“Este comentario “más corto” (con más de 650 páginas) empequeñece a la mayoría
de los demás — no tanto en tamaño como en sustancia. El ‘punto de vista idealista
eclética histórico-redentor’ de Beale abre el flujo literario, la lógica espiritual y el
mensaje escatológico del Apocalipsis. Por fin un comentario que realmente explica
el Apocalipsis en lugar de complicar su complejidad”.
Robert W. Yarbrough
—Covenant Theological Seminary
“En este volumen se nos ofrece una versión resumida del enorme comentario de
Greg Beale sobre el Apocalipsis, pero la profundidad exegética y teológica de esa
obra siguen presentes en el volumen abreviado. Nadie puede permitirse predicar,
enseñar o escribir sobre el Apocalipsis sin leer a Beale”.
Thomas R. Schreiner
—Southern Baptist Theological Seminary
“Este comentario resumido sobre el Apocalipsis es una contribución bienvenida al
estudio en curso del libro del Apocalipsis”.
Reading Acts
“El comentario resumido de Beale sobre el Apocalipsis comprime todos los tesoros
del volumen principal de la serie NIGTC en un paquete más accesible. Sin los
detalles de la letra pequeña, las palabras griegas y algunos argumentos de apoyo del
comentario más extenso, esta obra compacta demuestra la potencia de la
brevedad… Un compañero indispensable del comentario más amplio, que ofrece
ayudas vitales tanto para los profesores como para los estudiantes”.
New Horizons
“Greg Beale ha reducido su impresionante comentario sobre el Apocalipsis de 1999
en la serie NIGTC con Apocalipsis: Un Comentario Resumido (Revelation: A Shorter
Commentary). Se ha eliminado gran parte de la discusión técnica y se hace
referencia al texto en inglés. Se mantiene la importante atención a las alusiones y al
trasfondo del Antiguo Testamento. Si no tiene la obra mayor (o se ha perdido en
ella), esta obra resumida es imprescindible”.
Preaching
“Beale … es un maestro no sólo del texto bíblico sino también de la literatura
secundaria. Su obra servirá principalmente como comentario de referencia que se
ii APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
consultará cuando el lector desee una presentación completa y justa de las pruebas
relacionadas a un punto controvertido, junto con una línea clara de argumentación
y la propia conclusión del autor… Como erudito evangélico se toma en serio la
erudición de otros evangélicos, a la vez que trata con igual seriedad los puntos de
vista de eruditos procedentes de otras perspectivas interpretativas. Su obra
pertenece al lado del comentario en tres volúmenes de David Aune sobre el
Apocalipsis como una guía fiable y actualizada de los muchos problemas literarios,
históricos y teológicos que se encuentran al leer el Apocalipsis”.
Journal America
“Erudito, detallado y exhaustivo”.
Currents in Theology and Mission
“La obra de Beale, que es la culminación de más de una década de investigación
sobre el Apocalipsis, supone una importante contribución a nuestra comprensión
del Apocalipsis. Aunque el lector no esté necesariamente de acuerdo en todos los
puntos, el comentario proporcionará sin duda una considerable percepción de la a
menudo desconcertante visión de Juan. En particular, la comprensión de Beale de
la gramática griega del Apocalipsis es extraordinaria. Muy pocos eruditos de hoy en
día tienen la experiencia lingüística para proporcionar al lector notas tan extensas y
reflexivas … Beale también proporciona al lector una rica colección de referencias
intertextuales de la Biblia hebrea, la literatura rabínica, la apocalíptica judía y los
primeros textos cristianos … Beale ha escrito una obra verdaderamente importante
que debería ser consultada como referencia por los estudiosos serios del
Apocalipsis”.
Journal of Biblical Literature
“Un comentario masivo y completo sobre el Apocalipsis… Ocupa su lugar como
uno de los varios recursos importantes para interpretar este fascinante libro del
Nuevo Testamento”.
The Bible Today
“El comentario de Beale refleja la destilación de toda una vida de investigación y
reflexión sobre el libro del Apocalipsis… Beale no deja prácticamente ninguna
piedra sin remover en su cuidadoso análisis del texto del Apocalipsis, al tiempo que
interactúa con una amplia gama de comentarios, monografías y artículos en varios
idiomas diferentes. Este comentario es una obra de impresionante erudición y su
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE iii
tamaño se presta principalmente a su uso como herramienta de referencia. Sin
embargo, la obra de Beale también podría ser útil para pastores y estudiantes de
teología… Beale ha prestado un valioso servicio a los eruditos, pastores y
estudiantes al proporcionar un comentario que debería seguir siendo un estándar
durante algún tiempo. Sin duda, ha merecido la pena esperar este comentario tan
anhelado”.
Themelios
“A medida que este milenio se acerca a su fin, el interés por el libro del Apocalipsis
sigue siendo alto, y el comentario enciclopédico de Beale tiene mucho que ofrecer
a los que desean indagar en sus misterios… Aquellos que deseen una cobertura
exhaustiva con resúmenes de la discusión académica reciente apreciarán la
contribución de Beale y encontrarán que es una herramienta valiosa para muchos
años”.
Word & World
“Uno de los mejores comentarios académicos sobre el libro del Apocalipsis… Beale
tiene mucho que decir sobre casi todos los temas que trata el libro — y sus
comentaristas — y lo hace con gran habilidad”.
Internationale Zeitschriftenschau für Bibelwissenschaft und Grenzgebiete
“Es precisamente la perspectiva teológica de Beale la que puede hacer que este texto
sea muy útil para los estudiantes de grado… Hay otras razones por las que el
comentario de Beale sería una herramienta útil para los estudiantes universitarios.
En primer lugar, Beale presta mucha atención al flujo narrativo del Apocalipsis y,
como resultado, su comentario puede ayudar a los estudiantes a contextualizar la
información que presenta. En segundo lugar, la estructura del comentario hace que
sea fácil para los estudiantes. La información más detallada que sería de interés para
estudiantes más avanzados o eruditos está colocada dentro del texto en una fuente
más pequeña. De este modo, los estudiantes universitarios pueden saltarse estas
secciones de forma selectiva. En tercer lugar, el estilo de prosa de Beale es menos
académico que, por ejemplo, el de Aune, por lo que resulta más accesible para los
estudiantes. Por último, Beale no aborda en profundidad los estudios
contemporáneos en el cuerpo del comentario. Como resultado, los estudiantes
pueden estar menos inclinados a empantanarse en argumentos contemporáneos
mientras tratan de entender el flujo de la narración”.
Journal Religious Studies Review
iv APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
“Una sólida contribución a la erudición y un valioso recurso para un público más
general… Beale ha prestado un servicio especial. Sus atrevidas posturas están
minuciosamente argumentadas. Su erudición y profundidad de investigación son
admirables. Y muestra una gran habilidad en la reconstrucción histórica y exégesis.
Su tratamiento del trabajo de Juan con las escrituras hebreas hace que merezca la
pena consultar su comentario”.
Journal Interpretation
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE v
APOCALIPSIS
Un comentario más breve
G. K. BEALE
con
David H. Campbell
IMPRESO EN LIMA, PERÚ
vi APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Autor: G. K. Beale y David H. Campbell
Traducción al español: Yarom Vargas
Revisión de estilo: Yarom Vargas
Diseño de cubierta: Angela L. García-Naranjo
Título original: Revelation: A shorter commentary
All rights reserved. WILLIAM B. EERDMANS PUBLISHING COMPANY. 2140
Oak Industrial Drive N.E.., Grand Rapids, Michigan 49505, United States.
©2015 G. K. Beale y David H. Campbell.
Editado por:
©TEOLOGIAPARAVIVIR.S.A.C
José de Rivadeneyra 610. Urb. Santa Catalina, La Victoria.
Lima, Perú.
[email protected] https://www.facebook.com/teologiaparavivir/
www.teologiaparavivir.com
Primera edición: Mayo del 2023
Tiraje: 1000 ejemplares
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú, N°: 2023-03692
ISBN Tapa Blanda: 978-612-xxxx-xx-x
Se terminó de imprimir en mayo del 2023 en:
ALEPH IMPRESIONES S.R.L.
Jr. Risso 580, Lince
Lima, Perú.
Prohibida su reproducción o transmisión total o parcial, por cualquier medio, sin
permiso escrito de la editorial. Todos los derechos reservados y exclusivos
©TEOLOGIAPARAVIVIR.S.A.C. Las citas bíblicas fueron tomadas de las versiones Reina
Valera de 1960 y de la Nueva Biblia de los Hispanos, salvo indique lo contrario en alguna
de ellas.
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE vii
TABLA DE CONTENIDOS
ÍNDICE ANALÍTICO ................................................................................................. IX
PREFACIO POR G.K BEALE ...............................................................................XVII
PREFACIO POR DAVID CAMPBELL............................................................... XXIII
ABREVIATURAS .................................................................................................. XXV
INTRODUCCIÓN........................................................................................................ 1
PRÓLOGO (AP. 1:1-20) .............................................................................................. 41
I. LAS CARTAS A LAS SIETE IGLESIAS (AP. 2:1-3:22) ........................................ 61
II. DIOS Y CRISTO SON GLORIFICADOS (AP. 4:1-5:14) ................................. 111
III. LOS SIETE SELLOS (AP. 6:1–8:5) .................................................................... 143
IV. LAS SIETE TROMPETAS (8:6–11:19).............................................................. 199
V. UN CONFLICTO MÁS PROFUNDO (12:1–15:4) ............................................ 277
VI. LOS JUICIOS DE LAS SIETE COPAS (15:5–16:21) ....................................... 369
VII. EL JUICIO FINAL DE BABILONIA Y LA BESTIA (17:1–19:21) ................. 403
VIII. EL MILENIO (20:1-15)..................................................................................... 481
IX. LA NUEVA CREACIÓN Y LA IGLESIA PERFECCIONADA EN LA
GLORIA (21:1-22:5)................................................................................................... 531
X. EPÍLOGO (22:6–21) ............................................................................................. 583
ÍNDICE DE LAS ESCRITURAS Y OTROS ESCRITOS ANTIGUOS .............. 609
viii APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE ix
ÍNDICE ANALÍTICO
ÍNDICE ANALÍTICO
PREFACIO POR G.K BEALE
PREFACIO POR DAVID CAMPBELL
ABREVIATURAS
INTRODUCCIÓN
1. INTRODUCCIÓN GENERAL
2. AUTORÍA
3. FECHA DE REDACCIÓN
4. LA NATURALEZA DEL LIBRO
5. LAS CUATRO FORMAS DE INTERPRETAR APOCALIPSIS
El Punto de Vista Preterista
El Punto de Vista Historicista
El Punto de Vista Futurista
El Punto de Vista Idealista Histórico-Redentor
6. APOCALIPSIS — ¿SIMBÓLICO O LITERAL?
7. EL SIGNIFICADO DEL USO DE SÍMBOLOS EN EL APOCALIPSIS
8. EL APOCALIPSIS Y EL ANTIGUO TESTAMENTO
9. ESQUEMA Y PLAN DEL APOCALIPSIS
Esquema
Plan
Posición Futurista Cronológicamente Lineal
Posición de Recapitulación
La Relación de las Cartas con las Visiones
10. EL SIGNIFICADO DE 1:19 COMO CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN DEL LIBRO
11. LOS PRINCIPALES MENSAJES TEOLÓGICOS DEL APOCALIPSIS
La Disposición a Sufrir por Cristo es el Camino hacia la Victoria Final
La Soberanía de Dios en la Historia Humana
La Nueva Creación como Cumplimiento de la Profecía Bíblica
PRÓLOGO (AP. 1:1-20)
x APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
1. LA REVELACIÓN SE DA CON EL PROPÓSITO DE DAR TESTIMONIO, LO QUE RESULTA EN UNA
BENDICIÓN (1:1–3)
Sugerencias para reflexionar sobre 1:1–3
2. JUAN SALUDA A LAS IGLESIAS EN NOMBRE DEL PADRE, DEL ESPÍRITU Y DEL HIJO, CUYA OBRA
REDENTORA DA LUGAR A LA NUEVA CONDICIÓN DE LOS CRISTIANOS, TODO ELLO PARA GLORIA DE
DIOS (1:4–6)
3. LA REALEZA DEL HIJO Y LA SOBERANÍA DEL PADRE SOBRE LA HISTORIA SON LA BASE DE LA
GRACIA Y LA PAZ DE LA IGLESIA Y LA GLORIA DEL PADRE (1:7–8)
Sugerencias para reflexionar sobre 1:4–8
4. JUAN ES COMISIONADO COMO PROFETA PARA ESCRIBIR A LAS IGLESIAS, PORQUE SU CONFIANZA SE
BASA EN LA POSICIÓN DE CRISTO COMO JUEZ CELESTIAL, SACERDOTE Y GOBERNANTE DE LA IGLESIA
COMO RESULTADO DE SU VICTORIA SOBRE LA MUERTE (1:9–20)
