Ficha de aplicación
Cómo plantar rábanos
Para hortelanos impacientes que quieran tener resultados con prontitud, el rábano, que se ubica dentro de
la familia de las crucíferas (nabo, col, coliflor), es un cultivo de crecimiento rápido, cuya velocidad le
confiere ciertas ventajas:
Su cultivo es sencillo, no requiere muchas labores y además no sufre graves problemas de plagas
porque no da tiempo a que se desarrollen.
Al ser de ciclo muy corto al año podemos obtener varias cosechas, una al mes
aproximadamente, si sembramos una nueva hilera cada 15 días, evitando los meses más
calurosos y cuando haya riesgos de heladas.
Es el cultivo secundario por excelencia pudiéndose sembrar junto con la mayoría de hortalizas,
ya que no les llega a molestar al recolectarse antes de que los cultivos principales se desarrollen
plenamente.
Sobre sus Requerimientos
Riego: la humedad ha de ser regular, aunque el caudal no sea abundante. La escasez de agua causa unos
tubérculos fibrosos, y el exceso, abultados y huecos.
Nutrientes: no es exigente, le puede servir es sustrato de un cultivo anterior.
Sustrato: 1 l de volumen.
Cómo y cuándo Cultivar el Rábano
E F M A My J Jl Ag S O N D
siembra
trasplante
cosecha
La siembra es directa
sobre el sustrato definitivo donde se desarrollará la planta. Para ello se sembrará en surcos a 1-2 cm de
profundidad.
A los 10 días ya empezarán a brotar las primeras plántulas, eliminándose las más próximas y dejando un
espacio entre una planta y otra de 5 cm, aunque si hacemos un buen reparto de las semillas nos
evitaremos el aclareo. Las plántulas descartadas no se pueden aprovechar.
Hay que estar atento al momento de la cosecha, que suele ser al mes, porque cuando se atrasa el rábano se
agrieta y se amarga.
Las Asociaciones más Favorables para el Rabanito
Lechuga, espinacas y zanahoria.
También son compatibles: acelga, apio, berenjena, guisante, judía, patata, pepino, pimiento, puerro
y tomate.
Por otro lado, son incompatibles con las hortalizas de su misma familia.
Plagas y Enfermedades más Frecuentes en el Rabanito
Hormigas. Pueden llevarse las semillas tras la siembra. Remedio: se puede probar con las
capuchinas, el espliego y las hojas troceadas de laurel.
Caracoles y Babosas. Pueden provocar importantes daños durante las primeras semanas tras la
germinación. Remedio: recogida manual o instalación de trampas de cerveza (recipiente de boca
ancha enterrado a ras de suelo, que se rellena hasta la mitad de cerveza que los atraerá).
Variedades de Rabanitos
V. de Ciclo Corto. Se recolectan a las 3-4 semanas durante todo el año. Las más comunes.
V. de Verano-otoño. Se recolectan cada 6 semanas. El tubérculo es más alargado.
V. de Invierno. Se recolectan a los 3 meses. Los tubérculos son más grandes.
Tomate:
Siembra los tomates: esparce las semillas en una pequeña hilera o agujero
hechos con el dedo, a no más de 1 centímetro de profundidad. Riega la mezcla
abundantemente tras sembrar los tomates, y mantén el sustrato siempre húmedo
hasta que las semillas germinen, lo que les llevará unos 10-15 días.
Cómo plantar tomates paso a paso
Primero explicaremos cómo sembrar tomates y después la mejor forma de plantarlos. En caso de que
no tengas semillas y optes por comprar una tomatera pequeña, pasa directamente al apartado
sobre plantar tomates paso a paso, pues se trata del proceso para ubicar los plantones de tomateras en
el lugar definitivo.
Sembrar tomates en semillero paso a paso
1. Prepara el semillero: puedes utilizar cualquier recipiente, desde semilleros de plástico
especializados a cajones de Porex pan. En cualquier caso, es importante practicarle en el fondo
unos pequeños agujeros de drenaje si el recipiente no cuenta con ellos.
2. Prepara la mezcla del semillero: lo ideal es preparar una mezcla con una parte de turba, otra
de fibra de coco y otra de humus de lombriz, a la que luego añadiremos un poco de vermiculita
y perlita. Con esta mezcla tan rica, no tendrás ningún problema para que tus tomates germinen.
3. Escoge las semillas de tomate: elige una variedad de tomate adecuada para tu clima. En este
otro artículo puedes aprender sobre.
4. Siembra los tomates: esparce las semillas en una pequeña hilera o agujero hechos con el
dedo, a no más de 1 centímetro de profundidad. Riega la mezcla abundantemente tras sembrar
los tomates, y mantén el sustrato siempre húmedo hasta que las semillas germinen, lo que les
llevará unos 10-15 días. Es importante que mantengas el semillero en algún lugar cálido y bien
iluminado.
Pasadas las 4-6 semanas, tus tomateras deberían estar listas para ser trasplantadas a su ubicación en
exterior.
Plantar tomates paso a paso
1. Haz un agujero poco profundo, algo más grande que el tamaño del cepellón, y cubre el fondo del
mismo con una capa de humus de lombriz, o de otro algún abono orgánico.
2. Entierra luego la tomatera, dejando parte del tallo por debajo del nivel del suelo.
3. Respeta una distancia de entre 40 y 50 centímetros entre las distintas plantas.
4. Tras el trasplante, riega las tomateras. Es importante que, al regar, procures mojar la tierra y no
la planta, para evitar excesos de humedad.
5. El tomate se asocia muy bien con las cebollas y algunas aromáticas como la albahaca, así que,
si dispones de ellas, plántalas junto a tus tomateras.
Tomates - cuidados básicos
Ahora que ya hemos visto cómo sembrar y plantar tomates, es importante conocer los factores
esenciales para saber cómo cuidar tomates correctamente, de forma que nuestras tomateras se
desarrollen sin problemas y podamos obtener estos frutos tan deliciosos.
Tierra o sustrato
El tomate es una planta un tanto exigente en cuanto a nutrientes del suelo, por lo que, como explicamos
arriba, es necesario enriquecer el sustrato o tierra con abundante materia orgánica. Además, conviene
que la tierra ofrezca un buen drenaje, por lo que los suelos muy arcillosos que se encharquen con
facilidad no resultan adecuados para las tomateras.
Riego de los tomates
Lo más vital con el riego es que sea regular. Riegos demasiado espaciados y abundantes no harán bien a
las tomateras, que sufren mucho con los excesos de humedad, aunque sean puntuales. Es mejor regar a
menudo y en menor cantidad. Una vez la fruta está madurando, puedes reducir un tanto los riegos para
que se concentre su sabor.
Acolchado
Muchos recomiendan practicar el acolchado en este cultivo, aunque conviene hacerlo bien entrada la
primavera para dar tiempo al suelo de que se caliente.
Entutorado
Las tomateras agradecerán contar con unas cañas o alambres que les sirvan de entutorado, para
sostenerse en ellos y mantener sus frutos lejos del suelo. Clava un palo o caña por cada planta para que
le dé soporte.
Podar las tomateras
Algunas variedades de tomate precisan de que se les practique una poda aproximadamente unas dos
semanas después del trasplante a exterior. Este consiste en la retirada de los brotes axilares, aunque no
es necesario aplicarlo en todas las variedades.
Aprende más sobre el cultivo de tomates con esta otra guía práctica sobre.
Tarea: Explican organizador visual.