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Acto Mariano: Misterios del Rosario

Este documento presenta el orden de oración del Santo Rosario, incluyendo la invocación al Espíritu Santo, el Acto de Contrición, y los misterios Gozosos y Dolorosos. Se rezan el Padre Nuestro, Ave María y jaculatorias después de cada misterio, contemplando pasajes del Evangelio relacionados con la vida de Jesús y María.
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Acto Mariano: Misterios del Rosario

Este documento presenta el orden de oración del Santo Rosario, incluyendo la invocación al Espíritu Santo, el Acto de Contrición, y los misterios Gozosos y Dolorosos. Se rezan el Padre Nuestro, Ave María y jaculatorias después de cada misterio, contemplando pasajes del Evangelio relacionados con la vida de Jesús y María.
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ACTO MARIANO SEMANA VOCACIONAL

Inicio del Santo Rosario:


(Canto Mariano: 489)

Seminarista: Por la Señal de la Santa Cruz +, de nuestros enemigos +,


líbranos, Señor Dios Nuestro +. En el nombre del Padre + y del Hijo y del
Espíritu Santo.
Todos: Amén

Oración de invocación al Espíritu Santo:


Seminarista: Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Seminarista: Envía, Señor, tu Espíritu 
Todos: Y se renovará la faz de la tierra.
Seminarista: Oremos.
¡Oh Dios, que has instruido
los corazones de tus fieles
con la luz del Espíritu Santo!,
concédenos que sintamos rectamente
con el mismo Espíritu
y gocemos siempre de su divino consuelo.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.

Seminarista: Ave María purísima


Todos: Sin pecado concebida, María Santísima

Acto de contrición.
Seminarista: Hermanos, para ofrecer dignamente esta oración mariana,
reconozcamos nuestros pecados.
Todos:
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un
Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita
misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a
la vida eterna. Amén

O bien:
Señor mío Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero,
me pesa de todo corazón haber pecado,
porque he merecido el infierno y he perdido el cielo,
sobre todo porque te ofendí a Ti,
que eres bondad infinita,
a quien amo sobre todas las cosas.
Propongo firmemente,
con tu gracia, enmendarme y evitar las ocasiones próximas de pecado,
confesarme y cumplir la penitencia.
Confío en que me perdonarás por tu infinita misericordia.
Amén.
Seminarista: Ahora, hermanos, en momento de silencio pongamos en las
manos del Señor, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, las
súplicas más apremiantes de nuestro corazón. (Todos oran en silencio).

Después de cada misterio puede animarse con un canto mariano (Cfr. Cantoral
Cantemos al Dios de la Vida).

Misterios Gozosos (Lunes y Sábados)

Seminarista: Hoy Lunes/Sábado vamos a considerar los misteriosos Gozosos


de nuestro Señor Jesucristo.

Primer Misterio: El anuncio del Arcángel Gabriel a María Santísima y la


Encarnación del Hijo de Dios.

Del Evangelio según san Lucas:


(Lc 1,26-31.38).
Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea,
llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José,  de la
estirpe de David; el nombre de la virgen era María. Entrando le dijo "Alégrate
tú, la amada y favorecida; el Señor está contigo".
A estas palabras, María se turbó y se preguntaba qué significaría aquel
saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado el favor de
Dios. Vas a quedar embarazada y darás a luz a un hijo, al que pondrás el
nombre de Jesús".
Contestó María: "He aquí la esclava del Señor; Hágase en mi según tu
palabra"

V/. Palabra del Señor.


R/. Gloria a ti, Señor Jesús.
Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Segundo Misterio: La Visitación de la Santísima Virgen María a su prima


Santa Isabel.

Del Evangelio según San Lucas:


(Lc 1, 39-42)
«En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa,
a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.  Y sucedió
que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno,
e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo:
“Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno”» .
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Divino Niño Jesús en el portal de


Belén.

Del Evangelio según San Lucas:


(Lc 2,1-7)
«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando
que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar
siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su
ciudad. 
Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la
ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David,
para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que,
mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio
a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre,
porque no tenían sitio en el alojamiento».
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Cuarto Misterio Gozoso: La presentación del Divino Niño Jesús en el


Templo.

Del Evangelio según San Lucas:


(Lc 2, 21-24)
«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre
de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno.
Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de
Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está
escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor
y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo
que se dice en la Ley del Señor».
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Quinto Misterio Gozoso: La pérdida y hallazgo del Divino Niño Jesús en el


Templo.

