100% encontró este documento útil (1 voto)
207 vistas11 páginas

Acuario: Inteligencia y Fraternidad

El documento describe las características del signo zodiacal Acuario. Explica que representa el estadio de interiorización de las ideas y que a través de Acuario la inteligencia clasifica las distintas calidades energéticas. También señala que Acuario es el signo de la fraternidad universal y que busca establecer sociedades ideales para mejorar la convivencia entre los humanos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
207 vistas11 páginas

Acuario: Inteligencia y Fraternidad

El documento describe las características del signo zodiacal Acuario. Explica que representa el estadio de interiorización de las ideas y que a través de Acuario la inteligencia clasifica las distintas calidades energéticas. También señala que Acuario es el signo de la fraternidad universal y que busca establecer sociedades ideales para mejorar la convivencia entre los humanos.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ACUARIO

(21 DE ENERO AL 19 DE FEBRERO)

Acuario es el penúltimo signo del Zodíaco constituido y el octavo signo


del Zodíaco constituyente. Pertenece al elemento Aire en su segunda
manifestación (siendo la primera Libra y la tercera, Géminis).
Representa el estadio de interiorización de las ideas.

Acuario es el templo de la inteligencia, es ese Templo de Salomón,


cuyas medidas dio Yavé al rey David y que nunca llegó a terminarse. Es
la obra inacabada que todos tenemos el deber de edificar en nuestra
naturaleza interna, vida tras vida. Es un templo concebido para que
tenga tantas moradas como fuerzas activas existen en el universo, a
saber, las representadas por los planetas, por los signos del Zodíaco, los
grados, los 72 genios de la cábala, los elementos y toda fuerza
constituida en evolución por el sistema solar. A través de Acuario
nuestra inteligencia procede a un inventario de las distintas calidades
energéticas, las repertoria, las clasifica y va constituyendo lo que
finalmente será el edificio del saber humano. Es una obra colectiva, a la
que cada uno aporta su grano de arena. Lo que hacemos a través de
Acuario pasa al patrimonio común de la humanidad, y cuando nacemos
nos encontramos con ese templo a medio hacer, que es una especie de
inteligencia heredada de nuestros ancestros.

Acuario es el segundo signo de Aire. A través del primero, Libra, las


fuerzas del pensamiento penetran en el hombre y lo llevan a descubrir el
mundo de la razón. A través del segundo, Acuario, el pensamiento
estaciona en el hombre, construyendo, como hemos visto, el edificio de
la razón. A través del tercero, Géminis, el material razonable será
exteriorizado sobre la sociedad para que después de ser personas
razonables por dentro, podamos construir una sociedad razonable.

En Acuario, el pensamiento penetra en la persona haciendo que sus


mecanismos internos se muevan al son de la lógica y la razón. Tener el
Sol en Acuario significa que el astro rey ilumina las estancias interiores,
en las que la razón actuará para establecer una perfecta armonía. De la
observación del funcionamiento interno de las cosas nace la ciencia, por
eso la Astrología atribuye a Acuario los descubrimientos, los inventos y
las innovaciones en todos los campos. En efecto, el hecho de
comprender en su totalidad un proceso interno cualquiera permite,
como consecuencia, ser capaz de llevar a acabo la elaboración externa
de lo observado. Por ejemplo, el análisis del funcionamiento del ojo ha
hecho posible el invento de la máquina de fotografiar y la ciencia actual
ha creado todo un arsenal de objetos que imitan a la perfección los
órganos del cuerpo humano.
Podemos aplicar este razonamiento a todos los campos por ejemplo, el
filósofo: observando de cerca las distintas reacciones y el
comportamiento del ser humano, el nativo de Acuario deberá ser capaz
(si se aplica en ello) de establecer una ley, de enunciar las pautas que
determinan este comportamiento.

