Tema 6
Tema 6
Ideas clave 4
6.1. Introducción y objetivos 4
6.2. Clima familiar sano para un desarrollo estable 7
6.3. Rasgos de personalidad en función de diferentes
estilos parentales (autoritarismo, permisivismo,
incoherencia y autoridad positiva) 16
6.4. La familia y el desarrollo del individuo 21
6.5. Diversidad familiar y la posible influencia en la
personalidad de los hijos/as 26
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6.6. Conclusión 31
6.7. Referencias bibliográficas 33
A fondo 35
Actividades 38
Test 44
Esquema
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estamos inmersos, necesitará tiempo para saber cómo ha podido influir, pero sin
duda, supone un cambio en las interacciones, en las posiciones de cada miembro de
la familia, en la percepción de seguridad, en la estabilidad, en la generación de
expectativas, en la manera en que se relacionan, etc.
Se han ido extinguiendo las cartas en papel a favor de los mails, se está eliminando el
uso de las llamadas telefónicas por los WhatsApp de texto o de voz; incluso, en
muchas familias pueden constituir una herramienta que ayuda al aislamiento del
adolescente. Pero, también tienen efectos positivos (tanto a nivel personal como en
las relaciones familiares) ya que generan una facilidad a la hora de ir encajando
ciertos cambios; de tal forma que cuando se les pregunta a las personas que se han
tenido que separar o a algunas que intentan unirse y lo hacen a través de las
tecnologías, exponen que no perciben tanto la distancia (muchas veces por la rapidez
de la respuesta a través del WhatsApp por ejemplo) por lo que pierden un tanto la
noción de la realidad en cuanto a esa distancia que les separa, haciéndoles vivir de
forma más llevadera la separación.
Lo mismo suponen las videollamadas, en las que a pesar de comentar que no es lo
mismo que estar en vivo porque a la persona no se le «puede tocar», sí que constituye
un sustituto, explicando que cuando se lleva un tiempo delante de la cámara, parece
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Para abordar este tema hay que tener en cuenta diferentes aspectos básicos, que son
importantes por sí mismos pero que uniéndolos provocan una globalidad de
funcionamiento, por la que se podría hablar de aspectos sanos o disfuncionales.
Para poder establecer la salud del contexto familiar se han de tener en cuenta
aspectos relacionados con la interacción familiar (que como se ha estudiado es de
naturaleza circular). En Rodríguez González (2015) se pueden encontrar diferentes
escalas dirigidas a la evaluación de la interacción familiar.
Es indiscutible que para poder conseguir que la familia funcione así (en caso de que
la familia tenga dos progenitores) se necesita que la pareja también lo haga, tal y
como se muestra a continuación:
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Estilo de familia distante: sería aquella en la que tanto el subsistema conyugal (en
familias con dos progenitores) como la familia estarían distantes. De esta manera,
cada miembro de la familia se va incomunicando. El nivel de independencia es tan
elevado que los miembros no buscan el lugar de encuentro, favoreciendo el
aislamiento y la desconexión entre unos y otros. La pareja en ese caso también
tendría un encuentro distante.
nadie se atreve decirlo. Vistas desde afuera, son familias que parece que tienen
orden, equilibrio, salud mental y ausencias de conflicto. La pareja también se
encontraría de forma simétrica.
Por tanto, los factores básicos que pueden hacer que una familia tenga un clima sano
están relacionados con:
Figura 6. Factores básicos para un clima relacional familiar sano. (Berzosa, 2019)
Con esta base se aumenta la probabilidad de que el contexto familiar sea un espacio
más estable y que las dificultades o factores que pueden afectar a uno o más
individuos de los subsistemas, puedan resolverse con más capacidad de éxito.
Si el clima familiar se gesta desde este punto de vista aumenta la seguridad y, establecido
así el contexto, la personalidad que se vaya configurando se verá influida de manera
positiva en contra de contextos que tengan disfunciones en la comunicación o en el estilo
de disciplina o en ambos, más allá de ciertas patologías individuales de uno de los
miembros del sistema familiar.