I. LAS CARTAS A LAS SIETE IGLESIAS (AP. 2:1-3:22)
1. CRISTO ELOGIA A LA IGLESIA DE ÉFESO POR SU ORTODOXIA, LA CONDENA POR SU FALTA DE
TESTIMONIO Y LA EXHORTA A SUPERAR ESTA FALTA PARA HEREDAR LA VIDA ETERNA (2:1–7)
Sugerencias para Reflexionar sobre 2:1–7
2. CRISTO ELOGIA A LA IGLESIA DE ESMIRNA POR HABER SOPORTADO LA TRIBULACIÓN Y LA ANIMA A
SEGUIR SIENDO FIEL EN PREVISIÓN DE UNA INMINENTE Y MÁS SEVERA PERSECUCIÓN, A FIN DE
HEREDAR LA VIDA ETERNA Y LA REALEZA CELESTIAL (2:8–11)
Sugerencias para Reflexionar sobre 2:8–11
3. CRISTO ELOGIA A LA IGLESIA DE PÉRGAMO POR SU TESTIMONIO PERSEVERANTE EN MEDIO DE LA
PERSECUCIÓN, CONDENA SU ESPÍRITU PERMISIVO DE COMPROMISO IDOLÁTRICO Y LA EXHORTA A
VENCER PARA NO SER JUZGADA SINO PARA HEREDAR LA COMUNIÓN DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS Y LA
IDENTIFICACIÓN CON CRISTO (2:12–17)
Sugerencias para Reflexionar sobre 2:12–17
4. CRISTO ELOGIA A LA IGLESIA DE TIATIRA POR SUS OBRAS DE TESTIMONIO CRISTIANO, LA
CONDENA POR SU ESPÍRITU PERMISIVO DE TRANSIGENCIA IDOLÁTRICA, Y LA EXHORTA A VENCER
ESTO PARA NO SER JUZGADA, SINO PARA HEREDAR EL GOBIERNO DEL TIEMPO DEL FIN JUNTO CON
CRISTO (2:18–29)
Sugerencias para Reflexionar sobre 2:18–29
5. CRISTO CONDENA A LA IGLESIA DE SARDIS POR SU FALTA DE TESTIMONIO Y SU TRANSIGENCIA Y
LA EXHORTA A VENCER PARA HEREDAR LAS BENDICIONES DE LA SALVACIÓN (3:1–6)
Sugerencias para Reflexionar sobre 3:1–6
6. CRISTO ELOGIA A LA IGLESIA DE FILADELFIA POR SU TESTIMONIO PERSEVERANTE, EN EL QUE ÉL
POTENCIARÁ AÚN MÁS A SUS MIEMBROS, Y LES ANIMA A PERSEVERAR PARA HEREDAR LA COMUNIÓN
DEL TIEMPO DEL FIN Y LA IDENTIFICACIÓN CON ÉL (3:7–13)
Sugerencias para reflexionar sobre 3:7–13
7. CRISTO CONDENA A LA IGLESIA DE LAODICEA POR SU TESTIMONIO INEFICAZ Y SU DEPLORABLE
CONDICIÓN ESPIRITUAL Y EXHORTA A SUS MIEMBROS A PERSEVERAR CONVIRTIÉNDOSE EN TESTIGOS
FIELES Y RENOVANDO SU COMUNIÓN CON ÉL PARA REINAR CON ÉL (3:14–22)
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xi
Sugerencias para reflexionar sobre 3:14–22
II. DIOS Y CRISTO SON GLORIFICADOS (AP. 4:1-5:14)
1. DIOS ES GLORIFICADO PORQUE ÉL ES JUEZ SOBERANO Y REDENTOR DE LA CREACIÓN EN SUS
INICIOS Y A LO LARGO DE LA HISTORIA (4:1–11)
Sugerencias para Reflexionar sobre 4:1–11
2. DIOS Y EL CORDERO SON GLORIFICADOS PORQUE HAN COMENZADO A EJECUTAR SU SOBERANÍA
SOBRE LA CREACIÓN A TRAVÉS DE LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE CRISTO, RESULTANDO EN EL
INAUGURADO Y EVENTUALMENTE CONSUMADO JUICIO Y REDENCIÓN (5:1–14)
Sugerencias para Reflexionar sobre 5:1–14
Reflexiones finales sobre la visión de los capítulos 4–5
III. LOS SIETE SELLOS (AP. 6:1–8:5)
1. LOS PRIMEROS CUATRO SELLOS: CRISTO UTILIZA LAS FUERZAS CELESTIALES MALIGNAS PARA
INFLIGIR PRUEBAS A LAS PERSONAS A LO LARGO DE LA ERA DE LA IGLESIA PARA SU PURIFICACIÓN O
CASTIGO (6:1–8)
Sugerencias para Reflexionar sobre 6:1–8
2. EL QUINTO SELLO: EL CLAMOR A DIOS POR PARTE DE LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS Y
GLORIFICADOS PARA QUE DEMUESTRE SU JUSTICIA JUZGANDO A SUS PERSEGUIDORES SERÁ
RESPONDIDA CUANDO TODO SU PUEBLO COMPLETE EL SUFRIMIENTO QUE ÉL HA DETERMINADO
PARA ELLOS (6:9–11)
Sugerencias para Reflexionar sobre 6:9–11
3. EL SEXTO SELLO: DIOS DEMOSTRARÁ SU JUSTICIA EJECUTANDO EL JUICIO FINAL SOBRE EL MUNDO
INCRÉDULO (6:12–17)
Sugerencias para Reflexionar sobre 6:12–17
4. LOS ÁNGELES IMPIDEN QUE LAS FUERZAS DEL MAL COMIENCEN SU ACTIVIDAD DESTRUCTIVA EN
LA TIERRA HASTA QUE LOS CREYENTES RECIBAN PROTECCIÓN ESPIRITUAL PARA NO PERDER SU FE
(7:1–8)
Sugerencias para Reflexionar sobre 7:1–8
5. DIOS Y EL CORDERO SON ALABADOS POR HABER MANIFESTADO LA REDENCIÓN DE LAS
MULTITUDES PROTEGIÉNDOLAS A TRAVÉS DE UNA TRIBULACIÓN PURIFICADORA (7:9–17)
Sugerencias para Reflexionar sobre 7:9–17
6. EL SÉPTIMO SELLO COMO CONCLUSIÓN DE LA SERIE DE SELLOS: EL JUICIO FINAL SE REITERA COMO
RESPUESTA FORMAL A LA PETICIÓN DE LOS SANTOS EN 6:10 DE QUE DIOS CASTIGUE AL MUNDO
INCRÉDULO (8:1–5)
La transición de los sellos a las trompetas
IV. LAS SIETE TROMPETAS (8:6–11:19)
1. LAS PRIMERAS CUATRO TROMPETAS: DIOS PRIVA A LOS IMPÍOS DE SEGURIDAD TERRENAL DEBIDO
A SU PERSECUCIÓN E IDOLATRÍA PARA INDICAR SU SEPARACIÓN DE ÉL (8:6–12)
Sugerencias para Reflexionar sobre 8:6–12
xii APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
2. INTRODUCCIÓN A LAS TROMPETAS QUINTA Y SEXTA (8:13)
3. LA QUINTA TROMPETA: LOS DEMONIOS RECIBEN EL ENCARGO DE ATORMENTAR A LOS
INCRÉDULOS ENDURECIDOS EMPOBRECIENDO AÚN MÁS SUS ALMAS Y RECORDÁNDOLES SU
DESESPERADA SITUACIÓN ESPIRITUAL (9:1–12)
Sugerencias para Reflexionar sobre 9:1–12
4. LA SEXTA TROMPETA: LOS DEMONIOS SON COMISIONADOS PARA JUZGAR A LOS INCRÉDULOS
ENDURECIDOS ASEGURANDO EL CASTIGO FINAL DE ALGUNOS MEDIANTE EL ENGAÑO HASTA LA
MUERTE, DEJANDO AL RESTO ENGAÑADO SIN ARREPENTIRSE (9:13–21)
Sugerencias para Reflexionar sobre 9:13–21
5. JUAN RECIBE UN NUEVO ENCARGO DE PROFETIZAR SOBRE EL JUICIO, RESPECTO AL CUAL SE
ALEGRA Y SE LAMENTA PARADÓJICAMENTE (10:1–11)
Sugerencias para Reflexionar sobre 10:1–11
6. EL DECRETO DE DIOS ASEGURA SU PRESENCIA CON SU PUEBLO Y SU TESTIMONIO EFECTIVO, QUE
CONDUCE A SU APARENTE DERROTA Y CULMINA CON EL JUICIO DE SUS OPRESORES (11:1–13)
Sugerencias para Reflexionar sobre 11:1–13
7. LA SÉPTIMA TROMPETA: DIOS ESTABLECE EL REINO CONSUMADO Y EJECUTA EL JUICIO
CONSUMADO (11:14–19)
Sugerencias para Reflexionar sobre 11:14–19
V. UN CONFLICTO MÁS PROFUNDO (12:1–15:4)
1. COMO RESULTADO DE LA VICTORIA DE CRISTO SOBRE EL DIABLO, DIOS PROTEGE A LA
COMUNIDAD MESIÁNICA CONTRA EL DAÑO DE LA IRA DEL DIABLO (12:1–17)
Sugerencias para Reflexionar sobre 12:1–6
2. LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE CRISTO DAN LUGAR A LA VICTORIA DE CRISTO Y DE LOS SANTOS
SOBRE EL ACUSADOR SATÁNICO Y A LA INAUGURACIÓN DEL REINO MESIÁNICO (12:7–12)
Sugerencias para Reflexionar sobre 12:7–12
3. COMO RESULTADO DE LA VICTORIA DE CRISTO SOBRE EL DIABLO, DIOS PROTEGE A LA
COMUNIDAD MESIÁNICA CONTRA EL DAÑO IRACUNDO DEL DIABLO (12:13–17)
Sugerencias para Reflexionar sobre 12:13–17
4. EL DIABLO AUTORIZA AL ESTADO COMO SU AGENTE PARA PERSEGUIR A LA IGLESIA Y ENGAÑAR A
LOS IMPÍOS (12:18[= 13:1A EN LA NBLH]–13:8)
5. SE EXHORTA A LOS CREYENTES GENUINOS A DISCERNIR LA ADORACIÓN VERDADERA DE LA FALSA
PARA PERSEVERAR EN SU FE (13:9–10)
Sugerencias para Reflexionar sobre 13:9–10
6. EL ESTADO AUTORIZA A SUS ALIADOS POLÍTICOS, RELIGIOSOS Y ECONÓMICOS COMO SUS AGENTES
PARA PERSEGUIR A LA IGLESIA Y ENGAÑAR A LOS IMPÍOS (13:11–17)
Sugerencias para Reflexionar sobre 13:11–17
7. SE EXHORTA A LOS CREYENTES GENUINOS A DISCERNIR LA ADORACIÓN VERDADERA DE LA FALSA
PARA PERSEVERAR EN LA FE (13:18)
Sugerencias para reflexionar sobre 13:18
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xiii
8. LA PRESENCIA DE DIOS Y DE CRISTO CON LOS CREYENTES ASEGURA SU IDENTIFICACIÓN FINAL
CON EL CORDERO, SU REDENCIÓN Y SU JUSTICIA PERSEVERANTE (14:1–5)
Sugerencias para Reflexionar sobre 14:1–5
9. DIOS JUZGARÁ AL SISTEMA MUNDIAL Y A LAS NACIONES QUE RINDAN PLEITESÍA A LAS FUERZAS
ANTICRISTIANAS, PERO DARÁ UNA RECOMPENSA ETERNA A LOS FIELES QUE PERSEVEREN EN LA
OPRESIÓN (14:6–13)
Sugerencias para Reflexionar sobre 14:6–13
10. LOS INCRÉDULOS SUFRIRÁN CON TODA SEGURIDAD EL JUICIO EXHAUSTIVO DE DIOS AL FINAL DE
LOS TIEMPOS (14:14–20)
Sugerencias para Reflexionar sobre 14:14–20
11. LOS SANTOS GLORIFICAN A DIOS Y AL CORDERO POR SUS INCOMPARABLES ATRIBUTOS
DEMOSTRADOS AL LOGRAR LA REDENCIÓN Y EJECUTAR EL JUICIO (15:1–4)
Sugerencias para Reflexionar sobre 15:1–4
VI. LOS JUICIOS DE LAS SIETE COPAS (15:5–16:21)
1. LA REANUDACIÓN DE LA INTRODUCCIÓN A LOS JUICIOS DE LAS SIETE COPAS (15:5–8)
Sugerencias para Reflexionar sobre 15:5–8
2. LA ORDEN DE DERRAMAR LAS COPAS (16:1)
3. LAS PRIMERAS CINCO COPAS: DIOS CASTIGA A LOS IMPÍOS DURANTE LA ERA INTER-ADVENTUAL
PRIVÁNDOLES DE LA SEGURIDAD TERRENAL A CAUSA DE SU PERSECUCIÓN E IDOLATRÍA (16:2–11)
Sugerencias para Reflexionar sobre 16:1–11
4. LA SEXTA Y SÉPTIMA COPAS: EL JUICIO FINAL DEL MALVADO SISTEMA MUNDIAL (16:12–21)
Sugerencias para Reflexionar sobre 16:12–21
VII. EL JUICIO FINAL DE BABILONIA Y LA BESTIA (17:1–19:21)
1. LA INTRODUCCIÓN A LA VISIÓN: EL ÁNGEL ANUNCIA A JUAN QUE VA A SER TESTIGO DE UNA VISIÓN
SOBRE EL JUICIO DEL SISTEMA ECONÓMICO-RELIGIOSO IDÓLATRA DEL MUNDO (17:1–3A)
Sugerencias para Reflexionar sobre 17:1–3a
2. LA VISIÓN Y LA RESPUESTA DEL VIDENTE: JUAN ESTÁ ASUSTADO Y PERPLEJO ANTE LA MAGNÍFICA
APARICIÓN DEL SISTEMA ECONÓMICO-RELIGIOSO HOSTIL EN SU ALIANZA CON EL ESTADO (17:3B–
7)
Sugerencias para Reflexionar sobre 17:3b–7
3. LA INTERPRETACIÓN DEL SIGNIFICADO DE LA BESTIA: LA CARRERA ENGAÑOSA DEL ESTADO
SATÁNICO Y SUS ALIADOS SE REVELARÁ COMO UNA FARSA CUANDO SEAN JUZGADOS POR CRISTO AL
FINAL DE LOS TIEMPOS (17:8–14)
Sugerencias para Reflexionar sobre 17:8–14
4. LA INTERPRETACIÓN DE LA MUJER EN RELACIÓN CON LAS AGUAS Y CON LA BESTIA: AL FINAL DE
LA HISTORIA DIOS INSPIRARÁ AL ESTADO Y A SUS ALIADOS PARA QUE SE VUELVAN CONTRA EL
SISTEMA ECONÓMICO-RELIGIOSO CON EL FIN DE ELIMINAR SU SEGURIDAD Y DESTRUIRLO (17:15–
18)
Sugerencias para Reflexionar sobre 17:15–18
xiv APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
5. UN ÁNGEL ANUNCIA EL JUICIO DE BABILONIA Y SUS GRAVES EFECTOS, QUE LLEGARÁN A CAUSA DE
SU SEDUCCIÓN IDOLÁTRICA DE LA GENTE (18:1–3).
Sugerencias para Reflexionar sobre 18:1–3
6. UN ÁNGEL EXHORTA AL PUEBLO DE DIOS A NO COOPERAR CON EL SISTEMA BABILÓNICO PARA NO
SUFRIR TAMBIÉN SU JUSTO CASTIGO (18:4–8)
Sugerencias para Reflexionar sobre 18:4–8
7. LOS QUE COOPERAN CON EL SISTEMA BABILÓNICO LAMENTARÁN SU JUICIO PORQUE SIGNIFICA SU
PROPIA DESAPARICIÓN (18:9–19)
Sugerencias para Reflexionar sobre 18:9–19
8. LOS QUE SE SEPARARON DE BABILONIA DEBEN ALEGRARSE POR SU JUICIO PORQUE ÉSTE
REIVINDICA SU FE Y EL CARÁCTER JUSTO DE DIOS (18:20–24)
Sugerencias para Reflexionar sobre 18:20–24
9. LA DECLARACIÓN DEL JUICIO VENIDERO DE BABILONIA ES TAMBIÉN LA BASE PARA QUE LOS
SANTOS GLORIFIQUEN LA REALEZA DE DIOS (19:1–6)
Sugerencias para Reflexionar sobre 19:1–6
10. EL JUICIO VENIDERO DE BABILONIA Y EL CONSIGUIENTE ESTABLECIMIENTO DEL REINADO DE
DIOS ES LA BASE Y CONDUCE A LA JUSTA VINDICACIÓN Y A LA CONSUMADA UNIÓN DE CRISTO CON SU
PUEBLO JUSTO AL FINAL DE LA HISTORIA, POR LO QUE GLORIFICAN A DIOS (19:7–10)
Sugerencias para Reflexionar sobre 19:7–10
11. CRISTO REVELARÁ SU SOBERANÍA Y FIDELIDAD AL CUMPLIR SU PROMESA DE JUZGAR EL MAL
DERROTANDO A LAS FUERZAS DE LA MALDAD AL FINAL DE LA HISTORIA (19:11–16)
Sugerencias para Reflexionar sobre 19:11–16
12. UN ÁNGEL ANUNCIA LA INMINENTE DESTRUCCIÓN DEL ÚLTIMO ENEMIGO (19:17–18)
Sugerencias para Reflexionar sobre 19:17–18
13. CRISTO DERROTARÁ A LA BESTIA, AL FALSO PROFETA Y A SUS SEGUIDORES AL FINAL DE LA
HISTORIA (19:19–21)
Sugerencias para Reflexionar sobre 19:19–21
VIII. EL MILENIO (20:1-15)
i. Uso de la conjunción “y”.
ii. Alusiones a Ezequiel 38–39 tanto en 19:17–21 como en 20:8–10.
iii. La conexión entre la recapitulación en el mismo Ezequiel 38–39 y Ap. 19:17–
20:10.
iv. La relación de 16:12–16 y 19:19 con 20:8.
v. La relación de las “naciones” de 19:13–20 con las “naciones” de 20:3.
vi. La restricción del engaño de 20:3 se refiere a los acontecimientos de 12:9, no a
los de 19:20.
1. EL MILENIO SE INAUGURA DURANTE LA ERA DE LA IGLESIA POR LA REDUCCIÓN POR PARTE DE
DIOS DE LA CAPACIDAD DE SATANÁS PARA ENGAÑAR A LAS NACIONES Y ANIQUILAR A LA IGLESIA
(20:1–3)
Sugerencias para Reflexionar sobre 20:1–3
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xv
2. EL MILENIO SE INAUGURA PARA LOS SANTOS FALLECIDOS DURANTE LA ERA DE LA IGLESIA
MEDIANTE LA RESURRECCIÓN DE SUS ALMAS, COLOCÁNDOLOS EN LA CONDICIÓN CELESTIAL DE
TENER AUTORIDAD, COMO SACERDOTES Y REYES CON CRISTO, SOBRE LA MUERTE ESPIRITUAL
(20:4–6)
i. El significado de “resurrección” y “vida” tal como se utilizan aquí.
ii. El significado de las antítesis primero-segundo y viejo-nuevo en otras partes de
Apocalipsis y de la Biblia.
iii. Evidencia bíblica del estado intermedio.
iv. La base del cuádruple final de Apocalipsis en el cuádruple final de Ezequiel 37–
48.
v. El problema premilenial de un juicio después del juicio final definitivo.
vi. La afirmación de la Biblia sobre una sola resurrección física.
vii. El problema de una “población mixta” durante un milenio terrenal literal.
viii. El significado figurado del número “mil”.
ix. Pasajes problemáticos del Antiguo Testamento que algunos consideran que
apoyan el premilenialismo.
