Genealogía
Escudo de armas del linaje americano Bolívar, ostentadas por el municipio de Ciudad
Bolívar (Colombia).20
El padre de Simón Bolívar, Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade, y su madre, María de la
Concepción Palacios y Blanco, pertenecían a la aristocracia caraqueña. Cuando se
casaron en 1773 había una gran diferencia de edad entre ambos cónyuges, Juan Vicente
tenía 47 años en ese momento y Concepción 15 años. Tuvieron cuatro hijos más, tres de
ellos mayores que Simón y una menor, y sus nombres fueron María Antonia, Juana
Nepomucena, Juan Vicente y María del Carmen (esta última murió a poco tiempo de
nacer).
La familia Bolívar provenía de una población llamada La Puebla de Bolívar en el Señorío
de Vizcaya (entonces Corona de Castilla, actual País Vasco, España), ubicada entonces
en la merindad de Marquina. Además de esta ascendencia vizcaína, hay que destacar su
origen gallego 2122 y burgalés, ya que su tatarabuelo, Jacinto de Ponte y Andrade, era
oriundo de Santiago de Compostela.23 A mayores, y ya desde los inicios de la colonia, sus
miembros realizaron acciones destacadas en Venezuela.
El primero de los Bolívar en arribar a Venezuela fue el vizcaíno Simón de Bolívar, el cual,
junto a su hijo Simón de Bolívar y Castro (nacido en Santo Domingo, Higüey,
posteriormente República Dominicana, de quien Bolívar era chozno),24 llegó a Caracas
treinta años después de la fundación de la ciudad, hacia 1589, y por tener el mismo
nombre se les distinguió como Simón de Bolívar el Viejo y Simón de Bolívar el Mozo.
Bolívar el Viejo destacó como contador real, por privilegio especial del rey Felipe II, quien
en el título de nombramiento le reiteraba su amplia confianza como velador de la Real
Hacienda, cargo que ejercieron tanto él como posteriormente su hijo, en Margarita y
Caracas.
Fue, además, procurador general de las ciudades
de Caracas, Coro, Trujillo, Barquisimeto, Carora, El Tocuyo y Maracaibo ante la Corte
española entre 1590 y 1593, para informar al rey Felipe sobre el estado de la provincia y
pedirle ciertas mejoras, exenciones de impuestos y privilegios que facilitaran el desarrollo
de la misma.
Entre sus logros para Caracas está el haber gestionado en el Consejo de Indias la
concesión real del escudo que aún conserva, junto al título de Muy noble y leal ciudad.
Con el tiempo los Bolívar se unieron en matrimonio con las familias de los primeros
pobladores de Venezuela y alcanzaron rangos y distinciones tales como las
de regidor, alférez real y gestionaron los títulos nobiliarios de marqués de Bolívar y
vizconde de Cocorote, asociado con la cesión de las minas de Cocorote y la facultad de
administrar el señorío de Aroa, conocido por la riqueza de sus minas de cobre (estos
títulos, sin embargo, no llegaron a concederse). Los trabajadores en las minas
y plantaciones eran esclavos.2526
En cuanto a la familia Palacios, estos eran oriundos de la zona de Miranda de Ebro,
actual provincia de Burgos, en España. El primero de los Palacios en llegar a Venezuela
fue José Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Ortiz de Zárate, natural de Miranda de Ebro,
en 1647, que falleció en Caracas en 1703. El resto de los descendientes se unieron en
matrimonio con otras familias aristocráticas y alcanzaron los puestos de alcalde, regidor y
procurador, entre otros. Dos generaciones después de José Palacios nacería María de la
Concepción Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Blanco, hija de Feliciano Palacios de
Aguirre y Ariztía-Sojo y Gil de Arratia y de Francisca Blanco de Herrera, descendiente de
algunas familias canarias establecidas en Venezuela.2728 Ella fue la madre de Simón
Bolívar.
