Tema I
Introducción al Derecho Deportivo
I. Concepto.
El ilustre brasileño João Lyra Filho, citado por Valed Perry, escribió hace tiempo que:
“la institución del deporte no es privativa de un país; impone la creación de un derecho
universal, que se basa en principios medios y fines universales, coordinados por leyes propias
de ámbito internacional.
Tales características confieren al derecho deportivo una importancia que sobre
algunos aspectos supera al mayor número de las demás ramas del derecho. El derecho
deportivo regula la conformidad de principios internacionales codificados.
La disciplina deportiva se entiende como la creación de una pirámide nacida de la
suma de los individuos y proyectada al ápice de un comando universal exclusivo. Esto es lo
que hace ver la extensión y la profundidad del derecho, cuya realización impone la creación
de procesos específicos que preservan la sustancia de la organización y la eficiencia del
funcionamiento”.
Para André Franco, la cuestión se puede observar desde otra óptica, se puede
reconocer el surgimiento de un derecho deportivo ordenado, un derecho deportivo estatal
representado por las leyes o normas estatales que disponen sobre la actividad deportiva; un
derecho social deportivo constituido por normas reguladoras del deporte elaboradas y
aplicadas por las propias organizaciones deportivas.
En una tentativa de establecer una conceptualización más técnica y que sea
suficientemente amplia dentro del tema de los deportes y en torno al derecho de los deportes,
éste puede ser considerado como: “un conjunto de normas de derecho público y privado,
por tanto, estatales y no estatales, que tiene por finalidad principal regular las relaciones
de carácter deportivo entre las personas físicas y jurídicas practicantes y de gestión
administrativa, estén de manera directa o indirecta envueltas en el segmento deportivo”.
Se puede decir en una proposición más dogmática que se trata de un conjunto de
normas de carácter público y privado que regulan la actividad relacionada con los deportes:
de parte del Estado por previsión constitucional, leyes, decretos, reglamentos, resoluciones,
medidas preventivas típicas de la legislación de cada país y por principios normativos de
carácter privado concebidos por las instituciones deportivas, principalmente de
administración de los deportes, por medio de normas incluidas en sus estatutos que regulan
la vida de estas instituciones, y de reglamentos que rigen las competencias deportivas.
En nuestra opinión, el Derecho Deportivo es una rama del Derecho compuesta por el
conjunto de normas que regulan la actividad deportiva en su integridad que tiende a proteger
a la persona en dichas prácticas teniendo en mira una finalidad social.
II. Disciplinas que lo integran.
El profesor Andrés Gil sostiene que: “el derecho del deporte es la disciplina que se
encarga de abordar el fenómeno deportivo desde las distintas vertientes del derecho, y a la
vez posibilita generar intercambios interdisciplinarios que permiten analizar con mayor
amplitud y riqueza científica todas las manifestaciones del objeto de estudio: el deporte.
El derecho del deporte enfoca los distintos aspectos que presenta el deporte en sus
diversas manifestaciones, pero cuidando y respetando la esencia de dicha actividad. Seguido
a esto se suma la importancia de los aportes que hacen disciplinas tales como la economía
del deporte, la sociología del deporte, la antropología del deporte, la psicología del deporte,
la medicina del deporte, etc.”.
III. Breve reseña de Derecho Comparado.
Arturo Majada sostiene que: “el derecho deportivo es el conjunto de normas escritas
o consuetudinarias que regulan la organización y práctica de los deportes y, en general,
cuantas cuestiones jurídicas plantea la existencia del deporte como fenómeno de la vida
social”. En un sentido concordante se expresa Claría al decir que: “el derecho deportivo se
entiende como el conjunto de normas de derecho público y privado, estatal y no estatal, que
regula las relaciones entre las personas jurídicas y físicas que directa o indirectamente se
vinculan con la actividad deportiva”.
Daniel Crespo, en Argentina, sostiene que “el ordenamiento jurídico deportivo
constituye un sistema normativo especial donde confluyen normas de distinto rango y origen,
algunas provenientes del derecho común y otras eminentemente deportivas.