Del Evangelio según San Lucas:


(Lc 2, 41-47)
«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando
tenía doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse,
pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres.
Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en
medio de los maestros, escuchándolos y preguntándoles; todos los que le oían,
estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas».
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)

Primer Misterio Doloroso: La oración de Nuestro Señor Jesucristo en el


Huerto de los olivos.

Del Evangelio Según san Mateo:


(Mt 26, 36-39)
«Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus
discípulos: “Sentaos aquí mientras voy a orar”. Y tomando consigo a Pedro y
a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les
dijo: “Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad
conmigo”. Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así:
“Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo
quiero, sino como quieras tú”» 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Segundo Misterio Doloroso: La flagelación de Nuestro Señor Jesucristo


atado a la columna.

Del Evangelio según san Mateo:


(Mt 27, 26)
«Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho
azotar, lo entregó para que fuera crucificado».
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.
Tercer Misterio Doloroso: La coronación de espinas de Nuestro Señor
Jesucristo en sus delicadas sienes.

Del Evangelio según san Mateo:


(Mt 27, 27-29)
«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y
reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron
encima un manto de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la
pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña, y doblando la rodilla
delante de él, le hacían burla diciendo: “Salve, Rey de los judío”».
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Cuarto Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas en sus delicados


hombros camino del Calvario.

Del Evangelio según San Marcos:


(Mc 15, 21-22)
«Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el
padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo condujeron al lugar
del Gólgota, que quiere decir de la “Calavera”».
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Quinto Misterio Doloroso: La crucifixión y muerte de Nuestro Señor


Jesucristo.

Del Evangelio según San Lucas:


(Lc 23, 33-46)
«Llegados al lugar llamado “La Calavera”, le crucificaron allí a él y a los dos
malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: “Padre,
perdónales, porque no saben lo que hacen”… Era ya eso de mediodía cuando,
al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El
velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito dijo:
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” y, dicho esto, expiró».
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Misterios Gloriosos (Miércoles y Domingos)

Primer Misterio Glorioso: La triunfante Resurrección de Nuestro Señor


Jesucristo
Del Evangelio según San Lucas:
(Lc 24, 1-6)
«El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los
aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido
retirada del sepulcro, y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
No sabían qué pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres
con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos
les dijeron: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí,
ha resucitado”» 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo al


cielo.

Del Evangelio según San Marcos:


(Mc 16, 19)
«El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha
de Dios». 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Tercer Misterio Glorioso: La gloriosa venida del Espíritu Santo sobre el


Colegio Apostólico y la Bienaventurada Virgen María.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles:


(Hch 2, 1-4)
«Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar.
De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso,
que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas
lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de
ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse». 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de la Bienaventurada Virgen María


al cielo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles:


(Lc 1, 48-49)
«Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha
hecho grandes obras en mí». 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.
Quinto Misterio Glorioso: La coronación de la Bienaventurada Virgen María
como Reina y Señora de todo lo creado.

Del libro del Apocalipsis:


(Ap 12, 1)
«Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna
bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza». 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Misterios Luminosos (Jueves)

Primer Misterio Luminoso: El Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo en el


Jordán.

Del Evangelio según San Mateo:


(Mt 3,16-17)
«Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al
Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz
que salía de los cielos decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me
complazco”». 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Segundo Misterio Luminoso: La autorrevelación de Nuestro Señor Jesucristo


en las bodas de Caná.

Del Evangelio según San Juan:


(Jn 2, 1-5)
«Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la
madre de Jesús. Fue invitado también a la boda de Jesús con sus discípulos. Y,
como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús
su madre: “No tienen vino”. Jesús le responde: “¿Qué tengo yo contigo,
mujer? Todavía no ha llegado mi hora”. Dice su madre a los sirvientes:
“Haced lo que él os diga”».  
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios invitando a la


conversión.
Del Evangelio según San Marcos:
(Mc 1, 15)
“El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed
en el Evangelio”. (Mc 1, 15)
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo.

Del Evangelio según San Mateo:


(Mt 17, 1-2)
«Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano
Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su
rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como
la luz»
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Quinto Misterio Luminoso:  La institución de la Divina Eucaristía y el


Orden Sacerdotal.

Del Evangelio según San Mateo:


(Mt 26, 26)
«Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y,
dándoselo a sus discípulos, dijo: “Tomad, comed, este es mi cuerpo”». 
V/. Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.
Rezar:
1 Padre nuestro
V/. María, Madre de gracia, Madre de misericordia
R/. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
10 Ave María
Jaculatoria:
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu
infinita misericordia. Amén.

