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Sociologia 3

Este documento presenta las perspectivas de Karl Marx y Max Weber sobre las clases sociales. Según Marx, la sociedad se divide en dos clases antagónicas: la burguesía, que son los dueños de los medios de producción, y el proletariado, que son los trabajadores. Weber considera que la clase social depende del acceso a recursos y bienes, no solo de la propiedad. También resume brevemente las teorías de Talcott Parsons sobre la evolución social y la diferenciación progresiva de instituciones.

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Sociologia 3

Este documento presenta las perspectivas de Karl Marx y Max Weber sobre las clases sociales. Según Marx, la sociedad se divide en dos clases antagónicas: la burguesía, que son los dueños de los medios de producción, y el proletariado, que son los trabajadores. Weber considera que la clase social depende del acceso a recursos y bienes, no solo de la propiedad. También resume brevemente las teorías de Talcott Parsons sobre la evolución social y la diferenciación progresiva de instituciones.

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Universidad Regional de Guatemala

Sede: Chiquimulilla
Segundo Semestre
Sección: B
Curso: Sociología de Guatemala
Criminalística

Documento de apoyo Didáctico 5


Las clases sociales en Karl Marx y Max Weber
Se define como clase social a todo aquel conjunto de individuos caracterizado por
tener un papel determinado en el sistema de producción, dentro de un grupo de riqueza
común. En otras palabras, cada clase social representa un estrato de la sociedad, donde cada
uno de ellos comparte variables como el nivel de renta o la posición social.

Los factores sociales y económicos son los determinantes a la hora de diferenciar y


agrupar a los individuos de una población en diferentes clases sociales. No solo se tiene en
cuenta el nivel de renta y la ocupación laboral, hay muchos condicionantes que pueden
influir a la hora de realizar la división por clases.

En muchos países, mayoritariamente en vías de desarrollo, la pertenencia a una


clase social depende de la herencia y estatus que haya dejado tu familia, sin presentar
oportunidades para “ascender” de categoría a través de esfuerzos propios. Pese a que en los
países desarrollados no suele funcionar así, es cierto que, para las clases sociales
desfavorecidas que presentan dificultades para acceder a educación y formación, es muy
complicado llegar a pertenecer a un grupo superior.

En la actualidad, la propiedad privada y la distribución de la riqueza son


factores muy importantes para realizar la división entre clases, ya que el capital y las
propiedades tienden a concentrarse en un reducido número de personas, dejando a una gran
parte de la población en condiciones mucho más complicadas.

Existen muchas perspectivas y puntos de vista sobre la división de las clases sociales
según la posición y capacidad económica de la población. Generalmente, podemos
agruparlos en los tres siguientes puntos:
 Clase baja: Está compuesta por todos aquellos ciudadanos que no disponen de la
capacidad económica para permitirse adquirir bienes y servicios de primera necesidad
(educación, alimentos, transporte e incluso vivienda propia). Son sectores de la
población que presentan situaciones muy complicadas, ya que su bajo nivel de renta
dificulta el acceso a la formación profesional y la educación, por lo que apenas tienen
oportunidades de conseguir un puesto de trabajo.

 Clase media: Se puede dividir también en clase media/baja y media/alta, está


conformada por la gran mayoría de la sociedad. Las personas pertenecientes a la clase
media tienen la capacidad económica suficiente como para acceder a la educación,
poseer una vivienda y un vehículo propios, recibir atención sanitaria y mantener un
buen nivel de vida. Muchos de los pertenecientes a la clase media provienen de la
clase baja, habiendo realizado un gran esfuerzo personal y consiguiendo estabilidad
económica en el largo plazo.