La autonomía científica y didáctica de la materia jurídico deportiva y la necesidad de
su estudio diferenciado y especializado, también refleja, por ejemplo, los intentos de reforma
de la estructura jurídica de los clubes de fútbol de la Argentina”.
Este autor afirma que el derecho deportivo puede ser considerado una realidad
incuestionable, ya sea conviviendo con reglas comunes de otras ramas del derecho como por
contener especificidades científicas y de naturaleza didáctica inequívoca, a través del sistema
normativo calificado como especial, contando con la necesidad de ser estudiado en forma
diferenciada y especializada, y principalmente, por traer en su conceptualización un carácter
de evidente autonomía.
En Brasil, Waled Perry sostiene que “el derecho deportivo es un complejo de normas
y reglas que rigen el deporte en el mundo entero y cuya inobservancia puede acarrear la
marginalización total de una asociación del concierto mundial deportivo”.
Por lo tanto, las normas son orientadas teniendo como referencia una forma
típicamente consuetudinaria, ya sea bajo un aspecto estrictamente técnico inspiradas en un
empirismo propio de cada práctica, con reglas propias dictadas al respecto.
Dichas reglas son pertinentes a la organización de los eventos y sus disputas, y acaban
por ser elaboradas de forma gradual, en buena parte escritas y proyectadas en textos
orientativos, y que pasarán a ser adoptadas y respetadas, culminando en los días actuales por
ser consideradas y consolidadas como reglas o principios disciplinadores para cada tipo de
modalidad de disputa deportiva, naturalmente que relacionada con los problemas e incidentes
fácticos propios y los cuestionamientos provenientes de los espectáculos protagonizados por
los competidores, ya sea a nivel individual o a nivel colectivo, por ejemplo, el juego de
ajedrez, el de tenis, el de un partido de fútbol, el de un partido de béisbol etc.
En síntesis, el derecho deportivo puede ser considerado como un conjunto de normas
que regulan el deporte en el planeta, cuyas reglas son obligatorias, con la posibilidad que
entidades insurgentes que han incumplido esas reglas puedan ser desafiliadas y marginadas
del ámbito deportivo mundial, y que corresponda la aplicación de una sanción como
reprimenda mayor y que se lo coloque fuera del ámbito de la justicia.
En el mismo sentido, Ricardo Frega Navía sostiene que “no debe perderse de vista la
necesaria referencia al ordenamiento federativo y reglamentario internacional como marco
de la incuestionable globalización del derecho deportivo, y la incesante generación de
negocios jurídicos que se desarrolló en ese contexto. Cabe analizar ese ordenamiento
internacional a la luz de nuestra propia regulación nacional legislativa y reglamentaria”.
IV. Categorías Deportivas.
El jurista Álvaro Melo Filho, al transcribir un trabajo del profesor Manoel Tubino,
sostuvo que hay por lo menos diez categorías distintas de prácticas deportivas:
a) Los deportes olímpicos, como la natación, el atletismo;
b) Los deportes cuyas principales competencias no son los Juegos Olímpicos: el béisbol, el
fútbol, el fútbol americano, el tenis;
c) Los deportes de la naturaleza: caminatas, corridas de orientación, vuelo libre;
d) Los deportes de aventura o desafío donde el riesgo es el componente
imprescindible: montañismo, rally del tipo París-Dakar, bicicross, motociclismo;
e) Los deportes derivados de las artes marciales: yudo, karate;
f ) Los deportes interactivos o intelectuales: ajedrez, billar.
g) Los deportes de identidad cultural: capoeira, sumo, criquet, toros coleados;
h) Los deportes de expresión corporal: danza deportiva, patinaje, patinaje
artístico, aeróbica;
i) Los deportes derivados de otros deportes: futsal, paddle;
j) Los deportes de shopping: patinaje, bowling, kart.
Así como los países elaboran sus propias reglas deportivas, éstas deben observar una
sintonía y armonización internacional, permitiendo ser consideradas como esencialmente
globales al ser dirigidas a todas las naciones del mundo que deseen participar en certámenes
internacionales comunes promovidos, por ejemplo, por la FIFA o el COI.
