente para reportar el dato negativo ni
que el operador haya cumplido con la obligación de verificar su veracidad. En
tal virtud, se ordenó a la entidad accionada que solicitara el retiro del dato
negativo ante el operador de la información respecto de la obligación crediticia
controvertida por encontrarla inexistente, así como la respectiva eliminación de
sus bases de datos.

De una lectura integral de la anterior línea jurisprudencial, se tiene que, por


regla general, tanto la Ley Estatutaria 1266 de 2008 como la jurisprudencia
constitucional establecen la posibilidad de toda persona de corregir sus datos
personales contenidos en una base de datos por las centrales de riesgo. Esta
garantía forma parte del núcleo esencial al habeas data y se encuentra protegida
por los principios de veracidad, integridad e incorporación. Tales principios
han sido aplicados jurisprudencialmente en casos en los que el reporte del dato
negativo de obligaciones inexistentes se realiza sin el consentimiento de su
titular, en detrimento de su derecho fundamental al habeas data.

Protección de las autoridades de datos cuando se demuestra que ha


acontecido una situación de suplantación de identidad

44. En el ordenamiento jurídico interno, la específica función de inspección,


vigilancia y control de los agentes que intervienen en el proceso de
administración de datos personales, se encuentra asignada a dos entidades: Por
un lado, está la Superintendencia de Industria y Comercio y, por el otro, la
Superintendencia Financiera de Colombia, siempre que la fuente, el operador o
el usuario sean susceptibles de vigilancia por parte de esta entidad.

Estas facultades se fundamentan en la Constitución. El Estado tiene un


mandato de intervención en la economía, y debe impedir que se obstruya o
restrinja la libertad económica107. Además, tiene el deber de controlar cualquier
abuso de la posición dominante en el mercado. Igualmente, la Carta prevé el
deber del Estado de ejercer la inspección, vigilancia y control de la actividad
106
M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub.
107
Sentencia C-1011 de 2008. M.P. Jaime Córdova Triviño.

23
financiera, bursátil y aseguradora, y cualquier otra relacionada con el manejo,
aprovechamiento de los recursos captados del público 108. Para cumplir con esa
finalidad, está prevista la Superintendencia Financiera.

Con fundamento en lo anterior, la Ley 1266 de 2008 le atribuye a estos


organismos administrativos las siguientes atribuciones: (i) impartir
instrucciones y órdenes sobre la manera como deben cumplirse las obligaciones
sobre protección de datos personales; (ii) velar porque los operadores y fuentes
tengan un sistema de seguridad de los registros que prevengan su adulteración,
pérdida, consulta o uso no autorizado; (iii) ordenar auditorías externas para
verificar el cumplimiento de la ley; (iv) ordenar de oficio o a solicitud de parte
la corrección, actualización o retiro de los datos personales; e (v) iniciar
investigaciones administrativas para determinar si existe responsabilidad
administrativa por el incumplimiento de la ley, o del incumplimiento de las
órdenes impartidas por el organismo de vigilancia.

Por lo que interesa al asunto de la referencia, dado que la controversia gira


alrededor del reporte negativo de una persona que alega ser víctima de
suplantación personal, esta Sala hará referencia a dos concretas decisiones de la
Superintendencia de Industria y Comercio que abordan esta conducta,
adoptadas con fundamento en la competencia que le es asignada por la Ley
1266 de 2008. Estas decisiones son ilustrativas del régimen de protección de
datos cuando la fuente hace un reporte negativo por un producto crediticio en
mora, aun a pesar de que tenía razones para considerar que el titular había sido
víctima de suplantación personal.

En la Resolución 12035 del 14 de marzo de 2022, la Superintendencia de


Industria y Comercio resolvió sancionar a la sociedad Marketing Personal al
haber reportado un dato negativo de la peticionaria, aunque esta alegó en su
momento haber sido víctima de una suplantación de identidad y no haber
tenido nunca una relación contractual con la fuente. A pesar de haber
interpuesto la denuncia por la presunta comisión del delito de falsedad
personal, el reporte del dato negativo se mantuvo. Tras estudiar el asunto, la
Superintendencia advirtió que cuando la información no es veraz ni
comprobable, la central de riesgo debe abstenerse de reportar la información a
los operadores de la información. En estos casos, quienes conceden créditos,
venden bienes o prestan servicios tienen la obligación de adoptar todas las
medidas necesarias para establecer la verdadera identidad de sus clientes.