La Astrología moderna ha atribuido a Urano la regencia de Acuario, al


existir numerosos puntos convergentes entre los valores uranianos y los
acuarianos: la sed de libertad, la creatividad, la originidalidad, la
necesidad de romper moldes, etc... Pero la Cábala nos enseña que
Urano, debido a su altísima frecuencia vibratoria, no puede ostentar la
regencia de ningún signo y atribuye a Saturno la de Acuario. Saturno es
el supremo creador de formas, el estructurador del Zodíaco, es gracias a
su influencia que el nativo de Acuario logrará cristalizar en el mundo
físico todas sus creaciones mentales. Y este planeta le comunicará
también su ascetismo y su rigor, que se transformará aquí en rigor
intelectual.

Acuario es el signo de la fraternidad universal, no la que nace de la


pertenencia a una misma sangre, sino la que procede de un mismo
linaje espiritual, la amistad. En esta estancia zodiacal, uno descubre que
una especie de red invisible lo relaciona, no sólo con sus allegados más
cercanos, sino con toda la raza humana en su conjunto. El programa
profundo de este nativo consiste en encontrar las personas que se
ajusten a la perfección a su esquema de construir sociedades ideales
con las que mejorar la convivencia entre los hombres, con las que
establecer una comunidad de pensamiento. Cuando se encuentra entre
personas que comulgan con él a nivel intelectual, se siente seguro y
protegido, hasta el punto que a veces llegará a preferir la presencia de
sus amigos a la de sus familiares más cercanos. Tiene de forma
intrínseca el sentimiento de pertenencia a la globalidad, y este nativo es
el que mejor preparado está para entender y aplicar la visión holística
del universo. Absorto en la contemplación de los procesos internos de
todas las cosas, todo lo demás le parecerá sin importancia y tenderá a
aparcar un poco la vida social y sus ritos, de ahí que se le considere
normalmente como alguien imprevisible, poco formal e impuntual. Le
reprocharán en ocasiones de estar como un poco "ido", o ausente de
todo cuanto ocurre a su alrededor.

Como todos los signos, Acuario tiene su parte sublime, la que acabamos
de describir, y su aspecto convencional. Se manifestará uno u otro
dependiendo del nivel evolutivo del individuo. Si es incapaz de utilizar el
carburante divino, es decir, las energías que el cosmos ha puesto a su
disposición para crear, inventar e innovar (nuevos objetos, nuevas
filosofías, nuevas formas de convivencia, etc.), la originalidad seguirá
siendo para él una necesidad, pero en vez de manifestarse por dentro,
será sólo exterior y el nativo hará siempre grandes esfuerzos por
destacar, por ser distinto de los demás, buscará estar siempre a la
última moda, llevará ropas chillonas o extravagantes. Le encantará que
le tachen de "bicho raro". Si se acerca al mundo de la cultura, será para
defender ideas convencionales o para asistir a todo tipo de actos
"pseudoculturades" en los que importa más la forma que el contenido,
en los que unos va a lucir el último modelito.

A este tipo de nativos, en un momento u otro de su vida, se le planteará


un reto: el que consiste en superar el nivel de convencionalismo y elevar
su pensamiento a las alturas sublimes en que se vuelva creador. Si no lo
hace, las energías desperdiciadas irán creando en él un poso que, con el
paso del tiempo, puede pasar de provocar insatisfacción y angustia vital
a desembocar en estados de total desequilibrio mental, ya que se trata
de un signo de Aire.

En Acuario, la razón le gana definitivamente la partida a las pasiones y


el individuo empieza a actuar con otros criterios. Se ha escrito mucho
sobre cómo será la era de Acuario y sobre si ya estamos en ella o no.
Reconoceremos que hemos alcanzado la era de Acuario cuando la
sociedad ya no actúa con criterios emotivos, cuando el desarrollo de los
pueblos ya no se mida por su capacidad destructora y cuando se admire
a los hombres por su bondad y humildad y no por su arrogancia.

