EXPRESION ORAL
“COMO VENCER EL MIEDO ESCENICO”
PREPARADO POR:
JUAN CARLOS CARDONA QUINTERO
DOCENTE:
LUIS FELIPE LOPEZ CASTAÑO
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS POLITICAS Y SOCIALES
PROGRAMA DE DERECHO
MEDELLIN
2014
Miedo escénico: consejos para hablar en público
Uno de los miedos más universales que existen es el temor a hablar en público
o miedo escénico. ¿Por qué se produce esta emoción? Por miedo a hacer el
ridículo, por temor a las críticas, sensación de no estar a la altura de las
circunstancias, inseguridad en uno mismo, falta de autoestima, o también, miedo a
no saber responder a las preguntas del auditorio en una ponencia, por ejemplo.
Al hablar en público muchas personas son más conscientes de sus carencias que
de sus puntos fuertes. El miedo a hablar en público tiene que mucho que ver con
el hecho de que, a nivel educativo, los estudiantes están más acostumbrados a
hacer exámenes escritos que exámenes orales. Es decir, el primer paso para
superar el miedo a hablar en público es el entrenamiento, para ello, es
indispensable buscar ocasiones para romper esta barrera.
El miedo escénico es un bloqueo emocional que produce sensación de
vulnerabilidad y mucha tensión no sólo física sino también emocional. Bajo el
efecto del exceso de nerviosismo, la persona no tiene la misma claridad para
pensar que cuando está tranquila. El miedo a hablar en público también surge de
la sensación de ser el centro de las miradas y ser observado por muchos ojos.
Quedar expuesto a la opinión de los demás, puede causar miedo a no gustar a
todo el mundo.
Existen situaciones que de entrada, producen más temor a hablar en público: una
entrevista de trabajo, un examen oral, una prueba teórica en una oposición, la
defensa de la tesis doctoral, una conferencia, una cita de trabajo con un
profesional de prestigio, una reunión de trabajo. En cualquier contexto, piensa en
positivo, es decir, constantemente date a ti mismo este mensaje: “Todo va a salir
bien”.
Inteligencia emocional para hablar en público: consejos
La inteligencia emocional es una herramienta muy útil para corregir y afrontar el
miedo a hablar en público. A continuación, te damos varios consejos para utilizarla
en tu favor y acabar con tu temor a disertar delante de desconocidos o grandes
audiencias:
Aunque tú estés muy nervioso, recuerda que los demás puede que ni
siquiera noten que lo estás. Por tanto, sonríe al hablar, si estás en un auditorio
pequeño intenta, de una forma intermitente, mirar a los ojos de los distintos
interlocutores. En caso de que estés hablando para un gran auditorio, entonces,
fija tu atención en un punto que esté en el fondo de la habitación. Si se trata de un
acto abierto en el que tienes la posibilidad de invitar a alguien, entonces, invita a
algún buen amigo cuya presencia te dé tranquilidad y seguridad.
Los días previos al evento, intenta visualizarte a ti mismo a través de
ejercicios de relajación hablando con éxito ante un grupo de gente. Recréate en
las sensaciones de seguridad que te produce ese placer.
Para sentirte más seguro, intenta ir los días previos al lugar en el que vas a
hablar, en caso de que sea un entorno que no conoces, para ganar información,
mentalizarte, familiarizarte con el espacio. Lo ideal sería poder tener un ensayo
previo.
En caso de que se trate de una charla en la que tienes que dar un
discurso, la clave del éxito es trabajar esa conferencia, dedícale tiempo, relee
tantas veces como haga falta tu texto. Haz algunas anotaciones en los folios.
Por ejemplo, puedes subrayar aquellas palabras que quieres recalcar más a través
de la entonación o en dónde quieres hacer una pausa.
Aprende a relativizar, no pongas tanto peso a una exposición en público:
¿Qué es lo peor que puede pasar? Puedes realizar un ejercicio de introspección
para responder a esta pregunta y te darás cuenta de que, en realidad, es mejor no
dramatizar porque no hay motivos para ello. Toma conciencia de que los diez
primeros minutos de una exposición son los más difíciles, una vez que ya estás
inmerso al cien por cien en el tema y concentrado en ese momento, todo fluye
mucho más.
