Aparato digestivo bovinos
De las 4 cavidades que tienen los bovinos, retículo, omaso, abomaso y rumen, este último
es el más importante en la digestibilidad de las vacas.
Los bovinos son conocidos por alimentarse de pasto o forraje. La fisiología digestiva del
rumiante adquiere
características particulares por su capacidad de degradar materiales que un estomago simple
no podría hacer.
Los principales componentes del sistema digestivo de los rumiantes son: la boca, la faringe,
el esófago, los pre-estómagos (retículo, rumen y omaso), el abomaso, el intestino delgado,
el intestino grueso y el recto.
BOCA
"Durante el día, un animal se puede comer lo equivalente al 10 % de su peso en
forraje verde, es decir, una
vaca de 500 kilos puede ingerir cerca de 50 kilos de pasto diarios", sostuvo.
Así mismo vale la pena mencionar que los semovientes tienen una lengua musculosa
con glándulas salivales que utilizan para enrollar el pasto y arrancarlo ayudándose
de los incisivos que poseen en la parte inferior de la boca.
FARINGE Y ESÓFAGO
La faringe es un pasaje común a las vías respiratorias y digestivas. El esófago es un
órgano que conecta este
primero con el estómago. Lea: Fístula ruminal, solución a los problemas digestivos
de los bovinos
El bolo alimenticio entra al lado de la saliva a la faringe y baja al estómago por el
esófago, este proceso se conoce como deglución. Cuando la comida pasa del rumen
a la boca por estos mismos órganos, se denomina regurgitación.
RETÍCULO – RUMEN
Estos 2 son los primeros estómagos de los rumiantes y el contenido del retículo es
mezclado con los del rumen casi continuamente lo que los convierte en una sola unidad
funcional.
El médico veterinario agregó que cuando la vaca almacena esa comida en el rumen,
empieza un proceso de mezcla, luego el bolo de alimentos es regurgitado y es allí cuando
el animal lo mastica.
González manifestó que este proceso puede tardar cerca de 6 horas y ocurre entre el
compartimiento del retículo y del rumen.