A través de Acuario la inteligencia contempla las esferas en movimiento


y ese espectáculo lo hace enmudecer de admiración. De este signo ha
nacido la ciencia astrológica moderna, ya que la Astrología primero se
dio por revelación: era la Astrología de Fuego. Después vino las
Astrología de sentimientos: era la de Agua, y ahora surge una nueva
Astrología de la razón, que es la de Aire, y finalmente aparecerá la
Astrología de Tierra que hará que todos los procesos humanos se
desarrollen en su tiempo natural, de acuerdo con los movimientos
cósmicos.

Los aspectos disonantes sobre el Sol de este nativo pueden llegar a ser
muy conflictivos. En efecto, no suelen expresarse en términos
pasionales que delatarían que sus conceptos pueden ser erróneos, sino
que expone sus ideas en términos razonables; puede ser un maestro en
el arte de justificar sus propios instintos, arrastrando a todo aquel que le
escuche a pensar lo mismo. Los malos aspectos pueden dar también una
gran excentricidad, una frialdad notoria y un desapego total hacia el
mundo que le rodea; será el hombre-máquina, el frío tecnócrata, el
científico sin escrúpulos, totalmente desprovisto de emotividad y de
sensibilidad, o bien el intelectual cuyos conceptos son totalmente
erróneos, tomando como parámetro para evaluarlos las leyes cósmicas,
se entiende.
Primer Decanato

El primer Decanato de Acuario cubre los grados que van del 0 al 10 del
signo, es decir, los nacidos entre el 20 y el 30 de enero
(aproximadamente). Es el Decanato Yod, regido por Venus, que rige al
mismo tiempo Libra, signo Yod de Aire. En el orden sefirótico está regido
por Hesed. En el Tarot es el domicilio del cuatro de espadas.

En este Decanato se realizan además los trabajos propios del signo,


trabajos de recapitulación correspondientes a Libra.

Si los trabajos de Libra se hubiesen realizado en su tiempo, la persona


inscrita en Acuario vendría al mundo en el seno de un grupo ya formado,
con gentes que, como ella, han venido a estudiar ciertos problemas
concretos, a ahondar en una parcela de conocimiento, pero como los
trabajos de formación de grupo no han sido llevados a cabo en una vida
anterior, tendrá que realizarlos ahora, en condiciones no idóneas para
ello. En Libra el individuo lucha para formar un partido, un sindicato, un
grupo que proclama ciertas ideas o principios que en realidad no han
sido estudiados. Este estudio vendrá después, cuando se trabaje en
Acuario. En la clase política se da mucho el transfuguismo, porque las
ideas de los políticos no están arraigadas, y son integristas en unos

momentos; pero si el viento sopla del lado contrario, se hacen


autonomistas o independentistas, y hasta aspiran a la presidencia de
comunidades autónomas. Cuando se vive la experiencia del nacimiento
de una idea, no se puede pedir al mismo tiempo que esta idea arraigue,
que eche raíces. En Libra las ideas nacen; en Acuario arraigan; y como
este individuo del primer Decanato no las ha hecho nacer, mal podrán
arraigar en él, que ahora tendrá que llevar a cabo los dos trabajos a un
tiempo.

Vimos cómo en Libra el individuo iba a la conquista del complemento,


del otro yo que le diera la posibilidad de multiplicar sus fuerzas, a fin de
abordar una empresa demasiado vasta para enfrentarse a ella en
solitario. Si este trabajo se hubiera realizado en su momento, ahora
encontraríamos a esa persona con un equipo ya formado, con unos
propósitos definidos para proyectarse en el mundo. Pero antes de
realizar un trabajo cualquiera en el exterior, la ley exige que ese trabajo
sea realizado en el fuero interno de la persona. Éste es el trabajo que
tiene lugar en Acuario, donde el pensamiento cósmico se interioriza y
procede al establecimiento, en el orden interno, de aquello que más
tarde aparecerá en el exterior.

Pero en el primer Decanato asistimos a los preparativos de esa


interiorización y si la persona no puede darse de lleno a esa labor, es
porque algo no ha sido debidamente cumplido en la etapa anterior. Por
un lado, la fuerza del signo impulsará al individuo hacia la soledad, el
recogimiento, la auscultación de su mundo interno, tratando de
acondicionar en él al pensamiento cósmico convertido en ley. Pero en
esa tarea se verá distraído por el "mundanal ruido" que procede de
Libra.