En tal sentido, la resolución concluyó que la fuente violó el principio de


veracidad, porque no suministró información completa, actualizada y
comprobable a los operadores. También infringió el principio de libertad por no
solicitarle al titular la autorización antes de entregar la información a la central
de riesgo, de conformidad con lo dispuesto en la Ley 1266 de 2008.
Adicionalmente, en el mencionado acto administrativo, también se exhorta a la
empresa sancionada a cumplir con el principio de responsabilidad demostrada

Sentencia C-1011 de 2008. M.P. Jaime Córdova Triviño.


108

Artículo 150, numeral 8º.

24
en los términos de la Ley 2157 de 2021, de manera tal que garantice la calidad
de la información, la comunicación previa para el reporte de información
negativa, la confidencialidad y seguridad de esta, así como la debida y oportuna
atención de las consultas o reclamos de los titulares de los datos.

Seguidamente, en una decisión muy similar, la Superintendencia de Industria y


Comercio impuso una sanción económica a la sociedad anónima Belstar 109. En
este caso en particular logró demostrarse que la empresa efectuó un reporte
negativo del titular del dato ante los operadores de la información. Esto aunque
el peticionario había interpuesto una denuncia por suplantación de datos
personales ante la Fiscalía General de la Nación y había presentado una queja
por estos mismos hechos ante la Superintendencia, la fuente se tardó cuatro
meses para realizar la eliminación del reporte. Además, como la fuente no
demostró la existencia de la obligación, se incumplió el deber de garantizar que
el reporte a los operadores se fundamentará en información completa, exacta,
actualizada y comprobable, acorde con el deber establecido en el numeral 1º
del artículo 8 de la Ley 1266 de 2008, en concordancia con el literal a) del
artículo 4 de la misma preceptiva.

Estudio del caso concreto

45. Este caso tiene por objeto la protección de los derechos fundamentales al
habeas data y al buen nombre del accionante Ismael Silva Rodríguez, al ser
reportado ante Datacrédito por mora en el pago de varios productos financieros
y mantenerse su dato negativo en dicha central de riesgo a pesar de denunciar
oportunamente que fue víctima de suplantación de identidad. Al respecto, el
demandante alega que le entregó copia de su cédula de ciudadanía y de sus
huellas dactilares a dos personas que dijeron ser trabajadores de la empresa
Saab Internet para todos, para contratar los servicios de internet y de televisión.
Con posterioridad, el señor Silva apareció reportado como titular de tres
productos adquiridos de manera virtual en el Banco Davivienda: una tarjeta de
crédito, un crédito y una cuenta de ahorros. Por ello, solicitó en tres
oportunidades una rectificación ante la entidad bancaria. Con posterioridad, a
raíz de la mora en el pago de tales servicios financieros, fue reportado por el
banco ante el operador de la información.

Durante el trámite de tutela, el Banco Davivienda S.A., en su calidad de


demandada, sostuvo dos posiciones. Inicialmente, ante la autoridad judicial de
primera instancia y al responder las solicitudes previas de rectificación que hizo
el actor, advirtió que este sí había solicitado la apertura de los tres productos
mencionados, de manera digital, a través de la aplicación y sin la intervención
de la entidad. Lo anterior, en principio, estaba demostrado porque el
documento de identidad y las huellas, que fueron presentados como
documentación de soporte para la apertura de los referidos productos,
presentaban similitudes muy relevantes con las del accionante110. Como

109
Superintendencia de Industria y Comercio, Resolución 13016 de 17 de marzo de 2022.
110
Expediente digital T-8.109.017. Archivo “012RespuestaDavivienda.pdf”.

25
consecuencia de la falta de pago, el accionante fue reportado a las centrales de
riesgo111.

Sin embargo, al dar respuesta al auto de pruebas proferido en sede de revisión


por esta Sala, esta entidad varió su postura. En efecto, afirmó que la
investigación del banco concluyó que el actor suministró su información
personal a terceros, quienes bajo engaño lograron registrar su cédula, registros
biométricos e información personal para la apertura de los citados productos 112.
Por tal motivo, advirtió que, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 7º de la
Ley 2157 de 2021, se decidió incluir en la información financiera reportada
ante las centrales de riesgo, la leyenda “víctima de falsedad personal”. En los
anexos de su comunicación se demuestra que reportó esta información a las
centrales de riesgo Cifin y Datacrédito.