Pongamos un ejemplo:
Imaginemos una familia con un niño de 11 años que padece una epilepsia grave
y lleva 3 años sufriendo ataques sin cesar. Hay un hermano de 2 años menos
que está totalmente sano. En esta familia, la madre tenía un estilo hipernómico
y autoexigente porque para ella es el aval para solucionar problemas en la vida.
El padre tiene un estilo comunicacional muy empático y afectivo, porque para
él es lo más importante en la vida. Ya desde el principio, el subsistema parental
está descoordinado, pero mientras que no se produce la sintomatología fuerte
del PI (paciente identificado) es decir, del niño con epilepsia, no es necesario
desarrollar ninguna estrategia específica que ayude a paliar y a manejar lo que
supone esto para el niño y para las relaciones familiares.
Ambos progenitores van compensando sin problemas el estilo del otro. Pero
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cuando comienzan las crisis graves del niño, con lo que eso genera de alarma y
de ingresos hospitalarios, se desencadenan actitudes extremas de los dos
desde sus propios caracteres: el padre aumenta su permisividad,
sobreprotección, capacidad de ponerse en el lugar del niño y genera un apego
excesivo, llegando incluso el niño a pensar que su padre hace demasiadas
tonterías y no le tiene mucho respeto. La madre, por su parte, extrema su
carácter hiperexigente, generando un rechazo muy alarmante, pues «cerrada»
Pero ¿qué ocurre con el hermano sano? La alianza de la madre con él es cada
vez más elevada. Él sí cumple con sus expectativas; a su vez, le es fácil tener
una relación con él. Se muestra solidario con su hermano y cariñoso con la
madre. Pero esta situación no hace más que empeorar la relación del PI con su
hermano, aumentando los celos porque le ve capaz y porque siente que la
madre le prefiere.
Es más fácil estudiar el contexto familiar si tenemos en cuenta lo que sucede en cada
etapa para identificar lo que favorece que una familia pueda ser más o menos sana.
Lo que sucede en cada ciclo evolutivo nos da pistas sobre los cambios que se
producen en el status familiar los procesos emocionales más relevantes y lo que
supone para los subsistemas (Ochoa de Alda, 1995). A continuación, se resumen las
etapas que más se tienen en cuenta en la actualidad:
pareja.
Pareja recién constituida Compromiso con el nuevo
Inclusión al otro miembro de la
(familias nucleares) sistema.
pareja a las familias extensas y
a los amigos propios.
Reajuste del sistema de la
los hijos ante la salida entradas y salidas del sistema socioeconómica del momento
adolescente familiar. del establecimiento más
tiempo de la cuenta de los
hijos en edad adulta en el
domicilio familiar e incluso, la
vuelta a él por estos motivos.
Volver a alinear las relaciones
Aceptación de la para incluir a la familia política
independencia real de los hijos y a los nietos.
Emancipación de los hijos
y del propio estado del Afrontamiento de
subsistema parental. enfermedades y muerte de
padres y abuelos.
Se mantiene el
funcionamiento propio y de la
pareja a pesar del deterioro
físico, se exploran nuevos
roles sociales y familiares.
Familia en las últimas Aceptación del cambio de los Apoyo para un rol más central
Afrontamiento de la muerte
ajena y preparación de la
propia. Revisión e integración
de la vida.
Según la literatura especializada (Brunet & Negro, 1994; Ríos, 1997; Ruiz, 1999;
Berzosa, 2003) encontramos que hay diferentes formas de clasificar el estilo de
autoridad en la educación y que en general se clasifican en:
Estilo autoritario.
Estilo permisivo.
Estilo indiferente.
