Tema 2
Tema 2
Personalidad desde la
perspectiva sistémica
Índice
Esquema 3
Ideas clave 4
2.1. Introducción y objetivos 4
2.2. Antecedentes del modelo sistémico y pilares
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fundamentales 4
2.3. Aportaciones de las escuelas en relación a la
personalidad 24
2.4. Referencias bibliográficas 28
A fondo 30
Test 34
Esquema
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Este tema servirá de base para que el alumnado pueda entender los contenidos que
se van a aportar, a su vez, en el tema 6.
Durante la década de los años 20 del siglo pasado, la mayoría de los tratamientos eran
guiados por el psicoanálisis. Paralelo a ellos, algunos comenzaban a asentar ciertas bases
sistémicas porque empezaron a preguntarse cómo se podía excluir a la familia del
proceso psicoanalítico sin perder rigor científico. Cuando el paciente identificado era un
niño, resultaba este dilema especialmente inquietante, pues en la mayoría de las
ocasiones en que se trataba a un niño, los padres estaban presentes. Fruto de la
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El propio concepto de sistema es el elemento clave de esta teoría. Los sistemas pueden
estar apoyados en un medio físico (entorno), lo que es denominado «suprasistema». Por
supuesto, entre el sistema y el suprasistema hay una frontera que puede ser más o
menos rígida o permeable. Pero los sistemas también pueden dividirse en partes, lo que
se conoce como «subsistema», tal y como se ilustra en el siguiente gráfico (Berzosa,
2003):
El subsistema debe ser funcional. Esto se produce cuando cada miembro cumple con la
función propia que tiene establecida dentro de él, dejando los límites claros (si se
establecen fronteras entre cada uno de los subsistemas) para que no se produzcan
problemas. Minuchin (1994) estudia mucho el fenómeno de los límites, tanto es así que
organiza sus ideas en torno al Enfoque estructural. Habla de familias aglutinadas cuando
Los tres niveles (supra, sub y sistema) constituyen el foco de observación sistémica,
aunque esto no significa que todo observador los defina de igual forma, pues dependerá
del recorte particular que realice de la realidad; así, por ejemplo, la familia puede ser
definida como sistema, pero si tenemos en cuenta la familia extensiva, será un
subsistema y si lo que se está observando es la pareja conyugal, entonces la familia pasa
a definirse como un suprasistema.
Los aspectos más relevantes a tener en cuenta en relación a los sistemas son los
siguientes:
Según su relación:
• Sistemas complejos: Hay muchas combinaciones entre sus partes por lo que el
nivel de interactividad de las relaciones es más alto, lo que provoca un posible
cambio de estado del sistema. Causa y efecto no están relacionados a simple
vista.
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Los sistemas pueden evolucionar porque el cambio forma parte del ser humano y
esto a veces provoca que se luche contra dicho cambio. El ser humano se resiste al
mismo, al menos cuando siente o cree que éste amenaza la consistencia y la
continuidad de aspectos nucleares de sí mismo. Las investigaciones acerca de este
aspecto demuestran que el cambio psicológico significativo raramente es fácil o
rápido.
Retroalimentación negativa: son las reacciones del organismo por las cuales se
invierte la situación que originó el disturbio homeostático; así lo que ha variado
retorna a su valor medio, conservando así la homeostasis. Se dice que es negativa
porque la respuesta del sistema de control es negativa. Se autocorrige y vuelve a
su estado inicial (no hay un cambio en realidad). Por ejemplo: imaginemos un niño
que tiene una conducta agresiva porque es el síntoma de que sus padres estén
siempre en conflicto. El niño percibe que al tener esta conducta los padres dejan
de discutir porque desvían la atención a él (es un síntoma de la situación familiar).
Si el niño corrige su conducta, los padres volverán a discutir (no hay cambio
auténtico, aunque se modifique algo).
• Es cuantitativo.
• Es continuo.
• Es cualitativo.
• Es discontinuo.
Esto está unido con el concepto de regulación, pues la familia mantiene el equilibrio
de sus interacciones y esto da estabilidad y capacidad de predecir los
acontecimientos.
Así podemos tener una visión de causalidad lineal o causalidad circular en cuanto al
comportamiento se refiere. El modelo sistémico se basa en la segunda al interpretar
que la realidad de la conducta está determinada de modo complejo por las
secuencias de las interacciones interdependientes.
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Cuanto más rígido es un sistema familiar, más disfuncional se vuelve porque intenta
retener precisamente mediante la rigidez los mecanismos de equilibrio que en algún
momento de su historia le fueron útiles, aunque ya no lo sean. Esto se muestra en la
forma que la familia se organiza alrededor de un miembro sintomático (síntoma que
mantiene estable el sistema familiar). Así, la estabilidad no es adecuada porque
impide la evolución de las relaciones familiares ya que la familia no cambia el síntoma
y por tanto no desaparecerá la disfuncionalidad.