V. Fundamentos del Derecho Deportivo.
Melo Filho considera que el Derecho Deportivo se configura como una rama Jurídica
catalizadora de expectativas y experiencias socio-político-educacionales-económicas, en el
plano deportivo compatibilizándolas con un ius singulari que condensa normas de
organización, normas de conducta, normas sustantivas y normas procesales a fin de albergar
hechos, falencias, especificaciones y relaciones jurídico-deportivas.
VI. Principios del Derecho Deportivo.
En cuanto a los principios Gíl Domínguez, expresa: nosotros creemos, de manera
enunciativa, que en el Derecho del Deporte los principios son los siguientes:
a) Principio de subordinación al orden jurídico constitucional,
b) Principio de reconocimiento, protección y promoción del deporte como derecho
colectivo,
c) Principio de promoción estatal,
d) Principio de no discriminación,
e) Principio de tutela jurídica eficaz, necesaria y proporcional,
f ) Principio de acceso a la jurisdicción,
g) Principio de especialidad.
Tema 2.
Denominaciones e Historia
Si bien se han utilizado distintas denominaciones para hacer referencia a la rama del
Derecho que nos ocupa, debemos destacar que la expresión Derecho Deportivo fue utilizada
por primera vez en 1933 en Italia, en una monografía publicada por Cesarini Sforza, a
propósito de la revisión judicial de ciertas sanciones disciplinarias del Jockey Club de Italia.
Invocaba el institucionalismo de Santi Romano para señalar que toda organización o
institución se confunde o identifica con un ordenamiento jurídico autónomo y en
consecuencia, la comunidad deportiva generaba su propio derecho, sus propias relaciones
jurídicas, bajo formas y principios diferentes a los estatales y, desde luego, autosuficientes.
Con posterioridad, se han empleado distintas expresiones para denominar a esta área:
Derecho Deportivo, Derecho del Deporte, legislación deportiva; en Brasil se lo conoce como
Direito do Desporto, Sports Law en los países del Common Law, Sportrcht en Alemania,
Droit du Sport en Francia, Diritto Sportivo en Italia. En nuestro estudio utilizamos
indistintamente las expresiones Derecho del Deporte o Derecho Deportivo como
equivalentes.
En las últimas décadas del siglo pasado y comienzos de este siglo hemos visto cómo
se han consolidado nuevas ramas del Derecho. Así, desde 1973, comenzamos a hablar y
constituir las bases del Derecho Ecológico; un poco más adelante en el tiempo separamos el
derecho de daños del de las obligaciones. En ese mismo sentido se forjó el derecho de los
consumidores y también el derecho de las nuevas tecnologías comenzó a ser materia de
estudio independiente. En ese contexto creemos y ahora podemos hablar, sin temor a
equivocarnos, de una nueva rama del Derecho que es el Derecho del Deporte o Derecho
Deportivo, del cual pasaremos a considerar algunas de sus particularidades.
Sin dejar de tener en cuenta algunas críticas que ponen en duda la existencia de esta
nueva rama, como las que en su momento efectuaran Juan Ángel Confalonieri, en Argentina
o Monge Gil, en España, consideramos que es didáctico y prácticamente correcto referirnos
a un Derecho del Deporte o Derecho Deportivo.
Al respecto de las especializaciones que se forman dentro del ámbito del derecho,
Melo Filho sostuvo que “las especializaciones en el campo jurídico constatadas a partir de
nuevas ramas del Derecho por su carácter de vanguardia en la marcha de la ciencia jurídica
ejercen una profunda influencia sobre sus aspectos clásicos obligando a los juristas a alterar
conceptos cristalizados por los tiempos, pero ya enteramente vacíos de sentido y de
contemporaneidad con la época actual.
No obstante, no debe el especialista de cada rama perder el sentimiento de unidad de
derecho como un todo, pues debe tener una concepción general de los problemas en su
totalidad para que pueda colocar bien en su campo personal la exacta posición de la
sistemática que le compete, pero sin comprometer el objeto y los fines propios de su campo
particular, porque trabajando en el desenvolvimiento de éste, estará colaborando con el
progreso de todo el conjunto”.