En ese sentido, para la Sala es claro que la controversia acerca de la adquisición


de los productos financieros cesó. Las partes concuerdan en que la cédula y los
datos biométricos del señor Ismael Silva Rodríguez fueron utilizados
fraudulentamente por terceros para adquirir los productos financieros ofrecidos
por el Banco Davivienda S.A. En el expediente no existe ningún elemento de
juicio que refute esta conclusión.

46. Como se consignó en el acápite de consideraciones de esta providencia,


para determinar si el reporte negativo que se realiza de una persona que
controvierte la existencia de la obligación crediticia que se predica incumplida,
es necesario demostrar dos elementos, a saber: de un lado, la existencia de la
obligación y, de otro, la respectiva autorización del titular del dato para reportar
la supuesta mora ante los operadores de la información crediticia.

En este asunto no se satisface ninguno de estos requisitos, porque: (i) como se


advirtió previamente, los productos y/o servicios financieros en discusión no
fueron adquiridos por el señor Ismael Silva Rodríguez. Esto se demostró a
partir del momento en que la entidad bancaria concluyó, a través de una
investigación interna, que los productos habían sido adquiridos mediante
engaño. Tampoco se encuentra probado que el actor (ii) hubiese sido notificado
previamente del reporte negativo hecho ante los operadores de la información
financiera, tal y como lo exige la Ley 1266 de 2008 y la jurisprudencia
constitucional. En el expediente no obra prueba alguna que permita acreditar la
notificación del reporte desfavorable al accionante.

Ahora bien, en este punto interesa señalar que la entidad bancaria afirmó que
en el caso bajo estudio no se había vulnerado el derecho fundamental al habeas
data del actor, comoquiera que, con base en lo dispuesto en el artículo 7º de la
Ley 2157 de 2021, se incluyó desde el pasado mes de agosto una leyenda en la
que se indica “víctima de falsedad personal”. En efecto, conforme con las

111
De hecho, en la comunicación enviada al accionante el 25 de noviembre de 2021, se advierte que se llevó a
cabo un análisis dactiloscópico y un informe técnico en el que se demuestra que las huellas y la cédula sí
pertenecen al accionante. Expediente digital T-8.109.017. Archivo “012RespuestaDavivienda.pdf”.
112
Expediente digital T-8.109.017, Respuesta al Oficio OPT-A-415-22.

26
pruebas allegadas por el Banco Davivienda S.A., desde agosto de 2022, el
señor Ismael Silva Rodríguez aparece reportado en las centrales de riesgo de
Datacrédito y Cifin con la leyenda “reclamo en trámite, Víctima de Falsedad
Personal”.

Para la Sala, este argumento no es de recibo. En este caso, las obligaciones


crediticias controvertidas en un comienzo ya no son objeto de discusión alguna.
Como lo afirma la propia entidad bancaria accionada, los productos crediticios
no existen porque fueron adquiridos mediante engaño, tal y como se concluyó
en una investigación que el mismo banco llevó a cabo. Ello como se deriva del
principio general de interpretación jurídica, según el cual, del fraude no se
genera derecho, en este caso derechos de créditos vinculados a los productos
financieros irregularmente constituidos. En consecuencia, es contrario a los
principios de veracidad e integridad del dato incluir esta leyenda, en cuanto es
claro que el accionante no prestó su consentimiento para solicitar ni adquirir
ninguno de los productos financieros anteriormente relacionados. En efecto, no
tiene ningún sentido sostener simultáneamente la validez del reporte financiero
desfavorable y, simultáneamente, afirmar la existencia de fraude en la
constitución de los productos de crédito que originan el dato personal negativo.
En este sentido, es importante recordar que un elemento esencial de los
contratos es la existencia del consentimiento de cada una de las partes 113. Por
estos motivos, la incorporación de la leyenda, que encuentra justificación
atendible cuando la obligación es discutida por una de las partes involucradas
y, además, esta ha puesto en consideración de las autoridades judiciales y
administrativas la existencia de fraude, no es un motivo para concluir que no se
produjo la vulneración de los derechos fundamentales al hábeas data y al buen
nombre invocados por el actor.

Por el contrario, la Sala de Revisión reconoce que en el presente asunto, el


reporte que efectuó el Banco Davivienda S.A. a las centrales de riesgo sobre la
existencia de los productos financieros supuestamente adquiridos por el actor,
desconoce el derecho fundamental al habeas data. La violación a esta
prerrogativa, solo se configuró a partir del momento en que la entidad bancaria
se enteró que los servicios se adquirieron de manera fraudulenta, y no adoptó
ninguna medida para corregir la información.

