PENSAMIENTOS DISTORCIONADOS
1. Filtraje
Consiste en centrarnos en un detalle negativo de una determinada situación y concentrar
sobre éste toda nuestra atención, obviandoel resto de detalles en un contexto
determinado.
Fue horrible la experiencia, lo he pasado fatal. La comida era malísima, no había
prácticamente variedad en el menú.
2. Polarización
Es el clásico pensamiento «todo o nada» ; la tendencia a considerar que las cosas sólo
pueden ser blancas o negras, buenas o malas, sin admitir matices intermedios.
Este tipo de pensamiento está en la raíz del perfeccionismo: uno ha de ser perfecto o es
un fracasado… Y como en este mundo nadie es perfecto en nada, quien mantiene tal tipo
de creencias termina sumido en la desesperación.
Antonio, un joven médico aficionado al tenis… cuando ganaba los partidos, pero tan mal
perdedor que cuando era derrotado, se sumía en tal tristeza que le duraba varios días.
3. Sobregeneralización
Consiste en sacar una conclusión general de un simple incidente: si ha ocurrido algo
negativo en una ocasión, hay que esperar que volverá a pasar una y otra vez.
Si un joven es rechazado por una chica, puede sobregeneralizar pensando que todas las
mujeres lo rechazarán en el futuro.
4. Interpretación del pensamiento
Caemos en esta distorsión del pensamiento cuando creemos adivinar lo que los demás
están pensando, o cuando conocemos perfectamente sus motivos e intenciones más
ocultas…
En realidad, detrás de este estilo de pensamientos se oculta con frecuencia un mecanismo
de defensa denominado «proyección» por el que cada uno imagina que la gente siente y
reacciona de la misma forma que uno mismo. Es como si nos colocásemos en el lugar de
los demás y les atribuyéramos los mismos pensamientos y conductas que nosotros
tendríamos si fuésemos ellos.
«Piensa el ladrón que todos son de su misma condición».
5. Catastrofismo
Tendencia a esperar siempre lo peor. En lugar de evaluar objetivamente las
probabilidades de que suceda una u otra cosa, nos inclinamos por una cosa mala que vaya
a pasar: si un hijo va a realizar un viaje de estudios, automáticamente nos viene a la mente
alguna reciente noticia sobre un accidente de algún autobús.
«¿y si salgo a la calle y me atracan?».
6. Razonamiento emocional.
El razonamiento emocional sería cuando tomamos las propias emociones como prueba
de la verdad, a falta de datos acertados . Sin embargo, una cosa es lo que sentimos, y otra
es lo que en realidad es. Si nos empeñamos en ignorar realidades y continuamos
guiándonos por estados internos, al ser éstos dolorosos, cada vez acumularemos más
dolor.
Un ejecutivo deprimido se consideraba un inútil porque se sentía inútil, sin embargo éste
se sentía así debido a su depresión .
7. Falacia del cambio.
Quien adopta este tipo de pensamiento, se imagina que puede llegar a influir
decisivamente en los otros si los presiona fuertemente o los halaga lo suficiente. Sin
embargo la única persona sobre la que podemos estar relativamente seguros de poder
cambiar en algún aspecto es a nosotros mismos.
“Mi matrimonio mejorará si pudiéramos irnos de viaje”.
8. Personalización
Utilizamos esta forma de distorsión cuando nos consideramos el centro del universo y
creemos que lo que la gente hace o dice es una forma de reacción hacia nosotros.
Cuando un chico en clase está mirando a una chica y en ese mismo momento su
compañera le hace un comentario gracioso y ésta se ríe. Automáticamente el chico piensa
que se están riendo de él considerándolo un rechazo hacia su persona y por lo tanto se
siente dolido.
9. Culpabilización
Esta distorsión del pensamiento consiste en la actitud de empeñarse en buscar
culpables cuando las cosas no van como estaba previsto.
Empeñarse en considerar que otra persona es culpable del sufrimiento que
experimentamos en un momento dado, no va a mitigar nuestro dolor, ni tampoco va a
cambiar mucho las cosas el atormentarnos moralmente cargando con la culpa de los
problemas ajenos.
10. Debería…
Utilizamos los deberías para intentar alejarnos de la realidad, para negar lo que ocurre, al
mismo tiempo que despertamos en nosotros sentimientos de intensa frustración por no
querer admitir esa realidad que tenemos delante.
Pensar que las cosas deberían ser de otro modo, o deberían ser como nosotros
consideramos en ese momento sólo nos lleva al fracaso absoluto y a despertar en nosotros
sentimientos que más nos limitan.