Sugerencias para Reflexionar sobre 20:4–6
3. SATANÁS SERÁ LIBERADO DE SU RESTRICCIÓN ANTERIOR PARA VOLVER A ENGAÑAR A LAS
NACIONES PARA QUE INTENTEN ANIQUILAR A LA IGLESIA (20:7–10)
Sugerencias para Reflexionar sobre 20:7–10
4. EL JUICIO FINAL SE PRODUCIRÁ AL FINAL DE LA HISTORIA DEL MUNDO, MOMENTO EN EL QUE
TODAS LAS PERSONAS SERÁN RESUCITADAS Y JUZGADAS SEGÚN SUS OBRAS Y LOS CULPABLES SERÁN
CONDENADOS AL CASTIGO ETERNO (20:11–15)
Sugerencias para Reflexionar sobre 20:11–15
IX. LA NUEVA CREACIÓN Y LA IGLESIA PERFECCIONADA EN LA GLORIA (21:1-
22:5)
1. LA NUEVA CREACIÓN SERÁ EL LUGAR DONDE LOS FIELES EXPERIMENTARÁN LA BENDICIÓN
SALVÍFICA DE LA COMUNIÓN ÍNTIMA CON DIOS, PERO LOS INFIELES QUEDARÁN EXCLUIDOS DE ESTA
BENDICIÓN (21:1–8)
Sugerencias para Reflexionar sobre 21:1–8
1. LA VISTA Y APARIENCIA INICIAL DE LA CIUDAD: LA PRESENCIA GLORIOSA DE DIOS ESTABLECE LA
COMUNIDAD INVIOLABLE Y COMPLETA DE LOS REDIMIDOS (21:9–14)
Sugerencias para Reflexionar sobre 21:9–14
2. LAS MEDIDAS DE LA CIUDAD: LA PRESENCIA PERMANENTE DE DIOS ASEGURA Y GARANTIZA LA
INVIOLABILIDAD PERFECCIONADA DE LA COMUNIDAD REDIMIDA (21:15–17)
Sugerencias para Reflexionar sobre 21:15–17
3. EL MATERIAL DE LA CIUDAD: LA PRESENCIA PERMANENTE DE DIOS GARANTIZA LA SEGURIDAD
PERFECCIONADA DE LA COMUNIDAD REDIMIDA Y HACE QUE ÉSTA REFLEJE SU GLORIA (21:18–21)
Sugerencias para Reflexionar sobre 21:18–21
xvi APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
4. LAS CARACTERÍSTICAS INTERNAS DE LA CIUDAD Y DE SUS HABITANTES: LA PRESENCIA GLORIOSA
DE DIOS Y DEL CORDERO SUSCITARÁ LA RESPUESTA DE ALABANZA DE LOS VERDADEROS CREYENTES
EN CONTRASTE CON LOS PSEUDOCREYENTES, QUE SERÁN EXCLUIDOS PARA SIEMPRE DE LA
PRESENCIA DE DIOS (21:22–27)
Sugerencias para Reflexionar sobre 21:22–27
5. EL JARDÍN, EL RÍO, Y LOS HABITANTES Y LA LUMINARIA DE LA CIUDAD: LA PRESENCIA
CONSUMADA Y GLORIOSA DE DIOS CON SU PUEBLO ASEGURA LA AUSENCIA ETERNA DE CUALQUIER
MALDICIÓN Y ESTABLECE SUS FUNCIONES ETERNAS DE SACERDOTES Y REYES PARA ALABAR Y
REFLEJAR SU GLORIA (22:1–5)
Sugerencias para reflexionar sobre 22:1–5
X. EPÍLOGO (22:6–21)
1. LA PRIMERA EXHORTACIÓN A LA SANTIDAD (22:6–7)
2. LA SEGUNDA EXHORTACIÓN A LA SANTIDAD (22:8–10)
3. LA TERCERA EXHORTACIÓN A LA SANTIDAD (22:11–12)
4. LA CUARTA EXHORTACIÓN A LA SANTIDAD (22:13–17)
5. LA QUINTA EXHORTACIÓN A LA SANTIDAD (22:18–20)
6. LA CONCLUSIÓN DE 22:6–20 Y DE TODO EL LIBRO (22:21)
Sugerencias para Reflexionar sobre 22:6–21
ÍNDICE DE LAS ESCRITURAS Y OTROS ESCRITOS ANTIGUOS
ANTIGUO TESTAMENTO
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xvii
PREFACIO POR G.K BEALE
En 1999 Eerdmans publicó mi comentario titulado El Libro del Apocalipsis (The
Book of Revelation) en la serie Comentario del Nuevo Testamento Griego
Internacional (New International Greek Testament Commentary). Desde la
publicación del comentario he escuchado continuas peticiones de que escriba un
comentario resumido sobre el Apocalipsis que sea más accesible para pastores,
estudiantes y cristianos en general. Así que, después de catorce años, he decidido
responder a estas peticiones. El presente comentario “resumido” sobre el
Apocalipsis es el resultado. G. K. Chesterton comentó en una ocasión: “Aunque
San Juan Evangelista vio muchos monstruos extraños en su visión, no vio
ninguna criatura tan salvaje como uno de sus propios comentaristas” (Orthodoxy
[New York: John Lane, 1908; repr. San Francisco: Ignatius, 1995], 21–22).
Espero que Chesterton no incluya mi comentario de 1999 ni este “más corto” en
esta valoración.
Cuando uno se embarca en la tarea de escribir un comentario, a menudo se
pregunta si es realmente necesario escribir otro comentario. En el caso del
Apocalipsis, a finales de la década de 1980 creí que todavía era necesario un
comentario que hiciera lo siguiente:
(1) estudiara las alusiones del Antiguo Testamento de una manera más
incisiva que antes;
(2) estudiara cómo la tradición exegética judía interpretaba esas mismas
alusiones del Antiguo Testamento y cómo esa interpretación se relacionaba con
el uso en el Apocalipsis;
(3) rastreara con más precisión el argumento exegético en el Apocalipsis, lo
que algunos dicen que es difícil de hacer debido a la naturaleza a veces ambigua
de la literatura visionaria;
xviii APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
(4) interactuara con la gran cantidad de literatura secundaria publicada desde
la época de los monumentales comentarios de Charles y Swete a principios del
siglo XX.
Mi intención al escribir el comentario era proporcionar una exégesis del
Apocalipsis que fuera especialmente útil para los eruditos, profesores, pastores,
estudiantes y otras personas seriamente interesadas en interpretar el Apocalipsis
en beneficio de la iglesia. Se trataba también de un comentario sobre el texto
griego del Apocalipsis, aunque normalmente proporcionaba la traducción al
inglés entre paréntesis después de las palabras o frases griegas para que quienes
no dominaran el griego pudieran, no obstante, beneficiarse de la lectura del
comentario.
Sin embargo, en este comentario resumido he eliminado en su mayor parte
las referencias al griego, las referencias a la literatura secundaria y las referencias
y la discusión de las interpretaciones judías de los pasajes del AT que se utilizan
en el Apocalipsis. En consecuencia, hay ideas en este comentario para las que
no hay referencias a la literatura primaria y secundaria. Esas referencias aparecen
en el comentario más extenso, que puede ser consultado por quienes deseen una
mayor fundamentación de lo que digo aquí. En última instancia, el comentario
más largo sirve como una gran nota a pie de página para este comentario más
corto. No obstante, me he centrado en la discusión de muchas de las alusiones al
AT que se incluían en el original, aunque sin la mayor parte de la base verbal
griega de las alusiones. También he conservado la mayor parte de la
argumentación exegética importante a lo largo del Apocalipsis.
La diferencia más evidente es que este comentario resumido es más
“resumido” que el original. Se han suprimido las digresiones a un solo espacio
del comentario original y se ha conservado el contenido y la argumentación
esenciales de cada capítulo en forma revisada. No se han mantenido algunos
matices de interpretación y opciones en la interpretación de los textos
problemáticos; la atención se centra ahora en las alternativas interpretativas más
probables.
No he intentado interactuar con la literatura secundaria publicada desde la
aparición de mi comentario en 1999, ya que mi intención ha sido incluso recortar
la mayoría de las referencias de la literatura secundaria del original. De hecho,
este comentario resumido es “más largo” que la mayoría de los comentarios
resumidos, y haber intentado abordar gran parte de la literatura secundaria
publicada desde 1999 sólo lo habría hecho más largo aún. Además, aunque
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xix
algunas de mis interpretaciones de determinados pasajes se verían influidas por
parte de este material publicado posteriormente, mi argumento general y la
sustancia esencial del comentario no se verían alterados de forma significativa.
Por último, el uso de la literatura secundaria posterior no sería adecuado para el
propósito de este comentario más corto: hacer mi primer comentario más
accesible a los pastores, estudiantes y cristianos en general.
Unas palabras especiales para los predicadores y profesores: los títulos de
frases completas al principio de cada sección o subsección principal del
comentario representan las conclusiones exegéticas de esa sección y pueden
servir de base para las ideas homiléticas. Y para todos los lectores de resumido
comentario, además de mi comentario más extenso en la serie New International
Greek Testament Commentary (1999), recomiendo los siguientes comentarios y
otras obras sobre el Apocalipsis como especialmente útiles.
Algunos son obras serias de erudición y otros son obras más populares.
Richard J. Bauckham. The Climax of Prophecy: Studies on the Book of
Revelation. Edinburgh: T. and T. Clark, 1993.
———. The Theology of the Book of Revelation. Cambridge: Cambridge
University Press, 1993.
G. B. Caird. A Commentary on the Revelation of St. John the Divine. London:
A. and C. Black; New York: Harper and Row, 1966.
Colin J. Hemer. The Letters to the Seven Churches of Asia in Their Local Setting.
Sheffield: JSOT, 1986.
William Hendriksen. More Than Conquerors: An Interpretation of the Book of
Revelation. Grand Rapids: Baker, 1962.
Alan F. Johnson. Revelation. Expositor’s Bible Commentary 12; Grand Rapids:
Zondervan, 1981, 397–603. Published separately, 1996.
Dennis E. Johnson. Triumph of the Lamb: A Commentary on Revelation.
Phillipsburg: Presbyterian and Reformed, 2001.
Martin Kiddle, with M. K. Ross. The Revelation of St. John. Moffatt New
Testament Commentary; London: Hodder and Stoughton, 1940.
R. H. Mounce. The Book of Revelation. New International Commentary on the
New Testament; Grand Rapids: Eerdmans, 1977.
Grant R. Osborne. Revelation. Baker Exegetical Commentary on the New
Testament; Grand Rapids: Baker, 2002.
xx APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Vern S. Poythress, The Returning King: A Guide to the Book of Revelation.
Phillipsburg: Presbyterian and Reformed, 2000.
Stephen S. Smalley. The Revelation of John: A Commentary on the Greek Text
of the Apocalypse. Downers Grove: InterVarsity, 1979.
J. P. M. Sweet. Revelation. Philadelphia: Westminster; London: SCM, 1979.
M. Wilcock. I Saw Heaven Opened: The Message of Revelation. Downers
Grove: InterVarsity, 1975.
Estoy especialmente agradecido a David Campbell por animarme y ayudarme a
elaborar este comentario resumido. Me ayudó a decidir qué conservar de cada
capítulo del original y lo puso en una forma inicial revisada, que luego revisé yo.
Este proyecto habría sido mucho más largo y tal vez nunca se habría terminado
si no fuera por la labor de David. No obstante, soy responsable de la forma final
de este comentario resumido.
Conviene hacer algunos comentarios sobre algunos aspectos estilísticos del
comentario. La New American Standard Bible* es la traducción por defecto;
donde hay diferencias, es el resultado de mi propia traducción. Los pronombres
de Dios y Cristo se escriben con mayúsculas, de acuerdo con el estilo de la
NASB. En las referencias generales a la Septuaginta me remito al texto griego
ecléctico de la edición de Rahlfs, y a veces he utilizado un texto que depende
sólo del Códice B (= The Septuagint Version of the Old Testament and
Apocrypha with an English Translation [Grand Rapids: Zondervan, 1972],
publicado por acuerdo especial por Samuel Bagster y Sons, Londres).
Cuando la edición griega de Rahlfs difiere en la numeración de capítulos o
versículos de la edición griega–inglesa de Bagster (códice B), siempre pongo
primero la referencia de Rahlfs y luego la de la edición de Bagster entre
paréntesis o corchetes. Por ejemplo, en Daniel 4 y en partes de Éxodo
(especialmente los caps. 35–40) y Job (especialmente los caps. 40–41) la
versificación es diferente entre las distintas ediciones impresas de los LXX,
incluyendo la edición Rahlfs y la edición Bagster. Esta convención estilística
permitirá a los que no saben griego seguir la Septuaginta en una edición inglesa
fácilmente disponible, incluso en aquellos lugares en los que difiere la
versificación de la edición griega estándar de Rahlfs. Además, en Daniel a veces
* Nota del traductor: La versión original del libro en inglés usa la New American
Standard Bible (NASB), pero en esta traducción al español se utiliza la Nueva Biblia
Latinoamericana de Hoy (NBLH).
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xxi
utilizo “LXX” para referirme a la versión griega antigua (y a veces simplemente
me refiero a “OG” o “griego antiguo”) y “Theod”, para referirme a la traducción
de Teodoción, que está de acuerdo con el sistema de Rahlfs. Ahora también está
disponible la New English Translation of the Septuagint, editada por Albert
Pietersma y Benjamin G. Wright (Oxford: Oxford University Press, 2007),
donde se pueden encontrar traducciones duales del Antiguo Testamento griego
(p. ej., la del griego antiguo y la de Teodoción).
Gregory K. Beale
xxii APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xxiii
PREFACIO POR DAVID
CAMPBELL
Me gustaría agradecer al profesor G. K. Beale el privilegio de haber
trabajado con él en este esfuerzo, con la esperanza de que haga accesible
su comentario original a un público mucho más amplio. Me gustaría
agradecer la inestimable ayuda de mi antiguo pasante David S. Balmford,
que comprobó meticulosamente la exactitud de cada una de las miles de
referencias bíblicas y ofreció muchas sugerencias útiles para mejorar la
legibilidad del texto. Gracias también a mi amigo Chris Homans por
hacerme cumplir los plazos. Agradezco el apoyo de los ancianos y de la
congregación de la Trinity Christian Church por su disposición a dedicar
el tiempo necesario para completar este proyecto. Agradezco el apoyo de
mis hijos, Katie (Josh), Anna (Chris), Michael, John, Rachel, Sarah, Julia
y James. Por último, y sobre todo, doy las gracias por el regalo de mi
esposa Elaine, sin cuyo apoyo y estímulo durante los últimos treinta años
estaría totalmente perdido.
DAVID H. CAMPBELL
xxiv APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE xxv
ABREVIATURAS
1QH Qumran Hymn Scroll
ASV American Standard Version
BAGD W. Bauer, W. F. Arndt, F. W. Gingrich and F. W. Danker, A
Greek-English Lexicon of the New Testament. Chicago: University
of Chicago, 1979.
BECNT Baker’s Exegetical Commentary on the New Testament
CD Qumran Damascus Document
ESV English Standard Version
HR E. Hatch and H. A. Redpath, A Concordance to the Septuagint and
the Other Greek Versions of the Old Testament I–III. Graz:
Akademische, 1954.
JB Jerusalem Bible
JETS Journal of the Evangelical Theological Society
KJV King James (Authorized) Version
LXX Septuagint
mg. marginal reading
MM J. H. Moulton and G. Milligan, The Vocabulary of the Greek New
Testament Illustrated from the Papyri and Other Non-Literary
Sources. Grand Rapids: Eerdmans, 1930.
MNTC The Moffatt New Testament Commentary
NASB New American Standard Bible
NEB New English Bible
NETB New English Translation Bible
NIBC New International Bible Commentary
NICNT New International Commentary on the New Testament
NIGTC New International Greek Testament Commentary
NIV New International Version
NovT Novum Testamentum
NT New Testament
xxvi APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
NTA New Testament Apocrypha I–II, ed. W. Schneemelcher.
Philadelphia: Westminster, 1991, 1992.
