PRENDA
PRENDA
Si el acreedor pierde la posesión de la cosa, puede recuperarla de quien la tiene en su poder, sin exceptuar al propio
constituyente de la prenda.
Este artículo marca la condición de este derecho real que se ejerce por la posesión efectiva de las cosas. La relación
posesoria que el acreedor entabla con la cosa es distinta de la que rige en materia de derecho sobre cosa propia o
sobre cosa ajena, de uso y goce, porque el titular del derecho real de prenda, como garantiza de una obligación, no
puede servirse de la cosa, salvo pacto expreso en contrario.
Y la tradición de la cosa y la relación posesoria que el acreedor entabla con ella, cumplen una finalidad propiamente
publicitaria del gravamen, pero no habilitan a su titular a usar y gozar del objeto, de acuerdo a su destino.
El acreedor prendario se limita a conservar y retener el objeto, hasta tanto sea satisfecho su crédito.
Pese a las limitaciones que tiene, es un poseedor legítimo de la cosa, y podrá ejercitar las: defensas inherentes a esa
relación real (acciones e interdictos posesorios, frente a los casos de turbación o despojo), y también las referidas al
derecho real en sí mismo (acciones negatoria y de reivindicación), incluso contra el constituyente del gravamen, a las
que se suman, las propias del derecho personal que secunda la garantía.
La existencia del derecho está condicionada a que la cosa esté en poder del acreedor, el elemento de la posesión
efectiva, le permite hacer efectiva, en su caso, la garantía real. Por eso, los derechos que da al acreedor la
constitución de la prenda, solo subsisten mientras está en posesión de la cosa o de un tercero convenido entre las
partes.
El tercero será depositario de la cosa mobiliaria, y por tanto tenedor, representando la posesión del acreedor.
Se presume a favor del titular de la garantía que continúa su relación real con la cosa pese a la: pérdida fáctica, sea
por extravío, sustracción o por su entrega a un tercero con obligación de devolverla,
En tanto el acreedor prendario esté en la posibilidad de obtenerla nuevamente por las vías jurídicas (acciones), y la
pérdida del corpus sea temporaria.
Oponibilidad.
La prenda no es oponible a terceros si no consta por:
- instrumento público
- o instrumento privado de fecha cierta, cualquiera sea la cuantía del crédito.
ARTICULO 2222.- Oponibilidad. La prenda no es oponible a terceros si no consta por instrumento público o privado
de fecha cierta, cualquiera sea la cuantía del crédito. El instrumento debe mencionar el importe del crédito y
contener la designación detallada de los objetos empeñados, su calidad, peso, medida, descripción de los
documentos y títulos, y demás datos que sirven para individualizarlos.
Los contenidos obligatorios del contrato de prenda hacen al cumplimiento de los caracteres esenciales a todas las
garantías reales:
a) determinar de la obligación que se garantiza,
b) describir los objetos gravados, según su naturaleza,
c) indicar el monto máximo por el cual se responde con dicho objeto.
Posesión.
ARTICULO 2221.- Posesión. Los derechos provenientes de la prenda sólo subsisten mientras el bien afectado se
encuentra en poder del acreedor o del tercero designado. Se reputa que el acreedor o el tercero continúan en
posesión de la prenda cuando media pérdida o sustracción de ella o hubiera sido entregada a otro con obligación de
devolverla.
Si el acreedor pierde la posesión de la cosa, puede recuperarla de quien la tiene en su poder, sin exceptuar al propio
constituyente de la prenda.
Prendas sucesivas.
Dice el Código que "Puede constituirse una nueva prenda sobre el bien empeñado, a favor de otro acreedor, si el
acreedor en cuyo poder se encuentra consiente en poseerlo para ambos o si es entregada en custodia a un tercero
en interés común... "
Para que sea posible la segunda prenda, el acreedor que ya adquirió el derecho real de garantía debe prestar su
conformidad, ya sea para "poseer para ambos", esto es, continuar poseyendo pero ahora en la calidad de poseedor a
nombre propio y en nombre de otro, o bien acepta desprenderse de la cosa y que se entregue a un tercero, quien la
cuidará en interés común, es decir, de los dos acreedores.