En efecto, la Sala advierte que en este caso se afectó el principio de veracidad,


porque a partir de ese momento el banco tenía conocimiento que los datos no
eran reales. Igualmente, considera que mantener su nombre como titular de
dichos productos transgrede los principios de finalidad y de utilidad del dato,
en cuanto no obedecen a una finalidad legítima. Incluso, la única razón que
explicaba en su momento el tratamiento de los datos personales del señor Silva
113
En este sentido el artículo 15021 del Código Civil prevé: “Para que una persona se obligue a otra por un
acto o declaración de voluntad, es necesario:
1o.) que sea legalmente capaz.
2o.) que consienta en dicho acto o declaración y su consentimiento no adolezca de vicio.
3o.) que recaiga sobre un objeto lícito.
4o.) que tenga una causa lícita.
La capacidad legal de una persona consiste en poderse obligar por sí misma, sin el ministerio o la
autorización de otra”.

27
Rodríguez obedecía al cálculo del riesgo crediticio por la supuesta mora
reportada frente al pago de los productos. Tal razón desapareció por completo
debido a las circunstancias fácticas recién descritas y, adicionalmente, la
aptitud del dato personal para la evaluación del riesgo crediticio, en la medida
en que la información no da cuenta del comportamiento financiero del sujeto
concernido sino, se insiste, del fraude que sustentó la apertura de los productos
de crédito que resultaron luego en mora, lo que obra en abierta contradicción
con el principio de finalidad de la administración de datos personales. Por
último, interesa destacar que la entidad bancaria pasó por alto la aplicación del
principio de incorporación, ya que omitió advertir al operador de la
información que los productos crediticios no habían sido adquiridos por el
demandante.

47. Sumado a lo anterior, esta Sala también debe resolver si en la presente


oportunidad el referido banco violó el principio de responsabilidad demostrada
por no adoptar medidas efectivas y comprobables para tramitar la solicitud de
rectificación presentada por el señor Ismael Silva Rodríguez.

En la respuesta al auto de pruebas dictado en sede de revisión, el Banco


Davivienda S.A. advirtió que llevó a cabo una investigación interna que
concluyó que el señor Ismael Silva “suministró su información personal a
terceros, quienes bajo engaños, lograron registrar la cédula, información
personal y registros biométricos para la apertura de productos móviles”114. En
el proceso de tutela también adujo que para determinar si la identidad del
reclamante fue suplantada hizo una validación con un experto en dactiloscopia
y se analizó su cédula de ciudadanía. Este análisis concluyó que el documento
era original, y las huellas correspondían a las mismas registradas en la
aplicación móvil. El Banco también se refirió a las medidas técnicas que se
adoptan para prevenir que las personas que abren los productos crediticios
coincidan con el titular de los datos115.

48. Cuando las entidades bancarias, crediticias o financieras reciban una


queja en la que se advierta que existe un posible caso de suplantación de
identidad deben llevar a cabo una investigación interna, con la finalidad de
establecer si los productos fueron adquiridos mediante fraude. El deber de
llevar a cabo esta investigación se justifica en el principio de responsabilidad
demostrada abordado en la parte considerativa de esta providencia, que obliga a
las fuentes, a los operadores y a los usuarios de la información a adoptar
medidas para garantizar las obligaciones previstas en la Ley 1266 de 2008.

114
Expediente digital T-8´727.419. Respuesta al oficio OPT A-415/2022.
115
Al respecto, Davivienda advirtió en su respuesta a la Corte Constitucional que: (i) se validó el documento de
identidad a partir de un algoritmo de inteligencia artificial que halló una similitud con el documento registrado,
(ii) se confirmó que el cliente está haciendo la solicitud a través del envío de un código OTP (One Time
Password) al celular registrado por el cliente; (iii) se evaluó con base en un motor de riesgo de fraude, la
solicitud transaccional con acciones del pasado, que entrega un resultado de fraude; (iv) se hizo un monitoreo
transaccional, porque al ingresar los recursos del crédito se alerta la realización de movimientos transaccionales
con bajo grado de similitud; (iv) se aplicó un análisis de hábito transaccional que permite evaluar el grado de
similitud o anomalía de la transacción; y, (v) una vez se obtiene el resultado, se aplican políticas de seguridad
transaccional para determinar si se permite, se autentica o se niega la transacción.

