Escucha Activa
La escucha activa forma parte de las habilidades blandas tan valoradas por las
empresas. Aquí podrás conocer qué es, así como sus características para ponerlo en
práctica en tu trabajo.
Escuchar lo es todo. Nos ofrece información, nos permite interpretarla y tomar decisiones
en torno a ello. Por esta razón, la Escucha Activa es una de las habilidades más
importantes que debemos tener hoy en día. Sin embargo, aunque sabemos de la
importancia de escuchar, no siempre lo hacemos y es porque se necesita paciencia, tiempo
y predisposición.
Qué es Escucha Activa
La Escucha Activa significa escuchar activamente y con plena conciencia e interés en lo
que la persona o personas que tenemos delante nos está transmitiendo. Por tanto, la
Escucha Activa implica nuestro interés por la conversación y por lo el mensaje que nos
están trasladando.
Del mismo modo, escuchar activamente conlleva al interés y predisposición en
comprender el mensaje de manera correcta de acuerdo a lo que nos quieren transmitir. Todo
ello implica una plena atención en la persona y en el mensaje. En definitiva, no se trata de
oír sino de escuchar donde se ponen a trabajar nuestras capacidades cognitivas y de
empatía que tengamos.
Como sabemos, los mensajes no solo son las palabras habladas, sino también todo lo
que envuelve el mensaje: gestos, sentimientos, maneras de transmitirlo y la expresión, entre
otros. Tenerlo todo en cuenta significa estar escuchando de manera activa. Para saber si
estamos escuchando de manera activa, existen ciertas señales o características que lo
hacen evidente.
Características y ejemplos de la escucha activa en el trabajo
La Escucha Activa en el trabajo y en otros ámbito de la vida se caracteriza por distintas
evidencias que detallamos a continuación. Estas, pueden ser de carácter verbal o no.
Empatía:
La empatía es la primera de todas las características cuando escuchamos activamente. Ello
significa que tenemos el interés y la actitud correcta para escuchar a quien nos habla.
Atención al lenguaje corporal:
Prestar atención al lenguaje no verbal es otra de las características de la escucha activa.
Este lenguaje ofrece mucha información sobre los sentimientos del interlocutor, por ejemplo.
Mantener el contacto visual:
Más que importante es mirar a quien nos está enviando el mensaje. Es símbolo de estar
prestando atención y mostrando interés. Mirar a los ojos también forma parte de esta
característica.
Lenguaje corporal:
También muy relevante que denotará el interés que tenemos en la conversación. Escuchar
activamente implica que nos inclinemos ligeramente hacia delante o hacia los lados cuando
estamos sentados.
Validación del mensaje o palabras de refuerzo:
Validar el mensaje emitiendo palabras de refuerzo mientras nos hablan es también un
síntoma de que estamos escuchando de manera correcta. Sin embargo, esto no debe ser un
exceso, sino aplicado en su justa medida para no provocar el efecto contrario.
No juzgar:
Es una de las primeras normas de la escucha activa. Si lo hacemos, no servirá de nada el
resto de habilidades dentro de la escucha activa. Será necesario que nos despojemos de los
prejuicios.
Hacer un resumen:
Resumir todas los expuesto y hablado hará que dejemos claro que todo ha sido entendido y
escuchado de forma correcta.
Feedback:
Como parte última de la escucha activa, tenemos la respuesta y feedback que vamos a
ofrecer.
Ventajas de la Escucha Activa
Existen numerosos beneficios de la escucha activa en todos los contextos de la vida:
1. Favorece un ambiente positivo en los equipos de trabajo.
2. Genera confianza y mejora la autoestima.
3. Minimiza los malentendidos
4. Mejora la toma de decisiones
5. Contribuye a la resolución de conflictos
6. Permite anticiparse a los posibles conflictos
7. Incrementa la motivación
8. Evita prejuicios
9. Fortalece el conocimientos entre compañeros de trabajo
10. Mejora la relación jefe-empleado
11. Se promueven las relaciones interpersonales
12. Aumenta el nivel de empatía
Tipos de escucha vs Escucha Activa
Encontramos distintos tipos de escucha y que mencionamos para poner en valor la
escucha activa en el trabajo que, recordamos, tiene como característica sustancial la
empatía aunque de ella emanan otras características fundamentales.
Apreciativa: cuando escuchamos sin prestar atención, buscando solo placer.
Escuchamos por entretenimiento, pero no prestamos atención.
Selectiva: se escucha seleccionando solo la información que interesa. Solo
escuchamos algunos puntos del mensaje, sin escucharlo todo.
Discernitiva: cuando se extraen las ideas principales del mensaje, atendiendo al
fondo únicamente y no la forma.
Analítica: cuando estudiamos las relaciones entre las ideas del mensaje.
Escuchamos el orden y el sentido de la información para entender la relación entre
las ideas, reflexionando sobre el mensaje.
Sintetizada: se toma la iniciativa en la comunicación, atendiendo a nuestros
objetivos. Se trata de dirigir la conversación a nuestro interés. 5
Empática: interpretamos el mensaje poniéndonos en el lugar del emisor.
Activa: Implica, como hemos comentado, un esfuerzo físico y mental para obtener
con atención la totalidad del mensaje, interpretando a través del comunicado verbal,
el tono de la voz y el lenguaje corporal. Significa escuchar con atención, entender el
mensaje y demostrarle a nuestro interlocutor que se siente bien interpretado.