Recuerda que es importante tener un botellín de agua para poder beber en
caso de sentir sed. Nunca digas en una exposición en público que estás muy
nervioso, porque te pondrás todavía más nervioso. Recuerda que aunque tú lo
estés, los demás no lo notan tanto como tú. Muchas personas puede que ni
siquiera se den cuenta de ello, o si se dan cuenta, no le darán tanta importancia.
Es fundamental llegar puntual y tranquilo a la cita porque llegar tarde
aumenta todavía más el nerviosismo. La elección de la ropa adecuada también es
importante. Elige un look que te guste a ti, que te dé seguridad y con el que te
sientas cómodo. En general, la elección de un look profesional siempre es un
acierto para hablar en un ambiente que sea muy formal. Por ello, puedes utilizar
un traje de chaqueta y pantalón de color negro.
Otras estrategias para vencer la ansiedad de hablar en público:
Planee: Conozca el propósito de su presentación y las expectativas de la
audiencia. Aprenda sobre su público, quienes y cuantos son, por que están ahí,
cuanto saben del tema que presentara. Escoja dos o tres puntos a desarrollar.
Sepa con cuanto tiempo cuenta y evalué si este es suficiente para cubrir el
material. Investigue sobre el tema que va a dar, profundice sobre información que
la mayoría de la audiencia no conoce, suministre estudios e investigaciones.
Practique; Ensaye su presentación dígala en voz alta, hable desde su punto de
vista. Utilice medios audiovisuales. Tenga a mano palabras o frases claves que le
ayuden a recordar la secuencia y puntos claves de su conferencia. Grábese y
escúchese hablar, mire el tono de su voz, hable con entusiasmo. Haga una lista de
10 posibles preguntas que le pueden hacer. Grabe estas preguntas y contéstelas
en 20 o 30 segundos. Esto le ayudara a sentirse más cómodo y pensar
rápidamente, de esta manera su atención estará en informar a la audiencia y no es
estar nervioso.
Utilice recursos propios para regular el sistema nervioso, es decir cuando este
nervioso, es porque su sistema nervioso, experimenta la vivencia como una
amenaza y se activa. Hay que ayudarlo a relajarse. Observe en que parte del
cuerpo está sintiendo, el miedo o ansiedad, ¿tienen un color, una forma, un
sonido? No conteste desde la cabeza, deje que el cuerpo le de la información,
obsérvelo de manera amigable. Pregúntele a la sensación ¿A que le teme? ¿Por
qué se siente así? Espere la respuesta en silencio y pregúntele que necesitaría
para sentirse mejor y hágalo. Otra manera de relajarse es usar recursos propios,
una vez tenga identificado en qué lugar del cuerpo siente la ansiedad, acompañe
la sensación con aceptación un rato, luego piense en algo agradable; una persona
que estima, un lugar seguro y observe que pasa en su cuerpo cuando piensa en
esto agradable, quédese con la sensación corporal un rato y luego vuelva a sentir
la ansiedad en el cuerpo y luego vaya otra vez al recurso. El ir del recurso a la
molestia, se llama pendular y si se emplea bien, le ayuda a relajarse.
Si tiene miedo escénico es mejor no consumir, café, gaseosas o chocolates antes
de la presentación, ya que pueden aumentar la ansiedad. El alcohol y la
marihuana, pueden también afectar al nivel de energía que necesita.
Si ha ensayado todo lo anterior y sigue teniendo pánico escénico, busque ayuda
psicológica. Los métodos más rápidos y eficaces que he encontrado para eliminar
el miedo escénico, mejora el desempeño y cambiar la manera negativa como se
percibe como orador son, Terapia de movimiento ocular rápido y desensibilización
sistemática, Hipnosis, Terapia de reprogramación, Regulación del sistema
nervioso y Focusing.
No se dé por vencido, es posible llegar a disfrutar estar frente a un público.