28
La obligación de conducir estas investigaciones se justifica en tres razones
adicionales. En primer lugar, en los principios de veracidad, integridad, libertad
e individualidad a los que se hizo referencia en esta providencia. Para preservar
los derechos de los usuarios y la confiabilidad en el sistema financiero es
indispensable garantizar datos que reflejen relaciones contractuales existentes.
En segundo lugar, este deber se explica en la efectividad del derecho a la
rectificación del dato personal. Para decidir si la rectificación de un dato es
procedente la fuente tiene el deber de actuar de manera diligente para
determinar si el reclamo es fundado o no. De lo contrario, esta garantía tendría
un carácter meramente formal. En tercer lugar, la estabilidad, seguridad y
confianza en las actividades comerciales exige que la eliminación de datos
financieros esté respaldada en razones ciertas para garantizar los derechos de
los usuarios y las entidades bancarias, para lo cual no basta la afirmación de la
presunta víctima.

49. Davivienda cumplió con su obligación de llevar a cabo una investigación


interna, con la finalidad de esclarecer si la identidad del actor había sido
suplantada. Sin embargo, la entidad bancaria no tomó medidas para garantizar
la efectividad de la investigación interna, de una manera acorde con el principio
de responsabilidad demostrada, al menos por dos razones. La primera de ellas,
porque su resultado, que reveló la existencia de un fraude para abrir los
productos crediticios, no fue debidamente informado al accionante. Cabe
mencionar que en ninguna de las respuestas a las comunicaciones presentadas
por el señor Silva Rodríguez se le informó acerca de la existencia de una
investigación en curso. Por el contrario, se insistió todo el tiempo en que aquel
era el responsable de pagar las obligaciones crediticias. De hecho, la
investigación interna únicamente fue expuesta como respuesta al auto de
pruebas proferido por el magistrado sustanciador en sede de revisión. La
segunda razón, consiste en que el Banco Davivienda S.A. sabía que los
productos crediticios fueron adquiridos por medio de un engaño y, a pesar de
ello, mantuvo el reporte negativo inalterado hasta la fecha. En esa medida, es
claro que no demostró la existencia de medidas apropiadas para hacer efectiva
su investigación interna.

50. La Sala advierte que el accionante interpuso una queja ante la


Superintendencia Financiera el 28 de junio 2021116. Esa actuación
administrativa cesó porque esa entidad consideró que los hechos fueron
esclarecidos por el Banco Davivienda en las comunicaciones del 6 y del 23 de
agosto de 2021.

Como se advirtió en las consideraciones de esta decisión, la Superintendencia


Financiera tiene la facultad de ordenar de oficio o a petición de parte la
corrección de datos personales. Esta es una facultad subsidiaria, porque como
lo prevé la Ley 1266 de 2008, cuando la solicitud provenga del interesado “se
deberá acreditar ante la Superintendencia que se surtió el trámite de un
reclamo por los mismos hechos ante el operador o la fuente, y que el mismo no

116
Expediente digital T-8´727.419. Respuesta al oficio OPT A-415/2022.

29
fue atendido o fue atendido desfavorablemente”117. Pues bien, en este caso se
encuentra probado que Davivienda resolvió de manera desfavorable las
solicitudes del actor, como lo reconoció la Superintendencia en el curso de este
proceso de tutela. Sin embargo, la entidad decidió archivar la queja, y no
prosiguió con el proceso administrativo, aunque tenía la obligación legal de
actuar para decidir si era procedente corregir, actualizar o retirar los datos del
actor.

51. En conclusión, el Banco Davivienda S.A. vulneró los derechos


fundamentales al habeas data y al buen nombre del señor Ismael Silva
Rodríguez, desde el momento en que tuvo conocimiento que los productos no
fueron adquiridos por él. En efecto, la entidad bancaria reportó el dato negativo
frente a las obligaciones crediticias adquiridas mediante engaño, infringió los
principios de veracidad, integridad, incorporación, finalidad y utilidad.
Además, desconoció el principio de responsabilidad demostrada, pues si bien
demostró haber adelantado una investigación interna que permitió advertir la
existencia de una suplantación de identidad, el demandante -en su calidad de
titular de los datos personales- no conoció el resultado de ésta. En vista de lo
anterior, esta medida tampoco resultó efectiva para evitar el reporte negativo
del dato de una obligación que no fue consentida por el titular.