Libra es el signo de las múltiples voces, del intercambio de pareceres, de


las discrepancias, y el trabajo humano propio de Libra consiste
precisamente en armonizar todas esas voces y convertirlas en un coro,
de manera que cada uno pueda aportar su tono, y lo que en un principio
era un zoco pueda transformarse en una polifónica. Si ese trabajo no ha
sido hecho, el individuo quedará inscrito en el programa del primer
Decanato de Acuario, a fin de que, sin perder el contacto con los que
trabajan exclusivamente en la interiorización del vasto proyecto que
empezó en Libra, puedan al mismo tiempo completar el trabajo de
formar ese coro de voluntades reunidas por un mutuo afán.

Será preciso, pues, que esos individuos se acomoden al pluriempleo que


supone interiorizar la ley por un lado y reunir aliados por el otro. Al que
se repliega para vivir en su interior las armonías cósmicas no suele
gustarle que le molesten con solicitudes exteriores, y eso es
precisamente lo que le ocurrirá a ese individuo, sobre todo si muchos
planetas están gravitando sobre este sector.

Acuario es el signo del silencio, de la contemplación, en el que se va


elaborando la verdad internamente, pero los nativos de este primer
Decanato no son aun sabios silenciosos, sino hombres de acción que
combaten por sus ideas, por sus principios, y lo hacen con entusiasmo.
Pero como la idea por la cual combaten no ha pasado aún por la fase de
elaboración interna, sus argumentos carecen de fundamento o sólo
están fundamentados a medias.

Hay dos tendencias activas en este Decanato: una que lleva al individuo
hacia el pasado, hacia la etapa Libra y si triunfa esta tendencia,

el individuo se convierte en un abanderado, en un jefe de grupo


ideológico o de postulado científico; y la otra tendencia que lleva al
futuro, es decir, hacia la tarea de Acuario, que es la de meditar y
guardar silencio hasta estar totalmente en posesión de la verdad. Si esta
tendencia triunfa, la persona abandonará la militancia y se dedicará a
trabajar con un grupo de discípulos, en una relativa sociedad.

Venus, como planeta regente de este Decanato, hace que el nativo sepa
expresar sus ideas con mucho arte, que sus argumentos conquisten y
que él tome gusto al ejercicio de razonar. El actor Humphrey Bogart ha
nacido con el Sol en este Decanato.

Los malos aspectos convertirán al nativo en un abanderado de ideas


equivocadas, de filosofías agotadas, caducas, fuera de uso, que pueden
valerle también muchos partidarios, pero serán ellos mismos elementos
retrógados o gente que se une para cultivar el mismo error.

Las disonancias también pueden hacerle realizar ese trabajo en malas


condiciones, de modo que por un lado no percibirá correctamente las
leyes activas en el mundo, a cuyo ritmo debe funcionar su interior y, por
otro, no dará con el personal adecuado para conseguir un consenso
duradero. Entonces veremos que esa polifónica desafina y sus
conciertos serán un desastre.

Diremos, pues, si se producen malos aspectos sobre este sector: mala


compresión del funcionamiento de las cosas, a nivel cotidiano, y del
funcionamiento del universo a nivel filosófico, y tendencia a juntarse con
personas no adecuadas para el propósito que lo anima. De ahí: rupturas
con los amigos, discontinuidad en los proyectos, fracasos en los
negocios.

Los buenos aspectos, por el contrario, han de consolidar las amistades y


permitirle comprender el prefecto funcionamiento de la mecánica
cósmica, pudiendo así concebir en la tierra motores que marchan de
acuerdo con las leyes vigentes en el cielo, es decir, en el pensamiento.
Las circunstancias han de facilitarle la labor y dispondrá de energías
para realizar ambas funciones sin que la una perturbe a la otra. Pude
tener muchos seguidores y liderar una corriente de pensamiento. El
genial músico W. A. Mozart tenía el Sol, Saturno y Mercurio en el primer
Decanato.