Los dos primeros estilos están claramente definidos por las investigaciones en este
campo y forman parte de un continuo:
el caso del estilo permisivo nos encontraremos con niños que sin guía se sentirán
perdidos porque los padres en este caso presentan niveles altos de afecto y
comunicación, pero bajos niveles de control y exigencias de madurez. Los hijos bajo
este estilo suelen tener problemas para controlar sus impulsos, dificultades a la hora
de asumir responsabilidades, son inmaduros y con baja autoestima, pero tienden a
La manera de hacerla desde unos parámetros que generen efectos positivos, con
una comunicación eficaz y basada en la generación de expectativas, el respeto
Así los ingredientes del estilo con autoridad positiva (Berzosa, 2015) son:
En este estilo, al recibir afecto y normas claras y coherentes, los hijos se identifican
con los valores de los padres, les admiran y sienten un apego seguro, no por los
beneficios o premios que puedan recibir, sino por las propias figuras progenitoras y
lo que supone para ellos. El tiempo invertido en comunicación por parte de los
padres, generará con más facilidad que reproduzcan este modelo los hijos. Por lo que
tenderán a ser más dialogantes no solo en la familia sino en las relaciones con el
exterior.
No significa que los hijos bajo este modelo no tengan rabietas, crispaciones, «salidas
de tono», retos, frustraciones, etc. Una parte de la personalidad es interna, no
depende del entorno, pero la constancia en este estilo favorecerá que se manejen
mejor los momentos negativos, tanto para los padres como para los hijos. De tal
manera que el hijo aprende antes a que un no es un no y que, sus actos tienen
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consecuencias. Los padres son creíbles. Por ello estos hijos se podrán adaptar con
más facilidad al entorno.
Landau (2005) llega a decir que si la familia se observa desde la perspectiva de los
cambios familiares es considerada como competente y saludable ya que puede ser la
fuente de recursos para los individuos en momentos de estrés. Por supuesto, este
sería el caso siempre que la familia no sea disfuncional. Entonces las dificultades
inesperadas (muertes, separaciones, cambios de contexto social, conflictos
culturales, etc.) pueden provocar una crisis importante. Aunque la familia sea sana,
estas dificultades suponen un reto para ella y momentos de riesgo en los que los
miembros de la familia pueden hacerse sintomáticos, desarrollando
comportamientos adaptados a la presión externa de la familia. Incluso estos
comportamientos pueden convertirse en modelos destructivos y transmitirse así
durante generaciones.
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Tomando como base la nomenclatura de «eficaces», que al igual que el Dr. Ríos
considera que es un término que contribuye al buen desarrollo integral de la
personalidad de los individuos, expongo el término «no eficaces», por considerar
La jerarquía existente entre padres e hijos está La estructura jerárquica no está bien definida; es
bien definida y genera seguridad. demasiado flexible o demasiado rígida.
Se ejerce la autoridad positiva como base del La autoridad entre padres e hijos es confusa y a
estilo de disciplina y así se fomenta la veces está invertida.
responsabilidad de los hijos y la autogestión.
Favorece los encuentros complementarios. Los encuentros pueden ser o simétricos o
distantes.
Los subsistemas tienen capacidad para iniciar Hay miedo e inseguridad de separarse y no hay
cambios que facilitan también modificaciones cambios en los triángulos.
en los triángulos o alianzas.
La comunicación se alterna en varios niveles Hay dificultad de alternar adecuadamente los tres
(informativa-racional y emotivo-profunda), niveles de comunicación.
promocionando formas de comunicación que
faciliten la transmisión de emociones (en Puede no haber coherencia entre el lenguaje
cualquier dirección). analógico y digital, generando confusiones y
malos entendidos que podrán afectar a la
Hay coherencia comunicativa. transmisión emocional.
Tabla 2. Diferencias entre familias eficaces y familias no eficaces. Fuente: Ríos González, 2014.