52. Finalmente, la Sala considera necesario advertir que los ciudadanos


deben ser especialmente cuidadosos y precavidos cuando decidan entregar sus
datos personales a terceros, para prevenir fraudes y casos de suplantación como
los que ocurrieron en el presente caso. Entregar datos biométricos, como las
huellas dactilares, que tienen como finalidad validar la identidad de una
persona puede facilitar la solicitud de créditos, la adquisición de servicios de
comunicaciones, o la presentación de declaraciones de impuestos falsas. Estos
comportamientos pueden afectar seriamente los derechos al buen nombre, al
habeas data y a la propiedad privada, entre otras garantías constitucionales.

Remedios judiciales por emplear en el caso concreto

53. Como resultado de todo lo expuesto, la Sala Sexta de Revisión concederá


la protección de los derechos fundamentales invocados. Por consiguiente,
revocará el fallo de tutela de primera instancia del 22 de febrero de 2022,
proferido por el Juzgado Promiscuo Municipal de Sabana de Torres, Santander.
Como medidas de restablecimiento de tales prerrogativas, esta Sala adoptará
los siguientes remedios judiciales:

Primero. En el presente caso se demostró que los productos crediticios cuya


titularidad se le atribuyen al señor Ismael Silva Rodríguez fueron adquiridos
por terceros mediante engaño, por lo que la Sala ordenará al representante legal
del Banco Davivienda S.A. que reporte a las centrales de riesgo, Cifin y
Datacrédito, la novedad de la eliminación de la obligación de los productos
financieros, y de cualquier información relacionada con éstos, por considerar
que son inexistentes.
117
Artículo 17 numeral 5º.

30
Segundo. Para cumplir con lo dispuesto en la Ley 1266 de 2008 modificada y
adicionada por la Ley 2157 de 2021, el Banco Davivienda deberá adoptar
medidas para cumplir con el principio de responsabilidad demostrada y
prevenir la repetición de hechos semejantes. Por esto, se ordenará que se
notifique al titular del dato cuando se demuestre a través de una investigación
interna que su identidad ha sido suplantada para obtener productos crediticios.
Además, en esos casos, si ya hubiese hecho el reporte del dato ante los
operadores de la información, deberá informar la novedad correspondiente.

Tercero. Por la misma razón prevista en la orden anterior, ordenará a la central


de riesgo Experian Colombia S.A. -Datacrédito- que retire cualquier reporte
positivo o negativo de los productos adquiridos, porque fueron obtenidos
mediante fraude. Además, deberá recalcular el score o puntaje de Ismael Silva
Rodríguez, el cual se vio afectado con el reporte negativo suministrado.

Cuarto. En el proceso de tutela se probó que los productos financieros no


fueron adquiridos por Ismael Silva, sino por terceros que obtuvieron sus datos
personales mediante engaño. Sin embargo, como se advirtió al resolver caso
concreto, el banco no adoptó ninguna medida para notificar al actor de esta
irregularidad. Por ello, la Sala le ordenará a la Superintendencia Financiera que
en el marco de su función de vigilancia que adelante una investigación en la
que se determine si existe o no responsabilidad administrativa del Banco
Davivienda, y de ser pertinente imponer las medidas o las medidas que resulten
pertinentes.

Quinto. En esta sentencia, la Sala de Revisión concluyó que Davivienda


incurrió en una omisión que vulneró el derecho fundamental al habeas data de
Ismael Silva, por no informarle que los productos que se encontraban a su
nombre fueron adquiridos mediante engaño. Tampoco reportó este hecho a las
centrales de riesgo. Estas conductas podrían configurar una responsabilidad
administrativa del banco, por incumplir lo dispuesto en la Ley 1266 de 2008 118.
En consecuencia, le ordenará a la Superintendencia Financiera que adelante una
investigación, en el marco de su función de vigilancia, para que determine la
existencia o no de esta responsabilidad, y si hay lugar a imponer las sanciones u
otras medidas previstas en la ley.
Sexto. En este proceso de tutela Davivienda le informó a la Corte, con
fundamento en una investigación interna, que los productos financieros fueron
obtenidos por terceros que engañaron a Ismael Silva, para obtener sus datos
personales. En el expediente no se encuentran de manera detallada los
118
Al respecto la Ley 1266 de 2008 prevé en el numeral 6º del artículo 17 lo siguiente: “La Superintendencia
de Industria y Comercio ejercerá la función de vigilancia de los operadores, las fuentes y los usuarios de
información financiera, crediticia, comercial, de servicios y la proveniente de terceros países, en cuanto se
refiere a la actividad de administración de datos personales que se regula en la presente ley: (…) 6. Iniciar de
oficio o a petición de parte investigaciones administrativas contra los operadores, fuentes y usuarios de
información financiera, crediticia, comercial, de servicios y la proveniente de terceros países, con el fin de
establecer si existe responsabilidad administrativa derivada del incumplimiento de las disposiciones de la
presente ley o de las órdenes o instrucciones impartidas por el organismo de vigilancia respectivo, y si es del
caso imponer sanciones u ordenar las medidas que resulten pertinentes”.