Véase también: Anexo:Cronología de Simón Bolívar
Antepasados
16. Antonio Bolívar y Díaz de
Rojas
8. Luis de Bolívar y
Rebolledo
17. Leonor Rebolledo
Argumedo
4. Juan de Bolívar y Martínez de
Villegas
18. Lorenzo Martínez de
Villegas
9. Ana María Martínez de
Villegas y Ladrón de
Guevara
19. Magdalena Ladrón de
Guevara y Rojas
2. Juan Vicente Bolívar y Ponte-
Andrade
20. Jacinto Ponte-Andrade
10. Pedro Ponte-Andrade
y Jaspe de Montenegro
21. María Jaspe de
Montenegro
5. María Petronila Ponte-
Andrade y Marín de Narváez
22. Francisco Marín de
Narváez y Vílchez
11. María Josefa Marín
de Narváez
23. Josefa María de Narváez
1. Simón José Antonio de la
Santísima Trinidad Bolívar
Palacios Ponte y Blanco
24. José Palacios de Aguirre
y Ariztía-Sojo y Ortiz de
Zárate
12. Feliciano Palacios de
Aguirre y Ariztía-Sojo y
Gedler
25. Isabel María Gedler
Rivilla
6. Feliciano Palacios de Aguirre y
Ariztía-Sojo y Gil de Arratia
26. Francisco Gil de Arratia
13. Isabel María Gil de
Arratia y Aguirre-Villela
27. María Rosa Aguirre-
Villela y Laya-Mojica
3. María de la Concepción Palacios
y Blanco
28. Mateo Blanco Infante
14. Mateo José Blanco y
Fernández de Araújo
29. Josefa Fernández de
Araújo y Rivilla
7. Francisca Blanco de Herrera
30. Juan Ascencio de
Herrera y Ascanio
15. Isabel Clara de
Herrera y Liendo
31. Paula Rosa de Liendo y
Ochoa
Infancia y juventud
Simón nació en la noche del 24 al 25 de julionota 5 de 1783 en una casa solariega ubicada
en la plaza San Jacinto de [Link] 6 Fue bautizado el 30 de julio de 1783 en la catedral
de Caracas con los nombres de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar
Ponte y Palacios Blanco por el doctor Juan Félix Jerez de Aristeguieta, su primo
hermano quien, de acuerdo con Juan Vicente, padre del niño, le puso el nombre de Simón.
El segundo nombre de Simón Bolívar (Santísima Trinidad) viene de la capilla en la que
fue bautizado, que tiene ese mismo nombre, capilla que además era propiedad de la
familia Bolívar y Palacios. Tenía tres hermanos: María Antonia (1777), Juana (1779)
y Juan Vicente (1781).
Infancia de Bolívar
Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas.
El padre de Simón murió de tuberculosis en enero de 1786, cuando Simón tenía apenas
dos años de edad. Concepción quedó como cabeza de familia, velando eficientemente por
los intereses de la familia hasta su muerte.
Sin embargo, las responsabilidades hicieron que su salud, también enferma de
tuberculosis, decayera rápidamente y, según la opinión de médicos historiadores, [¿quién?] es
posible que ya entonces Bolívar sufriera la primo-infección tuberculosa con un tipo de
tuberculosis que pasa inadvertida mientras las defensas corporales son favorables.
Concepción murió el 6 de julio de 1792, cuando Simón tenía nueve años, pero tomando la
precaución de hacer un testamento en el que dispuso quién debería hacerse cargo de sus
hijos.
Los hermanos Bolívar pasaron entonces a la custodia de su abuelo, Feliciano Palacios,
que cuando asumió el papel de tutor se sentía tan enfermo que empezó a preparar
también su testamento para designar un sustituto como tutor de sus nietos y decidió pedir
opinión a estos para respetar su voluntad.
Retrato de Simón Bolívar a la edad de 17 años (1801).
Bolívar a la edad de 20 años (1804).
Simón fue confiado a Esteban Palacios y Blanco, uno de sus tíos maternos, pero como
este se encontraba en España permaneció bajo la custodia de Carlos Palacios y Blanco,
otro de sus tíos, que por lo visto era un hombre con el que no se llevaba bien y que era
tosco, de carácter duro, mentalidad estrecha, que se ausentaba frecuentemente
de Caracas para atender sus propiedades y que por lo tanto solía dejar a su sobrino
atendido por la servidumbre y asistiendo por su cuenta a la Escuela Pública de Caracas.
Las referencias que dejó Bolívar en su correspondencia hacen suponer que su infancia fue
feliz, segura, rodeada de sólidos afectos y gratos recuerdos con parientes destacados e
influyentes dentro de un ambiente aristocrático y en general, dentro de un ambiente que le
brindó equilibrio emocional, cariño y afecto.
En este sentido existen algunas anécdotas que se popularizaron en Venezuela que
presentaban a Bolívar como un niño turbulento debido a que los escritores románticos
consideraron indispensable atribuirle una niñez indómita creyendo, según la moda de la
época, que no podía salir un hombre excepcional de un niño normal pero se ha
demostrado[cita requerida] que esas anécdotas fueron inventadas e introducidas en los relatos
de historia por Arístides Rojas, considerado un excelente narrador pero que usó a menudo
su imaginación a falta de documentos que demostraran la veracidad de sus relatos.