Si bien el Código no lo dice, podría el segundo acreedor ser quien posea la cosa en nombre suyo y del primer
acreedor. Claro que es difícil imaginar que el primero acepte esta situación, por los riesgos que implica. Si la cosa ya
estaba en poder de un tercero, el constituyente puede gravarla nuevamente, ya que eso no perjudica al primer
acreedor, quien tiene prioridad, por haber nacido su derecho con antelación (arg. art. 2195). Lo que no puede el
constituyente es disminuir el valor de la garantía.
ARTICULO 2223.- Prendas sucesivas. Puede constituirse una nueva prenda sobre el bien empeñado, a favor de otro
acreedor, si el acreedor en cuyo poder se encuentra consiente en poseerlo para ambos o si es entregada en custodia
a un tercero en interés común. La prioridad entre los acreedores queda establecida por la fecha de su constitución.
No obstante, las partes pueden, mediante declaración de su voluntad formulada con precisión y claridad, sustraerse
a los efectos de esta regla y establecer otro orden de prelación para sus derechos, a fin de compartir la prioridad o
autorizar que ésta sea compartida.
Rango de los acreedores En el caso de prendas sucesivas (pueden ser varias), los acreedores tienen un rango, un
lugar, de acuerdo a la fecha de su constitución. Dice el Código que "la prioridad entre los acreedores queda
establecida por la fecha de su constitución" (art. 2223). La prioridad está ligada a "la fecha de su constitución". Cabe
entender por tal, no la fecha del instrumento público o privado, sino la de la adquisición del derecho real cuando se
reúnen título y modo.
Así, por ejemplo, si el deudor constituye una prenda en favor de un acreedor el 1 de noviembre, pero no hace
tradición, y el 20 de noviembre grava la misma cosa con otra prenda a favor de otro acreedor, y al segundo le
entrega la posesión, este último habrá sido el primero en adquirir el derecho real y, por lo tanto, debe prevalecer. Si
ninguno adquirió aún el derecho real por no haberse cumplido el modo, entonces sí la prioridad debe establecerse
atendiendo a la fecha cierta del título constitutivo.
La regla, pues, es que el primero en adquirir el derecho real es quien tiene prioridad en caso de prendas sucesivas.
" ... No obstante, las partes pueden, mediante declaración de su voluntad formulada con precisión y claridad,
sustraerse a los efectos de esta regla y establecer otro orden de prelación para sus derechos, a fin de compartir la
prioridad o autorizar que ésta sea compartida" (art. 2223). El Código autoriza a los interesados a modificar la regla,
en tanto manifiesten en forma clara y contundente su voluntad de apartarse de dicho principio. En especial es
fundamental la conformidad del acreedor que está ubicado en el primer lugar. El Código dice que pueden "compartir
la prioridad o autorizar que ésta sea compartida". En el primer caso, el primer acreedor conviene con el segundo en
compartir ambos el primer lugar.
Prenda de cosas.
Luego de establecer las disposiciones generales aplicables tanto a la prenda de cosas como a la prenda de créditos,
el Código contiene normas específicas dedicadas a la prenda de cosas que, en aquello que no tenga modificaciones
especiales, se aplicarán también subsidiariamente a la prenda de créditos (art, 2232),
Prenda de cosa ajena
En el contrato de prenda de cosa ajena el constituyente se obliga, expresa o tácitamente, a adquirir la propiedad
antes de entregarla al acreedor; si la entrega antes de haberla adquirido, el contrato es nulo, por falta de
legitimación; si la adquiere luego, la prenda queda convalidada (ver art 1885).
Es posible que el acreedor reciba en garantía una cosa que no pertenezca al constituyente, de buena fe, esto es,
creyendo que sí le pertenecía, Una vez enterado, si no hubo convalidación, se comporta como un hombre honesto y
se le entrega al verdadero dueño que se la reclama, La situación está contemplada en el artículo 2224: "Si el
acreedor que recibe en prenda una cosa ajena que cree del constituyente la restituye al dueño que la reclama,
puede exigir al deudor la entrega en prenda de otra de igual valor, Si el deudor no lo hace, el acreedor puede pedir el
cumplimiento de la obligación principal aunque tenga plazo pendiente; si el crédito está sujeto a condición se aplica
el artículo 2197", Se trata de un supuesto de evicción.
Si las partes no se ponen de acuerdo sobre el valor de la cosa a entregar, la cuestión deberá ser decidida
judicialmente.