Por otro lado, existen otros estudiosos que entienden al Derecho del Deporte como
un gran marco de retazos formado por todo el Derecho regularmente constituido, con normas
utilizadas que surgen de otras ramas clásicas del Derecho, o sea, del área pública con reglas
que son originarias del derecho administrativo bajo la égida del control público sobre la
actividad; del ámbito tributario que se ocupa de la tributación que incide sobre la actividad;
en el derecho del trabajo en la relación de empleo, subordinada de carácter laboral
preponderantemente entre el atleta y la asociación deportiva; en el área de las reglas privadas,
a través del Derecho Civil, del Derecho Mercantil, de los derechos de naturaleza privada
fijados por contratos celebrados inclusive por intermedio de sociedades, estatutos de
asociaciones, textos y códigos conteniendo reglas disciplinarias, de los derechos relacionados
con la imagen, todos los actos jurídicos típicos del deporte formal y de rendimiento.
En este orden de ideas, Emilio Nova, citado por Lyra Filho dice: “el derecho deportivo
es un derecho de carácter voluntario y autónomo, atendida la circunstancia de que los propios
aficionados o profesionales se someten y acatan las reglas del deporte que practican o que
ellos mismos en sus propias organizaciones elaboran”.
Jean Loupe expresa que el derecho deportivo puede ser interpretado a voluntad pero
es indiscutible su existencia, y agrega que el derecho deportivo está contenido en los estatutos
y reglamentos de la institución y que en varios países es reconocido por el Estado.
Lyra Filho, tomando como referentes a Arturo Majada y a Emilio Nova, dice
textualmente: “el derecho del deporte es una rama jurídica de novísima creación de carácter
autónomo”; en sentido estricto, el derecho deportivo es la suma de las leyes internas creadas
y formalizadas dentro y por inspiración del deporte.
Tema 3.
Fuentes del Derecho Deportivo
De acuerdo a Guillermo Borda, la expresión fuentes del derecho suele usarse en tres
sentidos distintos. Desde un punto de vista, que podemos llamar filosófico, significa la
esencia suprema de la idea del Derecho. Desde otro punto de vista, que puede calificarse de
histórico, fuentes del derecho alude a los antecedentes patrios o extranjeros que han podido
servir de base a un determinado orden jurídico: es así que se afirma que las fuentes de nuestro
Código Civil han sido el derecho romano, la legislación española, el Código
Napoleón, etc.
Finalmente, la expresión fuentes del derecho se aplica a las normas o preceptos del
Derecho positivo del cual nacen derechos y obligaciones para las personas. Es en este sentido
que usaremos la palabra fuente. Para Cifuentes, “se llaman fuentes del derecho los modos
como se manifiesta el derecho; los medios a través de los cuales se exterioriza, o se presenta
revelando su contenido y sus mandatos”. Las fuentes se clasifican en formales y materiales,
las formales tienen obligatoriedad debido a su fuerza extrínseca, relacionada con el órgano
que las creó. Tienen autoridad por sí mismas, dejando de lado la validez justa o racional de
su contenido. Son fuentes directas.
Las fuentes materiales no tienen autoridad propia, sino que, dando cuenta de la verdad
de sus postulados y la justicia o conveniencia de su solución, persuaden y hacen que los
órganos con poder las adopten para aplicarlas. Son fuentes indirectas, pues no valen por sí
mismas sino por su valor intrínseco que induce a los órganos a darles eficacia y autoridad.
Las fuentes clásicas son la ley, la costumbre, la jurisprudencia y la doctrina.
Actualmente se reconoce el valor de fuente a los Principios Generales del Derecho, a la
equidad, a los convenios colectivos de trabajo, etc.
Son fuentes formales:
1. La ley en sentido amplio o material.
2. La costumbre secundum legem.
3. La costumbre praeter legem.
4. La jurisprudencia.
Son fuentes materiales:
1. La doctrina de los autores.
2. La jurisprudencia no obligatoria, entiéndase las decisiones que no emanan de las Salas del
Tribunal Supremo de Justicia..
3. La costumbre contra legem.
En materia de Derecho del Deporte quedan comprendidos dentro del concepto de fuente:
1. La Constitución.
2. Las leyes emanadas del Poder Legislativo o leyes strictu sensu.
3. Los reglamentos emanados del Poder Ejecutivo con el fin de regular en
detalle las leyes.