 Clase alta: Agrupa a todos aquellos ciudadanos con ingresos considerablemente


mayores a la media. Normalmente, estos individuos tienen una formación profesional
y una experiencia de prestigio, con puestos de trabajo de alta importancia o de
prestigio y fama nacional e internacional (empresarios de éxito, deportistas
profesionales, celebridades…). Pese a que muchas personas logran llegar a este nivel
de vida con sus méritos propios, es cierto que una buena parte de la clase alta ha
heredado su fortuna, ya sea a través de altas sumas de dinero o bien de la transferencia
de bienes y/o propiedades de lujo.

La clase social según Karl Marx

El famoso y reconocido filósofo Karl Marx, a través de su corriente denominada


marxismo, aportó una importante visión de la división de clases y el concepto de clase
social. Marx sostenía que las clases sociales empezaban a aparecer cuando se realizaban
divisiones sociales en el trabajo. Con la aparición de la propiedad privada, señaló dos clases
sociales bastante diferenciadas: los propietarios de los medios productivos (fábricas, tierras,
etc.) y los trabajadores que se mantienen gracias a su labor en esos medios.
De esta manera, dividía la sociedad en la burguesía o clase explotadora, conformada
por los dueños de fábricas industriales, señores feudales, empresarios o banqueros, y
el proletariado o clase explotada, compuesta por los trabajadores industriales o “siervos” en
el campo. Desde un punto de vista basado en el comunismo, Marx defendía una sociedad
sin división por clases sociales, ya que afirmaba la imposibilidad de vivir en armonía si
exista una fractura en la sociedad provocada por el enfrentamiento entre ambas clases
sociales.

La clase social según Max Weber

Desde la perspectiva de Max Weber, cada clase social se caracteriza por estar
compuesta de un grupo de personas con la misma (o similar) posibilidad de acceder a los
bienes y servicios disponibles en el mercado. Sostiene que la propiedad es una fuente
importante que garantiza privilegio y estatus, pero no es el único criterio a la hora de
determinar la división entre las clases.

La división de la población en clases sociales hace ver las diferencias entre los
ciudadanos y la desigual distribución de la riqueza que hay actualmente. Pese a que muchos
autores aportan diferentes matices a la definición de clase social, todos están de acuerdo en
que se encargan de dividir a las personas en función de su capacidad económica y posición
social.
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Sede: Chiquimulilla
Segundo Semestre
Sección: B
Curso: Sociología de Guatemala
Criminalística
Tarea
Indicaciones: Investigar en algún libro de Sociología, de Ciencias Sociales o por internet,
lo que a continuación se te pide:
 Clases sociales en la historia
 Clases sociales actuales

Debe incluir los siguientes aspectos:


 Caratula de identificación.
 Introducción.
 Resumen del contenido investigado.
 4 conclusiones.
 Bibliografías o E grafías consultadas.
 La tarea puede ser a computadora o a mano, en hojas de papel bond tamaño carta.

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Sede: Chiquimulilla
Segundo Semestre
Sección: A y B
Curso: Sociología de Guatemala

AGENDA No. 6

BIENVENIDA:
¡BUENOS DÍAS!
:
 PRECURSORES DE LAS ESCUELAS CLÁSICAS DEL PENSAMIENTO
SOCIOLÓGICO:
 TALCOTT PARSONS: ESTRUCTURAL FUNCIONALISMO.

PREGUNTAS DE ASISTENCIA:
1. ¿Qué es el capitalismo?
2. ¿En qué consisten las clases según Marx?
3. ¿Qué son las clases según Weber?

Talcott Parsons

Talcott Parsons (1902 – 1979) fue un sociólogo estadounidense. Cursó estudios en el


Amherst College, el London School of Economics y la Universidad de Heidelberg
(Alemania). Dio clases de sociología en la Universidad Harvard de 1927 hasta 1974 como
director del Departamento de Sociología de dicha universidad (1944). Más tarde fue
nombrado presidente del nuevo Departamento de Relaciones Sociales 1946 y
posteriormente presidente de la American Sociological Association en 1949

Dentro de la teoría evolutiva la más influyente en la actualidad fue la elaborada por Talcott
Parsons. El sugiere que la “evolución social” es una extensión de la “evolución biológica”,
aunque los mecanismos de desarrollo reales son diferentes ¿piensa por qué?, partiendo de
una reflexión sobre lo biológico, (la vida del ser humano) por una parte y las relaciones de
unos con otros por la otra.