ARTICULO 2224.- Prenda de cosa ajena. Si el acreedor que recibe en prenda una cosa ajena que cree del
constituyente la restituye al dueño que la reclama, puede exigir al deudor la entrega en prenda de otra de igual
valor. Si el deudor no lo hace, el acreedor puede pedir el cumplimiento de la obligación principal aunque tenga plazo
pendiente; si el crédito está sujeto a condición se aplica el artículo 2197.
Frutos. Prenda anticrética
Existe la posibilidad de que la cosa entregada en prenda sea fructífera, que genere frutos naturales o civiles (crías de
animales, objeto que es alquilado temporariamente. etc.). Si no se pacta lo contrario serán imputados al pago de la
deuda.
Se ha caracterizado esta figura como "prenda anticrética" en tanto entremezcla ambas figuras, permitiendo
entonces aplicar los frutos de una cosa -aquí a su vez objeto de prenda- al pago de una deuda principal. Es una
suerte de anticresis sobre cosa mueble no registrable, semejante a la existente en el Derecho Romano. Se
comprenden tanto los frutos naturales como los civiles. Debe aplicarse por analogía al acreedor prendario el deber
impuesto al anticresista de dar cuenta al deudor de la imputación de los frutos a la cancelación de la deuda (art.
2215).
ARTICULO 2225.- Frutos. Si el bien prendado genera frutos o intereses el acreedor debe percibirlos e imputarlos al
pago de la deuda, primero a gastos e intereses y luego al capital. Es válido el pacto en contrario.
Uso y abuso La regla es que el acreedor no puede usar de la cosa dada en prenda, a menos que se pacte algo
diferente. En caso de estar autorizado, dicho uso no puede ser abusivo, no puede dañar la cosa.
Si la cosa prendada fuera propiedad de un tercero no deudor, debiera ser éste quien autorice al acreedor a servirse
de aquélla. Por excepción, podrá usar de la cosa sin consentimiento del deudor, si ello es '"necesario para su
conservación". Sea o no necesario, en ningún caso está permitido el abuso, ni ninguna actividad que perjudique a la
cosa.
El uso debe ajustarse al destino de la cosa prendada, el que se determina por la convención, por la naturaleza de la
cosa o por el uso al cual estaba afectada de hecho.
A diferencia del acreedor anticresista, el prendario no puede hacer uso de la cosa gravada. Pese a ser poseedor
legítimo de la cosa mueble, no pude usar ni gozar de ella, pues su potestad real esta circunscripta a detentarla y
retenerla en función exclusiva de la garantía acordada.
Ppio general: el acreedor prendario debe abstenerse de usar o servirse de las cosas empeñadas en provecho propio,
salvo:
- Que medie autorización expresa de su propietario
- Que se trate de objetos que produzcan frutos (prenda anticrética).
- Que dicho uso sea necesario para su conservación.
ARTICULO 2226.- Uso y abuso. El acreedor no puede usar la cosa prendada sin consentimiento del deudor, a menos
que el uso de la cosa sea necesario para su conservación; en ningún caso puede abusar en la utilización de la cosa ni
perjudicarla de otro modo.
El incumplimiento de lo dispuesto en el primer párrafo de este artículo, da derecho al deudor a:
a) dar por extinguida la garantía y que la cosa le sea restituida;
b) pedir que la cosa se ponga en depósito a costa del acreedor;
c) reclamar daños y perjuicios.
Gastos.
El acreedor prendario, como poseedor del objeto gravado, está obligado a conservarlo y mantenerlo en buen estado,
respondiendo por la pérdida o deterioro derivados de su obrar negligente.
Esta obligación no implica que el acreedor deba ejecutar mejoras sobre las cosas pignoradas, se limita a realizar los
gastos que sean necesarios para su conservación, los que se sumarán al importe de lo originariamente adeudado.
Los daños que se deriven al propietario de la cosa, por el accionar culposo u omisivo del acreedor en la conservación
o resguardo de las cosas empeñadas, se compensarán con el valor de la obligación principal, hasta la suma inferior
(si aquél es también el deudor).
Respecto de los gastos útiles: pagará el mayor valor al momento de la restitución.
Los gastos suntuarios: nunca se pagan, pero pueden ser retiradas las mejoras.
