¿QUE ES UN PARARRAYOS?
Un pararrayos es un sistema de captación que tiene por objeto interceptar la descarga eléctrica
atmosférica para conducirla a tierra. Se instala en cualquier edificio o estructura para impedir que
el rayo pueda causar daños a las personas.
¿Cómo se instala un pararrayos?
El pararrayos, para poder cumplir con su función, se debe instalar siempre por encima de la parte
más elevada del edificio o estructura a proteger, de este modo captará la descarga eléctrica del
rayo y permitirá un camino seguro de la corriente hasta la toma de tierra.
¿Qué elementos componen un sistema de protección
contra el rayo?
Un sistema de protección contra el rayo contempla los siguientes componentes:
Sistema de captación (pararrayos con dispositivo de cebado o puntas Franklin y mallas)
Conductores de bajada
Puesta a tierra
Protección contra sobretensiones
Otras medidas que minimicen los efectos destructivos del rayo (uniones equipotenciales,
apantallamientos, etc.)
¿Por qué debo instalar un pararrayos?
Los objetivos de un sistema de protección contra el rayo son:
1. Capturar el rayo
2. Conducir la corriente del rayo de forma segura a tierra
3. Disipar la corriente del rayo en tierra
4. Proteger contra los efectos secundarios del rayo
En un mundo de edificios y equipos cada vez más complejos, el rayo es un riesgo. Una descarga
puede dañar los edificios y producir fallos en los equipos electrónicos. Además, puede ocasionar
un incendio y pérdidas económicas muy graves.
¿Cuáles son los efectos del rayo y por qué usamos un pararrayos?
Efectos eléctricos: destrucción de equipos. Elevación del potencial de tierra y generación de
sobretensiones que pueden dañar los equipos conectados a la red eléctrica.
Efectos electrodinámicos: daños en edificios. Deformaciones y roturas en la estructura por las
fuerzas generadas por el elevado campo magnético que se produce.
Efectos térmicos: incendios. La formación de chispas y la disipación de calor por efecto Joule
pueden llegar a provocar incendios.
Efectos sobre las personas y animales: electrocuciones y quemaduras. El paso de una corriente de
una cierta intensidad durante un corto plazo de tiempo es suficiente para provocar riesgo de
electrocución por paro cardíaco o respiratorio. A esto se añaden los peligros de quemaduras.
Efectos de inducción: Dentro de un campo electromagnético variable, todo conductor sufre el
paso de corrientes inducidas. Si estos conductores llegan a equipos electrónicos o informáticos
pueden llegar a producir daños irreversibles.