31
resultados de esa investigación, pero la afirmación del Banco tiene relevancia
penal, porque indica la posible existencia de una conducta punible que debe ser
investigada por la Fiscalía General de la Nación.

Las conclusiones de la investigación interna contrastan con los anexos del


informe rendido por el Director de Asuntos Jurídicos de la Fiscalía. En el
expediente penal se encuentra una orden de archivo de la investigación penal
proferida el 31 de enero de 2022, por la Fiscal Delegada ante los Jueces Penales
Municipales del Circuito de Sabana de Torres, por atipicidad de la conducta
punible de falsedad personal denunciada por el accionante119. Por lo anterior, la
Corte advierte que parecen existir evidencias nuevas en poder de Davivienda
que no fueron consideradas en la indagación preliminar, que podrían permitir la
reapertura de la investigación. En este sentido, el inciso segundo del artículo
79 de la Ley 906 de 2004120, prevé que cuando exista una orden de archivo “si
surgieren nuevos elementos probatorios la indagación se reanudará mientras
no se haya extinguido la acción penal”.

En consecuencia, compulsará copias a la Fiscalía Única de Sabana de Torres


para que, en el marco de sus competencias, decida si continúa con la
indagación preliminar radicada con el número de noticia criminal No
680816000136202150427, correspondiente a la denuncia interpuesta por el
ciudadano Ismael Silva Rodríguez121.
Síntesis de la decisión

En este caso la Sala concluyó que el Banco Davivienda, desde el momento en


que se demostró que la apertura de los productos crediticios fue realizada de
manera fraudulenta reportó sin fundamento ante las centrales de riesgo a Ismael
Silva Rodríguez. En efecto, una investigación interna de la entidad bancaria
permitió establecer que los datos personales del accionante fueron obtenidos
mediante engaño, por terceros que abrieron productos bancarios a su nombre.
En este caso se cumplió con el requisito de subsidiariedad, porque el
demandante agotó el requisito de procedibilidad de la acción de tutela de
solicitarle al banco eliminar los datos negativos reportados ante las centrales de
riesgo. Por eso, se cumplió con el requisito de subsidiariedad.

Al analizar el fondo del asunto, la Sala concluyó que se desconocen los


principios de veracidad, integridad, incorporación y finalidad del derecho
fundamental al habeas data, cuando la fuente conoce que el titular del dato no
adquirió las obligaciones crediticias y pese a ello realiza un reporte negativo al
operador de la información. En efecto, en este caso no existe controversia

119
Expediente digital T-8´727.419. Respuesta al oficio OPT A-415/2022.
120
ARTÍCULO 79. Archivo de las diligencias. Cuando la Fiscalía tenga conocimiento de un hecho respecto del
cual constate que no existen motivos o circunstancias fácticas que permitan su caracterización como delito, o
indiquen su posible existencia como tal, dispondrá el archivo de la actuación.
Sin embargo, si surgieren nuevos elementos probatorios la indagación se reanudará mientras no se haya
extinguido la acción penal.
121
La compulsa de copias es una obligación legal. Al respecto, el inciso segundo del artículo 67 de la Ley 906
de 2004 prevé: “[e]l servidor público que conozca de la comisión de un delito que deba investigarse de oficio,
iniciará sin tardanza la investigación si tuviere competencia para ello; en caso contrario, pondrá
inmediatamente el hecho en conocimiento ante la autoridad competente”.

32
acerca de la inexistencia de la obligación, y el reporte de los productos
crediticios ante los operadores de la información persiste. También se infringe
el principio de responsabilidad demostrada que orienta el contenido del derecho
fundamental al habeas data, cuando una entidad bancaria lleva a cabo una
investigación interna que demuestra que los datos de un titular han sido
suplantados e incurre en alguna de las siguientes omisiones: (i) no notifica al
titular y (ii) no le solicita al operador de la información que elimine el reporte
de los productos crediticios. En particular, el Banco Davivienda S.A. vulneró
los derechos fundamentales de Ismael Silva Rodríguez al efectuar un reporte
negativo, pese a que se demostró que las obligaciones crediticias que se
alegaban incumplidas fueron adquiridas por un tercero mediante engaño.