ARTICULO 2227.- Gastos. El deudor debe al acreedor los gastos originados por la conservación de la cosa prendada,
aunque ésta no subsista.
El acreedor no puede reclamar los gastos útiles sino hasta la concurrencia del mayor valor de la cosa.
Venta del bien empeñado
El constituyente de la garantía real prendaria no pierde el dominio de la cosa afectada y por tanto siempre puede
disponer de ella, pero el adquirente la obtendrá con el gravamen, a quien le resultará totalmente oponible.
Si la transmisión se efectuara en subasta, el acreedor prendario será citado para hacer valer su prerrogativa sobre el
producido de aquélla de acuerdo a lo dispuesto por el art. 2203 efectos de la subasta.
El art en cambio, considera supuestos especiales en que se liquida o sustituye el objeto de la garantía por un
procedimiento o motivo distintos a los anteriores y a la ejecución prendaria seguida por el titular de la garantía real
ante el incumplimiento del deudor principal.
Se incluyen:
a) La venta anticipada para evitar la pérdida, deterioro, destrucción o disminución del valor del objeto empeñado o
porque resulte económicamente ventajoso hacerlo en atención al mayor valor adquirido por éste;
b) La sustitución del objeto gravado por otro, de valor equivalente al inicialmente afectado;
c) La petición de la venta efectuada por otros acreedores del constituyente del gravamen.
La iniciativa para el acto de disposición de la cosa gravada puede hacerla:
- El deudor,
- El propietario no deudor,
- El propio acreedor prendario,
- Otros interesados ajenos al contrato que dio origen a la garantía real.
Es esencial la conformidad del acreedor prendario en cualquier caso de venta anticipada como de sustitución de una
garantía por otra, aunque la ofertada en reemplazo sea de mayor valor, porque el tiene en su poder la cosa y deberá
entregarla para cumplir con esto.
Frente a su negativa injustificada, podrá requerirse siempre la orden judicial que habilite la venta pretendida.
De todas maneras, en cualquiera de los casos en que se verifique la venta del objeto empeñado, el acreedor
prendario ejercerá su privilegio sobre el precio resultante, lo que lo habilitará a cobrar con prelación a otros
pretensores, salvo que estos últimos ostenten un privilegio de mejor rango.
La venta de la cosa por petición de otros acreedores. El acreedor prendario si bien tiene la posesión efectiva de la
cosa, no puede pretender ejercer un derecho de retención absoluto, que impida que otros acreedores puedan
solicitar su venta.
Porque la cosa gravada se entrega en posesión y no en propiedad a dicho acreedor (es poseedor legítimo, a título de
acreedor prendario, pero no de dueño), y como tal, permanece en los activos que integran el patrimonio del
constituyente de la garantía (sea que se identifique o no con el deudor de la obligación principal asegurada).
Nada impide a que el objeto sea embargado y salga a la venta por petición de otro acreedor, sin ser necesario el
previo consentimiento del titular de la garantía real prendaria.
Por tanto, frente a la orden judicial de entregar la cosa, el acreedor prendario no puede resistirla, aunque se
presentará en el expediente donde se haya resuelto la venta forzada para percibir su crédito con la preferencia que
le acuerda su privilegio (planteando la cuestión de privilegios o la tercería de mejor derecho, si fuera necesario).
ARTICULO 2228.- Venta del bien empeñado. Si hay motivo para temer la destrucción de la prenda o una notable
pérdida de su valor, tanto el acreedor como el constituyente pueden pedir la venta del bien. Asimismo, el
constituyente puede recabar la devolución de la prenda sustituyéndola por otra garantía real equivalente y, si se
presenta ocasión favorable para su venta, requerir la autorización judicial para proceder, previa audiencia del
acreedor.
La cosa empeñada puede también venderse a petición de otros acreedores. En tal caso, como en los anteriores, el
privilegio del acreedor prendario se ejerce sobre el precio obtenido
Ejecución.
ARTICULO 2229.- Ejecución. El acreedor puede vender la cosa prendada en subasta pública, debidamente anunciada
con diez días de anticipación en el diario de publicaciones legales de la jurisdicción que corresponde al lugar en que,
según el contrato, la cosa deba encontrarse
Si la prenda consiste en títulos u otros bienes negociables en bolsas o mercados públicos, la venta puede hacerse en
la forma habitual en tales mercados, al precio de cotización.