NTS New Testament Studies
OG Old Greek translation of the Hebrew Scriptures
OT Old Testament
RSV Revised Standard Version
Theod. Theodotion’s Greek translation of the Hebrew Scriptures
INTRODUCCIÓN
1. Introducción general
Una de las grandes tragedias de la iglesia en nuestros días es cómo el Apocalipsis
ha sido interpretado de forma tan estrecha e incorrecta con un enfoque obsesivo
en el futuro del fin de los tiempos, con el resultado de que hemos pasado por alto
el hecho de que contiene muchas verdades profundas y estímulos relacionados a
la vida cristiana y al discipulado. Las visiones proféticas del Apocalipsis pueden
disfrazar fácilmente el hecho de que fue escrito como una carta a las iglesias, y
una carta que es de naturaleza pastoral. El objetivo del Apocalipsis es alentar a
los creyentes de todas las épocas en el sentido de que Dios está llevando a cabo
sus propósitos incluso en medio de la tragedia, el sufrimiento y la aparente
dominación satánica. Es el grito de guerra de la Biblia, pues en él, más que en
cualquier otro lugar del Nuevo Testamento, se revela la victoria final de Dios
sobre todas las fuerzas del mal. Como tal, es un estímulo para que el pueblo de
Dios persevere en la seguridad de que su recompensa final es segura y adore y
glorifique a Dios a pesar de las pruebas y de las tentaciones de marchar al ritmo
del mundo.
Es difícil entender el Apocalipsis sin entender el Antiguo Testamento. Juan
se identifica como profeta (1:3) en la línea de los profetas del Antiguo
Testamento, hablando la palabra del Señor tanto en juicio como en promesa. Los
estudiosos estiman que hasta 278 de los 404 versículos del Apocalipsis contienen
referencias al Antiguo Testamento y que en total se hacen más de quinientas
alusiones a textos del Antiguo Testamento (en comparación con menos de
doscientas en todas las cartas de Pablo). Se trata de alusiones (aunque bastante
reconocibles) más que de citas directas. Por ejemplo, lo que Juan ve en 1:12–18
es lo mismo que vio Daniel en su visión del Hijo del Hombre y de lo que habló
Isaías en su profecía sobre el Siervo del Señor cuya boca es como una espada
2 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
afilada (para las referencias, véase más adelante). Estas alusiones muestran la
unidad del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento y, en particular,
demuestran que la promesa del Mesías y su sufrimiento, salvación y victoria son
los mismos desde el principio hasta el final de la Biblia y de la historia humana.
Un rápido vistazo a algunas de las alusiones al AT en el primer capítulo ilustrará
nuestro punto. En 1:5 Juan alude a Sal. 89:27; en 1:6 a Éx. 19:6; en 1:7 a Zac.
12:10; en 1:13–15 a Dn. 7:13–14 y 10:5–6; en 1:15 a Ez. 1:24; y en 1:16 a Is.
49:2.
La profecía del Antiguo Testamento llamaba al pueblo a renovar su
compromiso con Dios y su ley y a apartarse de las prácticas paganas que les
tentaban a transigir. Cuando el Apocalipsis se entiende así como de naturaleza
profética y pastoral, se vuelve inmediatamente relevante para cada uno de
nosotros cuando caminamos a través de sus páginas en nuestro peregrinaje diario
por el lugar desértico del mundo, donde Dios nos protege hasta que nos entrega
a la Tierra Prometida de la nueva creación final. Gran parte del libro se convierte
en un comentario sobre la enseñanza de Pablo sobre la guerra espiritual en Ef.
6:10–17. Todos los días debemos ponernos la armadura de Dios y resistir las
artimañas del maligno hasta el día en que, habiéndolo hecho todo, estemos para
siempre en la presencia del Señor. Sobre todo, podemos sentirnos alentados por
la promesa que nos ofrece la gran visión de Juan de que esta historia terminará
con el triunfo de Dios y del Cordero y que encontraremos nuestro lugar reinando
con ellos y adorándolos por toda la eternidad.
2. Autoría
El Apocalipsis es el registro de una visión profética dada a un hombre llamado
Juan en el exilio en la isla de Patmos. El autor se identifica como Juan, un siervo
de Dios que da testimonio de Jesucristo y que es desterrado por su fe (1:1, 9). Se
trata del apóstol Juan o de otro hombre con el mismo nombre. Era muy conocido
en todas las iglesias de Asia y tenía la suficiente autoridad como para escribir
una carta de esta naturaleza a estas iglesias y esperar que fuera atendida. Era un
líder lo suficientemente prominente como para haber sido exiliado por las
autoridades, que debían considerarlo una amenaza. La forma en que utiliza el
Antiguo Testamento y su texto hebreo demuestra que era originalmente un judío
de Palestina más que un hablante nativo de griego.
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 3
Sin embargo, Juan también conocía bastante bien su Antiguo Testamento
griego y lo utilizaba con habilidad. Es muy poco probable que otro Juan,
originalmente judío de Palestina, pero por lo demás desconocido para nosotros,
viviera y trabajara entre las iglesias de Asia y tuviera tal nivel de autoridad. Por
tanto, es probable que el apóstol Juan fuera el autor de este libro. Además,
muchos de los temas que asociamos particularmente con el Evangelio y las cartas
de Juan — Jesús como el Verbo, el Cordero y el Pastor, el maná, el agua viva,
la vida y la luz, la conquista, el cumplimiento de la palabra y los mandatos de
Dios, y otros — también aparecen en el Apocalipsis.
El Apocalipsis se conservó y circuló en la iglesia primitiva, se consideró
autoritario y desde los primeros tiempos se creyó que había sido escrito por el
apóstol Juan. El testimonio de Ireneo es especialmente significativo. Aunque
escribió hacia el año 180, Ireneo fue discípulo de Policarpo, que fue martirizado
en el 156, habiendo sido cristiano durante ochenta y seis años, y que conoció
personalmente a Juan. Podemos presumir con confianza que esta carta es
realmente un registro de una visión dada al discípulo amado, ahora un hombre
viejo, al final del período del Nuevo Testamento.
3. Fecha de Redacción
Juan escribió a iglesias que habían experimentado una persecución ocasional
localizada (2:3, 13; 3:8–9), lo que no encaja con la severa persecución bajo
Nerón en el 64–65 d.C. La iglesia de Éfeso, fundada hacia el año 52, llevaba el
tiempo suficiente para haber perdido su primer amor (2:4). La iglesia de
Laodicea es llamada rica (3:17), pero Laodicea fue devastada por un terremoto
en el 60–61 y habría tardado muchos años en recuperarse. Los primeros
escritores cristianos, incluido Ireneo, sostienen que Juan recibió su visión
durante el reinado de Domiciano (81–96), y fue durante ese reinado cuando se
estableció en Éfeso un culto de adoración al emperador y se desató alguna forma
de persecución contra la iglesia. Nuestro estudio mostrará que los cristianos a
los que Juan escribía estaban siendo obligados a participar en este culto imperial
(véase 2:9, 13–14; 13:15).
Desde el año 100 aproximadamente, la base habitual de las acusaciones
contra los cristianos era su negativa a rendir culto al emperador. El judaísmo
gozaba de ciertas libertades bajo la ley romana, incluyendo el derecho a adorar
en las sinagogas y cierto grado de exención del culto imperial. Sin embargo, al
4 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
identificarse los cristianos como un grupo separado de los judíos, tales
privilegios no se les habrían extendido. Del Apocalipsis se desprende que
algunos cristianos judíos tuvieron la tentación de huir de la persecución
volviendo a la sinagoga y que los cristianos gentiles tuvieron la tentación de
evitar la persecución cediendo a las exigencias del culto imperial.
En Asia Menor, donde se encontraban las iglesias a las que se refiere el
Apocalipsis, las exigencias del culto al emperador fueron especialmente fuertes
a partir de los años 90 aproximadamente. Incluso se exigía a la gente que
participara en los sacrificios cuando las procesiones rituales pasaban por sus
casas. El impulso de este culto parece provenir más de los funcionarios locales
y provinciales que buscaban congraciarse con Roma que del propio emperador.
Sus intentos de quedar bien dependían de su capacidad para obligar a la
población local a apoyar el culto con entusiasmo, y había que castigar a los
detractores.
En el Apocalipsis, Roma, junto con otros reinos, se identifica con Babilonia,
pero los judíos nunca se refirieron a Roma como Babilonia hasta después de la
destrucción del templo en el año 70, comparando esa destrucción con la similar
llevada a cabo por los babilonios muchos siglos antes. La evidencia, por lo tanto,
parece indicar que el Apocalipsis fue escrito en algún momento poco después
del año 90, cuando el apóstol Juan habría sido un anciano.
4. La Naturaleza del Libro
El Apocalipsis combina aspectos de tres tipos diferentes de escritos —
apocalípticos, proféticos y epistolares. La palabra “apocalíptica” procede del
griego “revelación” y puede referirse a la literatura que se ocupa de detallar los
acontecimientos del final de los tiempos. Se escribieron muchos libros
apocalípticos antes, durante y después de la época del NT, la mayoría
procedentes de círculos judíos y no de cristianos. Algunos estudiosos descartan
el Apocalipsis como una más de esas descripciones descabelladas y fantasiosas
de los últimos días.
Aunque hay muchas definiciones de apocalíptica, lo mejor es entenderla
como una intensificación de la profecía. Normalmente se ha hecho una distinción
excesiva entre las obras apocalípticas y las proféticas. De hecho, algunos libros
del Antiguo Testamento combinan ambas cosas en un grado u otro. La
“apocalíptica” no debería considerarse muy diferente de la “profecía”, pero la
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 5
primera contiene una intensificación y una agrupación más intensa de rasgos
literarios y temáticos que se encuentran en la segunda. Lo que a veces se
intensifica en la literatura apocalíptica es el origen de la revelación (es decir, las
visiones del trono de Dios, las descripciones de su aparición gloriosa, los ángeles
alrededor del trono, las descripciones del templo celestial en el que se encuentra
el trono, etc.).
La descripción de este libro como “profecía” en 1:3, así como en 22:6–7, 10,
donde se encuentran paralelos literales con 1:1, 3, confirman que esto es así en
el Apocalipsis (lo que se indica además al observar la referencia a los “profetas”
en 22:6; véase más adelante sobre 1:1). Además, “apocalipsis” en 1:1 es una
alusión directa a Daniel 2, donde la palabra se refiere a la revelación profética
comunicada por Dios al profeta Daniel (véase en 1:1). En este sentido, el
Apocalipsis encaja mejor en el género de las obras profético-apocalípticas del
Antiguo Testamento, especialmente las de Ezequiel, Daniel y Zacarías. Así, a lo
largo del libro se repiten las visiones de la sala del trono celestial de Dios y su
aparición en ella.
Juan se sitúa, pues, en la línea de los profetas del Antiguo Testamento, si
bien se trata de profetas que, como Daniel, Ezequiel y Zacarías, tienen un interés
específico en el final de los tiempos. El interés de estos profetas se centraba tanto
en pronunciar exhortaciones que debían aplicarse a las personas en el presente
como en la predicción del futuro. Como se ha señalado anteriormente, el
Apocalipsis, como obra profético-apocalíptica, se centra más en el origen de la
revelación que la literatura profética. El origen de la revelación es la sala del
trono de Dios en el templo celestial.
Esta es una característica que forma parte del género profético (p. ej., Isaías
6, Ezequiel 1–2), pero en el Apocalipsis se convierte en el foco dominante para
subrayar la fuente divina y celestial de la revelación enviada a las siete iglesias.
También se hace hincapié en esta perspectiva celestial para recordar a las iglesias
que las verdaderas luchas espirituales se libran entre los bastidores de lo que
parecen ser apariencias o acontecimientos terrenales insignificantes. De hecho,
la razón por la que se dirige a las iglesias a través de sus ángeles representantes
es para recordarles que ya han comenzado a participar en una dimensión celestial
y que su hogar real y eterno está en esa dimensión de los nuevos cielos y la nueva
tierra (véase 4:4; 21:1–22:5), inaugurada mediante la muerte y resurrección de
Cristo (véase 3:14).
6 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Este recordatorio debería motivarles a no situar su seguridad definitiva en el
viejo mundo, como hacen los “habitantes de la tierra” incrédulos e idólatras
(véase la discusión en 6:17). El enfoque en la perspectiva celestial también hace
que las iglesias sean conscientes de que su victoria sobre la amenaza del
compromiso idolátrico proviene en última instancia de la esfera celestial, donde
el Cordero y Dios sentado en el trono son fuerzas centrífugas que ejercen su
poder en la tierra a través del Espíritu. Las “lámparas” del Espíritu dan poder a
los “candelabros” eclesiásticos para que hagan brillar su luz de testimonio por
toda la tierra (véase 1:4, 12–13; 4:5; 5:6). Una de las formas en que la iglesia
debe recordar esta perspectiva celestial es modelando su adoración según la
liturgia celestial comunicada en la visión apocalíptica (ver en 4:4).
La naturaleza profético-apocalíptica del Apocalipsis puede definirse como
la interpretación reveladora de Dios (a través de visiones y audiciones) de su
misterioso consejo sobre la historia escatológica-redentora pasada, presente y
futura, y cómo la naturaleza y el funcionamiento del cielo se relacionan con esto.
Esta revelación irrumpe desde la dimensión celestial oculta y externa en la
terrenal y se entrega a un profeta (Juan), que debe escribirla para que sea
comunicada a las iglesias. La revelación celestial suele ser contraria a la
valoración de la historia y los valores desde la perspectiva humana y terrenal y,
por lo tanto, exige que las personas cambien y realineen sus puntos de vista con
la visión celestial.
En este sentido, se exhorta a las personas de las iglesias a someterse a las
exigencias del mensaje del libro, o de lo contrario se enfrentarán al juicio. Los
lectores de Juan viven en una cultura mundana que hace que el pecado parezca
normal y la justicia parezca extraña (con reconocimiento a David Wells por esta
definición de “mundanalidad”). En particular, Juan escribe porque percibe que
existe un peligro real de que las iglesias se ajusten a lo que se considera los
valores “normales” del sistema mundial en lugar de a la verdad trascendente de
Dios. A la luz de la discusión general anterior, la presión de la persecución
inminente, que ya había comenzado en pequeña escala, fue la probable ocasión
específica que hizo que los lectores/oyentes pensaran en hacer concesiones.
El enfoque de la revelación que Juan recibió de Dios es cómo debe
comportarse la iglesia en medio de un mundo impío. La revelación celestial
ofrece una perspectiva totalmente diferente de la que ofrece el mundo. Los
creyentes se enfrentan a la elección de alinear sus vidas y su conducta con una u
otra perspectiva, y su destino eterno depende de esa elección. A medida que
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 7
avanza nuestro estudio, veremos que los acontecimientos del libro se refieren a
la situación real de la iglesia en cada época, no sólo a la del futuro del tiempo
del fin.
Los creyentes siempre se enfrentan a la amenaza del compromiso de una
forma u otra. Deben someterse al mensaje tal y como lo ha presentado Juan, o
enfrentarse al juicio de Dios. ¡Qué triste es que el estudio del Apocalipsis en la
iglesia de hoy lo considere meramente como futurología en lugar de establecer
una mentalidad o cosmovisión histórico-redentora para la iglesia! De hecho,
desde el principio (1:3), el Apocalipsis se describe a sí mismo como una profecía.
Y, al igual que en el Antiguo Testamento y como se ha señalado anteriormente,
la profecía en el Apocalipsis implica tanto pronunciar exhortaciones para el
presente como predicción del futuro.
No sólo esto, sino que el Apocalipsis también está escrito como una epístola,
una carta a las siete iglesias, en la que se da instrucción sobre la vida piadosa a
los creyentes que la recibieron. Comienza y termina como lo haría una carta
típica. Al igual que las demás cartas del Nuevo Testamento, el Apocalipsis
aborda la situación y los problemas de los creyentes que lo reciben. Juan les pide,
basándose en todo lo que tienen en Cristo y en todo lo que aún heredarán, que
no abandonen la fe comprometiéndose con el mundo. No sólo los discursos
específicos de los caps. 1–3, sino también las visiones de los caps. 4–21,
transmiten la verdad y la dirección de Dios en cuanto a la naturaleza de la batalla
que se libra en los cielos y cómo los creyentes deben responder a esta batalla, no
en una fecha indeterminada en el futuro, sino en sus vidas aquí y ahora, y hacerlo
no simplemente por una creencia intelectual de que los acontecimientos se
desarrollarán de una manera particular, sino por opciones morales concretas
sobre la base de los problemas que Dios les enfrenta en el presente.