Ambas evoluciones (social y biológica) pueden comprenderse en los tipos que Parsons
llama “universales evolutivos”, que son cualquier tipo de desarrollo que surja en más de
una ocasión en condiciones diferentes y tengan un valor de supervivencia. El “lenguaje” es
el primer universal evolutivo y el más significativo porque no hay sociedad humana
reconocida que carezca de lenguaje. Otros tres universales evolutivos son la “religión”, el
“parentesco” y la “tecnología”. Estos cuatro universales evolutivos influyen sobre aspectos
esenciales de cualquier sociedad humana que ningún proceso de evolución social podría
realizarse sin ellos.

Parsons sostiene que la evolución social puede analizarse como “un proceso de
diferenciación paulatina de las instituciones sociales”. Presenta el caso de la evolución de
las sociedades comenzando de las más simples a las más complejas. El primer caso es el de
las “sociedades primitivas” se estructuran en función de las relaciones de parentesco, no
existen formas de jefaturas y no hay una economía productiva. El segundo caso es el de las
“sociedades primitivas avanzadas” desarrollan un sistema productivo formal que lleva
consigo una producción agrícola o ganadera y lugares de residencia establecidos.
Avanzando en la escala evolutiva se encuentra el caso de las “sociedades intermedias” que
la mayoría de los autores han calificado como estados tradicionales (antiguo Egipto, Roma
o China).

Hay liderazgo político representado por las administraciones gubernamentales, hay


organización burocrática, intercambio monetario y un sistema jurídico especializado. Por
último, en el estadio más alto están las “sociedades industrializadas”. Están mucho más
diferenciadas internamente que las sociedades de tipo intermedio. El sistema político y
económico llega a estar diferenciado mutuamente con claridad, y son distintos del sistema
legal y de la religión. Hay democracia de masas que incluye al conjunto de la población
dentro del orden político, además tienen fronteras definidas.
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Sede: Chiquimulilla
Segundo Semestre
Sección: A y B
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DOCUMENTO DE APOYO DIDÁCTICO No. 6

Teoría Estructural Funcionalista de Talcott Parson


Al funcionalismo también se le conoce como estructural funcionalismo o funcionalismo
estructural, las tres formas hacen referencia al mismo movimiento sociológico.

Según el enfoque funcionalista una sociedad puede entenderse metafóricamente como


un organismo vivo que se compone de distintos órganos o estructuras cada uno de ellos con
una función o funciones necesarias para que el organismo social pueda vivir. La sociedad
es un sistema complejo cuyas partes - subsistemas - “encajan” entre sí produciendo un
equilibrio o estabilidad social.

Para la corriente principal del funcionalismo nuestras vidas están orientadas según la
dirección que marcan ciertas estructuras sociales, entendiéndose por estas, pautas
relativamente estables de relaciones sociales, por ejemplo, las relaciones familiares, las
conductas ritualizadas, y otras, que implican comportamientos relativamente estables y
predecibles

Parten de la base de que toda sociedad tiene una estructura social concreta, sin ésta no
puede sobrevivir, tiene que haber estratos sociales o clases, en definitiva, un sistema de
posiciones sociales más o menos igualitario, pero en todos los casos, existe un sistema de
asignación de privilegios y funciones a dichas posiciones.