Desde el punto de vista sistémico, como hemos dicho en varias ocasiones, se aborda
a la familia teniendo en cuenta todos los aspectos que la rodean y donde está
inmersa. Una figura que influye notablemente en este aspecto es Bronfenbrenner,
quien desarrolló el modelo ecológico para explicar el desarrollo humano. Desde este
punto de vista se considera que la influencia de las relaciones familiares es muy alta.
Willi (1987) desde esta perspectiva ecológica indica que la realización de un individuo
es más real cuando tiene como referencia otras personas o cosas (refiriéndose
concretamente al contexto familiar, aunque se pueda extrapolar a otros contextos).
Así, la evolución de uno es más limitada por la evolución paralela de los otros.
En la acción interna con los otros, el individuo obtiene una profunda consciencia de
sí mismo, es moldeado y el potencial que posee toma forma durante su
comportamiento. De esta manera hay influencia de unos y otros, convirtiendo la
relación en un campo de tensiones y realizaciones, el individuo puede sentirse
realizado solo en la medida en que es responsable de sí mismo y de sus realizaciones.
Los vínculos son otro aspecto que influye notablemente en la familia, pues
constituyen un núcleo central de la misma. Bolwby (1984) es el promotor de esta
teoría. Según la cual: «el funcionamiento de una personalidad saludable en todas las
edades refleja, en primer lugar, la capacidad del individuo en reconocer las figuras
adecuadas que están dispuestas y aptas a darles una base segura y, en segundo lugar,
a su capacidad para colaborar con ellas en relaciones muy gratificantes» (Bolwby,
1990, 98). Visto así, cuando en un individuo hay una reducida capacidad en reconocer
figuras adecuadas que puedan ofertar una base segura, se observa un
funcionamiento perturbable de la personalidad.
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Si el apego ha sido seguro con las primeras figuras de cuidado, según la literatura
especializada, el niño al crecer se sentirá más seguro para establecer nuevas
relaciones de vínculo con sus iguales y posteriormente con otros adultos (amigos y
parejas). Esto es trascendental para la capacidad adaptativa de los individuos pues en
La familia denominada eficaz está más preparada para favorecer vínculos seguros. Y
es desde esta visión relacionada con los vínculos (apegos) que Herbert y Harper
(2002) exponen una serie de combinaciones transaccionales paternales, que pueden
generar en los hijos determinados comportamientos, tal y como se expresa a
continuación:
Esto viene a completar lo tratado en el punto anterior con lo que finalmente aunque
se tenga como referencia los estilos de disciplina o las transacciones relacionales,
finalmente lo determinante está en la mezcla de las características parentales y la
repercusión que esto tiene en los hijos. Las interacciones son trascendentales para la
construcción de la vida personal ya que son las que proporcionan al individuo su
Uno de los aspectos que se observan cuando se trabaja con familias es que la realidad
de la diversidad genera un esfuerzo adaptativo por parte del niño que en muchas
ocasiones le supera.
Las familias que más acuden a consulta son las nucleares, presentando en especial
problemas en la comunicación y en la autoridad. Familias que no generan unas pautas
adecuadas y que esto conlleva a estados verdaderamente lamentables, como el
aumento de violencia de hijos a padres. Una de las cuestiones que se repite en estas
familias y en otras es la falta de tiempo para invertir en la asunción de las pautas y la
transmisión de las emociones. Esto conlleva que los padres compensen la falta de
tiempo con otras cuestiones como dar demasiadas concesiones a los hijos tanto en
juegos de máquinas y móviles (que muchas veces no les corresponde por edad) y
otros caprichos. Esto a su vez provoca otro tipo de problemáticas complicadas y aún
recientes como para saber su repercusión a medio y largo plazo (nos referimos a la
adicción tecnológica, en especial el abuso de internet).