Las partes pueden convenir simultáneamente con la constitución que:
a) el acreedor se puede adjudicar la cosa por la estimación del valor que de ella se haga al tiempo del vencimiento de
la deuda, según lo establezca el experto que las partes designen o bien por el que resulte del procedimiento de
elección establecido; en su defecto, el experto debe ser designado por el juez a simple petición del acreedor;
b) la venta se puede realizar por un procedimiento especial que ellas determinan, el que puede consistir en la
designación de una persona para efectuarla o la venta por el acreedor o por un tercero a precios que surgen de un
determinado ámbito de negociación o según informes de los valores corrientes de mercados al tiempo de la
enajenación que indican una o más cámaras empresariales especializadas o publicaciones designadas en el contrato.
A falta de estipulación en contrario, estas alternativas son optativas para el acreedor, junto con las indicadas en los
párrafos primero y segundo de este artículo, según el caso.
El acreedor puede adquirir la cosa por la compra que haga en la subasta o en la venta privada o por su adjudicación.
La obligación de rendir cuentas. Del precio obtenido y el resumen de los gastos y honorarios de los profesionales que
hayan intervenido en el caso.
Podrá ser impugnada por:
- el deudor de la obligación principal,
- el propietario no deudor
- y cualquier otra persona que acredite un interés legítimo en la materia (ulteriores acreedores del propietario de
las cosas liquidadas).
No afecta el derecho del adquirente, a menos que sepan y les consten las irregularidades cometidas en el
procedimiento de la venta de esos objetos y esto pueda ser acreditado (precios irrisorios, parentesco con el
ejecutante, etc.).
ARTICULO 2230.- Rendición de cuentas. Efectuada la venta, el acreedor debe rendir cuentas, que pueden ser
impugnadas judicialmente, pero ello no afecta la validez de la enajenación
ARTICULO 2231.- Documentos con derecho incorporado. La prenda de títulos valores se rige, en lo pertinente, por
las reglas de la prenda de cosas.
El acreedor prendario detentará la posesión de los títulos y hará valer los derechos a que se refieran.
El propietario del título valor siempre podrá reclamar por vía de acción personal los daños y perjuicios al acreedor
prendario, cuando éste se haya extralimitado en el ejercicio de sus facultades u obtenido alguna utilidad que exceda
lo que le correspondía por el gravamen de base.
Prenda de créditos.
Se trata de un derecho real en función de garantía cuyo objeto lo constituye un derecho personal o creditorio.
Debe reunir 2 condiciones:
1- Que se refiera a un crédito instrumentado: debe constar por escrito, para que pueda verificarse la tradición o
entrega efectiva del título o instrumento en que conste, (que se constituye en el objeto provisional del gravamen).
Aunque el derecho no esté incorporado al documento escrito ni sea necesaria su exhibición para exigir su
cumplimiento.
Cuando ingrese al patrimonio del acreedor pignoraticio será el objeto definitivo del gravamen, sobre el cual se
podrán ejercitar las facultades inherentes a esta garantía.
2- El crédito a empeñar, debe ser susceptible de ser cedido, que su titularidad y ejercicio no sean inherentes a la
persona de su acreedor primigenio.
Por lo tanto, la prenda implica la cesión del crédito que constituye su objeto.
El hecho de prendar el crédito, implica su cesión al acreedor, pero con la particularidad: de que la cesión del crédito
lo es en garantía, pero no en propiedad.
A estos recaudos debe sumarse indefectiblemente, la notificación del contrato prendario al deudor del crédito
pignorado:
Art. 2233. Constitución: la prenda de créditos se constituye cuando se notifica la existencia del contrato al deudor
del crédito prendado.
No basta con la celebración del contrato de prenda entre el acreedor y el deudor o titular inicial del crédito afectado
y la entrega del título que lo contiene. En necesario también la notificación al sujeto pasivo del crédito empeñado,
para que así cumpla con la prestación debida a favor del titular de la garantía.
Por ende, si estando debidamente notificado el deudor originario paga al acreedor cedente, paga mal y deberá
soportar los reclamos del cesionario, aunque lo que debe abonarle podrá eventualmente repetirlo del primero. En
cambio, la falta de notificación, provoca los efectos opuestos: si el deudor paga a su acreedor primigenio, paga bien
y nada se le puede reclamar, la cuestión queda circunscripta a los celebrantes del contrato prendario.