Estructura y función, de ahí viene el nombre. Está dualidad sobre estructura y función nos
lleva a tener que resolver dos problemas. En primer lugar, cómo se distribuyen las
posiciones sociales teniendo en cuenta que unas desempeñan funciones más importantes
para la sociedad que otras. A esto responden que existen estrategias de posicionamiento,
pero lo mejor de todo es que, para varios autores funcionalistas, las estrategias de
posicionamiento social no son conscientes, la sociedad no desarrolla métodos específicos
para alcanzar el logro social, sino que de modo natural, una especie de mano invisible,
empuja los más capacitados a ocupar las posiciones idóneas para sus capacidades. Eso sí,
ninguna sociedad puede sobrevivir sin aplicar esas estrategias inconscientes.

En segundo término, una vez se ocupa una posición social, surge la pregunta de cómo se
consigue que las personas lleven con resignación tales posiciones “tan exigentes y tan poco
agradables” y no dimitan a la primera de cambio, es por esto que lo funcionalistas justifican
que estos puestos lleven aparejados mayores privilegios. A mayor responsabilidad e
importancia de las funciones desempeñadas, mayores recompensas, en bienes materiales,
prestigio y poder.

Bueno hemos visto la estructura social funcionalista, pero ¿qué pasa con el cambio social
funcionalista? En esto el funcionalismo se encuentra muy cercano al evolucionismo, el
cambio se produce como resultado de procesos graduales.

Hemos dicho ya que el funcionalismo contempla a la sociedad como un sistema complejo


compuesto de subsistemas interconectados. Cada subsistema tiene unas funciones
necesarias para el funcionamiento social normal, en última instancia, para que la sociedad
siga existiendo. En este contexto el cambio social se entiende como la adaptación de dicho
sistema social a su entorno, mediante el proceso de diferenciación y el aumento de la
complejidad estructural.

Un epifenómeno es un fenómeno accesorio que acompaña al fenómeno principal, teniendo


poca o nula influencia. Pues bien, el cambio social se explica como un epifenómeno de la
constante búsqueda de equilibrio entre las distintas partes de la sociedad y su entorno.

Talcott Parsons y el esquema AGIL

Junto a Robert Merton (2), Parsons (3), ocupa una posición privilegiada en la teoría
funcionalista. Richter nos avisa de que la obra de Parsons es muy extensa en el espacio y en
el tiempo, y divide su obra entre temprana y madura. Vamos a fijarnos en la obra
parsoniana madura y para ello debemos empezar por su concepto de función.

Parsons fijó el concepto de sistema de acción, como un ente genérico que puede incluir a
una sociedad o una colectividad o una tribu urbana, ¡vaya usted a saber!, así como su
cultura, su personalidad y sus relaciones con el entorno.

Dentro de este sistema, una función es un conjunto de actividades dirigidas a la satisfacción


de una o varias necesidades del sistema. A partir de esta definición Parsons identificaba
cuatro funciones básicas necesarias para que un sistema pudiera sobrevivir:
En primer lugar, la Adaptación. Todo sistema debe adaptarse a su entorno y adaptar el
entorno a sus necesidades. En segundo término, la Capacidad para alcanzar metas, todo
sistema debe definir y alcanzar sus metas principales. En tercer lugar, Integración, todo
sistema debe procurar la coordinación entre sus partes. Y, por último, lo que él
denominaba Latencia, el mantenimiento en el tiempo de ciertos patrones culturales que
mantengan y renueven la motivación de los individuos.

Parsons recogió las iniciales en inglés de estas cuatro funciones y denominó, como regla
nemotécnica, a todo el tinglado como esquema AGIL.

Estas cuatro funciones configuran para Parsons cuatro sistemas de acción. El organismo
conductual cumple la función de adaptación al entorno y la transformación del mismo
entorno, la “A” – adaptación - de AGIL.

El sistema de la personalidad realiza la función de alcanzar las metas mediante la definición


de los objetivos y la movilización de los recursos para trabajar por ellos, la “G” – capacidad
- de AGIL.

El sistema social desarrolla la función reguladora que controla las partes constituyentes de


un sistema, la “I” – integración - de AGIL.

Por último, el sistema cultural proporciona normas y valores para la motivación de los


actores, la “L” – latencia – de AGIL.