Estos aspectos también pueden darse en otros tipos de familias sin duda, pero de
manera más específica, nos encontramos lo siguiente a modo de ejemplo más
representativo de la práctica clínica:
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Cuando la familia en estas circunstancias está capitaneada por una pareja que es
capaz de priorizar su rol parental ante el conyugal, el resultado suele ser
totalmente diferente porque los hijos no se ven amenazados en su seguridad,
aunque tengan el período de duelo ante esta separación. De ahí que los
tratamientos en estos casos se hagan con el subsistema parental.
En conclusión, los hijos reaccionan de forma ansiosa si viven que hay inseguridad en
su contexto y en las relaciones que se gestan. Mantener la ansiedad y la inseguridad
conllevará que la personalidad se vaya desarrollando de manera más inestable,
dificultado el crecimiento sano del individuo.
6.6. Conclusión
El tema que se ha querido abordar es complejo y amplio, pero a pesar del riesgo que
supone poder haberse dejado algo en el tintero, se ha intentado globalizar los puntos
más importantes e influyentes para el tema que nos ocupa. Así, es un clásico
considerar a la familia como un eje vital para el individuo. La consideración de hacerlo
de una manera u otra aporta una parte de influencia en el desarrollo de la estabilidad
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De esta forma el ejercicio de la autoridad positiva por parte de los progenitores, como
hemos visto, es el camino a seguir desde diferentes perspectivas y
conceptualizaciones. Así el propio Consejo Europeo (2006) publica las
Desde la base sistémica y globalizándolo con los factores que se han descrito, es
indiscutible que independientemente del tipo de familia que se haya constituido, los
progenitores tienen que:
Manejar sus emociones para establecer una interacción lo más sana posible
consigo mismo y con los demás, gestando vínculos sólidos y seguros, que serán la
base del fomento de la autoestima y la confianza en las capacidades.
Establecer espacios de encuentro internos que hagan entender que hay una
relación complementaria (a pesar de ciertos condicionantes como puede ser la
distancia).
Adaptarse a la realidad del momento para poder obtener beneficio por ejemplo
de lo que las tecnologías pueden aportar, con un uso adecuado por su parte y el
fomento del mismo para con los hijos (así por ejemplo se pueden paliar ciertas
dificultades que se viven en el momento). Teniendo claro, a su vez, el factor de
estrés que impera en la sociedad del momento.
Tener muy presente que es necesario prevenir aspectos que puedan influir al
niño cuando la familia cambia ya sea de manera más o menos recurrente y así se
Bolwby, J. (1990). Formación y ruptura de los lazos afectivos. Sao Paulo: Martins
Fontes.
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Landau, J. & Garret, J. (2005). Family motivation to change: a major factor in engaging
alcoholics tratment. Colorado: Linking Human System, LLC, Boulder, CO.
Withaker, A. & Bumberry, W (1990). Bailando con la familia. Porto Alegre: Artes
médicas.
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En esta lección voy a presentar el caso de una adolescente de 14 años, que está
viviendo entre el conflicto que los padres tienen: una pareja que desde hace años no
se tiene respeto, que la madre expone que ya no quiere al padre, pero que no adopta
una postura firme para tomar una decisión.
El contexto rural en que la familia está inmersa, condiciona en gran medida las
actuaciones, creencias y criterios. La adolescente comienza a mantener actitudes
insanas en rebeldía, control de impulsos y en trastorno alimentario. Será
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precisamente por este motivo (un principio alarmante de anorexia) por lo que es
remitido del Centro de Servicios Sociales Comunitario de la población donde residen.
Este artículo supone una interesante revisión actual de las tipologías familiares y del
ajuste psicosocial que esta diversidad tiene en la sociedad.
Agosto
John Wells. (2013). Agosto [Película]. EE. UU.: The Weinstein Company / Jean Doumanian
Productions.
El autor ha plasmado aquí lo que ha visto y tratado a lo largo de su trabajo con familias
y parejas. Es lo que ha sentido en la realidad de la dinámica de la familia como grupo
en crecimiento.
Accede al recurso a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
http://www.terapiafamiliar.org/.