5. Las Cuatro Formas de Interpretar Apocalipsis
A lo largo de la historia de la iglesia, la interpretación del Apocalipsis se ha
dividido en cuatro grandes escuelas de pensamiento:
El Punto de Vista Preterista
8 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
La palabra “preterista” se refiere al pasado. Este punto de vista sostiene que el
Apocalipsis es una profecía de la caída de Jerusalén en el año 70 y que todo lo
que aparece en el libro ya se ha cumplido — y por lo tanto es “pasado”. Pero
hemos visto que es poco probable que el Apocalipsis se escribiera hasta algunos
años después de la caída de Jerusalén. En el punto de vista preterista, “Babilonia”
representa al Israel rebelde, que persigue a la iglesia. Sin embargo, “Babilonia”
nunca se utiliza en la antigua literatura judía o cristiana para referirse al Israel
incrédulo o desobediente, sino a Roma.
Las profecías de Daniel 2 y 7, a las que se alude en todo el Apocalipsis,
hablan de un juicio al final de los tiempos de las naciones paganas (como lo hace
Ap. 1:7), no de Israel. Daniel también dice que el juicio del fin de los tiempos
será universal, no sólo de una nación. Finalmente, el libro se vuelve irrelevante
para cualquiera que viva después de esos primeros días de la iglesia. ¿Por qué lo
incluiría Dios en la Biblia? Una variante de este punto de vista es que
“Babilonia” se refiere al Imperio Romano y que las profecías del libro se
cumplieron completamente cuando ese imperio fue destruido en el siglo V. Esto
resuelve algunas de las objeciones, pero deja la cuestión de cómo el juicio
universal del fin de los tiempos de todas las naciones que se describe en el
Apocalipsis podría encajar con la decadencia gradual y el colapso final de la
destrucción del Imperio Romano. Además, el libro habría perdido relevancia
para los creyentes después de ese acontecimiento.
El Punto de Vista Historicista
El punto de vista historicista sugiere que los sellos, las trompetas y las copas
pintan un cuadro de las sucesivas edades de la iglesia. Considera que el
simbolismo del Apocalipsis se refiere a una serie de acontecimientos históricos
específicos (siempre en la historia de la iglesia occidental o europea), como el
colapso del Imperio Romano, la corrupción del papado, la Reforma y diversos
acontecimientos posteriores. El retorno de Cristo siempre es visto como
inminente por la persona que interpreta el libro.
El problema es que cada intérprete historicista ve el libro de forma diferente,
para hacerlo encajar en las realidades de su propia época, que siempre se ve como
la última antes del regreso del Señor. Este punto de vista ilustra el peligro de
tratar de hacer que los símbolos del Apocalipsis se refieran a eventos históricos
específicos, sin ninguna justificación del libro mismo para tal interpretación. En
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 9
ninguna parte del Apocalipsis se indica, por ejemplo, que el orden de los sellos,
las trompetas y las copas represente el orden cronológico de la historia de la
iglesia occidental. Por último, este punto de vista no parece tener relevancia para
los cristianos fuera de la iglesia occidental, ni tampoco habría tenido mucha
relevancia para aquellos a los que se escribió originalmente. A medida que
avancemos, veremos que los sellos, las trompetas y las copas no representan una
secuencia cronológica de eventos, sino el mismo conjunto de eventos
desarrollados desde diferentes perspectivas.
El Punto de Vista Futurista
El punto de vista futurista sostiene que todo el libro, aparte de las cartas a las
iglesias de los caps. 1–3, profetiza los acontecimientos que rodean el regreso de
Cristo al final de la historia. Este punto de vista adopta dos formas. El futurismo
dispensacional (o dispensacionalismo clásico) interpreta las visiones de forma
muy literal y cronológica, refiriéndose a acontecimientos de la historia. Por lo
general, el orden de las visiones en los caps. 4–21 se considera que representa el
orden histórico real de los acontecimientos que ocurrirán en los últimos días aún
futuros.
Israel es restaurado a su propia tierra inmediatamente antes de 4:1. Luego
los acontecimientos se desarrollan en el siguiente orden: la iglesia es raptada al
cielo, hay una tribulación de siete años, comienza el reinado del anticristo, las
naciones se reúnen para hacer la guerra contra Jerusalén, Cristo regresa y derrota
a las naciones, Cristo gobierna durante el milenio, Satanás reúne a los incrédulos
al final del milenio para luchar contra Cristo, y Cristo derrota al diablo y
comienza su reinado eterno en el cielo. Pero en el Apocalipsis no se menciona
la restauración geográfica de Israel a su tierra, ni ningún rapto de la iglesia. Los
intérpretes que sostienen este punto de vista cambian constantemente su
interpretación de los acontecimientos históricos para hacer que lo que está
sucediendo actualmente encaje en el patrón.
Sólo en el siglo XX, por ejemplo, numerosos individuos, desde Hitler hasta
Saddam Hussein, con varios papas y otros políticos (como ha sido el caso desde
el período medieval hasta el presente), han sido identificados como el anticristo,
y luego descartados silenciosamente cuando pasan de la escena. Lo mismo
ocurre con acontecimientos o instituciones históricas concretas (la Segunda
10 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Guerra Mundial, el Mercado Común Europeo, la Guerra del Golfo, el efecto
2000, la supuesta reconstrucción de Babilonia por parte de Saddam Hussein).
En resumen, la Biblia se interpreta primero por los acontecimientos
modernos, en lugar de por sí misma. Este punto de vista hace que el Apocalipsis
tenga relevancia o valor sólo para los cristianos que viven en los últimos días.
Como también promueve generalmente el punto de vista de que la iglesia será
arrebatada del mundo antes de que cualquiera de estos eventos ocurra, es
irrelevante incluso para estos creyentes, en cuyo caso parece haber poca razón
para que Dios le haya dado a Juan la visión en primer lugar. Recuerde que este
libro fue escrito a las “siete iglesias”, que representan a la iglesia universal a
través de los tiempos (véase en 1:4).
El dispensacionalismo progresivo sostiene de manera similar el desarrollo
de los acontecimientos mencionados, pero mantiene un enfoque más laxo (p. ej.,
los “últimos días” comenzaron durante la era de la iglesia, y muchas de las
visiones se interpretan simbólicamente y no literalmente). El futurismo
modificado adopta diversas formas, algunas de las cuales afirman que la iglesia
es el verdadero Israel y que no habrá un “rapto pretribulacional”. Más bien, los
cristianos pasarán por el período final de prueba. La mayoría de los
acontecimientos registrados en los caps. 4–22, si no todos, se refieren a un
período final de tribulación y a los acontecimientos subsiguientes (aunque
algunos sostienen que 4:1–8:1 abarca el período desde la resurrección de Cristo
hasta el final de la historia).
Esto deja aún otras dificultades de interpretación, incluyendo el hecho de
que el libro habría tenido menos relevancia para los cristianos de la mayoría de
las épocas que para aquellos creyentes que vivían más tarde en el supuesto
cumplimiento futuro de las visiones del Apocalipsis.
El Punto de Vista Idealista Histórico-Redentor
El punto de vista idealista ve todo el libro como una presentación simbólica de
la batalla entre el bien y el mal. Los sellos, las copas y las trompetas hablan una
y otra vez de los acontecimientos de la historia humana en cada época y dan a
los creyentes de todas las épocas una exhortación a permanecer fieles ante el
sufrimiento (de ahí lo de “histórico-redentor”). Creemos que este punto de vista
es sustancialmente correcto, pero debe modificarse a la luz del hecho de que
algunas partes del Apocalipsis se refieren definitivamente a futuros
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 11
acontecimientos del fin de los tiempos relacionados al regreso de Cristo, Su
victoria final sobre el enemigo y el establecimiento de Su reino celestial.
Muchos de los acontecimientos profetizados se refieren igualmente a la vida
de la iglesia en todas las generaciones, excluyendo aquellos acontecimientos
particulares que se refieren al mismo fin de la historia y al regreso de Cristo. Los
preteristas y los historicistas tienen razón hasta cierto punto al entender que
varias partes de la visión de Juan encuentran una medida de cumplimiento en
acontecimientos históricos reales. Sin embargo, el hecho es que su significado
no está vinculado exclusivamente a esos acontecimientos particulares, ya que el
Apocalipsis encuentra su cumplimiento en innumerables acontecimientos a lo
largo de la era de la Iglesia.
Como tal, el mensaje de la carta es relevante y valioso para todos los
creyentes de todas las épocas, razón por la cual la visión fue dada a Juan.
Podríamos llamar a esto un punto de vista idealista histórico-redentor ecléctico,
ya que, aunque se centra en una presentación simbólica de la batalla entre el bien
y el mal y en acontecimientos históricos específicos repetidos durante la era de
la iglesia, se incorporan aspectos de los puntos de vista preterista, historicista y
futurista (de ahí lo de “ecléctico”). A medida que vayamos desarrollando el
esquema del libro, es de esperar que se hagan evidentes las razones por las que
adoptamos este punto de vista.
6. Apocalipsis — ¿Simbólico o Literal?
Una de las grandes discusiones sobre la interpretación del Apocalipsis es si debe
tomarse simbólica o literalmente. Los que adoptan un punto de vista futurista
tienden con demasiada frecuencia a una interpretación literal, en la que las
diversas personas o acontecimientos descritos son tan diferentes e incluso
chocantes que no podrían referirse a nada conocido hasta ahora en la historia de
la humanidad. Pero, ¿está justificada esta interpretación? Una de las claves para
una correcta interpretación del Apocalipsis se encuentra en su primer versículo,
que introduce y marca el tono de todo el libro.
El verbo griego sēmainō se utiliza en Apocalipsis 1:1 para indicar la forma
de la revelación de Dios a Juan: “la Revelación de Jesucristo, que Dios Le dio,
para mostrar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto. Él la dio a
conocer (sēmainō) enviándola por medio de Su ángel a Su siervo Juan”. Varias
traducciones inglesas traducen esta palabra griega como “comunicó” (NASB)
12 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
“dio a conocer” (RSV, NIV, JB, ESV, NEB), “significó” (KJV, ASV, Douay,
lectura mg. de la NASB), y “dejó claro” (NETB).
La palabra sēmainō en otras partes del Nuevo Testamento y en el griego
helenístico puede tener cualquiera de estos significados. “Dejó claro” es inusual,
pero la noción de “simbolizar, significar, comunicar mediante símbolos”, no es
atípica. Por ejemplo, en el griego clásico la palabra podía tener la idea de dar
señales, como en “dar la señal” para que comience un ataque militar. En este
sentido, es significativo recordar que el sustantivo relacionado es sēmeion, que
significa “señal” y que el Nuevo Testamento utiliza para los milagros de Jesús
como “señales” o “símbolos” de su poder divino (p. ej., la curación del cojo en
Marcos 2 era un símbolo de la capacidad de Jesús para perdonar el pecado;
alimentar a las multitudes en Juan 6 era un símbolo de su capacidad para dar y
alimentar la vida espiritual).
La palabra en Apocalipsis 1:1 podría significar simplemente “dar a conocer”
o “comunicar”, y así referirse a una idea general de comunicación, no a un modo
simbólico de comunicación, como suele ocurrir en el mundo antiguo. Sin
embargo, el hecho de que Apocalipsis 1:1 sea una alusión a Dn. 2:28–29, 45
confirma que aquí la palabra sí significa “simbolizar”.
Juan habla aquí de cuatro elementos críticos:
(i) una revelación
(ii) Dios mostró
(iii) sobre las cosas que deben suceder pronto
(iv)y Él la significó (griego sēmainō)
La fuente de la afirmación de Juan se encuentra en Dn. 2:28–30, 45 (el relato de
la interpretación de Daniel del sueño del rey sobre la estatua), el único otro lugar
de la Biblia en el que aparecen estos mismos cuatro elementos, los tres primeros
en los vv. 28 y 29 y el cuarto en el v. 45, al concluir la interpretación del sueño:
(i) Dios revela los misterios
(ii) que Él ha dado a conocer
(iii) sobre lo que sucederá en el futuro
(iv) y estos Él los significó (griego sēmainō en la Septuaginta [LXX = OG],
la principal traducción griega del Antiguo Testamento hebreo)
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 13
Tenemos que resumir el contexto de Daniel 2, ya que Juan probablemente tenía
en mente ese contexto más amplio. En Dn. 2:45 en la LXX (= OG), sēmainō se
utiliza para describir la visión simbólica que tuvo el rey Nabucodonosor: “el
Gran Dios ha simbolizado al rey lo que sucederá en los últimos días”
(“simbolizado” es una traducción de un verbo arameo que tiene el significado
predeterminado de “conocer” y en la forma causativa “dar a conocer”). Esto se
refiere a un sueño-visión que tuvo el rey. Vio una enorme estatua compuesta por
cuatro secciones de diferentes metales: oro, plata, bronce y hierro.
La estatua es aplastada por una roca que crece y llena la tierra. Daniel le
dice al rey que esta visión era simbólica. La estatua iba a ser dividida en cuatro
secciones metálicas que simbolizaban cuatro reinos (Babilonia, Medo-Persia,
Grecia y Roma). La piedra que rompió la estatua representaba el reino de Dios,
que derrotaría a los reinos malvados del mundo y dominaría el mundo. La
interpretación del sueño muestra que el sueño no debe tomarse literalmente en
términos de una estatua y sus diversas partes, sino que la estatua significa o
simboliza algo más (es decir, las cuatro secciones de la estatua simbolizan cuatro
reinos mundiales). En Apocalipsis 1:1, Juan utiliza deliberadamente el lenguaje
de “significar” de Dn. 2:45 en parte para representar que lo que Dios le ha estado
mostrando es igualmente simbólico. La mayoría de las cosas que están a punto
de desarrollarse no deben tomarse literalmente (leones, corderos, bestias,
mujeres, etc.), sino que cada una se refiere simbólicamente a otra realidad o
conjunto de realidades.
El uso simbólico de sēmainō en Daniel 2 define el uso en Apocalipsis 1:1
como referido a la comunicación simbólica y no a la mera transmisión general
de información. Por lo tanto, la elección de Juan de sēmainō (“significar”) en
lugar de gnōrizō (“dar a conocer”) no es casual, sino intencionada. Esta
conclusión se basa en la suposición de que Juan utiliza las referencias del
Antiguo Testamento con un grado significativo de conocimiento del contexto
del Antiguo Testamento.
El matiz de “significar” o “simbolizar” en Ap. 1:1b se confirma también por
su paralelismo con “mostrar” (deiknymi) en la primera parte de Apocalipsis 1:1,
ya que “mostrar” a lo largo del libro siempre introduce una comunicación divina
por visión simbólica (4:1; 17:1; 21:9; 22:1, 6, 8). De hecho, cualquier palabra
generalmente sinónima que Juan pudiera haber elegido aquí en lugar de sēmainō
(ya sea gnōrizō u otros términos similares) seguiría teniendo el sentido de
14 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
“comunicar por símbolos”, porque ese es el modo de comunicación en Daniel 2
y el modo de revelación transmitido por deiknymi en otras partes del libro.
Desde este punto de vista, el dictamen del enfoque popular del Apocalipsis
— “interpreta literalmente a menos que te veas obligado a interpretar
simbólicamente” — debería invertirse. En cambio, la declaración programática
sobre el modo preciso de comunicación del libro en 1:1 es que la trama y la
urdimbre del mismo son simbólicas, de modo que el dictado precedente debería
invertirse para decir “interpreta simbólicamente a menos que te veas obligado a
interpretar literalmente”. Mejor dicho, el lector debe esperar que el principal
medio de revelación divina en este libro sea simbólico.
Por lo tanto, la mayoría de las cosas que van a desarrollarse no deben
tomarse literalmente (leones, corderos, bestias, mujeres, etc.), sino que cada una
se refiere simbólicamente a otra realidad o conjunto de realidades. Por tanto, en
el primer versículo del libro, Juan establece el principio de que las visiones que
se van a desarrollar en el libro tienen un significado predominantemente
simbólico, que puede tener varias referencias históricas, en lugar de referirse de
manera literal a una persona, cosa o acontecimiento concreto. Muchas de las
visiones son imposibles de tomar literalmente, como señalamos a continuación
y en otras partes del comentario (véase, p. ej., en 9:19).