Estos cuatro sistemas constituyen la estructura del sistema general de la acción. La figura
siguiente ilustra todo el esquema.

Estructura del Sistema General de la Acción de Parsons

Tras ver la figura anterior, uno podría entender que son cuatro sistemas que actúan en
paralelo, pero la visión de Parsons del funcionamiento de los sistemas era jerárquica. Y este
orden jerárquico funciona de dos maneras. En primer lugar, los sistemas inferiores
proporcionan las condiciones de funcionamiento o “energía” que necesitan los niveles
superiores, por otra parte, en sentido descendente los niveles superiores proporcionan
información o “control” a los inferiores. La figura siguiente ilustra este funcionamiento
jerárquico.
Jerarquía del Sistema General de la Acción

Un sistema social, según las propias palabras de Parsons, “consiste en una pluralidad de
individuos que interactúan entre sí en una situación que tiene, al menos, un aspecto físico
o de medio ambiente, actores motivados por una tendencia a obtener un óptimo de
gratificación… y cuyas relaciones con sus situaciones – incluyendo a los demás actores –
están medidas y definidas por un sistema de símbolos culturales estructurados y
compartidos”.

A pesar de que en esta definición se intuye un cierto interaccionismo, Parsons no puso la


unidad mínima de estudio en la interacción social (4)- es decir, la relación con los otros -
sino en una estructura de mayor complejidad: el par estatus-rol.

El asunto de los roles sociales y de los estatus que llevan aparejados ya lo hemos visto en
Sociología Divertida. Los roles, son los papeles que nos toca jugar en nuestro día a día, rol
de funcionario, marido, padre, seguidor del Real Madrid o cofrade de una procesión de
Semana Santa. El estatus es la posición social derivada del rol que estás desempeñando.

A partir del estudio de los roles y estatus se interesó por los grandes componentes de los
sistemas sociales como los valores, las normas y, montando una especie de Lego, a partir de
estos componentes, se interesó por aquellas funciones que eran necesarias para que sistema
social sobreviviese: los prerrequisitos funcionales.

En primer lugar, los sistemas sociales deben estar constituidos de manera que
sean compatibles con otros sistemas. En segundo lugar, el sistema social debe contar con
el apoyo de otros sistemas. En tercer término, deben satisfacer hasta cierto punto
las necesidades de los individuos que forman parte del sistema. Como cuarto prerrequisito,
los sistemas deben promover un cierto grado de participación de sus miembros. En quinto
lugar, los sistemas deben controlar, de manera flexible pero eficaz, la conducta de los
miembros y, si surgen los conflictos, debe reconducirlos. Por último, un sistema social
necesita de un lenguaje común.

Hasta ahora todo el planteamiento que hemos visto es genérico y un tanto abstracto. La idea
de sistema social hace referencia a cualquier colectividad, pero hay un caso particular de
sistema social especialmente importante, se trata de la sociedad.
Parsons definió a la sociedad como una comunidad relativamente autosuficiente cuyos
miembros obtienen la satisfacción de sus necesidades individuales y colectivas y – esto es
muy importante – vivir dentro de su marco. De hecho, la cofradía de Semana Santa es un
sistema social pero no se puede vivir dentro de ella.

A estas alturas nos decepcionaría mucho si Parsons no hubiera encontrado subsistemas en


la sociedad. Distinguía cuatro subsistemas o grandes estructuras en toda sociedad que
merezca tal nombre. Estos cuatro sistemas funcionan cooperativamente y constituyen lo
que podríamos llamar “sociedad mínima” o la parte imprescindible de una colectividad para
poder llamarla sociedad.

