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JANE GOODAL
VIDA Y OBRA
Zoóloga y antropóloga británica. Jane Goodall nació en Londres
el 3 de abril de 1934, y creció en la costa sur de Inglaterra. En su
segundo aniversario, su padre le regaló un chimpancé de
juguete llamado Jubilee, del que Jane se encariñó desde el
primer momento y en la actualidad, sigue sentado en una silla
en su casa de Inglaterra. Las lecturas favoritas de Jane fueron
los libros sobre la vida de los animales.
En 1957, con veintitrés años recién cumplidos, tras estudiar
secretariado y trabajar en una compañía de documentales en
Inglaterra, y gracias a la invitación de una amiga para
trasladarse a Nairobi, pudo viajar a África.
Relación con Louis Leakey
En Kenia entró en contacto con el famoso antropólogo Louis
Leakey y, aunque no contaba con la formación académica
adecuada, tras expresarle su interés por el estudio de los animales, fue contratada como asistente, y
viajó con él y su esposa a la garganta de Olduvai en busca de fósiles de homínidos.
Más tarde, Leakey le ofreció la posibilidad de estudiar los chimpancés en su ambiente natural, en el
Parque Nacional de Gombe, en Tanzania.
Pasó a formar parte del grupo de investigadores, casi todas mujeres, que con el apoyo de Leakey han
contribuido al avance en el estudio de los grandes primates (Birute Galdikas con los orangutanes en
Borneo, Diane Fossey con los gorilas de los volcanes Virunga y Jane Goodall con los chimpancés en
Tanzania).
En 1964 se casó con el barón Hugo van Lawick,
fotógrafo de la National Geographic Society, de quien
se divorciaría en 1974. Con Lawick, autor de las
imágenes más famosas de la antropóloga, tendría en
1967 su único hijo, Hugo Eric Louis, Grub. En 1975
contrajo segundas nupcias con Derek Bryceson,
director de los Parques Nacionales de Tanzania y
parlamentario británico (fallecido de cáncer en 1980),
con cuya ayuda aseguró la pervivencia del Parque
Nacional de Gombe.
Trabajos de campo
Aunque los comienzos de sus investigaciones fueron duros debido al rechazo inicial de la población
de chimpancés, poco a poco los animales se fueron acostumbrando a la presencia de Jane y ésta
empezó a obtener los primeros resultados. A partir de 1964 formó un equipo con cuya ayuda recopiló
y procesó la información obtenida, lo que permitió que el Gombe Stream Research Center se
convirtiese en una de las estaciones de campo más importantes del mundo para el estudio del
comportamiento animal.
En 1965, obtuvo el doctorado honorario en etología por la Universidad de Cambridge, bajo la
supervisión del profesor Robert Hinde, quien la animó a seguir sus trabajos a pesar del escepticismo
del mundo científico. Dos años después fue nombrada directora del Gombe Stream Research Center.
En 1977 fundó el instituto que lleva su nombre, Jane Goodall Institute for Wildlife Research,
Education and Conservation, cuyo objetivo principal es impulsar programas de conservación de la
especie y mejora de las condiciones de vida de los chimpancés. En 1987 abandonó la realización de
trabajos de campo y se instaló en la localidad de Bornemouth, donde pasa los dos meses al año que
reside en Gran Bretaña, ya que, dedica trescientos días al año a viajar por todo el mundo en defensa
de los animales y de su bienestar, dando conferencias sobre la destrucción del medio ambiente y el
calentamiento global.
Asimismo, lucha por conseguir unas mejores condiciones de vida para los primates en los zoológicos
de todo el mundo y contra el comercio ilegal y los experimentos con estos animales.
En 2003 recibió la Medalla Benjamin Franklin y el Premio Príncipe de Asturias de Investigación
Científica y Técnica, concedido por su «trascendental aportación científica», que ha permitido una
mejor comprensión de los chimpancés y de «las raíces del comportamiento y la cultura humanas».
Asimismo, está en posesión de más de veinte doctorados honoris causa por universidades e
instituciones de todo el mundo.
OBSTACULOS QUE TUVO QUE ATRAVESAR
Cuando decidió que quería ir a África, observar a los animales, vivir
entre ellos y escribir libros sobre sus descubrimientos, la mayor parte
de los que la rodeaban intentaron desanimarla. "África está muy
lejos", "No tienes dinero". "Eres solo una niña", "Las chicas no hacen
eso".
Por aquel entonces, los roles de género eran muy rígidos y estaban
terriblemente asentados. Pero Jane no desistió y, gracias al apoyo de
su madre, siguió leyendo, estudiando y desarrollando su curiosidad.
Pese a todas las dificultades, la joven Jane ahorró para visitar la
granja de una amiga en Kenia y quedó todavía más fascinada por
África. No obstante, la administración inglesa seguía creyendo que
África no era un lugar adecuado para enviar a una chica sola e
"indefensa", por lo que la madre de Jane, Margaret Myfanwe Joseph
("Vanne"), se ofreció a acompañar a su hija a Tanzania.