4. La costumbre.
5. La jurisprudencia.
6. La doctrina.
7. La normativa nacional e internacional emanada de las federaciones nacionales e
internacionales
A continuación, analizaremos las fuentes del Derecho del Deporte más importantes.
3.1. La Constitución
El Derecho del Deporte no está ajeno a las transformaciones del mundo. Al respecto,
se indica que “uno de los principios fundamentales de la rama derecho del deporte es la
subordinación al orden jurídico constitucional”. Asimismo, se sostiene que las reglas que
integran el Derecho del Deporte “fundan su existencia como tales en un marco constitucional
que autoriza su creación y les da obligatoriedad jurídica”.
El fenómeno deportivo es captado por algunas constituciones, que receptan de manera
expresa referencias al derecho al deporte. La primera de las constituciones que la incorporó
fue la de la República Alemana de 1968 en nuestro país el art. 111 de la Constitución de
Venezuela que señala el derecho al deporte y a la recreación.
3.2. La ley
Dentro de estas fuentes es innegable que la ley es la principal fuente formal del
Derecho del Deporte. Cabe acotar que al no existir un ordenamiento jurídico deportivo
integral, es imprescindible acudir a las leyes generales para poder dar solución a los casos
que se planteen. Lógicamente que las leyes especiales del Derecho del Deporte constituyen
una fuente fundamental, a las que habrá que recurrir prioritariamente para la resolución de
los eventuales conflictos que pudieran plantearse por la actividad deportiva.
3.3. Los reglamentos
Los reglamentos nacionales e internacionales emanados de las federaciones y
asociaciones deportivas constituyen una fuente de singular importancia en la materia, ya que
ellos no se limitan a las normas de la competencia deportiva, sino que también legislan
cuestiones que se refieren al ámbito laboral o comercial.
3.4. La costumbre
Independientemente de que la práctica deportiva sea o no competitiva, ésta es llevada
a cabo bajo ciertas reglas que son de aceptación casi universal, siendo autosuficientes tanto
para la práctica privada como para la competencia ordenada u organizada por las federaciones
nacionales. Estas reglas de juego son las que nos permiten decir quién gana y quién pierde,
han sido adquiridas por el transcurso del tiempo, de modo que el carácter consuetudinario
configura un matiz importante en la normatividad deportiva. Por lo tanto, la costumbre en las
relaciones deportivas es fuente de derecho en el entendido que sus usos y prácticas deben ser
tenidas en cuenta al momento de premiar al ganador, resolver un conflicto de intereses, más
aún tratándose de un derecho nuevo, en surgimiento, que debe ir alimentándose del quehacer
y de las vivencias diarias de sus actores.
Lyra sostiene que “la costumbre en el derecho deportivo es un derecho creado por
las masas, a diferencia de la ley, que es un derecho creado por las elites”. Continúa
diciendo: “En el Derecho Deportivo la costumbre ha jugado un papel importante en razón
que está en proceso de normatización. En este orden de ideas a falta de norma legal expresa
puede aceptarse la aplicación de la costumbre, como ha venido sucediendo en materia
deportiva. Los profesionales del derecho, magistrados, árbitros tienen que descender al
submundo de las costumbres populares y de la convivencia de los pueblos, cuya capacidad
creadora es uno de los más bellos ejemplos” .
3.5. La jurisprudencia
Las decisiones judiciales que pueden emanar de diversos tribunales nacionales, de
otros países, las de los Estados de la Unión Europea o también de organismos jurisdiccionales
federativos o la emanada del TAS, adquieren en este estadio del Derecho del Deporte una
fundamental trascendencia, ya que la evolución de esta rama está ligada a la labor de dichos
tribunales que deben dar solución a los conflictos que se producen entre los distintos actores.
Por lo tanto, la jurisprudencia también es una fuente del Derecho Deportivo.
3.6. La doctrina
Si bien sus opiniones no son vinculantes, no obstante, la labor de los autores suele ser
citada en las sentencias y, en algunos casos, en los fundamentos de las mismas leyes. En los
últimos años, el Derecho del Deporte se ha nutrido de obras especializadas en el tema, como
así también de artículos sobre temas puntuales de gran interés para el operador jurídico.