En primer lugar existe un sistema de reproducción y socialización (5) básica de los


individuos, lo que Parsons denominaba “Sistema Fiduciario”. En segundo término, toda
sociedad debe contar con unas estructuras económicas que proveen de bienes y servicios,
que promueven la manufactura y el comercio y dan trabajo a las personas. En tercer lugar,
debe existir un sistema que proporcione y mantenga el orden, un sistema de poder, de
articulación territorial y de uso legítimo de la fuerza. Y, por último, un sistema de
creencias, de valores, en el que habría que incluir a la religión, lo que Parsons llamaba
“Comunidad Societal”.

Para realizar cada una de estas funciones básicas de la sociedad es dónde Parsons coloca a
las instituciones. Las sociedades se han dotado de un conjunto de instituciones
sociales específicas para cumplirlas que estarían encuadradas en los sistemas que hemos
descrito. Mediante estas instituciones se regulan los comportamientos de los individuos y
los orientan al cumplimiento de fines determinados. Las instituciones sociales no son
compartimentos estancos, no son verticales sino transversales, operan en sistemas
parsonianos diferentes, tienen múltiples relaciones y dependencias y cuanto más
evolucionada es una sociedad, más complejo es este entramado de relaciones. En la figura
se pueden apreciar los sistemas y algunos ejemplos de instituciones.
El cambio social en Parsons

El cambio social en Parsons es una teoría de la madurez de su vida, iniciada después de las
críticas surgidas por la falta en sus ideas de una explicación sólida de la dinámica social.

En este sentido, las ideas de Parsons sobre el cambio social tienen una orientación
evolucionista. A medida que pasa el tiempo la sociedad evoluciona, se van creando o
dividiendo nuevos subsistemas según el grupo social se va a adaptando a su entorno. Por
supuesto, los nuevos subsistemas son mejores que los anteriores, es lo que se llama
el ascenso de adaptación.

El que los subsistemas nuevos sean mejores que los anteriores es realmente optimista,
intrínsecamente supone que a medida que se evoluciona aumenta la capacidad para resolver
problemas. No estoy muy seguro de que esto haya sido siempre así a lo largo de la historia.

Este proceso de diferenciación requiere de capacidades nuevas para manejar los nuevos
subsistemas que van surgiendo y evitar, en la medida de lo posible, los problemas de
integración que puedan aparecer.

Los valores y las normas sociales deben cambiar también, para ajustarse a las nuevas
demandas surgidas de la diferenciación de subsistemas con nuevas estructuras sociales y
nuevas funciones. Esto crea conflictos, pues este proceso de aceptación de nuevos valores
no se produce a la misma velocidad para todos los sectores sociales, encuentra la resistencia
de grupos que están muy identificados con los valores tradicionales.

Por tanto, algunas sociedades evolucionan más rápidamente que otras, en función de los


conflictos internos que brotan al diferenciar los subsistemas sociales y los valores que los
sustentan, cuanto mayor sea la resistencia interna al cambio menor será la velocidad del
mismo y, con más obstáculos, se encontrará la evolución social.

Richter señala una curiosa contradicción en Parsons. Por un lado, se cuidó de asegurar que
la evolución social no era unilineal – idea que ya estaba muy en desuso en la década de los
sesenta - pero, por otro lado, distinguió tres etapas evolutivas generales: primitiva,
intermedia y moderna. Parece ser que esa generalidad de las etapas y su complejidad
superaba la idea de linealidad, pero que Dios me perdone, a mi me sigue pareciendo una
evolución lineal.

El paso de la etapa primitiva a la intermedia fue el nacimiento del lenguaje escrito. El paso


entre la intermedia y la moderna se produjo con los códigos normativos institucionalizados,
dicho de otra manera, con el invento del Derecho.

Al final, como nos dice Richter, Parsons se orientó hacia la teoría evolucionista porque
había sido acusado de que no era capaz de realizar un análisis del cambio social, pero acabó
dando la razón a sus detractores, porque no realizó un análisis de los procesos del cambio.
sino un intento de “ordenar tipos estructurales y relacionarlos secuencialmente”, en
realidad, hizo un estudio estructural comparado.

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