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La filosofía se define como el amor a la sabiduría y busca cuestionar las verdades dadas para encontrar su fundamento. Se ocupa de problemas conceptuales y preguntas abiertas más que de soluciones rápidas. Se diferencia de la ciencia en que sus preguntas admiten múltiples respuestas basadas en la reflexión en lugar de pruebas experimentales, y no tiene la unanimidad ni el progreso claro de las ciencias.

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La filosofía se define como el amor a la sabiduría y busca cuestionar las verdades dadas para encontrar su fundamento. Se ocupa de problemas conceptuales y preguntas abiertas más que de soluciones rápidas. Se diferencia de la ciencia en que sus preguntas admiten múltiples respuestas basadas en la reflexión en lugar de pruebas experimentales, y no tiene la unanimidad ni el progreso claro de las ciencias.

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1

Filosofía 4º año
Profesora Bettina Rodríguez
I

LA FILOSOFÍA

El término Filosofía está compuesto por dos palabras que provienen del griego, ​philo que se traduce
como ​amor, aspiración o deseo ​y ​sophia ​que significa sabiduría​. Por eso la filosofía es ​ante todo una
actitud de búsqueda ​impulsada por el deseo de sabiduría. Para filosofar hace falta reconocer que
hay aspectos de la existencia que ignoramos, y solo a partir de ese reconocimiento es que podemos
emprender la búsqueda.
Pero ¿Cuáles son los temas de los que se ocupa la filosofía?
La filosofía se va a preguntar sobre el por qué de las cosas dudando de todas las verdades que
asumimos como obvias y evidentes. Podríamos decir que la filosofía es el arte de la duda, dudar de las
cosas para encontrarles fundamento.
La actitud filosófica es una actitud de sospecha frente a lo que vivimos cotidianamente cuestionando
los actos que parecen más insignificantes. En palabras de Marina Garcés:
​[...]la palabra filosofía no ha perdido su prefijo amoroso, porque el deseo no ha dejado nunca de ser el motor
del pensamiento. Éste es un hecho que se debe reivindicar y celebrar en un tiempo, como el actual, en que el
todo saber se legitima por su carácter instrumental y procedimental. La filosofía no es ni útil ni inútil. Es la
expresión humana más desnuda del deseo de saber y del hecho de que este deseo nunca será satisfecho del todo.
Vivir es aprender a vivir y morir es aprender a morir. Por eso el saber más importante para nosotros es el que
nunca podrá ser poseído,impuesto, codificado o certificado. La palabra filosofía dice eso: no poseerás nunca
aquello que verdaderamente necesites aprender, como no será nunca tuya la persona a la que quieras de
corazón. Su prefijo abre una distancia que no es la de la impotencia, sino todo lo contrario: la que mantiene
abierta la potencia de pensar y amar.

Actividad
Mira el siguiente video titulado “La caja”
[Link]

a. ¿qué le sucede a los personajes?


b. ¿cómo describirías la actitud de cada uno?
c. ¿qué relación puedes establecer con la actitud filosófica tal como la definimos más
arriba?
2

II

PROBLEMAS, PREGUNTAS Y NO SOLUCIONISMOS


No le abras la puerta al vendedor de recetas

Los problemas filosóficos

Un problema es una cuestión que se trata de resolver y suele adoptar la forma de una pregunta. Los
problemas ​pueden encontrarse en diferentes áreas del saber y de la
actividad humana (...) Cada uno de ellos tiene un ​determinado contexto​,
y para su resolución se exigirá la adecuada metodología proveniente del
ámbito en el que aparece el problema. Sin embargo, (…) puede hablarse
de un “denominador común” a todos los problemas, que es su ​carácter
de tensión​, de no resolución, de ignorancia confesada, de reto: ello
implica algo no resuelto, que precisa un esfuerzo de resolución, y para ​lo
cual han de emplearse diferentes procedimientos. ​Los problemas
filosóficos ​tienen un carácter peculiar, ya que ellos son ​problemas
conceptuales. ​Existe un mínimo nivel lógico que debe respetarse en la
resolución de todo problema.
Formular problemas adecuados y fecundos, y plantear cuestiones
rigurosas exige un elevado conocimiento del ámbito en el que se está preguntando. De otro modo se
caería en un vacía ​trivialización ​y se plantearían cuestiones que no ​tienen ​sentido, y menos aún, una
solución coherente. Plantear problemas exige manejar información, y cuanto más actual y seria sea
esa información, más alta probabilidad de que estas preguntas sean interesantes. ​Ignacio Izuzquiza