Segundo Decanato

El segundo Decanato de Acuario cubre los grados que van del 10 al 20


del signo, es decir, los nacidos del 30 de enero al 8 de febrero
(aproximadamente). Es el Decanato He, regido por Saturno, que es
además el regente de todo el signo. En el orden sefirótico está regido
por Gueburah. En el Tarot es el domicilio del 5 de espadas.

En este Decanato se realizan los trabajos correspondientes al signo, que


consisten, -como hamos dicho anteriormente-, en someter a prueba las
ideas generales que se han estado programando desde Libra. Estos
nativos son quienes, más que cualquier otro, edifican el templo interno
de la verdad. Saturno, regente del signo y de este Decanato en
particular, les da profundidad de juicio y les asegura una cierta soledad
para que puedan realizar su obra.

Estos acuarianos tienen acceso a los arsenales del pensamiento cósmico


y desde la región de los arquetipos hacen que las ideas abstractas se
conviertan en ideas concretas, en conceptos que pueda utilizar el grueso
de la humanidad. Son los que anticipan, tanto en el dominio filosófico
como en el práctico, poniendo al alcance de los hombres los más
variados inventos que facilitan nuestra existencia. Trabajan en silencio
de sus laboratorios y a menudo sus descubrimientos se ven usurpados
por los hombres de la tierra, cuyo objetivo es ganar dinero. Pero en el
cosmos existen registros muy precisos y los sabios expoliados de
Acuario aparecerán, en otra encarnación, teniendo a su servicio a
quienes ahora les usurpan sus inventos, a fin de que el principio de
justicia pueda prevalecer. La humanidad tiene una importante deuda
contraída con esa clase zodiacal que no suele protestar, porque su obra
permanecerá por los siglos de los siglos.

La elaboración interna de la verdad sobre la construcción del mundo y


sobre las leyes que lo mantienen es tarea lenta y socialmente poco
gratificante, porque esa verdad sólo es compartida por aquellos que la
han elaborado internamente, trabajando en la obra el mismo número de
años o de décadas. Los que no han alcanzado el nivel de perfección de
los Acuarios del segundo Decanato les dicen: "a ver, demuéstrame que
eso es verdad", y esa demostración sólo puede hacerse por lo negativo,
como cuando se trata de fabricar una bomba atómica, por ejemplo.
Entonces, en posesión de una verdad que no pueden compartir el
momento, pero que hará que nuevos hombres nazcan habiéndola
incorporado en ellos, los de Acuario prefieren callar. Pero tienen la
compensación de ser amados por personas de gran categoría social, que
comparten, por osmosis, sus secretos. Son los avanzados que viven más
en el futuro que en el presente, y esto es algo que siempre resulta
incómodo, pero el signo de Géminis está para ellos a la vuelta de la
esquina y entonces recogerán el aplauso unánime de la sociedad (en su
próxima encarnación).

Los trabajos de este segundo Decanato consisten pues en proyectar la


razón hacia las instancias interiores del individuo para establecer en
ellas la perfecta armonía. De la observación del funcionamiento interno
nace la ciencia. La Astrología atribuye a Acuario los descubrimientos, los
inventos, las innovaciones en las técnicas y en las ciencias y es en este
Decanato que se reclutan los grandes inventores, ya que la observación
de las funciones naturales permite elaborar con materiales exteriores los
órganos interiores y dotarlos de iguales mecanismos. El funcionamiento
del ojo ha dado lugar a la máquina de fotografiar y la ciencia médica
dispone de todo un arsenal de órganos mecánicos que son la copia
exacta de los órganos del cuerpo humano. Por otra parte, el axioma
hermético de "lo que hay arriba es como lo de abajo" significará para
estos nativos algo muy real, porque al descubrir las leyes que mueven el
mecanismo interior de los cuerpos, descubrirán al mismo tiempo las que
mueven el cosmos y el aprovechamiento de esas leyes ha dado lugar a
todos los artefactos que constituyen el progreso industrial.