Jane Goodall trabajó como secretaria de Louis Leakey y tras
demostrar su conocimiento, paciencia y capacidades de observación del
reino animal, Leakey decidió confiar en la joven británica para que iniciase un estudio sobre los
chimpancés salvajes. Debido a su falta de capacitación científica formal, Goodall era una candidata
improbable a una buena carrera científica. Goodall había llegado a África sin el conocimiento de las
teorías académicas tan fuertemente arraigadas sobre los chimpancés.
Jane Goodall se enfrentó a los peligros de acampar entre serpientes, arañas e insectos, y padeció las
inclemencias del clima, y largas jornadas infructuosas y otras de paciente observación.
Cuando por fin pudo acercarse a un grupo de chimpancés, tras ser "aceptada" por David Greybeard,
el primer macho que no huyó ante su presencia, la joven logró realizar descubrimientos que
revolucionarían la ciencia moderna. Sin embargo, la comunidad científica seguía desconfiando de los
hallazgos de una chica inexperta.
Para respaldar sus descubrimientos, Leakey consiguió para la joven Jane la oportunidad de realizar su
tesis doctoral en la Universidad de Cambridge, donde se tuvo que enfrentar, una vez más, a las
descalificaciones y críticas de los académicos. Pero ella se mantuvo fiel a sus ideas y valores, siguió
poniendo nombres a los chimpancés (en lugar de números, como se hacía entonces con los "objetos"
de estudio), siguió empatizando con ellos, considerándolos como seres capaces de sentir y pensar y
tener personalidad propia, y demostró a la comunidad internacional que otro tipo de ciencia era
posible.
La Dra. Goodall se convirtió en toda una celebridad del campo científico y una vez más, superó las
dudas y desprecios debido a su género.
CONTRIBUCIONES
Un día de otoño de 1960, vio a un chimpancé (David Greybeard) sentado al lado de un nido de
termitas y que «empujaba cuidadosamente un largo tallo dentro de un orificio del hormiguero».
Cuando el animal se marchó, Goodall usó uno de los tallitos introduciéndolo en el agujero y extrajo
así un racimo de termitas, supo de este modo qué comía el animal. Poco después hizo otro
descubrimiento: pudo comprobar que estos simios no sólo usan herramientas, sino que a menudo las
manufacturan: recogen pequeñas ramas y las preparan arrancándoles las hojas. De este modo,
fabrican una herramienta adecuada a un fin: conseguir termitas.
Hasta entonces, los científicos pensaban que el ser humano era la única especie que hacía y usaba
herramientas. Estas observaciones constituyeron el primer ejemplo registrado de un animal salvaje
que usa un objeto no sólo como instrumento, sino que es capaz de modificarlo.
Jane Goodall observó a los chimpancés cazando y comiendo crías de cerdos salvajes y
colobos rojos. Su descubrimiento mostró que eran omnívoros y no vegetarianos.
Desafió la convención científica dándole a los chimpancés de Gombe nombre en vez de
número, e insistió en la validez de sus observaciones sobre la diversidad de personalidades,
mentes y emociones también en los animales.
Revolucionó la forma en que se perciben y estudian los animales al nombrar a los
chimpancés en lugar de asignarlos con números.
Observó relaciones duraderas, cariñosas y compasivas entre miembros de la familia de los
chimpancés que podían perdurar de por vida, por más de 40 años.
Descubrió que los chimpancés participan en brutales guerras primitivas. A principios de 1974,
una guerra de cuatro años empezó en Gombe, el primer dato de una contienda larga en
primates no humanos.
Descubrió que los chimpancés se preocupaban los unos de los otros y mostraban verdadero
altruismo. Por ejemplo, en 1987, la doctora Goodall y su equipo de trabajo observaron al
adolescente Spindle “adoptar” a un huérfano de 3 años
Confirmó que estos primates son capaces de cazar mamíferos de tamaño medio, como crías
de monos o de antílopes africanos, desgarran y mastican la carne con sus manos y dientes,
usando incluso los pies cuando se requiere la fuerza para fragmentar los cadáveres.
El revolucionario trabajo de la doctora Goodall se transformó en la base de la investigación del
comportamiento de los chimpancés salvajes e influyó notoriamente en el campo de la etología de
primates. El impacto de la investigación de Gombe se expande en lo global y cubre un amplio campo
de disciplinas científicas, incluida la evolución humana, la etología, la antropología, la psicología del
comportamiento, la sociología, la conservación, la transmisión de enfermedades (incluyendo el VIH),
el envejecimiento y la cartografía geoespacial.
Su extenso trabajo, proseguido por investigadores del Instituto Jane Goodall, constituye una
de las investigaciones de campo más prolongadas sobre animales en libertad.