¿A QUE SE REFIERE LA
ANTIJURICIDAD MATERIAL Y
FORMAL?
1. Antijuricidad material
Una acción es contraria a derecho cuando produce daño o lesión. Las conductas
son contrarias a derecho, por tanto este concepto necesita verificar esa
lesividad.
Sin embargo, la doctrina general cuando habla de antijuricidad se refiere al
concepto formal que es cuando se produce una contraposición entre
ordenamiento jurídico y la acción alcanzando las normas jurídicas.
Obsérvese que ello no exige inexorablemente lesividad material.
2. Antijuricidad formal
La antijuricidad formal puede a su vez ser entendida de modo objetivo y
subjetivo:
1. Antijuricidad formal objetivo
El concepto antijuricidad formal objetivo aparece vinculado a la concepción de la
norma objetiva (norma de valoración y determinación de conductas).
Desde esta posición para que una posición sea antijurídica tendrá primero que
infringir una normal penal, pero además ese comportamiento tendrá que
incorporar la lesión o al menos la puesta en peligro del bien jurídico
protegido, que en esta concepción se encuentra dentro de la estructura de la
propia norma.
Para que esta posición se mantenga es necesario por tanto concebir la norma
penal como norma de valoración de conductas. Esta concepción concibe la
estructura de la conducta con 2 elementos de manifestación de voluntad y
resultado:
2. Antijuricidad formal subjetiva
Parte de una concepción subjetiva de la norma, es decir, posiciones
imperativistas y finalistas.
La normal penal es concebida exclusivamente como un mandato que determina
hacer o dejar de hacer algo.
Para esta concepción los valores que protege el ordenamiento jurídico quedan
fuera de la propia estructura de la normal penal y concibe la norma
como manifestación de voluntad que puede ser dolosa o imprudente.
El dolo al que aquí nos referimos es lo que se denomina dolo natural, que forma
parte de la antijuricidad del comportamiento.