Solucionismo - ​Hacer buenas preguntas es más importante que tener respuestas para todo.
Actualmente, la esfera pública está dominada por la opinión rápida (tertulias, columnistas, redes
sociales, etc.) y por el solucionismo, esa ideología según la cual sólo se valoran las soluciones
rápidas a problemas muy concretos. Si se pierde la capacidad de elaborar los problemas verdaderos,
caemos en manos de los falsos problemas y de los vendedores de recetas. ​Marina Garcés
3

La pregunta por la pregunta

[…]Clasificar preguntas puede ser tan complicado como clasificar DVDs: ¿los ordenamos por
títulos?, ¿por año?, ¿por género cinematográfico? (...) Simplifiquemos. Sólo hablaremos de
preguntas ​relevantes ​o ​irrelevantes, genuinas ​o ​retóricas, cerradas ​o ​abiertas​. ​Irrelevante ​puede
ser preguntar, por ejemplo, ¿por qué no hay comida para gato con sabor a ratón? ​Relevante ​sería
preguntar ¿es la tortura compatible con el respeto a los derechos humanos básicos? Queda claro que
el espectro en el que se mueve la importancia es muy amplio. El que hace una pregunta ​retórica ​es
porque ya conoce la respuesta y tan solo desea reforzar su punto de vista o hacer ver algo que es
evidente; por ejemplo: ¿cómo quieres que cocine sin luz?, ¿no te parece que ya jugaste bastante?
Genuina​, en cambio, es aquella pregunta que expresa ignorancia y pide respuesta.
Las preguntas ​cerradas ​exigen una respuesta concreta, exacta, definitiva y, casi siempre, única; si no
es fácil de responder, al menos se puede salir de duda consultando alguna fuente de información
confiable; por ejemplo: ¿qué tema dio el profesor la clase pasada?, ¿qué dice el primer artículo de la
Constitución?, ¿cuál es el punto de ebullición del plomo? Las preguntas ​abiertas​, en cambio, invitan
a reflexionar, a analizar, a expresarse libremente y cambiar opiniones ; admiten más de una respuesta
según el punto de vista del interrogado; por ejemplo: ¿ cuáles son nuestros problemas ambientales
más serios?, ¿cómo combatir la corrupción?, ¿qué es un verdadero amigo?[…] ​Faral, Espinosa,
1
Medina

¿Qué es lo que diferencia a la filosofía de la ciencia?

​[…]Es común considerar a la ciencia como un modo de conocimiento que, aspira a formular,
mediante lenguajes rigurosos, apropiados, leyes por medio de las cuales se rigen los fenómenos.
Estas leyes son de distinto orden. Todas tienen en común, ser comprobables por medio de la
observación de los hechos y de la experimentación; ser capaces de predecir acontecimientos futuros.
Las ciencias elaboran teorías, es decir, explicaciones de distintos hechos o sucesos; las teorías son
puestas a prueba cotejándolas con los hechos y aceptándolas o rechazándolas según los resultados de
esas pruebas, para lo cual se sirve de la experimentación. En cada ciencia, en un momento dado, hay
un conjunto de teorías que se consideran básicas y que son aceptadas por el conjunto de la
comunidad científica. Cuando se estudia ciencia, entonces, se estudia una serie de conocimientos
definidos, y ciertos métodos de los que se vale esa ciencia. La filosofía a diferencia de lo que ocurre
con las preguntas que se formula la ciencia, las preguntas filosóficas han recibido y ​reciben
múltiples respuestas, como producto de la reflexión racional, y no ha sido posible, en general,
someter a prueba estas respuestas a través de un método de observación o experimentación.
Tampoco hay unanimidad, ni un progreso claro al modo de las ciencias. Por otra parte, la ciencia se
asienta en ciertos supuestos, es decir, en admitir sin necesidad de demostración y, sin hacer
explícitas ni tematizar, la afirmación del valor del conocimiento científico, o la validez de la
observación sensible como instrumento final para contrastar las teorías con la realidad. La filosofía,
en cambio, aspira a constituirse en un saber sin supuestos, en un saber que sea fundamento de
cualquier otro saber, o, al menos en un saber en el que cualquier supuesto pueda ser tematizado.

1
​Atrévete a Pensar​. Editorial Contexto. Montevideo. 2016

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