Objetivos
Con esta actividad vas a analizar y reflexionar sobre la influencia que tiene el
contexto familiar en la personalidad de los individuos. El tema como has visto es de
gran importancia para la estabilidad. Tendrás que hacer un trabajo cuya presentación
sea de calidad para dar cuerpo a los datos obtenidos. Saber exponer un contenido
con argumentos y saber hacerlo con un formato adecuado te va a facilitar la
motivación, la capacidad de síntesis, de argumentar y de exponer con limpieza tus
ideas, así como exponer de forma adecuada las referencias bibliográficas.
Descripción
En esta actividad vas a tener que realizar una breve encuesta a 18 personas
(preferiblemente 9 mujeres y 9 hombres de 18 años en adelante) a las cuales les vas
a lanzar cuestiones sobre el tema que se va a trabajar: ¿Cómo es para ti que una
familia que tenga un clima sano para que los hijos se desarrollen de forma estable?
Una vez que se tengas los datos de la encuesta, tendrás que hacer el trabajo de la
siguiente manera:
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Portada: con el título como quieras realizarla, siempre tienes que poner como
mínimo nombre y apellido y asignatura. Puedes usar la oficial de la UNIR o elaborar
una propia con algún elemento gráfico que ilustre tu trabajo.
• Introducción
• Datos
Expondrás las respuestas de tu muestra. Solo se hará constar sexo, edad y cualquier
variable que consideres oportuna para esta tarea.
• Resultados
• Conclusión
• Opinión personal
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Ahora sí puedes poner tu opinión sobre la tarea, la experiencia vivida al hacer este
trabajo de campo y lo que consideres que te ha aportado a cualquier nivel.
Si has usado web, añade también webgrafía. Las referencias pueden ampliarse al
propio material que hay en el tema.
Rúbrica
10 100 %
Esta actividad tiene una extensión máxima de contenido de 6 folios a una cara, con
un espacio de 1,5, con letra Arial 12. En la extensión máxima no cuenta el anexo, la
portada y el índice (si quieres poner esto último).
Solución
Debes ir al Apartado del tema 6 «clima familiar sano para un desarrollo estable»,
recogido entre la pp 6-17 de las ideas claves.
Apartado de datos:
Respuesta suj.1.: «Para que una familia tenga un clima sano es necesario que los
padres se hablen con respeto entre sí y que jueguen con sus hijos…».
En el apartado de resultados:
«Se observan diferencias significativas entre lo que opinan las mujeres y lo que
opinan los hombres de esta muestra…». Se explicará en qué consisten dichas
diferencias. El alumno aquí puede tener libertad de exponerlo como considere (a
modo de tabla, con un gráfico, o expuesto sin más), pero debe ser un lenguaje claro.
Lo mismo se puede hacer con otras variables. Es decir, se desgranan los resultados.
En el apartado de conclusión:
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«Un porcentaje medio de los sujetos considera que para que haya un clima sano en
la familia es importante que los padres sean amigos de sus hijos, pero esto no parece
estar en la línea de lo estudiado ya que como indica Ríos (2014) para que las familias
funcionen de manera saludable, hay que organizarse de forma complementaria. Es
decir, estructurar las actuaciones de forma que los padres preserven su autoridad. Ya
Minuchin (1994) estudia la necesidad de que haya una estructura clara que
identifique que los padres no deben ser los “colegas de sus hijos”».
2. Para poder establecer la salud del contexto familiar se tienen que tener en cuenta
aspectos relacionados con:
A. La jerarquía.
B. Con la interacción familiar.
C. Con la relación entre los padres.
10. Según Herbert & Harper (2002) basándose en la teoría del apego si se mezclan la
tolerancia (ser permisivo) con la hostilidad, el resultado es aumentar la
probabilidad de rasgos:
A. De desobediencia, dependencia y máxima agresión.
B. De delincuencia, desobediencia y máxima agresión.
C. Retraimiento social, dependencia y máxima agresión.
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