v. 5-8. Hay un pueblo en el mundo que teme el nombre de Dios.
Hay un legado peculiar
de ese pueblo: consolaciones presentes en el alma, primicias de futura bendición.
Quienes temen a Dios tienen bastante en Él y no deben quejarse. No tenemos que desear
mejor herencia que la de los que temen a Dios. Los que mantienen un buen propósito en
este mundo, los que perseveran en Dios, le sirven y andan en el temor de Dios; ellos
permanecerán en su presencia para siempre. Estas palabras se aplican a Aquel de quien
el ángel dijo: el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de
Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin , Lucas i, 32. Las promesas de Dios, y
nuestra fe en ellas, no deben desecharse sino estimular la oración. No necesitamos
desear un mejor seguro que estar bajo la protección de la misericordia y la verdad de
Dios. Si participamos de la gracia y la verdad que vinieron por Jesucristo, podemos
alabarle no importa cuales sean nuestras circunstancias externas. Pero la experiencia
renovada de la misericordia y la verdad de Dios hacia su pueblo en Cristo es el tema
principal de nuestro gozo en Él, y de nuestra alabanza a Él.
SALMO 61 : SUPLICA INDIVIDUAL DE UN DESTERRADO Si el Salmo fue escrito
por David, puede reflejar el tiempo que huyó de Absalón (cf. v. 2). Porque habla del
rey, algunos lo clasifican como salmo real. 1. Pedido por retorno al refugio, vv. 1-4 Mi
clamor es un clamor fuerte, un grito. El salmista está desesperado porque está fuera de
su tierra, probablemente desterrado. Pero sabe que Dios no se limita a una tierra ni al
santuario, sino en la situación más difícil puede clamar a él. La roca que es más alta que
yo es una de las muchas figuras que usa el salmista. Llévame (o puede ser “me
Ilevarás”). Dios es el único que puede sacarlo por encima de sus problemas y su
situación de crisis. Alcanzar esta “roca” está más allá de lo que el salmista pudiera
hacer; sólo Dios puede Ilevarlo a esa posición. Dice Calvino que cuando pedimos a
Dios la liberación debemos recordar que a menudo no lo hace como nosotros pensamos;
más bien él nos rescata en el tiempo que él escoja y por medios inescrutables a nuestra
mente. Porque tú has sido mi refugio (61:1) Me has sido refugio (v. 3). Recordar lo que
Dios ha hecho por nosotros en el pasado da confianza para la crisis actual. Refugio y
torre fortificada recalcan la seguridad y la firmeza que el creyente tiene en el Señor
(cf2Ma 59:1, 2Ma 59:9, 2Ma 59:17). Aunque esta crisis es causada por enemigos, no
los menciona hasta ahora. La mente del salmista está más concentrada en Dios y no en
los enemigos. La mención del tabernáculo puede ser confirmación de que el salmo viene
del tiempo de David, pero también representa la comunión con Dios. El salmista anhela
la comunión íntima con Dios. Su descripción es cada vez más personal. El amparo de
tus alas es una figura de protección, amor y ternura. 2. Bendición y alabanza duraderas,
vv. 5-8 La segunda parte del Salmo da por sentado la respuesta de Dios y enfatiza el
carácter permanente y duradero de ella. Los votos (v. 5) puede referirse a los votos
cuando fue ungido como rey. La heredad normalmente se refiere a la tierra; también se
refiere a todas las bendiciones que Dios ha dado a los que temen su nombre. El NT
habla de la heredad del creyente: la comunión con Dios para siempre, su protección y su
dirección. Días sobre días… generación tras generación (v. 6). Dios es “duradero” y
hace duraderos nuestros actos y vida. Los vv. 6, 7 encuentran su verdadero
cumplimiento en Cristo. Los judíos también vieron este pasaje como una predicción
mesiánica porque el Talmud dice “el Rey Mesías”. Jesucristo, nuestro Rey, siempre está
cumpliendo lo que dice el v. 7. Por lo tanto cantaré salmos a tu nombre para siempre. El
“cantar salmos” y pagar… votos habla del compromiso que el creyente tiene con Dios,
un compromiso que también dura día tras día y para siempre. Cualidades que perduran
2Ma 61:1-8 1. Testimonio: vv. 1-3. 2. Comunión: vv. 4, 5. 3. Propiedad: v. 6. 4.
Carácter: v. 7. 5. Alabanza: v. 8.
61 . 1 - 8 Este salmo utiliza cuatro metáforas para representar a Dios como refugio: una
roca elevada (v. 2), una torre fuerte (v. 3), un tabernáculo (v. 4) y un ave con las alas
extendidas (v. 4).
61.1, 2 Sin duda, David estaba lejos de casa cuando escribió este salmo.
Afortunadamente, a Dios no lo limita ninguna ubicación geográfica. Aun cuando
estamos entre personas y lugares desconocidos, Dios nunca nos abandona. La "roca que
es más alta" podría ser un lugar de refugio y seguridad. La incomparable fortaleza de
Dios siempre está con nosotros. 61.8 David hizo un compromiso de alabar a Dios todos
los días. El siempre alababa a Dios, tanto en los momentos buenos como en los difíciles
de su vida. ¿Busca usted cada día alguna razón para alabar a Dios? Cuando lo haga,
descubrirá que su corazón se eleva de las distracciones diarias a la confianza duradera.