Acuario es el signo de la amistad, es decir, de las uniones que se


establecen por el libre juego de la ley de afinidades. Una vez la ley
ordena en el interior del individuo todas las funciones de una manera
natural, éste encontrará, por sintonía, a los que están sometidos al
mismo régimen y

ambos establecerán lazos de amistad inherentes al reconocimiento de


su perfecto sincronismo interno.

Ha de serles, pues, fácil a esos individuos encontrar las personas


dispuestas a traducir en la realidad los resultados de su trabajo interno,
es decir, a potenciar sus inventos, poniendo a su disposición los medios
para llevarlos a la práctica. En su vida conyugal encontrarán al
compañero o compañera que será al mismo tiempo el amigo y en su
vida social al aliado que compartirá su visión de las cosas y que
multiplicará sus poderes al juntarse a los suyos.

En el terreno filosófico, observemos como aquello que decían


antiguamente las gentes timoratas, de que los inventos son cosa del
diablo, no deja de tener su verdad, dada la participación de Gueburah en
los trabajos de este segundo Decanato, presidido por Binah, en el marco
zodiacal de ese signo Yod que es Acuario; Yod que, como sabemos,
corresponde al segundo ciclo de Kether y supone una invasión de Kether
por parte de fuerzas de segundo orden que se adueñan así de las
propiedades del séfira supremo para cubrir las necesidades en los bajos
mundos.

Los buenos aspectos planetarios sobre este Decanato han de dar lugar
al perfecto funcionamiento de la dinámica que hemos descrito y darán al
inventor, al innovador, al descubridor, el artífice del progreso técnico y
científico. Tendrá amistades activas, un cónyuge fiel y vivirá en un
ambiente fraterno, en una cima humana a la que el pelotón de la
sociedad no ha llegado aún.

Figuras tan destacadas como Meldenssohn, Schubert, o Roosevelt,


tienen su Sol en este segundo Decanato de Acuario.

Los malos aspectos perturbarán ese mecánica, producirán


descubrimientos nefastos, mal utilizados por el hombre y amistades
movidas exclusivamente por los beneficios que esos inventos puedan
reportar.

Tercer Decanato

El tercer Decanato de Acuario cubre los grados que van del 20 al 30 del
signo, es decir, los nacidos 9 al 19 de febrero (aproximadamente). Es el
Decanato Vav, regido por Mercurio, que es al mismo tiempo el regente
de Géminis, signo Vav de Aire. En el orden sefirótico está regido por
Tiphereth. En el Tarot es el domicilio del 6 de espadas. En este Decanato
se realizan los trabajos de anticipación correspondientes a Géminis.

Si en el segundo Decanato el individuo observaba pacientemente la


articulación de los mecanismos cósmicos, en el mundo exterior y en su
propia naturaleza interna, para aprisionarlos en sistemas mecánicos, el
hombre del tercer Decanato carecerá de la paciencia necesaria para
llevar a cabo tal labor y se dedicará de preferencia a la difusión literaria,
exteriorizando por anticipado lo que aún no es una realidad natural
acabada, de manera que las verdades que difundirá serán incompletas y
pueden dar lugar a numerosos errores.

Encontramos aquí el perfil del periodista científico, que husmea por los
laboratorios y los gabinetes de investigación y publica resultados

parciales de las búsquedas técnicas o científicas. Si en el tercer


Decanato de Libra teníamos al divulgador de filosofía, aquí tenemos de
preferencia al divulgador de la técnica, al que describe cómo será el
mundo del mañana en el aspecto tecnológico.

Los buenos aspectos sobre este Decanato o sobre su regente darán el


hombre que divulga lo que sucede en los laboratorios y en los gabinetes
experimentales. Por él, el pueblo se enterará de lo que le espera
mañana. Será el periodista con conocimientos técnicos y científicos que
sabrá expresarse a nivel convencional. La labor anticipadora puede
hacer avanzar el curso de los trabajos; puede que llame la atención de
los ministerios y que éstos concedan créditos para la ciencia.