Una teoría que data de 1940 y que proviene de la ingeniería, la cual es aplicada en
sociología por Warren Weaver, quien en 1940 redacta un ensayo para enfatizar lo que
quiere decir dentro del campo de la cibernética. No se ocupa de los procesos de
información, sino que se concentra en sus aspectos más formales, cuyos componentes
son los que se definen en el siguiente esquema:
Canal: medio generalmente físico que transporta las señales en el espacio (cumple
funciones de mediación y transporte).
mensaje.
Es imposible no comunicarse.
Toda relación tiene un nivel de contenido y un nivel de relación , de tal manera que
el último clasifica al primero y es, por tanto, una metacomunicación.
Aceptando sin tomar actitudes. Aquí se acepta el mensaje solo a nivel racional; es
decir, se entiende intelectualmente lo que el otro pide, se razona incluso, sobre lo
que se le ha transmitido, pero no hay cambios porque lo que el emisor ha pedido
no se llega a realizar.
Satir en 1967 propugnaba que el doble vínculo se hacía presente cuando en un mensaje
determinado hay más de un nivel de comunicación, niveles que discrepan o son
incongruentes. Sluzky y Ranson (1976) lo estudiaron con agudeza y profundidad y Olson
en 1972 recogió abundantes datos sobre el tema.
Fueron, sin embargo, los primeros autores nombrados los que estudiaron ampliamente
este tipo de comunicación, a partir del trabajo con familias de miembros diagnosticados
de esquizofrenia. La teoría puede concretarse diciendo que el doble vínculo aparece
cuando:
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El sujeto queda envuelto en una situación que supone una gran intensidad
emocional, lo que significa la presencia de una relación en la que es de vital
Es pues, una forma trastornada de la comunicación que desorienta y que puede tener
varias consecuencias. En este tipo de comunicación el sujeto no sabe a qué atenerse y
esto conlleva una serie de trastornos en la relación, así como en el individuo. Como
puede ser obvio aquí no se lleva a cabo la preciada metacomunicación en la que los
sujetos inmersos en la relación no se permiten comunicar lo que está pasando en ese
momento.
En la vida de cualquier familia puede aparecer este tipo de distorsión, aunque solo en los
casos acentuados puede tener consecuencias imprevisibles. Es quizás la situación de
dependencia emocional o material con el otro participante de la relación lo que va a
propiciar una mayor afectación en el individuo que se siente en un nivel inferior. Es esta
situación la que en algunas ocasiones impide que se lleve a cabo la metacomunicación
que rompería la situación de doble vínculo y por tanto la comunicación alterada.
En las parejas ocurre lo mismo que en las familias y en las entrevistas conjuntas que el
terapeuta realiza se puede observar cómo mientras se zarandean con los gestos y las
críticas agresivas, todo es disfrazado con un lenguaje que parece cariñoso o viceversa.
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Stierling (1997) define los dobles vínculos como una expresión y consecuencia de un
juego de confusión del contexto (el contexto tiene valor de comunicación analógica, ya
que el observador o participante interpreta esa conducta en función del contexto donde
se produce). Esta definición puede entenderse por el hecho de que en el doble vínculo
Esta teoría se adapta desde el punto de vista sistémico no para hablar de un modelo del
juego en el sentido de teoría científica, sino para comenzar a pensar en «términos de
juego» (Selvini, Cirillo y Sorrentino, 1988). De hecho, este equipo de investigadores
recurre a la metáfora del juego para insinuar de manera intuitiva, mediante la expresión
de juego familiar el mapa de relaciones familiares: qué se le permite y qué no está
permitido; quién tiene derecho de hacer tal o cual cosa; a quién se acepta y a quién se
excluye, etc. Esto provoca hacer hipótesis operativas, una especie de evaluación sobre la
cual basar la intervención terapéutica.
En su base, la teoría del juego intenta estudiar las acciones humanas en la sociedad en
cuanto a la interdependencia y a los resultados que se obtienen de la misma. Es por ello
que esta teoría se ha asociado fundamentalmente con la estrategia, tratando de
determinar cuáles son las acciones de los «jugadores» para asegurarse los mejores
resultados posibles.
Con ella se analiza la mecánica del juego, teniendo en cuenta las decisiones de los otros
jugadores. Este es el motivo por el que esta teoría es considerada una teoría de toma de
decisiones. Los conceptos básicos son:
Juego: se refiere a un tipo especial de conflicto en el que toman parte dos o más
individuos (o grupos) a los cuales se les llama jugadores, con interés total o parcialmente
opuesto.
Estrategia: es una lista de opciones óptimas para cada jugador en cualquier momento
del juego. Es un plan de acción que no se puede alterar pase lo que pase en la partida.