Por tanto, entendemos el Apocalipsis (al menos, fuera de las cartas a las siete
iglesias de los caps. 2 y 3) como una serie de visiones reveladoras que deben
interpretarse simbólicamente. A no ser que el texto demuestre lo contrario, las
visiones (ya sean, p. ej., las de la bestia, el falso profeta, los siete reyes, los diez
cuernos, el ejército de doscientos millones, los veinticuatro ancianos o el
milenio) deben tomarse, en su mayoría, de forma no literal. Esto no significa que
no tengan ningún significado o referencia histórica, sino que el significado se
encuentra de forma simbólica, y casi siempre dentro del contexto de las
referencias del Antiguo Testamento que atraviesan las visiones que Dios le dio
a Juan (sobre esto, véase la siguiente sección). Siempre hay un significado literal
subyacente al significado simbólico, aunque este significado literal a menudo se
refiere a realidades espirituales y a veces a realidades físicas, ambas relacionadas
con algún tipo de realidad histórica.
Esto significa que debemos distinguir entre la visión dada a Juan, lo que esa
visión simboliza, y a qué o a quién puede referirse la visión. Por ejemplo, la
mujer sobre la bestia en el cap. 17 simboliza el sistema mundial impío (es decir,
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 15
sus aspectos económicos, culturales y religiosos combinados). Los valores de
este sistema mundano se oponen a los valores de Dios para su pueblo.
El error es pasar por alto lo visionario y simbólico e ir directamente a una
interpretación literal, según la cual se refiere a una mujer literal sobre una bestia,
o algo muy parecido. En ese caso, el texto retrata algo tan extraño y diferente de
todo lo que ha sucedido hasta ahora (como con la bestia del cap. 13) que debe
representar algo aún por venir. Este tipo de interpretación podría convertir el
Apocalipsis en una especie de fantasía de ciencia ficción al estilo de una película
de invasión extraterrestre, lo cual es extraño, pero desgraciadamente se expone
a menudo en las representaciones populares. Sin embargo, hay que reconocer
que pocos intérpretes literales tratan de entender a la mujer sobre la bestia de una
manera burdamente literal.
No obstante, algunos comentaristas toman como literal la caída de granizo
de 45 kilos (Ap. 16:21), así como intentan interpretar literalmente el fuego que
sale de la boca de los dos testigos fieles y que devora a sus enemigos, de modo
que sus bocas se convierten en lanzallamas sobrenaturales. El hecho de que Juan
base las plagas de los caps. 8, 9 y 16 en las plagas del Éxodo no significa que
estas plagas deban tomarse literalmente como equivalentes a las plagas del
Éxodo (en cuyo caso aún están por venir), sino que simbolizan el juicio de Dios
de diversas maneras, cuya referencia o referencias históricas exactas deben
extraerse mediante el examen del contexto y la forma en que se alude a ellas.
Cuando se ve esto, ya no tenemos que concluir que ninguno de los
acontecimientos a los que se hace referencia ha ocurrido todavía y debe referirse
a algún cataclismo futuro. Esto abre un ámbito de interpretación mucho más
amplio.
Sin embargo, en ocasiones Juan identifica explícitamente algo que ha visto
en una visión, como cuando dice que los candelabros deben identificarse con las
iglesias (1:20). En ese caso, estamos bastante seguros de que dondequiera que
aparezcan los candelabros, deben referirse a las iglesias. Pero, por lo demás,
debemos buscar en el contexto y en el Antiguo Testamento (véase de nuevo más
adelante) el significado simbólico al que se refiere, y luego proceder con cautela
para identificar cualquier referencia o referencias históricas. La imposibilidad de
interpretar literalmente la mayoría de las cosas vistas en las diversas visiones se
demuestra por el hecho de que a menudo se expresan de una manera imposible
de entender de forma literal.
16 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Por ejemplo, Juan no sólo habla de que los candelabros son las iglesias
(véase 1:20), sino que identifica los dos candelabros y los dos olivos con los dos
testigos (11:3–4, sobre lo cual véase la correlación con la identificación original
de los candelabros con las iglesias). Sus visiones hablan de caballos con cabeza
de león, de cuyas bocas salen fuego, humo y azufre, y cuyas colas son como
serpientes con cabeza (9:17–18). Habla de langostas que parecen caballos, que
tienen coronas en la cabeza, pero que tienen cara de hombre, pelo de mujer,
dientes de león y corazas de hierro (9:7–9). Habla del cordero, de pie, aunque
sacrificado, con siete cuernos y siete ojos (5:6), y de las misteriosas criaturas
vivientes llenas de ojos, con seis alas, y que tienen la apariencia de un león, un
becerro, un hombre y un águila (4:6–8). Ninguno de ellos puede interpretarse
literalmente, fuera de (como se ha señalado anteriormente) una comprensión del
Apocalipsis como una extraña obra de ciencia ficción.
Por último, está el significado simbólico de los números en el Apocalipsis.
Tres números — cuatro, siete y doce, junto con sus múltiplos — aparecen
repetidamente en las visiones, y cada uno de ellos se interpreta mejor a la luz de
su significado en el Antiguo Testamento. En vista del uso repetido y sistemático
de estos números, del significado bíblico que se les atribuye y de la naturaleza
abrumadoramente simbólica de las imágenes pictóricas del libro (como se ha
señalado anteriormente), está claro que los números del Apocalipsis también
deben interpretarse simbólicamente.
El primer número del libro es claramente simbólico, y marca la pauta para
que los demás se interpreten también simbólicamente. En Apocalipsis 1:4 se
hace referencia a “los siete Espíritus que están delante de Su trono [de Dios]”.
Algunos comentaristas tratan de tomar esto literalmente y dicen que había siete
ángeles o seres espirituales alrededor del trono de Dios. Sin embargo, está claro
que la referencia es al Espíritu Santo, ya que se acaba de mencionar a Dios en la
redacción anterior (“Aquél que es y que era y que ha de venir”), y luego se
menciona a Jesús en el versículo siguiente (v. 5). Así pues, el libro es “de” Dios
Padre, el Espíritu y Jesús.
¿Por qué referirse al Espíritu con la frase “los siete Espíritus”? Es para
resaltar el hecho de que se está enfatizando la plenitud del Espíritu, ya que “siete”
en el Antiguo Testamento y en otras partes del Apocalipsis se refiere
figurativamente a lo completo o a la plenitud. La razón de esto es que tiene sus
raíces en los siete días de la creación. El Antiguo Testamento utiliza el siete con
frecuencia en este sentido (p. ej., Gn. 4:15, 24 y Sal. 79:12 se refieren a la ira de
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 17
Dios multiplicada por siete, que expresa su ira plena o completa que satisface su
justicia). El tabernáculo tenía siete lámparas porque el templo terrenal de Israel
y su mobiliario eran la copia microcósmica del templo celestial arquetípico de
Dios, y el número simbolizaba el hecho de que la morada de Dios debía
extenderse por toda la tierra.
El número cuatro también se utilizaba en el Antiguo Testamento y en otra
literatura judía para expresar la totalidad. Los cuatro ríos de Gn. 2:10–14 se
referían a la totalidad de la creación. Las tribus de Israel estaban divididas en
cuatro grupos en el desierto, y cada grupo estaba situado en uno de los cuatro
puntos cardinales. En el Apocalipsis, cuatro se utiliza con referencia al alcance
mundial o universal de algo, como en las cuatro extremos de la tierra (véase Ap.
7:1; 20:8) o los cuatro vientos (7:1). La alusión a Éxodo 19:16ss. (“relámpagos,
sonidos, y truenos”), aparece en cuatro puntos críticos del Apocalipsis (4:5; 8:5;
11:19; 16:18) para expresar la universalidad del juicio final.
El número doce también representa lo completo, sobre todo en el hecho de
que la única nación Israel estaba compuesta por doce tribus. Por último, el diez
puede representar la plenitud, como en los diez mandamientos.
El Apocalipsis cuenta con siete sellos, siete trompetas y siete copas, que
están numeradas así para subrayar lo completo del juicio mundial de Dios. Los
cuatro extremos de la tierra son los objetivos particulares de las primeras cuatro
trompetas y las primeras cuatro copas, que expresan el juicio de Dios sobre su
creación. Los nombres utilizados de Dios y de Cristo (“el que vive por los siglos
de los siglos”, “el Señor Dios Todopoderoso”, “el que está sentado en el trono”,
“el Alfa y la Omega”) se repiten en el Apocalipsis en patrones de cuatro y siete,
expresando el completo gobierno de Dios sobre toda la tierra.
El nombre “Cristo” aparece siete veces, “Jesús” y “Espíritu” catorce veces,
y “Cordero” veintiocho veces. Los “siete espíritus” se mencionan cuatro veces,
vinculando así la soberanía completa y el dominio mundial. El número doce es
el número no sólo de Israel, representado en las doce tribus, sino del nuevo Israel,
representado en los doce apóstoles. Es significativo que el número doce aparezca
doce veces en la descripción de la nueva Jerusalén (21:9–22:5). Curiosamente,
“Babilonia” aparece seis veces, posiblemente para asociarlo con el número de la
bestia (666).
El uso simbólico de los números sirve para expresar la soberanía de Dios
sobre toda la historia. Las repetidas series de sietes (ya sea de cartas, sellos,
trompetas o copas) forman la estructura del libro. Cada segmento de siete
18 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
(incluso las cartas) trata de la lucha de las fuerzas del bien y del mal y concluye
con el triunfo del bien y la victoria de Dios. Esto subraya la soberanía de Dios y
su mano intencionada en todos los acontecimientos de la historia humana. El
efecto figurativo general de este complejo patrón repetido es que el lector se
queda con la impresión de que la voluntad omnímoda de Dios es como una
elaborada tela de araña en la que Satanás y sus fuerzas están atrapados.
Aunque intentan liberarse de la soberanía divina, no pueden escapar a la
derrota final. La repetición de los números subraya la idea de que nada es casual
o accidental. La analogía de una partida de ajedrez también es apropiada. El
movimiento de sacrificio de Cristo en la cruz pone al diablo en jaque mate (le
hace una herida mortal); el diablo sigue jugando a la rebelión, pero su derrota
está asegurada. Este es un tema importante de la visión de Juan, que pretende
asegurar a los creyentes que atraviesan circunstancias difíciles que Dios está con
ellos y los llevará fielmente hasta la victoria final.
7. El Significado del Uso de Símbolos en el Apocalipsis
Dado que el Apocalipsis está lleno de simbolismo, ¿por qué utilizó Dios una
forma tan posiblemente confusa para expresar su mensaje? La respuesta es que
el uso de símbolos por parte de Juan es muy similar al uso de parábolas por parte
de Jesús, que a su vez tiene sus raíces en el lenguaje y los signos de los profetas
del Antiguo Testamento. Cuando sus discípulos le preguntaron por qué hablaba
en parábolas, Jesús recurrió a Is. 6:9–10 y respondió: “Porque a ustedes se les ha
concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha
concedido.
Porque a cualquiera que tiene, se le dará más … pero a cualquiera que no
tiene, aun lo que tiene se le quitará. Por eso les hablo en parábolas; porque viendo
no ven, y oyendo no oyen ni entienden. Y en ellos se cumple la profecía de Isaías
que dice: Al oír, ustedes oirán, pero no entender ano …” (Mt. 13:11–14). Las
parábolas de Jesús tenían el mismo propósito que el lenguaje y los signos de los
profetas del Antiguo Testamento: Las utilizó para llamar la atención de sus
oyentes creyentes que se habían adormecido espiritualmente y que, de otro
modo, no habrían prestado atención. Pero para los incrédulos (incluidos los
pseudocreyentes), las parábolas no tenían sentido, y el rechazo del mensaje
parabólico era simplemente una prueba más del endurecimiento del corazón que
se niega a escuchar a Dios. De hecho, se puede decir que cuando los profetas
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 19
utilizaban las parábolas en Israel, estaban indicando que el juicio venía sobre la
mayoría anestesiada, aunque un remanente sería sacado de su malestar espiritual.
¿Cuánto más era esto cierto en el uso de parábolas por parte de Jesús?
Los símbolos de Juan sirven para lo mismo que las palabras de los profetas
y las parábolas de Jesús. De hecho, la séptima advertencia a las iglesias, “El que
tiene oído, oiga” (2:7, etc.), se basa en Is. 6:9–10 y su uso en Mt. 13:11 y
siguientes, y especialmente en Mt. 13:9, “El que tiene oídos, que oiga”, así como
un dicho similar en Ez. 3:27 (“El que oye, que oiga”). El uso repetido de esta
frase en las siete cartas, junto con su repetición en Ap. 13:9, muestra que el
simbolismo de las visiones funciona de la misma manera que las parábolas de
Jesús. Por su poderosa y a menudo chocante imaginería, abren los ojos de los
verdaderos creyentes mientras dejan a los incrédulos endurecidos en una
oscuridad más profunda, aunque también es cierto que algunos incrédulos
quedan impactados en la fe por primera vez al escuchar la lectura de las visiones
parabólicas.
Muchos de los símbolos revelan el poder satánico que hay detrás de las
instituciones y prácticas terrenales con las que se han visto tentados a
comprometerse. Los símbolos del Apocalipsis atraen inmediatamente la
atención de los que desean seguir a Cristo. Casi podríamos decir que tienen una
especie de “valor de shock” por su viveza y presentación de imágenes inusuales
e incluso extraordinarias. Los incrédulos, sin embargo, se apartarán por falta de
comprensión del mismo modo que se apartaron de Jesús y sus parábolas. Es
interesante observar que las plagas del Éxodo eran signos que los israelitas
entendían como el juicio de Dios, pero sólo sirvieron para endurecer a los
egipcios, que no percibieron su significado. No es una coincidencia que estas
plagas formen el corazón de las visiones de las trompetas y las copas. Endurecen
a los incrédulos mientras llaman a los creyentes a una fe renovada.
El comentario de Jesús sobre los que oyeron pero no entendieron sus
palabras está, pues, detrás del aparentemente extraño dicho de Jesús a Juan al
concluir su visión: Juan es el que, como los que escuchaban las parábolas, “oyó
y vio estas cosas” (Ap. 22:8). Jesús le dice que las palabras de esta profecía han
de quedar abiertas a todos los que escuchen en los tiempos venideros, pero que
se darán las dos mismas respuestas: “Que el injusto siga haciendo injusticias…
que el justo siga practicando la justicia” (v. 11). Jesús no está aprobando la
continuación del pecado, sino que simplemente profetiza la naturaleza de la
respuesta a la palabra de Dios.
20 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Si todo esto es cierto, sugiere además que el mensaje del Apocalipsis no se
refiere simplemente al desarrollo de los acontecimientos futuros, sino que utiliza
los acontecimientos presentes, entendidos de forma simbólica, para hablar tanto
de advertencia como de estímulo a los creyentes para que perseveren en su
compromiso con Cristo y se divorcien de cualquier lealtad al sistema mundial,
que expresa el dominio del reino de las tinieblas. Las visiones de los caps. 4–21
se refieren al presente, no sólo al futuro. Ilustraremos esta verdad más adelante
en el comentario.
8. El Apocalipsis y el Antiguo Testamento
El Apocalipsis contiene más alusiones al Antiguo Testamento que todos los
demás libros del Nuevo Testamento juntos. Hay que señalar que se trata de
alusiones y no de citas directas. Sin embargo, la mayoría son alusiones claras,
en las que la redacción es casi idéntica a un texto del Antiguo Testamento, o
alusiones probables, en las que la redacción no es tan cercana, pero la idea sigue
siendo directa y exclusivamente rastreable a un texto del Antiguo Testamento.
Algunos pasajes más amplios del Antiguo Testamento parecen servir de
patrón para porciones igualmente sustanciales del Apocalipsis. Por ejemplo, los
patrones de Daniel 2 y 7 se encuentran repetidamente en Apocalipsis 1, 4 y 5.
Secciones de Ezequiel influyen en Apocalipsis 4 y 5, así como en otros pasajes,
incluyendo la mayor parte del cap. 6 y parte del 18. Las primeras plagas de las
trompetas y las copas (Ap. 8:6–12; 16:1–14) siguen el modelo de las plagas del
Éxodo (Éx. 7–14). El Apocalipsis también desarrolla ciertos temas del Antiguo
Testamento de forma general, como el juicio y la salvación del final de los
tiempos, el concepto de Daniel de la abominación de la desolación y el concepto
del Antiguo Testamento del terremoto como señal del final.