Pero si en esta parte del Horóscopo se producen malos aspectos, la


revelación de verdades a medias puede producir efectos catastróficos y
dar lugar a un espionaje científico, tecnológico o industrial de gran
envergadura. Pueden dar el que divulga secretos de los investigadores
anticipadamente, dando lugar a situaciones conflictivas. También
tendremos al que se apropia de investigaciones ajenas y las presenta
como propias. Mercurio mal aspectado da siempre lugar al ladrón de
cualquier propiedad intelectual. El de Acuario dará más específicamente
el ladrón de técnicas, de investigaciones, de inventos o innovaciones.
Si en este Decanato hay planetas expansivos, como puedan ser Urano,
Júpiter, Venus y el Sol, y éstos forman malos aspectos, el afán de
notoriedad llevará a la persona a divulgar sus trabajos o los de otros.
Ocurre igualmente que, llevado por el afán de notoriedad, el científico
deja de lado sus trabajos y su parcela particular de saber y lanza teorías
sobre la formación del universo o sobre el papel de la moral; teorías que
son presentadas como científicas por el hecho de que la persona tiene
un carnet que lo acredita como profesional.

Los nativos de este Decanato tienen poca capacidad para guardar un


secreto y no debe confiárseles a la custodia de documentos reservados
porque, con toda seguridad, pasarán pronto al dominio público.

La Casa X de los Acuario se encuentra en Escorpio, el signo


interiorización de los sentimientos, indicando que son profundos
conocedores del alma humana y que pueden ejercer, como profesión,
cualquier trabajo relacionado con ella. Pueden ser excelentes
psicoanalistas, psicólogos, psiquiatras; pueden igualmente ser
detectives, ya que su intuición les llevará a descubrir el misterio de una
fechoría, y también sexólogos, puesto que Escorpio es el signo que rige
el sexo. Pero cualquiera que sea la profesión que ejerzan, su trabajo
fundamental consiste en indagar la verdad que se oculta a la mirada
profana, y más vale que esa verdad sea auténtica, ya que los errores
que puedan cometer, sobre todo si los divulgan, repercutirán en su
sistema nervioso, que funcionará como ellos creen que funciona el
universo. En este sentido, si su sistema nervioso les causa problemas,
deberían interpretarlo como una señal de que no están en el camino de
la verdad, y proceder con urgencia a una revisión de sus ideas.

Por otra parte, Acuario es el signo donde la nueva sociedad, basada en


las afinidades intelectuales, se establece en el interior antes de ser
proyectada al exterior. En este sentido, el individuo del tercer Decanato
exteriorizará algo que aún no está en su punto. La ley de las emociones

aún no ha sido derogada y en esa Rueda de la Fortuna que ilustra en el


Tarot el signo de Acuario, aún no ha ascendido el rey de la razón y sigue
en el poder el rey de los deseos. Esto producirá alianzas que no son
enteramente razonables, tanto con el sexo contrario como con personas
del mismo sexo. Tendrá ese individuo una tendencia a la vida
comunitaria, pero esas comunidades carecerán de estabilidad.

La anticipación es siempre producto de una impaciencia por llegar. La


impaciencia es en sí misma una virtud positiva, siempre que no
conduzca a descuidar las labores del presente. Si una persona vive a
fondo sus obligaciones presentes y al mismo tiempo desarrolla virtudes
propias del futuro, se hace acreedora a un tema astral en el que los
Decanatos del futuro se encuentran activados y el planeta regente
forma buenos aspectos. Entonces podrá vivir presente y futuro
armoniosamente y quemar etapas. Pero si ha descuidado las labores del
presente, si ha eludido sus responsabilidades familiares (en una vida
anterior), sociales, profesionales, para vivir en un hipotético futuro,
entonces aparecerán los malos aspectos que harán evidente su
insensatez y la necesidad de frenar para adquirir las virtudes sin las
cuales ese futuro no puede en absoluto ser vivido.

También podría gustarte