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Existen diferentes tipos de juegos: juegos de puro conflicto (o suma cero); juegos
cooperativos, en los que los participantes eligen o implementan sus acciones en
La metáfora que del juego hacen los psicoterapéuticos sistémicos provoca considerar a
los miembros de la familia como interdependientes y a la vez imprevisibles, de manera
relativa porque son más o menos hábiles para efectuar dentro de las reglas, todas las
elecciones de jugadas posibles. El término regla se usa con dos significados diferentes:
Como interferencia del observador que describe una serie de conductas que se
repiten, ya que se da una incapacidad para negociar las reglas que permiten un
cambio de juego.
Así, adaptando estos conceptos al contexto de estudio sistémico (la familia) las reglas se
clasifican en:
Reglas explícitas. Son las que se verbalizan con claridad en el momento de ser
constituidas. Ej. Las relacionadas con las pautas de convivencia («si terminas de hacer
las tareas, puedes coger el móvil»).
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Desde los inicios del modelo sistémico se fueron agrupando diferentes investigadores
alrededor de pensamientos destacados, lo que dio origen a estilos escolares que les
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En todas las escuelas se recalca la importancia que tiene la influencia del sistema
como un todo y dentro de esta trascendencia ha de entenderse la génesis y
desarrollo del concepto personalidad (en el contexto familiar). Pues es desde él
mismo donde desde el enfoque sistémico se empieza a forjar la personalidad, para
terminar fraguándose dentro y fuera de ésta. Según recoge Cejalvo (2009), «así
somos en función de lo que nos transmitan en los primeros años de nuestra vida».
Desde incluso antes de nacer el bebé comienzan a establecerse lo que serán las bases
de relaciones entre la pareja, que se convertirá en uno de los subsistemas de la
familia. Comienzan a surgir conflictos relacionales que se irán transmitiendo al
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pequeño, que aun sin entender el contenido de los mensajes, sí puede interpretar el
nivel de la relación de los mismos (especialmente por el tono de voz).
Factores como:
Estar preparados para encarar las relaciones con los demás (iguales y colegio)
depende en una gran medida de lo que se haya ido gestando en la primera infancia y
cómo esa base sigue influyendo en el desarrollo de la propia familia, con todos los
cambios que pueden ir sucediendo y condicionando la personalidad del individuo.
Por eso desde las escuelas sistémicas, a pesar de que unas enfocan una parte más
puntual que otras de los principios básicos, todas ellas acogen factores que abordan
las demás y evolucionan, como es lógico en función del desarrollo científico de la
psicología. Siguiendo a Lennart Lorås, Paolo Bertrando & Ottar Ness (2017), se deja
patente el grupo de conceptos básicos que forman parte de este modelo para el
desarrollo de la persona, tal y como se observa a continuación:
Autorreflexión: no juzgar cuando se trabaja con la familia por parte del terapeuta,
incluye la capacidad de autorreflexionar sobre sus acciones y emociones. A esto
se le llama tener en cuenta “los síntomas de alarma” propios.
Construccionismo social: este concepto forma parte de una de las visiones más
modernas del modelo sistémico. Con él se pretende tener en cuenta que los
significados y situaciones se van a construir a través de las interacciones que se
producen entre las personas. Esto tiende a cambiar y por tanto la construcción
también se modifica.
Se presenta el caso de una señora de 56 años que durante mucho tiempo preserva un
tabú familiar: la muerte de una de sus hermanas y el secretismo que fue impuesto por
su padre, impidiéndole elaborar adecuadamente un duelo y manejar emocionalmente
situaciones interrelacionales conflictivas. Se destapará esta situación al ser acosada por
un compañero de trabajo que le hace quedarse paralizada y tener crisis de ansiedad, a
pesar de mantener una posición de poder (directora de la entidad). Hasta que Chiky no
resuelva su conflicto con respecto a la familia de origen, no podrá enfrentarse a la
realidad que el momento le requiere (solo es en los conflictos interpersonales frontales).
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El enlace al que accederás es un artículo muy actualizado del modelo sistémico; una
reseña del libro «La práctica de la terapia sistémica», de Alicia Moreno.
Ríos González, J.A. (2005). El modelo sistémico en psicología aplicada. En J.L. Romero
Cuadra y R.F. Vázquez (Comps.), Psicópolis: paradigmas actuales y alternativas en la
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Lorås, L., Bertrando, P. y Ness, N. (2017) Researching Systemic Therapy History: In Search
of a Definition, Journal of Family Psychotherapy, 28 (2), 134–149. DOI:
10.1080/08975353.2017.1285656.
Llévame a la luna
Construccionismo social
Esta web presenta un blog muy activo del Construccionismo social. Muy interesante
en cuanto que hay desde bibliografía, eventos y resúmenes de autores y estudiosos
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en la materia. Un espacio muy activo para que el alumno pueda entender y valorar
este modelo psicológico que dentro de la sistémica actual es importante. No se ha
estudiado en el tema por no ampliar la extensión del mismo, pero servirá para
profundizar en el mismo.
3. Según las interacciones que pueden producirse, los sistemas se clasifican en:
A. Estáticos y dinámicos.
B. Abiertos y cerrados.
C. Simples y complejos.