La mayor parte de las alusiones son usos en el Apocalipsis de una idea o
frase que se refiere a una persona, lugar o acontecimiento de un texto del Antiguo
Testamento. Estas simples alusiones pueden ser condensadas o ampliadas y,
obviamente, se aplican a situaciones históricas diferentes, pero casi siempre se
traslada un enfoque esencial del texto del Antiguo Testamento, de modo que hay
una clara continuidad entre el Antiguo Testamento y el Apocalipsis. A
continuación se presentan algunos ejemplos, agrupados por el punto común a
ambos:
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 21
El Juicio Como Punto Común
libros del juicio (Ez. 2, Dn. 7 y 12/Ap. 5:1–5; Ez. 2/Ap. 10)
el león de Judá ejerciendo el juicio (Gn. 49:9/Ap. 5:5)
los jinetes como agentes del juicio (Zac. 1 y 6/Ap. 6:1–8)
las langostas como agentes de juicio (Jl. 1–2/Ap. 9:7–10)
Las plagas del Éxodo que infligen el juicio (Éx. 7:14–12:33/Ap. 8:6–12;
16:1–14)
La Tribulación Como Punto Común
diez días de tribulación (Dn. 1:12/Ap. 2:10)
tres años y medio de tribulación (Dn. 7:25; 12:7/Ap. 11:2; 12:14; 13:5)
Sodoma, Egipto y Jerusalén como lugares del AT donde el pueblo de Dios
es perseguido (Ap. 11:8)
los gobernantes que persiguen son representados como bestias (Dn. 7/Ap.
11–13 y 17)
Babilonia la Grande, que engaña y persigue (Dn. 4:30/Ap. 14:8; 16:19;
17:5–6; 18:2, 24; 19:2)
La Enseñanza Idolátrica Como Punto Común
Balaam (Nm. 25; 31:16/Ap. 2:14)
Jezabel (1 R. 16:31; 2 R. 9:22/Ap. 2:20–23)
La Protección Divina Como Punto Común
el árbol de la vida (Gn. 2:9/Ap. 2:7; 22:2, 14, 19)
el “sellado” de los israelitas (Ez. 9/Ap. 7:2–8)
las alas de águila protegiendo en el desierto (Éx. 19:4; Dt. 32:11/Ap. 12:14)
La Batalla Victoriosa Del Fin De Los Tiempos Como Punto Común
Armagedón (Zac. 12:11/Ap. 16:16)
El Alejamiento (Apostasía) Como Punto Común
la ramera (Ez. 16:15/Ap. 17)
El Espíritu Como Potenciador Del Pueblo De Dios Como Punto Común
Zac. 4:1–6/Ap. 1:12–20; 11:4
22 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Un último punto que hay que señalar se refiere a la forma en que Juan toma las
referencias del Antiguo Testamento y las universaliza. Lo que en el Antiguo
Testamento se aplica a Israel, Juan le da un sentido mucho más amplio. Por
ejemplo, Dios dio a Israel el título de “reino de sacerdotes” (Éx. 19:6), pero Juan
lo aplica a la iglesia (Ap. 1:6; 5:10). Cuando Zacarías 12:10 afirma que las tribus
se lamentarán por el Mesías, la referencia es a Israel, pero Juan la amplía a todas
las tribus de la tierra (Ap. 1:7).
El concepto de las plagas del Éxodo es ampliado por Juan desde la tierra de
Egipto a toda la tierra (Ap. 8:6–12; 16:1–14). Los tres años y medio de la
tribulación de Israel (Dn. 7:25; 12:7) se extienden a la tribulación de la iglesia
como el verdadero Israel en todo el mundo. Esta tribulación es instigada no por
la Babilonia literal de Daniel (Dn. 4:30), sino por la Babilonia o sistema mundial
del fin de los tiempos (Ap. 17:1–6), que persigue no sólo a los compañeros
creyentes israelitas de Daniel, sino a la iglesia de todo el mundo (Ap. 17:5–8;
18:24). Cuando caiga Babilonia, también caerán las “ciudades de las naciones”
(Ap. 16:19). Los beneficios del templo de los últimos tiempos de Ezequiel ya no
están reservados sólo para los judíos, sino que son para todos los pueblos
creyentes.
Las hojas que son para la sanidad de Israel (Ez. 47:12) son ahora para la
sanidad de las naciones (Ap. 22:2). Los candelabros del arca representan ahora
a las iglesias (1:12–13, 20), y el maná físico dado a Israel se convierte en maná
espiritual para todos los creyentes (2:17). Tiro como ramera (Ez. 26:17–28:19)
se convierte en el sistema mundial representado por Babilonia (Ap. 17:1–18:24).
La Jerusalén física se convierte en la “nueva Jerusalén”, que se equipara a toda
la nueva creación (21:2–27). La razón de esta universalización tiene su origen
en la comprensión del NT de la obra de Cristo y de cómo, a través de Cristo, la
promesa dada a Abraham se ha extendido a las naciones. Cuando estas naciones
confían en Jesús, que es el verdadero Israel, se identifican con él y, por tanto,
pasan a formar parte del verdadero Israel, montados en los faldones israelitas de
Jesús.
Por tanto, el uso que hace Juan del Antiguo Testamento no debe
considerarse un abuso de su verdadero significado. Juan simplemente entiende
que el Antiguo Testamento apunta proféticamente a los acontecimientos del
Nuevo Testamento y a Cristo, y lo hace de la misma manera que el propio Jesús
y todos los demás escritores del Nuevo Testamento. El verdadero pueblo de Dios
es ahora el que confía en el Salvador prometido en el Antiguo Testamento, y los
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 23
creyentes de todas las naciones, tanto judíos como gentiles, constituyen el pueblo
del nuevo pacto de Dios, la continuación del verdadero Israel. También se
profetizó en el Antiguo Testamento que ese pueblo sería aquel sobre el que Dios
derramaría su Espíritu en los últimos días y sobre cuyos corazones escribiría su
ley. La historia está unida por el plan de un Dios soberano. En esta historia, la
última parte (la obra de Cristo) interpreta lo que ha precedido, pero no puede
entenderse correctamente sin ella.
El hecho simple pero asombroso es que Dios eligió transmitir estas visiones
a Juan de la mejor manera en que él podría haberlas entendido — utilizando el
lenguaje de la Biblia. Lejos de ser un rechazo del Antiguo Testamento, esto es
la afirmación más fuerte posible de su autoridad. Todo lo que Dios ha dado en
Cristo puede y debe entenderse con el telón de fondo de la revelación del
Antiguo Testamento, que no sólo señala a Cristo, sino que es lo único que nos
permite entender quién es Él realmente. Jesús dijo a sus oyentes que si sólo
escucharan lo que escribió Moisés, entenderían quién era Él. Su problema no era
que Moisés contradijera a Cristo, sino que se negaban a creer lo que Moisés decía
de Él (Jn. 5:45–47).
La misma verdad se aplica a la interpretación del Apocalipsis. La clave más
importante para entender la visión de Juan es, con mucho, entender el Antiguo
Testamento. Al estudiar el libro, encontraremos esta conclusión verificada una
y otra vez. La mayoría de la gente toma el Apocalipsis como un trampolín para
mirar hacia adelante. Sin embargo, si no miramos primero hacia atrás en el
Antiguo Testamento y vemos lo que significaba en la época de Juan, y luego
avanzamos desde allí hasta el presente, no entenderemos adecuadamente lo que
tiene que decir sobre el pasado, el presente o el futuro.
9. Esquema y Plan del Apocalipsis
Esquema
1:1–20 Prólogo
2:1–3:22 Las cartas: la iglesia imperfecta en el mundo
4:1–5:14 Dios y Cristo glorificados por la resurrección de Cristo
6:1–8:5 Los siete sellos
8:6–11:19 Las siete trompetas
24 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
12:1–15:4 Siete visiones o “señales”/conflicto más profundo
15:5–16:21 Las siete copas
17:1–19:21 Juicio final de Babilonia y la bestia
20:1–15 El milenio
21:1–22:5 La nueva creación: la iglesia perfecta en gloria
22:6–21 Epílogo
Plan
Las Dos Posturas sobre Cómo se Relacionan las Visiones Entre Sí
Antes de pasar a un estudio más detallado del libro, puede ser útil exponer algún
tipo de comprensión general de cómo se relacionan estas secciones entre sí y
cómo esto puede indicarnos el sentido general de la visión de Juan. Hay dos
escuelas principales de pensamiento sobre la relación entre las distintas
secciones: la posición futurista y la posición de recapitulación.
Posición Futurista Cronológicamente Lineal
La posición futurista generalmente sostiene que el orden de las visiones, desde
el 4:1 hasta el 22:5 (es decir, excluyendo las cartas de los caps. 2–3), representa
el orden cronológico en el que se desarrollarán los eventos descritos en las
visiones. Los sellos son acontecimientos preparatorios que preceden a las
trompetas y las copas. Las trompetas, las visiones (las “señales” de 12:1–14:20)
y las copas se consideran el contenido del séptimo sello, ya que se dice que el
séptimo sello no tiene contenido propio.
Algunos también argumentan que, como la séptima trompeta parece no
tener contenido propio, las señales y las copas representan el contenido de la
séptima trompeta. Hay variaciones de este punto de vista (el más radical de los
cuales sostiene que los sellos, las trompetas y las copas son todos futuros, aunque
se recapitulan unos a otros y todos se refieren al mismo tiempo). Sin embargo,
en general, la visión futurista considera que los acontecimientos de la historia se
desarrollan en un orden cronológico que corresponde estrechamente, o al menos
aproximadamente, a las visiones enumeradas.
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 25
Entre los argumentos que se utilizan para apoyar la posición futurista se
encuentran los siguientes:
1:19 divide el libro en tres partes, el pasado (“las cosas que has visto”, es
decir, la visión inicial de Juan sobre Cristo en 1:9–18), el presente (“las
que son”, es decir, la situación descrita en las cartas a las iglesias en 2:1–
3:22), y el futuro (“las que han de suceder después de éstas”, es decir,
los acontecimientos que están por venir, en 4:1–22:5).
4:1 (“Te mostraré las cosas que deben suceder después de éstas”) reafirma
este orden.
La progresión de las series numeradas de visiones parece sugerir que se trata
de un orden cronológico. Además, 9:12 y 11:14 anuncian la finalización
del primer y segundo ay antes de que comience el tercero.
Los juicios parecen intensificarse a medida que avanza el libro.
Es natural suponer que el orden de las visiones representa el orden
cronológico de la historia futura.
Una interpretación “literal” del Apocalipsis apoya el punto de vista futurista.
Es decir, las visiones extrañas, si se toman de manera físicamente literal,
nunca han ocurrido antes en la historia (p. ej., según 16:21, la última
copa dice que al final del tiempo habrá granizo que pesa 45 kilos). Por
lo tanto, si se entienden literalmente, estas cosas deben tener lugar en un
tiempo futuro.
Posición de Recapitulación
Esta posición sostiene que las distintas series de juicios son descripciones
paralelas de los mismos acontecimientos. El patrón es idéntico dentro de cada
serie. Hacia el final de cada serie, hay una descripción del juicio seguida de una
descripción de la salvación (6:12–17 y 7:9–17; 11:18a y 11:18b; 14:14–20 y
15:2–4; 16:17–18:24 y 19:1–10; 20:7–15 y 21:1–22:5). En apoyo de esta
posición se exponen los siguientes argumentos:
La primera escena del juicio ocurre en 6:12–17 después de la ruptura del
sexto sello. En ella se habla de la destrucción de la tierra y los cielos y
del gran día de la ira del Cordero. Es difícil imaginar cómo esto podría
referirse a otra cosa que no sea el juicio final, o cómo cualquier otro
26 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
juicio podría venir después de él. Esto significa que los acontecimientos
de la tribulación descritos en las trompetas (que comienzan en 8:2)
deben remontarse al tiempo del propio juicio final descrito en 6:12–17.
La declaración más clara posible del juicio final aparece en 11:14–18
después del sonido de la séptima trompeta, donde se dice que el reino de
este mundo se ha convertido en el reino de Dios y de Cristo, donde los
muertos han sido juzgados y los santos han recibido su recompensa.
Obsérvese también que en 20:12, otra escena del juicio final claramente
paralela, se repiten las mismas palabras que en 11:18 respecto al juicio
de pequeños y grandes. De nuevo, como en el punto anterior, esto
significa que la descripción de los acontecimientos de la tribulación en
los caps. 12–13 debe remontarse al tiempo del juicio final descrito en
11:14–18.
Estos mismos versículos (11:14–18) describen el contenido de la séptima
trompeta como la expresión del juicio final, lo que contradice la
afirmación de algunos futuristas de que la séptima trompeta no tiene
contenido en sí misma y que, por lo tanto, debe tener como contenido
todo lo registrado en los capítulos siguientes. Una vez que entendemos
que el contenido de la séptima trompeta es el juicio final, todo el
esquema del futurismo se derrumba.
La descripción del castigo final de los perdidos es tan clara y definitiva en
14:14–20 (la cosecha final) y en 16:17–21 (la séptima copa) como en lo
que muchos futuristas parecen tomar típicamente como la única
mención del juicio final, la del 20:11–15.
El terremoto del que se habla en 6:12–17 (el sexto sello) parece idéntico al
del 16:17–21 (la séptima copa): ambos hablan de un gran terremoto tras
el cual no se encuentran las montañas ni las islas. En 6:14, 16, la división
del cielo y la desaparición de las islas y las montañas se deben a la
presencia de Aquel que se sienta en el trono del cielo, mientras que en
20:11, que sigue a la escena del juicio de 20:7–10, la tierra y el cielo
huyen y no se vuelven a encontrar debido a la presencia de Aquel que
se sienta en el trono. Esto demuestra de nuevo que 6:12–17 retrata el
juicio final y definitivo, de modo que los juicios que siguen en las plagas
de las trompetas y las copas deben retroceder en el tiempo antes de ese
juicio final.
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 27
El mismo lenguaje del juicio de Dios a través de truenos y sonidos y
relámpagos que se registra en Éxodo 19:16 se utiliza en 8:5 (la
conclusión de los siete sellos); 11:19 (la conclusión de las siete
trompetas); y 16:18 (la conclusión de las siete copas). Cada uno de estos
textos del Apocalipsis menciona también en su contexto el templo o altar
celestial. Así, cada texto narra el juicio final, de modo que los dos
últimos recapitulan el primero.
La situación de los creyentes y los incrédulos durante el tiempo que precede
al juicio final se describe en términos muy similares en 6:12–17 (el sexto
sello); 9:13–11:13 (la sexta trompeta); y 16:12–16 (la sexta copa).
La frase “Hecho está” en 16:17 y 21:6 aparece en ambos casos para referirse
a la realización del mismo juicio final. En ambas ocasiones las palabras
provienen del trono del cielo.
La repetición de la frase “reunirse para la guerra” en 16:14; 19:19; y 20:8
indica que se describe tres veces la misma batalla (final consumativo).
Las declaraciones relacionadas a la caída de Babilonia que aparecen en 14:8
y 16:19 y en varios lugares de los caps. 17–19 también deben estar
describiendo lo mismo, revelando así de nuevo la descripción
recapitulada del juicio.
Tanto las trompetas como las copas se inspiran en las plagas del Éxodo,
aludiendo a las mismas plagas y presentándolas más o menos en el
mismo orden.
Dado el hecho de que cada serie de juicios expresa en su conclusión la misma
realidad de castigo y recompensa final, y dadas las grandes similitudes
entre las series de juicios, la observación de que cada serie de juicios
parece intensificar su efecto se entiende más fácilmente como expresión
del corazón de Dios para expresar las mismas realidades en términos
cada vez más contundentes a medida que el libro alcanza su clímax.
Nuestra conclusión, por tanto, es que la posición de recapitulación es la que
mejor explica la estructura del Apocalipsis. El libro consiste en una serie de
visiones paralelas en las que Dios expresa las mismas verdades de diferentes
maneras. ¿Cómo se explica, entonces, que los contenidos de cada serie de siete
no sean absolutamente idénticos, o que algunos sean idénticos pero expresados
en un orden diferente? Los sellos hablan de cuatro caballos, mientras que las
trompetas y las copas hablan de las plagas del Éxodo, pero en diferente orden.
28 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Comenzamos con el entendimiento de que Juan está relatando lo que vio en
una serie de visiones, y lo está haciendo en el orden en que las vio. El orden en
el que vio las cosas no es necesariamente el orden cronológico histórico en el
que esas cosas sucederán. Esto se desprende del hecho de que el texto muestra
que habla de los mismos acontecimientos en diferentes visiones, pero a veces no
los relata exactamente en el mismo orden, o cuenta con visiones diferentes (p.
ej., caballos en lugar de plagas) para expresar la misma realidad. En parte, esto
se debe a que, en general, las plagas se repiten a lo largo de la historia, en lugar
de ser acontecimientos históricos puntuales, por lo que no hay una
correspondencia exacta en todos los detalles.