Seminarista: Ofrezcamos, queridos hermanos, la salve por la conversión de


todos nosotros los pecadores y la unidad de los cristianos.

Todos: Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,


vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti clamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos 
misericordiosos; y después de este destierro, 
muéstranos a Jesús,
Fruto bendito de tu vientre.
¡Oh, clemente, oh piadosa, 
oh dulce Virgen María!
Ruega por Nosotros Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

Seminarista: Oremos ahora, por las intenciones de la Santa Madre Iglesia, por
el papa Francisco y nuestro obispo Mons. Jaime.
(Se reza un Padrenuestro, tres Aves María y un gloria)

Letanías Lauretanas
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial, 
ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, 
Dios, Espíritu Santo, 
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Santa María, 
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo, 
Madre de la Iglesia, 
Madre de la misericordia, 
Madre de la divina gracia, 
Madre de la esperanza, 
Madre purísima, 
Madre castísima, 
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada, 
Madre amable, 
Madre admirable, 
Madre del buen consejo, 
Madre del Creador, 
Madre del Salvador, 
Virgen prudentísima, 
Virgen digna de veneración, 
Virgen digna de alabanza, 
Virgen poderosa, 
Virgen clemente, 
Virgen fiel, 
Espejo de justicia, 
Trono de la sabiduría, 
Causa de nuestra alegría, 
Vaso espiritual, 
Vaso digno de honor, 
Vaso de insigne devoción, 
Rosa mística, 
Torre de David, 
Torre de marfil, 
Casa de oro, 
Arca de la Alianza, 
Puerta del cielo, 
Estrella de la mañana, 
Salud de los enfermos, 
Refugio de los pecadores, 
Consuelo de los migrantes,
Consoladora de los afligidos, 
Auxilio de los cristianos, 
Reina de los Ángeles, 
Reina de los Patriarcas, 
Reina de los Profetas, 
Reina de los Apóstoles, 
Reina de los Mártires, 
Reina de los Confesores, 
Reina de las Vírgenes, 
Reina de todos los Santos, 
Reina concebida sin pecado original, 
Reina asunta a los Cielos, 
Reina del Santísimo Rosario, 
Reina de la familia, 
Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
ten misericordia de nosotros.
V/. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. 
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor
Jesucristo.

Oración Final
Seminarista: Oremos
Te rogamos nos concedas, 
Señor Dios nuestro, 
gozar de continua salud de alma y cuerpo, 
y por la gloriosa intercesión 
de la bienaventurada siempre Virgen María, 
vernos libres de las tristezas de la vida presente 
y disfrutar de las alegrías eternas. 
Por Cristo nuestro Señor. 
Todos: Amén.

∙ Oración del Regina Coeli


V/. Reina del Cielo, alégrate; ∙ Oración del Regina Coeli
aleluya.
R/. Porque el que mereciste llevar V/. Regina cæli, lætare; alleluia.
en tu seno; aleluya. R/. Quia quem meruisti portare;
V/. Resucitó según dijo; aleluya. alleluia.
R/. Ruega por nosotros a Dios; V/. Resurrexit sicut dixit; alleluia.
aleluya; R/. Ora pro nobis Deum; alleluia.
V/. Gózate y alégrate, Virgen V/. Gaudete et lætare, Virgo Maria;
María; aleluya. alleluia.
R/. Porque resucitó en verdad el R/. Quia surrexit Dominus vere;
Señor; aleluya. alleluia.

Oremos: Oremus:
¡Oh, Dios!, que te dignaste alegrar Deus, qui per resurrectionem Filii
al mundo por la Resurrección de tu tui Domini nostri Iesu Christi
Hijo, Nuestro Señor Jesucristo: mundum lætificare dignatus es,
concédenos, te rogamos, que, por la præsta, quæsumus, ut per eius
mediación de la Virgen María, su Genetricem Virginem Mariam
Madre, alcancemos los gozos de la perpetuæ capiamus gaudia vitæ. Per
vida eterna. Por el mismo eundem Christum Dominum
Jesucristo, Nuestro Señor. Amén. nostrum. Amen.

Oración de bendición
Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes, ven con nos a todas
partes y solos nunca nos dejes. Y ya que nos amas tanto como verdadera
madre que eres, haz que nos bendiga el Padre +, el hijo y el Espíritu Santo.
Amén.

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