En la prenda de créditos no existe novación por cambio o sustitución de acreedores, lo que se exige para su
perfección es la notificación al deudor, pero no su consentimiento.
Art. 2234. Conservación y cobranza: el acreedor prendario debe conservar y cobrar, incluso judicialmente, el crédito
prendado. Se aplican las reglas del mandato.
Si la prestación percibida por el acreedor prendario consiste en dinero, debe aplicar lo recibido hasta cubrir
íntegramente su derecho contra el deudor y en los límites de la prenda.
Si la prestación percibida no es dineraria el acreedor debe proceder a la venta de la cosa, aplicándose el artículo
2229 (ejecución).
Las facultades del acreedor prendario de créditos. El hecho de empeñar créditos implica, su cesión activa,
verificando en la práctica una sustitución de un acreedor por otro.
Por ende, el titular de la garantía está facultado para efectuar todos los actos que sean necesarios para conservar el
crédito de base y ejercer todas las prerrogativas que tenía su titular inicial (que lo sigue siendo por el remanente,
una vez eliminado el crédito del acreedor prendario).
De esto deriva la responsabilidad del acreedor prendario frente al titular primigenio de la garantía si por sus
omisiones el crédito se extingue o se torna incobrable (prescripción, vencimiento del plazo para efectuar su cobro,
etc.), aspecto que no existiría si la cesión del derecho personal lo fuera en propiedad (para la responsabilidad se
aplica el mandato).
Tampoco puede realizar negociaciones o acuerdos transaccionales con el crédito que puedan afectar a futuro, su
vigencia y/o exigibilidad. Una vez satisfecha su acreencia con lo obtenido de la percepción del crédito cedido en
garantía, de existir un remanente o sobrante, el acreedor prendario deberá restituirlo a su titular inicial, por el
principio del enriquecimiento sin causa.
Entre las potestades del acreedor prendario se cuenta la de percibir el crédito cedido en garantía, que se puede
verificar tanto en sede judicial como de manera extrajudicial.
Si la prestación debida es una suma de dinero, lo aplicará a eliminar:
- el crédito principal: 1º a los intereses y gastos, si son debidos, y luego al capital de la deuda.
- y el remanente deberá restituirlo al constituyente de la garantía.
Si la prestación percibida no es dinero: el titular del gravamen debe proceder a su venta por alguna de las vías
previstas por el art. 2229, de manera de cobrarse con su producido, como sucede en materia de prenda sobre cosas.
Art. 2235. Opción o declaración del constituyente: cuando la exigibilidad del crédito pignorado depende de una
opción o declaración del constituyente: el acreedor prendario puede hacer la respectiva manifestación, por su sola
cuenta si su propio crédito es exigible, y de común acuerdo con aquél en caso contrario.
Si la opción o la declaración corresponden al deudor del crédito dado en garantía, sólo producen efecto si se
comunican al propio acreedor y al prendario.
Son válidos los pactos en contrario que celebran el acreedor prendario y el constituyente de la prenda.
Art. 2236. Participación en contrato con prestaciones recíprocas: si el crédito prendado se origina en un contrato con
prestaciones recíprocas, en caso de incumplimiento del obligado prendario: el acreedor puede enajenar
forzadamente la participación de aquél en dicho contrato, sujeto a las limitaciones contractuales aplicables.
Si la cesión de la participación del constituyente está sujeta al asentimiento de la otra parte de tal contrato, y éste es
negado injustificadamente, debe ser suplido por el juez.
Por participación se entiende el conjunto de derechos y obligaciones derivados del contrato.
Art. 2237. Extinción: extinguida la prenda por cualquier causa sin haberse extinguido el crédito dado en prenda: el
acreedor debe restituir el instrumento probatorio del crédito prendado y notificar la extinción de la prenda al deudor
del crédito prendado.
El acreedor prendario debe restituir el documento que exterioriza y prueba la obligación empeñada a su titular
primigenio y al mismo tiempo notificar esa circunstancia al deudor de aquélla, para evitar que en su caso pague
erróneamente al primero, cuando ya no debe hacerlo.