La frase de Juan “después de estas cosas” o “después de esto” se utiliza para
introducir una serie de visiones a lo largo del Apocalipsis. Algunos futuristas
piensan que la frase indica que lo que se va a narrar, tras el “después de esto”,
seguirá cronológicamente lo que se retrata en la visión precedente. Pero en
sentido estricto “después de esto” sólo narra el orden cronológico de las propias
visiones, es decir, que una visión viene después de otra en la secuencia
visionaria. La frase no indica que la historia dentro de las visiones viene después
de la historia registrada en la visión anterior. Para una explicación más detallada,
véase también el punto 10. Esto significa que el alcance de los conjuntos de
visiones paralelas de Juan trata el curso de la historia desde el nacimiento de la
iglesia en Pentecostés hasta el regreso del Señor. Comprender esto nos da una
clave absolutamente crítica para entender el significado del Apocalipsis en su
conjunto.
La Relación de las Cartas con las Visiones
Los lectores del Apocalipsis a menudo no ven mucha relación entre las cartas a
las iglesias y la serie de visiones que siguen. Sin embargo, está claro que varios
temas de las siete cartas reaparecen en las visiones:
El verdadero y el falso Israel. Se habla del falso Israel en 2:9 y 3:9, mientras
que la iglesia, como el verdadero Israel, se describe en 7:4–8.
Sufrimiento y persecución. Los cristianos de Esmirna sufrirán persecución
(2:10), al igual que los de la visión, asesinados por su fe (6:11). Los
cristianos de Filadelfia recibirán protección espiritual en la prueba
(3:10) y tendrán escrito sobre ellos el nombre de Dios y de Cristo (3:12),
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 29
mientras que los creyentes de la visión son igualmente sellados
espiritualmente (7:3) para que no sean dañados por los problemas que
se avecinan, y también tienen los nombres de Dios y de Cristo escritos
sobre ellos (14:1). Los cristianos de Filadelfia se convertirán en pilares
del templo de Dios (3:12), y los creyentes sellados servirán a Dios en Su
templo (7:15). Antipas en Pérgamo es descrito como testigo de Dios
(2:13), al igual que los creyentes en 6:9 y los dos testigos en 11:3–13.
Figuras demoníacas. En Pérgamo, se dice que Satanás tiene su trono (2:13),
y parece que allí hay un falso profeta llamado Balaam (2:14). Más tarde,
Satanás aparece como el dragón (12:9) que es arrojado del cielo e intenta
establecer su dominio (trono) en la tierra. Le acompaña una segunda
bestia descrita más tarde como falso profeta (13:13–17; 16:13; 19:20).
Una Jezabel aparece en Tiatira en 2:20–23, y Jezabel se utiliza como
modelo para la ramera del cap. 17.
Otras promesas a los creyentes. A los creyentes de Laodicea se les ofrecen
vestimentas limpias y se les invita a comer con el Señor (3:18, 20), y del
mismo modo los creyentes del regreso de Cristo recibirán vestimentas
limpias y serán invitados a la cena del Cordero (19:8–9). Detrás de la
puerta de los creyentes de Laodicea está Cristo, el “Testigo fiel y
verdadero” (3:14), y dentro de la puerta abierta del cielo se encuentra
Aquel que es llamado “Fiel y Verdadero” (19:11).
Otros temas. Otros temas comunes son el de la superación (2:7, 11 y 12:11;
15:2; 17:14), la idolatría (2:14, 20 y 9:20; 13:4, 12–15), y la imagen de
Jesús trayendo el juicio por la espada que sale de Su boca (2:16 y 19:15).
Las cartas, que describen el estado actual de la iglesia, y la sección final, que
describe la iglesia glorificada en el cielo, están estrecha y deliberadamente
vinculadas por el tema de la promesa y el cumplimiento. Nótese el paralelismo
entre la iglesia imperfecta del presente y la iglesia perfecta del futuro:
falsos apóstoles (2:2) verdaderos apóstoles (21:14)
falsos judíos (2:9; 3:9) tribus del verdadero Israel (21:12)
Los cristianos habitan donde está el Los cristianos habitan donde está el
trono de Satanás (2:13) trono de Dios (22:1)
algunos en la iglesia están muertos (3:1) todos en la iglesia perfeccionada están
vivos (21:27)
30 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
la iglesia es un candelero terrenal (1:20; Dios y el Cordero son las lumbreras
2:5) (21:23–24; 22:5)
la iglesia contiene idólatras (2:14–15, la iglesia perfeccionada no tiene
20–23) idolatría ni mentira (21:8)
Los cristianos son perseguidos (2:8–10, Los cristianos reinan como
13) conquistadores (21:6–7)
Observa también cómo las promesas hechas a los que vencen se cumplen
completamente en la nueva creación:
Comerán del árbol de la vida (2:7). El árbol de la vida da frutos en el cielo
para el creyente (22:2).
Serán una columna en el templo (3:12). Dios y el Cordero son el templo del
cielo donde habita el creyente (21:22).
Formarán parte de la Jerusalén celestial Forman parte de la Jerusalén celestial
(3:12). (21:23–27).
Tendrán el nombre de su Dios (3:12). El nombre de Dios está en sus frentes
(22:4).
Sus nombres estarán escritos en el libro Sus nombres están escritos en el libro
de la vida (3:5). de la vida (21:27).
Se vestirán de blanco (3:5). Son la novia adornada para su marido
(21:2).
Tendrán una piedra blanca y recibirán Forman parte de la ciudad cuyos
la estrella de la mañana (2:17, 28). cimientos son piedras preciosas (21:11,
18–21), cuya luz es Dios y el Cordero
(21:23; 22:5), y que vive con Jesús, la
brillante estrella de la mañana (22:16).
Gobernarán las naciones (2:26–27) y se Reinan por los siglos de los siglos
sentarán con Cristo en su trono (3:21). (22:5).
Se salvarán de la segunda muerte Se salvan de la segunda muerte (21:7–
(2:11). 8).
Esta estrecha relación entre las cartas y el resto de las visiones es significativa,
porque muestra que el Apocalipsis, como las demás cartas del NT, es una carta
pastoral escrita a los creyentes. Como en las otras cartas, la gracia se dirige a los
creyentes al principio y al final de la carta (1:4; 22:21). Al igual que las otras
cartas, el Apocalipsis trata de los problemas pastorales a los que se enfrentan las
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 31
iglesias y conlleva un llamamiento a los creyentes para que vivan para Cristo.
Al igual que las otras cartas, ofrece la esperanza a los creyentes de que, si
perseveran en la fidelidad a Cristo, recibirán una recompensa eterna. Esto
significa que el contenido de las visiones debe tener una relevancia real y
presente para todos los creyentes que lean el libro, independientemente de la
época en que vivan.
Entendemos que las cartas del Apocalipsis, aunque tratan (como todas las
demás cartas del NT) de la situación de las iglesias de antaño, nos siguen
hablando en cada uno de los temas que tratan: perseverancia, idolatría, valor para
dar testimonio, pureza moral, ortodoxia doctrinal, etc. ¿Por qué entonces
suponemos que las visiones deberían tratar sólo de eventos del futuro, y por lo
tanto tener poca o ninguna relevancia presente para nosotros? Es mucho más
probable la proposición de que, al menos en gran parte, las visiones también
tratan de los acontecimientos que han afectado a los creyentes desde la misma
fundación de la iglesia. A medida que avanza nuestro estudio, apoyaremos esta
conclusión mediante el examen del texto, entendiendo, por supuesto, que hay
partes del Apocalipsis que sí tratan específicamente del futuro y de los
acontecimientos que rodean el regreso de Cristo.
10. El Significado de 1:19 como Clave para la Interpretación
del Libro
Como se ha dicho en una sección anterior, 1:19 es una clave interpretativa
importante en el Apocalipsis para entender correctamente la comprensión
futurista del libro: “Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las
que han de suceder después de éstas”. El enfoque que adoptaremos en el
comentario que sigue es que una comprensión diferente de 1:19 proviene de la
lucha con una variedad de cuestiones en el contexto inmediato y a lo largo del
libro.
Los que entienden el Apocalipsis desde una perspectiva futurista (es decir,
que todos los acontecimientos de los que se habla en las visiones están por venir
y se desarrollarán en orden cronológico) ven 1:19 de la siguiente manera: las
“cosas que habéis visto” se refieren, según este punto de vista, a la visión inicial
del pasado descrita en los versículos inmediatamente anteriores. Las “cosas que
son” se refieren a la situación actual de las siete iglesias de las que tratan las
32 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
cartas, y las “cosas que han de suceder después de éstas” se refieren a los
acontecimientos del futuro, concretamente a los acontecimientos
inmediatamente anteriores al regreso de Cristo y a ese regreso.
Este punto de vista tiene deficiencias que deben ser abordadas. Para
empezar, la orden de escribir “las cosas que has visto” no parece ser simplemente
una referencia al tiempo pasado, o a lo que Juan ha visto en los versículos
anteriores. Más bien parece retomar lo dicho en 1:11, donde la voz angélica le
dice a Juan que escriba “lo que ve”. No hay razón para limitar el alcance de esto
a la primera visión que tiene Juan; parece más natural que se refiera al contenido
de todo el libro. Pero, ¿qué hay de “las cosas que son” y las que están por venir?
Es muy posible que “las cosas que son” aludan enteramente a los
acontecimientos que ocurren durante el tiempo presente de las siete iglesias.
Dado que estas siete representan a la iglesia universal, esta frase se referiría así
al “presente” de toda la era de la iglesia. En otras palabras, esto es tan relevante
para nosotros hoy como lo son las instrucciones de Pablo a cualquiera de las
iglesias a las que escribió.
Además, la comprensión correcta de la última frase del v. 19, “las cosas que
han de suceder después de éstas”, es crucial. Intentaremos mostrar que esta
última cláusula no debe limitarse a los acontecimientos del futuro lejano, sino
que abarca todos los acontecimientos del período entre la resurrección y el
regreso de Cristo. Para entender correctamente este versículo es fundamental el
hecho de que Dios se comunica con Juan con las palabras que inspiró a Daniel
seis siglos antes. Si Dios habla proféticamente en el Antiguo Testamento, el
hecho de que cumpla estas palabras proféticas en el Nuevo Testamento no
debería sorprendernos. Más sorprendente sería pensar que Dios comunicó
visiones tan significativas a Juan sin ninguna referencia a cómo había hablado
en días anteriores a sus siervos los profetas.
Este versículo, junto con otros tres (1:1; 4:1; 22:6), está fuertemente
influenciado por las palabras pronunciadas a través de Daniel a Nabucodonosor
en la interpretación de su primer sueño (Dn. 2:28, 29, 45). En la sección 6.
anterior, observamos cómo la declaración de Juan en 1:1 (“La Revelación… que
Dios Le dio, para mostrar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto”)
está tomada de Dn. 2:28, 29, 45, donde Dios muestra a Daniel lo que debe ocurrir
“en los últimos días” o “después de estas cosas”:
APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE 33
“Él ha dado a conocer… lo que “para mostrar… las cosas que deben
sucederá al fin de los días” (Dn. 2:28) suceder pronto [o rápidamente]” (Ap.
1:1)
“… lo que habrá de suceder en el
futuro” (Dn. 2:29)
“… lo que sucederá en el futuro” (Dn.
2:45)
Si comparamos Apocalipsis 1:1 con los pasajes de Daniel, el pensamiento es casi
idéntico. La diferencia significativa en lo que Dios le dice a Juan consiste en la
sustitución de “al fin de los días” o “en el futuro” (años todavía lejanos para
Daniel) por “pronto” o “rápidamente”, lo que implica que los “últimos días” de
Daniel (= “en el futuro”) están a punto de desarrollarse, de hecho empiezan a
desarrollarse. Lo que a Daniel le resultaba lejano, a Juan le resulta evidente.
En 1:3, Juan dice que el tiempo está “cerca”, utilizando una palabra similar
a la pronunciada por Jesús en Marcos 1:15: “El tiempo se ha cumplido… y el
reino de Dios se ha acercado”. Es probable que “el reino de Dios se ha acercado”
sea un paralelo y una explicación más de “el tiempo se ha cumplido”. Si es así,
la idea de “cerca” es un sinónimo cercano de “cumplido”. El verbo griego para
“cercano” tiene el sentido de “a punto de llegar” o “empezando a llegar”. No va
a suceder lejos en el futuro: está empezando a suceder ahora, y mucho más está
a la vuelta de la esquina.
En Lucas 20:18 Jesús equipara la “piedra” de su ministerio con la roca de
los últimos tiempos del reino de Daniel. Para Jesús, las palabras proféticas de
Daniel están a punto de cumplirse. Y Juan no difiere de Jesús en su comprensión.
Obsérvense los demás paralelismos de Apocalipsis 1 con Daniel. Hay
referencias al reino (vv. 6 y 9), como en Dn. 7:14, que Juan ve inaugurado en
cumplimiento. Este reino pertenece a un “Hijo del Hombre” (1:13), al igual que
en Dn. 7:13, y este Hijo del Hombre se describe en una visión celestial (1:13–
16), al igual que en Dn. 7:13–14. Jesús ha comenzado en el propio tiempo de
Juan a cumplir la profecía del Hijo del Hombre de Daniel 7. De esto sacamos la
conclusión de que Daniel 2 y Apocalipsis 1 describen la misma realidad, y que
lo profetizado en Daniel está empezando a cumplirse en Apocalipsis. Los
acontecimientos profetizados están ocurriendo o empezando a ocurrir. La muerte
y la resurrección de Cristo han traído la inauguración o el comienzo del reino de
34 APOCALIPSIS: UN COMENTARIO MÁS BREVE
Dios profetizado en Daniel. Tal comprensión tendrá una profunda importancia
para nuestra interpretación del Apocalipsis en su conjunto.
Ahora examinamos 1:19, a la luz tanto de 1:1 como de los pasajes de Daniel:
“Lo que sucederá al fin de “Las cosas que deben “Las cosas que han de
los días/en el futuro” (Dn. suceder pronto [o suceder después de éstas”
2:28, 29, 45) rápidamente]” (Ap. 1:1) (Ap. 1:19)
Está claro que las frases de Daniel “al fin de los días” (Dn. 2:28) y “en el futuro”
(en la traducción de Teodoción, “después de estas cosas”, exactamente como en
Ap. 1:19) son idénticas en significado. La frase “en el futuro” (en el texto hebreo)
o “después de estas cosas” (Teodoción) se refiere en Dn. 2:29 a algo lejano en el
futuro, a lo que también se refiere la frase “en los últimos días”. Sin embargo,
en el Apocalipsis aluden a algo que ya está empezando a suceder: como ya
hemos visto, Apocalipsis 1:1 sustituye “en los últimos días” por “pronto”, y el
v. 3 añade el matiz “cerca”, que significa “a punto”.
La frase “después de estas cosas” en 1:19, por lo tanto, no es una referencia
a eventos sólo del futuro, sino a eventos que ya se están desarrollando en estos
últimos días, ya que “después de estas cosas” debe identificarse con los “últimos
días” en Dn. 2:28–29, que han sido inaugurados por la muerte y resurrección de
Cristo. Así, cada una de las tres frases de Apocalipsis 1:19 puede muy bien
referirse a la misma realidad de toda la era de la iglesia. La interpretación de
Apocalipsis 1:19 es compleja, y hay una gran variedad de interpretaciones; por
esa razón, ninguna visión global del Apocalipsis debería basarse principalmente
en ella, ya sea futurista o de cualquier otro tipo.
El otro lugar donde aparece la frase “después de estas cosas” es en 4:1 que,
significativamente, es la introducción a la sección de la visión del libro. La voz
angélica le dice a Juan: “Sube acá y te mostraré las cosas que deben suceder
después de éstas”. De nuevo, se trata de una alusión a Dn. 2:29. Si “estas cosas”
es sinónimo de “los últimos días”, como lo es en Dn. 2:28–29, se refiere a los
eventos de los últimos días entendidos como inaugurados por la cruz y la
resurrección de Cristo. Esto se desprende de la comprensión de Juan a lo largo
de Apocalipsis 1 de que las profecías de Daniel 2 y 7 han comenzado a cumplirse
en la primera venida de Cristo.
En consecuencia, las visiones que se desarrollan en el resto del libro nos
dirán lo que se va a desarrollar a lo largo del período de estos últimos días — es