Para remediar estas violaciones profirió varias órdenes. Primero, ordenó a


Davivienda que: (i) reporte a las centrales de riesgo Cifin y Datacrédito la
novedad de los productos crediticios endilgados al accionante, (ii) cuando se
demuestre a través de una investigación interna que ha sido suplantada su
identidad para obtener productos crediticios deberán notificarlo al titular del
dato y a los operadores de la información. Segundo, requirió a la central de
riesgo Datacrédito que elimine de sus bases de datos los reportes sobre los
productos que se discutieron en este proceso. Tercero, le ordenó a la
Superintendencia Financiera que investigue si se configura la responsabilidad
administrativa del Banco Davivienda por incumplir las obligaciones previstas
en la Ley 1266 de 2008. Finalmente, compulsó copias a la Fiscalía Única de
Sabana de Torres para que, en el marco de sus competencias, decida si resulta
procedente continuar con la indagación preliminar, correspondiente a la
denuncia interpuesta por el ciudadano Ismael Silva Rodríguez.

V. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Sala Sexta de Revisión de la Corte Constitucional,


administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Carta Política,

RESUELVE

PRIMERO.- REVOCAR el fallo de tutela del 22 de febrero de 2022,


proferido por el Juzgado Promiscuo Municipal de Sabana de Torres, Santander,
dentro de la acción de tutela promovida por Ismael Silva Rodríguez en contra
del Banco Davivienda S.A. En su lugar, CONCEDER el amparo invocado del
derecho fundamental al habeas data.

SEGUNDO.- ORDENAR al representante legal del Banco Davivienda S.A.


que, dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de esta
sentencia, proceda a reportar a las centrales de riesgo Cifin y Datacrédito la
novedad de la eliminación de los productos financieros 0550488421288454,
4559860061965673, 05902380800026597, y de cualquier información
relacionada con éstos, por considerar que son inexistentes.

33
TERCERO.- ORDENAR al representante legal del Banco Davivienda S.A.
que, en el término de dos (2) meses siguientes a la notificación de esta
sentencia, adopte medidas y políticas internas, con el fin de que se notifique al
titular del dato cuando se demuestre a través de una investigación interna que
su identidad ha sido suplantada para obtener productos financieros. Además, en
esos casos, si ya hubiese hecho el reporte del dato ante los operadores de la
información, deberá informar la novedad correspondiente.

CUARTO.- ORDENAR a la central de riesgo Experian Colombia S.A-


Datacrédito que, dentro de las cuarenta y ocho horas (48) siguientes a la
notificación de esta sentencia, proceda a solicitar el retiro de cualquier reporte
positivo o negativo, de los productos financieros 0550488421288454,
4559860061965673, 05902380800026597, por considerar que son inexistentes.
Además, deberá recalcular el score o puntaje de Ismael Silva Rodríguez.

QUINTO.- ORDENAR a la Superintendencia Financiera para que, en el


marco de sus competencias, investigue si el Banco Davivienda incurrió en
conductas que configuran responsabilidad administrativa, de conformidad con
lo dispuesto en la Ley 1266 de 2008. Lo anterior, debido a la falta de
notificación al accionante, y a las centrales de riesgo, del resultado de la
investigación interna, que concluyó que los productos financieros
0550488421288454, 4559860061965673, 05902380800026597, fueron
adquiridos por terceros que engañaron a Ismael Silva Rodríguez.

SEXTO.- COMPULSAR COPIAS a la Fiscalía Única Legal de Sabana de


Torres, Santander, para que, en el marco de sus competencias, y con
fundamento en el inciso segundo del artículo 79 de la Ley 906 de 2004, decida
si continúa con la indagación preliminar de la denuncia interpuesta por Ismael
Silva Rodríguez, radicada bajo el número de noticia criminal
680816000136202150427.

Notifíquese, comuníquese y cúmplase,

HERNÁN CORREA CARDOZO


Magistrado (E)

CRISTINA PARDO SCHLESINGER


Magistrada

JOSE FERNANDO REYES CUARTAS


Magistrado

34
MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ
Secretaria General

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